Disclaimer: Inuyasha no es mío, los personajes utilizados en toda la historia no son de mi propiedad sino de Rumiko Takahashi, creadora de la serie, estos son solo utilizados sin ánimos de lucro, solo diversión. Aunque la historia es mía.

Advertencia: AU Y ligero OoC

Chance

Epístolas

Querido mío:

Lo mas probable es que estés confundido. Han pasado mas de dos meses sin saber de mi, y estoy segura de que me has buscado. Por eso te escribo esta carta, que en papel higiénico y con un lápiz viejo que intercambie con el libro que me regalaste, te dejo. Deberás saber que siento alegría, ya que pocos de los míos han podido escribir palabras a su seres queridos, no han podido siquiera ver la luz del sol.

Yo en cambio, he podido.

Te confieso que llore, mucho, cuando entregue ese libro, pero creo que pasara de mano en mano hasta encuentre la libertad. Pero no veo el hecho de escribirte sobre cosas tristes, así que mejor te contare sobre el mundo en que vivimos.

El sol ha despuntado y me he dado cuenta de que cada día es una bendición, porque es una oportunidad. ¿Sabes?. El mundo esta lleno de oportunidades, personas que nacen con ellas y otras que no.

Tu, Seshomaru, has sido bendecido con oportunidades grandiosas, así que siéntete feliz por ello. Tu naciste en una familia alemana, llena de cariño y protección, eso, querido mío, fue la gran oportunidad que te va a hacer vivir. Esa oportunidad que te ha dado la misma sociedad fue la que quito las mías, y no sientas ira contra el mundo, porque…las oportunidades son así.

Algunas se van y jamás regresan, son ínfimas. Otras son numerosas, tanto que no nos damos cuenta: el hecho de respirar, comer, reír, enamorarse…eso ya es una oportunidad.

Yo no tuve esa oportunidad, Seshomaru. Nunca te lo dije, no quise decírtelo cuando de pronto empezaron rumores sobre nosotros, pero yo, nacida en Polonia e hija de Elizabeth y Antón… era judía. Mi nombre, Kagome, significa estrella. Una lengua extraña, lo se. Pero llena de significados.

De pequeña no entendía, mi madre me decía que había soñado con ella y que yo trascendería el tiempo como una estrella…hasta ahora fue que entendí. Ahora entiendo que esa es otra de mis oportunidades.

El mundo de ahora, fue para eso, para que las personas con oportunidades crecieran y las que no, se quedaran. Es cruel, es verdadera, es inverosímil…pero es real. Ahora que me doy cuenta que estoy llorando debes perdonarme, estoy manchando el único papel o lo mas cercano a el para despedirme. Odio la guerra…creeme, la odio.

Oportunidades que el mundo hizo que yo tuviera que correr y huir y no saber de mi familia, oportunidades que otros utilizaron para que el mundo fuera cruel solo por el hecho de tener la estrella de David en su sangre. Pero no me arrepiento, no…jamás.

Aun recuerdo ese invierno que llegaste, elegante y sofisticado, a penas me miraste y murmuraste que querías unas flores amarillas. En esa época fui feliz y triste, hacia un mes que no veía a mi familia y rumores de asesinatos se esparcían como pólvora, por otro lado, había conseguido un trabajo en una floristería, un trabajo hermoso.

Ahí, querido, desde ese momento supe que era tuya, en alma. En ese momento entendí mi nombre, trascendía para buscarte. Era la estrella que buscaba y buscaba en el cielo. Ahora agradezco a mi madre, a mi familia…me permitieron llegar ahí. A ti.

Una oportunidad entre mil.

El sol acaba de despuntar, amor mío. Y creo que se me acaban las oportunidades. Con felicidad, esta será la ultima. Seshomaru…te amo. Con todo mi ser y mi alma, jamás serás olvidado. Por alguna razón creo que estaremos ligados, hasta el mañana. Sera un adiós, y un hasta luego.

Sigo llorando, porque después de todo tengo miedo, tanto miedo. Tengo miedo de niños que vienen conmigo, solos, de jóvenes asustados, de hombre viejos resignados. Todos sin la mas mínima oportunidad, o quizás con la oportunidad de salir de la infame guerra…quien sabe.

Me despido, amor mío. Agradezco la gran oportunidad de mi vida: el haberte conocido, haberme enamorado de ti. Haber conocido al hombre que llenaría mi vida.

Llora y después sonríe. Que estaré contigo, en cada oportunidad que te de el mundo y que tu tomes, estaré ahí cuando por fin tengas familia con una mujer hermosa y tengas hermosos retoños. Esas cosas serán oportunidades que deberás observar bien para que no se te escapen, deberás disfrutar de cada una.

No por mi.

Quiero que llores, quiero que te levantes y que mires el sol, que sonrías…porque vives. No sientas odio, no es culpa de nadie. No es culpa de los alemanes, tampoco de los judíos.

Te amo.

Deberé terminar rápido, ya que un amigo que conseguí aquí me hará el favor dirigir esto lo mas rápido con un cargamento hacia Berlín. Se que me buscaras…pero no quiero que lo hagas, porque seré honesta. Ya no estaré.

Me aferrare a la mano de un pequeño niño, y cerrare los ojos. Y me dejare ir. Es inevitable, porque se que voy para una cámara de gas, y se que moriré. Así que, amor mío, seré valiente.

No me arrepiento de nada, aquí en Auschwitz he conocido gente extraordinaria. Allá en Polonia conocí a mi familia, y allá en Berlín conocí a mi amor. Ser judía no me hace menos indigna, me hizo tener mas de una grandiosa oportunidad.

Vive una vida plena, sonríe y llora. Seshomaru, eres hermoso, no lo olvides. Te susurro ahora que te amo, y suenan las trompetas y los gritos y yo no puedo dejar de sonreír, porque te recuerdo.

Porque te conocí.

Un adiós que es un hasta luego.

Kagome Higurashi.

Era judía

Era judía, y había planeado casarse con ella.

Era judía y se había ido, por gente que había nacido con el.

Era judía y la amaba.

Era judía y…

La carta se arrugo en su mano, sentía el cuerpo pesado…su cara estaba mojada, no se había dado cuenta de que lloraba. No se había dado cuenta de los gemidos que salían incontrolables de su garganta. No se había dado cuenta del temblor de su cuerpo.

No había dado cuenta de nada.

Ella no estaba. No tenia siquiera un cuerpo al que llorar.

—Señor—murmuro su sirviente, un hombre bajo y de tez pálida—Mande a dos personas a Auschwitz…

Era idiota tener esperanza.

—Ella…ella apareció en los registros de….judios en…—el hombre trago pesadamente—Lo lamento.

Seshomaru simplemente no miro nada mas que la carta. La única mujer que quiso ahora estaba muerta. Y deseo por primera vez haber sido judío, por lo menos, para estar con ella…para acompañarla.

Se sentía estúpido. Ella hablaba de oportunidades y el ahora odiaba una de las oportunidades que le permitirían vivir.

Arrugo la carta y dejo caer un pequeño negativo.

Ellos dos, abrazados y viendo a la pequeña cámara.

La volteo y sonrió.

"Feo e idiota, insensible. Pero lo amo. Ve esta gran oportunidad. ¿Acaso no es hermosa?"


Amaterasu97

Y con esto, creo que acabo de deshidratarme de llorar. Bueno, sufrí mucho al hacer este pequeño relato-epistola. Uno de los hechos mas crueles de la humanidad, que históricamente marcaron a muchos y con Auschwitz un lugar terrible para la humanidad. Para los que no saben es el mayor campo de concentración nazi en la Segunda Guerra Mundial.

Suerte y Abrazos.