Familia

Él amaba a su familia, de verdad que sí, pero ver cómo revoloteaban alrededor de Kyoko y lo que decían de él, lo dejaban en vergüenza. Porque allí estaba ella encantando a todos a su alrededor, hasta los tres gatos de su familia estaban presentes, acariciándose contra sus piernas, marcándola como suya. Incluso Aki-sama III que no gustaba de nadie de fuera de la familia Yashiro, estaba allí tratando de llamar la atención de su invitada.

Kyoko soltó una risa al escuchar a la señora Yashiro y volteó a tiempo para ver a un muy colorado Yukihito.

—Madre, por favor, detente, esto es humillante.

—Pero si es la verdad, cariño —dijo mirando el reloj—, pero, bueno tendremos que seguir en otro momento —concedió—. Kyoko-san, si me disculpas aún tengo asuntos que atender, estoy segura de que mi hijo tomará buen cuidado de ti. Los veo en la ceremonia.

—Muchas gracias, Yashiro-san.

Yukihito suspiró aliviado acariciando a Shiro-chan, el menor de los gatos, que se recostaba sobre su regazo.

—Tú familia es muy agradable. Debió ser una gran experiencia crecer en una familia así de unida.

—Sí, mi familia hace parte esencial de mí, tenemos nuestras diferencias, y a veces discutimos, ya sabes, lo normal…

Yashiro cayó en cuenta de su error.

—Lo siento…

—No lo sientas, Yukihito, el hecho de que yo no haya tenido una familia convencional es algo con lo que aprendí a vivir, además me gusta oírte hablar de tu familia, de esa devoción y ese orgullo de ser parte de ella. Me hace sentir feliz. Me hace desear —agregó mentalmente.

—Eres única en tu clase —dijo Yashiro de repente serio.

—¿Mmmm?

—Que será mejor regresar a nuestros cuartos para prepararnos, aún hay una boda a la que asistir.

—Cierto —mencionó Kyoko.

—Te veo más tarde —mencionó sin mirarle la cara. Una pregunta danzando en su mente: ¿Qué le estaba sucediendo?