Más que suficiente

Siente algo crecer en su pecho mientras lee el mensaje, rabia, ira. Ha tenido suficiente, por tres largos años, siempre ha recibido los mismos mensajes. El mensaje preguntando: ¿Cómo va todo? No había tomado mucho para entender lo que en realidad quería preguntar, él preguntaba indirectamente por ella, por Kyoko, ¿arrepentimiento?, quién sabe. Pero él, como buen amigo y respetando la vida privada de Kyoko, le contaría alguna cosa suelta, cosas de manejo público, solo para aplacar su curiosidad, porque una parte de él se sentía culpable por no haberlo presionado más, para que luchara por ella, pero otra parte, una que crece más para su propio horror se alegraba de no haberlo hecho.

Pero esto había ido demasiado lejos, Kuon necesitaba dejar ir a Kyoko, por su bien y por el de ellos, así que hizo algo que nunca había hecho. Dejó el mensaje en leído, sin respuesta y guardó el teléfono en el fondo de su bolsillo.

Kuon fue el que decidió irse, tuvo su oportunidad, ya era más que suficiente.