Naruto no me pertenece, solo tomo sus personajes para escribir.
La historia es completamente mía y nadie tiene permiso para distribuirla.
La historia ocurre en un universo distinto donde ocurre el anime/manga Naruto.
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Lo que ella vive
Hinata sintió como el cuerpo se tornaba ligero y volvía a pasar, su cuerpo era tomado por las estrellas. Rogó que fuera solo por unas horas, pero en el fondo podía sentir que la vida de la gran sacerdotisa llegaba a su fin, suspiro y se dejó invadir por el kuu. Cada vez que su cuerpo era invadido por las estrellas, perdía el control sobre sí misma y solo podía mirar lo que con ella pasaba.
Desde sus ojos veía como Naruto intentaba hablarle, hacer que se quedara. Pero por mucho que gritara en su cabeza no podía comunicarse con él. Grito con todas sus fuerzas y pidió que le dejaran hablar con el de alguna forma.
¡Estrellas!, por favor lo imploro usa mi cuerpo, ¡úsalo para lo que necesites! Pero… pero no permitas que sufra, déjame hablar con el explicarle que ocurre, ¡por favor!, él es distinto, no es malo se… ¡preocupa por mí! - gritaba mientras intentaba ganar poder sobre su cuerpo, vio a Naruto impedirle el camino a la puerta, vio como las estrellas lo paralizaban, ya lo había visto antes los paralizaban lentamente y los dejaban sin poder respirar hasta matarlos- ¡NO!, ¡Detente! ¡Déjalo!, ¡Si lo matas, me volveré impura!, ¡No dejare que uses mi cuerpo nunca más!
Sabes que si ocurre otra vez no seremos piadosas- escucho en su cabeza- Lo mataremos, si vuelve a impedirnos hacer nuestro trabajo
¡Déjame hablar con él! Entenderá lo prometo- las estrellas tocaron a Naruto y ella sintió la conexión con la voz más calmada que pudo hablo con el- Tranquilo Naruto, son las estrellas. Es tiempo que me reúna con ellas.
Vio como siguió caminado y el quedo paralizado en su lugar.
¡Prometieron que no le harían nada!, dijeron que no lo matarían- gritaba a las estrellas- ¡Lo prometieron!
Nada le pasara a tu humano, solo nos aseguramos que no nos siga- respondieron, mientras Hinata lloraba desde muy adentro en su interior- Deja de llorar, nos obligas a llorar, él está vivo.
Fue cuando noto que su cuerpo reaccionaba a sus sentimientos, aún tenía algo de poder sobre su cuerpo.
El camino a la villa donde había nacido era largo y pesado, pero en su forma poseída ella era sagrada, no tenía que tocar nada impuro así que la llevaban en una pequeña carroza movida por seguidores del templo.
Mientras estaban en el trayecto, las estrellas comenzaron a mostrarle el pasado, le mostraron como la primera sacerdotisa lideraba a la aldea siglos atrás. Le mostraron que con los años las siguientes sacerdotisas no eran lo suficientemente fuertes para cargar con los deberes del templo, teniendo que dejar el liderazgo y centrarse en la vida espiritual
¿Por qué me muestran esto? - pregunto confundida Hinata, mientras las imágenes seguían mostrando el cambio de la sacerdotisa.
Seguía viendo como cada generación la sacerdotisa tenía menos poder y control del kuu, como el kuu estancado terminaba adhiriéndose a la sacerdotisa. Como la aldea dejo de ver lo bueno que hacían y comenzó a repudiarlas por no lograr reestablecer el flujo del kuu.
Te mostramos como tu propia gente te da la espalda Hinata, como los humanos te ven como un objeto, aun así ¿quieres seguir siendo usada por ellos?
Ellos no tienen la culpa, mientras pueda ayudar lo hare- respondía muy convencida de que lo hacía era lo correcto.
Una vez en la aldea, iniciaron rápidamente el ritual pues a la gran sacerdotisa no tenía mucho tiempo. El ritual era simple, Hinata tomaría el kuu, lo haría fluir a su cuerpo y lo purificaría hasta que su cuerpo no pudiera más, el resto del kuu sin purificar seria guardado en su cuerpo, tal como la gran sacerdotisa lo había hecho años atrás.
El ritual se ejecutaba en las aguas del manantial que llegaban desde la montaña, era el agua más pura que había. Limpiaron el cuerpo de Hinata para iniciar, las estrellas iniciaron a mover el kuu para ser purificado. Era muy doloroso, purificar el kuu significaba que este entraba al cuerpo de Hinata, lo bendecía y volvía a salir para formar parte del manantial.
A pesar de que Hinata no estaba en control de su cuerpo, sentía dolor, hambre y frio; y purificar a la gran sacerdotisa era lejos la peor forma de dolor, sentía sus pulmones arder y como se llenaban sin dejarla respirar, como sus músculos se contraían cada vez que volvía a entrar un kuu en ella. Dentro atrapada en su mente gritaba de dolor, sentía como su cuerpo llegaba al límite muchas veces.
Voy a morir- su mente se llenó de la misma idea- voy a morir
No vas a morir Hinata- hablaron las estrellas- eres más fuerte de lo que crees, podrás limpiar todo el kuu acumulado, tienes más poder que la primera sacerdotisa quien fue tu ancestro.
El ritual termino casi dos días después, sin descanso Hinata ya en poder de su cuerpo, pues las estrellas ya habían cumplido con su misión. El deteriorado cuerpo de Hinata necesitaba ser limpiado y purificado en un nuevo ritual. El ritual de purificación por fuego, donde piedras calientes serían las encargadas de limpiar lo que aún se adhería a su cuerpo. Este ritual dejo quemaduras en ella y moretones.
No fue hasta la madrugada del tercer día que la encaminaron a la aldea de Naruto, como ya no era el recipiente de las estrellas tenía que caminar por sí misma. Cansada y agotada llego hasta la entrada de la aldea, pero ya su cuerpo no lograba aguantar más.
Colapso, escucho como gente gritaba a su alrededor. Sintió como fue levantada del suelo y como alguien corría con ella en brazos. No fue hasta que escucho la voz de Naruto, que supo ya donde estaba, había llegado.
Lucho con la fiebre por una semana, donde solo despertaba a ratos, para comer o para que le cambiaran las ropas mojadas en sudor. Naruto estuvo con ella todos los días, mientras ella se recuperaba lo escuchaba contarle historias, decirle lo que había hecho en el día. Si se ausentaba venia alguien llamada Sakura, quien la cuidaba en su lugar durante unas horas. Sakura era muy tranquila, le hablaba sobre su prometido y las cosas que aprendía con Tsunade su mentora.
Una vez ya recuperada del todo, Naruto decidió llevarla a conocer la aldea. Si bien ella había hecho algunas apariciones en ella, desde que se convirtió en la prometida la aldea había estado al tanto de su salud, llevándole comida, regalos y algunas ropas.
Hinata, ya vamos a salir- grito desde la puerta Naruto- recuerda usar los zapatos que te trajo Sakura-chan
Hinata estaba bajando las escaleras, con ropas nuevas regaladas por algunos aldeanos y con el cabello recogido gracias a la ayuda de Sakura, quien le había enseñado como recogerlo en una coleta para que no arrastrara por el suelo.
Ya voy Naruto-kun- Hinata había aprendido muchas cosas desde que había llegado, una de ellas era los honoríficos
Los dos salieron de la casa, su primer lugar para visitar era la oficina de su padre. Que estaba en el centro de la ciudad, caminaron por la fuente que se encontraba en frente y se dirigieron al mercado. En el mercado se encontraron con Sakura, estaba vendiendo algunas hierbas.
Sakura-san, que bueno verte- Hinata hizo una pequeña reverencia- Quería agradecerte por haber cuidado de mí.
Hinata-chan, me agradeciste como mil veces ya- agrego la peli rosada mientras se reía de ella- Naruto cuida de ella.
¡Sakura-chan! claro que lo hago- contesto con el rostro rojo Naruto
Sakura solo continúo burlándose de Naruto mientras estuvieron con ella, continuaron por el mercado, compraron algunas frutas, verduras y trigo. De regreso a la casa, pasaron a ver a Tsunade, dejaron algunas frutas y la anciana reviso el estado de Hinata.
Todo está bien, tu cuerpo está mejorando, pero tómatelo con calma- agregó mientras le hacia una seña para que se vistiera- Sería mejor que quedaras pronto embarazada.
¿Embarazada?,¿Por qué? - Hinata termino de vestirse y comenzó a escuchar
La sacerdotisa deja de ser lo cuándo queda embarazada- respondió sorprendida que Hinata no lo supiera- en tu caso es lo más rápido.
¿Hay otras formas de dejar de ser la sacerdotisa?
Claro que las hay, Hinata, pero no es mi trabajo hablarte de ellas- Ella se quedó callada después de un tiempo- no puedo decir más.
Naruto y Hinata volvieron después de pasar gran parte del día visitando y agradeciendo a parte de la aldea. Una vez en casa, Naruto tenía que ponerse al día con gran parte del trabajo que tenía atrasado del tiempo que se dedicó a cuidar a Hinata.
Naruto trabajaba en una pequeña mesa en el primer piso, el pequeño lugar estaba lleno de papeles. Hinata por otro lado, ya había aprendido a barrer y sacudir, mientras Naruto se dedicaba a trabajar en proyectos para la aldea, ella estaba entretenida ayudando a limpiar. Cada vez que terminaba de hacer algo, corría donde Naruto a mostrarle lo que había hecho o encontrado.
Naruto-kun mira limpie el piso- mostraba orgullosa su logro por como veinteava vez- mira, también limpie aquí.
Naruto ya sin poder concentrarse, decidió tomar un descanso. Hinata había desarrollado una curiosidad extrema, todo le llamaba la atención y todo lo que hacía se lo mostraba. En parte Naruto se alegraba de que su ánimo cambiara completamente luego de estar una semana enferma, pero también quería preguntarle qué es lo que había pasado en su aldea. Temía que ella se cerrase con él y no quisiera contarle lo ocurrido.
Durante los días que Hinata estuvo enferma, Naruto hablo con mucha gente intentando aprender más sobre las costumbres y rituales de los Hyugas. No logro encontrar mucha información, los ayudantes del templo hacían un voto de silencio, Tsunade quien parecía conocer bastante no quiso referirse al tema y el líder de los Hyugas, Hiashi simplemente lo ignoro.
Sin darse cuenta cayó en un profundo sueño, aún estaba exhausto. Cuidando a Hinata no había dormido bien, más aun teniendo que trabajar con su padre no ayudaba y peor aún estaban comenzando los preparativos para su boda, la cual sería celebrada en dos lunas llenas.
Para cuando despertó el cielo estaba oscuro, intento pararse, pero sintió presión en sus piernas, Hinata estaba a su lado durmiendo, como estaba en un sillón para solo una persona, ella estaba recostada sobre él. Con la luz casi extinta subió con ella sobre sus brazos, con mucho cuidado la dejo sobre la cama y se recostó con ella.
Naruto se quedó observando como dormía, como su rostro tenia mejor color y como comenzaba a verse menos delgada. Acaricio su mejilla y su pelo con miedo a que despertara, ella solo se movió bajo su caricia.
Sin duda había caído bajo el encanto de ella, era tan dulce, torpe y delicada, que sentía la necesidad imperiosa de protegerla, sentía que si no era el nadie la cuidaría. De un momento a otro escucho su melodiosa risa.
Lo siento, te desperté- continuo Naruto acariciándola
No te preocupes Naruto-kun, me gusta estar despierta cuando tú lo estas- agrego mientras se acercaba a el- quería darte las gracias por cuidar de mi todo este tiempo, Naruto-kun- y como él le había enseñado antes, Hinata le dio un dulce beso en los labios- Gracias Naruto-kun- ella volvió a besarlo, pero esta vez un poco menos dulce y con más deseo.
Durante los días que estuvo en su aldea y la semana que estuvo con fiebre, Naruto no había tenido la oportunidad de tocarla, pues sabía que no estaba en condiciones. Por lo mismo evito a toda costa tocarla más de lo necesario. Pero ahora sabía que ella también quería estar con él, de muchas formas distintas, siempre lo seguía donde fuera y buscaba contacto con él.
Naruto no lo dudo ni por un instante y comenzó a besar su cuello mientras la colocaba sobre él. Desarmo con cuidado el listón que mantenía su vestido puesto y lo tiro lejos. Se sentó con ella sobre el para tener más acceso a su cuerpo.
¿Sabes lo que va a pasar Hinata? - susurro en su oído provocando escalofríos en ella- vas a ser mía- Hinata solo suspiro antes de comenzar a gemir fuertemente.
Mordiendo su lóbulo se dejó guiar por su cuello, bajando lentamente mientras mordía y lamia dejando un camino de gemidos por parte de Hinata, como le encantaba hacerla gemir. Continúo bajando y llego a sus grandes pechos, puso uno en su boca mientras que el otro era acariciado por su mano. Hinata tenía sus manos puestas en el pelo de Naruto, cada vez que gemía lo tiraba suavemente, lo que a Naruto terminaba por excitar aún más. En un momento Hinata tiro de su cabeza, para que dejara de jugar con sus pechos y la mirara.
También quiero hacerte sentir así Naruto-kun- la respiración de Hinata estaba agitada- enséñame como me enseñas todos los días.
El tomo un mechón de pelo que salía de la coleta. Y lo beso dulcemente, generando en Hinata una acción de vergüenza.
Claro que te voy a enseñar Hinata- dijo para luego besar su cuello, volviendo a llenar de gemidos la habitación- te voy a enseñar cosas que solo puedes hacer conmigo, pero no ahora, ahora necesito estar dentro tuyo.
Naruto termino por sacar el resto de ropa que le quedaba se sentó en el borde de la cama y puso a Hinata sobre el mirándolo. Ella ya estaba suficientemente mojada para él y la penetro en un rápido movimiento.
Muévete Hinata y sentirás placer- agrego Naruto mientras seguía jugando con sus pechos, ella comenzó a moverse sobre el lentamente- así Hinata, toma el ritmo que más te guste.
Hinata torpemente y sin ningún ritmo comenzó a moverse sobre él, encontró placer en el movimiento, así que fue difícil para ella lograr concentrarse lo suficiente mientras lo hacía. Pero su mayor distracción era el rubio, gemía su nombre y la animaba a continuar, tomaba sus caderas para ayudarla a marcar un ritmo parejo mientras decía su nombre.
Después de unos minutos Naruto no podía seguir al límite, tomo a oji perla sin salir de ella y la puso contra la pared, con un ritmo mas rápido y parejo comenzó el ahora a penetrarla. El deseo y la excitación de Naruto no lo dejo sentir cuando Hinata termino liberando sus jugos, humectando y apretando su miembro, sino que siguió penetrándola hasta que sintió como explotaba su semen dentro de ella. Recobro noción de lo que ocurría cuando volvió a escuchar a Hinata decir su nombre mientras recobraba el aliento.
Naruto-kun… Naruto… kun- el rostro de ella estaba cubierto en sudor y sus mejillas rojas
Hinata, no tienes que mostrarle a nadie este rostro, es solo mío- agrego el oji azul antes de besarla y recostarla para que descansara. Mientras el volvía a terminar el trabajo que necesitaba terminar- Buenas noches Hinata- dijo antes de bajar, pero ella ya se había quedado dormida.
Hello
Lo se mis actualizaciones son muy cortas, aquí me inspire un poco más espero que sea de su agrado
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Colora- bye
