Capítulo 18:Y llegó la calma

Cuando Bulma despertó Vegeta ya no estaba en la cama. No le extrañó, de hecho era lo normal para ellos, Vegeta madrugaba siempre mucho para entrenar. Se quedó pensativa, hoy era el día del picnic.¿Quizás Vegeta estuviese entrenando para poder ir después? El sayan era una caja de sorpresas, y aunque probablemente fuese la persona que mejor lo conocía, o más bien la única persona a la que el guerrero había permitido eso,no estaba muy segura de que es lo que haría.

El llanto de Trunks la hizo reaccionar. Apagó la pantalla y se dirigió a la habitación de su hijo, la antigua habitación de Vegeta.

Tras el desayuno la peliazul volvió a su habitación con su pequeño en brazos. Su hijo del futuro se estaba vistiendo. Abrió el armario, y eligió un vestido de color rojo y cuello alto. Se miró en el espejo, le quedaba como un guante. Tras arreglarse se dirigió al laboratorio, donde estaba el comunicador con la cámara de gravedad. Se quedó dudando si hablar con el guerrero o no. Sabía lo mucho que le molestaba que interrumpiesen su entrenamiento. Posó su mano en el botón, sin atreverse a pulsarlo, cuando su bebé le facilitó la tarea, pulsando el mismo el botón de un manotazo.

De repente en la pantalla apareció Vegeta que no parecía darse cuenta de su presencia.

-¡Vegeta!.-

El sayan miró contrariado a la pantalla cuando un robot explotó a su lado, dejándole la cara de color negro. Apagó los robots y habló:

-Cualquier dia vas a matarme.-

La joven se quedó muda por un momento, no sabía muy bien como preguntarle, temía la respuesta.

-¿Se puede saber qué quieres?-

-Hoy es el picnic.-Respondió la científica.

-Eso ya lo sé¿Algo más?.-

-Yo..esto... en realidad sólo quería que lo supieras. Saldremos dentro de poco.-

-¿Puedo continuar ya con mi entrenamiento?.- Preguntó el príncipe de mal humor.

-Si, puedes continuar con tu entrenamiento.- Dijo de mal humor Bulma, y cortó la comunicación sin despedirse.

-No hay quien la entienda.-Dijo el sayan , y prosiguió con el entrenamiento.

La peliazul se fue de mal humor al salón, dando por supuesto que el sayan no iba a ir al picnic, amargandole el día, y no podía permitirse eso, tenía que hacerlo por Trunks... por sus dos Trunks

Trunks del futuro apareció por la puerta del salón, listo para ir al picnic. Cuando le contase a su madre que había podido estar de picnic con ella, con sus amigos... no se lo iba a creer. Y de repente una oleada de preocupación le invadió. Su madre continuaba en un mundo con dos androides locos y asesinos. Esperaba que estuviera bien.

Bulma observó la cara de su joven hijo. Algo no iba bien.-¿Que ocurre Trunks?.- El bebé Trunks miró a su madre al oir su nombre, aunque no iban dirigidas a él aquellas palabras.

-No es nada.-Respondió el pelilila. No quería ser egoista. Sabía que a su madre le hacían ilusión ese tipo de cosas.Y no estaría mal pasar un día relajado, no quería amargar a nadie y amargase a sí mismo.

-Hoy lo pasaremos bien, ya verás. Estoy segura de que no has visto a nadie cantar como lo hace Krilin.- Dijo la cientifica con una sonrisa, y no pudo reprimir una carcajada.

El muchacho se quedó intrigado, aunque pronto averiguaria lo que significaba aquello.

Mientras volaban en la nave el bebé Trunks intuía que algo le pasaba a su madre y a aquel chico que le acompañaba. No paraba de mirar a uno y a otro. Ambos estaban muy serios y callados y el pequeño comenzó a llorar.

-Oh no,Trunks por favor podrías cogerlo un poco aver que le pasa.- Dijo la cientifica refiriéndose a su hijo del futuro.

-Esto... si, claro.- Y el pelilila se cogió a si mismo cuando era un bebé, la verdad que era una situación un tanto extraña. El Trunks mayor estaba un poco asustado, nunca se había ocupado de un bebé, de hecho en su época eran muy pocos los bebés que había.

Al ver que le hacían caso el pequeño Trunks comenzó a reir y a jugar con los mechones y la nariz de su homólogo del futuro.

El Trunks mayor no pudo evitar sonreir, lo que hizo que Bulma también sonriese al ver la situación, y aquello les alegró el viaje de ida.

Mientras tanto en Kamehouse Yamcha se negaba a ir al picnic. Tenía el mal recuerdo del último picnic que habían realizado, como quedo mal con Bulma y todos se rieron de él cuando Trunks se le hizo pis encima. Además si había alguna posibilidad de que Vegeta fuese no quería ir. Era la persona que menos ganas tenía de ver en todo el universo, lo único que deseaba era ver como célula lo mataba por todo lo que le había hecho.

-Pero Yamcha, he comprado alcohol contando contigo, si no vienes va a sobrar mucho.- Dijo Mutenroi.

Oolong miró de reojo al anciano.-Dudo que vaya a sobrar nada.-

-Tengo que entrenar, somos la última esperanza de la tierra, sois unos inconscientes.-Respondió Yamcha.

-Hace años no te digo que no, pero ahora con los sayans, nuestro poder es ridiculo, si ellos no pueden nosotros menos.- Respondió el anciano.

-Me da igual, yo me quedaré hoy entrenando.-

-Pero Yamcha, hace muy buen día, seguro que Bulma y Chichi llevan falditas muy cortas.- Dijo Mutenroi mientras salía un chorro de sangre de su nariz.

-No cambiaré de idea.-Dijo Yamcha alejándose volando de alli.

Krilin acababa de llegar.-¿Pero donde va Yamcha?Pensaba que iriamos todos juntos.-

-El cabezota de él no va a venir, prefiere quedarse entrenando.- Respondió Oolong.

La nave de Bulma llegó a la zona del picnic, y junto con ayuda de Trunks del futuro sacó las provisiones de la nave y al pequeño Trunks.

Krilin, Mutenroi y Oolong estaban alli.

-¿Donde esta Goku?¿Y Yamcha?.- Preguntó la peliazul.

-Yamcha no va a venir porque está entrenando,pero no te vas a creer donde están Goku y Chichi.- Dijo Krilin.

-Cuéntame.- Dijo la joven.

-Cuando pase todo ésto han decidido que van a llevar a Songoanda a un colegio muy caro, y se han ido a la entrevista.¡Imaginate a Goku con traje!.-

Bulma no pudo evitar romper a reir.¡Goku con traje! Quedaba nada para que se enfrentasen a célula, existia una posibilidad de que muriesen todos, y estaba en traje en una entrevista para llevar a Songoanda a un buen colegio. Seguramente aquello había sido cosa de Chichi, daba igual que la tierra estuviese siendo aniquilada, anteponía la educación de Songoanda a todo.

Una suave brisa corrió, y unas flores de cerezo cayeron sobre ellos, Bulma cerró los ojos disfrutando de la sensación,y pensando que ojalá Vegeta estuviese allí.

Hola de nuevo! Con esta información creo que todos sabréis la película que voy a utilizar en el siguiente capítulo, éste ha sido un poco introductorio.

Chichi como siempre va a su rollo y pasa de todos, sólo quiere que Songoanda vaya a un buen colegio, aunque sea el único edificio que quede en la faz de la tierra.

Queda ya muy poquito para el enfrentamiento con célula, y para un periodo muy duro para Vegeta, pero casi más para Bulma.

Prometo intentar actualizar lo antes posible! Saludos!