Capítulo 21:No saluda cuando viene ni se despide cuando se va
La lucha con Broly había comenzado, pero Vegeta no estaba participando, sólo estaban luchando Goku,Trunks y Songoanda. Aún siendo tres el legendario guerrero les llevaba ventaja. Pero para sorpresa de todos apareció Pikolo dispuesto a ayudar, con habichuelas mágicas. Krilin, Mutenroi y Oolong escaparon de aquel planeta en la nave de Pikolo.
Mientras tanto, Paragus seguía hablando a Vegeta sobre su inminente muerte, pero el sayan no escuchaba nada, tenía una horrible sensación en la boca del estómago, aunque lo intentaba no podía reaccionar. ¿Porqué le importaba tanto lo que ocurriese en la tierra?¿Porque le importaba tanto aquella humana? Si la hubiese mordido tendría explicación, estarían unidos espiritualmente, pero aún no lo estaban.
De un golpe Pikolo acabó al lado de donde se encontraba Vegeta lamentándose. No podía parar de repetir: -Se acabó.-
-Deja de decir tonterías.- Le dijo el namekiano.-Aún no hemos terminado, seguiremos luchando.
-No, es inútil ¿No te das cuenta de lo que está pasando?-Respondió Vegeta.
-¿Y tú eres el príncipe de los guerreros del espacio?.- Preguntó enfadado Pikolo, necesitaban toda la ayuda posible, y era consciente de que Vegeta era uno de los más fuertes. No podía entender como el estúpido que se había jactado de poder vencer a Célula en su forma perfecta, ahora estuviese asustado y perdiendo su orgullo. Lo cogió del pelo y se lo llevó hacia el combate.
-¡Déjame tranquilo!.- Gritó el principe. Podría haber acabado con aquel namekiano,era bastante más fuerte, sobre todo si se trasformaba en superguerrero, pero no lo hizo. Tiempo después cuando recordase ese día, lo recordaría de manera borrosa, con una horrible sensación que lo debilitaba, una sensación que jamás había experimentado en su vida, y se vería asi mismo como desde arriba. Tiempo después no comprendería como se dejó tratar de esa manera tan humillante por Pikolo. Aunque también sabría que el namekiano tenía razón. Pero todo eso lo pensaría tiempo después, de momento sentía esa horrible y punzante sensación en la boca del estómago.
Pikolo asqueado por el comportamiento de Vegeta lo soltó, y este apenas sin reaccionar cayó al suelo, preguntándose porque se empeñaban en luchar contra Broly cuando no había nada que hacer. Él no era un idiota, contra Freezer podría haberse enfrentado muchas veces, pero hubiese firmado su sentencia de muerte. Había tenido que trabajar para él, y perder su orgullo muchas veces. Habían sido años muy duros, pero había conseguido sobrevivir.
Viendo como Goku luchaba sin descanso el príncipe se dio cuenta de algo... el imbécil de Goku se creía mucho más fuerte que él, y eso el príncipe de los sayans no podía consentirlo. Tras la rabia inicial se convirtió en supersayan. Cuando Trunks vió a su padre volar decidido a enfrentarse a Broly no pudo evitar sonreir. -¡Ten cuidado padre!- Exclamó.
Vegeta sonrió ante las palabras de su hijo.-No te preocupes, sé a quién me enfrento.-Dijo Vegeta. Atacó a Broly con todas sus fuerzas pero nada parecía ser efectivo. Finalmente el hijo de Paragus noqueó a Vegeta.
Paragus estaba intentando huir del planeta cuando el guerrero legendario lo encontró, su padre estaba intentando abandonarlo allí... y eso no le gustó nada así que acabó con él.
Cuando todo parecía perdido, Goku se levantó como pudo y se acercó a Broly. Pikolo tuvo una brillante idea, transmitir todos su poder a Goku para que pudiese vencer a ese monstruo. Vegeta era el único que no había entregado su fuerza a Goku. Era reticente, él era un príncipe de sangre pura, no podía rebajarse a hacer algo así. En su interior una lucha se estaba librando. Por un lado no quería rebajarse a darle su fuerza a un ser insignificante, un clase baja como Goku, pero luego, sin él pretenderlo, aparecían imágenes de Bulma y de Trunks. Si no vencían a Broly este llegaría a la tierra... y sería peor que célula. Y entonces le vino otro pensamiento. Célula estaba en la tierra, y si no se presentaban al torneo quién sabe lo que haría a Bulma.
Odiaba tener esos pensamientos, odiaba esa lucha que tenía lugar en su interior. Finalmente decidió que aunque él tendría que estar en el lugar de Goku venciendo a ese ser, las cosas eran como eran. Su única oportunidad de acabar con Broly y volver a la tierra era dar su energía a Goku,y levantó la mano. No sólo sintió desfallecer sus fuerzas, sino que por dentro algo se le desgarró, cuando fue consciente de lo humillante que era su gesto.
Finalmente consiguieron vencer a Broly. No había ganado Goku sólo,habían ganado todos, pero eso Vegeta no lo entendía. Les quedaba poco tiempo para que el planeta explotase, así que subieron a la nave. Estaban todos mezclados, apenas cabían, ya que se habían llevado también a los esclavos que Paragus tenía en el planeta. Vegeta miraba por la pequeña ventana a la que tenía acceso, mirando a la inmensidad de las estrellas.
No podía parar de pensar como le habían humillado. Goku siempre tenía que llevarse la gloria de todo, seguro que si él hubiese necesitado la energía vital de los otros, nadie se la hubiera entregado, quizás su hijo como mucho. Aunque hubiese sido también muy humillante tener que pedir la energía vital de nadie. Él jamás se rebajaría a eso. Jamás.
La nave por fin llego a la tierra, al mismo punto donde había tenido lugar el picnic. El lugar estaba desierto,obviamente los que se habían quedado allí cuando la nave de Paragus se fué se habían marchado. Vegeta nada más bajar de la nave, sin decir nada a nadie, ni siquiera a Trunks se marchó. El pelilila observó a su padre. Sabía perfectamente a donde se dirigía, a corporación cápsula, a casa.
-Este Vegeta nunca cambiará.- Dijo Goku mirando a Trunks.- Viene sin saludar y se marcha sin despedirse.-
-Tú conoces mejor a mi padre que yo, pero sí, es común en él.-
-No sé si alguno conocemos realmente a Vegeta, pero si alguien puede conocerlo es Bulma.-Dijo Goku sonriendo.
Mientras tanto Bulma se encontraba en corporación cápsula. tenía a Trunks en brazos, y no paraba de dar vueltas por el salón. No paraba de darle vueltas a todo en la cabeza. Vegeta se había ido practicamente sin despedirse y se había marchado con aquellos desconocidos que pretendían coronarlo su rey. Sabía que estaba furiosa porque en el fondo aunque confiaba en él, tenía miedo de que le resultase atractiva la idea de ser el rey de todos los sayans. Después de todo él siempre estaba presumiendo de ser el príncipe de los sayans.
Vegeta volaba hacia su hogar. Por dentro estaba furioso consigo mismo. Odiaba tener esos estúpidos sentimientos que se manifestaban de vez en cuando. Odiaba sentir preocupación por alguien que no fuese él, se sentía débil, humillado y furioso. Entró en corporación cápsula por la puerta principal. Sabía que le iba a costar una discusión con Bulma, pero quería que le viese. Se sentía en el fondo culpable por haberse marchado de esa forma, aunque jamás lo reconocería.
Entró tan concentrado en sus pensamientos que no sintió más que el ki de Bulma allí dentro.
Una descarga recorrió su cuerpo cuando vió a la peliazul.-¡Vegeta!.- Dijo Bulma, quitándose por dentro un gran peso de encima.
El príncipe se tranquilizó al ver a la humana, pero le sorprendió ver una figura que se levantó del sofá. Era Yamcha.
Hola a todos! Aqui tenéis nueva actualización. Ya he dado por finalizada la peli de Broly, ahora seguiremos con el torneo de célula. Muchas gracias como siempre a todos mis lectores. Intentaré actualizar pronto. Saludos!
