Réquiem de un Amor Perdido.
Por Marce-chan
Allegro
Varias horas habían pasado desde que la 55º expedición de exploración al exterior había dado comienzo en la zona del muro María, estaba plagado de titanes y el caos era total, la Legión había sufrido muchas bajas. Erwin llamó a Levi entre la conmoción.
-Creo que es suficiente-le dijo.
-¿Otra vez nos rendiremos a medio camino?-replicó Levi irritado.
-Hemos perdido un 30% de nuestras tropas-replicó Erwin-Es evidente que no podremos recuperar esta zona, tendremos que intentarlo desde otro flanco.
Levi resopló molesto.
-Somos un fracaso tras otro…
-Reúne a tu equipo y limpien el camino de retorno-le ordenó Erwin.
-Entendido.
Levi se movió velozmente entre techos y paredes, vislumbró a Erd en un techo cercano.
-¡Erd!
-¡Capitán Levi!
-¿Dónde están los demás?
-Los estoy buscando-respondió Erd muy agitado-Me informaron que Auruo, Günther y Petra se han quedado sin gas.
Levi se sobresaltó. Se dividieron para buscar, pero de pronto un titán de 14 metros se lanzó contra un edificio cercano, destrozándolo, varios soldados salieron corriendo entre los escombros, huyendo del titán.
-¡Erd!-gritó Auruo corriendo entre ellos.
-¡Por aquí!-gritó Günther.
Erd se elevó velozmente, yendo en su ayuda, Levi se movió con él.
-¡Auruo! ¿Dónde está Petra?
-Estaba aquí-gritó Auruo elevándose con Erd-Pero la perdí de vista.
-¡Capitán!-exclamó Erd.
-Sácalos de aquí, yo me encargo del titán-respondió Levi.
Erd comenzó a moverse velozmente, subiendo a los soldados a sitios altos y seguros.
-¿Y Petra?-preguntó Auruo una vez estuvo a una altura segura.
-La buscaré-respondió Levi.
Justo entonces un agudo grito se oyó, el titán se había agachado y escarbaba en el edificio que acababa de destrozar, Levi quedó horrorizado al ver que sostenía a una persona en su mano.
-¡Petra!
Ella se giró, el terror se reflejaba en su cara, tenía varias heridas y le sangraba la nariz.
-¡Capitán!-gritó-¡No se acerqué! ¡Es un anormal!
Pero Levi se lanzó de frente contra el titán, que lo esquivó y tiró de sus cables, lanzándolo de lleno contra un techo.
-¡Capitán!-chilló Petra.
Su grito llamó la atención del titán que la apretó en su mano, haciéndola gritar del dolor.
-¡Petra!
Levi se incorporó, estaba lastimado pero no le importaba, tenía que salvarla como fuera. Se elevó, girando sobre sí mismo y cortando de un tajo la mano del titán, que cayó pesadamente al suelo con Petra en ella. Levi volvió a elevarse y mató al titán de un furioso y certero golpe.
-¡Petra!-la llamó descendiendo a toda prisa.
La encontró en medio de la carne calcinada del titán, estaba consciente pero en mal estado.
-Levi…-susurró al verlo.
Levi corrió hacia ella, le quitó de encima los restos del titán calcinado, la tomó en sus brazos y se elevó con ella a lo alto de un techo.
-¡Capitán!-gritó Auruo desde un techo cercano.
-¡Petra!-gritó Günther.
-¿Están bien?-preguntó Erd.
Levi miró a Petra, no pudo evitar flaquear, ella sangraba mucho y tenía una fractura abierta de costilla, cuya punta sobresalía del lado derecho de su abdomen.
-Levi…-susurró ella-No me mires así…
Levi no respondió, los brazos le temblaban descontroladamente, estaba en shock.
-Por favor…-murmuró él cerrando los ojos fuertemente y con la voz quebrada-No te mueras…
Pero cuando volvió a mirarla ella ya había perdido la conciencia.
-¡Capitán!-insistieron Auruo, Erd y Günther.
-¡Retirada!-anunció Levi.
Avanzaron, alejándose del punto crítico de la zona.
• • •
Petra abrió los ojos lentamente, se hallaba acostada en una cama en medio de una blanca e inmaculada habitación, se sentía muy débil y le dolía cada centímetro del cuerpo, particularmente el abdomen.
-Bienvenida-dijo alguien.
Petra giró la cabeza, sobresaltada.
-Teniente Hanji.
Hanji le sonreía amablemente.
-Nos has tenido muy preocupados, Petra.
-¿Qué sucedió?-preguntó ella.
-Estuviste a punto de ser devorada por un titán anormal-respondió Hanji-Cuando te tuvo en su mano te fracturó un par de costillas, una de ellas perforó el pulmón.
Petra recordó el momento y se sobresaltó.
-¡Levi! Quiero decir… El Capitán Levi estaba ahí… Él me salvó del titán…
-Así es-respondió Hanji-Gracias a su rápida reacción la hemorragia interna no fue significativa y no generó ningún edema, te recuperarás en algunas semanas.
-¿Los demás están bien?-preguntó Petra.
-Sí, el Equipo Levi sigue completo hasta ahora-sonrió Hanji.
-¿Y el Capitán?-preguntó Petra.
Hanji sonrió abiertamente y señaló al otro lado de la cama, Petra se giró, Levi estaba en el sillón, de piernas y brazos cruzados, profundamente dormido.
-No se ha separado de tu lado-comentó Hanji guiñándole un ojo-Desde que te trajeron aquí.
Petra suspiró aliviada al verlo, se veía ileso.
-¿Cuánto tiempo llevo aquí?-preguntó mirando a Hanji nuevamente.
-Casi 5 días-respondió Hanji.
-Lamento todas las molestias-murmuró Petra avergonzada.
-Nos has tenido con el alma en un hilo-dijo Hanji-Pero lo importante es que estás viva y bien.
-Muchas gracias-sonrió Petra.
-Descansa-dijo Hanji-Iré a informar al Cuartel que has despertado, tus compañeros están sumamente preocupados por ti.
Petra asintió y Hanji se incorporó, mientras caminaba se volvió.
-Y por cierto, tu familia ha sido notificada-le dijo-Tu padre debe estar por llegar.
-¿Mi padre?-exclamó Petra sobresaltada.
-Creímos que morirías-dijo Hanji.
-Pero ¿Mi padre sabe que estoy bien?
-Sí, pero ha decidido venir de todas formas-respondió Hanji.
Petra suspiró y asintió nuevamente con la cabeza, Hanji le sonrió y salió de la habitación. En cuanto estuvo sola, Petra se giró hacia Levi.
-¡Capitán…! ¡Levi!
Levi dio un respingo y despertó, mirándola.
-Estoy en casa-sonrió ella débilmente.
Levi no dijo nada, simplemente se levantó, fue hacia ella y la abrazó.
-Lamento haberte preocupado-sonrió ella conmovida.
Levi se separó ligeramente, la tomó por la cara con ambas manos y la besó. Suspiró aliviado al separarse, respiraba entrecortadamente y tenía taquicardia.
-Es la primera vez en mi vida que siento tanto miedo…-murmuró con los ojos cerrados.
Los ojos de Petra se llenaron de lágrimas de genuina felicidad, estaba conmovida con la angustia de Levi, juntó su frente a la de él y también posó las manos sobre sus mejillas.
-Estoy bien… No me pasó nada…
Levi sólo jadeaba.
-Levi… Mírame, estoy bien.
-Si llegara a perderte yo…
-Mírame…-replicó Petra.
Levi abrió los ojos y alzó la mirada hacia ella.
-Te amo-sonrió Petra.
-También yo-respondió él.
Se sobresaltó al percatarse que ella estaba llorando, limpió sus lágrimas suavemente y la miró, dedicándole la sonrisa que era exclusivamente para ella.
-Bienvenida a casa.
• • •
Estaba por cumplirse un mes de que Petra estaba en el hospital, Levi y su equipo la visitaban todos los días, al igual que Hanji y por supuesto, Levi procuraba pasar todas las noches que le fuera posible con ella, aunque llevaba varias noches sin hacerlo, ya que el padre de Petra no se separaba de ella.
-Levi…-murmuró ella al verlo acomodando el sillón para pasar la noche-Me preocupa que pases otra noche en vela, deberías ir a descansar, mañana me darán de alta.
-Sí, si-respondió él sin darle importancia.
-Levi-replicó Petra irritada.
-No importa lo que digas-respondió él sin mirarla-Llevo varias noches sin verte y sabes que no puedo dormir sin ti.
Ella sonrió enternecida y sonrojada.
-Lamento que mi padre se quedara tanto tiempo…
-No lo hagas-replicó Levi-Es tu padre, tiene todo el derecho.
Petra lo miró fijamente. Él desvió la mirada hacia la ventana.
-Por cierto ¿Le has hablado a tu padre de mí?-preguntó sin dejar de mirar por la ventana.
-No ¿Por qué?-preguntó Petra desconcertada con la pregunta.
-Ha ido a mi despacho antes de partir esta mañana-respondió Levi-Me ha pedido que cuide de ti, que te dejaba en mis manos y cosas por estilo, me ha dejado pensando…
Petra se sonrojó inevitablemente.
-Ay papá…-suspiró avergonzada.
-Era como si supiera-dijo Levi-Cada vez que nos encontrábamos me miraba de manera extraña.
-¿No te lo estarás imaginando?-preguntó Petra.
-¿Segura que no le has mencionado nada sobre mí?-replicó Levi.
-Bueno…-titubeó ella mirándose las manos-No exactamente… Pero en mis cartas le conté que estaba enamorada, pero nunca le dije de quien.
-Yo creo que ya lo sabe-resopló Levi.
-¿Eso te molesta?
-Me da igual.
Petra lo miró, él aparentaba que no le importaba, pero estaba sonrojado.
-¿Te importaría juntar el sillón a mi cama?-preguntó ella sonriendo.
-Haberlo dicho antes-respondió él.
Petra le tomó la mano en cuanto lo tuvo a su alcance.
-Te extraño mucho.
-Pero vengo a verte todos los días-replicó Levi extrañado.
-Sí, pero con mi padre aquí he tenido que disimular todo el tiempo, además normalmente pasamos casi todo el día juntos, ahora sólo te veo en la noche cuando tienes tiempo de venir-respondió ella.
-Tengo mucho trabajo-se excusó Levi.
-Lo sé-suspiró ella resignada-Pero mañana cuando me den de alta, todo volverá a ser como antes.
-No quiero que te apresures-respondió Levi-Tómalo con calma.
-¿Por qué lo dices?-preguntó Petra.
-La próxima semana iniciará una jornada diaria de entrenamiento para toda la Legión-respondió Levi.
-¿Qué tipo de entrenamiento?
-Combate cuerpo a cuerpo.
-Eso es inusual…-comentó Petra.
-Lo sé-respondió Levi-Es cosa de Erwin. Así que no quiero que te sobre esfuerces.
-Como ordene, Capitán-respondió ella sonriendo.
-Ah y otra cosa.
-Dime.
-Quiero que duermas conmigo todas las noches.
Petra se sobresaltó, sonrojada.
-¿Estás seguro?
-Completamente-respondió Levi mirándola a los ojos-Con esto me he dado cuenta que el tiempo se escapa como agua entre las manos… He decidido aprovechar al máximo cada momento que tenga contigo.
-Levi-sonrió Petra-Siempre estamos juntos.
-Precisamente-respondió él-No soportaría perderte, te necesito.
Ella sonrió conmovida, juntando su frente a la de él.
-Es la primera vez que me dices eso…
-Perdón, sabes que no hablo mucho-murmuró él.
-Lo sé-respondió ella-Te amo por eso.
