Réquiem de un Amor Perdido.
Por Marce-chan
Deciso
La incorporación de Eren a la Brigada de Operaciones Especiales le demandó más trabajo del usual al Equipo Levi, pues no sólo tenían que cuidarlo y vigilarlo, también debían entrenarlo, ya que las habilidades de un cadete común no eran suficientes, tenía que alcanzar un nivel óptimo para estar a la altura del equipo. Se habían dividido el trabajo por días, a cada miembro del equipo le correspondía cuidar y entrenar a Eren por un día entero, cada quien lo hacía a su manera, Auruo lo ponía a hacer todas sus tareas, Erd lo entrenaba duramente y sin descanso, Günther le explicaba cómo funcionaban las cosas en la Brigada y le contaba historias de guerra y Petra era con quien mejor la pasaba, le enseñaba cosas básicas pero muy útiles y le contaba historias del equipo y sus miembros. A ella le había confiado su triste historia, la muerte de su madre, la desaparición de su padre, su rencor contra los titanes.
-¿Tienes personas importantes para ti?-preguntó Petra que le había tomado afecto rápidamente al joven cadete.
-Tengo varios amigos en el ejército-respondió Eren-Pero las personas más importantes para mí en definitiva son Mikasa y Armin.
-¿Tus amigos de la infancia?
-Sí.
-¿Y usted tiene a alguien, aparte de la Brigada?-preguntó Eren.
-Tengo a mi familia que es por quienes vine aquí-respondió Petra con nostalgia-Pero para mí lo más importante es el Capitán Levi.
Eren la miró sorprendido, ella no se inmutó, era la verdad y no se apenaba por decirla.
-¿El Capitán Levi? ¿Habla en serio?
-Yo daría la vida por él sin pensarlo dos veces-respondió Petra asintiendo con la cabeza.
-¿Por qué?
-Porque lo merece-respondió Petra con seguridad.
-¿Le ha salvado la vida alguna vez?
-Muchas veces-respondió Petra sacudiendo la cabeza-Pero no por eso me importa, en la vida es más que sobrevivir, Eren, la vida tiene matices, cuando puedas vivir plenamente y lo harás, sabrás de lo que te hablo.
Eren la miró, desconcertado.
-¿Vivir plenamente?
-Reír, comer, soñar, dormir-sonrió Petra-Enamorarte, son un millón de pequeñas cosas.
Eren la miró sorprendido, él nunca había pensado en ese tipo de cosas, para él la vida había sido un odio constante hacia los titanes y un profundo deseo de lucha y creía que una veterana de guerra como Petra, miembro del Equipo más poderoso de la Legión de Reconocimiento, pensaría igual.
-¿Has amado alguna vez, Eren?-preguntó Petra mirando al horizonte.
-Supongo que a mi familia…-titubeó Eren-Ni siquiera estoy seguro de que es el amor.
-El amor no es una certeza ni un concepto-respondió Petra-Simplemente es.
-No creo haberlo sentido entonces-respondió Eren.
-Date la oportunidad de amar alguna vez-sonrió Petra-No lo lamentarás, te lo aseguro.
• • •
Ni bien había dado inicio el primer experimento con Eren y había sido un completo y absoluto fracaso, pues el cadete había sido incapaz de transformarse en titán.
-¿Las heridas de tus manos no sanan?-preguntó Levi observándolo fijamente.
-No-respondió Eren cabizbajo frotándose las manos con nerviosismo.
-Es una orden-dijo Levi con dureza-Haz algo al respecto.
-Si…-respondió Eren angustiado.
Levi se alejó de la mesa donde estaban Eren, Erd, Günther y Auruo.
-¿Tiene que ser tan duro con él, Capitán?-preguntó Petra acercándosele.
-¿Tienes que tenerle tanta consideración todo el tiempo?-replicó Levi.
-Es sólo un niño, Capitán-repitió Petra.
-No lo es y lo sabes-replicó Levi dándole un sorbo a su té-Es un soldado y un titán, debe hacerse responsable de eso.
-Usted fue quien lo eligió, Capitán-respondió Petra sonriendo-Y sé que, aunque no lo admita, confía en él.
Levi resopló con fastidio y de repente una gran explosión seguida de un potente resplandor amarillento surgió de la nada tras ellos, el Capitán reaccionó de inmediato, empujando a Petra lejos del origen de la explosión, ella lo esquivó ágilmente mientras sacaba sus espadas al igual que todos los demás. La mesa había desaparecido, la mitad de un cuerpo de titán había aparecido de la nada y Eren había sido el causante.
-¡Calma!-gritó Levi.
-¡Capitán!-exclamó Eren asustado-Yo…
-¡Estoy diciendo que se calmen!-repitió Levi.
Petra, Auruo, Erd y Günther estaban en guardia, listos para matar a Eren.
-¡Eren! ¿Qué significa esto?-gritó Erd.
-¿Qué?-exclamó Eren sin comprender.
-¿Por qué ahora y sin autorización?-reiteró Erd-¡Responde!
-¡Cálmate Erd!-ordenó Levi.
-¡Responde Eren!-intervino Auruo-¿Qué significa esto?
-¡No!-gritó Günther-Deja eso para más tarde ¡Demuestra que no eres un peligro para nosotros…! ¡Ni para la humanidad! ¡Demuéstralo! ¡Rápido! ¡Te lo estoy ordenando!
-¡Mueve el brazo para que lo podamos ver!-gritó Auruo-¡Te arrancaré la cabeza en un instante! ¿Me estás oyendo?
-¡Auruo!-gritó Levi irritado-¡Estoy ordenando que se calmen!
-¡Capitán!-intervino Petra al borde de la histeria-¡Aléjese de Eren, por favor! ¡Es peligroso!
-No, eres tú quien que se debe alejar-respondió Levi suavizando un poco el tono-Aléjate.
-¿Por qué?-cuestionó Petra.
-Mi intuición-respondió Levi con calma.
-¡Vamos Eren!-gritó Erd más furioso aún-¡Di algo!
-¡No te atrevas a moverte!-gritó Auruo.
-¡Demuéstralo ahora!-gritó Günther-¡Responde Eren! ¿Crees que no te mataremos?
-¡Lo digo en serio!
-¡Date prisa!
-¿No quieres hablar? ¡Eres un…!
-¡Cállense por favor!-gritó Eren a la desesperada.
Todos se quedaron estupefactos con su reacción, incluido el mismo Levi.
-¡Eren!-gritó Hanji corriendo a toda prisa hacia ellos y rompiendo la tensión del momento-¡Puedo tocar tu brazo? ¿Puedo? ¿Puedo tocarlo? ¡Sólo quiero tocarlo!
-Hanji-san…-murmuró Eren desconcertado-Por favor, espera…
Hanji tocó el brazo del titán que Eren había creado involuntariamente y soltó un grito.
-¡Está caliente! ¡Es impresionantemente caliente! ¡Está ardiendo!
Levi aprovechó la distracción para mirar a Petra, ella respiraba agitadamente y, al igual que sus compañeros, seguía con sus espadas en alto, al sentir la mirada de Levi sobre ella, lo miró, él se sobresaltó, había pasado tiempo desde la última vez que la había visto tan fuera de sí.
-Tranquila…-le susurró moviendo los labios sin pronunciar ningún sonido.
Petra sacudió la cabeza muy molesta, Levi negó con la cabeza, mirándola dicientemente. Pero ella no volvió a mirarlo, estaba realmente furiosa, Levi se limitó a suspirar con resignación.
• • •
Esa noche Hanji los reunió en el salón y les explicó la razón de la inesperada transformación de Eren la tarde anterior. Petra, Auruo, Erd y Günther se mordieron las manos en gesto de disculpa hacia Eren por haber desconfiado de él.
-Lo sentimos, Eren-dijo Petra sinceramente-Debes estar decepcionado de nosotros, nos apresuramos, pero de todos modos dependemos de ti, así que quiero que confíes en nosotros. Por favor confía.
Levi la miró, era como si hubiera leído su mente, había dicho justo lo que él estaba pensando, definitivamente existía una conexión entre ellos. Pero Petra no lo devolvió la mirada en toda la noche, se mostraba claramente distante, se fue a dormir antes que todos y no subió a la habitación de Levi esa noche. A pesar de que no era lo que él en realidad quería, Levi decidió dejarla, darle su espacio, pero sin importar lo que hiciera sin ella no podía dormir y lo sabía.
Pasada la medianoche suspiró resignado y decidió ir a verla pero cuando abrió la puerta la susodicha cayó de espaldas al suelo frente a él, había estado sentada apoyada en la puerta.
-¿Cuánto tiempo llevas ahí, tonta?-exclamó él conteniendo la risa.
Ella se cubrió la cara con las manos, avergonzada y sonrojada.
-Quería verte-dijo con un hilo de voz-Pero no me atreví…
-Pero ¿De qué hablas?-exclamó Levi tomándola de los hombros y ayudándola a sentarse en el suelo.
-Cuestioné su autoridad, Capitán-respondió ella sin mirarlo-Le falté el respeto, perdí el control.
-Es cierto-respondió él.
Petra volvió a cubrirse la cara con las manos, apenada. Levi le tomó las manos para que lo mirara.
-Intentabas protegerme y te lo agradezco.
-Levi…-murmuró ella conmovida.
Él tomó la mano que Petra se había mordido en la cena y besó suavemente la herida, Petra no pudo contenerse más y lo besó intensamente, cuando se separaron se percató que lucía despeinado y desarreglado, nada propio de él.
-¿Qué te pasó?-le preguntó.
-No podía dormir-respondió él enfurruñado.
Petra contuvo una risa y le arregló la camisa y el pañuelo.
-Cada vez que haces eso-comentó el Capitán mirándola a los ojos-Pareces una esposa arreglando a su esposo.
El rostro de Petra se encendió de golpe, se aclaró la garganta y no dijo nada.
-No es como si quisieras casarte conmigo ¿O sí?-preguntó Levi con aire despreocupado.
-Cualquier mujer sería muy afortunada de casarse con usted, Capitán-titubeó Petra muy nerviosa.
-Eso no responde a mi pregunta-respondió Levi.
Petra lo miró sobresaltada.
-¿Pregunta?
Levi tomó aire.
-¿Quieres casarte conmigo?
