Réquiem de un Amor Perdido.
Por Marce-chan
Mesto
La mujer titán había sido atrapada con éxito, Levi se elevaba a través de los árboles, de regreso a la ubicación de Erwin, esto suponía una gran victoria, pero Levi no la sentía así, era la primera vez que le pesaba tanto separarse de Petra y a pesar de que la distancia que los separaba no era considerable la sentía más lejana que nunca. Sacudió la cabeza, recriminándose a sí mismo por su debilidad, por pensar cosas innecesarias en un momento crítico como ése, alcanzó el árbol donde su Comandante le esperaba.
-Parece que dejó de moverse-comentó Levi.
-Hiciste un gran trabajo al traerla aquí-respondió Erwin complacido.
Levi lo miró.
-Gracias a los refuerzos que lucharon arriesgando sus vidas conseguimos ganar tiempo. Si no fuera por ellos no lo habríamos conseguido.
-Ya veo-respondió Erwin.
-Así es-corroboró Levi-Gracias a ellos podemos ver quien está ahí dentro.
Sacó una de sus espadas.
-Espera Levi-intervino Erwin-Tenemos que ser cautelosos ¡2do Escuadrón de tiro! ¡Fuego!
Se dispararon más cañones contra la mujer titán, asegurando aún más su amarre.
• • •
-Ése era su objetivo desde el principio ¿Verdad?-preguntó Eren-Entiendo que no se lo contaran a los principiantes pero ¿No contárselo a los veteranos que han estado en la Legión de Exploración por tanto tiempo?
-¡Cállate!-replicó Auruo impaciente.
-¿Tratas de decir que el Comandante y el Capitán no confían en nosotros?-exclamó Petra desafiante, sacudiendo sus espadas.
-Pero es la verdad…-titubeó Eren nervioso.
-¡Petra!-gritó Auruo apuntando acusadoramente a Eren con su espada-¡Arráncale un diente! ¡Tírale los dientes!
-No-intervino Erd tranquilamente-Eren está en lo correcto.
Todos lo miraron.
-Creo que hay una razón para que el Comandante no confíe en nosotros fácilmente-dijo Erd.
-¿Cuál?-preguntó Günther.
-Sólo hay una razón para no confiar en sus compañeros de equipo-explicó Erd con gravedad-Los humanos que se transforman en titanes pueden tener a alguno de ellos infiltrados en la Legión.
-¿Un infiltrado?-murmuró Günther-¿Puede haber alguien así?
-Al menos el Comandante lo cree así-dijo Erd-Probablemente los únicos que sabían acerca de este plan son los soldados que sobrevivieron aquí por más de cinco años.
-Entiendo, es por eso-comentó Günther.
-No hay dudas-dijo Auruo dándose importancia-¿Entiendes, Eren? Es por eso.
-Si es así, no puedo quejarme-suspiró Petra con aire de resignación-Hace cinco años, cuando el muro fue destruido por primera vez, un espía se infiltró aquí ¿Será que fue ahí cuando surgieron las dudas?
-¿Entonces fue esa persona quien asesinó a Sonney y Bean?-preguntó Erd.
-El Comandante me hizo una pregunta aquella vez…-susurró Petra recordando.
Eren se sobresaltó.
-Esa pregunta…-murmuró comprendiendo-Era sobre eso…
-Si hubiéramos respondido a esa pregunta tal vez podríamos haber participado en la verdadera misión-dijo Erd-Pero no alcanzo a imaginar algo así.
-Yo si lo sabía-dijo Auruo con autosuficiencia-Pero decidí no responder ¿Saben porque?
-¿Por qué?-preguntó Petra sin darle mucha importancia.
-¿Qué? ¿No saben?-replicó Auruo arrogantemente-Pues bien, personas como ustedes no lo entenderían, aún no han llegado a mi nivel.
Petra lo miró con irritación.
¿Todavía estás tratando de imitar al Capitán Levi? ¡Él no habla así!
Esta vez le molestaba más de lo usual que Auruo intentara ser como Levi, pues lo que más deseaba en ese momento era tenerlo a su lado nuevamente, su separación le causaba tal desasosiego y temor que le costaba mantener la compostura.
• • •
Levi y Mike atacaron las manos con las que la mujer titán se protegía la nuca, sin éxito, dado el poder de endurecimiento que ella poseía y que los tomó a todos por sorpresa, eso tenía en exceso molesto a Levi.
-¡Oye! ¿Quieres salir de ahí?-exclamó irritado de pie sobre la cabeza de la titán-¡No tengo todo el día! Entonces ¿Qué crees que vamos a hacer contigo? ¿Crees que puedes escapar de esta situación? Sólo piensa en cuanto nos ha costado atraparte. Mataste a mis subordinados de muchas maneras ¿No? ¿Te divertiste haciéndolo? Porque ahora yo me estoy divirtiendo. También piensas así ¿Verdad? Tal vez me puedes entender bien. Es cierto, recordé que tengo algo que preguntarte ¿Tendrás algún problema si te corto los brazos y las piernas? Volverán a crecer ¿No es así? Es tu cuerpo del que estamos hablando. Te pregunto porque sería un problema si te murieras.
La mujer titán se movió haciendo sobresaltar a Levi y comenzó a aullar terrible y ensordecedoramente, haciendo eco en todo el bosque.
-¡Zorra!-se quejó Levi cuando el sonido cesó-¡Me has asustado!
-¡Erwin!-exclamó Mike yendo hasta él-¡Huelo algo!
-¿En qué dirección?-preguntó Erwin.
-De todas al mismo tiempo.
Y de la nada una horda de titanes se lanzó hacia el interior del bosque, directo hacia la mujer titán.
-¡Erwin! ¡Están llegando desde el este! ¡Están cerca!-gritó Mike.
-¡Deténganlos!-ordenó Erwin.
Pero los titanes ignoraron por completo a los soldados, su objetivo era la mujer titán.
-¡Capitán Levi!-gritó un soldado.
-¡Oye perra!-gritó Levi pateando la cabeza de la titán una y otra vez-Haz hecho algo ¿No es así?
Se lanzó contra varios titanes que se acercaban, matándolos en el acto, pero en cuestión de segundos varios titanes alcanzaron a la mujer titán y comenzaron a devorarla.
-¡Protejan a la mujer titán!-ordenó Erwin.
Pero los titanes los superaban en número, no hubo nada que pudieran hacer.
-¡Todos!-gritó Erwin con autoridad-¡Retirada! ¡Vamos a reagruparnos al oeste del bosque! ¡Volveremos a Caranés!
Levi se posó en el árbol junto a él.
-Nos atrapó…-suspiró Erwin derrotado.
-¿Qué es esa cara, desgraciado?-replicó Levi limpiándose la sangre de la mejilla.
-El enemigo estaba dispuesto a sacrificarlo todo-susurró Erwin-No pensé que iba a dejarse devorar por los titanes para borrar la información.
-Este es el resultado después de todo lo dicho en la corte-comentó Levi-¿Qué será de nosotros si regresamos con Eren y las manos vacías?
-Piensa en ello después de regresar-respondió Erwin-Ahora tenemos que concentrarnos en evitar nuevas pérdidas.
Levi se colgó del árbol.
-Voy a llamar a mi equipo.
-Espera Levi-lo llamó Erwin-Abastécete de gas y espadas.
-No hay tiempo-replicó Levi-Creo que tengo suficiente ¿Por qué dices eso?
-Es una orden-se impuso Erwin-Obedece.
Levi desvió la mirada un instante, lo que más deseaba en ese momento era reunirse de vuelta con su equipo, necesitaba con desesperación ver a Petra, necesitaba cerciorarse de que su esposa estaba bien, pero no podía desobedecer una orden directa.
-Entendido, Erwin. Voy a confiar en tu decisión.
Se lanzó la señal de retirada. Levi iba muy intranquilo, algo no estaba bien y lo sabía, no sólo el fracaso de la misión y el oscuro panorama que les esperaba al regresar a Caranés, era algo más, sentía un enorme y absurdo temor, pero no entendía porque. Llegó al puesto de abastecimiento y comenzó a recargar a toda prisa sus tanques de gas, vislumbró un par de señales de humo verde en dirección norte, pero tenía mucha prisa así que no les dio importancia, una vez abastecido y listo, se apresuró a dirigirse al oeste donde se reagruparían, sabía que su equipo iría hacia allí, pero mientras avanzaba, un violento rugido hizo eco en el bosque, ese sonido, ya conocido para él, era el peor augurio posible. Eren se había transformado en titán, algo había salido mal. Giró en redondo y regresó a toda velocidad.
-Maldición-musitaba entre dientes-Petra… Petra…
Conforme avanzaba, su miedo crecía, vislumbró un cadáver colgando de un cable del equipo de maniobra, con un vistazo confirmó que se trataba de Günther, pero no se detuvo a pesar del dolor que surgía al interior de su pecho, tenía que seguir, lo que si comprendió en cuanto lo vio fue que no había sido obra de un titán, un humano había asesinado a Günther y eso lo enfurecía aún más. Encontró a Erd más adelante, estaba partido en dos, obviamente al ser mordido por un titán, tampoco se detuvo, se limitó a cerrar los ojos con fuerza, rogando mentalmente por el bienestar de Petra, ella tenía que estar por ahí, en algún lado, quizás herida, pero viva, tenía que estar viva.
Vio a Auruo más allá, boca abajo en el suelo, con el cuerpo semi-destrozado y más adelante, al pie de un árbol había otro cuerpo, se posó en las ramas de dicho árbol y la vio, tuvo que sostenerse del tronco para mantener el equilibrio, ahí estaba ella, clavada boca abajo contra el tronco del árbol, con la mirada hacia el cielo y el rostro ensangrentado, la posición de su cuerpo indicaba que había sido aplastada por un titán.
-No…-musitó entre dientes con la voz quebrada.
Descendió rápidamente hacia ella, odiaba la humillante postura en la que había quedado su cuerpo, tenía que moverla, darle una posición más digna, pero cuando la tocó se percató de que aún respiraba, pero ya no estaba consciente, sus ojos veían sin ver.
-Petra…-susurró Levi devastado.
La fortaleza de ella era admirable, tenía la columna hecha pedazos y el cuerpo destrozado, pero aún así seguía aferrándose a la vida, seguía aferrándose a él. Levi le dio vuelta con cuidado y la rodeó con los brazos, la mano de Petra se movió débilmente, como si lo buscara, quizás era un simple reflejo físico, pero Levi se apresuró a tomar su mano entre las suyas.
-Aquí estoy-susurró llorando-Contigo, en la vida y en la muerte, tal como prometí.
Petra respiraba pesadamente, su boca se movía por momentos, como si intentara decir algo.
-Ya es suficiente-sollozó Levi-Lo has hecho bien, estoy orgulloso de ser tu esposo…
Se le quebró por completo la voz y no pudo decir más, lo desbordaba el dolor, era como le hubieran agujerado profundamente el pecho y el agujero crecía y dolía absorbiéndolo y sumiéndolo en la más profunda y terrible desesperación.
-Le… Vi…-musitó Petra con su último aliento.
Levi se sobresaltó, mirándola y ella suspiró, dejándose ir finalmente.
-No…-rogó Levi en voz baja y el rostro bañado en lágrimas-Por favor… No me dejes...
La mano de Petra resbaló entre las suyas, se había ido, no estaba más. Levi se desmoronó, alzando la mirada hacia el cielo, llorando como nunca antes lo había hecho, el mundo se había acabado, ya nada tenía sentido, su razón de ser se había ido para siempre adonde no podía alcanzarla ¿Qué sería de él ahora? ¿Para qué seguir luchando? Lloró en silencio un largo rato, aferrado al cuerpo de su esposa, la única mujer que había amado, se hundió en la angustia y el dolor, se culpó duramente por dejarla, se odió por no haberla protegido, perdió por completo el deseo de vivir. De la nada, un fuerte rugido lo sacudió, los titanes estaban cerca, aún luchaban. Rechazó por completo la batalla que lo llamaba, su único deseo era quedarse ahí con su amada Petra, pero entonces el rostro de ella apareció en su mente y escuchó su dulce voz:
- Soy un soldado de la Brigada de Operaciones Especiales, he ganado mi puesto con esfuerzo, si tengo que morir sería allá afuera luchando… Si dejáramos de ser humanos esta lucha no tendría ningún sentido…
Exhaló, abriendo los ojos, los estruendos y rugidos se habían extinguido, la lucha había terminado. Levi miró alrededor, miró el cuerpo de Petra a su lado y la estrechó por última vez, dejándola en el suelo con suavidad, le quitó del dedo el anillo de compromiso y la sortija de matrimonio que la había unido a él y los guardó en su bolsillo, le besó la frente con dulzura y le cerró los ojos, se puso de pie y la miró, su expresión denotaba una profunda paz, bien podría estar dormida.
-Siempre te amaré, Petra-susurró enjugándose las lágrimas.
Se elevó nuevamente hacia la rama del árbol, pero aún le costaba mantenerse de pie, se sostuvo, intentando sobreponerse lo mejor que pudo, el dolor lo superaba, pero no podía darse por vencido, no aún. Respiró profundo y avanzó, no tenía un objetivo claro pero entonces la vio: La mujer titán se alejaba corriendo y todo se aclaró violentamente, un odio corrosivo se apoderó de él, tenía un objetivo: Venganza.
