Réquiem de un Amor Perdido.

Por Marce-chan

Dolore

Levi avanzó directo hacia la titán, pero alguien ya se hallaba luchando contra ella, una chica menuda, delgada de cabello oscuro, cuya bufanda roja sobresalía de su uniforme, ella estaba tan fuera de sí, que la titán podría asesinarla en cualquier momento. Levi la agarró justo antes de que se lanzara temerariamente contra la titán.

-¿Qué…?-gritó la chica.

-Retrocede por ahora-dijo Levi.

La titán emprendió la huída, Levi y Mikasa la siguieron.

-Mantén esta distancia-ordenó Levi con frialdad-Parece estar cansada, ha disminuido la velocidad.

Miró los restos del cuerpo del titán que había sido Eren.

-Parece que ha sido mordido en la nuca ¿Eren está muerto?

Mikasa le dedicó una mirada furibunda.

-Está vivo, el objetivo es inteligente y su meta parece ser capturar a Eren, si lo quisiera muerto lo habría aplastado. El objetivo está luchando para escapar llevándolo en su boca.

-Su meta puede haber sido comérselo-replicó Levi-Si es ese el caso, ya está en su estómago, es más razonable asumir que está muerto.

-¡Está vivo!-repitió Mikasa con vehemencia.

-Espero que tengas razón-dijo Levi.

-¡Si hubieras protegido a Eren esto no habría ocurrido!-le reclamó Mikasa muy molesta.

Levi la miró sobresaltado, la expresión de su mirada: La había visto antes, le recordó claramente a Petra, era la misma expresión que ponía ella cuando quería protegerlo, como aquella vez en la arboleda o cuando Eren se transformó accidentalmente en titán en medio del campo de entrenamiento, ese instinto protector que surgía en ella cuando lo creía en un peligro inminente. Eso le dejó claro a Levi que esa chica, Mikasa Ackerman, definitivamente amaba a Eren.

-Ya veo…-murmuró-Eres la de aquella vez… La amiga cercana de Eren…

Mikasa lo miró sin responder, Levi se decidió y tomó nuevamente su rol de Capitán.

-Nos limitaremos a un solo objetivo, en primer lugar, debes desistir de matar a la titán.

-¡Ha matado a muchos de nuestros compañeros!-replicó Mikasa enfadada.

-Mientras endurezca su piel es imposible-respondió Levi-Haz lo que te digo, pondremos nuestras esperanzas en que Eren siga con vida y lo rescataremos antes de que abandone el bosque. Voy a sacarlo de ahí, tú atrae su atención.

Mikasa no respondió, pero obedeció de inmediato, adelantando a la titán para distraerla. Levi se ubicó justo encima de ella, sus ojos destellaban con profunda ira, era su momento de vengarse, tenía claro que no podía matarla, pero le causaría tanto dolor como le fuera posible, sólo eso le quedaba de momento. Sacudió sus espadas, quería sacar todo su dolor con ellas, cortaría cada centímetro del cuerpo de esa maldita titán, la que había aniquilado a su equipo, la que había asesinado brutalmente a su amada Petra.

La titán se volteó alzando su puño contra él, que giró sobre sí mismo a una inmensa velocidad, esquivando el golpe y cortando toda la extensión del brazo, se lanzó directo a su rostro y le clavó con fuerza las espadas directo en los ojos. Saltó, sacando dos espadas más, la cortó tantas veces y tan profundo que la derribó en un instante, la titán impotente, optó por proteger su nuca como pudo, pero Levi no se detuvo, siguió cortando una y otra vez, gritando, sacando toda su frustración y su dolor, sin darle la más mínima oportunidad de moverse, los brazos de la titán cayeron, parecía derrotada. Mikasa, en su sed de venganza y al ver a la titán aparentemente inofensiva, se lanzó a atacarla, Levi se sobresaltó.

-¡Detente!-gritó.

La titán levantó la mano contra Mikasa, cuya velocidad le hacía imposible esquivar el impacto, Levi se interpuso, no estaba dispuesto a ver morir a nadie más, no dejaría que esa maldita titán asesinara de nuevo, jaló a Mikasa de la capa y detuvo la mano de la titán con la pierna, sintió el crujido de su tobillo rompiéndose y lo invadió un punzante dolor, pero se limitó a apretar los dientes y empujar a Mikasa fuera del peligro, saltó una vez más, cortando de lado a lado la mandíbula de la titán, su boca se abrió de par en par, revelando que Eren estaba dentro, Levi lo agarró y se alejó a toda prisa.

-¡Oye! ¡Nos vamos!-gritó Levi mirándola.

-¡Eren!-gritó Mikasa.

-Está bien, sigue vivo, aunque asqueroso…

Mikasa se giró a mirar a la titán con furia.

-¡Ya olvídate de eso!-gritó Levi impaciente-¡Nos retiramos! ¡No pierdas de vista nuestro objetivo! ¿No es más importante proteger a tu ser querido? ¿No es una persona importante?

Mikasa no respondió y Levi avanzó, alejándose de la mujer titán, al rato Mikasa le dio alcance, Levi se giró para mirarla y vio a lo lejos a la titán llorando, se sobresaltó desconcertado, pero no quedaba más que seguir alejándose.

-¡Oye!-gritó Levi cuando se acercaban a la zona donde yacían los cadáveres de su antiguo equipo-Toma a Eren y reúnete con el resto del Escuadrón en el flanco oeste.

Se detuvo en las ramas de un árbol y le puso al inconsciente Eren sobre la espalda.

-¿Adónde vas?-preguntó Mikasa con suspicacia-¿Qué vas a hacer?

Levi la miró cortantemente, Mikasa no pudo evitar retroceder ni sentirse intimidada.

-Que no se te olvide con quien estás hablando, chiquilla-dijo Levi fríamente-Soy tu Capitán y te estoy dando una orden.

Mikasa no fue capaz de sostenerle la mirada, mucho menos de replicar.

-Obedece-dijo Levi.

-Sí, Capitán-respondió Mikasa en voz baja y se retiró.

Levi la observó hasta que se perdió de vista y dio la vuelta en redondo, descendiendo lentamente, buscando alguna señal de los caballos, los encontró al rato y los llevó con él, se dio a la tarea de recoger uno a uno los cuerpos de sus subordinados, envolviéndolos en las bolsas que, tristemente, hacían parte de la dotación de batalla, puso cada cuerpo en su respectivo caballo, complicándosele un poco el levantamiento del cadáver de Erd, dada la condición del cuerpo, a Petra la llevó consigo en su caballo.

• • •

-¡Capitán Levi!-repetían los soldados aliviados una y otra vez al verlo llegar a la zona de encuentro en el flanco oeste.

Había sido el último en llegar, Erwin había enviado brigadas de búsqueda, e incluso algunos lo habían dado por muerto, así que era un gran alivio verlo llegar vivo y aparentemente ileso.

-¡Levi!-Hanji corría hacia él a toda prisa-¡Llegamos a temer lo peor! ¡Erwin salió a buscarte él mismo! La cadete Ackerman llegó sola con Eren, dijo que por órdenes tuyas ¿Dónde estabas?

-Tenía cosas que hacer-respondió Levi sin detenerse.

-Pero…-replicó Hanji, pero se interrumpió de inmediato al percatarse del cadáver que llevaba en su caballo y los demás que le rodeaban-Levi… ¿Qué…? No puede ser…

Levi se bajó del caballo y comenzó a bajar uno a uno los cuerpos de sus subordinados, llevándolos a un sitio apartado de todos los demás, Hanji lo observó en silencio, realmente no sabía que decir. Levi tomó en brazos el cuerpo de Petra, lo llevó con los demás y se quedó arrodillado junto a ellos.

-Levi…-murmuró Hanji acercándose, al borde las lágrimas-Cuánto lo siento…

-Cállate-respondió Levi en voz baja.

-¡Capitán Levi!-exclamó Mike al verlo y se acercó.

Los demás soldados de alrededor se retiraron, dejando a Levi, Hanji y Mike solos en el apartado lugar.

-Levi… ¿Es tu equipo…?-murmuró Mike mirando los cuerpos.

Levi no respondió.

-Estás herido-dijo Hanji con la voz quebrada.

-Cierra la boca-replicó Levi.

-Capitán…-murmuró Mike en tono de advertencia.

-Levi… Sé lo mucho que ellos significaban para ti…-murmuró Hanji.

-¿Qué no entiendes el significado de las palabras "Cierra la boca"?-replicó Levi sin moverse.

-Sé que amabas a Petra…

-Teniente-advirtió Mike de inmediato.

-¡Que cierres la maldita boca, estúpida cuatro ojos!-gritó Levi.

-¡Capitán!-exclamó Mike.

-Levi…-insistió Hanji.

-¿Qué sabes tú sobre mí, idiota?-replicó Levi-¡Lárgate!

-Teniente Hanji, basta-intervino Mike-Déjelo solo.

-Pero Levi, no puedes guardarte esto, tienes que sacarlo-replicó Hanji-Comprendo tu dolor…

Levi se incorporó velozmente, el silbido del roce del metal de su espada hizo eco en la colina y un instante después Hanji estaba estática con la espada de Levi a un palmo de su garganta.

-Teniente-exclamó Mike con cautela-Aléjese despacio…

-Levi, soy yo-murmuró Hanji con las manos arriba-Soy yo, Hanji.

-Aléjate de mí, basura-respondió Levi con mirada asesina.

Mike sabía de lo que Levi era capaz cuando perdía el control, lo había conocido en sus tiempos de mercenario, tomó a Hanji por los brazos y la jaló, alejándola de Levi y de ese modo dejándolo solo en el prado. Levi se dio vuelta, enfundando nuevamente su espada y volvió a arrodillarse junto a sus subordinados, retirándole los emblemas del uniforme uno a uno, quería guardarlos como recuerdo, acarició por última vez el marchito rostro de Petra y se incorporó, un alboroto cercano llamó su atención, un par de soldados le reclamaban al recién llegado Erwin por no recuperar todos los cuerpos, Levi fue hacia ellos.

-¿Pelea de niños?

Todos lo miraron, Erwin se sobresaltó al verlo, hace mucho que no veía a Levi en ese estado, tenía el rostro desencajado y unas marcadas ojeras, se veía realmente mal.

-Capitán Levi…-murmuró uno de los soldados al verlo.

-Si confirmaron que están muertos, es suficiente-dijo Levi-Aunque tengas un cuerpo un muerto está muerto. Nada cambiará.

-Pero…-replicó uno de los soldados.

-Diremos que están desaparecidos-dijo Erwin con autoridad-Es mi decisión final. No insistan.

-¿Acaso ustedes tienen sentimientos? ¿Son humanos?-les gritó el soldado angustiado.

Erwin le dirigió una clara mirada a Levi que lo siguió inmediatamente, llegaron a un sitio apartado.

-¿Dónde estabas?-exclamó Erwin inmediatamente-¿Qué fue lo que sucedió?

-Eren está a salvo y eso es lo que importa-replicó Levi.

Erwin se percató de su torpe andar.

-Estás herido…

-Sólo un tobillo roto, nada grave-respondió Levi.

-Levi-insistió Erwin impaciente.

-Erwin-intervino Hanji tomándolo del brazo.

Él la miró, quedó desconcertado al percatarse que ella estaba llorando y Hanji señaló los cuerpos que estaban cerca de ellos.

-Su… Equipo…-susurró apenada.

Erwin se sobresaltó al comprender.

-Levi… No me digas que… Tu esposa…

Levi le dirigió una mirada cortante muy similar a la que le acababa de dirigir a Hanji al apuntarle con la espada. Erwin y Hanji lo miraron en silencio.

-Lo lamento-se disculpó Erwin-Si hubieras regresado con ellos como querías, quizás…

-No quiero escuchar eso de ti-replicó Levi-Sólo déjame en paz.

-¿Fue la mujer titán?-preguntó Hanji sin poder contenerse-¿Qué pasó con ella?

-Se ha rendido por ahora-respondió Levi.

Fue torpemente hacia su caballo y lo montó.

-Levi, de verdad lo siento-murmuró Erwin.

-Púdrete infeliz-respondió Levi y se marchó cabalgando.

• • •

La Legión de Exploración avanzaba velozmente por la explanada de vuelta a la civilización, Levi cabalgaba junto a Erwin encabezando la marcha, le dolía mucho el tobillo roto, la punzada se le extendía por toda la pierna hasta la rodilla, pero ese dolor no era nada comparado con la pena que lo embargaba.

-¡Titanes!-gritaron tras ellos.

Los soldados que acababan de discutir con Erwin habían regresado a recuperar el cadáver de su compañero atrayendo como consecuencia a varios titanes cercanos.

-¡La retaguardia ha divisado titanes!-informaron en voz alta.

-¡Avancen a toda velocidad!-ordenó Erwin.

Levi resopló.

-No hay árboles altos ni edificios. Luchar aquí será difícil.

-Será mejor que corramos hasta alcanzar los muros-dijo Erwin.

Levi retrocedió de vuelta a la retaguardia, se acercó a la carreta que llevaba los cuerpos, que era la más cercana a ser alcanzada por los titanes persecutores.

-Abandonen los cuerpos-les ordenó a los soldados a bordo de la carreta-Nos alcanzarán.

-Pero…-replicó uno de ellos.

-En el pasado muchos no pudieron volver-respondió Levi-Estos tipos no son especiales.

-¿Eso está bien?-sollozó el otro soldado-¿Realmente vamos a hacerlo?

No era lo que Levi deseaba, pero era la única opción que se le ocurría, se palpó la pierna herida, no podía luchar así.

-Maldición…

-¡Tenemos que hacerlo!-exclamó el otro soldado de la carreta.

Comenzaron a lanzar los cuerpos fuera de la carreta con el fin de distraer a los titanes. Levi observó con desolación como el cuerpo de su esposa giraba en el aire para luego caer a los pies de un titán. Esa fue la última vez que la vio.