Capítulo 6
Cuando Regina llegó a la habitación del hotel no podía estar más cansada, el día estuvo lleno de conferencias y presentaciones de artículos y proyectos.
«Nunca he estado tan casada en toda mi vida» dijo tirándose en la cama
«Voy a tomar un baño yo primero, si no te importa» dijo Emma y entonces se detuvo a medio camino «A no ser que quieras juntarme a mí»
«Graciosa» Regina frunció el ceño
«No cuesta nada intentarlo. A lo mejor va, y decides hacerme feliz»
Regina sonrió
«Ve a tomar el baño, muchacha»
Minutos después, cuando Emma salió del baño no logró evitar quedarse con la boca abierta
«¡Solo puedes estar cachondeándote de mí!»
Regina estaba sentada en la cama, usando sus gafas de pasta negra, solo con una de las camisetas de la rubia y con unas braguitas negras, demasiado provocativa para no ser intencional.
«¿Qué ocurre?» dijo poniendo la expresión más inocente que pudo.
«Eso es un golpe bajo» rezongó Emma
«¿Crees que solo tú puedes andar por ahí tentándome?» Regina no logró aguantar más la expresión seria
Emma sonrió de canto.
«¿Quieres jugar, eh? Te voy a enseñar cómo se juega de verdad» la rubia no se lo pensé dos veces para ponerse delante de la morena, y dejar caer la toalla al suelo, exhibiendo su cuerpo aún mojado.
«¡Joder, Emma!» fue el turno de Regina para protestar
«Comenzaste tú. Ahora, te aguantas» la rubia agarró a la morena para ponerla de pie «¿Le gusta lo que ve, profesora Mills?»
Los ojos castaños recorrieron de arriba abajo el cuerpo de la rubia, el hambre y el deseo eran palpables en aquella mirada.
«Muchacha…para con esto» dijo en tono de advertencia «O te dejo durmiendo en el sofá»
«Eso no es justo. ¿Cómo puedes tener tanto auto control?»
«Hay muchas cosas que no son justas»
«Sé que me quieres»
«Si eso fuera lo único en esta ecuación…»
«Solo una vez…» Emma tentó
«Creo que después de resistirme a esto iré directamente al cielo» dijo Regina amargamente y con reluctancia desvió su mirada del cuerpo de Emma «Ve a vestirte»
Emma estaba vestida adecuadamente cuando Regina salió del baño, también completamente vestida.
«¿Pediste la cena?»
«No»
«¿Por qué?»
«Porque hoy saldremos a cenar fuera»
«¿Ah sí?» Regina sonrió
«Pero antes» Emma se levantó y caminó hacia Regina. Su rostro estaba serio de una forma que la morena no había visto antes «Hum…sabes que al segundo siguiente de verte, supe que te quería. Fue algo tan fuerte que me hizo cometer la mayor locura de mi vida. Lo arriesgué todo, porque quería tenerte por lo menos una noche, pero…cuando te conocí de verdad, supe inmediatamente que una noche nunca sería suficiente, supe que ni todas las noches de mi vida serían suficiente para acallar mis deseos de tenerte a mi lado. Sé que estamos en una situación complicada, pero…si me lo permites, y como estamos en este sitio donde nadie nos conoce, quería pedirte que fueras mi novia, por esta noche, solo por esta noche» Emma observó la mirada de sorpresa de Regina y continuó «Cuando volvamos a casa, todo vuelve a la normalidad, y yo esperaré un año, cuando esté en el tercer curso, y ya no seas mi profesora, volveré a pedirte que seas mi novia, esa vez para siempre…porque…estoy enamorada de ti, Regina. Puedo ser solo una muchacha inconsecuente, pero soy lo suficientemente madura para saber que nunca me ha atraído alguien como me atraes tú, que lo que tenemos es algo raro, que solo se halla una vez en la vida» la rubia tomó las manos de la morena en las suyas «Así que…¿aceptas ser mi novia por esta noche?»
«Emma…» la voz de Regina era un susurro «no sé qué decir…»
«Un sí estaría bien» Emma sonrió nerviosa
«¿Estás loca, no, chiquilla?»
«Por ti lo estoy. Completamente»
«¿De verdad esperarías todo ese tiempo para estar conmigo? En un año pueden pasar muchas cosas»
«No me importa. Voy a contar cada día hasta poder tenerte en mis brazos de nuevo. Porque es todo lo que más quiero»
Regina sonrió
«Creo que debo estar más loca que tú» dijo agarrando el rostro de Emma entre sus manos «Porque mi respuesta es sí. Quiero ser tu novia por esta noche. Y…de aquí a un año cuando me lo preguntes de nuevo, mi respuesta será la misma, porque…yo también estoy perdidamente enamorada de ti, mi niña. Eres la locura más deliciosa que he cometido en mi vida»
Emma enlazó su mano a la de Regina.
«Te prometo que voy a ser la mejor novia que has tenido. Hoy y dentro de un año»
«Estoy segura de eso»
Las dos salieron del restaurante dadas de la mano, entre sonrisas, que dejaban más que claro que formaban una pareja enamorada. Estaba bien disfrutar un poco de libertad, poder demostrar el cariño que la una sentía por la otra.
«¿Tendrías valor para entrar en el agua?» preguntó Emma de repente
«¿Ahora?»
«Sí» el brillo en los ojos verdes revelaban el entusiasmo ante la idea «La playa está casi desierta y durante el día no tenemos tiempo»
Regina consideró la idea por un segundo
«¡A la mierda, vamos a hacerlo!»
Las dos atravesaron la calle y cuando llegaron a la arena corrieron en dirección al mar, parecían dos locas, o mejor, dos niñas.
Emma fue la primera en entrar, ya estaba completamente mojada cuando se dio cuenta de que Regina aún tenía el agua a la altura de las rodillas.
«¡Hey, eso no vale!»
«¿Quieres que moje mi vestido?» dijo poniendo morritos
«Pues claro que sí»
«Pero Emma…» Regina iba a argumentar cuando divisó a la rubia caminando hacia ella, entonces corrió, pero fue inútil, Emma la alcanzó y la enlazó por la cintura.
«No deberías haberme engañado de esa forma» sonrió Emma y giró a Regina para quedar frente a frente
«¿Y cuál será mi castigo por hacer eso?» la morena no lograba controlar su mirada provocativa
«Creo que vas a tener que besarme. Ese será tu castigo»
«¡Qué castigo más cruel!» Regina se mordía el labio, quería besar a Emma desde que estaban en el restaurante, cualquier pretexto sería válido. Por lo menos aquella noche quería olvidar sus amarras.
«Vas a tener que hacerlo»
«Está bien, si no hay otra manera» dijo Regina inclinándose para alcanzar los labios de la rubia, pero su movimiento fue interrumpido porque Emma la cogió en brazos de repente y echó andar hacia dentro del mar.
«¡Eh! ¡Eso no es justo!» se quejó Regina
«Hay muchas cosas que no son justas» dijo Emma empelando el mismo tono que Regina había empleado antes.
Cuando el agua ya estaba por su cintura, Emma dejó a Regina en el suelo.
«Listo, ahora las cosas están justas»
«¿Lo están? ¿Quieres decir que no vas a querer aquel beso?»
«Nunca me verás rechazar un beso tuyo, belleza» Emma apartó un mechón del cabello de Regina y lo colocó tras su oreja, y entonces, finalmente, pudo tener los labios de aquella que tanto deseaba pegados a los suyos de nuevo.
«Mi niña» dijo Regina sonriendo mientras acariciaba el rostro de la rubia. Sus cabezas pegadas, las respiraciones entrecortadas y las miradas que parecían que querían leer cada mínimo aspecto del alma de la otra.
«Mi mujer» dijo Emma atrayendo el cuerpo de la morena y pegándolo al suyo, a la vez que la besaba una vez más, con el deseo de que los besos fueran interminables.
«Voy a echar de menos esto» dijo Emma pasando su brazo alrededor de la cintura de Regina y apoyando su rostro en el cuello de la morena «de tu olor, del calor de su cuerpo, de cómo, a veces, pronuncias mi nombre mientras duermes»
«¿Yo hago eso?» Regina sonrió
«Lo haces, y es la cosa más adorable»
«Emma…sabes que va a ser difícil cuando volvamos a la universidad, ¿verdad?»
«Shhh…no hables de eso. Déjame quedarme aquí agarrada a ti y olvidar que el resto del mundo existe»
Regina pensó en protestar, pero entonces cedió
«Está bien» Regina miró el reloj de la mesilla de noche, faltaban dos minutos para media noche «Aún soy tu novia por dos minutos, ¿hay algo que quieras hacer?» dijo girándose para quedar frente a la rubia
«Sí» Emma acercó sus labios a los de la morena, dejando que se tocaran ligeramente «Hay muchas cosas que querría hacer, pero en lugar de eso, prefiero decir algo» sonrió «Te amo…» una lágrima silenciosa se desprendió de aquellos intensos ojos verdes, Emma nunca le había dicho a nadie que lo amaba, siempre había estado sola, había crecido sin padres y nunca se había enamorado de verdad «Yo…nunca le he dicho esto a nadie…» tuvo que confesar «Nunca he tenido a nadie antes…»
«Emma…» la voz de Regina vacilaba, atrajo a la muchacha hacia sus brazos, y la estrechó fuertemente. Conocía su complicado pasado «Ahora tienes a alguien…voy a cuidar de ti, lo prometo. Voy a…amarte como mereces ser amada…» dijo plantando varios besitos por el rostro de Emma, terminando con un beso arrebatador en sus labios.
«¿Me he ganado un beso sin implorarlo?» Emma bromeó «Creo que me amas»
«Sería imposible no amarte. Si lograras verte de la forma en que yo te veo…» Regina trazaba los contornos del rostro de la muchacha con la punta de los dedos «esa mirada, esa sonrisa de niña…todo en ti me fascina, Emma»
«Nuestro plan saldrá bien, ¿verdad?»
«Claro que sí. El amor es paciente, Emma, aunque las personas no lo sean. Y mi amor sabe muy bien que este corazón te pertenece, aunque no pueda entregártelo ahora» Regina cogió la mano de Emma y la colocó sobre su pecho «Lo importante es que sabes que late por ti»
Emma sonrió y descansó su rostro sobre el pecho de la morena. El corazón de Regina latía acelerado.
«Amarte es lo mejor que me ha sucedido»
«Tú eres lo mejor que me ha sucedido»
¿No son monas estas dos? Pero no os acomodéis, el fic tiene 28 capítulos, y pasarán por mucho para estar juntas. Habrá peleas, celos, separaciones. Nada en el amor de estas dos será fácil.
