Capítulo 15

Regina alzó una ceja al ver a David y a Emma juntos en el comedor de la facultad.

«Ok, ¿qué hacéis vosotros aquí?» dijo juntándoseles en la mesa «y juntos»

«Emma me estaba contando cómo te arrastró al lado oscuro de la fuerza» David sonrió

«Y David me estaba contando cómo eras cuando estabas en la facultad»

«Así que básicamente, la conversación estaba centrada en mí»

«Exacto» David dio un sorbo de su café «Tengo que decirte que me encanta Emma. Si no estuviera tan enamoradita de ti, sería una óptima compañera de crímenes»

Emma sonrió

«Regina dice que somos harina del mismo costal»

«Lo que quiere decir que quizás tú tengas salvación, David» bromeó Regina «Si he conseguido domar a Emma, ¿quién sabe si alguien no haga lo mismo contigo?»

«¿Domarme?» Emma alzó la ceja y miró a Regina con malicia «Creo que tienes una idea equivocada de quién doma a quién»

«Mills, ¿tú poniéndote roja? ¡Emma, la has hecho ponerse roja!» dijo David divertido, alzando la mano para hacer un high 5 con Emma.

«Idiotas» rezongó Regina «Os veo más tarde, alguien tiene que trabajar» lanzó una mirada incisiva al amigo.


Regina apenas había entrado en su dormitorio cuando alguien tocó a la puerta. Se levantó con dificultad del sofá donde se había acabado de echar y fue a atender.

«¿David?»

«¿Puedo entrar?»

«Claro, ¿pero qué haces aquí tan tarde?»

«Vengo a dormir en tu sofá»

«¿Qué? Ni pensar»

«Emma me ha dejado quedarme aquí»

«¿Emma dejó que te quedaras aquí?»

«Claro que me amenazó. Me dijo que me arrancaría mi juguetito si me acercaba a ti, así que mantente lejos de mi cuerpecito»

Regina no pudo evitar sonreír.

«Está bien, te puedes quedar, pero porque YO te estoy dejando y no porque Emma haya dicho que podías»

David se echó en el sofá y Regina se sentó a su lado.

«Pero dime una cosa, ¿por qué estás aquí y no disfrutando de la noche como de costumbre?»

«No tengo muchas ganas»

Regina frunció el ceño

«Deja de hacer el paripé, ¿por qué has venido?»

«Bueno, yo…pensé que podrías hablarme sobre Mary»

La abogada lo miró incrédula por un segundo.

«¿Qué quieres saber?»

«¿Tiene novio?»

«¿Desde cuándo te importa eso?»

«¿Tiene o no tiene?»

«No»

«¿Crees que saldría conmigo?»

«David, querido, no es de las que se van a la cama en la primera cita, no es tu tipo»

«Tú tampoco eres de ese tipo y mira lo que paso con Emma»

«Ya, pero es diferente, teníamos una conexión»

David se quedó en silencio, considerando sus próximas palabras.

«Ella no es como las otras chicas, Regina»

«Ok, yo nunca, nunca te he visto poner esa cara al hablar de alguien. ¿Cuánto has estado con ella? ¿Dos horas?»

«Más o menos»

«¿Y no cogiste su teléfono? ¿Ni le preguntaste si tenía novio?»

«No, no quería parecer un entrometido»

«Eres un entrometido» Regina sonrió «¡Ay, Dios mío! Nunca pensé que iba a presenciar este momento en mi vida. A David Nolan realmente le está gustando alguien»

«No he dicho que me esté gustando, solo que es diferente. Es tan simpática e inteligente y linda…»

Regina se echó a reír

«Alguien está enamorado. Admítelo ya tonto»

«¡No lo estoy!»

«¡Claro que lo estás!»

«Vale, creo que es mejor que me vaya»

«Vete y no te diré la idea que he tenido para que salgas con Mary»

Regina vio la sonrisa formarse en los labios del amigo

«¿Qué idea?»


Emma unió su mano con la de Regina y la morena miró alrededor nerviosa.

«Amor, estamos prácticamente al otro lado de la ciudad, no vamos a encontrarnos con nadie conocido» las dos mujeres caminaban por el parque, era de noche, habían acabado de salir del restaurante donde habían cenado con David y Mary.

«Lo sé, pero no quiero que nada se complique ahora. Está todo tan bien que tengo hasta miedo» Regina sonrió malamente

«Deja de preocuparte y disfruta» dijo Emma agarrándola por la cintura «La noche está linda, tú estás hermosa…todo está perfecto»

Regina agarró el rostro de la muchacha entre sus manos, su mirada fija en la de ella

«Todo lo que más quiero es poder hacer que te enamores de mí todos los días»

Un poco más atrás, Mary y David también caminaban. Él miró hacia Emma y Regina y sonrió.

«Es increíble, ¿no?»

«¿El qué?»

«Cómo las personas se enamoran, igual que ellas» señaló a las mujeres que tenía delante y Mary siguió su mirada, inmediatamente una sonrisa se dibujó también en su rostro.

«Nunca he visto a nadie tan enamorado como ellas. Sí, es increíble»

«Era tan improbable, y aun así, sucedió»

«Es agradable que el mundo nos siga sorprendiendo con cosas buenas como esta»

«Creo que yo no creía que eso existiese, ¿sabes?»

«¿El amor?» dijo ella sorprendida

«Sí. Nunca había visto algo así antes. En el caso de mis padres, siempre ha parecido que estaban juntos por conveniencia. Y lo mismo para todas las otras parejas de mi entorno. Solo vi amor de verdad cuando Regina se enamoró de Daniel, pero aun así tuve que ver cómo su amor era destruido, solo por el simple hecho de que él no era de nuestro nivel social»

«¿Qué sucedió?»

«Es una historia complicada y ella no me deja que la cuente, pero puedo decirte que en el mundo en que Regina y yo crecimos el amor no es la primera prioridad. Y si es así, ellos acaban haciendo que lo pierdas»

«Tu padre quiere que te cases con Regina, ¿verdad?»

«Sí. ¿Dónde se ha visto eso? En la época que estamos y aún viviendo el tomento de matrimonios arreglados. Y todo por dinero»

«¿Qué vais a hacer?»

«Todavía no lo sabemos. Pero Regina no puede asumir que está con Emma todavía, pero sería un gran motivo para no casarnos»

«Porque no esperáis. Quiero decir, podéis fingir que estáis de acuerdo, hasta que Emma y Regina puedan estar juntas. Así ellas no corren el riesgo de que la madre de ella las exponga como ya amenazó con hacer»

David sonrió

«¿Ya te ha dicho alguien que eres un genio?»

«Bueno, soy la mejor alumna de la facultad, así que sí, ya me lo han dicho» Mary dijo en tono de broma, pero era verdad.

«Ok, entonces. ¿Alguien te ha dicho que eres increíblemente bonita?» dijo David agarrando la mano de la muchacha

Ella sonrió, pero era una sonrisa contenida

«¿Olvidas que escuché todas aquellas historias sobre ti el día que nos conocimos?» dijo en un tono serio

«No, no me he olvidado y está bien que lo sepas»

«Bien, porque no voy a caer en esa historia de increíblemente bonita»

«No, bien, porque sabes que yo nunca he tenido a alguien que realmente me importara»

«¿Y eso es bueno por qué?»

«Porque vas a saber que eres la primera»

Mary no escondió su mirada de sorpresa

«Quieres decir que…»

«Que no te estoy pidiendo nada, solo quiero estar a tu lado, mientras tú lo permitas. No voy a intentar nada. Por más que quiera»

«No sé qué decir»

«Di que vas a aceptar salir conmigo cuando te invite a salir de nuevo» David la miró de frente y añadió «Por favor»

«Lo haré»


«Bueno, aquí acaba nuestra noche perfecta» dijo Emma cuando Regina detuvo el coche en el estacionamiento de la facultad.

«No hables así, vamos a tener muchas noches como esta. Noches en las que no vamos a separarnos al final»

«Ven a dormir conmigo» dijo Emma posando su mano sobre la de Regina.

«Sabes que no puedo. Ya nos hemos arriesgado mucho en estos últimos días. Tenemos que frenar un poco»

«No quiero frenar»

«Emma, por favor, no hagas las cosas más difíciles»

«Te amo, quiero estar todo el tiempo contigo, estamos tan bien, quiero que el mundo lo sepa. Que sepan que eres mía»

«El mundo no necesita saber eso, siempre y cuando tú lo sepas. Querida, soy tuya incluso cuando estamos separadas, entiende eso» Regina atrajo a Emma a sus brazos, para darle un apretado abrazo «ten paciencia, mi niña»

«¿Por qué para nosotras tiene que ser todo tan complicado?»

«Es complicado, pero vale mucho la pena. ¿No crees?» Regina se separó y la miró

«Sí» Emma sonrió y rápidamente sus labios estaban contra los de la morena, en un beso lleno de angustia.

Después de separarse, Emma se despidió y estaba a punto de salir, cuando se detuvo.

«Sé que dije que te pediría esto solo cuando no fuese más tu alumna, pero no logro contenerme, es como si mi amor por ti me saliera por los poros de la piel. Y…yo necesito hacer esto, sé que tu corazón es mío, así como el mío es tuyo, pero aun así, necesito preguntarte, ¿tú….?»

«Sí» Regina dijo, interrumpiéndola. Tenía una enorme sonrisa en su rostro.

«¿Sí?» dijo Emma, sorprendida «¿Simplemente sí? ¿Sin decirme que tengo que aprender a esperar?»

«Sí» repitió Regina «Tenemos que esperar por tantas cosas, pero por esta no. Hoy quiero convertirme en tu novia, Emma»

La rubia atrajo a la morena a un beso, y enseguida estaba sentada en su regazo, los cuerpos pegados, en mitad de infinitos intercambios de caricias y declaraciones de amor.

Regina se apartó sofocada

«Quiero decirte sí a la otra pregunta que me hiciste»

«¿Cuál?»

«La de ¿duermes conmigo? »

«Pero dijiste que…»

«Lo sé, pero no vamos a quedarnos aquí. Quiero llevarte a otro sitio. ¿Confías en mí?»

«Con todo mi corazón»