Hola mis musas! me extrañaron? por que yo si!, no saben como sufro por mis examenes pero por suerte los termine y con buenos resultados (eso creo) asi que vamos a celebrar con el capitulo.

Para: Yuyu Cipher

No importa, esta bien y te entiendo. puedes poner poner comentario cuando quieras :) (ocuandopuedasXD) En fin, oie zy ewe Rei chan es de Rin asi se habla XD okno (megustotureview:D)

En fin, disfruten el cap.

Sin mas que decir

A LEER!


Hace algún tiempo atras

—Yuuto—Un niño de cabellos azules se acerco a otro de mayor edad con las mismas características.

—¿Que ocurre Rei?—Ha llagado de un arduo trabajo de cargador y un entrenamiento para la milicia. Pero eso no quitaba que podía a tender a su hermano menor.

—Tengo una duda…—El pequeño Rei jugaba con sus manos, dudoso de preguntar o no.

—¿Y que es?—Sonrío paciente, acercando al menor quien no quería mirarlo directo.

—¿Que-que es el amor?—Soltó por fin mirándolo a los ojos.

El chico de 14 años parpadeo un par de veces tratando de procesar la pregunta.

—¿Por que me preguntas algo como eso?—Le respondió con otra pregunta. Se arrepintió al ver la cara de desanimo en su hermanito.
—Leí en un libro…—Empezó a contar.—En donde decía: "al sentir el amor que…es tan indescriptible para siquiera pensarlo". Sentí curiosidad y busque mas sobre eso, pero no comprendí.—

Yuuto Ryuugazaki suspiro al sonreír, negando levemente con la cabeza, desde la muerte de la madre se comprometió en cuidar y enseñar a su hermano menor Rei. Rei desde temprana edad mostraba interés y curiosidad por todas las cosas y de ahí aprendió a leer, hasta sabe mas que el mayor. Sin embargo había casos en los que requería de la mente femenina para resolver este tipo de dudas. De alguna forma se las ingenio.

—Pues…—Cargo al pequeño peliazul hasta guiarlo a una de las camas. Sentandose con él.—A mi manera de verlo: el amor es el sentimiento -según muchos- mas poderoso y hermoso que existe y todo a tu alrededor brillara. Amar algo o alguien se demuestra cuando el corazón palpita sin cesar, cuando sientes una calidez en el pecho. Si es una persona, es con aquella con la quieres pasar el resto de tu vida…—

Los ojos violetas de Rei brillaron ante algunas palabras que no venían en los libros…algo hermoso …brillante. Puso aun mas atención.

—Y esto solo lo puede reconocer el corazón…—Señalo su pecho.

Así que mira con tu corazón,
y no con tus ojos.
El corazón entiende,
el corazón nunca miente.
Sientas lo que sientas,
y la confianza lo demuestra.

—Mas algunas veces…—La mirada de Yuuto se ensombreció, lo que preocupo a Rei.—El amor se puede mal interpretar. Puede significar otras cosas, y no las correctas…—Esto desconcertó por completo al niño.

—¿Que tipo de cosas?— Se atrevió a preguntar.

—No debes de preocuparte por eso ahora.—Le revolvió los cabellos haciendo reír y refunfuñar.—Solo te diré que el amor no siempre será bonito.— Rei miro hacia abajo, conformandose con esa respuesta y no preguntar mas de eso, si no por otro lado.

—¿Como sabré cuando me haya…—No recordada la palabra.

—¿Enamorado?—

—¡Si!—Contesto en seguida.

—Eso solo te lo dirá tu corazón…—Tomo el extremo de las mantas, indicándole al menor que era hora de dormir.—Te llevara algo de tiempo en encontrarlo y cuando sea el momento, no lo sueltes y aferrate.—

Desde su lugar en la almohada, Rei abrió los ojos grande, se juro mentalmente interpretando aquello como una promesa. Encontrar aquello que amar por el resto de su vida y viceversa.

AHORA

Abrió lentamente los ojos, ¿por que tuvo ese recuerdo tan de repente? Hace tan solo medio hora llego a su casa se cambio con algo mas cómodo para trabajar y ese pasaje de su pasado paso frente a sus ojos al pasar por la habitación que solía compartir…

Sacudió su cabeza, no había tiempo y debía de arreglar el tocado que tenia en sus manos. Se acerco a su lugar de trabajo donde disponía de cada instrumento, se sentó al tener todo listo. Un pequeño pinchazo en su cabeza de la melodía le hacia querer sacarlo y decir…

Al hablar del amor, es algo que se debe tratar…—Comenzó con una melodía en bajo, en caso de que alguien pasara, vergüenza seria la que pasaría.—A veces puedes errar, y no mirarlo bien.—Solo estaba él, y nadie mas.

Por suerte, las chicas y su jefa no se encontraban cerca y podía expresarse como quisiera.

Mira con tu corazón
y no con tu mirar.
Él entendera
El nunca te mentira
Sientas lo que sientas.
Con confianza te mostrara.

….que aveces no siempre será hermoso…

—Listo.—Quien diría que al cantar el tiempo pasaría tan rápido y acabo sin errores. Lo miro detenidamente, apreciando cada detalles de fondo pudiese apreciares, tenia detalles rojizos con dorado, otra visión: Un rojizo mirar que amenaza y…

…adora.—Puede que se haya confundido y no sea eso.

En ese instante en que las miradas chocaron pudo ver un sentimiento que reconoció en seguida y era tristeza, el otro…no estaba muy seguro y como si de un capricho infantil se tratase su mente lo nombro: amor o adoración. Pero por que…

—¿En que demonios estoy pensado?—Se recrimino totalmente, debía de estar delirando ya. Con sus dedos se froto las sienes y el puente de su nariz, respirando profundamente. Dispuesto a cumplir la promesa que hizo con su majestad, iría a dejarlo personalmente.

Pero había mucho tiempo para eso, aun el sol estaba en su punto mas alto. Cayo en cuenta de que hizo su trabajo precipitadamente. Se preguntaba cuanto tardarían en llegar sus compañeras de trabajo, aunque a veces perdía la cabeza con las locuras de la féminas de alguna forma le alegraban el día, pero lo que en verdad se preguntaba era…que estaría pasando en el palacio.

MIENTRAS TANTO.

Alguien se preguntaba lo mismo al mirar por su balcón hacia donde las residencias estaban. Preguntadose lo mismo, que estaría haciendo cierto peliazul de ojos violetas, suspiro profundamente. Aun no llegaba, y claramente le dijo que viniera una vez haya terminado el trabajo, ¿por que tardaba?. no será que…

—Rin chan.—Era nagisa y sonaba curioso y preocupado, se acerco a su amigo y rey.

—¿Que quieres?—Dijo de golpe.

—Estas muy pensativo, ¿ocurre algo?—A este punto al pelirrojo ya no le sorprendía la percepción del rubio.—Y no me digas que nada, por que terminare por saberlo.—También era muy demandante.

—Es que…—Trato de encontrar las palabras adecuadas.— No dejo de pensar en alguien…—Volvió a mirar a la ventana. No sabia si estaba bien decírselo o no, con lo bocón que era Nagisa.
Los ojos rosas se abrieron sorpresivos, es que no podía creer lo que estaba escuchando. Su amigo de infancia y gobernante estaba pensando en una persona, ¿será su persona especial? ¿se ha enamorado por fin?

—¿Y luego? ¿quien es? ¿es lindo? ¿lo conoces?—Estaba demás decir que Nagisa también era confidente, y sabia de sus gustos.

—Algo así….—Volteo a verlo dandole una media sonrisa afilada.—Creo que he caído por él en el primer instante en que lo conocí.—

El rubio no podía estar mas feliz por Rin, tal ves haya encontrado aquel que lo sacara de su abismo.

—¿Lo volverás a ver?—Pregunto curioso y con brillo en los ojos.

—Esta misma tarde.—Contesto seguro. Con esto Nagisa se daba por bien servido.

Pensaba en todo lo bueno de a su alrededor, hermosas parejas. Sera con Rei y Rin chan con su…bueno, no sabe el nombre aun. Pero lo averiguara esa noche, pues sabia que Rin no le diría nada pues el solo averiguaría quien era el misterioso chico. Todo esto le entusiasmaba.

Mientras en la mente de su majestad, reflexionando con sus dedos entrelazado, ya tenia todo listo y al primer objetivo que atacaría seria su alma.

Por pasos, claro esta,

Si seduzco tu mente…—Recito para el mismo. ¿Por que el tiempo no avanzaba mas rápido? y sin darse cuenta…

ERA HORA

Tomo una especie de chal -si en el día hacia un calor infernal y frío en la noche seria igual- para que no se deshiciera usó el pequeño broche que le obsequiaron para asegurar los extremos. Sin olvidar la prenda, claro.

Los colores del ocaso se hicieron presentes, bañando a la ciudad en el color naranja. Las familias llamaban a sus hijos y reciban a los miembros trabajadores, mercaderes guardaban sus puestos y él no se olvido de darles las buenas noches a sus jefas en el camino. El camino directo al aplació.

Sentía una especie de piquete mental, como si se le olvidara algo. Pero antes siquiera pensarlo ya se encontraba a unos pasos de la entrada. Se acomodo su chal y fue directo con pasos decididos.

—Buenas tardes.—Saludo con cortesía a un guardia, lo ignoró olímpicamente. Sin mas le dejo pasar, sabia que este vendría.

—¡Hola Rei kun!.—Lo sorprendió la princesa en la entrada, animosa y feliz de verlo.

—Buenas tardes Gou san.—Antes de siquiera inclinares esta lo jalo del brazo hacia adentro de la lujosa entrada.

—Vamos, pasa.—Le indico guiandolo -arrastrandolo- por el pasillo.

Se dio a la tarea de mirar bien el lugar los pasillos y salones que pueden guiarlo a la salida sin necesidad de preguntar. Cosa que quieres evitar a toda costa -por pena-.

Tan metido estaba en su estudio mental que no se daba cuenta de la mirada casi directa de la muchacha, quien pensaba en muchas cosas con respecto al de cabello azulinos, y su hermano. Ambos, juntos…

—Rei kun…—Le llamo en calma. Llamando con éxito su atención.—Mi hermano te esta esperando.—Con su brazo y mano extendida señalo una puerta oscura -una entrada- hacia unas escaleras.

"Pero esa no era la habitación" pensó. Obviamente no, al ver esa oscuridad se preocupo y busco la mirada de la princesa, esta reflejaba tranquilidad y confianza, confianza de que nada malo le pasara si subia.

Tenia un raro presentimiento, ni bueno ni malo, desde que puso un pie sobre el primer escalón y ahora se encontraba a mitad de camino, poca era la luz que le permitía ver los escalones. Suponía que seria una torre, dada a la altura. Pronto llegaría al final, el final estaba iluminada por luz del fuego…

—Permiso…—No sabia ni a quien le estaba pidiendo el permiso, pero era mejor ser precavido.

Al entrar…el brillo y magnificencia lo cego…

—Woah…—Se su pecho salió un suspiro al expresar esa palabra que reflejaba su asombro.

La torre terminaba en forma circular, como un domo. En su interior aguarda un tesoro visual, cada detalle y grabado en los pilares, paredes y techo resplandecían en dorado, con unos cuantos tintes de rojo, magenta y azul por ahí. Lo que llama la atención son algunos cristales que estaban colgados del techo, permitiendo que el fuego de las antorchas y la de las ventanas los iluminen y así crear un los reflejos de colores plasmados en el suelo.

Tan encantado estaba con esa maravilla, su cabeza tenia dirección hacia el techo tratando de no perderse ningún detalles. La seda se resbalo de sus dedos hacia el suelo olvidándose por completo de por que la tenia. Una sonrisa de euforia y gusto se planto en sus labios. Era, era…

Hermoso…—Sin querer la palabra se escapo.

—Lo es.—

Volteo en seguida de donde provenía la, ya conocida, voz. Ahí estaba, o mejor dicho, aun estuvo en todo momento desde que Rei entro y se quedo hechizado por los alabastros, lo analizaba y veia su cara de fascinación. Sonrío complacido.

—Alteza.—Saludo como se debe, y al poner los ojos en el suelo sus mejillas se pintaron de colores al ver la prenda tirada.

—Este lugar…—Comenzó a decir y mirando hacia arriba. Sin ver al sastre que trataba de alcanzar algo en el suelo.—Es especial, a veces vengo aquí cuando quiero estar en paz y aislarme del mundo.—"El frío y cruel mundo" pensó.

—Ya veo por que.—Expreso seguro, y de eso no cabía duda de la hermosura del lugar que provoca querer estar ahí para siempre.—Pero aun así, lamento haber irrumpido en su santuario…—

—Ninguna disculpa.—Le interrumpió. —Yo quería que vinieras.—Sentencio, dejando al peliazul perplejo.

—Majestad.—Esa mirada rojiza clava en la suya le provocaba escalofríos, y la cercanía que entre ellos habia se cerraba mas y mas conforme el sultán se acercaba. El corazón le latía como loco y desconocía el por que, desde esa noche, ese rojo le provocaba aquello.

—Rei…Acompañame.—Esas palabras era una especie de Deja Vu, no se negó.

Ambos sintieron la calidez de la mano del contrario, siendo guiado hacia un rincón donde aguardaban comodidades para los dos.

Solo ellos dos…

EN OTRA PARTE.

Miraba a través de las ventanas volviendo a confirmar.

—Cerrado…—Bufo desesperado.

Tenia tanto de que hablar con el chico de ojos violetas, tanto que contarle, tanto que decirle y ponerle al tanto. Pero gracias a los asuntos de su escuadrón no pudo llegar a tiempo, se recrimino mentalmente de no saber donde vivía. Volvió sus pasos hacia el palacio, pensado en los buenos tiempos…con los hermanos Ryuugazaki…con él…

EN EL PALACIO.

—Es hora.—Susurro un rubio de ojos rosados, poniendo en practica su plan de saber, saber quien era el invitado.

Supo que había llegado, aunque los guardia y personal no le quisieran decir sabia que había alguien mas. Busco en todos los lugares posibles que pudiera estar, el salón, una de las cámaras, la misma habitación del sultán y el mismo resultado: Nada.

Se recargo en la pared exhausto y resoplando por la nariz. Tenia que pensar en que otro lugar…

La torre…—Por que no se le ocurrió antes, dirigió sus pasos hacia su trayecto que sabia de memoria.

La curiosidad de Nagisa era tan grande y optimista, importándole poco la opinión de los demás, en veces era moderado pero cuando se propone algo, es imposible quitárselo de la cabeza.

Ansioso y emocionado se encontraba al estar a escaso pasos del final de las escaleras. Escucho murmullos y una risa. La risa la reconoció de Rin obviamente. Los murmullos incrementaron el volumen una vez estuvo contra la madera de la puerta. Esa voz… la conocía hace tan solo tres días…no podía ser.

—No puede…o si.—Se arriesgo a recargar una mano contra la madera, empujando, le permitió ver una figura, que pronto reconoció.—Es…—Abrió los ojos cual plantaos.

De pronto una mano tapo su boca y lo sostuvo por detrás, gracias al susto: salto de un brinco y se removió asustado. Pronto reconoció de quien era esa mano, se tranquilizo.

—Goucha—

—Shhh—La chica le hizo la seña del dedo contra sus labios.—Sigueme.—

Ambos bajaron en silencio y con cuidado. Gou le ordeno que fueran a sus propio cuarto para hablar y una vez ahi.
—Gou chan, ¿es cierto? …—Queria corroborar y no equivocarse.—¿El que estaba con Rin chan era?—

—Si.—Eso fue todo para estar seguro.

—Rei chan…—
La emoción...comenzó...


Bueno bueno, dejenme decirles que se ascerca drama y salseo ewe. asi que listos XD Sobre aviso no hay engaño e.e

Dato curioso: la cancion y lo que se recita son fragmentos de unos musicales que me facinan en el prximo cap les dire cuales (eastereggs)

En fin, es todo por hoy. Nos vemos el proximo fin de semana. Los quiero, y disculpen mi falta y errores de redaccion T.T Dejenme su hermoso review que sera mas que bienvenido

See you next time!