Hola chicas, he tenido que arreglar un cosilla del capítulo anterior, al final. Jessica no es una abogada más como se podría haber entendido en el capítulo anterior. Ya en este veréis quién es.
Capítulo 22
«¿A qué debo el honor de esta visita?» dijo Jessica con diversión
Regina se mantuvo impasible
«¿Puedo hacerte una pregunta?»
«Todas las que quieras, fiscal» bromeó la juez «Pero, por favor, siéntate»
Regina se sentó en la silla que estaba delante de la mesa de la pelirroja.
«¿He conseguido este cargo por mi entrevista y por mis cualificaciones o porque mi madre es amiga del alcalde?»
Jessica alzó la ceja
«No me conoces bien, Regina, pero lo harás. Y descubrirás que solo trabajo con los mejores. Así que, si has conseguido el cargo es porque te lo mereces»
«Genial» dijo levantándose
«Espera un momento…» dijo Jessica levantándose y alcanzando a Regina antes de que llegara a la puerta del despacho «Va a haber una cena de celebración con todo el personal del nuevo equipo en casa del alcalde el viernes. También estás invitada»
«No sé si voy a poder ir»
«Creo que el alcalde recibiría como un gesto de buen grado si todo mi equipo compareciera»
«Ok, Jessica…nos hemos tratado hasta ahora como si nada hubiera sucedido…»
«Nada sucedió, Regina» la pelirroja la interrumpió
«Mi novia y tú se pelearon. Si eso no es nada, no sé lo que es»
«Ah, sí…la rubia valiente» Jessica sonrió al recordar «Entonces, ¿es tu novia?»
«Sí, estamos viviendo juntas y no creo que le vaya a gustar la idea de que me vaya a cenar contigo»
«¿Sabes Regina? Mirándote, nunca imaginaría que eres de las que piden permiso. Y además, la cena no es conmigo, sino con todos. Si te invitase a ti a cenar, puedes estar segura de que sería porque tu noviecita estaría fuera de la partida. Así que, puedes ir o no ir, mi consejo es que vayas. Mantener buenas relaciones siempre está bien para quien tiene cargos como nosotras»
Regina la miró durante un minuto en silencio.
«Lo pensaré»
«Te puedes quedar…si quieres» dijo Mary tímidamente «Ruby se va a pasar la noche con su grupo de estudios, tiene una simulación de juicio mañana»
«Esa es la mejor noticia que he recibido hoy» David sonrió y rodeó a Mary con su brazo «Si pudiera, me quedaría toda la noche. Pero quizás te cansas de mí»
«Nunca me voy a cansar de ti» Mary sonrió y se puso de puntillas para plantarle un beso en la cara a David.
Él miró a la muchacha que tenía delante, nunca había creído que podía amar a alguien como amaba a Mary.
«¿Puedo decirte una locura?»
«Generalmente es lo único que dices» bromeó Mary
«Pero esta es una locura seria»
«Ok, ¿qué es? Ya siento curiosidad»
«¿Te graduarás a finales de año, no?»
«Sí»
«¿Tú…» dijo David colocando su mano dentro del bolsillo de su chaqueta y sacando una cajita «cometerías la locura de casarte conmigo después de eso?»
Mary nunca se hubiera imaginado que aquello iba a suceder, no aquella noche, no tan rápido.
«David…» dijo nerviosa, sus manos temblaban a la vista «no sé qué decir…»
«Un sí estaría bien»
«Ha sido tan rápido, yo…»
«Sé que es pronto, pero…yo no tengo duda alguna de que eres la mujer de mi vida. Iba a esperar hasta tu graduación, pero…sencillamente no he podido contenerme más» David cogió la mano de Mary entre las suyas «Te amo y me harías el hombre más feliz y con más suerte del mundo si aceptaras todo el amor que tengo para darte. Porque prometo que te amaré cada día más y más, Mary. Porque eres la razón de que yo sepa qué es realmente el amor»
Una lágrima silenciosa se deslizaba por el rostro de la muchacha.
«Sí…» su voz era débil.
La sonrisa de David se iluminó y la atrajo a sus brazos, sellando sus labios en los de ella. Los dos se separaron jadeantes, la mirada que se dedicaron valía más que todo, era aquella mirada que decía "finalmente he encontrado mi destino"
David se arrodilló delante de la mujer que amaba, tomó su mano y le puso el anillo. La miro de abajo arriba y con la mirada fija en ella
«Que te haga mía, porque yo ya soy completamente tuyo»
«Yo ya soy completamente tuya. Desde el primer instante supe que eras tú»
David sonrió eufórico, se puso de pie y levantó a Mary en un abrazo, dando vueltas con ella a la vez que sonreía y le decía
«Eres mía…mía…»
«¿De verdad, Ruby?» Belle sonrió, había pasado por la facultad para recoger a la muchacha e ir a comer juntas «¿Estás de verdad enfadada porque tu nota en el juicio simulado ha sido un 9,7?»
«No…es que no me gustó» dijo Ruby enfurruñada
«El profesor Kent también fue mi profesor, sé lo exigente que es y tu nota es la más alta que nadie ha conseguido con él, porque te juro que ese hombre debe tener alergia a ponerle un 10 a los alumnos. Creo que nunca ha pasado»
«Es que nos hemos esforzado tanto»
«Lo sé, querida» Belle puso su mano sobre la de Ruby que estaba sobre la mesa «Pero te ha ido bien. Es más, mucho más que bien»
Ruby desvió la mirada de la de Belle, y observó sus manos juntas, una leve sonrisa se formó en sus labios, estar con Belle parecía tan correcto, tan seguro y muy diferente a todo lo que ya había experimentado antes. Movió su mano entrelazando perfectamente sus dedos con los de Belle.
«¿Quedan bien juntas, no?» dijo Belle en un tono dulce y cuando Ruby la volvió a mirar, vio que ella la observaba con adoración.
«Sí, lo están»
Belle llevó la mano de Ruby a sus labios y se demoró depositando un beso en ella mientras su mirada estaba fija en la de la muchacha, como si quisiera que Ruby consiguiera leer cada mínimo pensamiento que tenía sobre ella.
«Sabes que solo necesitas decirme una palabra, ¿verdad? Porque te quiero, Ruby, solo estoy esperando a que tú también lo hagas»
«Emma, por favor, di algo» dijo Regina afligida después de contarle a su novia sobre la cena y sobre Jessica.
«¿Por qué has esperado la semana entera para decirme esto? ¿Por qué no me dijiste que era ella?»
«Porque sabía que no te iba a gustar, sabía que ibas a reaccionar exactamente así»
«Bueno, pero ya que de todas maneras aceptaste el empleo, creo que ya has hecho tu elección. La elección de no importarte lo que yo piense»
«Emma…te lo estoy contando ahora porque quería ver cómo era trabajar allí, quería ver si no íbamos a tener ningún conflicto. Y para que lo sepas, Jessica es muy profesional, nunca hubiera mencionado lo ocurrido si yo no lo hubiera sacado»
«Por lo que veo, ya eres su fan, ¿no?» los celos hacían que Emma sonara más enfadada de lo que quería.
«Emma, no hagas esto de nuevo» Regina usó un tono de advertencia que hizo que Emma la mirara sorprendida «Te amo, te he dado mi corazón a ti, pero no puedo darte quién soy»
«¿Qué quieres decir con eso?»
«Que te amo, pero no voy a vivir mi vida en función de lo que quieres que yo haga o no»
«¿Crees que estoy intentando controlarte?» la rubia sonrió sin ningún humor
«Es lo que parece»
«No lo entiendes, ¿verdad? ¡No soy yo la que está intentando controlarte!» Emma casi gritaba, la frustración la ponía nerviosa
«Emma, si me vas a decir que mi madre armó todo esto…»
«¿Crees de verdad que no? Te consigue un empleo perfecto y cuando llegas allí, la mujer con la que casi te enrollas, te está esperando.
«Ella no podía saber eso. Solo ha sido una coincidencia del destino. Y además, ya te he dicho que está todo bien entre Jessica y yo»
Emma sacudió la cabeza negativamente.
«Zelena tenía razón al decirme que tuviera cuidado con tu madre. ¿Siempre eres así? ¿Siempre te dejas conducir por el camino que ella quiere?»
«La única persona a la que estoy viendo intentando controlar el camino que sigo eres tú, Emma. Dejé todo lo que había construido en mi vida por ti, para probarte que te amaba. Y parece que ni eso es suficiente»
«Nunca te pedí que lo hicieras»
«La cuestión es esa. No necesitaste pedirlo, lo hice porque te amo. Y amar, por más que las personas no lo sepan, es hacer sacrificios por la gente que se ama»
«Al final, tu madre tenía razón, ¿verdad? Siempre me verás como la culpable de que tuvieras que dejar el empleo»
«¡Joder, Emma! Ni era de eso de lo que estábamos hablando. Estamos hablando sobre el ahora»
«No, Regina, estamos hablando de todo. Tenemos que hablar de todo. De nada vale fingir que nada sucedió y quedarnos viviendo en este frágil mundo de cuentos de hadas. Tenemos que ser realistas y hablar de nuestros problemas»
«¿Quieres ser realista? Pues aquí va el único problema que tenemos desde siempre, Emma. Yo me he entregado completamente a nuestro amor, pero tú…tú no sabes cómo entregarte, cómo confiar. Y alguien así no puede mantener una relación por mucho tiempo, porque la confianza es todo lo que tenemos para sustentas nuestro amor»
«¿Estás diciendo que no vamos a durar mucho tiempo?» la voz de Emma temblaba y salía aguda por el desespero.
«Estoy diciendo que tengo miedo de que eso pase» Regina sonó cansada
«Yo no…no puedo evitar tener celos»
«Y yo no puedo permitir que eso limite mi vida»
«Entonces, no sé cómo podemos lidiar con esto»
«Quizás deberíamos darnos un tiempo» Regina solo se dio cuenta del peso de esas palabras después de haberlas dicho
«¡No!» Emma dijo ahora completamente desesperada «No quiero estar lejos de ti…no puedo…» su rostro estaba completamente bañado en lágrimas.
Regina también lloraba
«Tal vez sea bueno…solo eres una muchacha, Emma, aún tienes que aprender muchas cosas…»
«Que fuera una muchacha nunca fue un problema antes»
«No quise verlo. Esperé que actuases como una mujer, pero aún eres una niña»
Aquellas palabras golpearon a Emma de lleno.
«No me puedes castigar por eso…yo prometo que maduraré. Voy a aprender a confiar» el miedo ahora tomaba cuenta de ella
«Claro que lo harás. Pero solo lo harás correctamente si lo haces por ti misma y no por mí. Tenías razón, estábamos viviendo en un frágil cuento de hadas. Y sabes bien lo que le sucede a las cosas frágiles»
«¿Estás terminando conmigo?»
«Te estoy dejando libre»
«Nunca voy a ser libre. Te pertenezco a ti»
«Esa es la cuestión…» Regina se acercó a Emma y le dio un beso en la cabeza «No deberías pertenecer a nadie más que a ti misma»
«Dijiste que eras mía…»
«Y de cierta maneras lo soy, porque mi corazón es tuyo, pero…aún soy dueña de todo lo demás. No puedo ser tuya todo el tiempo, así no funcionan las cosas. Lo siento mucho…»
Emma la miró sin saber qué decir, una mezcla de rabia y tristeza se estaba apoderando de ella.
«¿Estás segura?»
«Creo que es lo mejor»
Emma no dijo nada más, caminó hacia el cuarto para meter sus cosas dentro de la mochila. Cuando pasó por la sala, Regina ya no estaba ahí, y fue un alivio para la muchacha, porque no sabía si tendría fuerzas para irse si la veía una vez más.
«Fue horrible…» dijo Regina en lágrimas «Todo lo malo que nos había sucedido regresó en esa conversación…Zel, no sé si va a tener solución»
Zelena atrajo a su hermana a sus brazos.
«Deberías haberle dicho lo de Jessica desde el comienzo»
«¿Ahora estás de su parte?»
«No, no estoy de lado de nadie, porque las dos estáis equivocadas y las dos tenéis razón»
Regina la miró sin entender
«¿Qué quieres decir?»
«Tú tienes razón en no querer dejar que Emma controle tu vida, pero estás equivocada en no haber tratado este asunto como debías. Y además, le diste margen a Emma para que ella creyera que harías cualquier cosa que ella quisiera. Dejaste todo por ella, Regina. Emma es muy joven para entender que no siempre será así»
«¿Ahora la culpa es mía?»
«No. Ella también está equivocada en tener tantos celos y no confiar en ti, pero te ama tanto que casi consigo entender su miedo. ¿Piensa en cómo es para ella imaginarte todos los días con una mujer guapa, interesante, de tu edad y que ya ha demostrado interés en ti?»
«Tendría que saber que la amo y confiar en mí»
«Debería, pero no lo consigue, porque ella ve esta situación exactamente como la veo yo. Nuestra madre ha metido mano en el asunto, Regina, por más que tú no quieras creerlo. ¿Cuáles eran las posibilidades de que acabaras precisamente trabajando con Jessica?»
«Eso es imposible, no tenía forma de enterarse»
«¿Cómo se enteró de lo tuyo con Emma?»
Regina cerró los ojos y se apretó el puente de la nariz.
«Ordenó que me vigilaran. ¿Crees que aún lo sigue haciendo?»
«Estoy completamente segura. Cora tiene una obsesión nada saludable contigo, hermanita»
«Es nuestra madre, no digas eso»
«Está enferma, Regina»
«Pero, ¿cuál es la finalidad en que yo acabe con Emma y me quede con Jessica? También es una mujer»
«Creo que nuestra querida madre ya superó ese prejuicio, y está más preocupada en sacar a Emma de tu vida de cualquier manera»
«¿Por qué?»
«Porque Emma es la única que ha hecho que vayas en contra de sus deseos»
«Entonces, le dije que podía quedarse» dijo Ruby a Mary tras contarle toda la historia de la pelea de Emma y Regina.
«Está bien, hiciste lo correcto» las dos estaban fuera del dormitorio y Emma estaba dentro, había conseguido dormir tras muchas lágrimas.
«Voy a llamar a David»
«Emma dijo que no quería ver a nadie»
«No lo voy a llamar para que venga a hablar con ella, en su lugar tampoco querría ver a nadie. Lo llamo para que venga a recogerme, me quedaré con él, creo que no cabemos las tres en este cuarto»
«Hummmm, entiendo» dijo Ruby en tono malicioso «Vas a "dormir" con tu novio»
Mary se puso roja
«¡Ruby!»
«Está bien, no tienes por qué ponerte roja»
«¿Puedo contarte una cosa?»
«Claro»
«No sé si es el mejor momento visto lo que ha pasado con Emma y Regina, pero sucedió una cosa…»
«Habla ya, me estás dejando con curiosidad»
«David me pidió que me casara con él» dijo Mary de un tirón «No nos casaremos ahora, claro, solo después de graduarme pensaremos en ello»
«¡Amiga, felicidades!» dijo Ruby abrazando a Mary «¡Ay, Dios mío, nunca pensé que este sucedería tan rápido!»
«Ni yo» Mary sonrió
«Ya que estamos con las confesiones. También tengo algo que contar»
«¿El qué?»
«Creo que estoy enamorada. Aún no ha pasado nada, pero…Belle es tan increíble, me encanta estar con ella, cuando estamos juntas el tiempo no parece suficiente. Y aquella sonrisa, parece que he vivido solo para ver esa sonrisa, ¿Crees que es una locura?»
«Claro que no. Solo que no sé por qué aún no te has permitido vivirlo»
«Tengo un poco de miedo. Es todo tan nuevo»
«¿Y? Nunca antes has tenido miedo en arriesgarte. ¿Por qué ahora? Solo que ahora el único riesgo es alcanzar la felicidad»
«Tienes razón. Necesito permitirme vivir esto» dijo como una resolución «¿Está mal estar tan feliz cuando nuestra amiga está sufriendo tanto?»
«No, estoy segura de que Emma se alegrará por nosotras. Y además, tengo la certeza de que las cosas entre ella y Regina se resolverán, no tendría sentido haber pasado por todo lo que han pasado y no acabar juntas. El amor que se tienen es fuerte y también superará esto»
