Día veinticinco:

No escribí hasta hoy porque no podía. Diablos, mi conclusión era correcta. Hoy desperté bastante contrariado en la cama cuando me di cuenta que no tenía nada de ropa, no recordaba nada y cuando traté de levantarme me di cuenta que alguien me sostenía de la cintura.

Sentí pánico en ese momento y sentí el corazón en mis oídos, no quería darme vuelta a ver quien era aunque ese aroma tan conocido me decía todo. Traté de recuperar la calma y no moverme, sentía su respiración en mi cuello y eso me hacía sentir escalofríos.

De pronto algunos recuerdos borrosos llegaron a mi memoria, esta todo difuso y no recuerdo nada con claridad. Traté desesperadamente de soltarme del agarre y cuando lo logré, trate de ir al baño lo más rápido posible pero pude darme cuenta de lo débil que se sentían mis piernas, las cuales apenas me sostenían. Estuve a punto de caer cuando alguien me agarró de la cintura atrayéndome a su cuerpo. Temblé sin poder evitarlo ante eso sintiendo todo el pánico acumulado en cada parte de mi ser.

-No deberías levantarte de manera tan brusca- la voz del rubio se escuchaba tranquila y me obligó a volverme a acostar en la cama. Lo que si hice fue separarme de él tapándome con las sábanas.

Por el poco sol que entraba me parecía que era la tarde, casi entrada la noche. Luego me di cuenta que tenía razón.

-¡Tu, maldito depravado! ¿¡Qué rayos me hiciste!?- grite histérico, él levantó una ceja.

-¿Yo? Yo no hice nada, esto es tu culpa- dijo señalándome.

-¿¡Mía!?- chillé, lo se, pero estaba histérico y asustado ¿Ustedes no lo estarían si se acostarían con alguien y no lo recuerdas? ¿O al despertar luego de casi cinco días al lado de otra persona completamente desnudo?

-¡Si! Tu dijiste que eran un alfa, los alfas no tienen ciclos de celo ¡Debiste haber dicho desde el principio que era un omega!- me acusó. Estúpido capitán rubio. Él se sentó en la cama dejando ver su bien formado torso que me hizo sonrojarme y ladear la vista a otro lado mientras apretaba el agarre de las sábanas en mis puños.

-¡Pero tu me harías cosas horribles si te lo decía!- acusé.

-¡No, no lo haría, porque eres el hermano del cuñado de mi mejor amigo! ¡Incluso podría haberte conseguido los supresores!- dijo enojado mientras fruncía el ceño -Tu hermano me hubiera matado si llegaba a pasarte algo ¿Por qué no lo dijiste antes?- preguntó cruzando los brazos.

Yo tragué en seco, él tenía un p*to punto. Debí haberme dado cuenta de eso antes, había sacado conclusiones apresuradas y ahora tenía las consecuencias. Al ver que no decía nada se levantó poniéndose ropa limpia, yo me quede aun en la cama tratando de volver a mi compostura normal.

-Volveré mañana- dijo antes de dar un portazo e irse.

Eso fue lo que pasó hoy, ahora estoy escribiendo porque no se que pensar. Compartí el celo con un alfa, eso no es lo único ¡lo compartí con el estúpido alfa-rubio-sexy-capitán del barco!

Trató de calmarme, pero estoy asustado ¿Qué pasará ahora? Hay una gran posibilidad que este encinto y no quiero eso, yo no estoy listo para algo así. Siento mi cuerpo temblar y ya vomité una vez. Me bañe tratando de quitarme todo ese peso de encima sin lograrlo.

Podría ser que estuviera encinto, había tenido sexo con el capitán, tengo varias marcas en mi cuerpo que testifican que eso realmente pasó y... la marca de unión la siento bastante potente en mi cuello, como para no ser ignorada. La piel se ve lastimada pero cicatrizada.

No se como describir como me siento. Me siento tonto y descuidado, vulnerable y algo solo. No se que pensar, pero estoy atormentado.

¿Qué haré yo ahora unido a él?

Día veintiséis:

No se como pude dormir, pero lo hice. Supongo que fue por el cansancio de toda la acción de estos cinco días, m*erda, todavía me sonrojo al recordarlo. Si, porque mis recuerdos volvieron, no todos, pero algunos flashes de lo que pasó se ven bien nítidos. Además de los extraños sueños que tuve, todos de la temática erótica.

Calma lo humos, libro, no te escribiré lo que soñé o lo que recuerdo que pasó en esos casi cinco días de celo. No lloriquees pervertido ¡No lo haré! Bien... cambiemos de tema. Thor volvió esta mañana con el desayuno, si, cumplió su palabra con lo de no volver hasta hoy. Para esta mañana ya me había recuperado bastante, seguía en pánico pero mi rostro no demostraba ninguna de las emociones. Estaba histérico, la posibilidad de estar encinto me carcomía y ni siquiera lo escuché entrar, si, estaba demasiado adentrado a mis pensamientos y preocupaciones.

Para cuando él entró yo estaba sentado en la cama, Thor dejó la bandeja en la mesa y luego se sentó cerca mío, en ese momento miré hacia donde estaba él tratando de mirarlo con desdén y furia, ese rostro enojado se fue al garete cuando sentí el aroma a Alfa unido, unido conmigo. No pude evitar tragar en seco mirando hacia otro lado, sentía mi estomago dando vueltas y los nervios me daban ganas de vomitar. La marca de unión ardió en mi piel haciendo que apretara los puños.

-¿Estás demasiado descontento?- me preguntó y yo endurecí los rasgos de mi rostro ¿Como podía preguntarme eso? Luego de lo que había pasado, tenía ganas de golpearlo hasta matarlo, me había tomado contra mi voluntad... y había parte de culpa mía, porque si yo le hubiera dicho que era un omega si tendría un punto en el cual apoyarme para echar toda la culpa sobre Thor, pero lamentablemente no podía hacer eso. El cincuenta por ciento de la culpa era mía y la otra cincuenta de Thor.

-¿Tu que crees? ¡Estamos unidos y yo ni siquiera quería eso! ¡Y... y podría estar encinto y eso sería horrible! ¡No quiero compartir mi vida contigo!- chillé, lo se, fue un acto reflejo tratando de defender el punto de que yo tenía razón y era una víctima de las circunstancias. Pero Thor dejó escapar una risa, lo cual me hizo sentir más furioso todavía mientras mis mejillas se sonrojaba, el idiota se estaba burlando de mi, así que iba a decir otra cosa cuando puso su mano sobre mi boca sonriéndome y mirándome con sus ojos azules resplandeciendo en alegría. Bastardo.

-No decías lo mismo durante estos cuatro días- susurró levantando una ceja logrando que lo mirará con más furia antes de morder su mano para que me soltara y pararme, el sacó su mano con un gesto de dolor mientras yo me alejaba de él.

-¡Estúpido! ¡Yo no estaba consciente de nada de eso! ¡Tu te aprovechaste de mi condición!- grité.

-En realidad tu fuiste quien me pidió que me quedara, yo quería salir de aquí en un principio pero que me lo rogaras fue demasiado ¿Sabés lo que causa el aroma a omega en celo? A mi me parece quien se aprovecho de alguien fuiste tu- se atrevió a acusarme con esa estúpida escusa, con una estúpida sonrisa y con estúpidos lindos ojos azules.

-Dudo realmente haberte rogado. Tu fuiste quien entró a la habitación en primer lugar ¡Debiste haber tomado todo tu maldito orgullo alfa e irte!- hablé enojado, pero también sonrojado. M*erda, M*erda, no podía creer que yo le hubiera rogado. Adiós orgullo, maldito yo omega ¿Por qué debí nacer omega? Aunque yo, mi hermano menor y el mayor somos omegas, vaya suerte que tuvieron mis padres.

-Tengo que admitir que lo que más disfrute fue tenerte entre mis brazos mientras dormías, te veías muy tierno- me sonrió sin querer refutar lo que decía. Bufé molesto dándole la espalda. No era justo que él recordará más cosas que yo, no es como que si quisiera recordarlo ¡Por supuesto que no! Solo es curiosidad.

-Y ahora estamos unidos- gruñí, sentí como se me acercaba y tomaba mi mano, pero yo la quité enojado.

-Si de algo te consuela, no hay posibilidad de que quedaras encinto. En la comida de todos hay anticonceptivos, a nadie le gustaría quedar o embarazar a alguien así que él cocinero sirve comida con esas pastillas... por eso su sabor es raro- explicó. Yo me di vuelta abriendo la boca para decir algo más como que no me importaba y que me alegraba de no tener ningún descendiente de él en mi mismo, pero ese omega interno que tengo casi gimió desconsolado y solo traté de alejarme de su presencia encerrándome en el baño. Escuché que se apoyó en la puerta cerrada.

-Hey, lo lamento. Tal vez tengas razón, tal vez debí ser más fuerte, incluso varias veces he podido controlarme en la presencia de omegas en celo en mi tripulación... pero tu aroma era distinto, casi me volvió loco y cuando me lo pediste, la poca resistencia que tenía desapareció. Lo siento, lo lamento, no era mi intención unirte a alguien que no querías... pero ya esta hecho, lo mejor que podemos hacer es intentarlo- él suspiró al no obtener contestación y siguió hablando -No te pediré nada, si quieres hacer como que si no estuviéramos unidos lo entiendo, podemos seguir como antes cuando nuestras únicas charlas eran en las comidas... y te conseguiré supresores, si quieres- No se que tiene ese idiota de Thor que hace que toda la culpa recargue en ti, como que si yo fuera el malo y no al revés, sentí un temblor en todo mi cuerpo y estuve a punto de decir algo sarcástico y venenoso , pero finalmente quede en silencio. Thor se quedó del otro lado de la puerta por casi una hora, podía escuchar su respiración y que esperaba respuesta, no se la di.

Nos vimos para el almuerzo y la cena, aunque solo trajo la comida y se fue ¿Lo habré ofendido? No lo se, pero creo que lo mejor será hablar mañana con él.

Mientras escribo deje que mi aroma a omega saliera un poco, sintiéndolo algo distinto, tiene algo de Thor como el suyo tiene algo de mi. El aroma es a omega unido.

Tal vez no este tan mal, ya no podrá matarme, ni siquiera su tripulación. Tal vez debería tomar su palabra de que me conseguiría supresores.

Día veintisiete:

Hoy fue un día HORRIBLE, con letra mayúscula incluso lo escribo. Fue un día de lo más vergonzoso. Primero, cuando a la mañana me fui a bañar el agua estaba helada, no se porque me sorprendo ¡estamos en un p*to barco! Y luego me di cuenta que había dejado la ropa en la cama, así que tuve que salir con la toalla. Cuando lo hice Thor estaba ahí, me miró con una ceja alzada y yo solo miré para otro lado.

-Se te ve bien la marca de unión- murmuró más para si mismo que para mi, pero lo escuche por mi buen oído ¿Qué acaso ese estúpido cree que soy un beta?

-¡Deja de decir cosas como esas!- le grité furioso tirando la camisa hacia su cara, el rió bastante divertido por eso y no pude evitar exasperarme -¡Dejame en paz! ¡O si no te golpeo!- amenacé mostrando mi puño, debí haberme esforzado más en esa área, siempre fui bueno en hacer trampa en los combates cuerpo a cuerpo para ganar ¿Qué? Nunca me gustó como quedaba toda la piel pegajosa luego de haber practicado lucha libre, así que siempre preferí otras actividades.

-Tu amenaza no es crédula cuando solo tienes cubriéndote una toalla- dijo levantando una ceja, yo lo miré muy mal mientras me acercaba caminando a zancadas, traté de golpearlo pero agarró mi puño sonriendo, lo miré con furia y él solo me miró con una carita inocente antes de acercar su rostro al mío, tal vez porque no me lo esperaba di un paso atrás pero el trató de agarrarme y nos resbalamos con una cosa que estaba en el suelo cayendo en la cama. El estúpido sobre mi.

Luego lo saque a patadas del cuarto y lo cerré con llave.

Bueno, adivinaste, no fue eso lo que pasó. Bueno, la cosa es que quedamos demasiado cerca y ambos nos sonrojamos, prácticamente nuestras respiraciones se tocaban. No se como terminamos besándonos entre la furia y la pasión, yo trataba de no perder el dominio. Su lengua entró en mi boca y yo traté de seguir su ritmo, el beso era desordenado y llegábamos a mordernos. Puse mis manos en sus hombros rasguñándolo. No preguntes cuando el estúpido alfa quedo sin camisa ¡No preguntes!

Ambos seguíamos peleando por el dominio cuando sentí sus manos acariciando mis muslos, no pude evitar gemir en su boca y el sonrió ante eso. Yo seguía teniendo la toalla en mi cintura y parecía no molestarle este hecho, por lo menos no por ahora.

Ambos nos seguíamos besando y manoseando cuando escuchamos algo caerse, al darnos vuelta alguien nos miraba desde la puerta con ojos como platos. Era mi hermano, sentí mis mejillas ardiendo de la vergüenza y Thor también.

-Yo... yo no quise interrumpirlos, sigan con lo que estaban haciendo- chilló Felix rojo como un tomate mientras abría la puerta para irse.

-¡Felix, no es lo que crees!- grité asustado, mi hermano no me hizo caso y se fue. Bueno, eso mató cualquier pasión y Thor prefirió retirarse por el bien de ambos, además de que yo estaba bastante molesto.

Durante el resto del día no pasó nada importante, mi hermano no volvió a aparecer y Thor está durmiendo a unos pocos centímetros míos en la misma cama. No pasó nada, solo estamos de espaldas el uno del otro porque el se cansó de dormir en el sillón.

Día veintiocho:

Yo rasguñaba su espalda mientras ambos nos besábamos, estaba contra la cama como antes de que mi hermano entrara a la habitación/camarote. Nos separamos unos centímetros para respirar, nuestras mejillas estaba de color carmín. Luego volvimos a besarnos de manera desesperada. Un jadeo se me escapó al sentir como acariciaba mis muslos internos, tratando de mantener el control le mordí el labio con algo de violencia haciéndolo sonreír.

Su boca se dirigió hasta mi cuello, donde lamió la marca de unión antes de morder esa parte sensible arrancándome un gemido. Besó, lamió y mordió mi cuello un largo rato mientras mis piernas se enrollaban en sus caderas en un mudo "más" mientras rasguñaba su espalda tratando de encontrar un soporte. Un gemido casi grito se me escapó cuando atrapó uno mis pezones en su boca, haciendo que una de mis manos se enredara en su cabello rubio y la otra terminara sosteniéndose de la sabana, apretándola en un puño. Mientras prácticamente lamía como que si pudiera sacar algo de ellos, su mano se encargaba del otro logrando que corrientes de placer inundaran todo mi cuerpo.

-Loki... quiero estar dentro de ti...-

Y hasta ahí escribo el sueño tan raro que tuve la noche anterior, no se si es un recuerdo del celo o una fantasía, los escribiría todo pero se me acaba la tinta.

Día veintinueve:

Thor y yo solo hablamos cada vez con más frecuencia, la escena de hace dos días no volvió a repetirse, aunque si dormimos en la misma cama y nos despertamos abrazados. Bueno, él me abraza a mi, es extraño, se siente como a un hogar.

Mi hermano volvió hoy, estaba un poco triste porque los médicos le dijeron que había posibilidades de que haya quedado infertil por el accidente, que las posibilidades de que pudiera tener un bebe eran bajas. Él dice que no sabe como sentirse al respecto, se siente muy mal pero al menos cuenta con el apoyo de Ryan, al parecer la pareja se volvió a juntar y tuvieron sexo (iuk, yo no quería saber eso, pero mi hermano habló igual) y estuvo contando por varios minutos como fue su noche. Luego me preguntó por la mía y le dije que no había pasado nada, él me llamó mentiroso y peleamos por quien tenía la razón, no, no una de esas peleas infantiles donde uno dice -no- y el otro -si- sino con argumentos. Terminé por ganar yo.

Me preguntó por la unión y yo le dije la verdad, él solo me miró de manera pícara.

-Tu celo debió haber pasado luego de unas semanas, pero creo que la constante presencia de Thor lo desató, realmente te gusta o le gusta a tu omega interno- dijo con una sonrisa extraña. Yo me enoje con él y volvimos a discutir hasta que terminamos hablando de mi otro hermano. Felipe parece que esta bien.

Luego de eso no pasó nada demasiado importante, solo que esta vez deje que el rubio me tomará de la mano mientras hablábamos, no, no nos besamos. Ah, y me consiguió los supresores.

Ahora esta dormido abrazado a mi cintura... creo que me estoy ablandando con él. A fin de cuentas estamos unidos y debemos vivir con eso ¿No?

Día treinta:

Mi hermano vomitó encima mío... si, asqueroso. Yo creo que esta encinto, aunque lo médicos digan lo contrario, nadie puede vomitar de la nada así. Como se sentía mal se retiró y yo tuve que bañarme tratando de alejar ese desagradable aroma a vomito de mi, toda la maldita alfombra olía asquerosa.

-¿Tu hermano esta enfermo?- me preguntó Thor mientras fruncía la nariz al entrar en la habitación.

-No, solo esta usando un nuevo perfume- dije sarcásticamente.

-Pues huele horrible- ¿Por qué Thor entiende algunos sarcasmos y otros no? Yo rodé los ojos.

-Era sarcasmo- dije frunciendo un poco el ceño, él me sonrió.

-Lo mejor que podemos hacer es tirar la alfombra, en nuestro próximo atraco podríamos conseguir una- dijo mirando a la alfombra con el ceño fruncido, yo asentí algo cansado aun pensando si podía ser que mi hermano este encinto. Si era así ¿Tan rápido? ¿Y fuera de su celo? Sabía que si estaban unidos la posibilidad de concebir fuera del celo eran más que al no estar unidos, pero o mi hermano era terriblemente fértil o ese tal Ryan había hecho magia. O tal vez vendieron su alma a algún genio vudú. Quien sabía.

Fue nuestra conversación de almuerzo, luego se encargó de sacar la alfombra y limpiar un poco el suelo. Yo se que siendo el omega yo debería encargarme de cosas tan simples como la limpieza, pero no estoy acostumbrado, además, Thor hace un mejor trabajo.

A la noche, cuando todos dormían salimos a la cubierta. Hacía varios días que solo veía el sol y las estrellas por la ventana del camarote. No es como que si el barco no se tambaleara, pero toda una vida en el mar hacía que cosas tan pequeñas como estás fueran costumbre. Incluso había rumores que decían que los que somos así, nos marearíamos en tierra firme porque esta está muy firme.

Caminamos en silencio un largo rato, ambos nos habíamos acostumbrado a la presencia del otro y estábamos llevando bastante bien eso de estar unidos.

Thor a veces podía ser muy cursi y yo bastante venenoso, pero supongo que nos complementamos de alguna forma ¿No?

Volvimos al camarote luego unas horas, fue la primera vez desde el celo que compartimos la cama para algo más que solo dormir.

Tal vez esto no era tan malo, en este momento siento su respiración en mi cuello mientras me abraza posesivamente por la cintura, es como volver a casa, donde siempre alguien te esperará preocupado por ti. Es lindo de alguna forma, mi omega interno ronronea satisfecho dejando una sensación de bienestar y felicidad, el calor que trasmite Thor atrás mío también me adormece. Prácticamente nuestras piernas están enredadas, mi espalda esta pegada a su pecho, sus brazos me rodean de forma protectora y su cabeza esta apoyada en mi cuello.

¿Como estoy escribiendo? Con mucho talento y elasticidad.

Le mandaré pronto una carta a Felipe, también la próxima vez que vea a Felix le preguntaré directamente si no cree estar encinto y la "relación" que tengo con Thor. Por ahora solo quiero dormir.

No se si lo mío con Thor funcione, no se que pasará después o si lo que sentimos el uno por el otro quedará por siempre o solo es pasajero. Pero ahora no es momento para entrar en duda, el que no arriesga no gana y estoy dispuesto a arriesgar. Pero solo un poco, él también debe arriesgar.

Si debes subir cien escalones por mi, solo sube dos y yo bajaré noventa y ocho por ti. Me gusta esa frase, mi padre siempre se la decía a mamá, pero si me preguntan, prefiero que Thor sea quien baje los noventa y ocho escalones y yo solo dos. Es justo ¿No?

Buenas noches.

.

Muchas gracias por sus comentarios :3 Me gusta mucho leerlos!

Si alguien lee mi otra historia de "Aroma agridulce" la actualizaré durante la semana, aun no termine el capitulo D: ah ah :)

¡Saludos! ¿Me dejarían comentarios finales? :)