- Kakuzu, pero que guapo te vez- y ahí estaba yo, intentando coquetearle a mi mejor amigo.
-gracias- y ahí estaba el, siguiéndome la corriente.
-mmmm, dime que te parecería si tú y yo hoy salimos a algún lado- dije acercándomele mas y poniendo una de mis manos en su pecho.
- adonde tú quieras- dijo el poniendo una mano en mi cintura.
Sonreí al escuchar un pequeño carraspeo a mis espaldas.
-se puede saber que estas haciendo con mi imooto grandísimo imbécil- el grito de Hidan se escuchó a nuestras espaldas.
Me gire y mire con una sonrisa a mi "hermano mayor".
-naaaaa, ¿qué pasa onii-san?- pregunte haciéndome la desentendida.
- pasa que ya te he dicho que no te quiero cerca de este bastardo-
- modula tu vocabulario con migo idiota, además Akira ya está grandesita- Kakuzu se notaba tan tranquilo y serio como siempre.
- naaaa no me digas que hacer y menos con mi hermanita-
- idiota- dijo una vez más Kakuzu.
- Akira, necesito hablar con tigo- cuando Hidan dijo eso me emocione mucho y no tarde en correr a su lado.
Hidan se dio la vuelta y comenzó a caminar, yo lo seguí con una gran sonrisa en el rostro.
- Akira- dijo Hidan cuando llegamos a los pies de la escalera que daba a las habitaciones.
- dime-
- yo... mmmm-
-"dímelo Hidan, anda"- no deja de pensar en lo que me diría.
- veras yo quería pedirte, un favor-
-¿un favor?- de inmediato perdí toda esperanza.
- sí, veraz quería pedirte que vigilaras a Pain y Konan por un rato-
- pero si ellos no están, además ¿para qué quieres que los vigile?- dije confundida.
- ya sé que no están lo que quiero es que vigiles que no lleguen y si lo hacen por favor avísame cuanto antes-
-eeee, por qué?-
- veras yo...-
-¿Hidan?- de repente escuche una voz chillona proveniente de la parte superior de las escaleras.
Levante la vista y vi a una chica albina de cabellos largos y debo admitir, con un cuerpo increíble.
-aaaa ya veo, planeas acostarte con esa- dije señalándola.
-mmmm andana, hazlo por mí, por tu onii-san, ¿sí?- dijo haciendo cara de perrito.
-haaaa- supere no podía negarme - está bien, anda ve y diviértete- dije sin más.
De repente sentí como me abrazaba muy fuerte y me levantaba del piso, sentí como mi sonrojo se hacía presente.
-!GRACIAS! Eres la mejor hermana menor del mundo-
- y tú el mejor onii-san de todos-
Me bajo y sin tardar subió las escaleras, no despegue mi vista de el hasta que se perdió por el pasillo, con la albina ya en brazos. Escucho como una puerta se cero y fue ahí cuando me derrumbe.
- mira que idiota que soy, mira que pensar que el podría hacerme caso- dije entre sollozos.
- sin duda eres muy idiota, en eso te pareces a el- dijo Kakuzu a mis espaldas.
- no somos hermanos de sangre tonto- le dije sin darme la vuelta.
- lo sé pero sin duda le has aprendido muy bien eso- me di la vuelta y él estaba recargado en la pared mirando hacia arriba de las escaleras.
- tienes razón, le he aprendido muy bien como ser idiota, incluso creo que puedo llegar a superarlo-
- no, tampoco es para tanto- me acerque a él y lo mire a los ojos.
- no funciono- susurre lentamente.
- tampoco fue tu mejor idea el coquetearme- dijo burlón.
-anda, no te burles, en su momento parecía una buena idea- dije poniéndome a su lado.
- lo que no me explico es cómo fue que yo acepte participar-
- porque me quieres- dije sonriéndole.
- idiota- dijo el pero me paso una mano por mi cabello negro.
- mi hermano es el rey de los idiotas, ¿qué esperabas?-
- espero que me pagues- dijo extendiendo su mano.
- naaaa tú no puedes hacerme un favor sin cobrar- le entregue una bolsa que contenía el dinero.
- Akira, ¿en verdad piezas seguir intentándolo?- me pregunto y yo entendí de inmediato de lo que hablaba.
- lo amo Kakuzu y no puedo ignorar lo que siento por el tan fácil mente- era cierto yo lo amaba y no podía ignorar lo sentía por el tan fácilmente, me había enamora de el perdidamente, pero el...
-haaaaaaaaa- un gemido se escuchó por todo el lugar. Agache aún más la mirada sabiendo de donde provenía.
- idiota- escuche murmurar a Kakuzu.
-haaaaaaaaaaaaaa- de nuevo otro gemido se escuchó, me sentía tan poca cosa.
- me pregunto si alguna vez podrá verme como algo más que una hermana pequeña-
- lo dudo- dijo Kakuzu. Era un maldito insensible, pero tenía razón.
Desde que había llegado a este lugar me había enamorado de Hidan a pesar de su actitud, el al mismo tiempo me había tomado mucho carillo, pero solo como su hermana menor, siempre me trataba de esa manera y nada más.
-haaaaaaaaaaaa- un nuevo gemido se dejó escuchar, rompiendo el repentino silencio.
-¡Akira¡- escuche una voz se acercaba a donde estábamos nosotros.
Por la puerta entro un muy molesto Deidara.
-eeeee? Deidara sempai- dije algo sorprendida.
-Akira, ¿podrías decirle al imbécil de tu hermano que ¡se calle¡? molesta- Deidara estaba muy alterado, pero eso era muy normal en él.
- Akira as algo con el pervertido de tu hermano- dijo Sasori entrando también.
- Akira sempai, Tobi tiene dolor de cabeza y le duele más con el ruido que hace Hidan sempai- Tobi también se quejaba mientras bajaba las escaleras.
Suerte que todos los demás no estaban porque si estuvieran definitivamente esto sería peor.
-eeeeeee verán chicos-
- ¿se puede saber a qué se debe tanto escándalo?- la vos de Pain-sama me tomo por sorpresa.
Podía escuchar sus pasos acercándose, ¡ no puede ser¡.
- por favor no digan nada y les prometo que no volverá a pasar- dije algo desesperada por que le contaran algo.
-mmmmmm-
-POR FAVOR- dije poniendo cara de corderito.
-ESTA BIEN- dijeron todos al unísono.
No espera más y corrí lo más rápido que pude espaleras arriba. Iba lo más rápido que me era posible y casi salgo volando por el pasillo al intentar detenerme en la puerta. Cuando por fin logre estabilizarme sin pensarlo tome la perilla de la puerta de la habitación de Hidan y la gire, abrí la puerta si detenerme a tocar... ERROR.
Cuando entre pude ver como la muy zorra le hacia una felación a Mi hermano, Hidan la tenía tomada de su largo cabello blanco y tenía una gran sonrisa en su rostro, la cual se borró al momento en que me vio.
- ¡Akira¡- dijo él y de un jalón se quitó a la perra albina.
Rápidamente tomo sus pantalones y se los puso, la albina muy descaradamente seguía desnuda y sonriente, yo simplemente no me podía mover pero sabía que tenía que hablar.
-O..Oni..Onii-samn, Pain-sama acaba de llegar y viene para acá- dije intentado no llorar.
-¿queeee? carajo- dijo alterado, se dio vuelta y miro a la albina que seguía desnuda.
-tu, vístete y lárgate- dijo tomándola de un brazo con fuerza para ponerla de pie.
-¿que? tú no puedes tratarme así, no después de hacer el amor- dijo ella "ofendida" pero con una sonrisa aun en su cara y mirándome a mi burlonamente.
No iba a permitir que se diera burlara de mí y mucho menos que siguiera aquí.
- como lo oyes zorra, mueve el culo vístete y lárgate ¡YA¡ además lo que hicieron no es el amor, fue simple sexo como el que ha tenido con mucha otras- le grite tirándola del cabello.
- súrtame maldita- se quejaba ella con un tono muy insoportable.
De un momento a otro me golpeo en el estómago. La solte de inmediato por la impresión, porque de dolor no sentí nada.
- idiota- estaba por devolverle el golpe pero Hidan se me adelanto.
-aaaaa- se quejó ella del dolor después de que Hidan le diera un fuerte golpe en el estómago.
- nunca más se te ocurra tocar a mi imooto, ¿ME OYES?- la albina se sostenía fuertemente el estómago.
-¿qué está pasando aquí?- la voz de Pain se escuchó a mis espaldas.
Me gire rápido y ahí estaba el con una cara muy molesta mientras veía la escena.
-Hidan suéltala- dijo Pain y cuando me di la vuelta vi que Hidan tenía del cuello a la albina.
-Hidan- volvió a decir Pain al ver que él no obedecía y seguía presionando el cuello e la chica.
La albina estaba empezando a perder la conciencia, si bien ella era detestable no podía permitirle que por matarla Hidan fuera castigado por Pain... más de lo que ya iba a ser.
Me acerque a él y puse mi mano en su hombro.
-Onii-san déjala ya por favor- Hidan tenía una sonrisa sádica en su rostro, esto estaba mal.
-Onii-san ya basta- esta bes me puse al frente de él y con mi mano en su mejilla, el me miro y su sonrisa se fue, dejo caer a la albina, que ya estaba inconsciente pero de seguro aun respiraba.
-Hidan acompáñame- dijo Pain serio.
Hidan lo miro mal y lo siguió sin decir nada.
- y tu Akira encárgate de sacarla de aquí- dijo Pain desde el pasillo.
Me quede unos minutos mirando a la chica, suspire y la levante del piso, sin mucho trabajo la cargue y salí del cuarto con ella el mi hombro.
Baje las escaleras lentamente, en la parte de abajo ya no estaba nadie, bueno casi nadie.
-¿qué haces aquí todavía?- le pregunte a Kakuzu.
- mmm pues Pain bajo con el idiota de Hidan detrás y él tenía un semblante serio, así que tenía curiosidad- dio el despreocupado.
- es posible que me quede sin hermano después de esto-
- ¿y ella?- pregunto señalando a la albina.
- Pain me dijo que la quería fuera de aquí-
- ya veo... dámela- y sin esperar a que le contestara me quito a la chica de un jalón- yo la llevo.
- gracias- le dije y él se dio la vuelta yéndose.
Suspire y subí las escaleras lentamente.
Pase lentamente por las habitaciones, llegue a mi puerta y no pude evitar mirar atrás a la habitación de Hidan, solté otro suspiro y camine a su habitación, mire el gran desorden que había y decidí empezar a ordenar.
Estaba por terminar ya solo me faltaba ver donde iba a poner la ropa de la zorra albina, abrí la ventana y las queme con un jutsu, las cenizas se fueron con el viento.
Respire el aire puro y mire el horizonte, era un bello atardecer, me hipnotizo la belleza del cielo de tal manera que deje de prestar atención a todo lo demás.
-Akira- una voz me llamo, me di la vuelta y vi a Hidan en el marco de la puerta.
-aaaaaa Onii-san, ¿cómo te fue?-
- estoy castigado asta nuevo aviso y dentro de una semana saldré a una misión muy lejos y solo- dijo desanimado mientras entraba a la habitación y serraba la puerta.
- ya veo, ciento no haberte avisado pronto-
- descuida, no fue tu culpa, fue de esa zorra por no largarse cuando se lo dije-
- maldita- murmure por lo bajo.
- por cierto, ¿cómo está tu abdomen?- pregunto acercándose a mí.
-aaaa pues no me duele- era cierto no me dolía no me había pegado fuerte.
-no te creo- dijo él y de pronto me jalo tirándome a la cama.
-¿que...que haces?- estaba totalmente sonrojada y nerviosa.
- voy a comprobar por mi cuenta que estas bien- en ese momento de un solo jalón me quito la blusa dejadme solo con el sujetador, si antes estaba sonrojada ahora estaba peor.
- ¡O..Onii-san¡- su mirada era penetrante y me hacían sentir indefensa.
Con una de sus manos comenzó a acariciar todo mi abdomen. Se sentía tan bien que no pude evitar soltar un pequeño gemido.
-haaa- serré los ojos, no quería verlo después de haber hecho eso, el solo me veía como una hermana.
-Akira- dijo él.
-Oii-san- murmure, pero en ese momento el paro de acariciarme, abrí los ojos y me topé con los suyos, que tenían un brillo de enfado.
- no me vuelvas a decir así ¡NUNCA¡- me grito a centímetros de mi cara.
-¿po..Porque?- pregunte asustada por su repentino cambio de humor-
- porque me recuerda que tu solo me coincidieras tu hermano mayor y que no te puedo tocar- dijo apartándose de mí.
- es detestable escucharte decirme hermano, siendo que yo quisiera hacerte mía una y otra vez- no podía creer lo que estaba echando, el..el, me
-Hidan- dije acercándome a el- a mí tampoco me gusta que me digas hermana, yo no quiero ser tu hermana- me puse detrás de el por qué no tenía el valor de verlo de frente. Pero él se dio la vuelta.
-pe..pero tú y el idiota de Kakuzu- yo negué con la cabeza.
- el solo me ayudo con un de mis ridículos planes de darte celos, plan que por cierto fallo- sonreí sin ganas.
- no fallo- dijo él y yo levante la vista sorprendida
- no sabes las ganas que tenia de matar a ese maldito cuando lo vi abrazarte, y cuando tú le pusiste una mano en el pecho, sentía como la sangre me hervía, quería ir jalarte de sus brazos y besarte para dejarles bien claro a los dos que tú eres mía, MÍA Y DE NADIE MAS- al decir esto se acercó mucho a mí y me acorralo en la pared.
- entonces ¿por qué trajiste a esa zorra aquí? ¿eee?- le dije con lágrimas en mis ojos.
- por la misma razón que tú, celos, quería darte celos ver que tanto sentías por mí, pero en vez de eso solo sonreíste y me seguiste la idea, así que la ira me invadió y con ella recorriéndome las venas, fui con esa zorra y desquite toda mi ira, me decepciono ver que no te intereso en lo más mínimo.
- te equivocas, estaba más que enojada, pero yo soy tu hermanita y como tal tenía que comportarme-
- pues si ese es el problema, ya no eres más mi hermana- y antes de que pudiera decir algo sentí sus labios contra los míos, su labios se movían con desesperación como su buscaran algo y ese algo era mi respuesta, así que no tarde más y le correspondí.
Sabía que mis movimientos eran torpes y eso me daba pena.
-jum eres tan inocente- dijo el poniendo su dedo pulgar en mis labios.
-perdón, pero yo no me la paso besando a medio mundo- le dije algo indignada.
- y eso me alegra, no te preocupes que yo te enseñare todo lo que se- al decir esto sentí como una de sus manos se aferraba a mi cintura.
- ¡Hi...Hidan¡- dije sorprendida por su comentario.
- lo vez, se oye mejor que Onii-san-
- tienes razón se oye mejor- le sonreí.
- si no quieres que te viole debes dejar de sonreír de esa manera, es muy excitante-
-Hidan ¿enserio te atraigo?, es que comparándome con las chicas que has traído aquí yo no tengo bueno, yo no, es que yo-
-eres perfecta así- de nuevo me callo con un beso, pero este fue más dulce y lento.
-te amo Hidan-
- yo también mi linda Akira- después de eso volvió a besarme.
Sin duda era una experiencia muy excitante, me pregunto cómo será hacer el amor con él.
SER NOVIA DE HIDAN ES: ser novia del más pervertido, celoso y apasionado Onii-san de todos.
