Holaaaaaaaaaaaaaaaa aquí nuevo cap, gracias por comentar en el cap pasado y pues ya saben si les gusta mi trabajo me encantaría que votaran y comentaran GRACIAS :D
"TE PROTEGERÉ TODA LA VIDA, no dejare que nadie nunca te lastime."
La joven recordaba aquellas palabras que tres años atrás pensó jamás escucharía de él, ahora con 16 años no son más que el recordatorio constante de un pasado que le ofrecía un futuro tan bello y que terminó siendo un infierno.
Jamás pensó él corresponderia a sus sentimientos, después de todo ella solo era una NIÑA de 13 años y el todo un hombre, pero como suelen decir "para el amor no hay edades", él se enamoró de ella y de esta manera prometió cuidarla por siempre; el problema fue que jamás imaginó que él tomaría tan seriamente su promesa...
Por la entrada de la guarida de los Akatsuki se podía ver a una pelinegra intentando salir por la puerta lo más sigilosa posible, se veía nerviosa y alterada. Sus pasos eran suaves, como si intentara escapar de algo o... de alguien.
Estaba por lograrlo¡ solo tenía que salir sigilosamente por la pequeña abertura que había creado y ¡listo¡ sería libre, pero su plan fracasó cuando una gruesa voz a sus espaldas interrumpió su CASI exitosa huida.
- ¿se puede saber a dónde pretendías ir, Akira?-
- ¡Itachi¡ qué sorpresa- la pelinegra se dio la vuelta para ver a su novio con los brazos cruzados sobre su pecho.
- no te sentí, valla si eres muy silencioso y ade...-
- Akira no quieras cambiar de tema, te hice una pregunta ¿a dónde ibas?-
- eeee veras yo aaaa y pues luego yo eee pues- la chica intentaba pensar en una buena excusa, pero nada bueno llegaba a su mente.
-A.K.I.R.A- itachi estaba comenzando a impacientarse demasiado.
-haaaaaaaaa- la chica se dio por vencida en ese momento.
- iba a entrenar con Deidara- dijo resignada, pero ya sabía cuál sería la reacción de Itachi.
- ¿¡con Deidara¡?¿¡y por qué con él¡?- los ojos de itachi se volvieron rojos mostrando así el sharingan.
- tú me dijiste que ibas a estar muy ocupado y no podrías ayudarme, así que le comente a Deidara y él dijo que si- la chica intentaba ser paciente y estar calmada.
-¿¡ y no se lo podías pedir a alguien más normal¡?- eso fue todo, la pelinegra no soporto más.
-¿¡normal¡? ¿¡Dime quien de aquí es normal¡? Pain tiene un complejo de dios, Zetsu es una maldita planta CARNÍVORA bipolar, Kisami es un pez que debería ser sushi, Kakuzu es un muñeco vudú todo remendado, Hidan es un SANTO ¡PERVERTIDO¡, Sasori tiene el síndrome de pinocho pero al revés y Tobi... es ¡TOBI¡. En este lugar los únicos medio normales son tú, Deidara y Konan y ella está en una misión, así que ¿¡a quien más querías que se lo pidiera¡?- cuando Akira término Itachi estaba sorprendido de que ella le hubiera contestado de esa forma, eso no era normal en ella.
- modula tu tono de voz Akira-
- ¡NO TENGO 13 AÑOS PARA QUE ME DIGAS QUE PUEDO Y QUE NO PUEDO HACER¡-
Akira ya no podía soportar la situación siempre era así, no podía hacer nada porque él creía que era peligroso, inapropiado, inútil, tonto o simplemente estaba mal, ¡eso era el colmo¡ ella estaba involucrada con la organización criminal más peligrosa del mundo, todas las naciones tenían órdenes de matar a cualquiera de los Akatsuki, su vida estaba en riesgo siempre, ¿¡y a él le parecía peligroso que fuera a entrenar con Deidara¡? ESTABA LOCO.
- Akira será mejor que te controles y después hables- Itachi seguía con su clase de compostura.
Akira agacho la cabeza, sabía que lo que estaba a punto de hacer le dolería mucho pero no podía soportar más vivir de esa manera. Levantó lentamente la vista hasta toparse con ese par de ojos carmesí.
- se acabó- su voz mostraba seguridad pero por dentro se sentía tan vulnerable.
-¿qué?- Itachi no entendía de lo que estaba hablando.
- ¡se acabó¡ ya no puedo seguir soportando que me trates de esa manera, cuando tenía trece pensé que era por mi edad pero ahora me parece insoportable tener que liderar con tu sobreprotección, a veces creo que me tratas así por lo que no pudiste hacer con tu hermano ¿pero que crees? ¡Yo no soy tu hermana pequeña¡ y tampoco pretendo serlo, Itachi... quiero un novio no un niñero- los ojos de la chica comenzaron a llenarse de lágrimas.
- Akira- Itachi no podía creer aquello.
-perdón- antes de que Itachi pudiera decir otra cosa la pelinegra salió de la guarida.
Sabía que había huido, huido como una cobarde sin siquiera mirar atrás sabiendo que en el fondo acababa de dejar aquello por lo que antes había peleado tanto.
Los días pasaron lentamente y con ellos pasaron 5 años en los que el solo verse era doloroso para los dos pero ninguno lo demostraba ante el otro, las noches eran de llanto por parte de ella y de frustración por parte de él, los demás miembros intentaban ignorar la tensión que se creaba en las habitaciones si por algún motivo ambos se encontraban en el mismo lugar. Nadie decía nada pero todos sabían lo obvio... aún se amaban.
Ese día Pain quería terminar con todo aquello de una buena vez y había decidido que la mejor manera sería darles un tiempo a solas sin que nadie pudiera intervenir, del que ninguno de ellos pudiera escapar como siempre y qué mejor forma de lograrlo que una misión.
- esta es una misión sencilla, solo tienen que hacer una inspección del terreno para asegurarnos de que nadie a descubierto nuestro escondite- la verdad es que esa misión no tenía sentido alguno pero era lo mejor que se le había ocurrido.
-¿y no lo puede hacer Zetsu? siempre es el que hace ese tipo de cosas- dijo la pelinegra desesperada por librarse de la situación.
- él tiene otra misión-
- ¿y Deidara? si sobrevuela la planicie será más rápido- esta vez fue el Uchiha el que hablo.
- intento ser discreto y un ave gigante no es mi definición de discreción-
- y que tal..-
- dejen de discutir y muévanse, los elegí a ustedes y serán ¡USTEDES LOS QUE LO HAGAN¡- Y sin discutir más ambos emprendieron camino a una misión sin sentido.
El silencio reinaba entre ambos, tenían todo para decirse pero ninguno decía nada. Evitando miradas siguieron su camino, ya habían terminado con la parte desértica del terreno y era hora de entrar al bosque.
-haaa- la chica soltó un pesado suspiro.
Si bien el recorrido era fácil para nada lo era el soportar tantas sensaciones y emociones al mismo tiempo.
Akira apresuraba el paso una vez dentro de la espesura del bosque. Nunca le habían gustado los espacios tan cerrados y aquel bosque era muy claustrofóbico. En su intento por caminar más rápido y salir de ahí no se dio cuenta de una raíz que sobresalía de un árbol y se tropezó pero incluso antes de que ella pudiera reaccionar el fuerte brazo de Itachi la sujeto de la cintura para que no cayera.
-gra...-
En un movimiento brusco el azabache recostó a la chica en el árbol, su espalda se encontraba pegada a la fría madera del tronco, el pelinegro tomó las manos de la chica y las aprisionó en lo alto de su cabeza con una de sus manos mientras la otra la aferraba con fuerza a su cintura.
Sus ojos eran penetrantes, negros como la noche apresaron los de ella con una sola mirada, sus piernas temblaban por la acción del azabache mientras que él solo miraba sus ojos como si buscara algo.
-Ita..- los labios de la chica temblaba de la misma forma que sus piernas.
El azabache quitó la vista de los ojos de Akira y los fijó en sus labios, tanto tiempo se había resistido a robarle un beso, cuantas noches pasó controlando sus inmensas de entrar a su habitación a robarle solo un beso, ya no podía más tenía que probar de nuevo sus labios aunque después ella terminara odiandolo.
No lo pensó más y aunque fue con suma brusquedad unió sus labios con los de ella. Por fin podía sentir ese dulce sabor de nuevo.
Estaba tan perdido con sus labios que terminó por liberar de su agarre las muñecas de la pelinegra, sabía que intentará alejarlo pero, la chica solo pudo atinar a rodear su cuello con sus brazos y corresponder después de tanto a su beso.
En el fondo ella había estado deseando aquello y ahora lo disfrutaría aunque después le doliera más.
Aquel beso se volvió apasionado, ambos intentando calmar aquella ansiedad que durante tanto tiempo se habían generado, pero como todo, aquel beso debía terminar y fue el detestable oxígeno lo que le dio final.
Ambos se miraron a los ojos en espera de que alguno dijera algo.
-perdón- Itachi fue quien rompió el silencio- perdón por ser un idiota, perdón por no haber sabido cómo te sentías, perdón por tratarte como una niña, pero... es que me aterraba pensar que si te dejaba hacer todo eso te perdería. El peligro solo era un pretexto, mi verdadera preocupación era que conocieras a alguien mejor y te dieras cuenta de que en realidad no me amabas y terminarás por dejarme, pero créeme yo por ti sería capaz de dar hasta mi vida- itachi sonrió débilmente de lado para después darle la espalda- ja, no te parece tonto que al final me hayas dejado no por alguien más si no por mí y mi estupidez- cuando el azabache dijo eso soltó a la chica y se apartó de ella, se dio la vuelta y le dio la espalda mientras miraba al piso.
- jamás me enamoraría de alguien más Itachi, estoy enamorada de ti desde que supe lo que la palabra amor significaba y mira que eso lo aprendí, de una forma muy tonta pero lo aprendí, cuando tenía 6 años. Así que si llevas la cuenta tengo 13 años enamorada de ti, ¿en verdad crees que podría llegar a amar a alguien más?- Akira lo abrazo por la espalda y se recostó en ella.
Él se dio la vuelta y la miró de nuevo a los ojos.
- Akira ¿quieres ser mi novia?- Itachi tomo de la barbilla a la pelinegra y le pregunto mientras se acercaba lentamente a ella.
- me encantaría- y aquel beso selló un trato de amor.
- ¿Itachi?- la tímida voz de la chica resonó en el repentino pero cómodo silencio.
-mmm- murmuro el Uchiha con los ojos cerrados.
- ¿prometes dejar que haga más cosas y no tratarme como una niña pequeña?-
- aaaaaaaaaa-
-Itachi...- dijo la joven con tono acusador.
- está bien, todo menos estar a solas con Hidan-
- eso jamás- dijo la pelinegra con los ojos bien abiertos.
- vamos, hay una misión que terminar- le recordó el azabache y tomándola de la mano siguieron con su camino.
Ser novia de itachi es: TENER UN NIÑERO PERSONAL CON COMPLEJO DE INFERIORIDAD CAPAZ DE DAR LA VIDA POR TI.
