Siento la demora, pero aún no termino con todos los fics en desarrollo que tengo, pero a ustedes no les interesa escuchar excusas, sino leer lo que quieren DX. Naruto no me pertenece porque no soy Kishimoto.

Sensación de olvido

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La razón de todo

-¿¡QUÉ COSA!?- Ino casi se lanza sobre Sakura, y por ello fue necesario que Tenten la inmovilizara por detrás- ¿La ricachona de Hinata fue a tu casa y estudió contigo? ¿No hubo nada más?

-¿Y qué más quieres tú, Ino puerca?- se queja Sakura con una vena palpitando en la superficie de su frente- ¿Acaso querías que nos desmelenáramos a besos o qué?

-Exactamente- dice Ino logrando de algún modo soltarse del agarre de Tenten-. Situaciones como esa siempre incluyen drama, suspenso, sentimientos encontrados, sexo, sangre, confesiones, y también...- Tenten le tapa la boca a Ino y ésta no puede continuar.

-Mejor ahórrate el resto de la explicación, Ino- Tenten suspira y dirige su atención a Sakura-. Realmente te felicito por lograr avanzar en tu intento por ser una mejor amiga para Hinata. Espero que te vaya bien de ahora en adeltante.

-Sí. Gracias, Tenten.

Las clases no tardarían en empezar, y ese día les tocaba unas lecciones bastante complicadas de parte de la sensei Anko Mitarashi que estaba más estricta que de costumbre. Ino tenía serios problemas para seguir la corriente de las clases, mientras que Sakura y Tenten debían tener toda su atención enfocada en las clases. No pudieron hablar de Hinata durante el resto de la hora, sólo pudieron cuando la hora de la comida había llegado.


Hora de receso

-¿Saben una cosa?- dice Ino luego de tragar su primer bocado- Sakura debería ir más lejos la próxima vez que se encuentre sola con Hinata.

-¡Te estás propasando, Ino puerca!- Sakura pensaba que Ino ya estaba tocando fondo, pero no estaba preparada para lo siguiente.

-Para la próxima vez opino que yo también me una. Soy una genio en esto gracias a que tengo unos cuantos libros del director Jiraya, por lo que supongo que sería oportuno que me les una.

Tenten y Sakura estaban pálidas como si estuvieran hechas de cera. Ino ríe traviesamente y agarra un nuevo bocado como si estuviera celebrando un importante triunfo. Tenten toma con apuro de su termo de jugo y Sakura esconde su cara con toda la vergüenza del mundo a pesar que nadie fuera del grupo había escuchado nada de lo que dijo Ino. Hinata aparece con su acostumbrado paso elegante y saluda con esmerada educación a las chicas antes de pedirles permiso para sentarse con ellas. Sakura tartamudea sin control, pero se las arregló para aceptar a Hinata, esperando que Ino no fuera a brincar sobre ella con sus incómodos comentarios.

-¿Saben una cosa? La próxima semana habrá una feria en el parque. Podríamos ir todas y divertirnos un poco para escapar de los agobiantes estudios ¿No tendrás nada que hacer nada, Hinata?

-No, estoy libre- responde con algo de apuro que las chicas captaron, y Sakura rogaba que Ino no fuera a hacer de las suyas-. Me gustaría ir con ustedes, jamás había estado en una feria.

-Me imagino que no, mi querida amiga Hinata- dice Ino con un tono de voz bastante pícaro y acercándose para rodear a Hinata con un brazo-. Nos encantaría muchísimo que vinieras con nosotras y te divirtieras, ¿no es así, mi querida amiga Sakura?

Sakura traga grueso y se las arregla para asentir con timidez. Ya empezaba a arrepentirse de haber comentado sobre lo que ocurrió el día anterior, pero no todo era malo. Al menos contaba con que Hinata podría acompañarla, y con algo de suerte podrían pasar tiempo ellas dos nada mas y Tenten no permitiría que Ino interfiriese. Sakura se sacude la cabeza y se dice mentalmente que no debería pensar esa clase de cosas sobre Hinata, pero nuevamente se dibujan imágenes de ellas dos nada mas en su cabeza.


Casa de Sakura

Estaba anocheciendo ya, y Sasori llega con varias cosas que había comprado en el camino para poder hacer la cena. Sakura estaba nuevamente encerrada en su habitación y procuraba no hacer ningún sonido que hiciera saber eso, pero Sasori ya sabía que estaba ahí. Todo estaba en aquella tensa tranquilidad en la que ambos estaban acostumbrados, pero definitivamente eso a Sasori no le gustaba en absoluto. Cuando empieza a preparar la comida, escucha que estaban llamando a la puerta y se dispone a abrir. Era Temari quien había llegado otra vez para hacer compañía al muchacho.

-Hola, Sasori. Parece que estás algo aburrido- saluda Temari algo burlona, a lo que Sasori también se ríe.

-Menos mal que vienes a verme, porque me estaba empezando a aburrir- Sasori le abre paso a Temari para que pasara-. Siempre es un alivio que vengas a verme.

-Sí, lo sé. Realmente no sé qué harías si yo no viniera de vez en cuando- a Sasori le sale una gota en la cabeza-. Pero como sea, ¿qué tienes pensado hacer para cenar?

-Curry, un plato que no siempre se me da bien...- Sasori mira algo nervioso el gesto de superioridad de Temari- Pero de vez en cuando lo hago bien, así que mejor no creas que necesariamente lo voy a arruinar.

-Pero por si acaso te ayudo, Saso-chan- el aludido se ruboriza por ese nuevo mote que le había puesto Temari, pero no dice nada sino que empieza a cocinar.

La compañía de Temari representa un alivio inestimable para Sasori, no porque lograría mejores resultados haciendo el curry, sino porque por una vez no tendría que sentirse solo mientras hace la cena. A veces le resultaba deprimente cocinar, pues siempre debía hacerlo todo en el silencio y soledad más absolutos, y en comparación con eso, cocinar con Temari era infinitamente mejor.

La cena estaría lista, y para ahorrarle problemas a Sasori, Temari es quien sube las escaleras para avisar a Sakura que la comida estaba lista, aprovechando que Sakura no era tan fría con ella.


Habitación de Sakura

La dueña de la habitación estaba bastante concentrada estudiando y haciendo su tarea para poder esstar a la altura de alguien como Hinata, pues estaba decidida a algún día devolverle el favor y darle una buena impresión. Escucha la puerta siendo tocada pero no responde, pensando que se trataba de Sasori, pero cuando la puerta se abre se da cuenta que era Temari.

-¿Qué hace aquí, Temari-san?

-Pensé que podría venir por una vez a cenar, así que aquí me tienes- responde Temari con una amable sonrisa y entra en la habitación-. Es bueno ver que estás concentrada estudiando.

-Sí. En un momento bajo para comer, sólo déjame guardar mis libros.

Temari pudo notar que en realidad Sakura se esforzaba por estudiar, lo vio en unas leves cabezadas de sueño que Sakura había intentado disimular. Sakura estaba agotada pero estaba dando lo mejor de sí. No pudo evitar pensar en que eso se debía por aquella chica llamada Hinata, y empieza a imaginarse a Sasori bailando cuando supiera que tenía razón al señalar que su pequeña hermana se había enamorado, o al menos fijado bastante, en otra chica. Temari vuelve a salir rumbo al comedor, confiando en que no encontrase un ambiente malo como le había descrito Sasori que era cada ocasión en que él y Sakura coincidían en el comedor.


Comedor

Fue malo el ambiente, aunque afortunadamente no tanto como se temía Temari. Tal Sakura y Sasori trataban de verse serenos para guardar las apariencias enfrente de la rubia, o tal vez su presencia ayudaba bastante en vista que ambos tenían buen trato con ella, pero igual seguía siendo un tanto desagradable el silencio que había entre los dos hermanos.

Por la ventana se notaba que ya era entrada la noche, pero Temari confiaba en que no lo fuera demasiado porque tenía pensado volver a casa a preparar todo para ir a la universidad al día siguiente, así que apenas terminó se dedicó a lavar su respectivos platos (aunque Sasori le había dicho que eso no era necesario), se despidió de todos con una reverencia y salió algo ligera después de ver en su reloj que se estaba haciendo ya demasiado tarde.

Sakura no había terminado su plato y se fue directamente a su habitación rápidamente y silencio, como si temiera que alguien que le pudiera hacer daño la escuchara. Sasori bufa decepcionado tanto por la ida rápida de Temari como por la actitud inmutable de Sakura. No le queda de otra que terminar él solo con los platos que quedaban y luego se va a su habitación para descansar finalmente. Sentía que no daba más por esa noche.


Al día siguiente

Sakura ya se había ido a la escuela y Sasori aún estaba a punto de partir a la universidad. Al abrir la puerta se encuentra a Temari, vestida con un conjunto sencillo pero algo provocativo para los ojos del muchacho. Gira la vista algo ruborizado y ambos empiezan su rumbo. En ese momento Temari ve conveniente, por alguna razón, volver a preguntar aquello que lo intrigaba acerca del pasado entre Sakura y Sasori.

-Oye, Sasori- pregunta cuidando de sonar nerviosa y elocuente- ¿Crees que sería prudente si te pregunto... lo que ocurrió para que Sakura y tú se d-distanciaran?

Sasori no responde, y más que eso, parecía que una sombra aparecía en su rostro. Temari adivinaba que lo más probable era que su novio no querría hablar de ello, pero el joven de alguna manera logró reunir el valor de responder.

-Todo fue por una gran estupidez. Ni Sakura ni yo teníamos la culpa de nada, pero tuvimos que pagar las consecuencias de la negligencia de nuestros padres...

-¿Qué?- Temari no entendió nada de lo que había dicho Sasori. No sabía qué tenían que ver sus padres, personas a quienes Temari había notado que jamás los había visto, pero tampoco se había preocupado por preguntar sobre ellos- ¿De qué no tuvieron la culpa?

-Nuestros padres se casaron siendo muy jovenes, aún tenían ambos quince años- Temari no esperaba ese inicio, y ahora no quería interrumpir para oir qué más decía Sasori-. En un principio se habían alegrado cuando yo nací, y la historia se repite cuando Sakura había nacido. Pero... Ellos en el fondo eran unas personas demasiado inmaduras. Nunca dejaron de ser unos simples adolescentes que querían ver el mundo juntos, y llegó un punto cuando empezaron a descuidarnos a Sakura y a mí. Aún recuerdo el día que inicié la secundaria, probablemente fue el día más infeliz de mi vida, y no me extrañaría que también lo sea para Sakura.

-¿Qué pasó?

-Ellos antes anunciaron que querían viajar juntos para alimentar el amor entre ellos, pero la verdad es que sólo querían descansar para siempre de nosotros. Estaban demasiado agobiados de mantenernos y pensaron irse de viaje, mudarse, para así volver a estar como al principio de su relación. Pasaban semanas para que volviéramos a verlos, y cuando volvían era sólo para llevarse algo que les pareciera importante a ambos. Aún en esas pocas veces rara vez nos dejaban dinero para que Sakura y yo pudiéramos comer. En ese entonces debí buscar trabajo siendo aún un niño para poder cuidar de Sakura, pero eso trajo otra desgracia.

-¿Qué... ocurrió esa vez?

Ahora Temari sí que estaba ansiosa. Jamás había visto o escuchado de unos padres tan negligentes. Ella siempre había contado con el cuidado atento de su padre, en vista que ella pasó casi toda su infancia sin una madre, pero al menos su infancia no tenía nada de malo, ni nunca había tenido una relación tan distante con sus hermanos menores ni con ningún otro familiar. Temari mira un momento el suelo y se llega a detener. Sasori se da cuenta y también deja de andar, preparándose mentalmente para continuar, pero por fuera se notaba que estaba muy mal, tal vez incluso podría llorar.

-Sakura había sido llamada para asistir a una reunión de padres y maestros, pero al no estar ellos aquí, Sakura debió ir sola porque yo no la pude acompañar. Algunos compañeros empezaron a burlarse de ella, incluso la llegaron a maltratar o le robaban la comida o el dinero que tenía para comprar la comida. Le dijeron cosas que, a medida que pasaba el tiempo, la fueron marcando, y a partir de ahí me empezaba a hacer preguntas... y gritaba de frustración porque ellos no volvían... Un día llegó a casa y me vio discutiendo por teléfono con nuestros padres, en nuestro primer día de clases y justo cuando yo había regresado de mi primer día en secundaria. Ojalá hubiese escuchado lo que ellos me dijeron, o simplemente no hubiese escuchado nada...

-¿Qué te dijeron tus padres?

-M-me dijeron que Sakura y yo no eramos más que cargas para ellos. Yo los llamé porque les estaba exigiendo que volvieran y se hicieran cargo de nosotros, pero ellos simplemente desconocieron su deber y me dijeron que estaban más felices desde que nos dejaron en el olvido. Estaba tan furioso que les grité, los insulté, y les dije que ojalá nunca más volvieran... Y justo ahí apareció Sakura...

-¿Y por eso Sakura no quiere hablar contigo?

-Así es. Sakura se hizo a la idea que fui yo quien obligó a nuestros padres a que nunca más volvieran, ella nunca supo que un día simplemente dejamos de alegrarlos y divertirlos, y cuando tenían que asumir la responsabilidad de nosotros, prefirieron desaparecer. Desde ese día nunca he sostenido una charla con Sakura, al menos no una que incluya gritos y reprimendas fuertes. Tampoco he vuelto a llamar a mis padres, y ellos tampoco han regresado. Ellos nunca fueron aptos para tenernos, no fueron inteligentes, ni responsables, ni tuvieron el valor de decirnos la verdad aquel día que nos abandonaron. Creyeron que nos íbamos a quedar sentados frente a la puerta un par de días y después nos iríamos a ver quién más estaría dispuesto a criarnos, pero como puedes ver, yo solo me encargué de mi propia crianza y la de Sakura.

-¿Acaso no tienen más familiares aparte de sus padres?- pregunta Temari sintiéndose cada vez más escandalizada.

-Pues no, que yo sepa. Ellos ni siquiera nos dejaron el número de ningún familiar o conocido que nos pudieran ayudar. Supongo que los padres de ellos estuvieron en contra de que se unieran a tan temprana edad y ellos se fugaron, desoyendo completamente lo que les decían, pero te repito que eso es lo que supongo. Pero en cambio yo jamás me he planteado escapar de mis responsabilidades ni de Sakura, no importa que ella me odie, ni tampoco quiero olvidarme de todo esto aunque me avergüence todo esto... Sólo quiero pedirte, Temari, que no le cuentes de esto a nadie.

Temari asiente y ambos apuran su paso a la universidad. Temari ya conocía la verdad, y sabía que Sasori no le hubiera dicho nada si no se hubiese tratado de ella, por lo que consideraba indigno faltar a ese ruego de su novio.

CONTINUARÁ...


Esto sería más o menos el núcleo argumental del fic, así que supongo que estarán satisfechos de saber lo que ocurrió. No indaguen de qué anime lo saqué, porque no estaba pensando en ninguno al tratar de escribir el capítulo. Por ahora me despido, nos veremos cuando el cuarto capítulo esté listo.

Hasta otra