Advertencia: Esta es una de las actualizaciones más rápidas (si no la más rápida) que he hecho de este fanfic. Naruto es de Kishimoto y no mío, y si así fuera incluiría dosis generosas de ecchi, pues hay buen material para ello XD

Miedo a la verdad

Sasori no sabía qué hacer, debía hacer un gran esfuerzo para saber qué aquejaba a Sakura, pero ahora también debía darle la funesta noticia acerca de sus padres, a riesgo de que lo culpara a él una vez más igual que lo hizo cuando ellos los abandonaron. Se lleva las manos a la cabeza antes de empezar ese pesado recorrido por las escaleras rumbo a la habitación de su hermana ¿Qué le diría primero? ¿Qué tan fuerte gritaría Sakura cuando supiera que sus padres, aquellas personas que ella admiraba tan ciegamente, habían muerto? Sasori no estaba interesado en si sabía la respuesta o no, quería responder a sus propias preguntas de la peor manera posible, justo cuando parecía que iba a ser otra aburrida tarde-noche sin Temari a su lado.

No quería, no se sentía muy capaz, pero debía decir la verdad. Sasori sentía sus pies más pesados a cada paso que daba, sentía su alma cada vez más fuera de su cuerpo, todo le decía que no quería hacerlo, pero por alguna razón ignoró todas esas señales y siguió adelante. Ahí estaba la puerta de la habitación de Sakura, una frontera que no había cruzado desde hace años, o al menos cuando Sakura estaba dentro. Lleva lentamente una mano al pomo de la puerta y abre lentamente para ver a Sakura llorando apoyada al escritorio, por alguna razón que Sasori no estaba en condiciones de comprender.

-Umm... Siento la intromisión- dice el muchacho en voz baja, pero que Sakura escuchó a la perfección.

No dijo nada, Sakura no quería darle respuesta a nada de lo que le fuera a decir Sasori, eso ya él lo sabía, pero no dejaba de ser una sensación bastante desagradable. Parecía que contenía las ganas de sacarlo de ahí a patadas, así que Sasori aprovechó su efímera oportunidad para decirle la noticia a Sakura.

-Me ha llamado alguien llamado Oonoki que vendrá mañana a darnos noticias acerca de nuestros padres...- Sasori se sentía miserable por dentro por no decirlo de una vez, y más aún cuando vio a Sakura voltear con un dejo de esperanza en su rostro.

-¿Nuestros padres...?

-Sé que no estás de acuerdo con que diga "nuestros" pero no puedo darme el lujo de hacer eso, en este momento debo darte la noticia de que algo pasó que recibiremos mañana esa visita de ese hombre. Mañana sabremos qué ha sido de ellos en este tiempo...

Sakura lloraba en silencio, y Sasori se sentía cada vez más culpable. No lo podía evitar, algo dentro de él venció su sentido de la responsabilidad y le hizo decir la verdad a medias, pero al menos pudo ver el rostro sonriente de Sakura por primera vez en años sin que él tuviera que esconderse. De pronto todo parecía como sacado de un cuento de hadas en el que todo el sufrimiento se fuera así nomas, al menos eso parecía ver Sakura. Presa del miedo a las consecuencias que podría traer la verdad, Sasori mejor se retira de vuelta a la sala. No iba a exigirle la verdad a Sakura sobre lo que la trajo tan mal si el no iba a hacer lo mismo.


Sala

¿Qué fue lo que pasó allá arriba? Sakura parecía tan contenta, todavía se le escuchaba dando algunos brincos y uno que otro ahogado grito de alegría, pero Sasori sabía que eso no podía durar para siempre. Muchas cosas estaban pasando por su cabeza y le estaba aquejando una insoportable migraña a causa de todo ello, pero no quería deshacerse ese dolor, sentía que merecía ese tormento corto que estaba padeciendo, le hizo un enorme daño a Sakura.

¿Qué hora era ya? Tal vez ya era medianoche, el tiempo había pasado volando mientras Sasori se había quedado mirando al vacío, pensando en lo que ocurrió y en lo que estaba por pasar. Ya no valía la pena arrepentirse de nada, mejor debía dormir y al día siguiente a lo mejor había alguna oportunidad de hacer mejor las cosas.


Mansión Hyuga

Ya era de mañana y Hinata y su padre estaban desayunando tranquilamente en el enorme comedor. Hinata apenas había pronunciado un saludo educado a su padre y hasta ahí había llegado su aporte a la conversación que habían tenido durante la comida hasta el momento.

-¿Ocurre algo, Hinata?- pregunta Hiashi, cabeza de la familia Hyuga y dueño de las empresas familiares que habían hecho de este apellido una auténtica celebridad.

-No... No ocurre nada, padre.

Hiashi no estaba en absoluto satisfecho por esa respuesta. Era en cierto modo directa como siempre, pero esta vez se le notaba lejana, más que de costumbre. Hiashi detiene su comer por un momento, posa con suavidad sus cubiertos sobre su respectivo plato y mira de manera inquisitiva a su hija antes de decir:

-Sé que tienes muchos deberes en la escuela, además que tienes mucho por aprender antes de que les delegue la dirección de las empresas a ti y a Hanabi, pero como padre yo tengo el deber de darme al menos un poco de tiempo para saber lo que te ocurre- Hinata mira a los ojos de su padre y tuvo la sensación de que él podía saber lo que pensaba-. Puede que no te pregunte cómo te va muy a menudo, pero sí sé que hoy has estado sintiéndote mal por algo, me lo puedes decir...

Hinata baja nuevamente su vista y junta los dedos índices de sus manos en un juego que ella no acostumbraba, pero Hiashi sabía identificarlo. Era serio, pero también había tenido una vida que le permitió comprender muchas cosas, entre ellas cuando una persona tenía un problema que lo desviaba de sí mismo, como en el caso de su hija. Hinata volvió a alzar su rostro y tragó grueso antes de empezar tímidamente, pues pensaba que si después su padre lo supiera de alguien más sería peor.

-Ha-hay alguien que me gusta... pero no se trata de...

-¿De alguien de nuestra posición social?- pregunta Hiashi antes de juntar sus manos frente a su rostro- Eso no me preocupa tanto, tu madre era una simple chica de clase media cuando la conocí, y mucho debí luchar contra mi padre para que aceptara cuando le dije que me quería casar con ella. Eso lo entiendo muy bien, Hinata, por lo que no le doy tanta importancia, siempre y cuando no sea un delincuente de verdad...

-No es eso, padre- Hinata siente que su rubor crecía a cada segundo que pasaba, suponiendo que tal vez se podría desmayar una vez que revelara lo que estaba sintiendo, por lo que se urgió a sí misma de decirlo todo de una vez-. No es un delincuente, de hecho, no es un muchacho- Hiashi permanecía serio, sin perturbar en lo más mínimo su semblante, pero eso asustaba a Hinata-, sino que me gusta alguien que conocí hace poco. Ella se llama Sakura-san, y por alguna razón me sentí atraída por ella incluso antes de saber su nombre...

-¿Una chica?- Hiashi no alza en lo más mínimo la voz, pero Hinata sentía que sería mejor si le gritaba o algo- Jamás habría apostado que se trataba de eso... Incluso pensé alguna vez que te interesabas por tu primo pero con el tiempo desistí, pero jamás pensé que desarrollaras un interés así por otra chica...- Hinata no quería escuchar más, y es que se sentía condenada aunque su padre aún permaneciera tranquilo- ¿Estás segura de que ese sentimiento que tienes por esa chica es real?

Hinata abre la boca pero falla en pronunciar algo que se entendiera, o siquiera que fuera audible. Sentía miedo y se estaba mareando a causa de ello, así que asintió levemente y algunos sirvientes abrían sus ojos al máximo, fallando esta vez en tomarlo con la misma calma que Hiashi, y muchos intercambiaban miradas de sorpresa o preocupación.

-Ya veo. Entonces sí estás convencida de que eso es real. Supongo que luego tendrás que decirle esto a tu hermana, después de todo no se lo podrías guardar en secreto por siempre. Pero no te presionaré- Hinata abre bastante sus ojos, incrédula por esas palabras de su padre-, aunque te diga siempre que te esfuerces y trabajes duro para que estés lista para dirigir la empresa, no puedo decirte a quién debes querer y a quién no. Sólo procura no hacer nada que pueda terminar en un escándalo ¿comprendido?

Hinata asiente nuevamente, incrédula ante la respuesta de su padre. No lo podía creer, debía ser un sueño, o tal vez sólo escuchó lo que deseaba escuchar ¿Qué posibilidad había de que su padre no se enfadara por los gustos que ella tenía? Hiashi termina con su comida y se levanta lentamente para luego indicarle a los sirvientes que ya era el momento de que él fuera a su oficina, a lo que los sirvientes hicieron una reverencia y se adelantaron para preparar todo lo que él fuese a necesitar. Hinata aún estaba en la mesa, pasmada por lo pasado.

¿Qué fue eso? ¿Su padre aceptó sin más la orientación de Hinata? ¿Tenía la oportunidad de algún día presentar a Sakura? Necesitaba tiempo para procesar correctamente lo que le dijo su padre, así que terminó de comer y se fue a su habitación a estudiar y meditar un poco, aprovechando que era fin de semana.


Casa de Sakura

Sasori mira una vez más su reloj y nota que ya era hora para la llegada ese supuesto Oonoki, y tan puntual como un reloj suizo suena la el timbre anunciando su llegada. Sin perder más tiempo Sasori abre la puerta y da la bienvenida a un hombre bajo de avanzada edad que por el tono en que saludó no le cabía duda que era el supuesto Oonoki. Ambos se dirigen a la sala, Oonoki tenía un paso bastante espléndido y quizás un tanto opulento, pero su rostro reflejaba una gran seriedad, por lo que Sasori sabía que no habría espacio alguno para bromas de mal gusto en ese momento. Una vez más Sasori mira su reloj y se preguntaba porqué Sakura tardaba tanto en bajar, pues había aprovechado en la mañana para advertirle de la hora exacta de la llegada de aquel anciano.

-Lamento infortunarlo en un momento como este- empieza Oonoki suavizando un poco su rostro-, era importante que viniera a explicarle la razón de mi llegada a la casa de ustedes dos. Ahora voy al grano, Sasori- Sakura llega en el preciso momento en que Oonoki iba a explicar lo que había pasado, pero eso no pareció afectar en lo más mínimo al anciano-. Sus padres estuvieron durante meses en la mira de un peligroso dúo criminal que durante años se han dedicado al secuestro y la estafa, teniendo como víctimas predilectas a personas adineradas- ambos hermanos estaban fríos como el hielo, escuchando atentamente lo que decía Oonoki-. Resulta que sus padres habían sido captados durante un juego en un casino en Okinawa llevando una importante ganancia en dinero y los criminales pensaron que ellos debían ser personas millonarias, pero cuando se dieron cuenta que eso no era verdad, ellos...

-¿Dónde y cuándo fue eso?- soltó sin pensar Sasori con los ojos desorbitados.

-Sus padres fueron encontrados hace una semana, pero no fue sino hasta ayer que logramos identificarlos. Los criminales fueron cuidadosos en no permitir que identificáramos fácilmente los cuerpos, habían quemado todas sus identificaciones e incluso destrozaron sus ropas y ensuciaron sus cuerpos, esperando que con eso tuviéramos por sentado la conclusión de que eran simples pordioseros asesinados por malhechores ordinarios.

¿Asesinados? Sakura cae sobre sus rodillas y se tapa la boca como si estuviera a punto de gritar, aunque lo cierto es que no estaba emitiendo sonido alguno. Sasori agradecía estar sentado, pues de estar de pie también habría perdido el equilibrio. En ese momento sólo habían dos palabras ocupando la mente del muchacho.

-¿Quienes fueron?

-Ellos se llaman Hidan y Deidara- Oonoki mira directamente a los ojos de Sasori-. Tengo información confiable que señala que ellos podrían estar cerca de aquí, muy probablemente vayan tras otra víctima a la cual secuestrar y extorsionar a su familia y amigos para cobrar importantes rescates, así que les recomiendo que tengan cuidado no estar dando la impresión de opulencia para evitar contactos con estas personas.

-Entendido, señor Oonoki.

Por un momento todo lo que había ocurrido en la mente de Sasori, aquellos recuerdos no precisamente felices con sus padres se habían esfumado por una vez, dejando en Sakura y el muchacho compartieran ese dolor por dos rostros del cual apenas sí se acordaban.

-¿Cómo llegaron a nosotros?

-Es bueno que lo preguntes. Fue especialmente difícil encontrarlos, incluso sus teléfonos estuvieron fuera de nuestro alcance durante varias horas y ni se diga de algún otro familiar si es que tuvieron alguno. Supongo que fue un poco difícil para empezar debido a que en sus constantes viajes no se les pudo determinar una residencia fija...

-¿No tenían?- salta Sakura en voz baja pero evidenciando desesperación y dolor- Tenía entendido que ellos se habían mudado a un lugar fijo, lejos de nosotros...

-En cuanto a eso, señorita- interrumpe el anciano-, hay algo que debería decirles al respecto. Sé que no les gustaría, y si lo hubiésemos averiguado antes, tengan por seguro que los habríamos ayudado de alguna manera...

Sasori ya lo veía llegar, siempre supo que esta parte tan fundamental en las revelaciones que traía aquel hombrecillo iba a llegar, pero por alguna razón sentía una gran amargura. Sakura ahora lo sabría todo, y no había manera de predecir cómo se lo podría tomar, y menos aún en el estado en el que ya se encontraba.

CONTINUARÁ...


Mejor les dejo la respuesta para otro capítulo, así que muéranse del suspenso XDDD. La idea de esta continuación me llegó más rápido que de costumbre, y supongo que tendrán alguna idea de algunas cosas que vendrán más adelante. Los dejo por hoy, tengo que seguir otras historias.

Hasta otra