Advertencia: Un saludo a toda la gente que se digna a pasar por aquí a leer, aunque no reconozco a ninguno por falta de comentarios (7w7), pero bueno, sé que están ahí, lo huelo XD

El momento de la verdad y la tragedia

Estaba lloviznando fuera de la escuela, y Sakura veía con detenimiento cada gota que caía sobre la ventana más cercana. Aún no se podía creer que apenas unos días atrás esa ilusión en la que sus padres querrían regresar con ella se esfumara de esa manera tan... ni siquiera lo podía describir correctamente, pero el caso es que desde entonces Sakura se sentía vacía por dentro, parecía que lo que alguna vez había sentido en todos esos años de pronto dejara de existir. Sasori tenía razón, pero al menos tuvo el tacto suficiente para lamentarlo junto con ella en vez de burlarse, o sencillamente ignorarla por haber tenido él y no ella la razón.

-Frentona... Frentona...- llama Ino, logrando al final sacar a Sakura de su trance- Vaya, hasta que reaccionas. Tenten estaba preguntando si ya has decidido qué título poner al trabajo que te ha tocado.

-¿Eh? No... Aún no me he decidido...

-Pues supongo que no es bueno que estés tanto tiempo soñando despierta, ¿o es acaso por Hinata que estás así?- Sakura se sonroja ligeramente y se limita a no mirar a Ino.

-Eso no es tu problema, y de todas maneras es otra cosa lo que estoy pensando...

Ino últimamente sentía que no daba en el clavo cuando trataba de adivinar lo que sentía o pensaba Sakura, y es que no sabía nada de lo que sucedió cuando Oonoki había revelado la verdad sobre los padres de la pelirrosa. Las clases nuevamente dan comienzo e Ino va de mala gana a su asiento, y es que estaba realmente interesada en saber qué le pasaba a su amiga. Tenten por su parte pensaba que era necesario darle un espacio a Sakura y que cuando llegara el momento les diría lo que le ocurre, aunque también estaba muy preocupada.


Después de clases

La caminata de regreso a clases hubiese de un matiz gris más allá de lo soportable para Sakura si no hubiese contado con la compañía de Ino y Tenten, y es que gracias a ellas Sakura tenía algo en lo que desviar a ratos la profunda tristeza que la embargaba, y además el clima había sido lo suficientemente benévolo para detener la llovizna. A mitad de camino se encuentran a Hinata que estaba apoyada a una pared.

-¿Hinata?- se adelanta Ino y pone una mano a la mencionada- Qué bueno es verte, no estuviste con nosotras el día de hoy.

-Lo siento, pero es que habían unas cosas que debía hacer, y es ahora que...

-Tranquila, no es que estemos enojadas ni nada por el estilo- Ino rodea con un brazo a Hinata y la acerca al resto del grupo-. La verdad es que te estábamos extrañando, después de todo también eres una gran amiga para nosotras- esto último Ino lo decía mirando muy de cerca el busto de Hinata.

-¿Sería demasiado si dijeras eso de una manera distinta?- pregunta Tenten algo fastidiada.

-Eso que no se puede evitar- refunfuña Ino sin apartar los ojos de los pechos de Hinata, de hecho se acercaba poco a poco-. Hinata es la mejor hechecita de todas nosotras y sé de más de una chica que mataría por tener la mitad de esto- Ino empieza a agarrar los pechos de Hinata para mostrarlos a Tenten, sacando un apenado gritito de Hinata.

-¿Podrías dejar a Hinata en paz, Ino puerca?- pregunta Sakura bastante enojada, y es que le estaba molestando que Ino manoseara a Hinata, a pesar que antes casi no le importaba que Ino tocara a cualquier otra chica.

-De acuerdo, pero igual quisiera que Hinata compartiera su secreto conmigo. Sin duda me convertiría en la envidia del condominio donde vivo...

Hinata se tapa muy apenada los pechos como si estuviese sin ropa, y es que le avergonzaba que Ino le hiciera esas cosas precisamente frente a Sakura, la chica en la que había visto ese algo especial que la había cautivado. Tenten no notaba nada, pero Ino sólo sonreía y se limitaba a hablar sobre cosas casuales, de vez en cuando lanzando alguna indirecta a Hinata o a Sakura.


Parque

Sakura había encontrado un extraño pero suave alivio a las penas que llevaban días acompañándola. Aún sentía algo de dolor, pero al menos ya no la agobiaba, y tampoco tenía que entrar bastante en los temas de conversación de Ino y Tenten para encontrar alguna distracción. Era como si la llegada de Hinata le hubiese traído algo de consuelo, y en ese momento recuerda cuando lloraba por Hinata, justo el día antes de darse cuenta de la tragedia que sufrieron tanto sus padres como ella misma sin darse cuenta, y en ese momento se queda viendo la cara de la ojiperla. Sakura tenía un leve sonrojo en sus mejillas, por alguna razón quería acercarse aún más a Hinata, deseaba tenerla como más que una amiga, quería tenerla en sus brazos... ¿Qué estaba pensando? ¿Cómo podría ser algo así posible, y más aún con todos los chicos que seguramente se le debían haber confesado o le habrían enviado cientos de cartas de amor? ¿Acaso Sakura había enloquecido o qué?

-Mira, Tenten, hay un anuncio sobre una exposición de armas para la semana que viene- llama Ino con mucha alegría.

-¡A ver!- Tenten se levanta con apuro y se aparta del espacio que había entre Sakura y Hinata, dejando así libre el paso para ambas.

Sakura no podía evitar mirar a veces a Hinata, y cada vez que la veía regresaba la vista al frente muy avergonzada. Hinata en cambio se sentía por alguna razón mucho más segura, el haber contado sobre sus sentimientos a su padre quizá había ayudado mucho a aliviar buena parte de aquella carga. Ino y Tenten veían los anuncios que la rubia había señalado, así que no prestaban atención a nada de lo que hacían las otras dos. Nada había que pudiera interrumpir lo que fuera que Hinata intentara.

-Sakura-san- la mencionada finalmente mira fijamente a Hinata-, hay algo muy importante que debo decirte.

Sakura veía bastante seriedad en el rostro de Hinata, prueba inequívoca de que de verdad era importante. Jamás había visto tal faceta en Hinata, y eso era impresionante a la vista de ella.

-Puedes decirme lo que sea, Hinata.

-Sé que debí decirlo antes, pero es que tenía miedo, mucho miedo- Sakura no entendía a qué venía aquello-. Quiero confesar lo que pienso... no, debo confesar lo que siento desde aquí- Hinata pone una mano en su pecho-. He estado pensando tanto y me he puesto en tantas situaciones sobre lo que podrías decirme, que creo que estoy lista para finalmente decirlo.

-¿Decirlo?- Sakura parpadea un par de veces, obviamente no entendía del todo- ¿Qué... qué querías confesarme, Hinata?

-Sakura-san, yo...- Hinata de pronto no parecía tan determinada, tragó grueso y parecía que algo la halaba hacia atrás- yo... tú y yo... Sakura-san, yo te a...

De pronto todo estaba negro, Sakura sentía que todo se había apagado y pierde la conciencia.


Hospital

Al abrir los ojos, Sakura se tiene que cubrir con una mano por lo intensas que parecían las luces que habían justo enfrente de ella. La cabeza le dolía horrores, y cuando se pasa un mano por ahí nota que tenía vendajes puestos. Aún no comprendía dónde se encontraba ni cómo había llegado allí, lo único que comprende es que sin previo aviso alguien le abraza, y ese alguien había resultado ser Sasori.

-Menos mal, pensé que ibas a tardar más en despertar...

¿Tardar más qué? ¿Cuánto tiempo tendría Sakura desde que de pronto su conciencia había quedado desconectada? Sakura aún no se había acostumbrado a ese trato tan cercano con su hermano a pesar que desde la visita de Oonoki se había puesto punto final a aquel distanciamiento entre ellos, así que como puede trata de zafarse y mirar mejor el lugar para saber dónde se encontraba. Sin duda era un hospital, pero no entendía cómo llegó allí, y entonces entran Ino y Tenten, ambas con aspecto de no haber dormido bien anoche. Ambas recién llegadas se alegran cuando ven que Sakura finalmente despierta.

-¡Frentonaaaaaaa!- Ino es la primera en correr a abrazar a la pelirrosa y frotar su mejilla contra la de ella- Menos mal que te despiertas, nos pegaste un susto de muerte...

-Tranquila, Ino. No hace falta armar tanto alboroto- trata de calmar Tenten sin demasiado éxito-. Nos alegra que despertaras, Sakura.

-¿Qué hago aquí?- pregunta Sakura con voz monocorde.

-Alguien te golpeó, apuesto que fue eso- responde Ino con un gesto mucho más serio que hace unos segundos-. Tenten y yo nos habíamos distraído un momento para ver aquella cartelera en el parque y alguien les montó una emboscada a Hinata y a ti- Sakura se acuerda de la ojiperla y busca en todos lados muy asustada-. No la vas a encontrar aquí, Sakura. Quien sea que te hizo eso, secuestró a nuestra amiga.

De pronto era mejor no haber despertado. Sakura se siente devastada al escuchar esas palabras de Ino ¿Qué Hinata había sido secuestrada? El corazón parecía que se iba a detener en cualquier momento, y todos parecían comprender lo que estaba sintiendo en ese preciso momento. Sakura empieza a llorar sin emitir llanto alguno, aunque pensaba que era mejor si dejaba salir con un grito todo el dolor y el miedo que estaba empezando a sentir.

-Existe la posibilidad de que sean esos tales Hidan y Deidara que el anciano nos había indicado- dice Sasori apoyando a su hermana contra su hombro-. Según un testigo que estaba en el lugar, pudo reconocerlos como ese dúo que causó la muerte de nuestros padres, y ahora han raptado a Hinata, posiblemente para exigir a su padre un enorme rescate.

-¿Qué cosa? ¿Fueron... ellos?

-No tenemos idea de qué hablan ustedes ¿Nos lo pueden explicar?- pregunta Ino con cara de confusión.

-Hidan y Deidara son dos criminales que hace poco provocaron la muerte de nuestros padres- resume Sasori para no entrar en mayores detalles-. Según el hombre llamado Oonoki, esos dos se dedican al secuestro de personas adineradas, y no sé desde cuándo, pero ya tendrían marcada a Hinata como su próxima víctima.

Sasori debió de haberlo sabido, cómo pudo haber sido tan ingenuo para no darse cuenta cuando los había visto. Sasori estaba seguro que aquellos sujetos que vio la primera vez que Hinata había venido eran ellos, Hidan y Deidara. Sin duda había cometido un gran error al no reaccionar cuando los había visto por primera vez, debió hablar con la policía, debió hacer algo... Pero ahora Hinata estaba en manos de esos criminales, quién sabe qué le estarían haciendo, y Sasori se preguntaba si ya el padre de la chica había sido contactado para solicitar el rescate respectivo.

-¿Qué vamos a hacer? ¿Qué le estarán haciendo esos desgraciados a nuestra amiga?- pregunta Tenten muy preocupada.

-Yo les diré lo que haremos- Sasori se pone de pie y Sakura se le queda viendo, extrañada de la determinación que mostraba su hermano-. Debemos estar pendientes de lo que pueda decir la policía. Ya he hablado con Oonoki y me dijo que ha empezado a seguir de cerca el caso para que esta vez esos dos no se escapen y sea posible rescatar sana y salva a Hinata. También debemos intentar hablar con el padre de Hinata, y estoy seguro que las autoridades de su escuela nos ayudarán con la dirección de su casa.

-¡Estoy de acuerdo, absolutamente de acuerdo!- salta Ino con el ánimo renovado por querer ver otra vez a Hinata.

-Yo también quiero ir- Sakura trata fallidamente de levantarse, pero Sasori la tiene que sostener para que no se cayera-. No puedo dejar a Hinata... Ella estaba conmigo, y no la pude ayudar...

-Hoy te quedas aquí, Sakura- Sasori vuelve a mantener a Sakura en la cama-. No puedes levantarte siquiera, así que lo mejor que puedes hacer es esperar a que te den el alta para salir. Sólo traerías problemas si sales ahora.

-Pero... pero...- Sakura tenía la voz cortada y las lágrimas fluían cada vez más, se sentía frustrada por el estado en el que se encontraba- Hinata...

-Tranquila, frentesota- era ahora el turno de Ino de detener a su amiga-. ya es bastante preocuparse por Hinata así como estamos, al menos procura no darnos más razones para preocuparnos.

Eso no ayudaba a Sakura a sentirse mejor, por el contrario hacía más molesto el sentimiento de impotencia que la embargaba, pero era cierto, Ino y Sasori tenían razón. Tenten no decía nada en ese momento, pero también ella creía que lo mejor que podía hacer Sakura era descansar para no empeorar aquella situación que ya era bastante grave.


En otra parte

Todo estaba completamente oscuro, ni siquiera se lograba colar un rayo de un luz en aquel lugar que parecía tener una ligera gotera en algún lado. Hinata estaba muy asustada, y es que justo cuando se iba a confesar algo la golpeó y de pronto despertaba de ese modo. En algún momento siente que alguien se le acercaba y le quita las vendas que tenía en los ojos, revelando que el lugar era uno bastante desagradable y sucio, además que igual estaba bastante oscuro. Parecía que se encontraba en un sótano abandonado.

-Qué bueno que nuestra invitada ya ha despertado, hmp- se escucha que dice un joven rubio con la cara tapada en su mitad izquierda por su propio cabello.

-¿Y para cuándo vamos ha llamar al tal Hiashi Hyuuga? ¡Ya me estoy cansando de tenerla de gratis!- Hinata escucha otra voz que no sabía exactamente de dónde provenía.

-Ya sé que estás esperando la parte de tu paga para comprar tus extraños artículos de adoración, pero por ahora debemos cerciorarnos que se difunda el rapto de la hija de Hiashi hyuuga, hmp.

Hinata no entendía del todo qué estaban hablando aquellos dos, estaba muy desorientada y sentía que la cabeza le iba a explotar. En un instante perdió nuevamente el conocimiento, ya no escuchando qué más tenían que decir aquellos dos sujetos.

CONTINUARÁ...


Vaya manera más rara de acercarme al final de esta historia, pero ese final no será en el siguiente capítulo, o al menos no lo creo. Como sea, espero que les haya agradado esta entrega y los invito a que lean el siguiente.

Hasta otra