B, M, 18, L, G (Chicas de Dragón Ball)
Declaración: No soy dueña de los personajes de Dragón Ball Z, que aquí se utilizan (Claramente se nota…), con fines de entretenimiento
-0o0-
Sus ropas estaban bien dobladas al pie de cada cama, eran sencillos vestidos color caqui, tan largos que casi tapaban los pies de cada chica, y junto a uno de ellos, también había delantal blanco, el cual debían ponerse durante todo el día, aun a la hora de la comida u otras actividades
La luz ni siquiera entraba por la ventana, y es que aún no salían los primeros rayos de sol, sin embargo, ya comenzaban algunos ruidos a ser más y más intensos
Se escuchaban algunos pasos, y leves crujidos, además de cuchicheos en la habitación
Milk sintió un leve tirón
"Levántate, ya es hora de levantarse" Launch movió ligueramente el cuerpo de Milk "Imagino que aun estas cansada, pero debes levantarte, a ellas no les importa si estas recién aliviada, todas debemos estar listas en un par de minutos"
Milk abrió perezosamente los ojos; por unos breves segundos se sintió desorientada, además se asustó un poco, pues lo primero que vio al abrir los ojos, fue una melena rubia y unos ojos verdes, que no recordaba conocer
"Tranquila, recuerda que estas con las hermanas de …., y aquí nos levantamos a las 5 de la mañana para la primera misa del día" Launch comenzó a amarrarse el cabello, y acomodarse el delantal blanco "Apresúrate, ellas vendrán en unos 10 minutos, y si no estamos listas, se molestaran"
La rubia tomo del brazo a la morena y la sentó en la cama; rápidamente tomo las ropas que correspondían a la morena y se las entrego
"Anda, ponte la ropa" La rubia de ojos verdes parecía igualmente algo cansada, pero eso no evitaba que se apresurara al vestirse
Milk empezó a recordar que un día antes, había ingresado aquel lugar, donde las monjas eran quienes ahora mandaban su vida, un lugar para purgar su pecado de entregarse a un hombre antes del matrimonio, y peor aún, el haber engendrado un hijo con él
Mientras tanto Gure estaba terminando ponerse los zapatos; ella tenía una pequeña sonrisa en sus labios. Realmente de todas las chicas ahí presentes, ella era quien parecía estar más en acuerdo con aquel lugar, pues sonreía mucho, y siempre trataba de ver el lado positivo de todo en aquel lugar
Bulma noto con un poco de desagrado, la breve y poca alegría que mostraba la chica y sintió coraje contra ella. No solo tenía un rostro angelical, si no que, por algún extraño motivo, ella parecía que siempre sonreía, aun cuando estaba encerrada en aquel maldito lugar
No era extraño para la peli azul vivir en un lugar con reglas estrictas, y donde las monjas pusieran los horarios para las misas y demás, sin embargo, tampoco estaba acostumbrada a un lugar sumamente estricto, donde incluso sus ropas eran tan largas, que cubrían cada parte de sus cuerpos, prácticamente haciéndoles imposibles mirarse ellas mismas un pedazo de piel. Trato de ver el lado positivo de aquello, después de todo, su belleza siempre radico en su hermoso cabello de un azul inusual, y aun cuando estuviera ahí, ella sabía que no era como las demás, ella jamás había sido tocada por un chico así que eso le daba cierta distinción
Pensó que, si se comportaba educadamente y hacia tal y como las monjas pedían, podía salir pronto de aquel lugar, olvidando el trago amargo que tuvo que pasar horas antes
La mejor manera de ir adaptándose a las costumbres del lugar era conociendo bien todo, y para eso, que mejor que tener de su lado a la chica más 'inocente' y 'feliz' del lugar; aunque eso le molestara sobre manera
La peli azul se mantuvo cerca de Gure, quien estaba a unas cuantas camas de las suyas. Procuro caminar cerca de la chica de largo cabello, y grandes ojos
…
La misa a primera hora de la mañana fue sin duda un poco aburrida. En su mayoría, las chicas pestañaban constantemente, lo único que las mantenía alerta, eran los constantes golpecitos, otorgados por otra superiora, que se paseaba entre los asientos, percatándose que todas estuvieran derechitas y atentas a lo que el padre decía
Los ojos de Lazuli de pronto divagaban a una pequeña ventana, donde se podía apreciar el salir del sol, que apenas se asomaba con una luz un tanto naranja
Recordaba que en su recamara había igualmente una ventana pequeña donde podía apreciar cada mañana la salida del sol, y observar la luna cuando esta se veía más plateada y redonda
Sin embargo, el sentimiento al mirar por las ventanas, era muy distinto. Sin querer, sus ojos empezaron a humedecerse, y las lágrimas empezaron a bajar por su rostro
Flashback
Sus sabanas fueron arrancadas de su cuerpo de manera un tanto abrupta, y al sentir la corriente fría de aire se levantó; se sorprendió al mirar a su padre con ojos bien abiertos, y a su madre en la puerta, con una mirada un poco cabizbaja
Sintió dolor en el pecho, pues los ojos de sus padres, eran claramente de decepción, y no entendía el por qué. Bueno, claramente era por lo que había sucedido con su primo, y que de alguna manera su pureza había sido manchada, sin embargo, aun así, no pensó que sus padres pondrían esos ojos tan decepcionados hacia ella, esperaba algo diferente
"¿Madre sucedió…?" Sintió un leve tirón en el brazo
"Apresúrate, el padre vino por ti, y no podemos hacerlo esperar" Su padre hablo con voz fría, y sin mirarla directo a los ojos "Te esperare abajo, y no tardes"
Salió de la cama, y comenzó a retirarse las ropas de dormir, para ponerse sus acostumbradas prendas, que cubrían todo su cuerpo, además de sus gruesas medias, que evitaban el poder apreciar el tono blanco sedoso de sus piernas
Su madre no abandono la habitación, sin embargo, tampoco le dijo una palabra mientras la miraba arreglarse la ropa
Al terminar los zapatos, se asomó por la ventana en su habitación, y ahí observo al sacerdote, que estaba estacionado en la entrada de su casa, mientras hablaba con su padre
No tenía idea de que iba a suceder, no sabía que hacia el Padre en su casa tan temprano, ni porque de pronto su madre empezó a meter algunas de sus prendas y pertenecías en una pequeña caja. Su corazón se estrujo en un momento, pues su mente no lograba capturar que sucedía esa mañana, sin embargo, antes de que pudiera decir algo al respecto, la puerta de su recamara se abrió, y revelo a un somnoliento pequeño de cabello negro, y grandes ojos azules, que bien podría pasar por su gemelo, de no ser por la diferencia de sus edades, y sobre todo, su genero
Lapis abrió la boca, bostezando sonoramente, mientras se frotaba el rostro, y miraba a su hermana ya arreglada, y a su madre metiendo las ropas de esta en una caja
"¿Madre, que hace el Padre aquí tan temprano?, y… ¿Por qué Lazuli esta vestida, acaso ira a un retiro?" La voz del chico, aún era muy aniñada "Madre, ¿Qué está sucediendo?"
Por más que insistió en la pregunta, su madre no dejo lo que estaba haciendo, ni siquiera se volteo para mirar al chico, y al menos, pedirle que dejara de hacer una y otra vez la misma pregunta, solo siguió con lo que hacía como si nada pasara
Lapis se molestó por no recibir respuesta alguna, así que camino pasando a su madre, y llegando a su hermana, para abrasarla con fuerza; los dos estaban bastante apegados, y a pesar de la diferencia de sus edades, ambos se llevaban muy bien
"No vayas a un retiro Lazuli, luego tengo que salir solo a todos los mandados, y no hay nadie con quien jugar en casa" El pequeño Lapiz se aferró a su hermana "Ya has ido a varios, prometiste quedarte en casa un largo tiempo sin salir" Se quejó, mientras frotaba el rostro en el abdomen de su hermana
Lazuli envolvió entre sus brazos, el delgado cuerpo de su hermanito, para luego palmear su cabeza. Estaba un poco inquieta, ella tampoco sabía por que debía ir con el padre, ni por qué tan repentinamente su madre empacaba sus ropas
"¡No abrases así a tu hermana, ya estás muy grande, y ella aún más!" Su madre, entonces pareció molesta, y de manera un poco ruda, empujo al pequeño Lapis lejos de Lazuli "¡No pueden seguir tocándose de esa manera tan impropia, ya no son unos niños!"
"Madre, pero…" Lazuli trato de calmar el claro enojo de su madre, quien parecía bastante descontenta con ella, por el simple abrazo que estaban dándose, ella y su hermano "Solo me estaba abrazando, además, es mi hermano, yo…"
El ruido sordo, de una bofetada se escuchó en la habitación
Lapis se asombró, nunca antes había visto a su madre tan molesta, y mucho menos, la había visto ponerse así de irritada con su hermana, ni le había visto darle un golpe tan fuerte a la rubia. No estaba comprendiendo absolutamente nada de aquello
Lazuli abrió grande sus ojos, y se tocó el rostro; cuando miro a su madre, vio como sus ojos se encendían de cólera mientras la miraba, en el rostro de su madre, claramente estaba grabado, un…
'Te desprecio, libertina'
No podía creerlo, ¿Acaso su madre, pensó que ella trataría de hacerle algo a su hermano?
Antes de poder negar o preguntar algo, su padre entro a la habitación y la tomo del brazo, bajándola casi a rastras de su recamara, y metiéndola en el coche del padre, quien ni siquiera la miro, aun cuando su mejilla estaba roja, y su rostro empezaba a mojarse por las lágrimas que caían sin poder parar
Alzo sus ojos, cuando escucho el grito desesperado de su hermano, quien se asomaba por su ventana, y le gritaba, mientras movía los brazos con insistencia
"¿Lazuli a dónde vas? ¿Volverás pronto?" Los gritos se hicieron cada vez más fuertes "¿Por qué el padre se está llevando a Lazuli?, ¿Por qué no puedo ir con ella?, ¡Lazuli, no te tardes, o tendré que ir por ti!" Los ojos azules del chico se abrieron, y sin seguir gritando se alejó de la ventana y corrió
Lazuli solo vio a lo lejos como su jadeante hermano salía por la puerta a toda prisa, y agitaba los brazos, mientras su padre lo retenía. No supo que siguió gritando su hermano, porque el ruido del motor del coche del padre, cubrió los demás sonidos, pero estaba segura que el preguntaba, por las lágrimas que no podía retener mientras lo miraba y se despedía, porque, aunque no sabía a donde se dirigía, en su corazón sentía que tal vez no vería más a su pequeño hermano
Fin Flashback
Solo había pasado un día, y ya sentía sola, vacía, y llena de amargura
Lo único que deseaba, era una vida tranquila; ir a la iglesia, que el chico que le gustaba un día se le declarara y entonces un día casarse, y poder tener un hogar, donde criar algún día a sus propios hijos, solo eso
¿Acaso sus expectativas eran tantas, que Dios la castigo por eso?
Un leve golpe le saco de sus pensamientos, recordándole que estaba terminando la misa matutina
…
Llegaron al comedor, el cual estaba divido. Todas las mesas eran sencillas, grandes y con sillas igualmente largas y sin división
Sin embargo, había una parte alta, donde había otra mesa grande, pero con la diferencia de que las sillas eran individuales; además, desde que se entraba en la habitación, se notaba que en aquella mesa, había una gran variedad de comidas, tanto panes, carnes, frutas etc.
Los ojos de Milk, Bulma y Lazuli se abrieron enormes, y era por la misma razón; desde el día anterior, cuando fueron sacadas de sus hogares, para ser transportadas a su nueva vida, no habían tenido el tiempo para la comida, así que sus estómagos empezaron a resentir la falta de alimento, y el olor agradable que desprendían los alimentos en aquella mesa, era sin duda un aliciente a su hambre
Todas las chicas comenzaron a tomar asiento en las grandes mesas, ninguna parecía especialmente entusiasmada por el aroma agradable a comida, o por lo delicioso que se veía aquel banquete que estaba a solo metros de ellas
Para Bulma, Milk y Lazuli fue un poco sorprendente, cuando tras tomar asientos, vieron como otras pocas chicas entraron a la habitación, con platos que solo contenían trozos de pan, y un par de vasos con agua
Las monjas del lugar empezaron a llegar, y tomaron asiento justo en la mesa arriba de la plataforma, algunas empezaron a cuchichear, mientras tomaban de la comida frente a ellas
La peli azul se levantó de manera un poco abrupta, e hizo rechinar la mesa
"¿Por qué…" La peli azul no termino de hablar
De pronto su brazo fue tomado con fuerza, y sintió las uñas de alguien enterrándose en su brazo, causándole un dolor desgarrador
Bulma chillo por el dolor, pero su brazo no fue soltado
"¿Qué está sucediendo ahí?" Una superiora se levantó de la mesa, y observo a la peli azul, y a una chica de cabello negro y corto "¿Qué está sucediendo Fasha?, tan temprano y ya traes problemas muchachita"
Fasha empezó a tocarse las ropas con apuro, y también comenzó a tocar a la peli azul. La peli negra parecía estar algo alterada, y sus manos viajaron por todo el cuerpo de la peli azul, en cuestión de segundos
Las monjas empezaron a levantarse
"¡Niña, deja de tocar de esa manera tan vulgar a esa chica!" La madre superiora grito "No quiero esas escenas indecentes en este lugar jovencita"
Fasha inmediatamente se detuvo, rápidamente se giró a donde la madre, y se inclino
"Disculpe madre, es que creí que un bicho se había metido en mis ropas, y sin querer se lo pase a mi compañera, pero parece que estamos bien… ¡Por favor disculpe madre!" Fasha hizo un par de reverencias más
Bulma se quedó sorprendida, aquello sin duda era una gran mentira, no había ningún bicho, y además, según lo que habían notado brevemente de esa chica, era que no tenía amistad con casi nadie, y no se preocuparía si ella en verdad estuviera en una situación tan trivial como aquella. Sin embargo, por la conmoción del momento, se le olvido por completo a la peli azul, el reclamo que deseaba hacer por la comida que les estaban poniendo frente a ellas
La madre superiora observo detenidamente a la morena, y tras unos breves segundos le disculpo aunado a una leve reverencia
Prácticamente Fasha obligo a Bulma a tomar asiento nuevamente, empujándola con fuerza, casi queriendo estrellar su rostro contra la mesa, pero conteniendo ese impulso agresivo, solo le tomo con fuerza del brazo y le acerco el rostro a su oído
"¡Ni se te ocurra reclamar estúpida!, que esto es lo mejor que tendrás de comida aquí, así que te lo aguantas, porque si por tu culpa no los quitan y nos dan las sobras una semana como castigo, o nos ponen a ayunar, te juro que hare que este infierno sea peor para ti" La voz de Fasha, fue sin duda amenazante "No creas que te volveré a salvar el jodido pellejo" Soltó el brazo de Bulma, y la aventó ligeramente a un lado
Bulma chasqueo la lengua, y aunque trato de golpear a la chica que se atrevió a amenazarla, no pudo, pues de pronto todas se levantaron, y comenzaron a orar por los alimentos
Al finalizar la oración, la comida inicio
Milk tomo el trozo de pan frente a ella, lo observo durante unos segundos
"Come, si no comes te sentirás mal" Launch susurro lo más fuerte que podía, para que la morena frente a ella escuchara "Te acostumbraras pronto, además en la tarde podemos comer un poco de carne, bueno no todos los días, pero como dos veces por semana, así que estamos bien"
Gure sonrió "Es penitencia, recuerda que estamos para purgar los pecados, así que debemos ser penitentes"
Milk mordió el trozo de pan, no tenía sabor, era tan simple… pero al final, era comida
Trato de retener sus lágrimas, si era cierto, aquello era penitencia, por ser una tonta, que creyó en el amor de un tipo, que seguro habría hecho lo mismo con otras chicas, solo cogerla, y después abandonarla cuando había conseguido lo que deseaba de ella. Fue una estúpida con confiar, después de todo, Goku había sido un extranjero que había estado en su pueblo solo unos meses atrás, y que en realidad venia de una gran ciudad
