Esta es una adaptación a la novela Heart on a Chain de la escritora Cindi C. Bennett.
Los personajes mencionados pertenecen a la franquicia de Naruto, creado por Masashi kishimoto.
Favor de leer la novela antes de criticar y denunciar esta publicación.
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Capitulo Doce
En la entrada del laberinto del maíz nos encontramos con Hinata e Ino, y otra chica, Temari, quien también es amiga de Sakura. Todas están vestidas con disfraces que si bien no parecen en nada como los de la escuela, son bastante más cortos y reveladores de que el Sakura mientras los chicos que vienen con ellas tienen el disfraz de la parte masculina de la pareja de donde han tomado la idea.
Todas corren a ver el disfraz de Sakura, alandolo y preguntando donde lo ha comprado. Pero decide mantener el misterio y dice que es un regalo de su hermano. Los chicos nos quedamos al margen de la conversación, y ya que aún hay cierta incomodidad con respecto a mí, no tenemos nada de qué hablar.
―Chicos, acérquense ―es Ino quien habla, y por lo que Sakura me contó, ha sido ella quien lo ha planeado―. Todos tendremos una parte del mapa y debemos completarlo. Las partes restantes están a lo largo del laberinto, pero también dentro de la casa que esta al centro del laberinto. ―nos da a cada pareja una parte del mapa al azar―. Con el mapa lograran dar con la llave de esta preciosidad, ―señala un cofre de tesoro a un lado de ella―, quien sea el primero en abrirlo se ganara una ronda de helados gratis que los demás pagaremos. Y antes de que digan que haré trampa, mi hermana ha sido quien coloco todos los pedazos y no me dirá nada, se molestó conmigo. ―nos señala a una camioneta de gran tamaño, donde unos chicos claramente mayores están bebiendo cerveza y fumando, y una rubia de cabello corto y muy voluminosa le hace una seña obscena a Ino.
Le ha asigna a cada pareja una entrada y todos nos separamos, acorando que si en dos horas nadie ha ganado el reto se cancela. Mientras camino con Sakura a nuestro lugar asignado, se acomoda la capa pero no se pone la capucha. Parece bastante entusiasmada, pero a la vez se ve nerviosa. ¿Por qué lo estará?
Cuando llegamos a nuestro lugar debemos esperar a la señal, que resulta ser un silbato. Entonces entramos, y gracias a Sakura, nos retrasamos. Se arroja a besarme y para no perder el equilibrio doy un par de pasos para atrás, lo que nos deja escondidos en el laberinto.
Cierro los ojos al sentir sus brazos rodear mi cuello, y la tomo por la cintura, alzándola un par de centímetros. No sé cuánto tiempo pasamos ahí, en nuestro pequeño escondite, pero ella se separa lentamente después de un rato, con la luz de las lámparas del lugar iluminándola por partes, se ve aún más hermosa.
Sakura no deja de sorprenderme, cuando creo saber las cosas suficientes sobre ella saca a relucir más aspectos de su personalidad. Lo cual me encanta, pero también me pone a pensar muchas cosas sobre nuestra relación de amigos.
¿De verdad solo soy su amigo? A veces tengo tantas ganas de preguntárselo, pero no sé si sea lo correcto. Puede que solo este imaginando más de lo que es.
Decido no pensar más es eso esta noche. Ella se ha esforzado por hacerlo posible y no le arruinare eso.
Después de eso, nos reintegramos a la búsqueda en la cual nos perdemos a cada rato, ya que además de ser parlanchina, Sakura tiene un pésimo sentido de la orientación. Sin embargo podemos dar con dos de las tres partes que nos hacen falta.
Me distraigo solo unos segundos armando el mapa y tratando de ver si puedo adivinar el lugar exacto de la llave. Lo que finalmente no puedo hacer, ya que el mapa era solo un señuelo, la ubicación exacta la decía en la parte de atrás. Para cuando alzo la vista, Sakura ha desaparecido.
― ¿Sakura? ―la llamo, pero es obvio que no responderá.
Así que paso los siguientes diez minutos dando vueltas como tonto y llamándola.
― ¿Sasuke? ―escucho tras de mí, volteo con la esperanza de que sea ella, pero es Hinata junto a su cita― ¿Está todo bien?
Suspiro, tratando de encontrar más paciencia de la que poseo. ―No encuentro a Sakura.
Ambos suspiran, es de conocimiento general lo despistada que la chica pelirrosa es.
Para mi mala suerte ellos no la han visto, así que continúo en mi búsqueda por otro buen rato. Hasta que escucho unos murmullos leves a través de una pared de maíz, camino hasta donde está el cruce y al llegar al pasillo la veo. Esta bastante perdida y al parecer lleva un buen rato aquí.
―Sakura ―cuando voltea su rostro no puede demostrar más felicidad y alivio. Mientras yo me permito respirar tranquilo.
― ¡Sasuke! ―de inmediato corre a abrazarme, mientras empieza a relatarme todo lo que le ha sucedido ―… entonces cuando deje que el gato se fuera, voltee para buscarte pero no te encontré ¡¿A dónde te fuiste?!
―Tú has sido quien salió corriendo tras un par de gatos ―antes de pueda replicarme, continuo―, estaba revisando el mapa, en el mismo lugar donde encontramos la última parte y para cuando me di cuenta ya no estabas. ―se queda callada ante los hechos, sabe que fue su culpa pero no quiere aceptarlo. De verdad va a sacarme de quicio un día de estos―. Como sea, ya nos retrasamos bastante, hay que seguir.
Nos ponemos en marcha, pero ninguno dice nada. Si ella está molesta o algo, esta vez de verdad no ha sido mi culpa y no pienso discúlpame. No pasa mucho tiempo antes de que ella tome mi mano, está algo sonrojada pero es su forma de hacer las paces. Una pequeña sonrisa de mi parte es todo lo que ella necesita para saber que las cosas están bien entre ambos. Y en un silencio cómodo, seguimos la búsqueda.
Para cuando llegamos a casa del centro, ella está bastante nerviosa y se aferra a mi brazo con miedo. ¿Por eso estaba nerviosa?
La casa por fuera se ve abandonada y sucia, pero no parece que haya algo más. Sin embargo tiene toda la fachada de ser utilizada en una filmación de película de terror. Dos pisos, completamente obscura, rodeada de absolutamente nada más que maíz y su aura de "soy peligrosa"
Mientras subimos las escaleras de la entrada, Sakura empieza a temblar levente, el rechinido de un escalón la hace saltar y su agarre en mi brazo aumenta considerablemente. Tal vez no sea buena idea entrar.
―Si gustas podemos parar ―por un momento me ve pero no parece entender lo que le digo―. Hey, no necesitas entrar, lo haré solo.
―Claro que no, ¡Somos un equipo! ¡Andando! ―hace su miedo a un lado y me jala para entrar, lo que le dura hasta pasar de la puerta. Pero esta vez se ve más decida, así que dejo que tome la iniciativa.
El lugar por dentro se ve más normal, pero no por eso deja su aire de miedo. Los pocos muebles que hay están cubiertos por sábanas blancas, las cuales acumulan polvo y les da un color gris. La poca luz que hay es la que entra de afuera, que no es mucho, pero es suficiente para que no tropecemos.
Recorremos la sala, cocina y comedor, pero no hay nada. El pequeño cuarto de lavado está completamente vacío, así que solo queda bajar al sótano o subir al segundo piso.
―Hay que separarnos ―volteo a verla sorprendida, es bastante obvio que no quiere hacerlo― ga-ganaremos tiempo. Yo iré… ―es casi gracioso verla asustada, pero no es el momento para reírme.
―Iré al sótano. ―me adelanto, se muestra claramente más relajada, pero no deja de estar asustada.
En cuanto Sakura sube las escaleras, me dirijo a la puerta del sótano, junto a la puerta esta convenientemente una lámpara sobre una mesita. Antes de girar la perilla me doy cuenta que la puerta está abierta, al parecer alguien ya vino y no la cerro.
Cuando toco la perilla siento algo pegajoso y pongo cara de asco.
― ¿Qué demonios? ―alumbro con la lámpara y resulta ser un líquido obscuro. No parece llevar más de un par de horas así que no le tomo importancia y entro.
Al bajar las escaleras un par de escalones crujen por mi peso, lo que delata que la casa ya tiene muchos más años de los que puedo pensar. Llego al final de la escalera y veo en el piso algunas machas pequeñas. Tampoco le tomo importancia, y sigo con mi búsqueda.
Hay aún más cosas aquí, pero la mayoría también estas cubiertas por sabanas. En la parte alta de un estante con puertas de vidrio veo un pedazo de papel, al tomarlo resulta ser la pieza faltante del mapa.
Doy media vuelta para salir de aquí, pero piso algo duro que resuena bajo mi pie, me hinco para ver lo que es, un pedazo de tela manchando con algo obscuro como la perilla, y debajo de eso está un cuchillo. No muy grande, pero lo bastante para dejar una herida grave… como la que debió hacer para estar lleno del mismo liquido obscuro.
Sangre.
Me levanto rápidamente y alumbro a todas partes. Lo que parece ser una mesa circular acostada tiene la sabana mal acomodada, con huellas de manos color rojo obscuro. Me acero a la mesa, descubriendo un charco enorme de sangre en el piso.
Sigo la sangre hasta llegar a ver un par de piernas y zapatos detrás de la mesa.
De pronto arriba se escucha un grito y algo pesado caer al suelo.
― ¡Sakura! ―sin pensarlo corro a buscarla.
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― ¿Segura que estas bien? Una ambulancia no tardaría en llegar. ―Karui, la hermana de Ino, le insiste a Sakura de que debe ir al hospital. Pero con lo necia que es, se niega a hacer más grande el asunto.
―De verdad estoy bien, no se preocupen ―sin embargo es obvio que todos lo estamos.
Resulta ser que la casa del laberinto iba a ser llenada con decoraciones de Halloween. Iban a convertirla en una casa del terror, pero tuvieron un accidente con la pintura y dejaron todo. Las cosas que encontré no son más que la utilería para la casa.
Pero a Sakura si le sucedió algo. En el piso de arriba de la casa si había una parte del mapa, pero estaba sobre un montón de cosas arrumbadas, a nadie se le ocurrió que alguna pareja se separaría. Así que sin ayuda, consiguió subir a la pila de cosas por la pista, pero su capa se quedó atorada y al tratar de zafarla, la pila se derrumbó sobre ella.
Cuando la encontré estaba desmayada y medio cubierta de las cosas de la "montaña". Ni si quiera tuve tiempo de comprobar si estaba herida o no. La cargue lo más cuidadoso posible y salimos de la casa.
Por suerte no estábamos lejos de una salida del laberinto y al llegar al estacionamiento la primera que corrió a nosotros fue Karui. Sakura no tardo en despertar con un "horrible y tonto dolor de cabeza" como ella le llamo, debido a una pequeña herida en su frente.
Ahora, una Sakura con una gasa y cinta en su, nos intenta convencer de que está lo suficientemente bien para ir por ese helado que nadie gano.
Nadie está de acuerdo en que pueda ir, es más, están pensando en cancelar la visita a la heladería, pero ella insiste tanto y ataca por el lado de que eso la haría sentir mejor, que nadie es capaz de negárselo.
Así que después de cargarla hasta su auto, vamos hasta heladería, en donde después de comer varias bolitas de helado, su semblante si mejora. Se ve menos pálida y menos asustada.
No pasamos más de media hora en la heladería antes de que le recuerde que tiene una herida en la frente y debo llevarla a casa.
―Pero estoy bien… ―la miro mal y ella acepta que es hora de irnos.
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Cuando llegamos a su casa, claramente sus padres se muestran preocupados, pero no parece ser la primera vez que esto le sucede. Así que después de asegurarse de que está bien, me piden le que explique lo que sucedió.
Les cuento tal como paso todo, y en una señal de que toda su familia es rara, no solo lo encuentran gracioso. También la reprenden por ser tan descuidada.
Después de comer galletas en forma de calabaza y beber chocolate caliente. Sasori se ofrece a irme a dejar a casa. Pero me niego, alegando que ya han sido suficientemente amables conmigo.
Así término caminando de noche, pero no está realmente solo, ya que aún hay familias pidiendo dulces y chicos disfrazados yendo a alguna fiesta
―Me diste un susto terrible. ―suspiro, pensando en todo el caos que se armó por una casa y un montón de cosas.
Pasa poco tiempo antes de que llegue a casa, donde todo está tal y como lo deje. Excepto qué Mikoto está dormida en la sala.
A su lado, su fiel compañía de medicamentos y botellas de alcohol…junto con eso.
Me doy la tarea de acomodar todas sus cosas, pero no soporto ver como se consume con eso, así que desarmo la aguja tal y como nos enseñaron en una clase de primeros auxilios, tiro su contenido por la tarja y el resto a la basura.
Subo completamente agotado a mi habitación, y caigo de inmediato dormido. Solo pensando en una casa abandonada.
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A decir verdad me divertí escribiendo el capitulo, es diferente al libro (bastante) pero no imagine la situación original con Sasuke y Sakura, y decidí cambiarlo. Espero les guste tanto como a mi.
Se que es corto, pero realmente es como un capitulo de relleno, también en la novela.
En el siguiente capitulo van a pasar muchas cosas... muchas realmente, y de verdad me esforzare por hacer una adaptación decente.
Y les agradezco tanto por los 33 reviews :´) no saben lo feliz que me hacen.
¡Hasta la próxima!
