Esta es una adaptación a la novela Heart on a Chain de la escritora Cindi C. Bennett.
Los personajes mencionados pertenecen a la franquicia de Naruto, creado por Masashi kishimoto.
Favor de leer la novela antes de criticar y denunciar esta publicación.
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Capitulo Quince
Las dos semanas antes de navidad se pasan más rápido de lo que me gustaría. Paso todo el tiempo que puedo con Sakura, ya que ella se ira muy temprano mañana. El camino hasta Suna solo se puede realizar en auto, y son al menos 4 horas de camino. Al parecer Sasori los alcanzara en unos días, ya que aún tiene un par de clases en la universidad.
—Sasuke —subo la mirada hasta ella, quien está demasiado cerca para mi tranquilidad— ¿Está todo bien? Llevas diez minutos viendo la taza —comenta, señalando el objeto frente a mí.
—Si —suspiro, ella parece preocupada, así que tomo su mano y la aprieto levemente— solo estoy pensando en él. —recalco la última palabra, le conté sobre todas mis dudas un par de días después.
—Oh vamos, no puede ser tan malo, —se levanta de la silla y me abraza por detrás, quedando su cabeza junto a la mía— deberías estar feliz de que por fin conocerás a alguien de tu familia. Además de tus padres.
—Tienes razón —beso su mejilla, y ella se sonroja levemente.
Después de nuestra pequeña platica, decido irme. Ella aún tiene mucho que empacar para mañana, pero presiento que lo hará a última hora aun si no estoy. Aun cuando el día ronda cerca de las seis de la tarde, el frio ya se siente bastante. Los pronósticos del clima dijeron que para año nuevo las cosas se pondrían aún más frías, por lo que las recomendaciones de seguridad son trasmitidas en cada noticiero y por el radio.
Durante la noche hablo con Sakura por teléfono por casi media hora. Lo que normalmente se convierte en una hora, pero como supuse no ha terminado su maleta y debe colgarme antes de tiempo. Esta realmente emocionada por el viaje, al parecer no habían vuelto a ir desde que Rina nació.
Por la noche soy despertado al menos dos veces por los mensajes constantes de Sakura, contesto algunos mientras otros definitivamente los ignoro. A eso de las 5 a.m. Me llama para decirme que van de salida, les deseo un buen viaje, la llamada termina con una promesa de que me llamara cuando hayan llegado y yo le enviare un mensaje cuando Itachi llegue.
Vuelvo a dormir, pero un par de horas después Mikoto sube por mí, alegando que necesita ayuda con unas cosas. Dándome cuenta que no podré volver a dormir, me doy un baño rápido y me visto. Tengo que pasar por él al medio día a la estación de autobuses.
Abajo, Mikoto hace el desayuno. Al parecer seremos solo nosotros dos. Así que pongo las cosas en la mesa.
— ¿Te ayudo con algo? —le pregunto al entrar a la cocina, ella salta un poco en su lugar, voltea rápidamente a verme, bastante nerviosa.
— ¿Qué? O no, lo tengo todo bajo control, ya casi está listo. Ve a sentarte. —prácticamente me hecha de la cocina, en el lugar donde estaba ella, alcanzo a ver el sobre del otro día.
Apenas unos minutos después ya estamos desayunando. Le doy un vistazo rápido a Mikoto, parece tranquila, pero sus manos no dejan de temblar y ve el reloj cada par de minutos. Cuando nota que la observo, solo disimula y sigue comiendo. Pero no deja de ver el reloj.
Cerca de las diez Sakura me manda un mensaje, diciendo que no puede llamarme por la mala señal del lugar, pero que llegaron bien y espera mi mensaje.
En cuanto dan las once, dejo lo que estoy haciendo. Que es limpiar las repisas altas y el librero. Ya que con el yeso Mikoto no me deja aun hacer muchas cosas.
—Iré por Itachi, —le comento, en cuanto baja las escaleras con cortinas nuevas.
—Corre, si deciden ir a algún lugar solo no lleguen muy tarde. —Asiento con la cabeza, estoy abriendo la puerta de la entrada cuando siento su mano en mi brazo izquierdo, volteo a verla y ella solo me mira algo triste— Te... Los estaré esperando para la cena, ¿De acuerdo?
—Estaremos bien —pone una sonrisa triste. Cuando salgo se queda en la puerta, despidiéndome con la mano.
Me toma cerca de cuarenta minutos poder llegar a la estación. Normalmente me toma diez minutos menos, pero con tanta nieve algunas calles están cerradas, mientras las demás están llenas de autos.
El lugar está lleno de gente con maletas y abrigos, niños corriendo de un lado a otro. Los locales de comida no se dan abasto, aunque Konoha no es un lugar muy grande realmente, está a mitad de camino de varios lugares importantes, así que deben hacer escalas para llegar a ellos.
Encuentro un lugar en el área de espera, donde muchas personas están arremolinadas. Reviso mi teléfono por si algún mensaje ha llegado, pero nada. Así que espero jugando un juego que Sakura descargo para mí, el cual juega más ella realmente.
"La ruta ochenta y nueve, directa desde Suna está llegando por la puerta siete. La ruta ochenta y nueve directa desde Suna está llegando por la puerta siete."
El mensaje de los altavoces me distrae del juego. Tardo un momento en recordar que esa es la que estoy esperando.
Corro a la puerta indicada, al principio no hay nadie pero poco a poco unas cuantas personas empiezan a cruzar la puerta. De la nada más gente empieza a salir por la puerta, es cuando un chico de cabello largo atado en una coleta baja llama mi atención.
— ¡Eh, Sasuke! — de inmediato me encuentra entre toda la gente, con la mochila en la mano y el abrigo en la otra toma dirección hacia mí. La verdad es que no logro recordad algo sobre él. Sin embargo si ellos dicen que es familia, tiene que serlo. ¿No?
—Itachi —lo saludo en cuanto esta frente a mí, un choque de manos y un abrazo muy rápido es suficiente para sentirme tranquilo a su lado— ¿Un largo viaje?
—Ni me lo recuerdes, fue algo horrible. Pero la chica que se sentó a mi lado...
Mientras avanzamos por el mar de gente, charlamos como si nos conociéramos de toda la vida. A decir verdad tengo esa sensación familiar, es diferente que con Mikoto o Fugaku, pero supongo que es normal.
Es gracioso ver como se queja del clima, él vive en Suna. Donde la mayor parte del año esta soleado y caluroso.
Tarda más de lo que pensé en preguntar por el yeso, pero al parecer Mikoto le comento algo diferente a lo que ocurrió. Es obvio que no le iba a decir lo que paso.
Decidimos ir a dar una vuelta por el centro comercial que está cerca de la estación. Apenas nos toma unos minutos en llegar caminando. Pasamos a comer rápidamente al área de comida, donde tarda casi media hora en decidir lo que quiere comer.
— ¿Por qué no solo elijes algo y ya? —le pregunto por décima vez, mientras siento como la paciencia se me acaba.
—Una decisión así no puede tomarse a la ligera, no todos los días comes en un centro comercial lejano de tu casa...aunque la comida sea la misma— mientras termina por decidirse, trato de relajarme un poco y le escribo a Sakura, contándole brevemente todo este tiempo.
"Eres un desconsiderado, ¡prometiste avisarme en cuanto lo saludaras! Pero era obvio que no lo harías, eres Sasuke -un ser frio y sin sentimientos que no complace a su linda e inocente novia ni en lo más mínimo- no podía esperar menos
P.D: Tendrás que recompensarme.
Sakura"
No puedo evitar reír ante su respuesta. Definitivamente le debo algo.
— ¿Quién es Sakura? —de la nada Itachi está detrás mío, leyendo el mensaje.
—Na-nadie —lo más rápido que puedo, guardo el teléfono y hago como si no pasara nada.
El deja la bandeja con la comida de ambos en la mesa, me sorprendo un poco. Ya que nunca lo vi ir por ella. En la bandeja hay dos tazones de Ramen, una enorme ensalada con tomates, dos latas de gaseosa y una orden de dangos.
Lo miro curioso, la combinación es algo rara.
— ¿Qué? Solo come —me ordena, mientras toma su tazón y empieza a comer. A momentos murmura cosas que no alcanzo a escuchar, pero suena a algo como "si no le gusta él hubiera elegido" y "su novia tiene razón, es un desconsiderado".
Me da un tic en el ojo al escuchar lo último, pero decido ignorarlo y empiezo a comer.
Él prácticamente devora su orden de dangos. Mientras la ensalada no dura mucho, los tomates están realmente deliciosos. Al terminar damos una vuelta por todo el lugar.
Entramos en librerías, tiendas de música y videojuegos. Incluso Itachi entra a una tienda de mascotas, donde su facha de chico cool se acaba al verlo en el piso, rodeado de cachorros mordiéndolo.
Después de disculparnos en la tienda, seguimos vagando otro poco.
Al pasar por una tienda en antigüedades, un pequeño destello capta mi atención, en el aparador exhiben toda clase de joyas y adornos. En el fondo de un alhajero que tiene toda la pinta de ser bastante antiguo brilla un punto verde.
Unos golpes en el vidrio llaman mi atención. Un hombre mayor indica que entre a la tienda. Itachi esta un par de locales adelante, coqueteando patéticamente con la chica que trabaja ahí.
Entrando a la tienda me siento raramente nostálgico, todo parece combinar tan armoniosamente que daría pena llevarse algo.
—Eh chico, aquí. —el hombre de antes esta tras el mostrador. La ropa que viste concuerda con el lugar, clásica y elegante— me parece que observabas esto.
En sus manos tiene el alhajero, que deja sobre la barra, con la mano me indica que me acerque y así lo hago.
Tomo con sumo cuidado las joyas para moverlas hasta llegar a la que llamo mi atención. Un anillo negro con una piedra verde en forma de flor. Esta elaborado de tal forma que parecen dos anillos entrelazados, uniéndose justo debajo de la flor.
No tiene etiqueta de precio y parece sumamente delicado, dando la impresión de que se romperá con cualquier cosa.
—Ah, con que es ese —volteo a ver al hombre, que tiene una sonrisa. Me pide el anillo, de inmediato se lo doy— este anillo tiene una historia llena de amor y odio. Si me permites contártela...
"Hace mucho, mucho tiempo. Existió un hombre lleno de odio y venganza, que perdió lo que más amaba en la vida a muy temprana edad. Jurando que vengaría lo que perdió, hizo lo que estuvo a su alcance y más para obtener el poder de lograr su meta.
En esa época existió una joven, muy bella e inteligente, que dio todo por el hombre en la época de su juventud. Nunca se dio por vencida sin importar lo que fuera, incluso poniendo su propia vida en riesgo.
Pero no fue suficiente, aquellos sentimientos que invadían el corazón del hombre fueron más fuertes que otra cosa. Dañando a decenas de personas a su alrededor.
Estaba cegado por la ira, caminando en la obscuridad sin importarle lo que pasara con él o los demás.
Al final cuando se dio cuenta que su vida había sido una mentira, no soporto el peso de sus acciones. Con mucha ayuda, la joven logro hacerle ver lo bueno de la vida.
Haciéndole ver que todos merecen una segunda oportunidad."
—…terminaron juntos, pero el peso de las accione del hombre les trajeron muchos problemas, ya que nadie vio con buenos ojos esa unión— mientras me cuenta, juguetea con el anillo en sus manos— este anillo representa una promesa, forjado con elementos y sentimientos. La promesa de que en otra vida, el hombre le daría una vida mejor a la joven que acepto pasar la eternidad a su lado.
La historia me deja sin habla, a decir verdad es bastante trágica, pero sumamente interesante. Por la forma en que la conto, no lo está diciendo todo.
—Abuelo, ¿Otra vez estas inventado historias para que los clientes compren? —un chico de unos catorce años está cargando una caja, mirando con mala cara al hombre. Quien se ríe levemente— disculpe a mi abuelo, es un buen hombre, pero suele inventar cosas.
— Inari ¿Qué te he dicho? No frente a los clientes.
— Pues deja de inventarles cosas. — agrega el chico, antes de irse por una puerta, que supongo es la bodega.
—Te pido una disculpa, está bastante molesto porque pronto nos mudaremos. Te diré lo que hare, necesito sacar toda la mercancía posible antes de la mudanza, toda la tienda tiene descuento, y le agregare uno extra al anillo si te lo llevas. Y si quieres otro descuento puedo dártelo, si prometes venir el fin de semana siguiente a ayudarme con la mudanza. El anillo es de oro negro genuino, y la piedra es una esmeralda...—me pongo pálido al escuchar de que esta hecho el anillo, ¡debe costar una fortuna!
Mientras sigue hablando, comenta el precio, y suspiro. No puedo pagar eso, pero poco a poco empieza a agregar los descuentos. Dando un total del precio. Tengo tres cuartas partes del dinero en casa, tal vez si...
—Empáquelo, nos lo llevamos. —por segunda vez en el día, Itachi aparece de la nada.
—Perfecto —el hombre camina feliz a la parte trasera de la tienda silbando.
— ¿Qué estás haciendo? —parece muy relajado.
—Es para tu chica, ¿No? Entonces quita esa cara, si quieres pagármelo compra la pizza esta noche.
Antes de que pueda decirle algo, el hombre vuelve con una pequeña caja en sus manos, aterciopelada y de color negro. La sola caja debe costar bastante.
—La caja va de regalo —me guiña el ojo. Itachi paga antes de que pueda negarme y salimos de ahí, yo con la caja en el abrigo.
— ¿Porque lo hiciste?
— ¿Quién sabe? Tal vez algún día necesite un favor y tu podrás pagármelo entonces.
No soy capaz de agregar nada más. ¿Esto se siente tener alguien que se ocupe de ti?
En silencio salimos del centro comercial para ir a casa. En el autobús Itachi vuelve a coquetear con algunas chicas, pero lo hace tan mal que no puedo evitar reírme de él.
Cuando llegamos a casa, él y Mikoto se saludan de una forma tan seca que me da impresión de que no se conocen. Pero descarto la idea, solo es mi imaginación.
La cena transcurre de manera normal. Ellos no dejan de charlar como viejos conocidos. Apenas abro la boca, pero se siente bastante bien tener otra persona en casa.
No pasa mucho tiempo antes de que Fugaku llegue, sorprendentemente sobrio. Y al igual que con Mikoto, sus gestos y acciones parecen muy forzadas. Supongo que se debe que hace años no se ven.
Pasadas las once, después de mucha platica y anécdotas poco interesantes. Todos nos vamos a dormir.
Itachi se queda en el sillón, donde a pesar de lo incomodo se queda dormido de inmediato. Parece muy acostumbrado.
No logro dormir por varias horas, dando vuelta tras vuelta en la cama, solo mirando la pequeña caja aterciopelada en el pequeño buro. Ahora no estoy tan seguro de poder dárselo. No es un simple anillo. ¿Y si ella se da cuenta? ¿Lo rechazaría?... ¿Aceptara?
Decido que no importa cuanto lo piense. Pasará lo que tenga que pasar y punto.
…Sakura... ¿te gustaría...
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¡Hola! ¿como están?
Claramente no me he tardado tanto como la ultima vez, y la verdad es algo corto. Espero les guste tanto como a mi. No tenia planeado integrar a Itachi, pero al ver todas las posibilidades no pude resistirme.
La historia esta yendo por un lado completamente diferente al que planee en un principio. Pero ya que es una adaptación no le veo el mayor problema. ¿Ustedes que opinan?
Sin más, les dejo.
¡Hasta la próxima!
