Esta es una adaptación a la novela Heart on a Chain de la escritora Cindi C. Bennett.
Los personajes mencionados pertenecen a la franquicia de Naruto, creado por Masashi kishimoto.
Favor de leer la novela antes de criticar y denunciar esta publicación.
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Capitulo Diecisiete
En el autobús de regreso, Itachi duerme como tronco todo el camino. Al principio solo yo viajaría a Konoha, pero Izumi tiene un par de asuntos en la ciudad y su caballero-dormilón-de-cara-bonita decidió acompañarla. Ella solo lee un libro tranquilamente a mi lado. En cambio yo no hago más que ver por la ventana.
En la estación de autobuses nos separamos, ya que ellos van al otro extremo de la ciudad y seria molesto ir cargando con la mochila por todas partes. Alegando que pasaran a vernos antes de volver a Suna.
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Abro los ojos, sin las fuerzas para hacer algo más. Todo a mí alrededor es ruido y luces que iluminan la oscuridad de la calle.
Borrosamente veo mi casa, que es lo más iluminado del lugar, mucha gente entra y sale por la puerta. Es entonces cuando sacan algo en una camilla, no logro distinguir que es, pero parece ser algo de color negro.
Alguien dice mi nombre, pero no logro saber si es a mí a quien llaman. No puedo despegar la vista de la puerta hasta que otra camilla sale por la entrada, esta está envuelta en blanco, y es entonces que volteo a la voz que me llama.
Un completo extraño esta frente a mí, sé que mueve sus labios pero no logro oír lo que sea que dice. Cada vez me siento más y más cansado, en la cara del hombre se marca la preocupación. Cierro y abro varias veces mis ojos antes de cerraros definitivamente.
Todo es tranquilidad y silencio, que no quisiera salir nunca de aquí.
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Podría decir que no recuerdo algo antes o después de haberme desmayado. Sería tan fácil huir de la realidad y fingir que todo está bien, como siempre debió ser.
Pero sería la mentira más grande del mundo. Y no solo eso.
Seria fallarme a mí mismo por ser tan débil.
Entre los lapsos de inconsciencia que cruzo todo se repite, una y otra vez. Sin darme oportunidad de cambiar las cosas. Sin darme un respiro.
Todo lo que sentí en esos momentos, todo ese dolor, la angustia, el miedo... el odio. Todo se repite, sentirlo de nuevo no solo acaba con mi cordura, hace más fácil la idea de dejarlo todo.
Debo ser fuerte, debo afrontarlo y reponerme.
Pero no puedo, no tengo la fuerza suficiente para hacerlo.
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Ni si quiera alcance a llegar a la cocina, cuando un golpe de la nada me había tirado en medio de la sala. Desorientado, busque la figura femenina de donde pudo venir el golpe; pero no estaba ella, y en definitiva no espera verlo a él de nuevo.
Sus ojos grises brillaban de un modo poco normal, su respiración era rápida y parecía a punto de saltarme encima en cualquier segundo.
— ¿Dónde está? —fue lo primero que pregunte, preocupado de que pudiera haber pasado en mi ausencia, él solo sonrió burlonamente.
— ¿Después de lo que paso aun te preocupas por ella? —agachándose, tomo el cuello de mi camisa y jalo hasta sentarme, quedando muy cerca uno del otro. Tanto que pude ver mi reflejo en sus lentes por un momento —. Si quieres verla, cumpliré tu deseo. ¡Tráiganla!
Por un momento no supe a quien le hablaría, pero dos chicos bajaron casi arrastrando un cuerpo, el cual se desplomo en cuanto lo soltaron. Su cabello negro se esparció por el suelo y su piel clara parecía ser ahora blanca completamente.
Con mucho esfuerzo logro quedar arrodillada frente a nosotros. Las marcas oscuras debajo de sus ojos delataron los días sin dormir que había pasado, al igual que todas las marcas moradas en su rostro y brazos de todos los golpes que había recibido.
Al alzar la mirada, sus ojos mostraron sorpresa y pánico cuando me reconoció.
No estaban ahí por ella... era por mí.
De su chaqueta, Kabuto sacó un arma. Con la cual le apunto, sin duda ni miedo quito el seguro.
—Si intentas algo, la zorra de tu madre se muere. —entonces los otros dos se acercaron a mí, y el dolor empezó.
Al principio fue puño limpio.
Reprimí todo impulso de defenderme cuando empezaron con los objetos, y de la nada empecé a cantar como un canario.Estaba seguro de que los vecinos de al lado escuchaban todo, pero no tenía ni la más mínima esperanza de que intervinieran o al menos llamaran a la policía.
Estábamos solos.
Un ruido arriba detuvo los golpes,parecía que alguien golpeaba una puerta o una pared. Alguien hizo un ruido de disgusto.
—Aquí no aprenden a mantenerse en silencio. —los tres subieron, dejándonos solos, de cualquier forma no llegaríamos muy lejos en el estado que estábamos.
Mikoto se acercó, arrastrándose y callando los quejidos de dolor que salían de su boca. Limpio un poco la sangre de mi labio y me miro con tristeza.
—Todo es mi culpa, lo lamento tanto Sasuke —intente hablar, pero un poco de tos y sangre fue todo lo que logre. Ella acomodo mi cabeza en su regazo, y acaricio mi cabello un poco.
El inconfundible sonido de un disparo resonó por toda la casa, ella solo me abrazo y las lágrimas aparecieron, mojando mi cara y cuello en el proceso. ¿A quién pudieron dispararle si solo estábamos nosotros en casa?
Ella respondió a mi pregunta silenciosa.
—Fugaku estaba en casa cuando ellos aparecieron.
No tuve tiempo de procesarlo, ya que casi enseguida las fuertes pisadas de alguien bajando nos alertaron ambos.
Los dos secuaces parecían casi aburridos, mientras Kabuto tenía una extraña sonrisa en el rostro.
—Ustedes no pierden el tiempo, ¿Eh? —la tomaron del cabello, arrastrándola lejos de mí, golpeándola en el proceso.
A punto de desmayarme, y con más fuerza de voluntad que nada. Me puse de pie.
—De-déjenla —Un segundo después estaba de nuevo en el piso, recibiendo otra ronda de golpes sin descanso.
Sé que me desmaye un lapso de tiempo corto. Los gritos de ella fueron como un impulso para abrir los ojos.
Sobre la mesa del comedor, estaban los tres sobre ella, como buitres dándose un festín con su presa.
No sé cómo logre ponerme de pie, mucho menos como pude apartarlos a base de golpes. Dejándolos momentáneamente fuera de combate, Mikoto se levantó, intentando cubrir lo más posible de piel que su rasgada ropa le permitía, escondiéndose detrás de mí.
Apenas podía mantenerme de pie, pero la adrenalina me obligaba a seguir despierto, soportando el dolor.
El que parecía ser el más joven de los tres se levantó primero. Ya no podía dar un paso atrás, y con todas las fuerzas que me quedaban, empezamos a pelear.
En otro momento, le hubiera ganado sin problemas, no era tan fuerte, ni tan rápido. Pero ahora yo tenía desventaja, y en una de las tantas veces que caí al piso,encontré el arma tirada cerca de mí.
Sentí que había pasado una eternidad desde que había despertado, pero solo fueron unos cuantos minutos.
Los otros dos empezaron a levantarse, claramente molestos y estaba seguro que si no actuaba rápido, todo habría sido en vano. Tome el arma, y mientras dos se acercaron a mí, dispare con la mano que aun podía mover.
El ruido me dejo sordo unos cuantos segundos, vi los cuerpos sacudirse por los impactos de las balas y después caer al piso. Poco a poco un charco de sangre se empezó a formar alrededor de ellos, no pude quitar la mirada de ahí, hasta que alguien grito.
— ¡Arroja el arma! —Kabuto grito, claramente molesto y enloquecido, mientras tenía a Mikoto con una nevada en su cuello — ¡Ahora! —lo hice automáticamente, pero él la apuñalo en el pecho e hizo a un lado el cuerpo para arrojarse sobre el arma.
Juro que lo hice por instinto.
También intente tomarla de nuevo, pero forcejeamos en el suelo, y algunos golpes después hubo un disparo.
Él estaba sobre mi cuando empecé a sentir mojada mi camisa, entonces sus ojos perdieron brillo y se volvieron opacos. Su peso cayó por completo y no hice nada por varios minutos.
Tan solo ver el techo en la obscuridad, hasta que el ruido empezó a entrar en la casa.
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¡Lamento tanto la demora!
Desde hace semanas ya tenia el capitulo listo, pero no me gusto como lo había escrito y decidí reescribirlo. Lo que resulto en este. Siendo sincera, me gusto más este.
Si alguien tiene una duda, sugerencia o reclamo, estoy completamente abierta para leerlos, a fin de cuentas, sin ustedes y su apoyo, no seria posible continuar la historia.
Quiero darles las gracias a todas las personas que dejan reviews, ponen en favorite o follow, así como a todas aquellas que se dan el tiempo para leer la historia. Y si bien aun faltan varios capítulos, los que han leído la novela original saben que estamos en la recta final.
Sin más por el momento, me despido de ustedes.
¡Hasta la proxima!
