P-pero mamá…Yo no puedo irme.

Sakura, ya lo hablamos. Nos vamos a mudar por el trabajo de padre. Ahora, termina tu comida.

Éramos las únicas en la cocina. Sasori había huido en cuando empecé a hablar, mientras Shion y Shizuka estaban jugando en el patio.

Enojada, revolví la comida con el cubierto, dispuesta a hacer lo necesario para quedarme en Konoha.

Oí a mamá suspirar, cuando alce la vista ella estaba frente a mi, con gesto tranquilo.

¿Por qué no quieres irte? ¿Acaso ya no nos quieres?

No es eso mamá. —baje la mirada y vi mi comida hecha un desastre en el plato— ¿Recuerdas que te conté de Sasuke Uchiha?

¿Él niño que te gusta?

¡Mamá! —no pude evitar sonrojarme, recordando que no le había dicho a nadie del beso.

Lo siento cariño, sigue contándome.

Bueno, él no tiene muchos amigos, y si me voy ya no hablara con nadie. Además, creo que tiene problemas en casa, no se. Parecía un poco más triste cada día en la escuela.

Oh Sakura —de la nada, mamá me abrazo, pegando mi cabeza a su pecho y besando mi enorme frente— ahora se porque tú negativa a irte. Habrá más chicos de los que podrás enamorarte en Suma, además eres muy pequeña como para pensar en el amor.

Me separé de ella con molestia.

¿Por qué no me escuchas? ¡No se trata de eso! Sólo quiero recuperar la sonrisa de Sasuke.

Por un momento vi algo parecido a la preocupación y algo que no supe descifrar en su mirada. Que años después identifique como lástima.

Segundos después, su mirada se volvió dura.

Eres aun una niña para entender los problemas de los adultos — ¿problemas? ¿Ella y papá tenían problemas?— No puedes hacer nada por Sasuke Uchiha, y será mejor que lo aceptes de una vez.

Años después, mamá me confesó en que cuanto esas últimas palabras salieron de su boca se arrepintió, pero ya nada pudo hacer.

¡Te odio! ¡No quiero mudarme! ¡Y si debo escapar de casa lo haré! ¡No tienes sentimientos!

Salí corriendo sin importarme nada, podía oír sus gritos llamándome, pero no volví. En cambio, corrí al único lugar donde sabia que podía llorar en paz.

La casa de la abuelita quedaba a exactamente a ocho calles, tres cruces peatonales y un semáforo de la mía. Era una casa de un piso, de color verde pasto y con un montón de plantas y flores por todos lados.

¿Pero que te pasó pequeña? —fue lo primero que preguntó al verme con los ojos rojos por las lágrimas y las rodillas raspadas por la caída que había sufrió a medio camino.

Le conté todo, la discusión con mamá. De Sasuke y del beso. Ella sólo me miró con tranquilidad mientras veníamos Té y comíamos galletitas.

Tu mamá no quiso decir eso.

Pero lo dijo.

Tu también dijiste que la odias ¿es verdad?

N-no —de inmediato me sentí mal por eso, yo nunca podría odiar a mamá.

Entonces no te tomes tan en serio sus palabras. Puedes y harás todo lo que te propongas en la vida pequeña Sakura.

La abuela murió poco después de que Rina naciera, también se había mudado con nosotros a Suna y en su testamento me dejó su casa. No entendía lo que quería decir eso, pero si que ella me amo tanto como para dejarme a cargo de sus plantas.

No le hablé a mamá hasta que nos mudamos. Y todavía pase una temporada enojada con ella. Tampoco lo hizo fácil, se molestaba por cualquier cosa conmigo.

Mantuve contacto con algunas de las niñas de Konoha, Ino y Hinata. Me contaban las cosas más relevantes de la escuela, pero siempre sentí que me ocultaban muchas cosas.

No me costó nada hacer nuevos amigos, parecía que a donde fuera, siempre llamaría la atención, tampoco me molestaba, amaba conocer gente nueva y hablar por horas.

A un año de que Sasori se fuera a la universidad, mamá nos doy la sorpresa de estaba embarazada.

Todos nos sentimos felices, porque. Entre más grande la familia mejor. Pero me hizo sentir extraña. Al menos no era Sasori, quien se paseaba en silencio, refunfuñando por el nuevo bebé. "Otro chiquillo que cuidar" era su frase favorita.

Las chicas y yo nos podíamos pasar horas viéndolo, era tan divertido.

Al fin me tocó lo que llaman "rol de hermanos mayores". Empecé a involucrarme en la limpieza del la casa a tal punto que hacia la mayoría de esta, Sasori pasó a ser chófer oficial de la familia. Aunque todo valió la pena.

Rina era una bolita rosada y tranquilidad que nos robo el corazón a todos. Desde la primera vez que Sasori la cargo, supimos que iban a ser inseparables.

Para mediados de año. Sasori se fue a la universidad, yo pasé a la preparatoria y mamá empezó a volverse loca con las tres chiquillas en casa.

Reduje mis salidas con mis amigos para cuidar de las niñas. Papá traía a casa el mayor trabajo posible para pasar tiempo con nosotras y Sasori veía a casa que podía.

También vino un par de veces a poner en su lugar a chicos que empezaban a ser molestos. Por más amable que fuera, no parecía entender que no tenía interés en una relación con ellos.

Solo había un chico en mi mente y mi corazón.

Mamá dijo que lo olvidaría con el tiempo, pero eso no ocurrió, al contrario. Parecía que entre mas tiempo pasará se iba a marcar más en mis pensamientos.

Sin embargo nunca pude contactarme con Sasuke Uchiha. Sin contar que me sentía terriblemente mal por irme de Konoha sin despedirme.

Era algo que me atormentaba a diario.

Hasta que…

Sé que todos estamos cómodos aquí, las chicas tienen ya sus amigos y están cómodas en la escuela. Sakura, cariño tu mamá y yo sabemos lo difícil que fue para ti el cambio. Y el hecho de que ahora estaremos más lejos de Sasori. Pero volvieron a trasladarme a Konoha.

Por un momento me sentí desorientada. ¿Qué estaba diciendo?

Volver… ¿Volver a Konoha?

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La mudanza nos volvió locos a todos, no podía creer que guardar nuestras cosas de nuevo fuera a ser tan difícil.

Para Sasori, era de poca importancia donde viviéramos.

Para mí, era mi sueño hecho realidad ¡Volvería a ver a Sasuke Uchiha!

Para las chicas, fue algo horrible y difícil. Ellas prácticamente habían ya hecho su vida ahí. No era justo y me sentía dividida.

¿A quién apoyar?

Sin embargo, no era como que mi opinión fuera a cambiar la decisión de papá y mamá. Así que les toco hacer drama por la mudanza.

Y para nuestra sorpresa. La que demostró más resistencia al cambio fue Shizuka. Parecía otra persona, hacia berrinche por la mínima cosa, desobedecía a la menor oportunidad y sus calificaciones bajaron.

El cambio de ambiente pareció que nos dio respiro, llegamos a Konoha a mitad de las vacaciones, por lo que tuvimos tiempo de acostumbrarnos a la pequeña ciudad. Pero al primer día de clases, el remolino llamado Shizuka se desato.

Pero eso no arruino mi primer día.

Estaba por iniciar la segunda clase del día, cuando escuche un fuerte ruido cerca de nosotros.

Por instinto voltee y ver a un chico pelinegro recoger sus libros del suelo fue algo extraño. Cuando alzo la vista, nuestras miradas se cruzaron por al menos un par de segundos.

Mentiría si dijera que no sabía quién era.

No pude evitar sonreír como idiota enamorada. Esperaba no ser muy obvia pero antes de pudiera ir a saludarlo salió corriendo.

Las risas de los chicos en el pasillo no dejaron de sonar y no pude evitar molestarme ¿Qué tenía de gracioso? Tampoco me pasó desapercibido que nadie le ofreció ayuda. Mis nuevos-viejos amigos al ver que no reía con ellos se detuvieron pero sus sonrisas estaban ahí.

Intente volver a cruzarme con él, pero no lo encontré por ningún lado y empecé a preocuparme ¿Se encontraría bien?

Con mis esperanzas casi muertas entre a la última clase. Fotografía. Shion se volvería loca en cuanto le contara, pensé en que podría pagarle para que hiciera mis proyectos.

Apenas pude contener mi emoción al verlo ya sentado en una de las mesas.

Alcance a escuchar mi nombre en algún lugar del lugar pero mis piernas me dijeron hasta él. Quien tardo en alzar la vista y cuando lo hizo primero me mando una mirada de "largarte", y al verme bien cambio a "no molestes"

No me desanime, tal vez no se acordaba de mí.

Hola ¿Tú eres Sasuke no es así? ¿Sasuke Uchiha? No sé si me recuerdes, soy Sakura. ¿Sakura Haruno? Cursamos la escuela primaria juntos…

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De saber que él tendría que pasar por tanto, hubiera hecho lo imposible por volver antes. Mucho antes.


¿Que les pareció? ¿Les gusto?

Alguien en algún review me había pedido algo parecido a esto...¿No?

También era parte del proyecto de la primer opción de la votación para el aniversario, claro, más detallado y desarrollado. Sin embargo no quise quedarme con las ganas de escribirlo y pues aquí esta.

Espero estén pasando un hermoso día. Hoy 23 de marzo. Mi lado de escritora esta rebosante de felicidad, mientras mi lado normal y ordinario llora a mares...hoy me rompieron el corazón. Pero que más da, de eso de trata la vida.

Los amo, y más tarde pasare a dejarles el capitulo veintidós.