Cap 11: Perfección
¿Podría….seguir enamorada de él?
No, no podía ser. Ella estaba muy bien. No podía ser que pensara en él.
Y tocaron su puerta. En su cuarto, siendo las nueve de la mañana, ya sola después de todo, el sonido fue seco y certero.
-Señora, la han venido a visitar. Ya me voy señora, es mi día libre.
-Esta bien, Clotilde… ¿Quién vino a visitar?
-Dice que es de la Familia Taisho, señora.
Bajo casi con rapidez. La bata de su pijama volaba como sus pies en las escaleras. Y al llegar, vio su rostro, blanco y apacible.
-Buenos días, cuñada.
-Sesshomaru… ¿Qué haces aquí?
-Pues viendo algunas cosas que me contaron. Comprobando, realmente. Estas igual de hermosa,Kagome .
La casa se sumió en el profundo silencio. Nadie, más que él y ella, y una sinfonía de respiración, se encontraba.
-Si, creo que es obvio. Siento mucho esto, pero necesitabas que te enseñen que nadie espera las ganas de otro.
-¿Las ganas de alguien?-dijo, susurrándole en el cuello y apretándole, como nunca él había hecho, para demostrar quien es en verdad es su hombre.
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Si Inuyasha era imperiosamente sexy…. Ahora sabía que Sesshomaru era un Dios. Las manos de él sabían a gloria: suaves, fuertes, que la apretaban demasiado bien; su lengua….. la locura.
Ella se asustó cuando el le dijo lo que dijo. ¿Era Sesshomaru? Estaba tan cambiado… Como ella siempre había querido ¿Porqué se demoro tanto en hacerlo?...Justo cuando…
Él la tiró en el sillón y comenzó a sacar con delicadeza la bata de seda, para dejar bajo el un babydoll transparentoso.
-Ya se porqué Inuyasha no perdió el tiempo. Fui muy estúpido ¿no?
Tocó su cuerpo sobre su ropa… su cara era de placer profundo. Su mirada fría se había convertido en una de placer indomable.
Cuando apretó suavemente sus pechos, ella gimió y él sonrió.
-¿Te gusta?
No podía responder. Sus ojos podrían decir más que mil palabras.
Sesshomaru se acercó, sin dejar de mirarla, para bajarle las tiritas del babydoll y llegar a sus pechos satisfactoriamente. Y lamerlos. Y hacerles de todo.
Ella estaba que entraba en situación, con él. Sus ganas aumentaban a cada vez más y saber, que además era Sesshomaru, su ex novio, hoy cuñado y en la casa de su hermano…. Era espectacular.
Cuando logró penetrarla, fue… hermoso. Era no solo grande sino que estaba tan compatibilizado con ella… Perfecto. Sesshomaru era solo perfección.
