ADVERTENCIA: faltas de ortografía, mala gramática, drama, Yaoi (obviamente) y posible Occ.
Declaimer: Boku no Hero Academia no me pertenece, sino a Kouhei Horikoshi, si me perteneciera Todoroki x Midorya seria 100% Canon y Kat-chan x Uraraka también sería un hecho.
Capítulo 2 Secuestrando al Amor
Hoy definitivamente es un gran día aparentemente no hay nubes alrededor por lo que puedo descartar una posible tormenta… me levanto y sigilosamente me salgo del campamento ya que ninguno de mis compañeros y mucho menos Aisawa-sensei saben de mi plan… al cerciorarme que nadie me ha visto salgo de los límites y comienzo a dirigirme hacia el palacio Katsuki.
Cuando al fin llego, el sol aun esta saliendo pero puedo observar desde las sombras que hay mucho movimiento, seguramente es por el nombramiento a la concubina del emperador. Coloco bien mi cogulla* para ocultar mi rostro, miro alrededor buscando la parte trasera del castillo y bingo doy con ella, al parecer esa mujer tenía razón la vigilancia en esa zona es muy pobre ya que solo observo a cuatro guardias de los cuales dos están dormidos.
Los tomo por sorpresa dejándolos inconscientes me encargo de atarlos y amordazarlos para evitar que alerten a los demás guardias, tomo las ropas de uno de ellos y me la coloco para pasar colarme y poder observar un poco el movimiento de los guardias y los sirvientes.
Según el mapa que me dio Creatie existen ductos de aire en las habitaciones del castillo las cuales están conectadas, así que aprovechando el disfraz entró a lo que parece la cocina y comienzo a ver cómo está diseñado el ducto, el cual para mi buena suerte es bastante amplio dándome facilidad de movimiento, pero antes de comenzar salgó a dar una vuelta y encuentro que el palacio es totalmente diferente al que llegue a conocer años atrás, al parecer el emperador Bakugou tiene un ego demasiado grande ya que hay un montón de estatuillas con su rostro además de que parece ser una persona muy estrepitosa por la decoración en oro puro y jade.
Observo la estructura del palacio y encuentro con que las habitaciones de los soldados se encuentran cerca de las de los sirvientes como de la realeza, lo cual me da entender que es para asegurar la seguridad de ambos.
Comienzo a ver más y más movimiento además de que comienzo a escuchar comentarios como "Oye ya pronto comenzara todo es hora de que hagas tu trabajo Kaminari", aquello era repetido una y otra vez por un mujer de estatura media, cabellos negros y cortos que al parecer se llama Jirou.
Logre visualizar a Endeavor quien de dirigía hacia sus aposentos, dándome la oportunidad que eh buscado, entre a una habitación vacía del palacio, me quite el estúpido disfraz para entrar a los ductos, asegure mi cogulla y saque el mapa para comenzar a gatear, primero me ubique y seguí la dirección hacia mi izquierda girando un par de veces a la derecha, finalmente después de unos minutos según yo y el mapa ya estaba en la habitación de mi padre, primero verifico si se escucha algún ruido, como no escucho nada supongo que ya no está y por tanto bajo para observar la habitación, lo primero que veo es un adorno de un fénix de oro rojo que decora la alcoba, me giro y me encuentro con que era observado por un soldado, el cual se me hacía bastante conocido.
-Ore ore así que Creatie tenía razón, Half Cold Half Hot vendría a visitarnos…. Ne Ice-Fire quien te contrato, si coperas no te ira tan mal- me dijo con una cara burlona, mientras disfrutaba cambiarme el nombre.
Maldije a esa mujer en mis adentros, tengo que aceptar que solo es uno, pero aun así no puedo usar mi ninjutsu o sino me descubrirán. Tsk no me queda de otra que enfrentarlo usando taijutsu para dejarlo inconsciente y escapar.
-Mmm no vas a cooperar verdad entonces no me contendré- lo último lo dijo mientras venia hacia mí, logre esquivar el primer golpe, el cual parecía bastante fuerte, comencé a esquivar golpe tras golpe mientras que yo intentaba golpearlo ya sea con un golpe o una patada pero al parecer este samurái es bastante ágil, tal vez sea un soldado con cargo alto.
Mientras nos enfrentamos me di cuenta de donde lo conocía, aquel chico era el aprendiz de Endeavor, creo que se llamaba…
-Yoarashido-sama- alguien más lo llamo haciendo darme cuenta de que había más samurái preparados para apoyar a su superior. Maldije una vez más pero aproveche que Yoarashido se había distraído para alejarme y lanzar una bomba de humo, use a mi favor la confusión y volví al ducto.
Gatee un buen rato sin rumbo fijo, no quería perder tiempo echándole una vista al mapa. De pronto sentí crujir la madera y antes de poder hacer algo caí directamente hacia un futón, bueno a pesar de todo no tengo tan mala suerte, cuando abrí los ojos para identificar el lugar me encontré con una habitación simple, con pequeñas plantas y una espada con mango dorado justo a mi izquierda, gire un poco y odie mi suerte, la futura concubina del emperador se encontraba vestida con un kimono verde estampado con flores rosa, una túnica cubría su rostro y cabellos pero podía imaginarse lo asustada que estaría, antes de poder decir algo alguien llamo a la puerta.
Mire a los lados encantándome con el armario de la chica, por lo que le indique con una seña que guardara silencio mientas me introducía en el pequeño armario.
-Esperamos no molestar ni interrumpir nada- no escuche nada por parte de la chica lo cual me asustaba un poco tal vez pensaba delatarme- nos preguntábamos si vio a una persona extraña pasar por aquí… más bien a un ninja para ser más precisos- el silencio por parte de la chica seguí y eso me ponía de nervios –Muchas gracias, si ve algo no dude en avisarnos- al parecer se fueron aun con algo de duda salí del armario para encarar la verdad y al parecer la chica me había encubierto, me incline en señal de agradecimiento y a la vez me despedía.
-Deku-kun ya regrese- la futura concubina salto del susto al escuchar aquellas palabras provenientes de una chica castaña con un elegante kimono rosa pálido que al verme distorsiono su rostro alegre por uno lleno de terror –KYA… Ayuda el intruso esta aquí- grito inmediatamente la mujer. Entre en estado de desesperación y tome la espada que se encontraba a unos pasos de mí, la desvaine y tome a la futura concubina como mi rehén.
La chica castaña se quedó en shock al ver como el filo de aquella espada rosaba la garganta de la futura concubina, aproveche aquello y tome fuertemente el brazo de esta para comenzar a correr desenfrenadamente, pronto comencé a sentir como los guardias nos pisaban los talones y anqué yo quisiera aumentar el paso la chica no ponía nada de su parte.
Logramos salir del palacio sin un rasguño y podía presentir que la razón por la que no atacaban es porque no quería lastimar a la doncella, la cual tenía por cierto un nombre demasiado raro, como dijo la castaña molesta así "Deku", valla nombre para una chica.
Al salir comenzó a llover, y mientras más avanzábamos el agua intensificaba hasta convertirse en una tormenta, mi visión se veía afectada por la lluvia, haciendo que corriéramos a siegas, me detuve abruptamente al darme cuenta de que estábamos al filo del acantilado, donde en el fondo se escuchaba la furiosa corriente del rio, coloque a la chica delante mío como un escudo, y antes de poder buscar otra salida ya estábamos rodeados. A pesar de la lluvia pude observar que el mismísimo emperador encabezaba aquel ejército.
-Oye maldito hijo de p*t*, devuélveme a Deku ahora mismo…- dijo aquello con un rostro lleno de pura rabia y podía observar pequeñas chispas creándose en sus manos, si no mal recuerdo el emperador Katsuki Bokugou podía crear explosiones con sus manos, una habilidad que solo podía ser usada con una espada.
Las personas en este mundo tienen habilidades que dependiendo su crianza pueden ser usadas, en el caso de los samurái su habilidad siempre se presenta cuando empuñan su espada, y para nosotros los ninjas no hay necesidad de usar algún objeto para usarlo ya que lo hacemos atreves del cuerpo. Las palabras de mi madre vinieron a mi mente como un recuerdo fugaz.
Como no tenía salida intente empujar a la chica hacia adelante pero para mí mala suerte resbale y me la lleve con migo hacia el acantilado, la chica extendió su mano hacia enfrente intentando llegar al emperador quien grito el nombre de la chica desesperado y esta grito "Kat-chan" no logre asimilar bien su voz porque automáticamente mi cuerpo acerco a la chica a mi pecho en un vago intento de protegerla, rápidamente golpeamos el agua, saque a la chica al superficie, pero pronto fuimos hundidos por la corriente quien nos arrastraba hacia una cascada, intente congelar el rio pero no podía concentrarme adecuadamente, al final ambos caímos por la cascada y en ese momento todo se volvió de color negro.
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Desperté bastante adolorido al parecer tenia bastantes rasguños y mi cogulla ya no estaba, mientras asimilaba lo ocurrido encontré la manta de la chica a la que rapte, de seguro me odia, ya puedo imaginarme la ola de insulto que recibiré en cuanto la encuentre. Logre distinguir su kimono cerca de la orilla me acerque rápidamente encontrándome con unos cabellos verdes desordenados y unas mejillas pecosas… mi corazón dio un vuelco, mis ojos se humedecieron era "Midiroya Izuku" aquel niño que me había salvado años atrás… por lo visto es un doncel uno muy hermoso por cierto. Toque su rostro y me percaté de que estaba totalmente helado por lo que use aquel lado izquierdo que tanto odio, pero así podría mantener su temperatura normal. Lo tome en brazos lo cual me hizo sentir nervioso, nunca me había sentido de esa manera, es como si tuviese miedo a romperlo, aun con miedo lo acerque a mi pecho y comencé a emitir calor… lo cargue de esa manera por un rato por el bosque buscando un lugar donde descansar para mi buena suerte encontré una casa abandonada, me introduje en ella y visualice un futon algo viejo y polvoso pero no había nada mejor, lo coloque en este para poder quitarle la ropa mojada dejándolo en ropa interior, al hacerlo mi podía sentir mi cara arder, trate de no tocar mucho su piel y donde fue inevitable se sentía tan tersa, como si tocara la prenda de seda más fina, su piel es tan blanca y al parecer había una que otra peca adornado su pecho.
Yo también me quite la ropa mojada y encendí una fogata colgando alrededor de esta la ropa, era una suerte que al agua haya parado, así se podían observar las estrellas y la gran luna iluminaba el cielo.
-Midiroya- lo pronuncie casi como un susurro, recordando el día que nos conocimos.
Continuara…
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Gracias por leer, espero y dejen Review, me encantaría leerlos…. Hasta la próxima =0.0=
