N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Princes Of Tennis no me pertenece.
Capítulo 2: Guardián
La cobriza corría tan rápido como sus piernas le permitían, Dios dolía demasiado, era horrible que la persona que amaba la tratara de esa manera, tropezo con varias personas pero poco le importo, solo quería alejarse cuanto antes de allí, no quería saber nada de nadie durante un tiempo, siguio corriendo, doblo por un pasillo que llevaba a una biblioteca, nunca nadie iba allí así que el llorar en ese lugar era su mejor opción porque si Seiichi llegaba a verla en ese estado iría en busca de Marui armando una pelea que era lo único que deseaba evitar en ese momento.
Subio unas escaleras doblando de nueva cuenta un pasillo hasta que choco con alguien, cayo al suelo en una caída un tanto aparatosa puesto que las escaleras estaban a tan solo centímetros, cerro los ojos sintiendo que alguien la tomaba de la cadera tratando de que no se golpeara más de lo necesario, rodaron por los escalones y ella solo se aferro a algo, no supo a que pero no se solto de allí, cuando dejaron de caer abrio con cuidado los ojos mirando a un chico de cabello plateado que la miraba con suma preocupación aunque ella estaba más preocupada por él.
- ¿Te encuentras bien? - pregunto este con una mueca de dolor, ella miro sus manos que estaban hechas puños en la camisa del chico que respiraba con dificultad, lo mínimo que debio de haberse lastimando fueron las costillas, de inmediato bajo la mirada con una mueca de miedo - L-Lo siento, ¿te encuentras bien? - pregunto apartandose un poco, intento levantarse pero cayo al suelo, al parecer se había lastimado el tobillo, el chico la sostuvo con cuidado antes de golpearse de nueva cuenta contra el suelo pero hizo una mueca de dolor horrible.
Entonces fue cuando lo miro e hizo una mueca de espanto llevandose las manos a la boca al darse cuenta de quien era... Ootori Chotarou, capitán del equipo de futbol de la universidad, miembro del equipo de tenis, vicepresidente del consejo estudiantil, futuro heredero de la Coorp. Holding dedicada a varias ramas del mundo industrial, modelo en sus tiempos libres, asediado por miles de chicas, estaba muerta en pocas palabras, sus fans la iban a matar si algo malo le había sucedido, este al ver su cara solo rió un poco encarnando las cejas, si que se había lastimado.
- ¡O-Oh por Dios! ¡¿Estás bien?! ¡Debo llevarte a la enfermería! - se iba a levantar pero este la sostuvo por la muñeca negando con la cabeza, no podía levantarse del todo y ella tampoco - Ninguno de los dos estamos en condiciones, llamare a uno de mis amigos, tranquila, fue un accidente - aseguro este haciendose un poco adelante, estaba recargado en la pared con las piernas abiertas y ella entre las mismas, tecleo algo con rápidez para guardar de nueva cuenta su celular, le sonrió amablemente cuando ella esperaba que le gritara.
- Me llamo Ootori, ¿cómo te llamas tú? - pregunto inclinando un poco la cabeza, ella bajo la mirada, la iba a odiar, ya se veía siendo acosada por sus fans, su vida en la universidad estaba contada - R-Riuzaky Sakuno - contesto mordiendose un poco el labio, este la tomo del mentón con suavidad para sonreirle, ahora entendía porque era asediado por las chicas, tenía una linda sonrisa - Un gusto Sakuno - se escuchaban algunos pasos y tuvo miedo de pronto - ¡Ootori! ¡Ootori! - suspiro un poco escuchando la voz de varios chicos, al menos no eran mujeres.
Antes de darse cuenta tres chicos estaban allí a su lado mirandolos espantados - ¡¿Q-Qué sucedio?! - pregunto un chico de ojos verdes y cabello negro alarmado al verlos a los dos en el suelo - Fue un accidente, ella venía caminando, yo corriendo y termine por chocar con ella así que ambos rodamos, fue mi culpa - aseguro con una leve sonrisa, ella volteo la cabeza mirandolo consternada, no entendía porque mentía, quiza sabía que le preocupaba a ella el ser agradedida pero no por eso tenía que mentirle.
- ¡Te he dicho miles de veces que no corras por los pasillos! - grito un chico de lentes mientras caminaba donde él para agacharse a su altura con una mirada furiosa - Lo siento - se disculpo pero este solo golpeo su cabeza con la mano abierta - No puedes caminar así que supongo que tendremos que cargarte al igual que a la dama - Ootori asintió con la cabeza, un chico de cabello castaño que tenía una gorra la llamo al tocarla por el hombro mientras miraba al peliplateado con una mirada de muerte que provoco la risa de este mientras negaba con la cabeza.
- Sube - asintió dando media vuelta para aferrarse al cuello de este que paso las manos por sus rodillas para alzarla con cuidado, gimio de dolor cuando sintio un dolor punzante en su muñeca derecha y en su espalda, ladeo un poco la cabeza mirando al chico peliplateado que se sostuvo del chico de lentes mientras otro de cabello negro lo ayudaba a levantarse - Seras imbécil, cuando Atobe se entere veras como te deja peor - hablo este y Ootori solo sonrió negando con la cabeza - Lo siento pero en verdad fue un accidente, llegaba tarde - se encogio de hombros restandole importancia al asunto.
- ¡Pero lo peor es que te llevaste a la pobre chica, deberas disculparte como es debido después! - alardeo el chico de cabello castaño que la cargaba - Lo hare Shishido-san - aseguro cuando comenzaron a caminar, iban lentamente puesto que este no podía y a cada paso que daba tensaba la mandíbula en un claro gesto de dolor, Sakuno solo deseaba desaparecer, iba a morir muy jóven de eso si que estaba segura.
Guardo sus últimas cosas en el casillero cerrandolo con fuerza, estaba molesto con Sakuno, siempre interrumpía los momentos más importantes de su vida, quiza no era cuestión de agarrarsela contra ella pero así veía las cosas, salio caminando por el campus cuando noto a unas chicas gritando histéricamente, lo que le faltaba, lo menos que quería era escuchar esos gritos de fans locas en esos momentos pero algo llamo su atención, el grupito de las locas se fue apartando dejando ver a su enemigo número uno, Ootori Chotarou, como lo detestaba.
Ese chico era su némesis por decirlo así, no lo toleraba en lo absoluto, al parecer estaba lastimado por la manera en que el grupo de sus tontos amigos lo ayudaban pero entonces fue su turno de quedarse de piedra, Sakuno estaba siendo cargada por el esúpido de Shishido, odiaba a ese grupito más que a nada en el mundo aunque fueran sus compañeros en el equipo de tenis de la universidad, se pregunto que hacía ella con ellos, camino un poco más hasta colocarse delante de todos, la cobriza no se había dado cuenta de su presencia puesto que estaba recostada sobre la espalda del tipo.
- ¿Podrías hacerte a un lado Marui? - pregunto Ootori con una sonrisa, miro hacía los lados, nadie del grupito de las locas estaba ya aunque muchos ojos veían la escena a lo lejos, sonrió un poco - ¿A quién debo agradecerle el verte lastimado? - pregunto con burla ganandose miradas de odio de los amigos del peliplateado lo que solo incremento su felicidad - Fue un accidente con Sakuno-san, en serio apartate, ella se encuentra mal y quiero llegar cuanto antes a la enfermería - en ese momento no supo porque pero miro a la chica que seguía sin mirarlo, apostaba que ya sabía que él estaba allí.
No entendio porque se preocupo un poco por ella, no lo entendía, no le agradaba estaba seguro de ello - La llevare yo así que bajala de tu espalda - miro a Shishido que encarno una ceja como no creyendo lo que estaba diciendo, él tampoco lo creía, escucho la risa de Ootori lo que comenzo a sacarlo de sus casillas - El accidente lo tuvo conmigo, es mi responsabilidad - indico a sus amigos con la mirada que continuaran con su camino, miro a Sakuno que ni siquiera le dedico una mirada y antes de darse cuenta caminaba detrás del grupo.
Su cuerpo se mando por si solo porque jalo del brazo con brutalidad a Shishido que no controlo el peso con una sola mano de la chica provocando que terminara en el suelo, ella grito de dolor, eso no había salido como lo tenía planeado - ¡Eres un animal! - le grito Akaya mirandolo con furia, era una de esas personas que no toleraban que le hicieran daño a las personas sobretodo si eran chicas - ¡¿Estás bien?! - pregunto Shishido corriendo donde Sakuno que tenía ambas manos sobre su cadera mientras se mordía el labio en un gesto de dolor claramente.
Iba a ir donde ella pero el puño que se impacto sobre su mejilla se lo prohibio terminantemente, Ootori tambaleandose lo sujeto por su camisa con un gesto de furia - No se que relación tienes con ella, poco me importa pero intenta acercarte un milímetro más de lo debido y te rompo la cara, desde hoy, en este mismo momento me declaro su guardián así que alejate de ella Marui - dio media vuelta con una mano en las costillas caminando donde Shishido sostenía a la cobriza de nueva cuenta, la miro sujetarse al cuello de ese sujeto y la furia bombardeo en su cuerpo, era en serio, odiaba a esos tipos.
Se encontraba recostada en la camilla, no enía heridas graves en la cadera gracias al cielo o su madre la hubiera reprendido seriamente, tenía una esguince de primera grado en la muñeca derecha, su espalda estaba bien igualmente solo tenía una leve hinchazón que se bajaría con el medicamento que el médico de la universidad le receto, al lado estaba Ootori aún siendo atendido - ¡Eso duele, tenga cuidado! - grito en un gesto de dolor cuando se escucho un golpe, lo más seguro es que hubiera sido golpeado por uno de sus amigos, no podía ver por la cortina que la enfermera había corrido puesto que este había sido obligado a quitarse la camisa y ella la blusa.
- ¡No le grites a la enfermera, pide disculpas! - grito uno de sus amigos y escucho las risas de sus amigos, sabía que él en cualquier momento no se comportaría así pero el dolor le ganaba, le dolía un poco la cabeza, el ver a Marui solo le había afectado más de lo previsto, se sentía dolida por la manera en la que había provocado que cayera de nueva cuenta, en verdad que con eso demostraba que la odiaba en serio, eso solo acrecentaba el dolor en su corazón, la cortina fue corrida y miro a los chicos que seguían riendo.
- Le informamos a sus padres de la caída, estaran aquí en veinte minutos - sentencio la enfermera haciendo una reverencia para salir de allí, ella no pensaba que en verdad sus padres fueran, lo más seguro era que mandarían a su chofer y listo, no más - Lo lamento hemos sido muy descorteses, mi nombre es Oshitari Yuushi - hablo un chico de lentes con una sonrisa y una leve inclinación de cabeza, ella hizo lo mismo mientras sonreía - Me llamo Kirihara Akaya, un gusto - el chico de ojos verdes la saludo con una efusiva sonrisa.
- Shishido Ryou, un gusto - el chico que la había cargado sonrió y ella le devolvio la sonrisa - Riuzaky Sakuno, el gusto es mío - los tres abrieron los ojos sorprendidos al saber su nombre y ella se mordio el labio, lo menos que necesitaba era esa reacción - Si chicos ella es la modelo en la revista Lotty Free, la heredera de Coorp. Andra, la actriz que participo en una novela o como se llame, la inspiración del escritor más famoso de Japón para una saga de libros, la creadora de las cafeterías Mango Six, la dueña de las tres pastelerías más famosas de Japón, fin, cierren la boca - hablo con calma el peliplateado.
Ella ladeo la cabeza y lo observo con el torso descubierto aunque estaba vendado, seguro unas costillas se había roto, se mordio el labio sintiendose culpable por la caída - Debes disculparte como es debido - hablo Oshitari con un tono de reprimenda en la voz, este ladeo la cabeza pero asintió - ¿Te parece que me proporciones tú número de celular? - pregunto este y ella de inmediato tomo el celular para teclearlo y entregarselo de nueva cuenta, él no tenía nada que hacer, ella le debía más a él y se iba a encargar de pagarle.
- Te llamare - sentencio el peliplateado con una sonrisa sincera cuando la puerta se abrio dejando ver a una mujer rubia que corrio donde este para golpearlo con el puño en la cabeza y después abrazarlo mientras tomaba aire - Me diste un buen susto Chotarou - parecía su madre, el aludido solo rió un poco murmurando algo por lo bajo, la puerta se abrio de nueva cuenta dejando ver a su mayordomo con una sonrisa de disculpa, seguro una excusa por eso alzo la mano negando con la misma - El auto la espera - asintió mientras se sentaba en la cama y de un salto se colocaba de pie, su muñeca derecha estaba vendada y su tobillo igual, tomo las muletas que este le extendio y agradecio en silencio.
- Fue un gusto conocerlos pero necesito descansar, p-puedes llamarme cuando quieras y... lo siento de verdad - le sonrió a Ootori que asintió con la cabeza mientras la señora rubia la miraba con una ceja encarnada, salio de allí a como las muletas le permitían, solo quería descansar un poco.
Miro el auto y el alma se le fue a los pies, a su lado estaba Marui que la miraba fijamente, si fuera por ella saldría corriendo pero era obvio que su tobillo no se lo iba a permitir - En un momento subo - se dirigio a su mayordomo que asintió con la cabeza rodeando el auto para abordarlo, la cobriza lo miro fijamente, esperando a que hablara, lo menos que le apetecía en ese momento era tener una pelea con él, su cabeza dolía - ¿Cómo conoces a Ootori? - pregunto y algo dentro de ella se quebro, era una tonta por pensar que estaba preocupada por ella.
- Lo escuchaste tú mismo, me ayudo porque caí por las escaleras por mi culpa - fue todo lo que dijo y le sorprendio el no tartamudear delante de él porque siempre terminaba haciendolo, él lo noto por eso se acerco más, no podía retroceder así que solo lo miro quedarse cerca de su persona - No cabe duda de que eres tonta - quería golpearlo hasta medio matarlo pero se contuvo para solo mirarlo con la vista baja - V-Vete - pidio apretando las muletas y este la tomo con brusquedad del mentón obligandola por completo a que lo viera, la estaba lastimando con sus dedos.
- No quieres que lo haga, te encanta tenerme delante, te gusta que este al pendiente de ti, puedes mentirle a cualquier persona pero no a mí, te conozco desde niña, tú me amas, no te hagas la tonta pidiendo que me vaya porque no lo deseas ¿me equivoco? - se mordio el labio tratando de no llorar pero era demasiado, dolía horrible que la tratara de esa manera, como si fuera poca cosa a sus ojos, se había denigrado al hecho de ser solo un "acostón", lo había hecho porque él lo necesitaba y eso la había terminado por enterrar.
- Se valiente y grita que me vaya, no puedo creer que me pidas eso cuando ni tú te lo crees, en verdad eres tonta - las lágrimas estaban a punto de salir, no tenía el valor suficiente como para gritarle, no podía porque era la persona que provocaba sus sonrisas pero al mismo tiempo era la que más daño le hacía - ¿Lo ves? ¡Lo ves! No puedes gritarme Sakuno - sentencio este mientras la volvía a tomar del mentón con fuerza, varias lágrimas se deslizaron por sus ojos, dolía que le dijera cosas como esas cuando estaba lastimada físicamente.
- ¿Podrías soltar a mi novia? Odio que la toquen - una mano la sujeto por el antebrazo para apartarla de Marui, se tambaleo por el peso de las muletas pero estas le fueron quitadas con un gesto rápido y de pronto se vio aprisionada por unas manos que pasaron por su cintura en un gesto gentil, Marui tenía los ojos abiertos y una clara expresión de furia - ¿Qué? - pregunto no creyendo lo que Ootori acababa de decir, este solo rió suavemente mientras besaba su cuello - Es mi novia, te dije antes que iba a ser su guardián, no pensaba revelar nuestra relación pero soy celoso - hablo claramente este con un tono leve de furia en su voz.
- Mientes porque tú querida novia ayer... - iba a decir algo pero su mirada vidriosa lo hizo guardar silencio, al menos no era tan despiadado como creía - Dilo, completalo Marui - lo reto este y el pelirrojo solo los miro con una sonrisa burlona - Con que poca cosa te conformas Ootori, tus espectativas deberían ser más altas, es una niña - volvio a morderse el labio ante esas palabras, claro que no era una niña, si pensaba que no era despiadado pues se equivocaba... de nueva cuenta, el agarre en su cintura se intensifico un poco.
- Al menos es una niña pero no una zorra como Yura - setencio fríamente este, Marui no se movio, creía que lo iba a golpear pero tan solo se encogio de hombros con la vista fija en ella - Puede que lo sea pero no lo creo porque ayer tú novia estuvo en mi cama, que tengan un lindo día - dicho esto continuo con su camino como si nada, ella temblo, eso había sido demasiado, no tenía porque decir eso, no tenía derecho - ¿Estas bien? - pregunto Ootori sacandola de sus pensamientos, al parecer no le había puesto demasiada atención a lo que este acababa de decir.
- G-Gracias, no tenías que mentir - aseguro ella y este negó con la cabeza, se veía un poco mejor - Te dire esto, él no te iba a dejar en paz, nunca, por eso dije lo que dije, odio tener que decirte esto pero creo que lo mejor es que me sigas el juego, si Marui se entera de que mentí no iras tras de mí porque sabe que conmigo no puede pero ira trás de ti, sigue el juego Sakuno - pidio este, ella lo pensó de verdad que lo hizo, amaba a Marui pero no quería que fuera tras su cabeza por mentir o por participar en una mentira de Ootori.
Se sujeto de su camiso y lo beso en la mejilla con delicadeza asintiendo con la cabeza, era consciente de que miles de ojos los veían pero poco le importaba, lo hecho estaba hecho, había aceptado el juego, solo esperaba no arrepentirse porque entonces si que todo iba salir de mal en peor, lo bueno era que tenía un guardián, eso era lo mejor que le estaba pasando.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
