N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 3: ¡Basta!

- ¿Puedes caminar? - pregunto Ootori tomandola del mentón con suavidad para poder mirarla fijamente - S-Si - aseguro aunque su tobillo le dolía demasiado, el peliplateado le sonrió mientras negaba con la cabeza - No creo que me estes diciendo la verdad pero lamentablemente no puedo cargarte porque me duele una que otra costilla, de lo contrario no dejaría que caminaras - aseguro este y ella se sonrojo, parecía un caballero de la edad media, muy lindo sin duda alguna quiza esa era una de las tantas razones por las cuales miles de chicas iban tras él.

- N-No te preocupes, es decir, fue mi culpa así que esta bien - fue entonces cuando lo miro, su look era demasiado cómodo, los pantalones de mezclilla se ajustaban a sus piernas y caderas, dejaban ver los bóxers que poseía además de que la camisa blanca le sentaba perfectamente a su cuerpo, dejando ver su bien trabajado cuerpo, era lindo sin duda alguna, bueno lindo no... sexy sería la calificación perfecta - Te acompaño al auto - asintió mientras le entregaba las muletas con calma, la doctora había dicho que con aplicarse una pomada la hinchazón bajaría y mañana mismo no volvería a usarlas.

- ¿Por qué odias tanto a Marui? - pregunto de pronto y este la miro con una leve ceja encarnada, no debio haber tocado el tema en definitiva - Lo siento pero no puedo decirte eso, al menos no ahora - negó con la cabeza, estaba bien, no eran sus asuntos así que estaba bien, se detuvieron delante del auto y este abrio la puerta como todo un cabellero, se escucharon algunos gritos, los ojos de miles de alumnos estaban sobre ambos lo que solo la colocaba más que nerviosa, no sabía como comportarse ahora que era novia de Ootori.

- Oh que tonto soy, no te lo he pedido claramente - lo miro con confusión ante esa declaración puesto que en verdad no tenía ni idea de que estaba hablando, lo observo acercarse a su oído y temblo - Quiza es tarde porque Marui ya lo sabe pero... ¿quieres ser mi novia? - pregunto con calma, a ella le causo risa que le preguntara eso cuando oficialmente ya lo eran pero sabía que se estaba esforzando por al menos dejarselo en claro, eso solo se le hacía demasiado tierno, lo miro a los ojos asintiendo con un sonrojo monumental, hubiera deseado conocerlo antes en definitiva.

- Gracias por serlo - antes de procesar la idea este la tomo del mentón con suavidad como si temiera que fuera a romperse en cualquier momento, como si de una muñeca de porcela se tratara, junto sus labios con calma, a penas un roce que le provoco un leve revoloteo en el estómago, era un beso gentil, lleno de sinceridad por lo que sentía, se separo de ella no llegando a profundizar el roce y beso su frente para sonreirle después - ¿Puedo pasar por ti para traerte a la universidad? - pregunto y asintió.

La ayudo a entrar al auto y cerro la puerta despidiendose con la mano, el auto empezo con la marcha y ella solo ladeo la cabeza para ver desaparecer la figura de su ahora novio, dio un leve suspiro, la cabeza le dolía, mañana era un día importante para Marui, aún después de lo malo que este se había comportado con ella seguía preocupandose por él y eso no era una buena señal, debía de odiarlo pero en definitiva no podía porque lo amaba demasiado, se mordio un poco el labio, tenía que sacarse esa idea de la cabeza cuanto antes.


Marui entro con grandes prisas a su departamento, no, no pensaba ir a su casa, no porque mañana era ese día que tanto odiaba, el día en que su madre había muerto en un accidente de auto con su amante, él tan solo tenía ocho años pero a su padre poco le importo eso simplemente se lo dijo con todas las letras, no iría a su casa porque este no estaría y él por mucho que la odiara tenía que mantener las apariciencias de ir a dejarle flores, sin embargo, se mentía a sí mismo, no la odiaba, era su madre después de todo.

Siempre había sido una madre cariñosa, siempre lo cuidaba así que el odiarla nunca entraba en sus planes, dio un leve suspiro mientras destapaba la botella de whisky, luego estaba el asunto de Sakuno con Ootori, de todas las personas con las que podía tener lazos tenía que ser precisamente ese imbécil, no lo toleraba, lo odiaba con cada fibra de su ser porque en su momento lo había herido, bueno fue al revés, él lo había herido a él pero a sus ojos era diferente, ese día no tenía porque meterse en su camino, las cosas solo habían sucedido.

Camino hasta su habitación, tenía que dormir un poco, mañana iba a ser un día demasiado largo, se recosto sobre la cama, no entendía porque le molestaba tanto el saber que era novia de Ootori, ese tipo no diría las cosas tan a la ligera lo que quería decir que era verdad entonces ¿por qué se había acostado con él?, miles de preguntas rondaban su mente pero solo negó con la cabeza, ese no era su asunto, tenía que recuperar a Yura, tenía que alejarla del tonto de Niou cuanto antes, no podía permitir que estuvieran juntos, ella era de él, solo de él.

Tenía que ir a la tumba de su madre durante la noche, de esa manera al menos no sería visto tan buen hijo, aunque debía mantener las apariencias pero iría durante la noche para cubrir las lágrimas que cada año derramaba por la partida de su madre y eran verdaderas, él nunca lloraba por cosas pero la muerte de su madre siempre sería un tema aparte, agradecía que sus amigos nunca creyeran esas cosas de que lloraba porque de esa manera su imágen nunca se corrompía.


Dio varias vueltas en la cama, había terminado sus deberes escolares pero igualmente no podía dormir, pensaba en todo y a la vez en nada, su cabeza estaba complemente liada, no podía pensar con claridad, lo menos que quería era lastimar a Ootori, no lo conocía pero se le hacía una persona demasiado gentil, atenta con las personas, no quería lastimarlo, su corazón le pertenecía a Marui pero le era inevitable olvidarlo, algo no se lo permitía y se odiaba por eso o al menos se molestaba con sus pensamientos.

Tenía que dormir un poco, no quería que el que ahora era su novio se preocupara por ella, no deseaba darle más problemas de los que ya le había dado, dio un leve suspiro acomodandose sobre la cama para cerrar los ojos, era necesario tranquilizarse para pensar con la mente en claro, mañana lo único que tenía que hacer era alejarse de Marui para poderestar tranquila, no iría como cada año a verlo con una sonrisa para tranquilizarlo, no, no iba a ir, por primera vez en años no iba a ir a su lado, ya no, era momento de comenzar a preocuparse por ella, solo por ella.


- ¿Te encuentras bien? - Jackal le pregunto con calma y asintió con la cabeza, la verdad es que no estaba bien pero no pensaba decirselo a su amigo, era de sobra que ese día era el día negro en su vida y ellos siempre fingían olvidarlo a petición de él puesto que le molestaban las preguntas como esas, siguieron caminando con calma cuando unos gritos se escucharon, lucho contra todo su autocontrol por no voltear pero le fue inevitable, no estaban lejos del estacionamiento por lo que le fue posible ver el auto estacionado de Ootori.

Este bajo del mismo para rodearlo y abrir la puerta del copiloto, Sakuno ya no traía muletas, sintio un leve alivio por esa noticia, la tomo de la mano para ayudarla a bajar y cerrar la puerta de nueva cuenta, le dedico una sonrisa para tomar sus libros y empezar a caminar, viro la vista, no quería ver más, odiaba esa sensación de incomodidad cada vez que los veía, no entendía a su organismo, esa sensación se asimilaba un poco con la de ver a Yura de la mano de Niou, quería matarlo pero se estaba conteniendo para no hacerlo.

- Olvidala amigo, ella no lo vale - le mando una mirada de muerte a su moreno amigo quien solo suspiro, ella lo valía, no por nada le comproba siempre lo que quería, no por nada siempre estaba con ella mimandola, ella lo valía todo, continuo con su camino pasando por la pareja que se comía la boca, odiaba que alguien más la besara, ella le pertenecía pero no podía hacer nada, al menos no por el momento, continuo como si nadie lo estuviera viendo con esa mirada de lástima, no, no era lástima.

Era incredulidad porque no entendían como no hacía nada ante la situación, pero estaba esperando el momento justo para arrebatarsela, porque era más que obvio que Yura estaba destinada para él, para nadie más.


- Te ves cansada, ¿dormiste bien? - le pregunto su novio y asintió con la cabeza, era mentira, había conciliado el sueño casi a las tres de la mañana, el calor de la mano de Ootori la calmaba y no sabía porque, continuaron con su camino con las miradas sobre ellos - ¿E-Estás mejor? - pregunto ella mientras se detenía en el pasillo, él asintió con la cabeza y ella negó con la misma, mentía, no sabía porque pero así lo pensaba - Bien, de acuerdo, no puedo jugar futbol durante un mes y tenis igualmente pero al menos puedo moverme - no supo porque o que pero solo actuo por instinto abrazandolo por la cintura.

Se escucharon gritos de las mujeres que maldecían a la cobriza pero eso poco le importo, solo quería abrazarlo, los brazos de su novio la rodearon con suavidad y sonrió, el calor era agradable, se mordio el labio con fuerza, era su culpa - Lo siento - se disculpo y este negó con la cabeza separandola un poco para besar su frente - No fue tu culpa, fue un accidente - aseguro y la cobriza asintió con la cabeza, este la tomo de la mano para seguir con su camino, sin embargo, se detuvieron por completo cuando Marui se coloco en su camino.

Ella estaba nerviosa de verlo, se veía normal, calmado como siempre, altanero igualmente - Estorbas - le señalo y Sakuno apreto un poco más su mano, solo quería irse de allí cuanto antes porque los estaban mirando - Si es la nueva pareja, en serio Ootori consiguete a alguien más... Riuzaky no vale lo suficiente - señalo y ella sintio una punzada de dolor, le dolía que la tratara de esa manera, no era justo en lo absoluto - Guarda silencio Bunta, no sabes nada - hablo muy seguro Chotarou y el pelirrojo encarno una ceja mientras reía un poco.

- ¡Vamos! Te hablo en serio, no lo vale te he dicho que ha estado en mi cama, cuando este en la tuya no creo que te pueda satisfacer, siempre ha sido una niña llorona, no puede estar sola demasiado tiempo, siempre se siente insegura, no creo que puedas con su carga emocional - arremetio este y Ootori solo lo miro con furia, ella tenía la mirada baja, toda la universidad estaba escuchando eso, ¿qué había de malo en ser insegura?, su vida le había dado las razones para serlo y él las conocía, no tenía derecho a hablar tan a la ligera.

- No creo que su noviazgo dure mucho... terminara aburriendote, no sabe nada de la vida, nunca ha tomando una gota de alcohol, no ha ido a una fiesta, es una nerd por completo, incluso con su carrera de modelo sigue siendo igual de tonta - señalo y ella solo quería que se detuviera, esas palabras se estaban clavando como dagas en su corazón, su risa retumbo en sus oídos por completo, quería irse de allí - En serio Ootori no te conviene una chica como ella... es por completo alguien inútil - no midio nada de lo que paso después.

Solo sintio que su puño se movio por si solo y se estrello con la mejilla de Marui quien ladeo la cabeza, tenía fuerza, puede que no fuera alguien deportista pero tenía fuerza, por eso entrenaba artes marciales - ¡Basta! ¡Vale, sere una tonta pero tú... tú eres la peor persona sobre la tierra! ¡Venga, quieres que juguemos a iguales bien! ¡Le tienes miedo a las tormentas, siempre que hay una corres a la habitación de tu padre y duermes con él, lo sigues haciendo por eso luego tienes ojeras porque te siguen dando miedo! ¡No puedes estar en lugares cerrados porque cuando eras un niño alguien te encerro en un baúl, no hablaste durante un año porque dijiste que habías visto un fantasma lo que solo te causo una visita al psicológo! ¡Eres inseguro, vaya que lo eres por esa simple razón siempre te miras en el espejo una hora antes de llagar a la escuela! ¡Le tienes pánico a los bichos porque cuando eras niño una mariposa se poso en tu cabello, gritaste como niña mientras llorabas! ¡Cuando tenías cinco años te caíste de un árbol, lloraste como una niña durante tres horas! ¡¿Quieres qué siga?! ¡¿No?! ¡Pues bien, entonces basta! ¡Basta con ir siempre tras de mí! ¡E-Eres un imbécil! ¡T-Te odio! ¡Te odio! ¡T-Te... - no logro completar esa frase cuando sintio unos brazos rodearla de la cintura para darle la vuelta.

Reprimio el grito cuando Ootori la cargo al estilo koala para pasar del pelirrojo que tenía la vista baja, estaba perdido en sus pensamientos, Sakuno solo se aferro al cuello de su novio mientras este acariciaba su espalda.


- ¡Aquí no hay nada que ver! - grito Jackal mientras lo empujaba con fuerza para que despertara, estaba completamente perdido en sus pensamientos, algo punzaba en su pecho, le dolía, era como si lo estuvieran lastimando con un puñal, jamás espero que de sus labios salieran esas palabras, nunca le paso por la cabeza que ella pudiera decir algo como aquello, ella nunca gritaba y menos a él, nunca podía decirle "te odio" a alguien y mucho menos a él pero lo había hecho, salio de su estupor cuando sintio un nuevo empujón de parte de su amigo moreno.

- Camina - le señalo y recompuso su actitud, tenía que seguir siendo el chico cool de siempre ante todos, su mejilla dolía - Si que pega fuerte - señalo Sanada colocando un espejo delante de su mejilla observando que estaba levemente marcada por el puño de Sakuno, estaba algo morada, cuando era niña siempre que comenzaba a retroceder por los insectos ella lo portegía alzando los puños, era buena persona con él pero él nunca lo valoro, sin darse cuenta estaba sonriendo, recordo la vez en la que ella le pidio que le enseñara a pelear.

Claro que había dicho que no pero al parecer había aprendido por si sola - ¿Eres masoquista? Estas sonriendo - le llamo la atención Shiraishi y él solo se encogio de hombros caminando hacía el salón, dolía saber que ella lo odiaba pero al menos sabía algo, si ella recordaba todas esas cosas era porque lo amaba más de lo que sentía, al menos aún tenía alguna oportunidad de poder recuperarla, una pequeña oportunidad de jugar con sus sentimientos pero la iba a aprovechar, sabía que ella iría a la tumba de su madre y aprovecharía esa oportunidad para conquistarla.


- Calma - le pidio Ootori tratando de que dejara de llorar pero ella no podía, no sabía como pero las lágrimas no cesaban, no podía dejar de llorar, se aferro al pecho de su novio llorando amargamente, no lo odiaba, lo había dicho pero aún dentro de ella sabía que no era del todo cierto, su corazón no le daba esa oportunidad por completo, sintio las caricias en su espalda que poco a poco la iban tranquilizando pero no podía porque el dolor era demasiado, la había humillado, ella nunca se hubiera atrevido a golpearlo pero lo había hecho y lo extraño era que no se arrepentía, al menos no del todo.

- L-Lo s-siento - se disculpo y su novio negó con la cabeza mientras ladeaba la cabeza acomodando un mechón de sus cabellos que estaban atados en una coleta baja, le sonrió tiernamente tratando de calmarla por completo - ¿Puedo preguntarte algo? - pregunto él con calma y ella asintió con la cabeza, quiza era demasiado pronto pero el peliplateado de verdad necesitaba saber la verdad, no sabía porque pero quería saberlo porque él también tenía algo que decirle a ella - ¿Qué relación tienes con Marui? - fue directo al grano, su padre siempre le había dicho que debía ser así.

- Lo conozco desde niños, siempre jugaba conmigo, fuimos amigos en esa época pero cuando llego su ex novia Yura dejamos de serlo, fue él quien termino nuestra amistad por completo, sin embargo... me di cuenta de que estaba enamorada de él - comento en voz baja evitando mirarlo a los ojos, le daba pánico que este la odiara por enamorarse de alguien como él , sin embargo, este la tomo con suavidad del mentón - Dame la oportunidad de hacerte olvidarlo... Sakuno... he estado enamorado de ti desde que te vi y no me refiero a la caída de las escaleras - hablo con calma y ella abrio los ojos ante esa confesión.

No entendía nada, ella estaba segura de que nunca se había cruzado con él, lo habría recordado o al menos eso pensaba, el peliplateado sonrió un poco mientas acariciaba sus mejillas con suavidad - Era tu primer día de clases, doble el pasillo de la facultad de contaduría, venías corriendo porque la ceremonia de apertura estaba a punto de comenzar, chocamos, caí sobre ti y mire tus ojos, me enamore de ti en ese momento, con pasos torpes te pedi disculpas y tú sonreiste, desde ese día siempre pense en ti pero tenía tanto miedo de acercarme y solo ser un manojo de nervios, hablo en serio cuando te digo que quiero algo serio contigo, por favor... dame una oportunidad - pidio mientras juntaba su frente con la de ella y cerraba los ojos.

Ella no recordaba ese día, había estado demasiado apurada por llegar a tiempo que al verse en su fila correspondiente dejo de pensar, quiza se le hubiera olvidado, no quería saber mucho de ese día porque Marui casi la había tirado unos metros antes al empujarla por chocar con Yura, sin embargo, al parecer tendría que hacer memoria, ella quería enamorarse de alguien como Ootori, alguien que la valoraba porque sabía que ese chico frente a ella la valoraba y mucho - S-Si - susurro y este abrio los ojos sonriendo con ternura.

- ¿P-Puedo... - noto un ligero sonrojo en las mejillas de su novio que miraba sus labios algo inseguro, asintió sintiendo igualmente los colores inundar sus mejillas y él se inclino rozando sus labios con calma, no queriendo profundizar más pero después noto que una de sus manos viajaba a su cuello por lo que ella se sujeto de su camisa cerrando los ojos, su aliento choco con el aliento a menta de él y se dejo llevar, un beso apasionado se formo por completo, un beso lleno de cariño, lleno de ansias de conocerse, lleno de sentimientos mezclados, sabía un poco a sal por las lágrimas previamente derramadas pero también sabía a dulce producto de los labios de él.

Se sentía por primera vez calmada, tranquila, segura... porque había empezado por gritar "¡basta!" a aquella persona que solo lograba lastimarla, eso de alguna manera le había dado fuerzas... todo estaba bien, al menos un poco.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews Antoinette Gray de verdad gracias por el apoyo que muestras en este fic, gracias por estar al pie del cañón conmigo dandome tu apoyo con cada comentario, si te soy sincera no soy capaz de decirte cuan agradecida estoy contigo por eso quiero pedirte algo... si quieres que escriba algo para ti dimelo por favor, esa sería la manera de decirte que estoy agradecida contigo, tengo pensado hacer una máquina de one shot´s de Ootori x Sakuno después de que termine la pendiente y me gustaría iniciarla con algo dedicado a ti, si quieres un fic o lo que sea por favor dimelo, siendote sincera estare más que encantada de escribir algo para ti. GRACIAS.