N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 6: Por Que Soy Un Idiota

Marui se separo de la cobriza después de unos minutos admirando que estaba sonrojada y con los ojos cerrados, Dios la imágen era demasiado para él, se separo de su cuerpo para acariciar su mejilla, en menos de algunos minutos iba a llegar el profesor a cargo de ambos así que debían apresurarse - Lamento romper el momento pero debemos darnos prisa - murmuro con voz calmada cerca de sus labios para que ella asintiera, se levanto tomando su mano para ayudarla, despeino un poco sus cabellos y la solto, ambos tenían que terminar pronto.

El silencio se hizo presente, él solo quería medio morirse, no entendía esa necesidad de su cuerpo para estar cerca de ella, era una bruja o algo así porque era la primera vez que se sentía tan hechizado, ni siquiera de Yura había estado pero la cobriza cambiaba todo su ser y eso en parte le molestaba un poco - ¿Terminaron? - ambos dieron un respingo cuando escucharon al profesor que los veía atentamente - Si - contestaron al unísono y no mentían puesto que las ventanas estaban limpias al igual que el piso así que habían hecho un buen trabajo.

- Bien, el rector quiere que esten enterados que es la última vez que tolerara peleas dentro del campus - el pelirrojo asintió aunque poco le importaba, le rompería una y otra vez la cara al peliplateado por alzarle la mano a la cobriza, antes muerto que permitir que le volviera a levantar la mano - Entendemos - concreto ella sin verlo, al parecer estaba nerviosa, eso si que le gustaba - Bien, pueden marcharse - como alma que lleva el diablo ella salio de allí con la escoba y una cubeta en la mano, encarno una ceja mientras reía, tomo los utensilios para salir con paso calmado.

Era divertido verla de esa manera, era en las unicas ocasiones en las que mostraba que era una niña y eso le encantaba demasiado siendo sincero, avanzo un poco más rápido para seguirla porque no se le iba a escapar en lo absoluto.


Sakuno bajo de prisa las escaleras no queriendo encontrarse con Marui, estaba nerviosa, no peor que eso, le tenía miedo, seguro que le decía que solo estaba jugando con ella y francamente no iba a poder con ello, le daba miedo ver su rostro con una mueca de burla por darle falsas ilusiones de nueva cuenta, dejo con cuidado los utensilios de limpieza para cerrar la puerta, iba a dar media vuelta cuando una mano paso por su cabeza hasta posarse sobre la puerta mientras alguien la tomaba de la cintura, se tenso al sentir el tacto del pelirrojo sobre su cuerpo.

Lo conocía demasiado bien por eso podía decir con seguridad que era él - ¿Pensabas irte sin mí? - pregunto este bajando la mano para abrir la puerta, la hizo con sutileza a un lado y dejo las cosas que había usado, cerro la puerta y la miro al parecer esperando una respuesta, temblo mientras retrocedía, no es que le tuviera miedo pero le daba demasiada vergüenza que le hablara así, que la conociera tan bien, que la besara cuando le había dejado en claro que nunca iban a tener nada, siguio retrocediendo hasta sentir que chocaba con alguien.

- Por lo visto es ella quien te tiene miedo a ti no a mí - se tenso al escuchar esa voz, sin pensarlo corrio donde Marui abrazandolo por la cintura mientras enterraba su rostro en su pecho cerrando los ojos, lo sintio tensarse por la sorpresa pero después podría con su genio ahora solo le importaba mantenerse alejada de Ootori a quien en verdad le tenía demasiado pavor - ¿Decías algo? - pregunto el pelirrojo mientras la abrazaba por la cintura tratando de calmarla un poco, solo quería que se fuera, le daba miedo, demasiado miedo después de que la golpeara.

- Teniendo en cuenta de que ella es una cualquiera no me extrañaría que fuera una masoquista - cerro los ojos no queriendo escuchar eso, no tenía derecho de decir algo como eso si ni siquiera la conocía bien, él le había dicho que estaba enamorado de ella pues que "hermosa" manera de amarla, apreto más la espalda del pelirrojo que solo suspiro - Cree lo que quieras, vamos - la separo para tomarla de la mano y comenzar a andar con ella de la mano apretandola un poco, no le dijo nada, quiza era la manera de decirle que odiaba que lo abrazara y eso solo la hundio un poco más, nunca iba a entender del todo a Marui.


Marui se detuvo en el estacionamiento soltando su mano para abrirle la puerta del auto, no pensaba llevarla a su casa claro estaba, ella iba a ir a su mansión le gustara o no - N-No te preocupes, llamare a alguien para que venga por mi - aseguro retrocediendo un poco, no quería sentir de nueva cuenta esa desilución - ¿De qué hablas? - pregunto comenzando a perder de nueva cuenta la paciencia, Sakuno era demasiado complicada para ser solo una jóven, actuaba como una adulta y eso no le gustaba para nada.

- L-Lamento haberte abrazado, no volvere a hacerlo pero por favor no te enojes conmigo... me das miedo cuando te enojas - bien retiraba lo dicho, no actuaba como una adulta o pensaba mucho las cosas o le daba miedo todo, no recordaba que ella fuera miedosa, por el contrario cuando eran niños ella siempre lo arrastraba a las aventuras, escalaban árboles, aún recordaba las heridas que se hacían porque exploraban su mundo como ella decía, parecía que no la conocía a pesar de haberla visto muchas veces desde lejos después de todo sus casas estaban una frente a la otra.

- ¿Qué te hizo tan miedosa? - pregunto tomando de nueva cuenta su mano, quería ir a comer con ella y hablar de algo verdaderamente importante pero ella no estaba poniendo de su parte - N-Nada - aseguro ella, era obvio que mentía pero después vería eso - Bien no pienso insistir por el momento, vamos quiero comer algo - con prisas la hizo abordar el auto y subio él, la notaba temerosa, Dios, eso estaba mal, antes de emprender la marcha la miro con una ceja encarnada - ¿Qué diablos te hicieron para ser tan miedosa? Antes no lo eras - sentencio y ella cerro los ojos negando con la cabeza.

Desesperado dio un suspiro, si no se lo iba a decir por las buenas pues sería por las malas, salio del auto desabrochandose con prisas el cinturón, rodeo el vehículo para abrir la puerta de la cobriza que se sorprendio, desabrocho su cinturón de seguridad y la tomo de la muñeca, abrio la puerta de los asientos traseros haciendola entrar no sin antes jalarla de la cintura para que se recostara, agradecía que los cristales estuvieran diseñados para que nadie viera lo que sucedía, el deportivo era lujoso, había terminado bajandole el capó solo para que nadie los viera.

- Dime la verdad - sentencio mientras cerraba la puerta una vez estuvo sobre ella, sabía que esa posición la incomodaba mucho por esa misma razón la había usado - T-Te estoy diciendo que no es nada, llevame a casa - ella no lo miraba, lo sacaba de quicio eso pero no iba a insistir, estaba bien, porque eso significaba que ella no le tenía confianza al menos no mucho en ese caso lo único que le daba por hacer era esperar a que ella confiara para poder obtener una respuesta, la jalo de la mano para tomar asiento en los asientos delanteros y emprender la marcha.

- No te llavare a casa, iremos a comer algo por ahí - ella no respondio así que tomo eso como un si, algo le molestaba, le molestaba que no le dijera que había sucedido, durante unos seis meses no la había visto, sus padres entraban y salían pero ella ni una ni la otra, había algo raro pero después investigaría ahora solo quería comer algo.


Aparco el auto para entregarle las llaves al chico mientras abrían la puerta del copiloto, odio la mirada del chico que se encargaba de llevarse los autos puesto que casi desnudaba con la mirada a la cobriza, camino hasta ella para tomarla de la mano y entrar, le mando una mirada de furia al chico que corrio hasta su auto, paso su mano por la cintura de Sakuno para entrar, conocía a la recepcionista porque después de todo el restaurant era suyo, su padre se lo había dado como regalo de cumpleaños.

- Quiero a todo mundo fuera ya, si regreso del sanitario y no lo estan me encargare de tu ineptitud - le sentencio pasando como si nada para arrastrar a la cobriza hasta el sanitario, necesitaba hacer algo con ella, cerro la puerta con calma del sanitario escuchando algounos gritos de indignación y maldiciones, poco le importaba, no le gustaba comer rodeado de gente o al menos ese día no porque Sakuno estaba con él, le dio la vuelta para que quedara delante del lavabo, tomo sus manos para lavarlas con las de él sobre las de ella.

Las seco con calma, se escucho el toquido de la puerta - Todo listo señor, ahora mismo serviremos la comida para marcharnos - no dijo nada, odiaba contestar si ellos ya sabían lo que tenían que hacer - ¿I-Irse? - pregunto ella no entendiendo nada pero la sintio temblar - Así es, solo estaremos tu y yo... cariño - noto por el espejo que ella se sonrojaba, Dios le estaba empezando a gustar eso por eso no dudo en pasar su nariz por su cabello sintiendola temblar y sostenerse del lavabo, paso por su nuca hasta su cuello y lo mordio.

Si algo que tenía y que le encantaba era dejar marcas en el cuerpo de sus víctimas porque lo admitía aún en su noviazgo con Yura le era infiel por eso no dudo en morder un poco fuerte su cuello mientras la sostenía por las caderas, se aparto mientras acomodaba su cabello con una mano - ¿E-Eres un vampiro? - pregunto ella con un hilo de voz, solto una suave risa mientras negaba con la cabeza, no, por supuesto que no lo era, en lo absoluto - Vamos - la jalo de nueva cuenta para caminar, el restaurant estaba completamente vacío.

Camino hasta la mesa de siempre ayudandola a tomar asiento, después él hizo lo mismo y la miro fijamente soltando un suspiro, era hora de ponerse serio con ella porque iba en serio con lo que iba a decir - Se mi novia - no, no era una pregunta, era una afirmación, ella lo miro con los ojos abiertos tratando de no temblar pero no lo había conseguido - ¿E-Eh? - quizo medio matarla, ¿por qué no entendía las cosas a la primera? bueno así era ella y así le gustaba así que no le quedaba de otra más que de contenerse con lo de medio matarla.

- No te lo estoy pidiendo, seras mi novia, quiero decirte que me molestaba que estuvieras con Ootori, me sacaba de quicio ver que sostenías su mano, que te besaba, el ver que te había alzado la mano provoco que la ira fluyera en mí por completo, no pienso dejar que alguien más te bese o te toque así que desde hoy eres mi novia - Sakuno lo miraba con asombro, eso no podía estar pasandole, debía ser una broma porque él no era de esas personas que decían sus sentimientos tan a la ligera por el contrario, él era una persona completamente cerrada.

- Come, cariño - se sonrojo ante ese apodo lindo, no se lo esperaba, juraba que ni con Yura lo había escuchado decir algo como eso, negó con la cabeza mientras se levantaba, odiaba las bromas, él la miro con una ceja encarnada, ¿y ahora qué diablos estaba haciendo esa mujer? - N-No, deja de burlarte de mí, tú no eres así, tú no me dirías algo como esto, no quiero ser tu juguete solo para regresar con Yura - sentencio dando media vuelta sintiendo las lágrimas a punto de salir de sus ojos, estaba más que dolida, solo quería salir de allí.

Marui se levanto de inmediato para caminar hasta donde ella, la aprisiono entre sus brazos y la sintio temblar, entendía de verdad como se sentía, lo entendía a la perfección porque la había lastimado después de haberla "violado" porque lo reconocía, no había sido bueno con ella en la intimidad, sabía que había sido un tonto por como la había tratado, no iba a ser tan sencillo como para que la cobriza aceptara y ella, era más obvio que no así que tenía que arreglarselas para que ella creyera en él porque de verdad iba en serio.

- Se que te hice daño, lo siento de verdad Sakuno, solo quiero que estes conmigo, que seas mi novia, lamento todas las veces que te hice llorar pero lo hice porque soy un idiota y no valoraba tu presencia ahora lo hago no porque eras la novia de Ootori sino porque algo me dice que tengo que hacer esto, te quiero y es en serio - ataco con calma mientras la sentía sollozar, la solto para darle media vuelta y abrazarla, ella paso sus manos por su espalda abrazandolo con fuerza, la sintio temblar mientras lloraba, odiaba realmente verla llorar.

- S-Si - sonrió con calma para besar sus cabellos, se quedaron así un poco de tiempo hasta que ella se calmo - Debemos comer algo princesa - la tomo de la mano mientras ella se limpiaba las lágrimas, tomaron asiento y él le sonrió para comenzar a comer al igual que ella, Marui por fin podía decir con certeza que se sentía cómodo con alguien aunque jamás hubiera esperado que fuera con ella pero bueno las complicaciones le encantaban.


La ayudo a bajar con calma del auto para admirar la mansión donde ella vivía, era hora de enfrentarse a sus padres, sabía que estos lo querían pero también sabía que quiza lo odiaban por hacerla sufrir - Vamos - ella lo tomo de la mano, a sus padres no les había dicho que Ootori había sido su novio así que la ventaja era que no le dirían nada, la puerta fue abierta por su madre que había estado viendo por la ventana de la sala, miro al pelirrojo con una enorme sonrisa - ¡Por fin! ¡Por fin! - y ninguno de los dos entendía de que hablaba hasta que se lanzo en abrazo efusivo sobre ambos.

- Mujer que los vas a asfixiar - señalo su padre desde atrás más calmado al ver quien era el novio de su hija, no le hubiera gustado que fuera otra persona más que Marui porque lo conocía muy bien - ¡Vamos, vamos! - los jalo a los dos hasta la sala, Marui estaba aún en estado de shock, no se esperaba en definitiva una bienvenida de esa manera, de hecho no se esperaba nada bueno en pocas palabras - ¿Quieres algo de tomar? - pregunto la señora de cabello caoba que lo miraba cosa que lo hacía sentir nervioso pero no iba a decir nada.

- Un té estaría bien - aseguro y la señora le hizo un gesto a una de las mucamas que se retiro con una reverencia - ¡Un vaso de leche caliente para mi niña! - Sakuno se sonrojo ante el pedido de su madre lo que le causo una suave risa, sin ponerse a pensar en nada la tomo del mentón besando suavemente sus labios sin llegar a profundizar, no fue hasta unos segundos después que se dio cuenta de donde estaban por lo que se separo de inmediato, él nunca se comportaba así pero sabía que con ella tenía que hacer las cosas bien.

- ¡Que bonito, que lindos! - la cobriza miro a su madre con súplica en los ojos para que se contuviera un poco - Mujer por favor - agradecio a su padre que le dijo con la mirada que le bajara un poco, las bebidas llegaron y él tomo su té con calma mientras Sakuno hacía lo propio con su leche - ¿Tienes algo que decirnos Bunta-kun? - pregunto la señora y él casi se atraganto con la bebida lo que le valio algunas palmaditas en la espalda cortesía de su novia quien le sonrió tratando de calmarlo, estaba nervioso y eso solo significaba una cosa, quería ir muy en serio con Sakuno.

- Soy novio de su hija y solo quería dejarles en claro que no pienso lastimarla por el contrario quiero algo serio con ella, mañana es sábado y tenemos la primera semana de vacaciones por lo que planeaba ir a mi casa de playa, deseo que me den el permiso de llevarla conmigo - hablo mientras tomaba su mano, noto el sonrojo monumental en las mejillas de su novia, era una ternura, por lo general odiaba ese tipo de expresiones porque se había acostumbrado a estar con alguien como Yura que no tenía "vergüenza".

- Recuerden usar protección - señalo la madre, Sakuno se cubrio el rostro con ambas manos queriendo desaparecer - ¡Mujer, que mi niña tiene que llegar virgen al matrimonio! - no logro evitar estremecerse, él la había despojado de su primera vez no siendo bueno con ella, se atraganto con su saliva y solo desvio la mirada, no deseaba morir a manos del padre de la cobriza - Bien, claro que puedes llevarla contigo Bunta-kun - sonrió colocandose de pie, era momento de ir a su casa para preparar lo nocesario para el viaje.

- En ese caso me retiro, prometo cuidarla bien - aseguro mientras la tomaba de la mano para levantarla, necesitaba un beso antes de marcharse - Confiamos en ti, oh por cierto Sakuno... el ese - la cobriza asintió con la cabeza ante el comentario de su madre, ¿el ese?, ¿de qué diablos hablaban?, su padre le sonrió en señal de aprobación, sintio que su novia la arrastraba hacía a algún lado - ¿Sakuno? - la llamo pero ella solo siguo caminando, subieron las escaleras con prisas, al parecer iban a ir a su habitación, sonrió como idiota pero se dio cuenta de que no iban por eso, tenía que dejar de mal pensar las cosas cuanto antes.


La puerta se abrio y observo la habitación de Sakuno, vaya que había crecido porque no estaba como la recordaba, con miles de rosas en el tapiz a excepción de los peluches de la cama, eso seguía tal y como recordaba - ¿Qué hacemos aquí? - pregunto y ella solo camino hasta el que parecía ser su armario, busco algo y le extendio una caja de regalo - G-Ganaste en natación en nivel universitario hace tres meses, t-te iba a dar algo pero como siempre me corriste con la mirada porque estabas con t-tu novia... así que quería dartelo de verdad - añadio ella con el rostro bajo.

Sonrió para tomar el regalo y abrazarla, ella se sorprendio pero correspondio al abrazo, la apreto más contra su cuerpo - Lo comprabamos... soy un idiota, lo siento de verdad, gracias - la separo para besarla con suavidad, tendría que arreglar las miles de situaciones en las cuales la había tratado mal, lo haría durante esa semana que sería para los dos en definitiva inolvidable.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.