N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Capítulo 8: Celos Injustificados

Sakuno se removio un poco en la cama, sentía un poco de frío además de que la mitad de su cuerpo estaba medio entumecido, abrio poco a poco los ojos tratando de no despegarse de los edredones, la ventana de la habitación estaba entreabierta, busco con la mirada a Marui pero no lo encontraba, quería levantarse pero se sentía cansada en extremo, un leve destello de algo acudio a su mente, ¿un recuerdo?, no, no podía ser cierto, su pscológo decía que ella no soñaba en lo absoluto y era verdad porque no recordaba haber tenido sueños en muchos años, bueno no muchos pero como mínimo desde sus seis o siete años, no recordaba muy bien la edad.

Cerro brevemente los ojos y la silueta de cuatro hombres se hicieron presentes en ese destello, un escalofrío recorrio por completo su cuerpo, se removio inquieta en la cama, ni siquiera se había dado cuenta de que había caído sobre la misma en posición fetal, sus puños apretaron la suave tela y se mordio el labio, un sudor frío recorrio por completo su cuerpo, un leve viento se hizo presente en la habitación, pasos, susurros y entonces se levanto de la cama jadeando en busca de aire, un grito de terror se formo en su garganta pero no salía a flote.

- ¿Sakuno? - Bunta entro por la puerta con dos bolsas de quien sabe que cosas, se llevo una mano a la frente, estaba sudando, tomo aire en bocanadas enormes, eso no era real, solo era un sueño solo que no recordaba haber tenido un sueño, se relajo cuando este tomo asiento en la cama extendiendole una botella con agua, la tomo entre sus manos para beber con calma, el pelirrojo se subio a la cama para abrazarla en modo de protección mientras acariciaba su cabello, ¿algo tenía el agua? porque en cuestión de segundos se relajo y el sueño se hizo presente.

- ¿D-Dónde compraste el agua? - pregunto en un susurro mientras Bunta la acomodaba en su pecho inclinandose con ella sobre la cama en una posición para dormir - En una tienda cercana de aquí, ¿por qué? - pregunto este y ella solo negó con la cabeza cerrando por completo los ojos, se sentía cansada, pesada y demás cosas, aspiro profundamente y se sumergio en una nube negra para quedar profundamente dormida.


Marui se levanto con cuidado de la cama para cerrar la ventana, había sido un descuido de su parte dejarla sola en la noche, de verdad que le había afectado el mensaje de Yura pidiendole verse, estaba de verdad tonto y lo estaba comprobando justo ahora, los padres de ella le habían prohibido terminantemente dejarla sola durante la noche y eso era precisamente lo que había hecho, dio un leve suspiro para despojarse del abrigo mientras la sentía removerse un poco, al menos ahora dormía profundamente gracias a lo que los padres de ella le habían dado.

Con un suspiro camino hasta la cama para acomodarse a su lado, beso sus cabellos y sonrió, le gustaba la sensación de dormir con ella de esa manera, era muy agradable siendo sincero, la atrajo un poco más y ella por acto reflejo coloco sus manos en su pecho sonriendo levemente, beso su frente y cerro los ojos, era hora de dormir, tenía que calmarla porque por lo que había visto algunos destellos de "eso" se habían hecho presentes y no podía darse el lujo de dejar que crecieran, lo menos que quería era verla mal por su ineptitud, al ritmo de la respiración de la cobriza él se fue quedando dormido poco a poco.


El sol se hizo presente en la habitación, la cobriza se removio y abrio poco a poco los ojos tratando de despertarse por completo, admiro al pelirrojo que dormía pausadamente delante de ella, noto que las manos del mismo estaban sobre su cadera pegandola a su cuerpo, se sentía cómoda, esa postura le gustaba y mucho, sonrió mientras un sonrojo se acomodaba en sus mejillas, era una postura muy íntima ahora que pensaba bien las cosas - No seas pervertida - murmuro Bunta aún con los ojos cerrados aunque con una sonrisa en el rostro.

Abrio los ojos al sentirse descubierta y se levanto de golpe provocando que este cayera en su regazo debido a que lo había arrastrado al no percatarse de que sus manos seguían en su cintura - L-Lo siento - se disculpo ella y él negó con la cabeza abriendo los ojos, alzo la mirada y le sonrió para quitar sus manos de su cintura, se sento en la cama y le revolvio el cabello - Date una ducha que hare lo mismo, saldremos a desayunar - le pidio con calma y ella asintió colocandose de pie, la vio colocarse las pantuflas mientras él hacía lo mismo.

A ella le vendría bien salir un poco al igual que a él, al menos para despejar las mentes, la notaba más calmada así que al menos había hecho algo bien - No tardes - le pidio y ella asintió con la cabeza, tomo algo de ropa además de una toalla para salir de la habitación, cerro la puerta y suspiro, se le estaba haciendo complicado no sentir algo por ella pero tenía que controlar sus emociones, no podía terminar sintiendo algo por ella cuando era una apuesta, quiza una ducha lo relajaría de sus propias ideas porque no estaba bien que pensara cosas como esas.


Una hora más tarde salieron de la casa, Marui tomo su mano, se veía hermosa con ese short blanco a conjunto con una blusa strapless del mismo color pero con tonalidades azules en la parte inferior, usaba sandalias y su cabello estaba atado en una coleta alta dejando algunos mechones caer por su rostro, se veía hermosa, sin embargo, no más que Yura y tenía que admitirlo, comenzo a caminar con paso calmado con dirección al auto porque después de todo esa playa era privada por lo que para ir al centro turístico que se encontraba cerca necesitaban un auto.

La ayudo a subir para rodear después el auto y subir con calma, emprendio la marcha notando que ella se acomodaba en el respaldo del auto cerrando los ojos, los lentes que usaba la protegían de la luz del sol así que por eso al menos no podía preocuparse - ¿Estás bien? ¿Tuviste una pesadilla o algo? - pregunto aún con la vista en el camino, ella lo miro sorprendida ladeando la cabeza, quiza porque casi nunca se preocupaba por alguien que no fuera él y su ex novia pero bueno tenía que actuar naturalmente o al menos eso pensaba él.

- Dormi bien, es solo que me siento un poco cansada - claro, el efecto de las medicinas, le sonrió con calma para quitar la mano de la palanca de velocidades y tomar su mano con una sonrisa, se concentro en el camino sin soltar su mano, ella entrelazo sus dedos y sonrió con calma, se veía feliz, le gustaba hacerla feliz aunque no quisiera admitirlo, miro a lo lejos el centro turístico que se alzaba ante ellos, miles de turistas y personas con casas de allí paseaban con calma en todo el lugar mientras disfrutaban del sol y del mar.

Estaciono el auto frente a un restaurant - Bien, llegamos, espera - le señalo para bajar y rodear el auto, desvio un poco la mirada observando a los nerds junto a Yura en una tienda de helados, negó con la cabeza alejando esas ideas de su cabeza, la ayudo a bajar para tomar su mano, podía sentir la mirada furiosa de su novia pero estaba bien, era actuar normal, era solo eso - B-Bunta, sabes que no me gustan los mariscos - lo llamo ella comentando eso, claro que lo recordaba, puede que nunca le prestara atención en su temporada de casi no ser amigos pero si lo hacía.

- Lo sé pero hay variedades - aseguro caminando con calma, ladeo la cabeza notando una leve sonrisa en sus labios, le gustaba mucho que sonriera o riera, era algo lindo el verla con esa mueca en el rostro, casi celestial, su celular sonó, lo extrajo mirando un mensaje y gruño por lo bajo, lo quería ver ahora - Entra y pide, tengo que ir a un lugar por algo, no tardo - beso su frente, dio media vuelta pero ella lo detuvo por la camisa sujetandola con sus puños, tenía esa sensación de que alguien la estaba viendo, de que alguien tenía sus ojos devorandola y sentía miedo.

- N-No te vayas - suplico a media voz, Bunta se tenso al escucharla de esa manera, como mínimo había soñado o visto algo pequeño más no todo lo sucedido, suspiro un poco, si no iba recibiría un golpe de parte de Yura y la verdad era que no quería pelear con ella, Sakuno tenía que entender que nadie podría hacerle daño de nueva cuenta, se deshizo del agarre, quería quedarse con ella pero no podía hacerlo - No tardo, lo prometo - ella lo miro con los ojos casi llorosos y eso le rompio el corazón, deposito un suave beso en sus labios y dio media vuelta apretando el paso, le dolía dejarla pero en serio Yura quería verlo y al menos por el momento ella era muy importante en su vida.


Sakuno lo vio marcharse y bajo la mirada, ni siquiera hizo el intento de calmarla, ese beso y esas palabras no la habían calmado en lo absoluto, solo quería estar en un lugar que conociera, no quería estar rodeada de personas, esa sensación se le hacía extraña, nunca se había sentido así, ni siquiera en la universidad y eso que estaba rodeada de miles de personas, busco con la mirada a Marui pero este ya había desaparecido, no, no quería estar allí, quería irse cuanto antes por eso no entro al local, por eso no dudo en comenzar a caminar con dirección a la casa en la que se hospedaban.

No era complicado llegar a la misma, podría con su enfado y lo que quisiera pero no podía quedarse allí, camino primero calmadamente cuando sintio personas caminando detrás de ella, se tenso y giro la cabeza con la mano en el pecho, solo familias y parejas, no había nadie allí que resultara sospechoso, tenía que entenderlo, apreto el paso y antes de darse cuenta ya estaba corriendo, en el auto se habían hecho quince minutos, corriendo se haría media hora, se giro cuando sintio que los pasos se hacían más rápidos.

No había nada y tenía que entenderlo, apreto el paso asustada, ¿porqué se sentía así?, jadeo en busca de aire, sus pulmones dolían demasiado pero poco le importo, no llevaba ni corriendo cinco minutos cuando giro con la respiración agitada, aún se veía el centro turístico, no podía irse, tenía que quedarse por Marui, solo por él, dio un suspiro recuperando el aire y regreso sobre sus pasos, no podía ser egoísta en esos momentos, lo menos que quería era preocuparlo a pesar de haber dicho que no le importaba si se enojaba pero no quería preocuparlo.


Con pasos calmados entro al local, un chico le indico una mesa que daba a la ventana así que camino hasta allí para tomar asiento, miro a los demás clientes que reían, eran familias y parejas, se veían felices, ella solo estaba sola - Hola, ¿qué vas a ordenar? - un chico de cabello negro con una sonrisa radiante la saludo mientras alistaba su libreta de pedidos, ella le sonrió en respuesta con calma - Un refresco de manzana por favor y una ensalada - pidio con calma, este la miro asombrado y ella se sintio incomodaba.

- ¡Gracias al cielo, no te gustan los mariscos lindura! - ella se sonrojo por ese comentario y rió suavemente un tanto apenada, este la miro con una disculpa en los ojos - Lo siento, me deje llevar es que siendote sincero me gustan las mujeres a las que no le gustan los maricos - comento este y ella solo asintió con la cabeza, no es que el chico no fuera guapo porque vaya que lo era sino que se sentía incomoda por Marui aunque este no estaba allí - S-Siendote sincera no soy partidiaria de ellos, me resulta raro comerlos - se encogio de hombros en confianza y este asintió con la cabeza ante su comentario.

- Bien, traere tu pedido y podre seguir coqueteando contigo - este le guiño un ojo para caminar a la cocina, ella solo suspiro, se sentía un tanto apenada por el comentario del chico además de que pensaba que la iban a linchar por no comer mariscos pero las personas no parecían verla o siquiera haber escuchado esa conversación porque seguían en su nube, giro un poco la cabeza viendo lo bien que se veía el sol, las personas reían, algunas jugaban con el agua, ladeo la vista cuando su pedido fue colocado delante de ella.

Además de la ensalada el chico coloco fruta picada, un pedazo de pastel de fresas junto con un vaso de leche - No creí que la ensalada te satisfacería, el desayuno es lo más importante - le guiño un ojo para acercar su mano hacía su cabello, antes de darse cuenta vio a Marui sosteniendo la muñeca del chico que lo miraba asombrado - Intenta tocar el cabello de mi novia y te arranco la mano - Sakuno se levanto de su asiento con un suspiro, alejo la mano del pelirrojo de la muñeca del pelinegro que lo miraba como si nada malo hubiera sucedido.

- Toma asiento Bunta - le ordeno con calma y este solo hizo un mohín pero aún así tomo asiento como se le indico, miro al chico que le sonrió levemente - Gracias - le agradecio por el detalle del desayuno y este solo le revolvio el cabello para alejarse, lo vio hablar con otro mesero que nego con la cabeza para después golpearlo con el puño en la cabeza y desaparecio por la cocina, tomo asiento frente al pelirrojo que se veía como consternado, era una rara expresión en él siendo sincera, no la veía desde hace mucho e inesperadamente una suave risa escapo de sus labios al verlo de esa manera.


Marui quería matarse por su comportamiento, eran celos injustificados porque ella no era su novia, novia, es decír, si estaban saliendo pero era una apuesta con la universidad entera, no más, dio un suspiro y salio de sus pensamientos al verla reir levemente, la miro con una ceja encarna - Me alegra que te guste que alguien te revuelva el cabello cuando no estoy yo - señalo mordazmente mientras se llevaba el baso del refresco a la boca, pero en vez de que ella se detuviera con la risa estallo en una carcajada que hubiera disfrutado de no ser porque estaba enojado.

- ¿T-Te estas escuchando? Solo me iba a revolver el cabello en un gesto de amistad - comento ella con una ceja encarnada y este solo bufo, le molestaba que fuera demasiado inocente, ese chico no solo quería revolverle el cabello, si lo veía lo iba a matar - No quiero que nadie que no sea yo te toque - señalo y ella solo asintió con la cabeza cohibida por el comentario sincero de este, se llevo a la boca un pedazo de pastel con calma cuando el mesero con el que platicaba el pelinegro se coloco a su lado con una enorme sonrisa.

- ¿Qué va a ordenar señor? - le pregunto a Marui que solo suspiro para pedir su orden aún sin quitarle la vista a ella - Lo mismo que la señorita por favor y hazme el favor de decirle al inútil de tu compañero que si lo veo merodeando cerca de mi novia durante esta semana que vendremos a desayunar va a despertar en el fondo del mar - siseo molesto y el chico solo atino a asentir con la cabeza con un miedo en los ojos palpable, ella lo miro absorto, ¿qué diablos le pasaba?, o no, eso si que no, nadie tenía la culpa de sus celos injustificados.

Se levanto de la mesa furiosa y lo señalo con el dedo - ¡¿Cómo te atreves Bunta?! - le pregunto gritando con referencia al tema, este solo le sostuvo la mirada, eso la saco de quicio por completo por lo que rodeo la mesa y salio del local a grandes pasos, escucho un grito pero poco le importo solo continuo con su camino, era... era lindo en cierto aspecto pero no pensaba tolerar que hiciera eso solo con un chico que sin darse cuenta la calmo de sus paranoías mientras él estaba quien sabe en donde porque no tenía nada en las manos como había dicho.

- ¡Sakuno! - la llamo pero solo continuo caminando esquivando a las personas, instantes después sintio que este la sujetaba por el brazo pero en un movimiento brusco lo aparto y lo miro con furia mientras sentía sus ojos llenarse de lágrimas - ¡No puedes hacer esto Bunta, no soy un maldito objeto! - ella nunca gritaba, odiaba gritar pero justo en ese momento lo estaba haciendo, es que le resultaba increíble que se comportara de esa manera, le molestaba que la hubiera tratado como una posesión cuando el chico lo único que había hecho era haberle dado un buen servicio y punto.

- ¡¿Y qué querías que hiciera?! ¡Por favor ese tipo no tenía intenciones buenas contigo... quería llevarte a la cama cariño! - le grito en respuesta, algunas personas los miraron y ella solo se sonrojo demasiado, bien, no más, dio media vuelta corriendo como loca, no le importo nada de nada, solo quería irse de allí, ¿qué diablos le pasaba?, incluso si el chico tenía esa intención ella no lo iba a dejar, era su novia por Dios, ¿cómo podía pensar así?, sintio unas manos en su cintura que la elevaron del suelo, pataleo mientras veía las sonrisas de burla de las personas que pasaban.

- ¡Bajame Bunta! ¡Sueltame! - le pidio pero este era claro que no tenía intenciones de hacerlo, este en un movimiento sincronizado la cargo en su hombro para pasar una mano por sus muslos y sujetarlo con firmeza, se mareo cuando se dio cuenta de que el suelo estaba lejos pero lo sentía tan cercano - No, no te voy a soltar hasta que te calmes - lo vio alejarse del centro turístico con dirección a la playa de allí, se aferro a su pecho que era lo único que podía hacer mientras cerraba los ojos, quería matarlo en ese mismo instante.


El pelirrojo se detuvo en la playa para bajarla rápidamente y darle la vuelta de manera que quedo frente a él, se removio inquieta por lo que este la sujeto con más firmeza de las caderas inmovilizandola por completo - Lo siento - se disculpo y ella lo golpeo en el pecho para que la soltara, le piso el pie y finalmente este la solto - ¡No, no puedes disculparte porque sabes que aceptare tus disculpas como tonta! ¡No soy un objeto, soy tu novia, no me importaba ese chico me importas solamente tú! - le grito sintiendo varias lágrimas resbalando por sus mejillas.

- ¡Y lo se Sakuno, de verdad lo siento, es que solo el verte con ese tipo me hizo volverme loco, eres mi novia no quiero que nadie más te mire! ¡Lo siento pero es que de verdad te amo como para permitir que alguien más tenga el privilegio de mirarte! - señalo molesto sujetandola de la mano para abrazarla con fuerza, bien, dos segundos después de decir eso se dio cuenta de lo que había dicho "te amo", no, o no él no estaba fingiendo en ese momento, se había enamorado de Sakuno, por un momento agradecio que Yura le hubiera quitado el comunicador argumentando que le molestaba escuchar como actuaba porque de lo contrario lo iba a matar y por otra parte extrañamente se sentía bien porque lo admitía... se había enamorado de Sakuno y solamente había necesitado un arranque de celos injustificados para darse cuenta de ello, se sentía bien y lo admitía.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los reviews. Las adoro.

Aclarare que de lo que hablaron los padres de Sakuno con Marui se explicara en un capítulo especial y después reanudaremos la marcha con la historia, es para aclarar las dudas. Gracias.