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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Cap. 10: Durmiendo Juntos

Ladeo la cabeza observando a Sakuno que dormitaba en el asiento de copiloto, sonrió levemente, se habían levantado demasiado temprano para llegar a casa temprano, sabía que su padre lo iba a matar, estaba seguro de ello porque lo conocía, de alguna u otra manera le tenía un cariño infinito a la cobriza y cuando se enterara de que la había embarazado ahí iba a terminar su vida.

Se detuvo un momento para tomar agua aprovechando el verla, se veía demasiado frágil en esos momentos, ansiaba cuidarla pero al mismo tiempo era él quien más daño le estaba haciendo, cuando le había comunicado a Yura que regresarían a casa la misma se había vuelto loca, eso no era lo peor, lo peor realmente era que por unos momentos pensó que le iba a decir todo pero al final había logrado calmarla un poco y eso con demasiado esfuerzo.

Emprendio de nueva cuenta la marcha, eso iba a terminar mal para todos cuando la verdad saliera a la luz, lo más probable sería que Sakuno se fuera de su vida, que lo dejara, que se llevara a su hijo o hija y eso lo estaba matando, estaban cerca de casa y ni siquiera eran las diez de la mañana, en menos de cinco minutos iban a estar en la mansión Riuzaky y entonces ardería Troya.

Giro a la derecha y se encontro con el complejo de grandes casas donde vivían o mansiones, diviso el coche de su padre en la casa de la cobriza, los habían llamado diciendoles que necesitaban hablar seriamente con los tres, lo más seguro es que se dieran una idea o algo porque él en verdad deseaba que le quitaran el peso de tener que decirles que ella estaba embarazada, que iban a ser padres, el lado bueno es que no eran jóvenes o al menos así pensaba él.

Estaciono el auto y bajo del mismo para abrir la puerta de Sakuno que se removio en el asiento ante el frío que hizo contacto con su piel - Llegamos cariño - la observo tratando de abrir los ojos para medio sentarse bien en el asiento, se froto ambos ojos con sus puños dandole una imágen demasiado tierna - Vamos amor - la tomo de la mano con suavidad y ella sonrió, notaba un aire puro a su alrededor.

Había sido tan tonto al no darse cuenta que estaba embarazada aunque era normal porque después de todo ella no había tenido antojos ni nada, apostaba a que no tenía mucho tiempo de embarazo, la puerta fue abierta por una mucama que les sonrió e hizo una reverencia, apreto un poco más la mano de su novia que entro con paso calmado hasta la sala de su casa donde los tres adultos estaban sentados platicando calmadamente.

- ¡Oh, mi niña, regreso! - su madre fue la primera en levantarse para ir donde ella y abrazarla efusivamente mientras que su padre solo lo miraba sin ninguna expresión, no era como si hubiera esperado una muestra de cariño o algo así - Bunta-kun, toma asiento, anda - sintio el tirón en su mano por parte de su futura suegra que los condujo a ambos hasta un sillón mientras ellos tres tomaban asiento delante, parecía como si los fueran a castigar.

Él realmente estaba lleno de miedo en esos momentos - ¿Qué tenían que decirnos? - su padre fue el que hizo la pregunta del millón de dólares, miro a Sakuno que le sonrió tratando de tranquilizarlo, tomo aire y miro a su padre además de sus suegros que esperaban claramente una respuesta, él solamente quería salir huyendo, tomo aire y se armo de valor, cuanto antes lo dijera mejor.

- Sakuno esta embarazada, esta posiblemente esperando un hijo mío - bien, ya lo había dicho, que pasara lo que tuviera que pasar, su padre se levanto y él de inmediato se tenso, eso iba a terminar muy mal, demasiado mal, la madre de la cobriza parecía que ni siquiera estaba respirando y el padre de la misma estaba como en shock - ¡¿Q-Qué?! - su suegra se levanto, esperaba que lo medio golpeara pero solo abrazo a su novia con cariño lo que provoco una suave risa de parte de Sakuno.

- ¡Vamos a ser abuelos! - se estaba empezando a relajar cuando su suegro lo jalo de la mano para abrazarlo, se lo estaban tomando bien, miro a su padre que lo veía furioso, quiza era que se estaba conteniendo para no decirle tres cosas - Lo primero es que sea seguro el embarazo así que irán al médico en la tarde, después de desayunar - ambos asintieron ante la órden de la mamá de ella.

- Lo segundo es que te quedarás aquí con ella, quiero que mi hija este bien cuidada, tienes responsabilidades así que dormirán juntos en la cama por si ella tiene antojos - volvio a asentir ante la órden dada pero esta vez por el padre de ella - Tengo una reunión así que debo irme... Sakuno, cariño, felicidades - su padre abrazo a la cobriza que se quejo tiernamente cuando este beso su mejilla en algunas ocasiones, le hizo una seña para que lo medio siguiera y así lo hizo, caminaron hasta la puerta y entonces este solto un suspiro mientras respiraba con dificultad.

- Yura vino ayer a la casa, ¿quieres saber qué escuche Bunta?, que todo esto es una apuesta, estas lastimando a Sakuno, sere claro o terminas con la mocosa de Yura o dejas en paz a mi niña linda porque no pienso permitir que continues con esto, decide cuanto antes, no me obligues a hacerlo por ti - dicho esto salio y él solo se quedo allí tratando de recuperar el aire, era imposible que su padre supiera la verdad o no tanto, estaba en grandes aprietos y debía hacer algo cuanto antes.


- Mamá, no es necesario - hablo seriamente pero su madre negó con la cabeza, cuando se le metía algo a la cabeza era imposible que saliera así como así - No, irás allí, es un médico muy bueno y es amigo de la familia, quiero que tú embarazo este bien cuidado - su padre le órdeno y ella solo asintió, no le gustaba demasiado la idea de ir donde un hombre jóven porque sabía que el médico tenía 25 años, no era como si fuera a ser intimidada o algo, pero sinceramente le incomodaba un poco ser revisada por alguien de esa edad.

- ¿Sucede algo malo Sakuno? - ladeo la cabeza sonriendole enormemente a su novio que se sento a su lado para abrazarla, se acurruco en sus brazos como una pequeña niña y este solo empezo a trazar círculos en su espalda para calmarla, le encantaba cuando hacía eso porque la relajaba de muchas maneras.

- Tienen una cita con el ginecológo a las tres de la tarde así que deben darse prisa - señalo su madre y ambos asintieron, Marui tomo su mano para levantarla del sillón con suavidad y besar su frente una vez sus padres salieron de la sala - ¿Quieres desayunar o prefieres dormir hasta que sea hora de ir? Son las 10:30 de la mañana - pregunto este mientras jugaba con sus dedos, le encantaba verlo actuar cariñoso con ella, se sentía demasiado amada, le fascinaba cuando se comportaba así.

- Quiero dormir un poco y quiero un vaso con leche - su novio le sonrió mientras besaba las comisuras de sus labios, una suave risa escapo de sus labios al sentir el beso - Sube a dormir un poco, te llavare la leche - asintió y comenzo a subir las escaleras con pasos calmados, iba a ser madre, la idea la hacía sonreir mucho, su hijo o hija sería muy hermoso sin duda alguna.


Camino hasta la cocina observando a la madre de Sakuno sirviendo un poco de jugo en un vaso - Los betabloqueantes no le harán daño a él o ella, me aseguro eso el médico que atiende a la familia - sonrió un poco más calmado después de escuchar aquellas palabras, le sonrió a su suegra quien le extendio un papel - Es la dirección del hospital, el nombre del médico, pregunten en recepción, por mucho que me gustaría estar con ella en esos momentos no puedo, es ahora tu responsabilidad Bunta-kun, asegurate de cuidar bien de ella - asintió mientras tomaba un vaso para servir la leche en el mismo.

- Estará bien, lo prometo - aseguro para sonreirle a su suegra que le devolvio la sonrisa, giro el cuerpo para salir de la cocina, amaba a la cobriza no mentía sobre ello pero decirle la verdad quiza le haría mal y no quería verla en ese estado.

Subio las escaleras cuando su celular sonó, lo tomo de su bolsillo observando el número de Yura, se aseguro de que nadie pudiera escucharlo y contesto - ¿Se puede saber porqué diablos fuiste a mi casa? Mi padre esta más que furioso - espeto molesto tratando de no subir el tono de voz, estaba molesto con ella, mucho más que molesto tanto que quería tenerla delante y decirle más de tres verdades.

- No me hables así Bunta, soy tu novia así que no se... - no la dejo terminar al reir levemente, era el momento de terminar con ella, era justo ese el momento - Se acabo Yura, no quiero seguir siendo tu novio, no quiero ser nada de ti, se acabo la apuesta, se acabo todo - le aseguro a esta escuchando como se le iba el aire a la misma, tenía que manejar bien la situación porque si pasaba algo malo iba a estar en serios aprietos y era lo que menos deseaba.

- ¿C-Cómo? ¡No, no puedes hacerme esto Bunta! ¡¿Es por ella?! - sonrió levemente mientras reía un poco, tenía que hacerle creer que ella no tenía nada que ver porque de lo contrario todo se le iba a ir de las manos - No es por Sakuno, no es por ella, se acabo así que dejame en paz porque tú sabes de lo que soy capaz - sentencio con firmeza escuchando algunos sollozos del otro lado de la línea.

- B-Bunta n-no p-pu... - no la dejo terminar al colgar, apago su celular y subio de prisa las escaleras hasta llegar a la habitación de Sakuno, abrio la puerta y la observo dormida en la cama, sentía una ligera opresión en el pecho al pensar que la iba a lastimar si ella se llegaba a enterar de lo de la apuesta - ¿Una apuesta? ¿Yo? - se tenso cuando la observo abrir los ojos para mirarlo con calma, un nudo se le hizo en la garganta.

La posibilidad de perderla le llego de lleno por lo que se apresuro a dejar el vaso en la mesita de centro, la miro con ojos suplicantes - D-Deja que te explique, por favor - de inmediato se acerco pero se detuvo cuando ella se sento en la cama abrazandose a sus rodillas - No importa - aseguro y él de inmediato negó con la cabeza entrando en pánico, su peor temor estaba siendo prensentado en esos momentos, sentía que en cualquier momento se iba a desmayar.

- N-No, si importa, no quise, jamás, jamás hacerte daño, estaba siendo un completo imbécil, realmente te amo, Dios lo sabe, no me dejes, no me dejes - quería disculparse correctamente pero la verdad era que ni siquiera sabía como hacerlo, estaba seguro de que se veía raro tratando de no llorar porque sabía que ella lo iba a dejar.

- Dije que no importa, es en serio, aunque te suene raro... no estoy molesta, es decir, estoy un poco decepcionada de ti pero no me iré, de alguna manera se que me amas de verdad Bunta - se encamino de inmediato donde ella y la abrazo con fuerza, la pego por completo mientras algunas lágrimas se resbalaban de sus mejillas, escucho una suave risa de parte de Sakuno que paso sus manos por su espalda aceptando el abrazo.

- L-Lo siento, hare todo para recuperar tu confianza, lo prometo, jamás, jamás te mentire de nuevo - aseguro separandose de ella para besar sus labios con suavidad, al menos no había terminado tan mal, ella se sujeto de su cuello con fuerza para pegarlo más a su cuerpo, estaba considerando seriamente lo que decían sobre la libido de las embarazadas.

- Te amo Bunta - sonrió para continuar con el beso recostandola sobre la cama con suavidad cuando unos golpes en la puerta los interrumpieron - Saldremos chicos, suerte en el hospital, vendremos en la noche - era la voz del padre de ella, la noto reir un poco - Gracias - agradecieron los dos al mismo tiempo, trato de separarse de la cobriza pero ella en un movimiento rápido la sujeto a su cuerpo enredando sus piernas en su cintura.

- Sakuno, no, lo menos que quiero es aprovecharme en estos momentos cuando no tengo del todo tu confianza, no quiero que pienses mal de mí - aseguro mirandola directamente, observo que ella rodo los ojos mientras negaba con la cabeza, al parecer no estaba de acuerdo en lo que acababa de decir, le agradaba la idea de que ella no lo odiara sino que por el contrario se lo estuviera tomando bien.

- C-Confío en ti, no quiero saber porque apostaste, solo quiero estar contigo, se que tus sentimientos son sinceros, no dudo de ello, te amo y se que tú también a mí así que quiero esto... q-quiero h-hacer el a-amor c-contigo - el sonrojo en sus mejillas lo volvía completamente loco por eso no dudo en asentir, la recosto con suavidad en la cama.

La primera vez que la había hecho suya quería olvidarla porque no había sido bueno sino que simplemente había sido cruel, quería hacerle el amor en esos momentos, la miro pasando sus manos por encima de su cabeza, la notaba nerviosa, sus mejillas estaban rojas, era demasiado tierna que el saber que estaba esperando un bebé simplemente la maravillaba, beso su frente tratando de calmarla, lo menos que deseaba era hacerle daño, era un tesoro y quería cuidarla bien, la noto relajarse un poco y sonrió.


Cuando se hace el amor el tiempo se pierde, al menos así lo sentía ella en esos momentos, cerro los ojos cuando su novio, pronto el padre de su hijo llevaba sus labios hacía su cuello, no estaba enojada por saber que por un leve tiempo había sido una apuesta, no lo estaba porque su corazón sabía que él le decía la verdad con respecto a sus sentimientos, claro que estaba decepcionada pero solo un poco.

Durante el tiempo que había estado con ella lo había notado sincero y eso era lo que importaba, confiaba en él, incluso si iban a volver a la escuela en unos días estaba segura, su embarazo y Bunta eran lo único que le importaba en esos momentos, un gemido escapo de sus labios cuando él mordisqueo su cuello mientras sus manos viajaban hacía sus piernas para que las desenredara de su cintura.

Se mordio ligeramente el labio cuando su novio mordio el hueso de su cadera no queriendo ser demasiado ruidosa, lo noto levantarse y pasar algunos dedos por su labio - No los reprimas, solo haras que sangre tu labio - le aseguro mientras mordía ligeramente su mentón, sentía los nervios en cada poro de su piel, descendio hasta su vientre besando el mismo.

Ni siquiera se había dado cuenta que le había subido un poco la blusa, sintio su aliento en su ombligo pasando su lengua por el mismo causando que temblara al sentir aquello, jamás había estado con alguien en la intimidad, solo con Bunta, esa sería su segunda vez, lo noto descender un poco más y retuvo el aliento cuando su aliento rozo sus muslos, clavo las uñas en las sábanas escuchando una suave risa de parte de él, quería golpearlo.

- Estas muy sensible - le señalo y ella solo hizo un puchero en desacuerdo causandole una suave risa - ¿Segura qué quieres esto? - asintió sonrojada y él beso su vientre para hacer espacio en sus piernas quedando en el medio de ellas - Alza los brazos cariño - le pidio y así lo hizo, sintio que la blusa era alzada por lo que se medio sento y esta desaparecio de su cuerpo.

El leve frío la inundo pero dejo de sentirlo cuando este mordio su cuello un poco arrancandole un gemido, fue recostada de nueva cuenta y lo observo guiar sus manos por su espalda desapareciendo el sostén, le daba vergüenza que la viera de esa manera, sintio que él se acercaba y mordía el pezón del busto derecho, quizo en verdad que quizo reprimir el gemido que salio de su garganta pero le fue inevitable, entonces se perdio por completo.

Cuando se hace el amor no se piensa en uno o en otro, simplemente se piensa en ambos, en que ambos disfruten, se aferro con fuerza a las sábanas cuando él lamio sus pezones, estaba perdida por completo en el placer, hacer el amor es el momento perfecto de demostración cuando dos personas se aman, se quejo un poco cuando él entro un poco, no estaba acostumbrada.

Poso sus manos en sus hombros enterrando las uñas en los mismos escuchando el gruñido de los labios de él, algunas lágrimas se deslizaron de sus ojos cuando él entro por completo en ella, se apresuro a dejar besos en su cuello tratando de tranquilizarla, dolía como si fuera la primera vez, no supo cuanto tiempo estuvieron así pero lo observo sudando y tratando de no moverse, movio las caderas indicandole que podía continuar.

Se perdio por completo en el acto, se perdio en el calor, en los suspiros, en los leves jadeos, en las mordidas, en los "te amo" susurrados por ambos, se perdio en cada sentimiento transmitido y antes de darse cuenta estaban cerca de llegar al climáx, sintio que él depositaba su semilla para acomodarse sobre su cuerpo no queriendo soltarla, se quejo un poco cuando él beso su cuello, tenía demasiado sueño, era muy temprano así que tenía algo de tiempo antes de ir al médico así que se dejo llevar por el sueño no sin antes escuchar un te amo de parte de Marui y un beso en los labios, simplemente se dejo arrastrar por Morfeo.


La observo dormir mientras él se acomodaba el suéter, la sensación que tenía durmiendo juntos era más que maravillosa, oler su perfume tan cerca, sentir sus pequeñas manos contra su pecho era algo que sencillamente le gustaría sentir mucho, mucho tiempo, sin embargo, por el momento tenían que ir a un lugar por lo que la movio con suavidad escuchando un quejido de su parte, al parecer no quería despertarse, se acerco para besar su mejilla con suavidad viendola removerse.

- Sakuno - la llamo y la observo abrir los ojos un poco, se quejo tiernamente al sentir la luz - ¿E-Es hora? - le pregunto mientras bostezaba, asintió besando su frente viendo que ella se levantaba de la cama aún con un poco de sueño - Date una ducha, comeras algo antes de irnos - beso sus labios mientras ella se quejaba un poco por haber sido despertada.

Escucho el agua correr y se recosto un poco en la cama, la amaba, estaba feliz de que ella no lo odiara después de saber la verdad, no la merecía, era demasiado buena y sinceramente creía que nadie la merecía, cerro un poco los ojos repasando los acontecimientos de hace unos momentos, la observo dormir un poco antes de levantarse de la cama, la manera en que su cabello se esparcía por la almohada o cuando sus labios dejaban escapar soplidos de aire que le encantaban, la manera en la que apretaba un poco los ojos para después pegarse a su pecho con fuerza.

- Un penique por tus pensamientos - se sobresalto cuando la observo a su lado secando su cabello, usaba un short de color amarillo, una blusa strapless de color blanca y unos tenis de color blanco con puntitos amarillos, se veía muy linda.

- Pensaba en algo que descubrí estando durmiendo juntos - contesto tomando asiento en la cama viendo que ella comenzaba a secarse el cabello, la notaba más segura y eso le gustaba demasiado - ¿E-En qué? - pregunto cuando él la atrajo hacía su pecho por la cintura estando ella de pie, Sakuno paso sus manos por su cuello con suavidad y él beso su vientre.

- Amo cada momento contigo, no quiero perder a ninguno de los dos... quiero pasar mi vida contigo - noto el temblor en ella por lo que la separo un poco de su cuerpo - ¿E-Estás... e-est... - no la dejo terminar para besarla con suavidad... si, le estaba pidiendo matrimonio, aumento la intensidad del beso para tirar de ella hacía abajo observando que Sakuno trataba de separarse y formular la pregunta pero no pensaba dejarla ir.

De un movimiento la coloco sobre la cama para seguir besandola, noto que ella movía las manos pero la sostuvo con fuerza, se separo un poco solo para acortar la distancia de nueva cuenta escuchando un leve quejido, se separo de ella con satisfacción observando que la cobriza trataba de recuperar el aire - Si... quiero contraer matrimonio contigo - aseguro observando que sus ojos se ponían vidriosos por lo que beso sus mejillas y su frente con suavidad causandole una suave risa.

Lo menos que quería era verla llorar y si la veía llorar entonces que fuera de felicidad - Necesito tiempo para arreglar todo, mereces lo mejor pero quiero que seas solo mía, ¿entiendes?, ¿me puedes dar ese tiempo? - le pregunto y ella asintió mientras lo abrazaba con fuerza, la amaba, no tenía duda de ella y solo esperaba el momento en que fueran marido y mujer, esperaba que fuera pronto.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.

Gracias por los comentarios.