La cruel realidad

Capitulo 12: Lo que yo vi.

(P.V. Sasuke)

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Hace mucho tiempo, lo que yo veía era desgracias y cosas repugnantes e innecesarias en todo al mí alrededor. Tengo el honor de haber nacido siendo un Uchiha, o eso creí, cuando empecé a interesarme en otros hábitos – nada que ver con la empresa – basto con solo ver el ceño fruncido de mi padre y su hosco: "No" para dejar de soñar en sueños que se volvían imposibles.

Sabía que era un Uchiha y eso contiene muchas responsabilidades. Pero cuando pensé que mi vida era miserable, basta con la llegada de los Uzumaki a mi casa, donde conocí al que sería mi mejor amigo. Naruto – lo opuesto a mí – rubio, ojos azules, chillón, alborotado, necio y sonriente como todo un idiota. Nuestra rivalidad fue lo que nos llevo a nuestra amistad. Lo conocí cuando tenía cinco años al igual que ella. Fue en el último año de preescolar cuando me di cuenta de su presencia.

Hyuga Hinata, una niña muy pero muy opuesta a mí. – Cabello negro azulado, ojos color luna, piel excesivamente blanca – y por lo que se veía, suave – pero lo que más me llamo la atención fue su increíble timidez. ¡Enserio! ¡Tal vez era una enfermedad! Le preguntaba algo y la chica ya quería llorar por no poder ocultar su tartamudez. Era tanta su vergüenza que incluso llegaba hacer muy divertido para mí. Era sumamente sumisa.

Solo la veía debes en cuando, ya que a veces mostrabas faces que realmente me llamaban la atención. Una de ellas fue a mediados de diciembre, su asiento estaba vacío y por lo que increíble que parezca, el día estuvo de lo más aburrido. A la semana siguiente llego, más su mirada se veía tan perdida y desolada que continuo así hasta la graduación.

Después me entere que fue a causa de la muerte de su madre, lo digo porque mi mamá estuvo llorándole a una foto, donde salía ella y otra mujer muy hermosa, tenía el mismo cabello que ella solo que sus ojos eran de un color verde pasto. Desde ahí, mi gusto por el verde fue increíble.

Cuando llegue a 3° de primaria, toco en mi salón pero la chica parecía ajeno a las circunstancias, como si viviera en una diferente realidad. Desde ahí nunca pude dejarla de mirarla – no desde que vi un ligero moretón en una de sus mejillas – y no fue difícil averiguarlo, fue intuición de hecho. Un día le pregunte a mi padre qué tipo de relación tenia con los Hyugas.

" – Nada. Son una empresa de medio rango. Creo que hasta lo van a embargar, tiene muchas deudas con los extranjeros. – comentó mi padre con su habitual y hosca voz. – ¿Por qué lo preguntas?

Nunca le conteste.

Cada día la veía, su cabello parecía crecer con el paso del tiempo como una tierna flor, su timidez seguía a flote y no tenía muchos amigos que digamos. – No tenia ninguno – Siempre tuve ese deseo de decirle algo, pero siempre aparecía Naruto y sus nuevos amigos. – Nuestros – como él decía. Si no fuera por el rubio insoportable, tal vez estaría como Hinata.

Pero eso no era lo malo, lo malo era ser un año menor que Itachi, lo cual, el grupo se expandió. Los amigos de Itachi y los amigos de Naruto, para cuando estaba en 4° año de primaria, ya éramos muy conocidos como los 10 chicos más guapos – "insoportables para mí"– de toda la escuela. Y todo se lo debo a la fastidiosa prima de Naruto, Karin y las arpías de sus amigas, lo cual, las muy tediosas empezaron a divulgar nuestra popularidad y nuestra belleza – Soy guapo, lo sé – pero no es para que lleguen mujeres locas y te pidan matrimonio cuando apenas tienes 10 años.

Con tremendo escándalo de las locas monas hormonales, me di cuenta que la única que no chillaba de emoción al verme, era ella. Sumida en su propio mundo – y con más moretones – los vi de nuevo una vez cuando llego el verano y ella seguía usando esa chaqueta infernal, la observe quitándosela, el salón estaba solo y estaba en mi clase, había olvidado un libro en mi pupitre. Y fue ahí cuando vi lo hermosa que seguía creciendo, esa flor solitaria. Tímida por conocer el mundo.

". – ¡¿Sasuke-kun?! ¡¿Dónde estás?! – la chillante voz de Karin prácticamente me hizo ocultarme de ella, era como tener un chicle pegado. Me aleje y me fui por los pasillo, pero su hipocresía me hizo detenerme.

". – Karin, oye Karin. Mira quien está en el salón.

". – ¡Je! Pero si es la Hyuga. ¿Qué está haciendo? – la tediosa voz de Karin, llegaba a hacer muy irritante.

". – ¡Leyendo!

". – ¡Qué tonta! ¡Nhe, Karin! ¡Vamos a molestarla!

". – ¿Por qué? No me da la gana.

". – Escuche que le dio un beso a Deidara. ¡Que lo obligó! – no sé quien era la otra. Pero ya quería trapear el piso con su cabello.

". – Pues vamos, le haremos entender, que ella no está al mismo nivel que nosotras.

". – ¡JA! Como su empresa de pacotilla.

Con solo escuchar el deslizamiento de la puerta y las carcajadas de esas babosas, me hizo regresar al salón y ver como esa pobre flor no se defendía. Se quedaba quieta, recibiendo las ofensas como si ya fuera muy habitual en su vida diaria.

". – Miren, pero si es la princesita Hyuga – dijo con ironía Karin mientras reía junta con su acompañante, la loca por Naruto, Shion.

". – Se cree demasiado por "ser una niña rica" ¡Ja,ja,ja!

" . – Me molesta – dijo Karin. Fastidiada por su actitud.

". – Que presumida es…"por tenerlo todo" – se empezó a carcajear levemente con su estúpido sarcasmos. – Es tan solo una estúpida. ¡Vamos, di algo! – se acerco Shion y le tiro el pupitre. – Te comió la lengua el gato

"Se empezaron a carcajear. – Hinata, se te cayó algo. ¿Por qué no lo recoges? – le dijo Karin mientras se acercaba y la tomaba bruscamente del brazo y la obligaba a que se agachara a recogerlo. Y no sé porque me enoje más, si por la actitud de la puta de Karin o la actitud inocente de Hinata. ¡¿Por qué no dices nada?! ¡¿Por qué las obedeces?!

Pero esa actitud obediente, me hizo recordar a mí mismo, cuando nunca podía decirle que "no" a mi padre.

". – ¡Oh-Oh, está llorando, la bebita!

No lo aguante más, entre y pude ver como la frágil chica mantenía su cara contra el suelo, temerosa de que le hagan algo.

". – Ya basta. Parecen idiotas haciendo esas tonterías – llegue a mi pupitre y tome mi libro. Me acerque hacia ellas pero Hinata seguía boca abajo. – Tonterías – no pude hacer nada por ella, mi orgullo y vanidad me lo impedían. Ser amable con una chica era demasiado para mí. Pero me sentí conforme de que las arpías esas se largaran de una vez por todas.

Y créanme me arrepentí de no poder haberle hablado en ese momento, en haberla ayudado. Estoy seguro que podría haberla cambiado. Pero ella la hizo por sí misma. ¿Y le costó?

Hubo un cambio brusco en el transcurso del tiempo, cuando me entere de que el chofer intento secuestrar a Naruto, los Uchihas hicieron una unión preventiva con todas las empresas de mis amigos, las más grandes. Pero me sorprendí cuando al año siguiente, los Hyuga subieron de un rango menor hasta uno de los segundos lugares.

Y en quinto de primaria, ya no la volví a ver.

Por casi 5 años.

Y los Hyuga seguían aumentando sus ingresos. Tal vez, la cambiaron de escuela o se mudo a Inglaterra, con la otra empresa que tenía allá. ¡Algo!, pero ya no la vi, más no la olvide.

Las estaciones pasaban y yo seguía creciendo. Cuando estábamos entre la edad de los doces y los treces – Fue de los peores años de toda mi vida – Fue como una pesadilla, hubo muchas tragedias y esas tragedias se expandieron hasta nosotros.

La sirvienta intento matar a Kiba, Deidara casi muere en un incendio de su casa, a Sasori casi lo envenenan y al pobre de Sai…asesinaron a su hermano, quien murió protegiéndolo, a Shikamaru casi lo secuestran, lo mismo que Hidan y Gaara perdió a su madre en un asalto a su casa.

Y a mí, quise desear que me secuestraran, que me mataran o que me envenenaran pero mi madre, mi madre no se merecía eso.

Fue una terrible noche, la alarma nunca sonó pero el grito de mi madre logro despertarme, camine por los pasillos con los pies descalzos y llegue hasta el cuarto de Itachi, donde los zarandee para despertarlo. Y ambos fuimos escuchando y acercándonos.

". – ¡Aaam! ¡No!

". – ¡Es mamá! – Grito Itachi al reconocer el grito socorrista de nuestra madre, no estaba en su cuarto, así que corrimos al primer piso, donde ambos miramos con terror a los guardias y sirvientes que se encontraban muertos por toda la casa.

". – ¡No! – llegamos a la biblioteca y solo visualice cuando Itachi corrió con salvajismo a socorrer a mi madre, donde un desgraciado, un infeliz mal nacido, violaba a mi madre, torturándola en el acto. Estaba en Shock, y me repetía varias veces que esto era un puta pesadilla, pero no lo era.

Pero en ese instantes, escuche otros pasos acercándose y desde las sombras de las paredes salió una pequeña figura encapuchada con una máscara.

". – ¿Q…Quién eres? – no me contesto pero me alarme cuando solo vi el centello de un cuchillo salido desde su carpa.

Pero en ese instante entraron nuevas personas con máscaras, que ayudaban a mi hermano a sujetar al cabrón que se atrevió a tocar a mi madre. Voltee y esa pequeña figura salió corriendo, donde otras dos personas lo seguían, quise ayudar pero solo vi un centello plateado que me impidió avanzar, era un hombre alto con una máscara de lobo de color blanco, quien me alejo de la terrible escena y en cierta manera me sentí fatal, ya que no pude hacer nada por ella, ni Itachi, ni mi padre, quien se sintió el más culpable por no haber ido esa noche a dormir junto con ella.

Los días pasaban y mi madre estuvo por dos semanas en el hospital, y en esos días, no quiso comer ni hablar con nadie, cuando la visitábamos solo sonreía tristemente para que no nos preocupáramos. Pero todo cambio cuando contratamos a la señora Miko, fue un cambio repentino, no sé que hizo, pero se lo agradezco, mi madre salió adelante después de conocerla. Y todos nos dispusimos a seguir hacia adelante, tratando de olvidar.

Los años pasaron y las terrible tragedias cedieron, más nunca se supo quienes intervinieron, entonces cuando llegue a 1° de preparatoria, la volví ver. Pero ya no era como antes, esa flor que vi florecer, llego a su punto máximo solo que ahora tenía demasiadas espinas – alejando a todos – Su mirada era diferente, fría y vacía. Su actitud se volvió dura y ya nunca volvió a bajar la vista ante nadie, si alguien se metía con ella, terminaba en el suelo.

Estuvo un año así y en ese año tampoco tuve el puto valor de hablarle. Temía que me alejara y me dejara como un ridículo. Pero al mismo tiempo, Naruto e Itachi era como una bomba de problemas, todo comenzó con juegos absurdos, de reto o castigo. Después los retos pasaron a molestar a las personas que se creían demasiado por ser riquillos. Si admito que era estúpido lo que hacia el idiota y los demás, pero solo podía concentrarme en ella y como poder acércame. Lo demás ya no era de mi incumbencia.

Pero ella fue la que termino acercándose – en 2° de preparatoria – Y me dio mucha gracia cuando lo hizo, le dio una buena humillación a mi hermano por andar de pendejo.

Todo empezó por una broma, Chouji era una persona que le gustaba comer – vaya que sí – comía de todo y a veces exageraba, pero el hombre comía y no paraba hasta quedar lleno. Un día lo vimos y a Itachi le pareció repúgnate su forma de comer, pero Hidan le hizo saber que así comía cuando se trataba de Dangos. Nos burlamos de él y no le gusto.

Por eso lo empezó a molestar y creo que esta esa vez se paso, Hidan se reía por todo – porque era un cabrón – pero una vez que se le mete algo a la cabeza a Itachi, difícilmente se lo puedes quitar.

Nosotros no somos los niñeros de nadie, es por eso que nadie decía nada.

Ni yo tampoco.

Pero ella lo hizo y le valió.

". – ¡Que acaso tu madre no te enseño a que NUNCA se tira la comida al suelo! – ¡Ja, ja, ja! Si lo hizo. – La comida es sagrada. Idiota

¡Ja, ja, ja! Fue mi mejor día, el solo ver como salió humillado mi hermano por alguien como ella, siempre pensé que era especial y desde ese día, la empecen a amar. Tal vez aun no sabía del cambio de su actitud, pero eso era lo de menos, su manera de ser era hermosa para mí.

Pero no fui el único.

Desde esa humillación, prácticamente todos – TODOS – se dieron cuenta de su valiosa presencia. De ser invisible paso a ser visible por ellos y eso no me agradaba en lo más mínimo. Ese día Itachi estuvo de mal humor y solo hablaba de cómo vengarse de ella, quería decirle algo – ¿Pero qué? – realmente no supe cómo evitar que se le acercara, pero ya era imposible. Pero era Itachi contra ella, realmente apostaba por ella, desde que llego con su nueva actitud sé que no necesitaría de mi ayuda.

La seguía y la cuidaba de lejos, solo para ver lo que hacía y como se defendía, lo de Gaara hasta me dolió. Cuando me entere de que sería tutor de Naruto, me hizo reír, no dudaría ni cinco minutos, lo sé porque es Naruto, el idiota más grande del mundo. Pero me sorprendí que él que no durara ni cinco minutos fuera el idiota.

¿Cómo no amarla?

Al día siguiente, llego el gran anuncio que tanto temí. Itachi quería reclutarla en nuestro grupo, pero sabía que solo era para molestarla – no le funciono – se encariño de ella. ¿Qué día? – Cuándo nos grito – Diciéndonos solamente la verdad. Pero al final su mirada triste y desolada que nos dio a todos, nos hizo entender lo pendejos que nos volvemos con el paso del tiempo y como ella tuvo que madura mucho antes que llegara a la edad correcta.

"Y de alguna manera, aunque no lo quisieras, nos llamaste. Como un panel de abejas, tu dulce y triste mirada fue como un grito.

". – ¡Vamos, Itachi! Solo es una chica, no te hará nada. – hablo con voz cansada Shikamaru después de ver como la chica salía enojada del club.

". – Si, ya fue suficiente de bromas – dijo Kiba mientras guardaba sus cosas en su mochila.

Yo solo miraba la escena mientras fingía leer un libro, todos estaban absortos en sus mundos después de que Hinata salió del club, dejándonos en claro, que hagamos lo que hagamos, no la haríamos menos.

Hyuga Hinata cuantas sorpresas me ha traído, no solo llamó la atención de mis amigos – poniéndome rivales – si no la mía. Cada vez que la veo entablar una conversación con ellos, hace que me hierva la sangre con solo verlo. Por eso ese día le dije que la vigilaría, aquella noche en la fiesta, estaba ahí con su semblante de siempre pero aun así eso no le quitaba lo hermosa que se veía. Esa noche también me alegró el día, no solo humilló a Itachi de nuevo sino que también me dejó acercarme sin recibir daño alguno.

Al día siguiente, le llego la gran noticia. Itachi la unió al grupo, pero la mirada de Naruto y de los demás era muy diferente, parecían ansiosos. Y quise saber porqué.

". – ¿De qué hablas?

". – No, te hagas el tonto Naruto. ¿Qué paso ayer? – le pregunte sin rodeos cuando llegamos a la escuela.

". – ¡Je! ¿Por qué lo preguntas?

". – A mi no me engañas. Algo tramas o traman– y sea lo que sea tiene que ver con ella.

". – Pues…ya sabes cómo es tu hermano – me miro ansioso – Hicimos una apuesta, de quien podría enamorar a la Hyuga… pero creo que yo paso – se volteo nervioso y pude notar un ligero sonrojo en sus mejillas.

Esto era malo. Hubiera preferido esa tonta apuesta, pero todo cambio cuando llegó la chica, obviamente se notaba a metros que nadie tenía la intención de continuar con ese estúpido reto, cuando acepto entrar al club, todos se encariñaron y la veían con ojos especiales.

Pero no era los únicos.

Él también la observaba, lo note cuando se topó conmigo ese día y le enseñe mi cámara, estaba tan concentrada y feliz con la canon que no se dio cuenta que éramos observados por Danzo Shimura, la veía como si fuera algo intocable para él. No me gusto para nada, al principio tenía la intención de alejarla del grupo pero pensé que estaría a salvo si quedaba con nosotros.

Ese día, para ella fue como un huracán, pero para nosotros fue una confusión total.

Cuando llegó la directora y se entero de las estupideces de Itachi y Naruto, la vi tan sorprendida cuando se dio cuenta que Hinata estaba ahí, mintiendo por nosotros. Una vez que ella se enterara de que Tsunade nos cubría las espaldas por las estupideces que hacíamos, se fue tan enojada pero no la culpó, nadie la culpa. Kiba como siempre, hizo su berrinche y todos sentía culpa y tristeza de que se haya ido de ese modo.

". – ¿Tsunade-sama? – voltee hacia el Inuzuka quien estaba por irse pero en la puerta se encontraba la rubia bajando los pequeños escalones.

". – ¿Desde cuándo son amigos de Hinata? – su pregunta era muy peculiar.

". – ¡Em! Realmente no sé si nos consideran como sus amigos, ¿Por qué? – Hablo Naruto extrañado de la curiosidad y mirada analítica que nos daba la rubia.

". – Quiero pedirles un favor… – su voz sonaba con mucha ansiedad. – Aléjense de ella.

Sentención con osadía. Y se fue sin contestar nuestras dudas del porqué deberíamos alejarnos de ella, nos parecía absurdo – incluyéndome – obviamente a Naruto y los demás les valió, se quejaron y hasta gritaron a propósito las razones del por qué no hacerle caso.

Nadie comento nada después de lo que nos demando la directora, al día siguiente, por primera vez agradecía que Naruto fuera un rezongón insoportable, me gritaba de que fuéramos por Hinata, obviamente no quería, pero solo termine aceptando cuando chillo: "¡Vamos! Debemos llegar antes que Kiba y Deidara"

De inmediato le di la orden al chofer, ni si quiera pregunte como consiguieron la dirección pero eso era lo de menos, si ella vendría, seria en mi auto. Al llegar no solo divise su casa, si no otros dos carros llegando al mismo tiempo que nosotros. Por suerte, mi chofer se estaciono después que Kiba y no fue el último como el de la rubia bisexual.

No sabes la pena ajena que sentí cuando el par de idiotas – Kiba y Naruto – gritaron su nombre, parecía huercos del Kínder y para ignorarlo me concentre en ver su casa, no era muy llamativa como la mía pero era elegante, tenía un pequeño jardín y pocos guardias. Y eso si me extraño ya que cuando entre a su casa me di cuenta lo silenciosa que era, no hermanos y él papá trabajando. Solo la servidumbre. Y me pregunte por cuánto tiempo ha estado así, pero al verla bajar – enojada – solo basto ver la cara de perro que puso el idiota de Naruto en su intento de disculparse y ella fatigada acepto.

La alegría del rubio exploto y la tomo de la mano enfrente de mis narices, pero en cierta parte me alegre al ver como la llevaba hacia mi carro. Sin embargo, empezaron a pelearse enfrente de mi auto. Sin mucho interés me adentre y me senté junto a ella, olía a flores, su aroma era excesivamente atrayente. Aunque Hinata estaba irritada por la actitud infantil que tomaron los idiotas cuando todos empezaron a amontonarse en el carro, para mí fue una sensación embriagante, cada vez me pegaba hacia ella – disfrutando el momento – cuando la tome de la cintura y la puse en mis piernas, se veía tan tierna sonrojada y temblando en el momento en que la toque.

Pero al final se fue con el perro rabioso de Kiba, en todo el camino solo tuve ese mendigo tic en el pie izquierdo, no paraba de moverlo y me irritaba más al tener al callado de Sasori viendo tranquilamente por la ventana. Cuando al fin llegamos a la mendiga escuela y la vi en con su ropa deportiva, casi me provoca un derrame nasal, tenía en cuenta que había crecido, pero su pecho creció con ella. Me sentí tan estúpido y pervertido ya que en lo único que podía pensar era en sus senos, preguntándome si serian suaves al tocarlos. – "Pervertido" – pero ahí estaba de nuevo Danzo comiéndosela con la mirada, ese profesor era peor que yo, hasta me daba asco. No me importo regresarle la mirada, era un viejo asqueroso. Por eso ese día nunca le quite el ojo de encima, la cuidaría.

Pero no lo logre.

Al final mi corazón sintió una punzada de dolor cuando vi como Kidōmaru la tacleaba sin piedad alguna, lo recuerdo muy bien, le sonreí, ya que parecía tan feliz desde la última vez que la vi y me pregunte si era porque ahora si tenia amigos y yo me incluía en uno de ellos. Y al parecer fui la distracción, me di cuenta cuando fuimos a su casa para aquella pijamada, me miraba extraño – no enojada solo dudosa – pero al final término divirtiéndose ese día, aun cuando "jugamos" a las preguntas, el solo saber que tiene una hermana y que no se encontraba ella, me hizo sentir más curiosidad. No quise preguntar, tenía una, pero tenía le leve sospecha de que me mentiría. Quise preguntar: ¿A dónde te fuiste cuando estabas en quinto de primaria?

La observe por toda la noche, parecía nueva en todo esto de las amistades. Y cuando al fin nos dormimos, me levante por dos razones: la primera, Itachi me estaba pateando. Segundo, cuando me levante me di cuenta que estaba sonriendo, aun dormía pero tenias esa ligera mueca. Y no pude evitar acostarme a su lado, por alguna razón sentía que me lo debía, pasaba más tiempo con los demás por eso empecen a sentir mucha frustración y celos. Mi orgullo empezaba a ceder ante ella, acaricie sus cabellos y eran suaves, su mano se alzo para aplacar esos movimientos y aprovechando ese desplazamiento acaricie su palma, suave como la imagine. Me alce al ver como estaba despertando y sus ojos luna me vieron con sorpresa y me dio gusto que no me recibiera con un golpe sino que me dejó continuar:

" . – Me debes una respuesta…

". – Dime

". – ¿Me harías un favor?

". – Depende

". – No te enamores de nadie más que no sea yo – le murmure mientras depositaba un ligero beso en la frente.

Egoísta.

Al final solo me hice el dormido para que no sospechara de la estupidez que hizo mi cuerpo, no quería recibir un golpe. Además no quería que viera mi sonrojo. Solo sentí cuando se levanto y se fue a otro cuarto y cuando todos despertamos, desayunamos y nos corrió, nunca volteo a verme.

Al llegar a la casa, Itachi estuvo fastidiándome por haberme encontrado dormido en el sofá "a lado de Hinata", apenas le iba a gritar pero ambos nos sorprendimos de ver a nuestro padre en casa y eso significaba malas noticias. Como siempre no nos dijo mucho, solo nos ordeno a asistir los domingos a un entrenamiento de defensa personal, era raro, ya que nosotros ya habíamos tomado esas clases, pero solo nos dijo que recibiríamos una preparación diferente y como somos sus hijos, aceptamos aunque no quisiéramos.

Pero ese día recibimos una llamada de Hidan, diciendo que prendiéramos las noticias del canal 45, curiosos, la prendimos y a Itachi casi se le cae el celular al ver el reportaje, donde decía como había sido encontrado el cuerpo sin vida de Hyuga Hizashi en Londres. Y ambos solo pensamos en una sola persona, Hinata. Preguntándonos como se encontraría, quisimos ir a su casa pero mi madre nos los prohibió, su mirada mostraba angustia y tristeza.

". – Hable con su padre, no quería decírselos pero si no lo hacía, estarían muy expuestos. – mi madre nos pidió que tomáramos asiento de nuevo.

". – ¿Qué está pasando mamá? – pregunte. No me gustaba la tensión de esto.

". – Ayer no fue casualidad que se quedaran en la casa de Hinata-san, prácticamente fue una táctica…

". – ¿De qué estás hablando? – preguntó Itachi

". – Hace dos días recibimos una llamada de un… una advertencia. Diciéndonos que nos cuidáramos la espalda…

Y no fuimos los únicos, Naruto y los demás también los recibieron, menos los Hyuga. O eso dijo mi madre, más razones para sentir curiosidad, los Hyuga son personas de 2° rango, porque ellos no recibieron nada. Cuando empecen a sospechar de ellos, mi mamá se dio cuenta y dijo que los Hyuga nos apoyarían en la seguridad, eso me calmo por el momento pero me dejo inconforme.

Al día siguiente, viernes, los chicos y yo nos juntamos en la escuela desde muy temprano – fue idea de Shikamaru – mostrar respeto hacia ella, Sasori mando a pedir unos listones de color negro y un gran moño del mismo color para ponerlo en la entrada, sabíamos que la muerte del Hyuga ya era viral pero el que ella vendría, no lo sabíamos pero aun así lo hicimos. Y nuestra sorpresa fue al verla llegar, demacrada y cansada. Nos enteramos que ayer mismo fue el funeral y nos enojo tanto que nuestras familias no quisieran ir a mostrar sus respetos por esa estúpida amenaza.

La vi y lo único que pude darle fue una pequeña sonrisa que no ayudaría mucho, sonó el timbre y solo vi como eras interceptada por Danzo, dándole una rosa más mi cuerpo se tenso al ver como esas huesudas manos intentaron tocar a mi flor. Me acerque y sentí cuando Hinata choco conmigo más mi vista solo miraba con recelo al anciano decrepito, me regaño y me valió. Solo tome esa contaminada rosa y la arroje al cesto de basura más cercano.

Era una mala suerte no estar en su salón. Danzo, ese hombre me pone nervioso cuando esta cerca de ella, todo el día estuve así, incluso en la clase de deportes pero cuando la vi pasar hiendo hacia la piscina me pareció ver como desviaba la mirada solo cuando yo la veía. Okey, saluda al idiota de Naruto pero a mí no. Esto ya está mal, no me gusta. ¿Acaso hay favoritismo o qué? Incluso Gaara, a veces la veía platicando de un tal "David Guetta"

¿Y conmigo qué?

Salimos un poco antes de la hora, debido a que el entrenador – Gay-sensei – recibió el "súper balonazo del rayo amarillo" o así lo llama Naruto, el caso es que le dio en la cara y lo dejo inconsciente. Cuando estuvimos en los vestidores, fue una buena oportunidad para dejarle algo en claro a los dos aun si eso se trata de perder su amistad con ellos. Ya fue mucho tiempo que estuve callado.

". – Oe, ¿Qué tienes? – la chillante voz de Naruto y la mirada penetrante del Sabaku me hicieron voltear a verlos y supongo que mi cara no era muy amigable.

". – Les voy a decir algo y más vale que se lo tomen enserio. Hinata… – ¡Maldición, dilo! – ¡No se acerquen a Hinata!

¡Maldita sea! ¡Eso no era! ¿Por qué? ¿Por qué no puedo decirlo? ¡Estúpido orgullo que tengo!

Simplemente no pude, pero por lo menos les di una advertencia que no sonaba del todo convincente. Ese día me dirigí al club para esperarlos si iba hacer esto, quiero que lo oigan todos, yo vi primero a Hinata y por muy egoísta que se escuche, ella seria mía.

Pero como siempre, hay algo. Cada vez que intento hacer algo bien, sucede algo. Ese día Danzo la atacó sin piedad alguna, con solo ver como a ese tipo la examinaba con tanta perversión, mi cabeza exploto, estaba más que enojado, corrí con todo mi ser y al llegar, solo escuche una detonación que me puso la piel chinita. Pero seguía intacta, vi que te trataba de quedarse bajo el agua y él seguía disparando, fue el momento en el que me di cuenta de lo importante que es para mí. No quería que le hiciera nada y por eso me abálense contra él.

Al final tomó el arma, pero mi corazón se quebró cuando vi como su hermoso rostro se tornaba pálido por lo que le gritaba Danzo, le bramaba como si ya se conocieran y eso me asusto, temiendo lo peor y confundido a la vez.

¿Qué relación tenia Hinata con él?

La saque de la piscina y no quise separarme de ella, pero cuando llego Tsunade. Nos volvió a regañar, su mirada era penetrante y llena de angustia y temor.

". – Les dije que se alejaran de ella – nos repitió cansada la directora.

". – ¡¿Pero por qué?! – bramo Hidan. – ¡No tiene nada de malo! ¡Además si le hubiéramos hecho caso, Hinata probablemente estuviera…! ¡Estuviera…!

El rostro frustrado y preocupado de Hidan, no era algo que se veía todos los días, pero tenía razón, fuera lo que fuera, probablemente ella estaría en manos de ese asqueroso anciano.

Me concentre de nuevo en el rostro analítico de la vieja, algo tramaba, algo sabia. Y no nos quería decir. La pregunta es: ¿Por qué Hinata? ¿Qué era tan importante para no acércanos a ella? Al estar en la sala de maestros me di cuenta que había policías checando el escritorio de ese anciano, Shikamaru estaba con ellos, platicando como era Danzo en las clases.

". – ¡Encontramos algo!

Mi sangre hirvió de la ira, solo escuche murmura a Shikamaru quien vio todo, diciendo que había fotos de ella y no muy decentes por lo que se veía. No quería que se la mostraran, sabía que sufriría, pero aun así te las enseñaron. Y con solo ver su cara basto para quebrarme, no quería ver de nuevo ese rostro lleno de soledad, sin vida alguna.

Y como siempre no pude hacer nada.

La veía sufrir y yo no hacía nada.

Y aun así me dio las gracias. ¿Por qué? Aun no he hecho nada que valga la pena para llamar su atención. Solo soy un tipo muy egoísta y me odio por eso. Por eso al ver cómo se iba con Sasori, solo pude decirle: "No te vayas"

No quería.

Siento como si me necesitara, pero no me llama y yo no hago nada para acercarme. Por eso le pondré fin a esto. Esa tarde también hable con mis amigos, para que negarlo, pero tenía que saber. Y lo más curioso fue que ellos ya lo sabían:

". – Me gusta Hinata, no, la amo. Y sea lo que sea peleare por ella – les dije en el club. Y se rieron de mí y me cabree tanto que llegue a sentir como me palpitaba la vena de mi cien.

". – ¡Ja, Ja, Ja, crees que no lo sabíamos! – se burlo mi hermano. – Casi nos matas con la mirada cuando la tocamos o cuando le hablamos. – Pude ver en la mirada de todos que asentía mientras sus sonrisas burlonas decoraban sus rostros.

". – ¡Teme!, te lo tenias bien escondido. – ¡Pinche Naruto! – Pero no te preocupes por mí, la quiero como una hermana, además… a mí ya me gusta alguien más. – Eso no me lo esperaba y mucho menos de Shikamaru. ¡Pero el qué!

". – Lo mismo. – Dijo Itachi y eso ya era raro. Pero los únicos que no estaban conformes con eso, eran Hidan, Kiba y en cierta manera Gaara y Deidara quienes no sabían de que forman miraban a la Hyuga.

". – Bueno, pues dejaremos que ella decida – hablo Kiba primero. – Somos amigos y eso nadie lo va negar. – la socarrona sonrisa del Inuzuka hacia Hidan me dio mala espina.

". – Qué gane el mejor. – Pronuncio Hidan – Ella escogerá pero como dijo el perro este, somos amigos… o rivales como lo prefieras.

Y así concluimos.

Y ahora el que estaba adelantado era Sasori pero por alguna razón no me llegue a preocupar tanto, por lo menos no ahora. Fueron muchas sorpresas y más al llegar a la casa. Había una invitada nueva, una disque prima lejana de Inglaterra. Pero era la primera vez que la veía, tenía cabellos cortos de color café al igual que sus ojos. Su nombre era Hanako Uchiha y por lo que vi – las maletas – se quedaría por un tiempo. No le di importancia pero mi hermano sí, parecía un pedófilo saludando de esa manera a nuestra prima. Este hombre le vale todo.

Solo quería descansar, fue un día muy agotador, estuve viendo algunas fotos y cuando me iba a costar, estaban unos calzones sucios de Itachi. Salí hecho furia, lo mataría pero al salir estaba el inepto de mi hermano en toalla caminando libremente por los pasillos, enfrente de Miko y otra sirvienta, pero cuando le entregue los calzones flameados de mi hermano, pude ver atreves de esos lentes, esos hermosos ojos color verde. Casi tuve la necesidad de sacar mi cámara y tomarle una foto, se veía como la amiga difunta de mi madre. La madre de Hinata.

Al mañana siguiente, en un día nublado, mi padre nos pidió asistir a una junta con él, que se llevo a cabo en la empresa de los Hyuga, pensé que la vería, pero no estaba. Solo vi el rostro duro y firme de su padre, Hiashi Hyuga. Un hombre con un carácter muy parecido al de mi padre. Pude observar como la empresa se encontraba desolada y eso que era sábado. Pero al ver como llegaban mis compañeros junto con sus padres, la situación se torno confusa y extraña.

". – ¿Dónde está? – preguntó mi padre.

". – No tarda. Ya sabes cómo es… ¡Oh, ya llegaron! – todos volteamos al ver como el ascensor se abría y de él salían personas con máscaras. Y una de ellos se me hizo conocido, lo supe por su máscara, era el que me llevo lejos cuando paso el accidente de mi madre. A lado derecho se encontraba otro hombre con su máscara ovalada y del otro lado un hombre con la máscara de un lobo de color negro.

Se dicen llamar ANBU, un escuadrón de seguridad que tiene al mando la empresa Hyuga, ellos se encargan de trabajos que normalmente la policía común rechaza. Actúan como sombras, todo lo que hacen, lo hacen a la perfección sin dejar rastro alguno. Ellos fueron los que se encargaron de que las tragedias cedieran cuando tenía 13 años.

Y nos querían reclutar.

". – No trabajaran para mí. Solo serán entrenados como un ANBU – hablo con voz ronca Hiashi. – Todo esto es para que estén preparados, si ellos los atacan y nosotros no estamos ahí, podrán defenderse a la perfección.

Fue un debate muy reñido, obviamente un padre nunca dejaría que su hijo valla a la guerra pero si la guerra venia hacia él, por lo menos tendría que enseñarnos a defendernos, a sobrevivir a la tempestad que se avecinaba.

Al final, aceptamos. Yo en mi caso lo hice por Hinata, si la guerra iba venir, yo la protegería si se llegara a involucrar.

Cuando iba de camino a mi casa, tuve que poner a mi cerebro a pensar de más, mis ideas sacaban nuevas preguntas, una vez que unas ya se contestaron. Entendía que los Hyuga consiguieron ese rango por hacer servicios secretos a nuestras empresas pero lo que no entendía aun era la advertencia de Tsunade, ¿Acaso temía que llegara este momento? ¿El que nos reclutaran?

Ya no entendía nada. Quería llegar solo a mi cuarto y acostarme por un momento, pero allí estaba ella. La sirvienta de ojos bonitos, arreglando mi cuarto, me irrite un poco, ¿Qué nadie le dijo que mi cuarto solo se aseaba los domingos? No me gusta que entre y vean mis cosas, por lo tanto solo le dije que se fuera y que me trajera un poco de té, para calmar la jaqueca que me daba con solo pensar que dentro de poco vendría Naruto para ir a la casa de Kiba, donde supuestamente tendríamos una buena platica de lo que escuchamos hoy.

Mientras esperaba mi ansiado té, "limpie un poco" y después me acerque al escritorio donde saque de un cajón un conjunto de fotos que tome, me senté y las observe por un momento. Eran buenas, tal vez podría enviársela a una compañía y vendérsela. El golpeteo de Sayaka me anuncio la llegada de mi bebida. Pero ese día, si que estaba lleno de sorpresas, no solo le vi los calzones a mi sirvienta sino que con solo ver sus preciosos ojos de alguna manera me hizo decirle, lo bonito que son. Qué vergüenza.

Después de pequeño incidente, me largue de la casa con el chillón de Naruto, el cual me traía más sorpresas. Y no quería creerlas:

". – ¿Y? ¿Cuál es ese rumor? – Mire a mi lado hacia el rubio que jugaba con sus dedos – señal de nerviosismo – muy raro en él. – Tan grave es…

". – Pues… escuche a mi papá discutir con el padre de Hinata y… – su rostro mostraba mucha ansiedad como si el mismo no quisiera creerlo. –…Hablaban sobre Hinata. Mi padre preguntó por ella: ""¿Hace cuando que Hinata salió del hospital psiquiátrico?""

Más que un rumor era un chisme, jamás me espere eso. Una vez que todos nos reunimos en la casa de Kiba, hablamos sobre eso. Naruto nos narraba como su padre mostraba mucha preocupación con respecto a ella. Era como si le tuviera miedo. Lo mismo que Hiashi-dono, su rostro mostraba tristeza y culpabilidad y lo único que le dijo como respuesta a Minato – El padre del rubio – "Era que todo estaba bien. Que eso ya había pasado"

Cuando se hizo tarde, Naruto insistió en ir a comer Ramen – como todos los días – pero quería de alguna manera seguir platicando. Y él se dio cuenta, mientras paseábamos – con escoltas – hubo una tienda donde vendía llaveros y me le quede viendo, me acerque y me llamo mucho la atención una argolla en forma de rosa. Pensé en Hinata, pero después en Sayaka. Sentía que le debía una disculpa. Aunque la culpa fue del idiota de Naruto, aun así, compre dos. Uno para Sayaka y otro colgante para Hinata, pero este era una piedra amatista.

Al alba siguiente, domingo. Me desperté para ir a nuestro afamado entrenamiento con los ANBU, a pesar de sentirme un poco cansado mentalmente por todo la situación mi cuerpo me exigía ir a ese lugar, donde me enseñarían a proteger y a defender. Salimos temprano y al bajar por las escaleras, estaba Sayaka, con mi almuerzo listo. Lo tome sin darle mucha importancia pero me acorde del llavero y voltee y se lo lance. Tenía buenos reflejos, lo tomo sin mucho problema. Sus ojos brillaron y sonreí por eso.

Una vez llegando a la empresa de los Hyugas, donde nos aguardaba los mismo ANBU y otro diferente, él tenía una máscara ovalada negra y una gran gabardina. – Sus nombres eran: Isao, Kinoe, Shiro y Mushi. – Fue un entrenamiento muy fatigoso, era más que defenderse, era tratar de ser silencioso y actuar debido a la situación. No sé como respiraban con esa mascara pero su vista era muy limitada, nos obligaron a ponérnosla para agudizar nuestros sentidos y ser más rápidos. En un pequeño descuido, Isao me doblo el brazo por haberme distraído. Seguimos entrenado, pero en todo el tiempo, pude sentir una mirada muy penetrante, al principio creí que se trataba de mi imaginación pero como éramos los únicos en la sala de entrenamiento, pude sentí su mirada, el hombre de máscara de lobo de color negra, Shiro, pareciera como si nos estudiara a todos nosotros e Itachi se dio cuenta de eso, como todos los demás. Donde nos encontrábamos, solo estábamos nosotros y ellos cuatro, por eso era raro e incomodo.

". – ¿Qué tantos nos ve? – bramo Hidan un poco irritado, así que se acerco y el era un poco más alto que él.

El tipo soltó una sonora risa.

". – ¿Qué es tan gracioso? – pregunto Shikamaru quien miraba al individuo con desconfianza. Al igual que todos.

Nunca nos contesto. Y eso nos irrito a un más. Se fue una vez que el capitán Isao y Kinoe llegaban para decirnos que ya era muy tarde y que el entrenamiento había acabado. Y tenía razón, el tiempo se fue volando así que mi hermano y yo nos fuimos directamente a nuestra casa. Naruto – como siempre – quiso ir a comer algo, pero los únicos que aceptaron fueron Kiba, Shikamaru y Sai. Pero durante el camino pude escuchar cierto zumbido y solo voltee y pude ver cómo salía hubo a lo lejos. No le di importancia.

Pero debí hacerlo.

Naruto nos llamo alrededor de la 1 de mañana, nos conto que el maestro que nos entrenaba Kinoe e Isao estaba en ese incidente, pero que el primero fue atacado por una mujer ANBU, no me dio más detalles pero eso si era cruel, quien se atrevía a atacar a sus propios compañeros. Ojala que esa mujer la hubieran castigado.

Ese sí que fue un fin de semana muy rendido. Y llego el lunes que tanto ansié, hoy vería a Hinata y le daría el collar que le compre y de paso me le confesaría, pero como siempre la suerte nunca está de mi lado. Nunca llego.

. – ¡Ahh! No vino Hinata – se quejo Kiba mientras dejaba caer su cabeza en la mesa de la cafetería. – Y yo que quería salir con ella. – Me irrite.

. – ¡Ja! ¡Eso ya lo veremos! – se acerco el mastodonte de Hidan con su socarrona sonrisa. – Yo iré a su casa esta tarde. Y la invitare a cenar. ¡Ya dije! – anuncio el idiota, irritándome más.

Ya veremos eso, engendro.

Sin que se diera cuenta, me escabullí para irme de la escuela y dirigirme a la casa de Hinata, ya no sería el último. Corrí hasta su casa, por suerte no era tan lejos y una vez que divise su casa, sentí como los pelitos de mis brazos se erizaban y como mi corazón latía muy rápido.

Era ahora o nunca.

Tu nana me recibió y cuando bajaste te veías tan hermosa y sorprendida al verme.

. – Sasuke, ¿Qué haces aquí?

. – Vine por ti.

La invite a dar un paseo, no quiero que haiga chismoso. Y ella acepto un poco dudosa. Una vez que empezamos la caminata mi mente estaba en blanco y sentía una fuerte opresión en mi estomago.

. – ¿Y los demás?

. – En la escuela. Tenía que salir antes que ellos, por algo… – dije con incomodidad.

. – ¿Y ese algo, tiene que ver contigo? – ¡Em, si! Me quiero confesar, pero no sé cómo.

. – Sasuke, ¿Qué pasa? – su voz quebrada me hizo voltear hacia ella, se veía preocupada. Y supongo que es debido a mi actitud, pero no puedo evitarlo, nunca había hecho esto. Soy un Uchiha, bueno, eso qué.

¿Qué es lo mejor en estos casos? Haber… ¡Ya sé!

. – Ven, te invito algo. – le propuse. Bien la llevaría a una cafetería, si eso era bueno. Pero al no sentirte a mi lado, voltee y me di cuenta como observaba con cierta nostalgia el parque y un carrito donde vendían crepas. – ¿Quieres uno? – se veía tan tierna negando mi invitación por eso me dispuse a bromear para que al final aceptara. Y así lo hizo, el parque era bueno y no había nadie.

Mientras pedía su crepa, me di cuenta de lo nerviosa que estaba, su pie no dejaba de moverse. Una vez que me acerque, quería decírselo pero no me salió, así que opte por morder su crepa. No me gusta lo dulce, pero en ese momento lo necesitaba.

. – Solo quería probar. – le mentí. Y me sentí cada vez más irritado por mi situación. ¡¿Cómo se lo digo?!

. – Sasuke – voltee hacia su llamado y más cuando sentí una de sus manos en mi mejilla, me sonroje. – Puedes decirme lo que quieras y prometo ayudarte lo mejor que pueda. Tómalo como un agradecimiento por ayudarme siempre. –

¿Agradecimiento?

No pude resistirlo, tome su sueva y nívea mano, estrujándola en su momento. – Entonces…quédate conmigo… – La mire y pude ver conmoción en su ojos, como si esto se tratase de un broma pero no lo era.

. – Sasuke, yo… yo no soy una buena persona. Creo que lo mejor que puedes hacer, es solo alejarte de mí, tú y los demás. Yo no creo que sea capaz de volver amar, no es lindo cuando alguien te hace daño. Aguantas las heridas pero tardan en cicatrizar. – Me decía con tanta tristeza – Temo que si confió en la persona equivocada, saldré lastimada. Y al hacer una elección como quiera alguien saldrá lastimado. Yo no quiero eso. Quiero seguir siendo amigos de todos.

Demasiado amable. ¿Cómo podía hacer así? Y yo, era un simple egoísta y así que no lo aguante más, la bese y lo quise profundizar cuando sentí que me correspondía. Se sentía tan bien y quería seguir, pero no. Llegan unos niños mirones y sale corriendo.

Estúpidos niños. Arruinaron el momento, pero aun así logre llegar antes que ellos y con eso ya me sentía conforme. Mañana la volvería a ver – y a la mañana siguiente – mi felicidad se vio irritada por un chico que estaba junto a ella. Y que hace ella, se va corriendo con él por los pasillos.

Maldita sea.

Sentí cólera, con solo ver como estaba muy platicadora con ese tipo cuando llegaron a la cafetería siendo escoltada con los metiches de Hidan y Deidara, quienes agradecía que le gritaran a ese chavo, pero sus insinuaciones con ella, me hizo fruncir el seño más de lo que ya está.

. – Busco a un pareja y creo que ya lo encontré – No lo aguante y me acerque para reclamar lo que es mío y de nadie más.

. – Pues lo siento, ella ya tiene dueño. – anuncie con voz fuerte y decida mientras atraía a Hinata hacia mí.

. – Enserio, porque no veo tu firma en ella. – Se burlo el idiota.

¿Ah, no? Pues ya lo veras, todo lo verán.

Tome su rostro y lo acerque al mío para dejar mi firma en ella, sin importarme el bullicio que inicio. Sonríe por adentro al ver como sus labios se movían ligeramente, negándose pero a la vez entregándose. Me separe de ella y tome su mano y volví hacia ese tipo. – Ya la viste. – le dije mientras me iba junto con mi flor. Ella era mía.

La saque a zancadas de ahí y ni cuenta me di que ya estábamos muy lejos. Y allí estaban los dos inexpertos en el amor, me di cuenta de eso cuando fingiste rechazar mis sentimientos. Pero aun así le dije que la haría cambiar de opinión sin importar qué. Me miro con tanta tristeza y culpabilidad, ya era tiempo de que se mostrara tal y como era, que no temiera amar, que no le temiera a su destino porque si ella lo permitiera yo la apoyaría en todo. Más su rostro mostro cierta determinación, vi un brillo especial en sus ojos y al final se fue, diciéndome que algún día cambiaria todo.

Pero nunca creí que así.

Allí estaba ella, ¿Sayaka? Solo vi como su peluca resbalaba y dejaba libre sus azulinos cabellos, me quede en shock y más cuando mí supuesta prima grito su nombre con tanta desesperación al ver como otro individuo aparecía, era ¡Shiro! ¡Era su máscara!

Pensé que la ayudaría pero fue todo lo contrario, solo la agredió más, inyectándote algo en el cuello y ella gritaba con tanto dolor, su bramido me dejo paralizado.

Otra vez… no pude ayudarle…

Me acerque corriendo hacia ella, la tome entre mis brazos más su dolor me llegaba. – ¡Hinata, resiste! – su cuerpo se retorcía tormentosamente. – No me dejes – la sentí fría y comenzó a sollozar. – ¡Rápido, llamen a una ambulancia!

. – Hinata – la pequeña se acerco hacia ella y te miraba con tanta preocupación. – Hermana, por favor, resiste. – te susurraba con tanto amor y desconsuelo. Y alzar mi rostro pude ver como los chicos trataban de llamar a emergencias y al igual que yo, seguíamos en shock, esto tenía que ser una broma.

. – Les dije que se alejaran de ella. – todos volteamos ante esa reclamación y solo escuchamos como unos camionetas negras llegaban y de allí salió el entrenador Isao junto con un equipo médico y entre ellos estaba la directora Tsunade.

. – ¿Tsunade-sama?

¿Qué está pasando aquí?

.

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Fin de capitulo 12

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¡WoW! Dos capítulos, espero que sea suficiente por los días que falte, es que no tenia internet. Pero ya sí. ¡Hurra! ¡Ya llegamos al momento más culmínate! ¡Espero que les haya agrado este capítulo narrado por Sasuke! Lamento dejarlos con la intriga, no se enojen, solo es parte de la history, el toque dulzón XD.

Porque después esto todo va a cambiar. La verdad será revelada. Todo sobre Hinata. ¡No se lo pierdan! Tratare de subirlo la semana siguiente.

COMENTARIOS

Uchiha Hyuga Hinata: Hola, Gracias por comentar, si nuestro Sasuke ya se canso de ser el último, así que ya tomo las riendas. Jaja me dio risa lo que comentaste, del que se te quedaron viendo raro, lo sé, me ha pasado. Espero que te hayan gustado estos dos capítulos, me esforcé y lamento si te deje con la intriga, ya sabes toque dulzón. XD

Zumekqi: Hola, si puse a tu personaje de ese modo, pensé que sería divertido. Y lo fue, ya se muchos enemigos, todos será aclarado el siguiente capitulo. No te lo pierdas.

moonkoublack: Ja,ja, lo siento, lo juro. Toque dulzón. Pero ya te escribí y fueron dos capítulos, ya todos se aclarara en el siguiente capítulo. Me dio mucho gusto y me alegraste el día con solo decirme que releíste el capitulo decimo. Te amo por eso. Te juro que tratare en subirlo los más pronto, es que el mendigo internet, no me dejaba. Pero ahora si tengo y más le vale que dure. Gracias por leer, y perdón por si te hago esperar demasiado. Espero que estos capítulos te hayan gustado y no te pierdas el siguiente.

uchihinata-20: Hola y gracias por comentar, si ese Sasuke ya tomo las riendas de su vida amorosa, si creo que con estos capítulos se te aclaro un poco las dudas que tenias. Espero que te hayan gustado, los escribí con mucho esmero. Tal vez no te lo esperabas cofcocfniyocofcof pero que te digo la historia tiene que seguir. Y manitas arribas por ese Sasuke que ya se decido. Al fin. Nos vemos en la próxima.

fran.s: Hola, pues que digo fue un capitulo muy a lo extremo XD. Espero que te haya gustado estos últimos dos, fue un especial, (solo porque se me fue el internet) pero se los debo, por la espera y dejarlos en la intriga.

kaitlynleonant13: Holis! Siento la intriga. Ya sabes toque dulzón. Pero no me digas a que no es emocionante de esta forma. Y gracias por la espera, por eso les escribí doble. ¿Cómo la ves? Jaja espero que los haya disfrutado y gracias por seguir conmigo y continuar leyendo mis finales intrigantes.

xXDokuro-MiyamuraXx: ¡Hola y bienvenido por comentar! Te lo agradezco por decirme que te encanta, eso me motiva que mi cerebro se prenda y mi imaginación siga a flote. Espero que te hayan gustado estos capítulos y continúes conmigo. Gracias por leer.

Kds: ¡Mi dios tanta emoción! ¡Gracias por comentar y espero que estos dos capítulos te hayan gustado, los escribí con mucho esfuerzo y amor! XD

MusaSpinelli : ¡PERDÓN! ¡PEERRRDONAME! ¡No lo hago a propósito, lo juro! Solo que es el toque dulzón. Y aquí entre nosotras, tengo una hermana gemela que viven en mi conciencia y me dice déjalo hasta allí, para que sufran y yo le digo: Pero y mis lectores. Y luego me golpea y me insulta. Es muy cruel, lo siento, a veces no puedo controlarla. Pero mira te escriba hasta dos capitulo, espero que te hayan gustado y recuerda, toque dulzón. XD y aun sigo apoyándote con esa ley, ya te estoy enviando a Danzo por correo, para que los castres.

NN-chan: Hola gracia por comentara, si Izana es una tremenda, solo Hinata sabe su verdadero genero, pero en el transcurso los chicos se darán cuenta, poco a poco, pero por ahora, estamos con este embrollo, espero que te haya gustado. Gracias por leer.

TaniaJonas: Hola y gracias por comentar, lo sé yo también sigo en busca de un Sasuke, no te preocupes algún día nos llegara, lamento la intriga pero es el toque dulzón. Espero que estos dos capítulos te hayan gustado y continúes conmigo.

Hannah-asdfghjkl : Hola ten te doy una pañuelito para tu derrame nasal, gracia por decir que te gusto el capitulo decimo, es tan lindo y hermoso para mis ojos cuando lo leen, espero que estos dos capítulos te hayan gustado. Y no te preocupes ya todo se aclarara. Así que no te pierdas el siguiente.

GRACIAS POR LEER Y POR COMENTAR Y POR DARLE CLIC EN FAVORITOS Y SEGUIDORES, LOS AMO.

Yeii-chan se despide.

Bye