N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Cap. 13: Pasteles & Cupcakes

Observo a su novia sentada sobre lo que para él era una alfombra pero la instructora le había llamado con otro nombre, lo mejor era no decir nada, miro a las demás parejas que estaban solo sentadas a su lado haciendo quien sabe que cosas, algunos estaban en sus celulares y otros más solo parecían en su mundo, dio un leve suspiro mientras veía a su hermosa Sakuno cerrar los ojos y seguir los pasos de la instructora que solo gritaba, él dejo de escucharla y se concentro en su pareja que parecía en verdad estar colocando su mejor esfuerzo.

Una sonrisa surco sus labios mientras el sonido de su celular llamaba su atención, eso tenía que ser una broma, lo tomo entre sus manos jugando un poco pero no contesto, miro el número, su padre, tomo un poco de aire para contestar - Termine con Yura... no pienso alejarme por nada del mundo de Sakuno - aseguro y su padre solo suspiro un poco, algo le decía que no era eso por lo que llamaba sino por otras cosas - Yura estuvo hoy aquí, amenazandome y diciendo cosas que odio, la tendre vigilada, en cuanto salgan de las clases de yoga una camioneta negra los seguira y habrá más seguridad de la que no estara enterado por seguridad, es para cuidarlos, aviso para que no te asustes - sonrió un poco, su padre no era tan malo como pensaba después de todo.

- Gracias - su padre no dijo nada solo colgó y él guardo el celular viendo que ahora estaban en otra posición, una sonrisa surco sus labios, era linda sin duda alguna su novia, de inmediato se levanto cuando la vio tropezar con el tapete, corrio donde ella viendo que la instructora la ayudaba a levantarse por lo que la hizo a un lado sin ninguna consideración - ¿Estás bien? ¿Te duele algo? ¿Quieres ir al médico? - pregunto en un ataque de pánico y ella solo negó con la cabeza, noto un leve moratón en la muñeca derecha y de inmediato la cargo en brazos.

- La clase aún no termina - señalo la instructora y él le mando una mirada de muerte que solo hizo retroceder a la mujer que se hizo a un lado dejandoles el paso libre - La llevare al médico - aseguro para salir de allí con rápidez, los brazos de Sakuno se enredaron en su cuello y él solo aspiro su delicioso perfume, se detuvo una vez estuvieron en el ascensor y la miro espantado, no deseaba que nada le sucediera, la sola idea de que algo le sucediera a ella o al bebé lo aterraba, lo atormentaba por completo, era algo que jamás había sentido y al contrario de asustarle lo hacía estar siempre alerta.

- F-Fue solo un pequeño accidente - le señalo ella y él solo la miro como si hubiera dicho algo estúpido - Estas embarazada, sea solo un moretón o lo que sea iremos al médico y no esta a discusión - espeto mientras las puertas del elevador se abrían, escucho la suave risa de su novia pero le dio lo mismo, salieron del edificio y él camino directo al auto solo que no espero ver a Yura de pie al lado de este, no podía ser demasiado obvio buscando a su seguridad, lo mejor era que ella no estuviera enterada.

- ¡Así te quería ver! ¡Eres un maldito! - ella se abalanzo por lo que de inmediato bajo a Sakuno para colocarla detrás de su espalda, noto sus manos sobre su camisa, estaba medio temblando y eso era precisamente lo que quería evitar, no deseaba darle malos tragos y se los estaba dando con creces - Yura, calmate, estate quieta - sujeto sus manos pero ella se revolvío ante su toque, lo empujo y por instinto Sakuno retrocedio, eso se le estaba saliendo de control, su ex novia era una mujer y lo menos que deseaba era usar la fuerza con ella pero si no tenía otra opción la iba a usar sin medirla.

- ¡Maldita, me quitaste lo que más amaba! ¡Te voy a matar! - Yura se lanzo sobre ambos, trato de apartarla pero esta le araño el cuello, recordaba que tuviera uñas pero jamás las había sentido de esa manera, el ardor se esparcio por su cuello que lo hizo tambalearse, noto que esta iba tras su novia y la sujeto por el antebrazo importandole poco si la estaba lastimando - ¡M-Marui, me estas lastimando! ¡Me lastimas! - ejercio un poco más de presión hasta tenerla de rodillas en el suelo, nunca le haría eso a una mujer pero era demasiado porque estaba tratando de lastimar a la madre de su hijo y eso no lo iba a permitir.

- Escuchame muy bien Yura, intenta tocarla o siquiera respirar el mismo aire y acabare contigo - le siseo mientras la soltaba, sus ojos estaban bañados en lágrimas, no entendía como es que había amado a alguien como ella, la verdad era que era demasiado hasta para él - ¡Te odio Riuzaky, esto no se va a quedar así que les quede claro! - y dicho esto se alejo corriendo de allí mientras él solo daba un suspiro, eso no estaba marchando bien, en dos días volvería a la universidad y lo menos que deseaba era poner demasiada presión sobre Sakuno.

- ¿E-Estás bien? - giro la cabeza mirando a la cobriza quien lo miraba preocupada mientras señalaba su cuello, sentía un leve ardor pero no era para tanto - Tranquila, estoy bien, vamos que tengo que ver esa herida - la tomo de la mano conduciendola hacía el auto, ella siempre iba a ser lo importante en su vida sin importar que, no iba a permitir que algo malo le sucediera, ni al bebé ni a ella, en lo absoluto.


Marui estaciono el auto frente al hospital, ella pensó que estaba exagerando un poco pero lo mejor era no decir nada si quería salir bien de todo aquello, la mano del pelirrojo se cernio sobre su muñeca con suavidad para hacerla salir del vehículo, se sentía un poco cansada, quería descansar aunque fuera un poco pero más que el moretón de su muñeca lo que le preocupaba era el arañazo del cuello de su novio, es decir, sabía que la herida era superficial, nada del otro mundo pero acababa de descubrir que le dolía que lo lastimaran porque era como si a ella la estuvieran lastimando.

- Vamos cariño - subieron al elevador con dirección a urgencias, apreto un poco más su mano y este sonrió enternecido por aquello - Tengo un antojo - le señalao a su novio que la miro asintiendo con una sonrisa - En cuanto te vean - hizo un leve mohín escuchando la suave risa de este, le gustaba mucho verlo sonrier o reir y más si ella era la razón, con eso se conformaba más que nada, las puertas del elevador se abrieron y se apresuraron a bajar, una enfermera les sonrió señalando los sillones por lo que caminaron a uno de ellos.

- En cinco minutos el médico estara con ustedes - su novio asintió y ella solo se recosto sobre su hombro cerrando un poco los ojos, no era necesario ir a urgencias pero no pensaba contradecir al pelirrojo, no deseaba una pelea con él ahora que todo estaba bien - Lamento lo de Yura, lo menos que necesito es colocarte en situaciones como aquellas, no deseo verte mal pero lo estas por mi culpa - ella lo miro como si estuviera loco mientras lo golpeaba con la mano en la cabeza negando con la misma, estaba tonto o algo peor.

- Ella es una loca, tú no tienes la culpa de nada - le aseguro mientras lo señalaba con el dedo dandole una mirada de enojo puro que a él solo lo hizo sonreir levemente, ella no quería verlo mal por culpa de su ex novia que parecía sacada de un circo de terror, no era su culpa y él tenía que entenderlo - Gracias - este se inclino para rozar sus labios y justo en ese momento un carraspeo llamo la atención de ambos, ¡ella quería ese beso!, volvio la mirada con odio hacía la persona que los había interrumpido quien resulto ser una enfermera que estaba un poco nerviosa ante su mirada.

- El médico los espera - ambos asintieron colocandose de pie para comenzar con su camino, este era otro médico puesto que el otro era el ginecólogo así que tocaron la puerta - Adelante - entraron y de inmediato miraron al médico que era algo mayor quien solo les sonrió indicandoles que tomaran asiento y así lo hicieron, sabía que Marui estaba exagerando un poco pero le gustaba aquella sensación de sentirse protegida por la persona que más amaba... se sentía única y eso era lo mejor que podía sentir.


Se llevo una mano a la gasa que tenía en el cuello, le incomodaba un poco pero no podía quejarse, miro a Sakuno que estaba un tanto perdida en sus pensamientos y eso le estaba incomodando un poco - ¿Puedo saber qué piensas? - pregunto de la nada llamando su atención, lo menos que quería era que ella se guardara las cosas, no deseaba peleas en su relación, con ella quería hacer las cosas bien y no hacerse el tonto cuando algo estaba mal pero no decir nada, eso siempre hacía con Yura y quería evitarlo con la cobriza a toda costa.

- Quiero un beso - y él casi se atragando con su saliva por dos razones, una, ella nunca pediría algo como aquello, jamás, y si lo llegaba a pedir como mínimo un sonrojo enorme en sus mejillas pero este no estaba, la segunda fue porque ella apreto el botón que provocaba que el ascensor se detuviera y justo eso estaba sucediendo, Sakuno lo miro como si fuera una presa y no evito temblar un poco pero de inmediato se recompuso para sujetar su mano con suavidad atrayendola por la cintura tomandola del mentón con suavidad para inclinarse sobre sus labios.

Degusto el sabor de canela con calma, mordio ligeramente para hacer el beso más intenso, quería perderse para siempre en los mismos, la acorralo entre la pared del mismo bajando con un camino de besos por su cuello escuchandola gemir, con todo su esfuerzo se separo de ella mirandola agitado, eso no podía continuar, al menos no allí - Por mucho que me encantaría tomarte aquí bebé, lo menos que necesitamos es que alguien venga a revisar esto - apreto el botón de continuar mientras le dedicaba una sonrisa traviesa a su novia que se sonrojo demasiado... esa era la verdadera Sakuno, su Sakuno aunque no iba a mentir porque le gustaban todas las facetas de ella y con un quería descubrir las demás, esperaba con ansias aquello.


El auto se detuvo delante de una pastelería, ella sonrió como niña pequeña, ansiaba probar algo delicioso, tenía el antojo por algo con mucho chocolate o vainilla pero por el momento la fresa no estaba entre sus antojos - Cariño, ¿qué vas a comprar? - pregunto él y ella solo sonrió como una niña pequeña mientras la ayudaba a bajar, la enorme pastelería la llamaba, al menos así lo sentía, era muy conocida porque tenía las mejores recetas en toda el área donde vivían, ella siempre compraba allí hasta que dejo de ir porque su madre s elo prohibio, tenía razón porque era una adicta a los pateles de allí.

- Comprare pasteles - contesto como si nada mientras Marui solo sonreía negando, las puertas de cristal se abrieron a su paso y ella sonrió al ver las vitrinas llenas de pasteles, a los clientes mirando las decoraciones de los pasteles, la pequeña cocina que estaba más allá aunque solo podía ver la puerta pero eso no era lo importante en esos momentos, camino de la mano de su novio hasta detenerse donde estaban los pasteles pequeños, miro algunos con formas de mascotas y el que llamo su atención fue uno en forma de gato que tenía glaseado de vainilla, justo su antojo.

- Quiero ese, ¿sí?, di que sí - le suplico con la mirada al pelirrojo que solo le sonrió mientras besaba su frente, la tomo de la mano y ella se dejo guiar por este, no entendía a donde iban hasta que se detuvieron en el cajero, la dependiente les sonrió esperando a que colocaran su compra solo que no tenían nada en las manos - Me llevo todos los pasteles que tiene justo ahora que de chocolate, vainilla y fresa, ¿algún otro sabor amor? - pregunto llamando su atención y ella solo lo miro como si fuera alguien de otro planeta.

La dependiente los miro como si fuera una broma, se mordio ligeramente el labio asintiendo con la cabeza - N-Nuez - murmuro esperando a que la dependiente dejara de mirarla como si le hubiera salido otra cabeza y es que sabía muy bien que cualquier mujer desearía estar en su lugar pero no era así, Marui solo tenía ojos para ella pero eso no quitaba que en esos momentos no estuviera incomoda en extremo - También los pasteles de nuez - este tomo su billetera extendiendo la tarjeta ilimitada a la chica que asintió efusivamente.

Marui la tomo de la mano con suavidad llamando su atención por lo que alzo la mirada observando a su novio quien deposito un casto beso en sus labios... lo amaba por razones como esas.


La miro con el tenedor cerca de los labios aunque este no contenía un trozo de pastel, se veía como una niña pequeña, su niña, estaban en la cocina de la mansión y Sakuno había insistido en comer un poco de pastel de nuez pero no era solo eso, o no, su novia quería preparar cupcakes pero estaba esperando a que las mucamas llegaran con todos los ingredientes - ¿Me ayudaras a prepararlos verdad? - pregunto llamando su atención, él era un asco en la cocina pero si esa sonrisa estaba en su rostro un muy largo tiempo entonces tendría que aprender a preparar cualquier cosa.

- Cariño a mí se me quema el agua - le señalo y ella solo negó con la cabeza riendo por lo que solo se levanto de su asiento caminando hasta donde estaba para abrazarla por la espalda - Aún así me ayudaras - asintió mientras acomodaba su mentón en el hueco de su cuello con una enorme sonrisa, ella temblo un poco lo que lo hizo sonreir internamente, amaba tener ese privilegio porque había sido y sería su único hombre - Esto es todo Sakuno-san - señalo una mucama que termino de colocar los ingredientes, él solo búfo, odiaba aquello pero por ella iba a tratar de que el agua no se le quemara como siempre.

- G-Gracias - la mucama hizo una reverencia mientras salía de allí y él la solto, la miro tomar un delantal para colocarselo, se le veía demasiado bien - Toma asiento y deja que te enseñe como se hace esto amor - le sonrió ella mientras le guiñaba un ojo y él solo solto una suave risa mientras acataba la órden de su amada niña cobriza, la amaba, la vio moverse mientras tomaba lo necesario para preparar aquellos cupcakes que seguro le quedarían deliciosos, la vio atarse el cabello en un moño para tomar aire y empezar a prepararlos.

Le gustaba esa Sakuno, la despreocupada, lo sabía por la manera en la que se movía por la cocina, el sonido de la podadora llego a sus oídos pero solo se concentro en verla con aquella sonrisa que siempre le había gustado, esperaba que ella estuviera enterada de aquello porque nunca lo iba a decir en voz alta o quiza si pero por el momento no, la harina se mezclaba con calma y él sonrió, no recordaba a su madre haciendo algo como aquello en lo absoluto, sino que por el contrario solo la recordaba gritandole a las mucamas porque no hacían bien su trabajo, ese era su trabajo pero ella siempre decía que para eso estaba la servidumbre, que equivocada estaba.

Sakuno de verdad que le hacía bien porque descubría que cosas que odiaba terminaban gustandole o solo era que siempre le habían gustado pero nunca les había prestado demasiada atención, la escucho tararear una canción y sonrió... su novia y la madre de sus hijos sin duda alguna era demasiado especial, agradecía por tenerla en su vida sin duda alguna.


Sintio unas manos rodear su cintura lo que le causo un suave susto aunque sabía perfectamente quien era - ¿Te ayudo a decorar? - le pregunto este mandandole escalofríos a algunas partes de su cuerpo por hablerle al oído, lo sentía invadiendo su espacio personal pero eso solo le gustaba demasiado, antes quiza hubiera golpeado a la persona pero con el pelirrojo no podía y no quería hacerlo - Anda, dejame ver que tan bueno eres en esto - le pidio mientras le exendía los ingredientes para decorar, su novio sonrió mientras tomaba lo que le extendía.

- ¿Qué me daras si decoro bien? - pregunto mientras lo veía arremangarse un poco la camisa hasta las codos mientras una sonrisa sincera se forma en sus labios aunque sus ojos tenían un destello de coquetería, eso era algo que no había visto antes así que tenía que atesorarlo hasta que volviera a aparecer, lo vio acomdoarse el cabello ligeramente con los dedos mientras se disponía a hacer su deber, ella solo tomo asiento observandolo con una tierna sonrisa, Marui tenía muchas facetas que para ella eran algo nuevo, nunca las había visto o quiza si las había mostrado pero no con ella, un ligero sentimiento de celos la inundo pero negó con la cabeza, debía dejar de pensar en cosas como aquella quisiera o no.

Sintio algo frío en la punta de su nariz que la sobresalto por completo, miro a su novio inclinando sobre la superficie de la mesa con una sonrisa que era entre coqueta, sincera y diabólica, al instante supo que era crema pastelera y solo lo miro de mala manera aunque una sonrisa se formo en sus labios - Si quedo pegajosa te harás responsable - le sentencio y este solo la miro con un aire divertido mientras retrocedía poco a poco, se levanto de la mesa para seguirlo y antes de darse cuenta estaban en una guerra que solo lograba hacerlos reir a ambos.

Antes de darse cuenta quedo atrapada entre el refrigerador y el cuerpo de su novio que la miraba con amor y como si quisiera comersela de un solo bocado, a eso último ella no pensaba oponerse en lo absoluto - Mi madre nos va a regañar por esto - le aseguro a este que solo se encogio de hombros al tiempo que tomaba un poco de vainilla para colocarla sobre sus labios, el frío hizo contacto con sus labios calientes pero no se quejo en lo absoluto, Marui se inclino para delinear estos con su lengua degustando su sabor mientras ella solo se aferraba a los costados de su camisa como si en cualquier momento fuera a caer aunque no dudaba que así fuera si no se detenía en esos momentos.

No se dio cuenta hasta que desvio un poco la mirada mientras este se separaba que las cortinas estaban bajadas no permitiendo la luz del sol y que la puerta eléctrica de entrada a la cocina estaba cerrada, al parecer su novio si tenía ganas de hacerle el amor y ella no se iba a poner, sintio algo deslizandose sobre su cuello y ella solo gruño en respuesta, eso no estaba en sus planes - Lo siento amor pero al parecer si quedaras pegajosa - susurro este sobre sus labios... cuando se hace el amor las variaciones de posiciones o situaciones pueden variar pero mientras el amor se haga con amor eso no importa por que lo único interesante en todo aquello es la sensación de demostrarse con las manos cuanto se puede amar a una persona y ella sabía que Marui la amaba más que a nada en el mundo, justo como ella hacía con él.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.