La cruel realidad
Capitulo 16: Desasosiego
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. – Kazuma fue… – dude de nuevo. Ya era la tercera vez que me acobardaba ante el Uchiha.
Después de nuestro "encuentro" insistió de manera hostigosa, no quería decirle, pero me amenazo en violarme toda la noche si no le decía. No lo creí… bueno, solo un poco. A veces su mirada me daba un poco de miedo y cuando a un Uchiha se le mete algo a la cabeza muy difícilmente se lo puedes quitar. Solo miren a su hermano Itachi, el era la prueba más clara.
. – ¿De verdad no puedes espera hasta… más al rato? Son las tres de la mañana, quiero dormir un poco. – le dije cansada mientras me sobaba el cuello y el hombro derecho. A pesar de estar tirados en la cama, me dolía bastante estar sin una almohada. – Por favor… – suplique ante su mirada de niño necio. – Te prometo que te lo contare en la escuela, solo déjame dormir, es más, tu también deberías estar descansando.
. – Bien. Dormiré aquí. – aclaro mientras tomaba un almohada y se acomodaba.
. – Pues ya que… – mire incrédula ante su infantilismo. Me levante para irme a otra habitación y descansar pero mi brazo derecho fue capturada por el del Uchiha y me recostó de nuevo a su lado. Me sonroje al ver como había puesto una sola almohada para compartirla, por lo tanto su rostro estaba a centímetros del mío.
. – Dormiré aquí y tú también – insistió mientras cerraba los ojos y pasaba un brazo alrededor de mi cintura, asegurándose de que la presa no escapara por la madrugada. Muy conveniente para él y no tanto para mí, pero de alguna manera se me hizo muy reconfortante y cerré mis ojos para no tener que verlo y casi comérmelo con la vista. Eso sonó estúpido. Pero me convertiría en una mentirosa sino admitiera que realmente el Uchiha es guapo. Para qué negarlo, a veces me comporto como una altanera solo para evitar que su hermosura me ataque por los ojos y quiera conquistar mi corazón.
Pero ¿Por qué no aprovechar?
Abrí de nuevo los ojos, solo para confirma si de verdad estaba dormido y al examinar su respiración tranquila supe que ya había caído a brazos de Morfeo. Bien. – Siempre quise hacer esto – alce mi mano y con un dudoso movimiento lo lleve hacia su cabellera negra. Constantemente escuchaba los alaridos de mis compañeras sobre los chicos, en especial de Sasuke, que sus ojos esto, que su boca lo otro y que sus miradas frías, pero lo que más les atraía era su rebelde cabello azabachado.
Chillaban de emoción con solo verlo sacudirse sus cabellos, preguntándose si serian suaves al tacto – Pues vamos a confirmarlo– un dedo toco un cabello al mismo tiempo que vigilaba que el Uchiha no despertara, al ver que no, puse otro dedo, no ha despertado. Bien, puse mi mano sobre su cabello y lo acaricie. Me sorprendí, creo que estaba más suave que mi cabello, ¿Qué shampoo utilizaría? Aleje mi mano y voltee a ver que aun no despertara, así que esta vez alce mi rostro para oler su cabello – un intento de descubrir la identidad de su shampoo, si claro – pero ya parecía un jodido perro, realmente la fragancia que desprende los hombres es única, estoy segura que me sonroje con solo acercarme de nuevo y olerlo.
¡Basta Hinata! Pareces una maldita acosadora.
Me pellizque la mejilla mientras ladeaba mi cabeza lejos y cerraba de nuevo los ojos. Vamos tenía que dormí, vamos, ¿Por qué no llega el sueño? ¡Vamos! – un borreguito salto y otro, otro, ¡Oh, mira aquí viene otro! – Esto no está funcionando – murmure abriendo de nuevo los malditos ojos. Me siento cansada pero el sueño no me llega porque alguien que está a mi lado, los espanta. – Rayos – esta será una larga madrugada.
Los primeros rayos del sol me cegaron, abrí los ojos incomoda y me reincorpore al mismo tiempo que escuchaba una alarma. Un sonido proveniente de mi celular, era una llamada. Me enderece y me di cuenta que la cama estaba vacía. – ¿Sasuke? – murmure mientras me dirigía hacia mi escritorio donde reposaba mi celular pero sin despegar la vista de la cama. No podría ser otro maldito sueño. – ¿Bueno? – conteste la llamada mientras miraba la blusa que traía puesta, una buena evidencia de que ayer no fue un sueño.
. – ¿Hinata-sama? ¿Hola? ¿Hola?
. – ¿Eh? ¿Quién es? – me desperté anonada mientras volteaba por todos lados, buscando al Uchiha y que no saliera para asustarme.
. – Soy yo. Neji. ¿Se encuentra bien? – pregunto preocupado mi primo. Espera, ¡mi primo!
. – ¡Neji! ¿Dónde diablos estas? – pregunte enojada, él era el culpable de que dejara entrar a Sasuke por la noche. – ¿Por qué me dejaste al Uchiha en medio de la noche? ¿Estás loco? – le recrimine mientras me dirigía hacia la puerta de mi baño y al momento que quise girar la perilla, la puerta se abrió.
. – ¿Uchiha? ¿Cuál Uchiha? – escuche la voz acusadora de mi primo muy a lo lejos. Me había quedado en shock, esto no se veía muy seguido, tener al chico que te esta pretendiendo, salir de mi baño con tan solo una toalla alrededor de su cintura y para el colmo con mi toalla.
. – ¡a…h! – abrí la boca impactada, intente decir algo pero solo conseguí que mis mejillas se enrojeciera con solo ver el cuerpo bien formado del Uchiha, su piel era tan blanca como la mía y su aroma a jabón me llego por mis orificios nasal, al mismo tiempo, que veía como una gota resbalaba desde su pecho hasta su abdomen bien definido.
. – ¡¿Hinata-sama?!
. – ¡AAAAAAHHHHHH!
No pude evitar gritar mientras salía corriendo de mi cuarto y dirigirme al cuarto de mi hermana. Azote la puerta con fuerza mientras me tapaba la boca, estaba roja, lo sentía, me sentía caliente y sudorosa. Me fui con tan solo pensar en cosas sucios, ¡Mi dios! ¿Qué me está pasando? Sentí mi corazón casi salirse, palpitaba con demasiada fuerza. Ahora no podre y ni podría sacarme esa imagen por un tiempo.
. – ¡¿Hinata-sama?! ¡¿Qué pasa?! ¡¿Contésteme?! ¡Maldición!
¡Neji! Lo había olvidado. – ¡a…h! – otra vez. Habla. – N…eji…
. – ¡Hinata! ¡¿Qué paso?! ¿Se encuentra bien? Escuche un grito…
. – ¡Si, estoy bien! Solo fue…una cucaracha – murmure en lo último.
. – ¿Una cucaracha? ¿Por eso grito?
. – Si, es que me salto de repente – le dije mientras me ponía de pie y me acercaba a un reloj que se encontraba en la pared beige del cuarto de mi hermana. Eran las 6:13 de la mañana. – Dime ¿Para qué me hablaste? – pregunte para hacer que mi cabeza se concentrar en todo menos en Sasuke y su cuerpo bien formado… ¡Ay, maldita sea! ¡¿Por qué esta tan bueno?!
¡Cállate mente sucia!
. – Hinata-sama, menciono algo sobre un Uchiha. – me dijo Neji, ignorando mi pregunta. – Yo no sé nada de un Uchiha. ¿No me diga que hay un Uchiha en su casa? – me pregunto con voz tosca y me sonroje con solo pensar en la "imagen" pero fue borrada de inmediato con solo pensar en la pregunta de mi primo, eso quiere decir que Neji no sabía que Sasuke estaba aquí.
. – ¡¿Em?! – dude en decirle la verdad, algo me decía que si confesaba la verdad, habría pelea. Y no quiero eso. – ¿Un Uchiha? ¿En mi casa? ¿Pues qué te dije? – me reí falsamente. – Me acabo de levantar y creo que te conteste medio dormida – cerré lo ojos y rece para que se lo creyera. – ¡Pero ya desperté! – "Por esa mendiga cucaracha" – Así que olvídalo… ¿para qué me llamaste?
. – ¡Am! – escuche como Neji se aclaraba la voz. – Lamento haberle arruinado su sueño… – ¡Oh-oh! ¿Por qué lo entono apenado? ¿Pues qué se habrá imaginado? – Pero Isao-san me pidió que la llamara para decirle que debía asistir a la escuela. Ya sabe, para vigilar. – me comento mientras solo escuchaba el revoleteo de papeles. – Además, ya se enviaron más encubrimientos por los alrededor de la escuela y la casa de sus compañeros.
. – Muy bien. Enseguida me cambiare para irme a la escuela – le dije. – ¿Y mi papá?
. – Se encuentra en una junta con el centro de investigación…
. – ¿Por qué, encontraron algo? – interrumpí. Pero sabía muy bien que cada vez que mi padre iba al centro de investigaciones es porque habían hallado algo muy importante.
. –…Bueno, aun no está confirmado, pero se rumora que Orochimaru se encuentra en la ciudad del sonido. – anuncio secamente.
. – Ya veo. Avísame cuando haya noticias nuevas – le pide y antes de que colgara, le pregunte si de casualidad había venido a la casa por la noche.
. – Si, pero me fui de inmediato a la empresa. Usted ya estaba dormida – me confirmo. – ¿Por qué lo pregunta?
. – ¡No, por nada! – fingí inocencia. – Nos vemos al rato – colgué y apreté un el celular. – ¿Cómo diablos entro? – murmure mientras giraba la perilla de la puerta y salte del susto al ver al Uchiha enfrente de mí con una sonrisa burlona.
. – Hola – saludo jocoso. – Me tengo que ir, mi hermano me acaba de hablar y mi madre ya sospecha que no estoy en la casa de Naruto…
. – ¿Ah, Y? – le dije nerviosa. – La salida es por allá… – me silencie al ver como el Uchiha solo seguía sonriendo y por alguna razón me sentí confundida. ¿De qué se estaba riendo? – ¿Qué?
. – No, nada. Solo recordé tu cara – rio entre dientes y me sonroje. – Me voy, pero aún está pendiente nuestra conversación – me dijo serio mientras tomaba una de mis manos y la llevaba hacia su boca, plantando un beso.
. – ¡¿Q…qué ha…ces?! – retire mi mano con rapidez y solo siguió riendo como el altanero que es.
. – Hasta el rato, Hyuga Hinata – menciono suave mientras se dirigía hacia la salida de mi casa.
Observe como sus movimientos se movían con elegancia y tranquilidad, pero reaccione al momento de darme cuenta de a donde se dirigía, iría a su casa y en su casa está mi hermana. – ¡Espera! – lo detuve al momento que me dirigía a mi cuarto y con celeridad busque el regalo de Neji. En cuanto lo localice, salí y me puse enfrente del Uchiha. – Ten. Podrías dárselo a mí hermana – alce mi brazo junto con el presente. – Dile que se lo trajo Neji – dije con suavidad y sé que se me noto un dejo de tristeza, pero no podía evitarlo, mi hermana no estaba segura conmigo.
. – ¿Y por qué no se lo entregas tú? – me pregunto serio. Negado en tomar el presente. – Es tu hermana, ve a verla. Nadie te lo impide – me dijo mientras se daba la vuelta, dejándome con la mano extendida.
Me enoje por su actitud – Un simple "no" hubiera bastado. – le dije hoscamente. Y eso lo detuvo. Volviéndose a mí con la misma actitud huraño que tuvo de mi desde el principio.
. – No lo dije por eso. Pero sé qué ella se alegrara de nuevo si tú se lo das – artículo con neutralidad a pesar de su rostro serio.
. – Tu no entiendes, si me ven con mi hermana, la pondré en peligro – murmure para mí misma, mientras agachaba la cabeza.
. – No quiero ofenderte pero… si el enemigo ya sabe todo de ti, ¿Por qué aun te estás escondiendo?
Y eso fue lo último que me dijo antes de irse, su pregunta no me ofendió. Más bien me puso a reflexionar, era cierto. Ellos ya saben todo de mí y por supuesto lo que más amo, entonces, ¿Por qué aún no lo usa en contra mía?
Al llegar a la escuela empaque el regalo de mi hermana junto con mis libros, iría a verla después de la escuela, el Uchiha tenía razón, ella es mi hermana y no puedo abandonarla de ese modo, no ahora que más me necesita.
. – ¡Hinata-chan! – me quede tiesa al ver como Izana se acercaba y de una manera exagerada se arrodillaba y abraza mi cintura con desesperación. – ¡¿Dónde diablos te metiste?! – lloraba estruendoso. – ¡¿Sabes lo tortuoso que fue estar con esos monos sin tu sagrada presencia?!
. – ¿Monos? – murmure mientras trataba de quitármela.
. – ¡¿A quién mierda llamaste mono, tu chango friki?! – grito alguien por mi espalda y en cuestión de segundos ya tenía la espalda de Hidan enfrente de mí. Quien estaba a duelo de miradas con Izana y esta no se dejaba por alguien tan intimidante como él.
. – ¡Pues a quien más, solo tú tienes la cara de un mono estúpido! – le grito con su masculina voz y después ambos iniciaron en jalarse los cabellos y pelear como niños.
. – ¡Ay, no! Ya empezaron de nuevo – voltee a ver como se acercaba Deidara solo con su camisa blanca, ahora que entraba el calor, ya casi nadie usaba las chaquetas. – Si supieras… desde que te fuiste, han estado peleando como un par de orangutanes – me dijo mientras se levantaba las mangas de su camisa y después volteaba a verme con una sonrisa. – ¡Vaya! ¡Había olvidado lo tierna que te ves con tu uniforme! – comento burlón y solo le di un empujón para que se callara.
. – Con un empujón no bastara para que lo calles – una nueva voz se unió y solo dirigí mi mirada hacia Sasori quien subía los escalones con tranquilidad y para mi sorpresa, paso sus brazos por debajo de los míos y me alzo al momento que me abrazaba con ternura. – Es bueno verte – me susurro con delicadeza.
. – ¡Oye suéltala! – gritaron los otros.
. – Necesito hablar contigo – me murmuro de nuevo al oído y cuando me bajo pude ver su cara impregnada de angustia y un dejo de tristeza. Eso no era muy común en él, pero note un singular brillo en sus ojos que no pude descifrar.
Poco después, el día paso como uno cualquiera, sin embargo, los hermanos Uchihas nunca llegaron y eso me preocupo, pero mi angustia fue calmada con un aviso a mi celular, anunciando que los Uchihas se encontraban en junta y eso incluía a los hermanos. Basto para calmarme y pasar el resto de la mañana como un día común de escuela. Pude observar a mis alrededores algunos ANBU infiltrados, unos como empleados y otros como los mismos guardias de seguridad y la única que se infiltro como estudiante fue Yami, como mi "segundo ojo". – Yamanaka Ino – murmure una vez posándome a lado de ella en la azotea, donde ambas mirábamos el cielo despejado junto con unas cuantas nubes. – Nunca me espere verte en las instalaciones ANBU, ¿desde cuándo lo sabes?
. – Bueno, no hace mucho. Mi padre me conto todo, cuando te hirieron. Créeme que nunca supe por que se esforzaba tanto en adiestrarme todo los días hasta tu accidente. Ahora ya entiendo el porqué, siempre me obligaba a entrenar y a estudiar cosas de criminología, te lo debemos. – Exhalo – Gracias. Sin ti, probablemente estuviéramos en las calles desde hace mucho tiempo y mi madre hubiera muerto.
. – No fui yo…
. – Lo sé… fue tu madre. – me interrumpió. – Lo lamento. Siempre quise agradecerle por lo que hizo por nosotros. Ella fue una persona muy amable y la admiro. Por eso de alguna manera mi padre siente que está en deuda con ustedes y yo también…
. – Ino, tu puedes elegir otro camino diferente, el que estas tomando es demasiado peligroso – le dije. – No tienes por qué hacer esto.
. – Lo sé, eso mismo me dijo mi padre. Pero… no sé, siento que se lo debo a tu madre. Ella cuido de nosotros, ahora yo quiero proteger lo que ella más quiso: su familia. – me volteo a ver. – Ya has sufrido mucho y necesitas una aliada. Y solo me detendré hasta que ese maldito de Orochimaru pague por lo que te hizo.
No pude recriminarle nada, su mirada era muy determinante sin una pisca de duda en lo que hace y en lo que se estaba metiendo. Pero aun así, no me gusta que ella, joven como yo, trabaje como ANBU, aunque sea solo del equipo de investigación y búsqueda. – Entonces… ¿alguna noticia?
. – Nada fuera de lo común – me dijo mientras se estiraba y alzaba su cabello en una coleta. – Los chicos no sospecha que soy yo, a excepción de uno, solo uno me conoce como Yamanaka Ino – voltee a verla. – Shikamaru. Mi padre era amigo del suyo, por lo tanto solía verlo de vez en cuando, pero, todo cambio… – sonreía tristemente. – Como antes solía vivir aquí de niña, solía jugar con él pero, ya sabes, nos tuvimos que mudar por falta de dinero y abrimos una florería en las afueras de Konoha, después, toda mi niñez quedo completamente olvidada, estudie en otra escuela y aun después de la ayuda de tu madre, nos quedamos en ese pueblito, era muy tranquilo y pequeño, además de ahí se abrió nuestra botánica, quien lo diría no, de una florería a una centro nacional botánico – rio en lo ultimo – y luego regresamos hace… no sé, dos, tres semanas, mis padres asistieron a una reunión en la empresa de los Uchiha, no quise ir, sabía que el Nara estaría ahí y…
. – ¿Tenias miedo de verlo? – pregunte curiosa por el tono de su voz.
. – ¿Miedo? Tal vez… no lo sé...
– ¿Y qué vas a hacer?
. – Ignorarlo. Es lo que estoy haciendo desde que entre, se que aún tiene un dejo de incertidumbre de si realmente soy yo. – dijo con seguridad. – Si él se enterara de que lo conozco y que trabajo para usted, probablemente estaría de hostigoso, insistiendo en que le diga la verdad. – asentí. Le pasaría lo mismo que a mí.
. – Bien, eso te lo dejare a tu criterio… – le sonreí.
. – Ok…
. – Por ahora, necesito que me hagas un favor…quiero que vigiles cierta persona – articule dudosa.
. – ¿A quién?
. – A Sai – le pedí. Puede que el zaíno actué como si realmente no pasara nada pero eso es preocupante.
. – ¿Qué quiere que haga exactamente? – me preguntó por mi reacción.
. – Hazte amiga de él. Dile quien eres, solo a él. – le pedí y pude ver extrañeza en su rostro. – Ya le mentí demasiado, no sería justo. Solo no le digas que te lo pedí, hazle entender que fue por tu voluntad propia, hazle entender…
. –… que no está solo. – termino Ino mientras mirábamos hacia abajo donde salía "el rey de roma" – Puedo entenderlo…
La rubia abandono la azotea con el nuevo mandato que le solicite, estaba casi segura de que Sai podría abrirse a ella y no sé, dejar que suelte todo. Al ser una persona muy reservada y sin tener con quién hablar o desquitarse, podría ocasionar un derrumbamiento emocional. Afectándose a sí mismo y yo no quiero eso.
. – ¿Patrullando? – sentí una mano en mi hombro derecho, detenido mi sobresaltado. – Tienes la guardia baja
. – Gaara… solo estaba pensando. – dije mientras me recargaba en el barandal de la azotea.
Nos quedamos sin decir nada y no fue un silencio incomodo, cada quien estaba con sus propios pensamientos. Y los míos por un momento se quedaron en blanco, tal vez, debido a la presencia del pelirrojo, no lo sé, pero por alguna razón me tranquilizaba su presencia. Tan silenciosa y sin muchas expresiones.
. – ¿Qué? – me preguntó. – ¿Por qué me vez de esa forma?
Sentí mis mejillas calientes, soy una tonta, me le quede viendo como una boba y yo ni en cuenta. – Yo…. Yo solo me preguntaba… – "Piensa, piensa" – ¿Cómo van tus composiciones?
. – Pues… – saco su celular junto con unos audífonos blancos. – Hice esta recién – me puso los audífonos y solo espere a que pusiera la tonada. Vi como sus dedos movían la pantalla del dispositivo en busca de la canción y cuando al final la encontró la puso. Abrí un poco mi boca, la tonada empezaba con un buen ritmo y luego la música estallo en una buena sinfonía, ya podía imaginarme en un concierto; un cielo oscuro, iluminado solo por las luces del escenario, dando comienzo a la introducción de su gran espectáculo, la gente gritando y yo entre ellas, y luego se llegaba el centro de la canción, la cual nos pone la piel de gallinita y de la nada empezábamos a saltar sintiendo el ritmo llegar a todo nuestro cuerpo como una corriente electrizante vibrando por todos nuestro sentidos. – ¿Te gusta? – preguntó al ver cómo me quitaba los audífonos una vez finalizada la composición.
. – Es… asombroso. – le dije con una sonrisa de satisfacción en mi cara. – Lo lograste, me encanta. Ya te veía a ti en un concierto y miles de espectadores alrededor de ti – le comente divertida y solo se rio por el comentario. – De verdad tienes talento, alfarero – me burle.
. – Y eres la primera en escucharlo – me dijo mientras se recargaba en el barandal.
. – ¡Vaya que honor! – dije mientras me daba la vuelta y de reojo vi pasar a Sasori. – "Mierda" – lo había olvidado. – Lo siento Gaara, se me había olvidado que tenía que hablar con Sasori – le comente con aceleración al mismo tiempo que me empezaba alejarme del barandal.
. – Ya lo sé – me detuve ante su respuesta. – No vayas…
. – ¿Cómo?
. – Es que… – lo vi dudar. – No, nada. El descanso ya está por terminar. Ve y… ya sabes que estoy aquí…
Sus palabras me dejaron confundida mientras bajaba por las escaleras y me dirigía hacia mi encuentro con el otro pelirrojo. El cual me esperaba detrás de las gradas de las canchas, a lo lejos miraba como Naruto y Kiba jugaban futbol con otros alumnos, sin dejar notar su presencia.
. – Sasori, lo siento, me entretuve…
. – Hinata – pronuncio mi nombre con alivio, pero después se vio un poco dudoso de recitar.
. – ¿Qué pasa? – articule preocupada, más pareció ignorarme volviendo su vista hacia la cancha. – Sasori… – entonces vi en su mejilla el curita, a lo mejor por eso estaba así, ya me imagino lo que me va decir, me odia por lo que le hice, lo sabía, uno de ellos tenía que odiarme por todo el daño que he causado. Su mirada hacia Naruto y Kiba, tal vez por eso los está viendo fijamente, no quiere que me les acerque y que no les cause más dolor a sus amigos, lo sé. – Lo siento…
. – ¿Hm?
. – Lo siento – apunte hacia su mejilla. – No fue con malas intenciones…entenderé si ahora en adelante me odias…
. – ¡¿Odiarte?! – cuestiono dudoso y voltee a verlo. – ¡Jamás! esto… – llevo una mano a su mejilla. – Fue un mensaje que nunca olvidare, no fue nada en realidad. ¿Por qué piensas que te odio? – cuestiono divertido.
. – Es que tu mirada… parecía tan inusual… creí que era debido a mí. – farfullé al notar cómo se burlaba de mi, pero más fue mi frustración al pensar todo eso de él. Toda una teoría equivocada. – Entonces… ¿Por qué esta así?
. – Es que… ¿recuerdes esa vez que te bese? – cuestiono apenado.
. – Es por lo de "ella" – afirme y el solo asintió.
. – Dijiste que si ella se negaba, podría desahogarme contigo, ¿verdad? – su voz se quebró al mismo tiempo que su cara se ponía sobria y sin vida.
. – Entonces…
. – Supongo que sí… ese día me dijo… que estaba comprometida. – murmuro con neutralidad. – Ni siquiera me dejo intentarlo y para el colmo, ¿conozco a su prometido?
. – ¿Y quién es?
. – Alguien quien sin duda alguna la rechazaría, se lo hice a saber, pero solo me ignoro con su típico comportamiento infantil. ¿No entiendo por qué me enamore de ella? – rio divertido pero con suma tristeza a la vez.
. – ¿Entonces ella piensa que "su prometido" le corresponderá? – formule mientras nos disponíamos a caminar una vez que escuchamos el timbre sonar, anunciando la finalización del descanso. – ¿Por qué tú dices que no le corresponderá?
. – Porque el ya tiene alguien que…
. – ¡Hey! ¡Hinata!– ambos volteamos ante los griteríos y saludos del Uzumaki y de Inuzuka. – ¡Si no se dan prisa, llegaremos tarde! – Grito con entusiasmo Naruto mientras me tomaba del brazo derecho mientras el otro brazo era cogido por Kiba y ambos me alejaban de Sasori. – ¡Vamos, nosotros te llevamos a tu salón! – dijeron al unisonó mientras me arrastraban por los pasillos.
. – Oigan… no soy una maldita niña. Sé muy bien donde queda mi salón – dije enojada por el hecho de haber irrumpido la conversación. Estúpidos muchachos.
. – ¡Ja! ¡Eso lo sabemos! ¡Solo lo que ya es tiempo de que pases un tiempo con nosotros! – comentó el Kiba una vez caminando a prisa antes de que sonara el segundo timbrazo definitivo.
. – ¿Y desde cuando hay tiempos? – cuestione al momento de tomar un rumbo diferente a ellos y sin esperar una respuesta, me despedí de ellos, dejándolos disgustados al ver cómo me iba con Izana, ella era la única que estaba en mi salón.
. – ¡Adiós chicos! – se burlo Izana mientras se despedía meneando su mano.
. – Basta Izana, si sigues molestándolos te harán papilla – le advertí pero solo se lo tomo como un juego.
. – ¡JA! ¡Sí, claro! – exclamo mientras tomaba un asiento a lado mío. – Por cierto Hinata, iré a ver a Neji esta tarde, ¿Podemos irnos juntas?
. – Emm… no me molestaría, pero voy a ir a ver a mi hermana después de clase…
. – ¡Enserio! ¡¿Te molesta si voy también?! ¡Siempre quise conocer a Hanabi-chan! – se agito entusiasmo y la alegría resplandecía su ojos. – ¿Te molesta?
. – No, claro que no… solo con una condición. – levante mi dedo índice. – No quiero que la empieces a coquetear – amenace con voz gruesa, poniéndola con la piel chinita. – Le dirás que eres una mujer, ¿entendido?
. – ¡Ah! Que aburrido, pero está bien…
. – Guarden silencio, la clase ya va a comenzar…
Vi como entraba Kakashi al salón con un solo tapa boca cubriendo su rostro y así como la clase empezó, las tres horas restantes pasaron en un parpadeo. Realmente en todo ese tiempo mi cabeza estuvo en las nubes y pude sentir un hormigueo recorrerme la espalda cada vez que una materia daba su finalización.
El timbre sonó
Me sentía nerviosa, al principio no me explicaba o no me llegaba a la cabeza del por qué tanto nerviosismo pero cuando vi el auto de Ren enfrente de la escuela, me di cuenta del por qué sentía todo eso. Iba a ver a mi hermana, en casa de los Uchiha. En SU casa. Donde prácticamente era parcialmente recibida.
. – ¿Hinata? – reaccione ante el llamado agudo de Izana. – ¿Te sientes bien? Te ves muy pálida…
. – Si, si, es solo…
Izana entendió al fin mi nerviosismo al ver la casa que estaba enfrente de nosotros. – No sabía que tu hermana estaba aquí – me dijo, más yo solo observaba como Ren entablaba una conversación con el guardia de la entrada, dudada si realmente me dejaría entrar, vine sin avisar y eso era considerado una grosería. – Tranquila, ni que te fueran a comer – comento divertido Izana y yo solo le seguí el juego, ella no sabía del todo de mi ansiedad; una parte era porque dentro de esa casa todos sabían quién era en realidad y la otra parte, era el padre de Sasuke. Una autoridad que no puedo pasar por encima muy fácilmente, su casa, sus reglas. Sé muy bien que el solo esta cooperando porque tenemos un enemigo en común y nada más.
. – ¡Wow! ¡Qué mansión! – exclamo Izana una vez que el auto se estaciono enfrente de la casa.
. – ¡Hinata! – al salir me sorprendí de ser recibida por la misma Mikoto. Sentí un hueco en el corazón con solo ver su sonrisa – "No me sonría, no lo merezco" – ¡Oh, Hinata! ¡Mi vida! – se lanzo a abrazarme y pude oír un sollozo. – Me alegra verte, estaba tan preocupada cariño. – comentó con dulzura mientras me acariciaba la mejilla. – ¡No dijiste nada! ¡Tu madre no hubiera permitido esto! – me recalco con tristeza y solo pude tomar su mano, apartándola de mi.
. – Lo sé y gracias por preocuparse…pero… tiene que creer que fue por decisión propia – farfulle con dificultad.
. – Pero…
. – ¡Mikoto! – ambas volteamos y nos encontramos con el señor de la casa saliendo de esta, con su mirada seria y postura firme. – Déjalo. Lo hecho, hecho esta. Ella ya no es una niña – artículo con severidad y su mirada llena de resentimiento me atravesó como una flecha. – ¿A qué se debe tu inesperada visita, si se puede saber?
. – Yo…lo siento por no avisar, solo quise venir a ver a mi hermana – dije con tenacidad, su mirada podría ser muy severa pero eso no bastaría y ni mi impediría ver a mi hermana, claro está que no podía decírselo. – Si usted me permite pasar a verla, no demorare mucho…
. – ¡Claro que puedes! – respondió animadamente Mikoto después de enviarles varias miradas a discreción a su esposo por su actitud fría. – ¡Pasen, llamare a Hanabi!
. – No será necesario, puedo recibirla aquí – le dije amablemente y enfoque de nuevo mi vista en Fugaku. Me di cuenta de que se negaba en dejarme entrar a la casa, una simple razón: la última vez que estuve dentro de su morada, termino en un desastre.
. – Trae a Hanabi-san – proclamo Fugaku a Tsubaki quien había salido con una sonrisa y esta de inmediato se adentro con rapidez después de recibir el mandato.
. – ¡Fugaku! – regaño Mikoto y se dispuso a seguirlo. – ¡Lo siento mucho Hinata! ¡Ahora mismo iré a jalarle las orejas! – comento disgustada por la severidad de su marido. – ¡Claro que puedes pasar, si eso es lo que tú quieres! – me dijo amablemente y sin represión.
. – ¿Hinata-sama?
. – Estoy bien Ren. No te preocupes, es una reacción muy usual que he visto hasta ahora. – pronuncie con neutralidad.
. – Pero…
. – ¡Esta bien! – recalque. – Siento mucho esta escena Izana… – voltee verla con pena.
. – ¡No, está bien! – dijo con alegría tranquilizándome con su sonrisa. – ¡Mira, aquí viene! ¡Te daré tu tiempo! – sonrió mientras se iba a otro lado junto con Ren, y me pareció gracioso al ver como trataban en enfocarse en otra cosa.
. – ¡Hinata-neechan! – exclamo Hanabi con alegría al verme y se lanzo a abrazarme. – ¡Viniste a verme, siento tú! – dijo bromeando. – ¿Por qué no pasa…?
. – ¡Ah, no! – la detuve mientras la tomaba por el brazo y le sonría. – Lo siento Hanabi, no me quedare por mucho tiempo…
. – ¡Eh! ¿Por qué? – su rostro se puso triste. – Casi ni te veo…
. – Lo sé, lo sé. Pero ya sabes… tu hermana tiene que trabajar. – articule tratando de sonar graciosa.
. – ¿Aún no lo atrapan? – pregunto dudosa y yo solo negué.
. – Por eso no puedo venir tan seguido. – le dije mientras le acariciaba la cabeza y observe su rostro con detenimiento, aun seguía usando sus pupilentes. – Me gustan tus ojos – la alague y se sintió como un reina.
. – Ya lo sé, pero extraño ver el color de mis ojos, blancos como la luna y hermosos como los tuyos – sonrió – Eso es algo que más me gusta, tener algún parecido tuyo.
. – Pero si ya tenemos nuestra belleza en común – alarde burlándome.
. – ¡Pero yo soy más bella! – dijo mientras hacia una pose de modelo.
. – ¡¿Me estás diciendo fea?! ¡Eh! – me hice la ofendida mientras le picaba varias veces la pasan. – Entonces, no te voy a dar el regalo que te trajo Neji-nisan…
. – ¡¿Un regalo?!
. – Y yo que me tome la molestia de traértelo, pero como me dijiste fea…
. – ¡No, no, no, eres bella, muy bella! – empezó a dar saltitos en un intento de tomar el regalo. – ¡Y no solo eso, eres sexy y ardiente, garantizado por la revista VOGUE…emm…Seventeen, ELLE! ¡En cualquiera, pero eres la número uno! – chilló desesperada.
. – Bueno… si lo pones de esa forma – le extendí la cajita y lo tomo con entusiasmo. – Olvidaste decir que soy la mejor hermana…
. – Eso ya lo sabes – me dijo mientras abría la caja al mismo tiempo que escuchaba como el portón de la casa Uchiha se abría, dejando entrar un nuevo carro oscuro – era uno de los carros de servicio – ¡Dios! Eso quiere decir, que era los hermanos Uchihas, ya se me había olvidado que ellos vivían aquí. Por eso se me hizo extraño no verlos de metiche en la puerta cuando entre a su mansión.
. – ¡Mira hermana!… ¿Por qué te agachas? – Lo hice por instinto. Parecía estúpida.
. – Es…es que me pareció… ver algo… – mentí aun agachada y miraba el piso como si realmente hubiera algo allí.
. – ¿Hinata? – alce mi vista al ver a Itachi acercándose hacia nosotros, sorprendido de que yo me encuentre en su morada y más aun agachada, escondida como un gato asustadizo.
. – ¡Itachi-san! – saludo con alegría Hanabi mientras se lanzaba a abrazarlo por la cintura, cosa que me irrito y me hizo fruncir el ceño al ver cómo era correspondida.
. – Hola, Hanabi – le susurro – ¿Pero que hacen aquí a fuera? – preguntó mientras me ofrecía la mano para ayudarme a incorporarme, pero al hacerlo, mi vista viajo al ver cómo salía el Uchiha menor del auto sin notar mi presencia pero mi mayor sorpresa fue que no salía solo.
. – ¡Eh…! Yo solo… vine…
. – ¡Sasuke-kun, tienes mal la corbata! – voltee de nuevo ante ese chillido femenino y divise a la acompañante del zaíno, reconociéndola al instante. – Déjame arreglártela…
. – ¡Déjame! – pronuncio hosco y entonces se dio cuenta de mi presencia. Su expresión se congelo y se puso rígido, como si estuviera viendo a la mismísima bruja de Blair enfrente de su casa.
. – ¡Oh! Eres Hyuga Hinata, ¿Verdad? – voltee hacia la chica y su cabello rosa no era difícil de olvidar, se acerco junto con el pasmado Uchiha, donde su brazo derecho era confinado por las blancas manos de la joven. – Ya nos habíamos visto en la escuela, soy Haruno Sakura, ¿Lo recuerdas? – dijo una vez cerca de mí.
. – Si, lo recuerdo…
. – ¿Qué haces tú aquí? – bramo con ira el azabache menor al ver como Izana se acercaba a mí a paso lento. – ¡Contesta!
. – Solo acompaño a Hinata – parloteo con diversión Izana mientras se levantaba los lentes, dándole un toque de superioridad. – Solo vinimos a visitar a…
. – A Uchiha Hanako – me adelante, tomándolos por sorpresa, incluida a mi hermana. Pero la Haruno estaba aquí, ella no sabe la relación que tengo con Hanabi. – Vinimos a entregarle un paquete – le sonreí a mi hermana para que me siguiera el juego.
. – Eh… si. Ella es una vieja amiga… casi mi hermana – señalo con orgullo mientras me tomaba por el brazo con fuerza. – Sakura, ¿verdad? ¿Eres amiga de Itachi-san y Sasuke? – cuestiono mi hermana muy informal.
. – Sí, bueno… soy la prometida de Sasuke – dijo con orgullo y alegría la Haruno. Me congele y en un instante mi vista se enfoco en el Uchiha menor, quien parecía huraño ante Sakura. Se veía molesto por lo dicho y solo me veía sin decir nada. Eso me irrito – apreté el puño – mi cabeza empezó a analizar la cosas, Haruno, Sasori, prometido. Todo encajaba a la perfección, entonces era ella a la que se refería Sasori. Pero lo que más me enojaba del Uchiha, es que no me había dicho nada. Todo lo que una vez me dijo se fue por la borda, todo era… ¿mentira?
. – ¿Qué onda con tu cabello? – abrí la boca ante la pregunta de la sinvergüenza de mi hermana.
. – ¡Hanab…Hanako! – levante un poco la voz reprimiéndola, pero solo pude ver como Itachi e Izana se tragaban la risa y una mueca salió de los labios de Sasuke. Eso no era gracioso y mucho menos para la Haruno quien fulminaba a discreción a mi hermana.
. – ¡¿Qué?! No es normal ver ese tipo de color, recuerda que vengo de Londres – se excuso ante la Haruno, quien apretó la mandíbula por el comentario.
. – Bueno, aun que no lo creas es natural – comentó con altivez mientras se llevaba un mechón por detrás de su oreja.
. – ¿Enserio? Pues yo creo… – le tape la boca mientras me reía fingidamente, conociendo a Hanabi era capaz de criticarla toda la noche hasta dejarla llorando de histeria.
. – Lo siento, ella es muy teórica… – me reí entre dientes.
. – ¿Pero por qué estamos afuera? – preguntó Itachi, aligerando el ambiente. – ¡Entremos!
. – ¡Ah…! No creo que sea una buena idea – le dije mientras me hacía para atrás y le daba un codazo a Izana.
. – ¡Auch! ¡Si es que ya tenemos otro compromiso! – dijo mientras se soba el hombro. Ni le di tan fuerte.
. – ¿Compromiso? – articulo Sasuke y lo ignore al recibir un jalón en mis brazos.
. – ¡¿Eh?! ¿Me vas dejar? – chillo Hanabi mientras me tomaba por los brazos. – ¡Vamos! Entra por unos minutos…
. – Pero…
. – Por favor… por favor… – rogo mi hermana con ojos de perrito. Los ojos de Hanabi brillaban con intensidad, suplicando que me quedara con ella. Eso quería – más que nada – pero creo que mi presencia en esta casa no era más que un estorbo, más ahora que llego la prometida de Sasuke.
Estaba en un embrollo, pero al instante mi salida apareció al escuchar mi celular sonar con resonancia e insistencia. En vista de todos, abrí mi celular y era un mensaje del cuartel. – Lo siento, mi padre requiere de mi presencia en este instante – dije en voz alta. Y tanto como mi hermana y los Uchihas se tensaron. – Lo siento, Hanako-chan – me arrodille ante ella. – Volveré otro día.
. – Promételo – demando. Y asentí mientras se la entregaba a Itachi quien me miraba con malestar.
. – Estoy segura que se verán de nuevo – se interpuso Sakura mientras se acercaba a mí y miraba de soslayo a mi hermana. – Toma, es una invitación para este viernes, anunciaremos nuestro compromiso – me extendió el sobre y lo agarre de muy mala gana. – Espero que puedas asistir, con eso ya tendrás una buena razón para ver a Hanako-chan ¿Verdad? – voltee hacia mi hermana y pude notar su rostro un poco malhumorado.
. – Hare lo que pueda – dije mientras miraba de reojo a Sasuke quien parecía que estaba a punto de explotar por la estúpida acción que hizo "su prometida"
. – Nos vamos – hablo Izana mientras me tomaba por los hombros y me llevaba hacia la puerta del carro.
. – ¿Eres su novio? – pregunto la peli rosa.
. – ¡No! – gritamos al unisonó Sasuke y yo, dejando un ambiente extraño y silencioso.
Sakura miro por el rabillo de su ojo a Sasuke y titubeo por un instante. – Entendiendo. Lástima, se ven muy bien juntos. Puedes traerlo el viernes si así lo deseas – articulo con voz melosa.
. – ¡No! – bramo Sasuke mientras se acercaba y me arrebata de las manos la invitación y la arrugaba al instante. – ¡No habrá necesidad porque no habrá ninguna reunión! – tomo con rudeza el brazo de la peli rosa y la alejo lejos de mi.
. – ¡Sasuke-kun! – chillo la Haruno mientras era arrastrada hacia la entrada de su casa.
. – ¡Sasuke! – todos volteamos ante la aparición del padre del mencionado. – ¿Qué es esa manera de tratar a una dama? – reprendió con severidad el mentor. – Señorita Hyuga, ¿sigue aquí? – pregunto con robustez.
. – ¡Padre, esa no es la manera de…!
. – Ya me iba – interrumpí a Itachi. No quería que pelearan enfrente de Hanabi y una extraña que no sabía nada. Me adentre de muy mala gana al auto junto con Izana y solo escuche el alarido desilusionado del Uchiha mayor al mismo tiempo que veía como salía Mikoto regañando a su esposo mientras lo tomaba por las orejas.
Mientras el carro andaba, mi vista se mantuvo viendo solamente a mi hermana que segundos después de que saliera Mikoto se adentro corriendo a la casa y al final solo pude ver a Sasuke quien mantenía la vista fija sobre el auto, casi sentí que me veía atreves de la ventana polarizada pero cuando llegamos a la rejas de la salida, se adentro a la casa muy a regañadientes. Fije mi vista de nuevo hacia adelante y agradecí que Izana no preguntara nada – Sabes que aquí tienes una amiga – me dijo mientras me sonreía. – Tú solo dime cuando y a qué hora golpeamos a la chica de cabellos de chicle – levante mi ceja – ¿Qué? Se está metiendo con tu hombre – una sonrisa zurrona se pasmo en sus labios mientras se volvía a levantar los lentes.
. – El no es mi hombre – fue lo único que le dije mientras volvía mi vista hacia la ventana.
Izana al final término yéndose a su casa, Neji la había cancelado. Porque ahora estaba en la empresa donde me esperaba con impaciencia y caminaba de un lado a otro. – Neji – lo salude mientras me acercaba a él. – ¿Qué paso? – pero mi pregunta quedo olvidada al momento de que escuche un grito desgarrador tanto que lo sentí a mi lado. Sin esperar respuesta me acerque hacia el pasillo donde provenía y me di cuenta que me encaminaba hacia la sala medica – otro grito – y esta vez más cerca, divise un cuarto con un gran ventanal y enfrente de ella estaba Kakashi, Shino y mi padre observando sin percatarse de mi presencia.
Otro grito y varias voces se distinguieron cada vez que me acercaba. – Hinata – llamo mi padre más lo ignore al concentrarme en lo que veía mis ojos – abiertos por el desconcierto – puesto que enfrente de mí, estaba Tsunade junto con varias personas, atendiendo a un desquiciado y descontrolado…
. –… Kazuma
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Fin del capítulo 16
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Hola. Lamento mucho si demore, es que andaba estudiando para un examen muy importante y tuve que alejarme de todo y concentrarme en eso. No sabe lo tentada que estuve por escribir de nuevo pero no, los deberes escolares son lo esencial. En fin, aquí les dejo este capítulo y espero que sea de su agrado.
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COMENTARIOS
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26Kaori-San: Hola, que bueno que te haya gustado el capitulo, pues ya están empezando a salir los sentimientos y las complicaciones, lo siento por la intriga, no dije nada de Kazuma XD pero no te preocupes "creo" que todo se dirá en el siguiente y respecto a la publicación, agradécele a tu amiga por mí, por el hecho de que le agradara mi historia pero lo estuve pensando, pero me temo que no, es que no me agrada wattpad, lo digo porque tengo un hermana que publico su historia y algunas personas le hicieron copyrigth y pues prácticamente mi hermana me dijo: nunca metas tus historias ahí XD y pues yo no quiero esos problemas, no digo que todos sean así pero realmente no me gustaría estar peleado y luego tender que quitar la historia y así. No sé si me entiendas, pero prefiero que la gente la lea aquí en fanfiction. Espero que no te moleste, es que no me gusta esa página. Bueno, te mando un saludo y ahí te dejo con la intriga del capítulo. XD
fran.s: Hola. Muchas Gracias por comentar, es lindo saber que te gusta cómo va el trayecto de la historia, quien lo diría, y ni te preguntes como saque la idea con solo ver ese dorama porque yo muy apenas se. Y si por fin salió Shino y por si no las sabias Mushi significan insecto, era una pista que deje por ahí y no sé si alguien lo habrá notado y lamento lo del paro cerebral, espero que no se grave, envíame la nota medica. Yo pagare u.u Espero que este capítulo sea de tu agrado, nos vemos en el siguiente.
jhossietaisho: Lo siento, mis manos escriben y escribe y luego paran cuando se les da la gana, las golpeo y no, no me hacen caso. Pero espero que este capítulo te haya gustado y no sé porque siento que jashin-sama me castigara por dejarlo así. ¡Ay no, aquí viene! ¡En la cara no…! ¡Ayaya! (Feliz no cumple años Naruto, se me había olvidado.)
NN-chan: Hola gracias por comentar pues aquí te traigo la ansiada publicación espero que te guste. Y te creo nadie es pervertido, solo es la curiosidad XD
NathalieDBZ: Hola, ya se llore por el pobre Hiashi pero él se lo busco y Sasuke le vale todo, el hace lo que quiere, ¡Ah, pero solo sale su padre y ya no hace nada! Pobre de él. Espero que te haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo.
PandoNee-chan: JAJA, me dio risa tu comentario, Kazuma no esta cucu, bueno solo algo. XD pero se explicara en el siguiente capítulo. Pero te entiendo esta historia está loca XD pero tiene vida dhee. En fin espero que este capítulo sea de tu agrado lo escribí lo más rápido que pude para que no te dejara con la intriga XD.
Hanako-chan95: Hola Jayel y bienvenida. Muchas gracias por encontrar tu contraseña de Fanfic y del poder comentar, jajaja, si te entiendo el trabajo, la escuela, lo que sea siempre nos impide leer fanfiction pero lamentable es como tú dices, hay que trabajar para vivir, espero que te este yendo bien y que puedas seguir leyendo más capítulos. Te mando buenos deseos para que te vaya bien y nos podamos leer en el siguiente capítulo. XD
GRACIAS POR COMENTAR Y DEJAR TAN LINDOS COMENTARIOS. TAMBIEN A QUIENES LE DAN CLIC EN FAVORITOS Y SEGUIDORES EN MIS DEMAS HISTORIAS. ME ALEGRA QUE LES GUSTE. ME DESPIDO
Yeiii-chan.
