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Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Cap. 15: Todou Ritsu

- Cariño aún no sabemos el sexo del bebé - llamo la atención de su novia con una ligera sonrisa pues se encontraba recostada en la cama leyendo un libro de nombres para bebé, ni siquiera tenía dos meses y ya estaba pensando en esas cosas, sabía que tenía que tener tacto con ella pero es que le era imposible cuando hacía cosas como aquella - Será niño - sentencio como si nada mientras alzaba un poco la mirada, lo suficiente como para verlo, él sonrió negando con la cabeza pero aún así camino hasta la cama para subirse sobre la misma y quedar recostado a su lado.

- ¿Tienes hambre? Iré a la cocina para comer algo - añadio mientras se sentaba sobre la cama acercandose más hacía ella para acariciar con suavidad su cabello, la cobriza solo le soniró negando con la cabeza por lo que se levanto colocandose las pantuflas para besar su frente y caminar con dirección a la puerta, cerro con suavidad y camino por los pasillos viendo su celular, puesto que los guardias que había contratado su padre le informaban por medio del mismo lo que hacía Yura, les agradecía en parte porque al menos de esa manera sabía que no estaba cerca de ellos porque aunque no quisiera admitirlo le tenía un poquito de miedo.

Bajo las escaleras abriendo levemente los ojos al ver a los padres de su novia entrando con muchas bolsas de compras y una que otra de pastelerías, miro el reloj que estaba más allá encontrandose con que eran las siete de la noche, casi la hora de la cena - ¡Volvimos! - aseguro su suegra y él solo sonrió desde donde se encontraba, descendio las últimas escaleras para entrar a la sala y entonces se le fue el alma a los pies - Cuanto tiempo - quería decir algo pero le era imposible, en ese momento entro una mucama con una bandeja que coloco delante de aquella persona mientras hacía una reverencia.

- No te molestes, simplemente pensé en pasar a saludar, les dije que no te avisaran, quería darte una sorpresa - comento la persona mientras tomaba con delicadeza la taza de té, el que daba un aspecto encantador, tenía toques de malva pero al mismo tiempo parecía brillar, hace demasiado tiempo que no veía un té como aquel - Bunta-kun, ¿dónde esta... - su suegro se quedo callado al ver que alguien estaba sentado en la sala bebiendo con calma el té, él mismo aún no salía del todo de su sorpresa y es que le era un tanto complicado.

- Lamento irrumpir de esta manera, soy el medio hermano de Bunta... Todou Ritsu - se presento este mientras se colocaba de pie y hacía una reverencia aunque una de sus manos estaba posada sobre su pecho, se veía como siempre, seguro de sí mismo, destilando encanto alrededor de todo su ser, solo como él sabía hacerlo - ¿M-Medio hermano? No sabía que tuvieras uno - los cuatro voltearon la cabeza hacía el marco de la puerta de la sala observando a Sakuno que parecía confundida por aquel hecho pero es que era una historia complicada en sí.

- No te lo dije porque no lo veo desde que tenía cinco años... mi madre engaño a papá con alguien con quien tuvo un hijo de misma edad por cierto, solo lo vi tres veces en esos tiempos - señalo viendo como ella solo asentía caminando a su encuentro para colocarse a su lado y abrazarlo con suavidad, él apreto el agarre en su cintura, se sentía molesto y un poco nostálgico por estar viendo a una de las personas más importantes en su vida que sin embargo, había desaparecido antes de poder hacerselo saber y ahora estaba allí, delante de él con una leve sonrisa adornando sus labios.

Su medio hermano era rubio y poseía ojos lilas, una copia exactamente del hombre con el que su madre los había engañado, solo poseía la nariz de ella, si no fuera de esa manera podía jurar que ni siquiera serían hermanastros - ¿Me dirás a qué debo tu visita? - pregunto tratando de calmarse sintiendo como las manos de Sakuno se posaban sobre las suyas haciendo dibujos imaginarios para tratar de calmarlo pero es que le era imposible porque él pensó que nunca más lo iba a volver a ver, de hecho había dado por sentado que este ni siquiera lo recordaba.

- Solo quería verte y saber como te iba, ¿es malo acaso? - arremetio este y él solo búfo ante su respuesta, solto a la cobriza besando con suavidad su mejilla - Vamos... regreso en unos momentos - le señalo a su novia que asintió con la cabeza para besarlo castamente en los labios, sus suegros aún veía la escena algo estupefactos - Si necesita un lugar donde quedarse, es más que bienvenido a quedarse aquí - añadio su suegra y ambos asintieron con una sonrisa para salir por la puerta principal, al parecer iba a ser una noche larga al menos para él si debía ser sincero.


Picoteo la fruta mientras veía a los hermanos desde el gran ventanal del comedor platicando un poco más allá, Bunta se veía calmado y su medio hermano igual así que apostaba a que no se estaban diciendo cosas malas por lo que simplemente volvio la vista a la mesa - ¿Te encuentras bien nena? - pregunto su madre llamando su atención, asintió un tanto contrariada por que la verdad era que no lo estaba, le molestaba no tener la atención de su novio, podía sonar tonto pero era como si sintiera que ese chico rubio de ojos lilas le iba a quitar a Marui y no deseaba eso.

Se llevo a la boca un pedazo de pastel de chocolate para beber leche y entonces escucho pasos, alzo la mirada observando a los hermanos entrar con calma y con sonrisas - Creo que se quedara aquí un tiempo, no se preocupen yo me encargare de él - aseguro el pelirrojo llamando la atención de los demás, ¿qué era un tiempo?, ¿días?, ¿horas?, ¿meses?, ¿años?, picoteo la fruta de nuevo comiendo para no decir nada, lo mejor era aceptar las cosas, si su hermano lo hacía feliz pues entonces ella lo iba a ser así de simple, así eran las relaciones de pareja después de todo.

- Oh no te preocupes por eso querido, es tu hermano así que esta bien, le prepararemos una habitación ahora mismo, mientras tanto tomen asiento y cenen con nosotros, ¿tienes dónde estudiar?, ¿te hace falta algo? - pregunto su madre al ojilila que solo le sonrió con calma negando con la cabeza - Le dije a Bunta que estudiare en su misma universidad, no, gracias, no me hace falta nada - aseguro este y su madre solo asintió sonriendo un poco y ella se sentía fuera de lugar... como si nadie la notara y eso le molestaba y dolía mucho.

Espero a que su novio tomara asiento a su lado como siempre pero en vez de eso tomo asiento al lado de su hermano hablando de más cosas y ella solo quería salir corriendo de allí llorando porque le era inevitable pensar que Bunta no la iba a querer después de la llegada de Ritsu - Será divertido ir contigo a la escuela mañana - y con esas palabras la hundio más, dejo a un lado los cubiertos para levantarse de la mesa llamando la atención de sus padres más no la de ellos - N-Nos vemos mañana, que descansen - se despidio de sus padres con un beso en la mejilla y comenzo a andar con paso calmado esperando a que él la siguiera más eso no sucedio y eso... dolía mucho.


Se recosto en la cama de su hermano que estaba tomando una ducha - ¿Así que serás padre? - pregunto este desde la puerta, asintió aunque no lo podía ver pero entre ellos se entendía, hoy iba a dormir con su hermano porque después de todo a Sakuno no le iba a molestar, la conocía como para saber que para ella estaba bien, la puerta se abrio y giro la cabeza viendo a su hermano cambiando con la pijama, las pocas cosas que traía estaban en el armario por lo que le había prometido que mañana al salir de la universidad iban a ir de compras, solo ellos dos.

- Es una sorpresa - aseguro este con una suave risa y él solo se encogio de hombros, la verdad era que no le apetecía en lo absoluto hablar de aquello por lo que simplemente se sento sobre la cama destendiendo la misma para dar palmaditas sobre la superficie restante indicandole que allí iba a ser su lugar - ¿Por qué no viniste antes? - pregunto llamando su atención, su padre había muerto, puesto que no se había casado de nuevo él se había quedado solo con algunas deudas que él se encargaría de pagar, era su hermano, no menor pero era su familia así de simple.

- Pensé que tenías una vida y de hecho es así por lo que simplemente no vine contigo además se que tu padre no querrá verme y apuesto a que no se le hará divertido saber que estoy aquí - añadio como si nada y él solo rió un poco, sabía que de hecho iba a ser así pero mientras los dos estuvieran juntos nada malo iba a suceder por lo que todo iba a estar bien - Tranquilo, yo te cuidaré - aseguro revolviendole un poco el cabello provocando que este se molestara y antes de darse cuenta estaban peleando sobre la cama como dos pequeños niños... como en los viejos tiempos.


La luz del sol entro por la ventana provocando que rodara sobre la cama abriendo los ojos al darse cuenta que el lado de Bunta estaba vacío... él no había dormido con ella - ¡Te voy a dar uno! - giro la cabeza hacía la puerta escuchando pasos y risas de su novio y de su hermano, había dormido con él y no con ella, algunas lágrimas se deslizaron de sus ojos por lo que se apresuro a caminar hacía la ducha, no podía llegar tarde a la universidad, sintio el agua correr por su cuerpo y tomo aire, ni siquiera le había avisado que no iba a dormir con ella y en momentos como esos odiaba el sueño pesado de las embarazadas porque no había sentido que este no estaba a su lado.

Salio de la ducha caminando hacía el armario cuando la puerta se abrio y sonrió al ver al pelirrojo que se apresuro a tomar su mochila con una enorme sonrisa - Me iré con mi hermano, ¿no te molesta verdad Saku... - no termino la pregunta al ver como ella estaba llorando un poco, giro la cabeza limpiando las lágrimas para seguir buscando su ropa, sabía que sus padres no estaban porque siempre se iban a la empresa antes que ellos despertaran, se mordio el labio para no llorar cuando sintio unas manos alrededor de su cintura pero es que no quería que la abrazara por lo que se removio para que la soltara.

- N-Ni siquiera piensas en que me estas lastimando ¿verdad? - le pregunto medio hipando porque el llanto no se detenía, él la miro no entendiendo a que se refería y era precisamente por aquello por lo que estaba molesta, porque llegaba su hermano y ella y el bebé pasaban a segundo plano - ¿Y ahora qué hice? ¡¿Es malo querer pasar tiempo con mi hermano?! ¡¿Es malo qué por una vez sea feliz?! - le grito en respuesta sujetandola de la muñeca, se quejo al sentir el agarre porque la estaba lastimando y mucho - M-Me lastimas B-Bunta - le señalo tratando de que la soltara, su voz sonaba ahogada.

- ¡Y tú me estas lastimando a mí, no siempre vas a ser tú la única en mi vida, mi hermano también es mi vida Sakuno! ¡¿Y ahora lloras?! ¡Claro porque el malo siempre soy yo! - eso se les estaba saliendo de las manos a los dos, no solo a ella, se llevo las manos a la boca tratando de no comenzar a llorar histéricamente pero es que le era simplemente imposible y se odiaba por eso - ¡Deja de llorar por favor! ¡Basta con el teatro, te conozco como para saber que estas celosa de que pase tiempo con alguien que no seas tú! ¡Te molesta eso y no me mientas... eres una egoísta, eso es lo que eres, sigo sin creer como es que puedes ser de esa ma... - y no lo dejo terminar al abofetearlo de lleno mientras temblaba y lloraba con fuerza.

- ¡V-Vete! ¡L-Largo de aquí... si crees que soy egoísta entonces que bien por ti... v-vete con tu hermano y dejame sola! - como pudo lo empujo fuera de su habitación llorando con más fuerza, se dejo caer en el suello abrazada a sus rodillas con una mano y la otra en el vientre tratando de calmarse por su bebé - ¡Abre la maldita puerta Sakuno! - escucho golpes del otro lado de la puerta pero ella no iba a abrir, claro que no - ¡Abre la puerta Sakuno! ¡¿No vas a abrir?! ¡Pues bien entonces no abras que no pienso rogarte! - escucho pasos y voces y ella solo lloro con más fuerza... él la había lastimado demasiado con sus palabras.


Maldijo al profesor, a los alumnos, a todo el mundo y a ella también porque no había asistido a la universidad, se sentía tan estúpido por haberle dicho todo aquello, miro su reloj y a su hermano que estaba más allá, este le había dicho que tenía que disculparse cuanto antes porque entonces ella no lo iba a perdonar, le había dicho que él no era tan importante como lo era la madre de su hijo, la voz del profesor empezo con su clase y él solo golpeo su cabeza contra el pupitre llamando la atención de algunos de sus compañeros pero le dio lo mismo.

- Y como les iba diciendo... - dejo de escuchar al profesor mientras veía el día por la ventana, tomo sus cosas para descender las escaeras con prisa y caminar hasta la puerta - La clase aún no ter... - no dejo terminar a su profesor para comenzar a correr como loco por los pasillos, agradecio que en ese momento no tuviera guardia y que hubiera ido en uno de sus coches, corrio hasta el estacionamiento delantero subiendo al vehículo aún tratando de recuperar el aire, emprendio la marcha de regreso hacía la casa, él solo quería golpearse por haber sido tan estúpido con Sakuno.

Le importo poco si le imponían una multa porque solamente quería ir con ella y disculparse por ser un maldito porque eso había sido con la mujer de su vida, con la mujer que amaba.


Abrio la puerta de la habitación de Sakuno con una patada provocando que ella alzara la vista, estaba sentada sobre la cama llorando aún, su cabello estaba mojado, lo sabía porque la conocía bien, usaba aún la bata de baño, cerro la puerta con llave ignorando los gritos del servicio que había tratado de impedir que la lastimara más pero después de gritarles que se iba a disculpar estos solo le habían sonreido para abandonar la casa principal, Sakuno lo miro con miedo en sus ojos y él se odio por colocar esa expresión en ella.

Sus hermosos ojos caoba estaban vidriosos e hinchados, se odio aún más por aquello - Más de un millón de veces - murmuro llamando su atención, ella alzo la mirada viendolo interrogante - ¿E-Eh? - tomo asiento sobre la cama tomando la otra toalla que estaba allí para secar su cabello pues no deseaba que enfermara y aún menos por su culpa - Más de un millón de veces pensé en patear esa puerta antes de irme a la universidad... lo siento - dejo la toalla a un lado mientras la miraba con una leve sonrisa, la cobriza solo se mordio el labio bajando la mirada.

- M-Me gritaste cosas feas... me lastimaste - susurro ella y él solo asintió con la cabeza pasando algunos dedos por su mentón para que lo mirara fijamente, noto que estaba temblando un poco, en verdad era un tonto por haberle dicho cosas como aquellas a la persona que más amaba, a la madre de su hijo - Lo sé, lo lamento, soy un tonto... no tengo alguna justificación pero estoy aquí pidiendote que me perdones por ser tan torpe, por lastimarte, por decir cosas que no pienso y que jamás pensaré de ti... te amo y eso es todo lo que tengo que decirte - aseguro mientras sus labios pasaban por su mejilla derecha con suavidad.

La noto respirar con un poco más de tranquilidad lo que le gusto demasiado porque odiaba ver el miedo en sus ojos y aún más la decepción así de sencillo era todo, Sakuno lo tomo del mentón besando castamente sus labios y él solo se quedo quieto, ella se separo - Estaba celosa, si soy un poco egoísta, es que no entiendo como es que me duele verte con tu hermano, creo que el bebé y yo solo te queremos para nosotros... fue culpa de ambos - aseguro en un susurro y él solo la tomo con cuidado del mentón perdiendose en sus hermosos ojos.

Junto sus labios en un suave beso disfrutando de las sensaciones del mismo, ella se aferro con manos temblorosas a su cuello mientras la iba recostando poco a poco, descendio por su cuello para besarlo y se quedo allí mejor dicho se acomodo allí disfrutando de su cálidez y aroma, su cabello estaba medio seco así que no le preocupaba que pudiera enfermar - Te amo - murmuraron al mismo tiempo lo que les valio una leve sonrisa a los dos, se levanto un poco impulsandose con sus dos manos al lado de su cabeza y la miro.

Era la mujer que más amaba, la única que iba a amar, solo ella, nadie más, quiza su hija cuando naciera o hijas iban a tener un poco más de su corazón pero Sakuno siempre sería Sakuno... la única mujer de su vida, beso sus labios de nueva cuenta pero esta vez aumento la intensidad del beso, probaron el sabor del mejor manjar de su vida perdiendose de todo el mundo, no importaba la llegada de su medio hermano porque él sabía que este era buena persona, que una vez que la cobriza lo conociera se iban a llevar mejor así que todo iba a estar bien en definitiva.

Porque mientras se amaran no iba a importar nada más... absolutamente nada.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.