La cruel realidad
Capitulo 16.5: Obstrucciones
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SASUKE
Nunca antes lo había pensado ni mucho menos lo había hecho, pero aquí estaba, en la cajuela del Benz de Neji, donde adelante mi hermano entablaba una grata conversación con el Hyuga y yo aquí, sin casi nada de oxigeno y poco movimiento – ¿De quién fue la idea? – no mía, sino de Itachi. Solo cuando vimos como se iba la Hyuga a su casa después de que nos diera ese gran susto – fingiendo que se ahogaba – Itachi y yo nos quedamos inconformes por la nueva actitud que nos dio al final. Obviamente no le creíamos que se encontraba bien, su cara decía todo lo contrario. Por eso yo estaba aquí mientras Neji e Itachi se encontraban al frente viendo todo el panorama antes sus ojos y yo disfrutando de la oscuridad junto con las motas de polvo.
Sentí el freno repentino y algunas voces, supuse que ya habíamos llegado. El auto dio vuelta y la velocidad se hacía cada vez más lenta hasta que se detuvo. Los escuche hablar por un momento y luego rápidos pasos.
. – Iré a ver si sigue despierta – escuche la voz de Neji..
. – Claro – más pasos y luego "Puff" – Hola hermanito, disfrutaste el viaje – comento burlón.
. – Cállate y ayúdame ¿Quieres?
. – Ya voy – Dijo a un más sonriente mientras me extendía la mano y yo la tomaba para salir. – Rápido, hermanito. – Salí y me torcí un poco los huesos al mismo tiempo que me disponía a entrar sin que el Hyuga me notara – Sasuke, dile a Hinata que la amo – lo mire feo por su estúpida sonrisa socarrona.
. – Idiota – murmure.
. – Solo dile que la apoyamos – palmeo mi hombro al mismo tiempo que me empujaba hacia la entrada. Entre y me escondí en el primer armario que vi y desde ahí pude escuchar la charla del Hyuga y de mi hermano.
. – Lo siento, ya está dormida – distinguí la voz de Neji.
. – Entiendo, solo quería que supiera que la apoyamos… con todo esto…
. – Lo sé. Tal vez mañana vaya a la escuela y puedan hablar.
. – Si, tienes razón – esa fue la última palabra de Itachi y luego el motor del Benz rugió y se fue juntó con él.
La puerta del armario chillo ante el silencio de la casa de Hinata, observe su hogar, tan callado y tan solitario. Como se atrevían a dejarla aquí, sola, con los estúpidos guardias quienes ni se dieron cuenta de mí presencia – camine por el pasillo – donde presencie una sola foto familiar, donde estaba ella, su hermana y sus padres. Sonriendo, tan inocente, como la primera vez que la vi. Subí las escaleras y cada paso que daba, era como si pudiera ver la presencia de Hinata, las veces que subió y bajo por esta escalera, pero no era un ambiente cálido sino uno frio – tense mi garganta – sentí ira al mismo tiempo que la voz y el relato de Tsunade me resonaba en la cabeza, realmente era difícil de creerlo, pero era cierto.
Observe fijamente las puertas que estaban a los costados de la pared, abrí todas hasta llegar con la que buscaba. Ahí estaba, con la ventana medio abierta, donde los rayos de la luna entraban muy apenas y en el centro de la gran cama, yacía tranquila, acurrucada como si eso la fuera a proteger. Pero como hacía calor, era normal verla vestida así – tan ardiente – creo que desde ahora mi estación favorita era el verano. Ver a Hinata con ropa tan ligera me hace imaginar cómo se vería en traje de baño, pero en un bikini, no en el traje de baño de la escuela – Inhale – su aroma me embriago por completo cuando estuve ya sentado a su lado. No se despertó. Y eso era bueno, ya que pude observarla por un tiempo y luego mis manos empezaron a moverse sin mi consentimiento. Toque primero su pierna y baje hasta la rodilla, era tersa y suave tanto que sentí un cosquilleo recorrer todo mi cuerpo –movió sus piernas – y sonreí. Hinata era una descuidada como podría dormir tan tranquila sin sentir mi presencia.
. – Mmm…Ka…zuma…
Mi entrecejo se unió, ¿Quién diablo era Kazuma? ¿No era se desgraciado que la había traicionado? ¿El mentado Shiro? ¿Y por qué mierdas lo pronuncia en sueños? Fue tanta mi frustración que sin querer termine pellizcándola, con la intención de arruinar su sueño y así sucedió. Ella abrió los ojos de inmediato al mismo tiempo que le tapaba la boca para evitar que gritara, pero como siempre, ella me sale con más sorpresas ya que poco después era yo quien estaba inmovilizado y ella encima de mí, estrujándome el cuello y su cuerpo candente encima de mi zona, donde sentí una fuerte corriente eléctrica recorrer en todo mi ser.
. – ¿Quién demonios eres? – pregunto de manera fría al mismo tiempo que ejercía fuerza. Sonreí, porque al momento de que ella hizo eso, de alguna manera su cuerpo – en este caso la cadera – se pego contra la mía.
Tenía que controlarme.
. – ¡Ah…! Así atacas cuando alguien te despierta… que sensual – murmure al ver cómo me había reconocido con la poca luz que nos brindaba la luna.
. – ¿Sasuke? ... ¿Esto es un sueño? – pronuncio confundida aun sin despegarse de mí.
. – No, no es un sueño – le dije al momento de que le manoseaba su trasero para que se quitara, en cuanto lo hice chillo y mi cometido dio resultado. A pesar de haber quitado la mano, seguía cálida y de alguna manera mis dedos apretaron esos glúteos que casi me vuelven loco.
. – ¡Ah! ¿Qué haces aquí? ¿Cómo entraste aquí? – cuestiono sobresaltada. Su cara estaba aturdida por mi presencia e intento cubrirse de mí al mismo tiempo que se retiraba para observarme.
Nos pusimos a discutir. Había tantas cosas que quería decirle, quería gritarle y me deje llevar hasta tenerla a mi merced. Ya no quería esperar hasta mañana, ya entablo conversación con los demás, bueno, ahora me toca a mí. ¿Por qué siempre soy el ultimo en hablar con ella? La empuje hacia la cama con ese pensamiento, la observe, estaba asustada y eso me apaciguo por un momento, pero no me detuvo.
. – Primero que nada, tienes que decirme quien es Kazuma… – su mirada se congelo. Mostrando miedo en sus ojos, pero con algo más, como si hubiera dicho alguna palabra prohibida que nunca debió mencionarse ante mis oídos, pero lo hizo y ahora quiero saber.
. – ¿Cómo sabes…? – se le quebró la voz.
. – Lo has estado murmurando en sueños. – le dije mientras cruzaba los brazos al mismo tiempo que entrecerraba los ojos.
. – ¡¿Cómo?! ¿Pues cuanto tiempo llevas aquí? – cuestión exaltada. Evadiendo mí pregunta.
. – Neji me dejo aquí, hace una hora… ¡Eso qué, contesta mi pregunta! – Le grite desesperado mientras me acercaba a ella con un aura amenazadora, le quite la almohada al mismo tiempo que tomaba con fuerza su muñeca de la mano derecha y la acercaba hacia mi rostro con un movimiento rápido. – Si no lo haces… te voy a castigar… – y era enserio. Nadie me dice que no. Me puse encima de ella para que no se fuera y para verla directa a los ojos. Quería saber, quería saber todo de sobre ella.
No me di cuenta lo cerca que estábamos al momento que sentí su mano en mi pecho, como su defensa en alejarme. Pero eso no iba pasar. - . – ¡Sa…Sasuke! ¿De verdad, es esto lo que querías preguntar? – farfullo con timidez, viéndome solo de reojo.
. – No.
. – ¿Entonces? – sus ojos luna me miraron con desesperación, sin querer le dije que se me había olvidado, pero era por qué sus mirada era muy atrayente, estaba encima de ella y ella muy apenas peleaba. ¿Sería capaz de tomarla en este instante? ¿Ella cedería? – Exhale despacio – mis ojos viajaron desde sus ojos hasta esa entre abierta boca rosada, luego a su cuello níveo y al final su increíbles atributos, quienes muy apenas me saludaban si no fuera por su blusa de tirantes.
. – ¿Disfrutas de la vista? – ¡Vaya qué si! Tanto que sentí mis mejillas calientes. Le sonreí con picardía, realmente quiero hacerla mía. Proclamarla como mía. Pero eso no sería correcto, después de todo sigo siendo un caballero con sus propias limitaciones. Lo menos que puedo hacer…
. – No me provoques, Hyuga. No sabes cuantas ganas de hacerte mía en este instante – murmure mientras me agacha más, para poder olerla. Deje salir otra mueca al ver como se quedaba sin palabras, siempre pasaba lo mismo, nunca podía replicarme, ¿Sera porque soy muy domínate? – ¿Nerviosa? – inquirí divertido mientras veía como sus ojos hacían todo lo posible por no observarme por mucho tiempo. Entonces en un reojo pude observar en su tocador la cabeza de un maniquí donde supuestamente debería ir una peluca, me hizo recordar de mi llegada y se lo comente. Le articule ásperamente sobre todo lo que había hecho y pasado, y en cada palabras se dejaba notar mi frustración y mi angustia, hasta la parte donde observe como tenía un ligero raspón en la mejilla. Donde la había golpeado. Me hizo estallar.
. – Sasuke, solo era una simulación, tenías que…
. – ¡Cállate! ¡No vuelvas hacer eso! – Brame – ¡No hagas… no hagas que me… preocupe…! – murmure con dificultad. – ¡Tonta! – la haría pagar. Nadie me hace eso.
La tome por la barbilla y la alcé hasta mi rostro – definitivamente la haría pagar – pero nunca espere que detuviera el beso y me alejara de su lado. Gruñí. Se fue del otro de la cama donde me gritaba y se agachaba para tomara una blusa para taparse.
Obviamente le dije que no me iría, dos razones, mi madre no sabe que estoy aquí sino que debería estar en la casa de Naruto y segundo yo no pienso irme. Me quedaría con ella, le guste o no.
. – ¡Pero esta no es la casa de Naruto! – Grito con frustración.
Pude ver en sus ojos confusión e inquietud. Parecía dañada – y lo estaba – ella por dentro estaba más dañada y todo por culpa de ese vejete. Quien se atrevió a ponerle una mano a mi Hinata, cuando ella solo era una niña – apreté el puño – ¡No lo perdono!
. – ¿P…para que quieres verlo? Creí… que preguntarías… sobre lo de tu madre…
Quería ver la cicatriz, esa de la que nos conto mi padre, una marca que hacia recordar el pesar de su pasado, culpándose ella sola. Pero cuando cuestiono sobre mi madre pude ver más alteración en su mirada, ahora si era miedo, tal vez por mi respuesta.
Le dije la verdad, mi madre ni Itachi ni mucho menos yo la consideramos culpable, a excepción de uno – Mi padre – cuando nos conto sobre la cicatriz, Orochimaru y Hinata pude ver también algo de recelo cada vez que pronunciaba su nombre, como si la estuviera culpando a ella también. Obviamente no lo decía pero se le notaba y eso era inquietante.
. – De verdad, lo siento, lo siento Sasuke. Por mi culpa todo esto…
. – ¡No es tu culpa! Ya deja de decir estupideces y decir tantos lamentos, el único culpable aquí es ese desgraciado – Grite. ¿Por qué hacia eso? Culpándose, cuando no lo hizo por voluntad propia. – Así que enséñame la cicatriz – demande, cambiando de tema pero al ver como se negaba me acerque a ella y le exigía que me la enseñara, ¿Para qué?, simple quería – en esencia – borrar esa marca. Ser tocada por manos que posiblemente también involucraban a las del asqueroso de Danzo.
Luchamos como niños, sus manos peleaban con las mías. Aprisione sus caderas con mis piernas poniéndolos a sus costados. . – ¡Sasuke, ¿Por qué tanta insistencia?! ¡¿Qué harás después si te la mostrara?! ¡No le encuentro sentido a esto! – pude percibir que su voz casi se quebraba.
. – ¡Por esto! – le dije al momento que le subía la blusa hasta su delantera, donde pude sentir en mis dedos una suave acaricia por parte de sus senos. – ¡Hinata, a pesar de todo, sigues siendo una mujer!
. – ¿Cómo? – Inquirió sonrojada. – N… no entiendo…
. – Estúpida… borrare la esencia... una mujer no debe ser tocada por alguien que no ama. – Solté con rabia – Es frustrante. El hecho de saber que alguien más te haya tocado, cuando yo muy apenas te puedo robar unos besos. – articule suavemente mientras observe su abdomen y mis dedos tocaron su piel, estremeciéndose por lo fríos que estaban – Hinata, ya te lo había dicho. Tú serás mía y no pienso compartirte. – la mire de reojo y luego me agache para morderla justo donde se encontraba la cicatriz. Con eso me recordara y ya no sufrirá por la esencia de ese maldito.
. – ¡No me muerdas ahí! – Chillo e intento golpearme con su mano, donde aproveche para atraparla con la mía y entrelazar mis dedos con los suyos.
. – Tienes razón. Debería estar mordiéndote los labios… – Sus ojos brillaron con intensidad y sus labios se entre abrieron. Donde esta vez si los pude capturar.
. – ¡Ehhmm…!
La bese como nunca antes. Sentí que había pasado tanto tiempo desde la última vez que la toque y de solo recordarla en mi casa, como mi sirvienta y herida enfrente de mis ojos, me hizo sentir coraje. Roce con delicadez sus belfos – Hinata… – susurre al ver cómo me correspondía y de nuevo atrape esos labios que me volvían loco, eran suaves como siempre, al igual que su piel, mis manos no se resintieron en tocar su piernas y luego posarse en su cintura donde la atraje más hacia mí. Soltó un leve gemido al ver como mi lengua pretendía entrar en su cabida bucal pero me detuve al ver como sentí una ligera agitación por parte de su cuerpo. No quería asustarla – y de muy mala gana – me separe de ella y pude ver como sus mejillas estaban de un color muy rojo y sus ojos se abrían lentamente, avergonzada por dejarse llevar.
Me acosté a su lado sin dejar de tocarla, la quería cerca de mí. – Hinata… ¿Me dirás quién es Kazuma? – le murmure y sus ojos brillosos se apagaron de nuevo con solo mencionar ese nombre.
Eso me incomodo, pronuncio su nombre y ella parece derrumbarse. Cuando Tsunade nos conto sobre Hinata nunca lo menciono, solo nos dijo: "Conoció un chico y ese chico la traiciono" y eso fue todo. Por eso empecen a reflexionar si ese chico era ese el tal llamado Kazuma, el mismo que se hizo llamar Shiro y que ataco a Hinata en mi casa. Una parte ya me lo confirmaba pero quiera escucharlo de ella para así cuando me lo tope de nuevo, ahora sí, partirle su cara. Protegería a Hinata cueste lo que cueste.
Pero como siempre parecía no querer decirlo, no la presione, bueno, solo con la mirada. Ok, si la presione. No obstante termine rendido ante su petición de esperar y dormí un poco – tenía razón – era tarde y ambos necesitamos dormir, aun que yo no tenía nada de sueño. Tome una almohada para los dos y la obligue a quedarse, no quería que saliera corriendo, por eso la aprisione con mi brazo. Cerré mis ojos y fingí quedarme dormido.
Pude sentir y escuchar sus resoplidos y sus suspiros forzosos – incomoda por como la tenia – pero poco me importo, me relaje. Realmente yo si estaba cómodo, tenerla enredada con mi brazo era más que suficiente para calmarme y que no desaparecería de nuevo.
Entonces lo sentí.
Al principio fue algo raso pero después lo sentí con mayor cercanía – me estaba acariciando el cabello – sus dedos tersos tocaron algunos de mis mechones y tuve la necesidad de abrir los ojos para asustarla pero desistí, era agradable. Entonces sentí como se retiraba por un segundo y luego volvía a sentir la cerca de mí. Fue ahí entonces que entre abrí los ojos – hice una mueca – me estaba oliendo el cabello. Forcé cuanto pude mi boca, no quería que se diera cuenta que aun seguía despierto.
. – Esto no está funcionando – murmuro al mismo tiempo que entre abría de nuevo los ojos. No podía dormir y se le notaba.
Los volvió a cerrar y ahí cayó.
Al tener mi oído más sensible, me percate de que estaba despertando. Abrí los ojos con pereza y por un momento me sentí desorientado, pero al sentir una suave respiración golpeado contra mi pecho, volví a la realidad. Allí estaba ella – acurrucada contra mi – tal parecía que si se dejo vencer por el sueño, tanto su rostro como su respiración era tan sereno y no mostraba un señal de despertar por un buen tiempo. Su mechones resbalaron cuando se acuno hacia ella misma, entonces ´pude ver como la sabana que rodeaba su cintura se desprendía y me dejaba asombrarme por su diminuto short quien se encogía más y más por la posición de la Hyuga. Sus grandes muslos me dejaron sin aire y al ver su inmenso glúteo a tan solo unos centímetros de mí, me provocaron una fuerte estimulación en mi zona.
. – Demonios – murmure mientras sentía las terribles palpitaciones en mi zona con solo pensar en cosas indebidas – pura imaginación – que espero que algún día se cumplan pero no ahora. Hice todo lo posible por taparla de nuevo y no dejarme llevar por la tentación. Después, me puse de pie ya que a Hinata le podía dar un paro cardiaco al verme en ese estado, pero no era mi culpa, todos los hombres nos despertamos así por la mañana, pero mi estimulación se agravio por su culpa.
Tenía que tomar una ducha y sacarme todas esas ideas sucias de mi cabeza. Me dirigí hacia su baño y me dispuse a desvestirme y saciarme. Me importo poco si saldría fría o caliente, pero lo necesitaba fría y así salió cuando me introduje a la bañera. Suspire al dejar de sentir las palpitaciones, observe el cuarto de baño y no note que era… muy normal. No sé porque pensé que tal vez podría estar decorado con muchos productos femeninos y cosas así, pero más bien era como el de un hotel, solo tenían lo necesario.
El timbrazo de un celular me despertó de mis pensamientos y escuche movimientos detrás de la puerta. Oí como conversaba con alguien al momento de que me enredaba una toalla alrededor de mi cintura. Me mire al espejo de reojo y no pude evitar pensar como reaccionaria si la Hyuga me viera así. Tal vez de esta forma la podría atraer, las mujeres siempre caen con esto, pero Hinata era todo un reto, había dos posibilidades: la primera tal vez es que me golpeara (90%) y la segunda es que se pueda desmayar (10%) – Mmm – había un sinfín de posibilidades de que acertara la primera, después de todo es Hinata.
Me arriesgare.
Gire el picaporte y abrí la puerta. Me lleve una grata sorpresa al tenerla enfrente de mí con el celular en su mano derecha, su grandes ojos se abrieron pasmados al verme – lo sentía – su mirada viajaba por todo mi cuerpo y luego se dio cuenta de lo que hacía al momento de que yo observaba como sus mejillas se prendían de un color muy vivo y salía gritando lejos de mi. No pude evitar hacer una mueca triunfal al momento de que se escuchaba una puerta azotada con demasiada fuerza. – Y eso que aun no has visto todo – Dije como si realmente me fuera a escuchar.
No pude evitar de reír mientras me cambiaba. Su rostro era tan divertido que difícilmente lo olvidaría, me sentía muy orgulloso por su reacción, significa que mi esencia Uchiha la ponía intranquila. Eso era buena señal, una buena oportunidad para intentar algo y ahora tenía un as bajo mi manga. Una parte de ella ya no podía negar que mi cuerpo le es atrayente.
Me cambie y cuando dispuse a ir tras la Hyuga, mi celular timbro. – ¿Qué quieres?
. – Buenos días también, hermanito. ¿Cómo te fue? – charloteo divertido. – Le dijiste que la amo.
. – Si claro. ¿Para qué llamaste? – quise dejar a un lado la "seria" conversación que tuvimos Hinata y yo. No planeaba contárselo por celular, esto tenía que ser privado.
. – Ahhh… adivina. – Suspiro – Digamos que alerta M.A.N.D…
. – ¡Demonios, no! ¡No, otra vez! – Le brame de frustración, era increíble lo insensato que era mi padre con eso, no puedo creer que sea tan viejo para hacernos eso en el siglo que estamos. – ¿Y ahora por qué?
. – Quien sabe… pero me pidió que te llamara para que regreses a casa. Iremos a una importante y dichosa reunión con él. – articulo con voz cansada. – Así que lamento arruinar tu momento pero necesito que regreses, ya envié un carro por ti.
. – Hmp. – corte la llamada sin despedirme. Tenía tantas ganas de arrojar el celular por la ventana y mandar todo a la mierda para quedarme con Hinata solo un rato más. Ella aún me debía muchas respuestas y siempre era la mismo, algo o alguien llegaba para interrumpirnos. Pero esto era grave ir a la casa con un M.A.N.D colgando por tu cabeza, era pesado e irritante. Mire por el contorno de la puerta la habitación donde se encontraba Hinata, si ella llegara a enterarse de que estoy en un embrollo como el M.A.N.D todos mis esfuerzos se irán por la borda. – Y no dejare que eso pase.
La puerta se abrió y la joven se sobresalto por mi presencia al mismo tiempo que me provocaba una mueca. – Hola – note un poco de burla en mi saludo. No pude evitarlo. – Me tengo que ir, mi hermano me acaba de hablar y mi madre ya sospecha que no estoy en la casa de Naruto – mentí.
. – ¿Ah, Y? La salida es por allá… – Su voz sonaba graciosa, parecía que trataba a toda costa de no dejar ver su nerviosismo. Pero su expresiones, sus sonrojes y sobretodo su grito es algo que nunca olvidare. – ¿Qué?
. – No, nada. Solo recordé tu cara – me reí delante de ella y solo le provoque que sus mejillas se tiñeran de nuevo. Se veía linda cuando hacia eso. – Me voy, pero aún está pendiente nuestra conversación – Le dije con seriedad. Aproveche su confusión y tome una de sus manos para depositarle un suave beso en sus nudillos. Tal vez ella no lo sepa, pero esto significaba que la adoro más que a nadie.
. – ¡¿Q…qué ha…ces?! – No, no lo sabe y me reí por eso.
. – Hasta el rato, Hyuga Hinata – la mire y cuando capture en mi mente su rostro por las mañanas, me fui.
Antes de llegar a las escaleras me detuvo por su hermana. Quería que le entregara un paquete por parte de ella – no quise sonar tosco – pero esa idea me pareció absurda. Ella podría visitar a su hermana si ella así lo deseaba, entendía muy bien que solo quería protegerla del enemigo, pero más bien parecía que quería proteger a su hermana de ella misma. Ese tal Orochimaru ya la conoces y a toda su empresa, no sé que ganaba con esconderse más, eso ya no le serviría – y me costaba admitirlo – pero una parte de mi sabe muy bien que ese maldito solo quería a Hinata, lo demás ya no es de su interés, incluidos nosotros.
Pegue duro contra la puerta del carro. Hinata estaba muy vulnerable y yo muy apenas podía hacer algo. Sé que ella es fuerte pero por cuánto tiempo duraría esa fuerza. ¿Seré capaz de protegerla? ¿De salvarla cuando ella llegue a derrumbarse? Como me gustaría que todo acabara y ser unos simples estudiantes.
. – Y también esto – le dije a mi hermano. – Esta es una estupidez
. – Eso mismo le dije – mi hermano y yo nos encontrábamos en la empresa, sentados en la sala común, en la espera de nuestro padre quien se ofreció en traernos a nuestros M.A.N.D – Pero me preocupas más tú, esa preposición era más directa para ti que para mí. – me dijo. Y yo solo gruñí.
. – También lo note – mi padre no dejo de charla sobre lo importante de unir empresas y de seguir en las generaciones siguientes y todo lo que decía con voz severa mientras sus ojos me veía con circunspecto, tan afilados que me atravesaban. Nadie le decía un "no" a esa mirada.
. – Dios, aquí viene – comentó Itachi al momento de escuchar las pisadas de unos tacones contra el piso. – Aquí viene tu Matrimonio Arreglado No Deseado – articulo divertido y yo solo lo fulmine con la mirada.
"Era nuestro M.A.N.D, nuestro… calvario…"– mis pensamientos se secaron como un desierto. ¡Pero qué Mierda!
. – Hijos, ella es Haruno Sakura, sucesora de la mejor doctora de la ciudad de Konoha. Aprendiz de la mismísima directora de su escuela… – mi padre habla y habla pero lo deje de escuchar al darme cuenta de que solo era ella. ¡Solo estaba ella! ¿Qué paso con la otra chica? ¿Fue al baño? ¿O quizás no hay otra chica? ¡Esto es malo! Significa que ahora elegirá a uno de nosotros… maldición. Tenía que ser Itachi, el es el mayor, el es principal heredero de la empresa.
. – Sakura, conoce a tu prometido… mi hijo menor, Uchiha Sasuke – ¡MIERDA!
. – Encantada…
. – ¡No! – brame con ira. Esto era una broma de mal gusto, no, un hecho de mal gusto. – ¡No pienso casarme con ella ni con nadie! – le grite a mi padre.
. – ¡Sasuke!
. – ¿Por qué yo y no Itachi? – lo fulmine con la mirada.
. – Oye… – se quejo Itachi.
. – ¡A mi oficina! – sentencio con voz severa y no pude replicarle nada. – Discúlpanos – le dijo a la Haruno y yo solo pase de largo.
. – ¡No! – le dije una vez dentro de su despacho. El solo me devolvió la mirada con severidad y poco me importo.
. – No importa lo digas, no cambiare de idea. Te casara con ella te guste o no. – articulo con voz neutral.
. – Pues si a ti no te importa lo que yo diga, a mi menos me importara lo que tu digas – lo desafié – ¡No me casare con ella!
Mi padre soltó un cansado y frustrado jadeo. – Hijo, tan siquiera conócela. Tal vez te agrade…– Iba a replicarle pero me callo con ademan. – Esto lo hago por ti, por tu futuro. Ella será una buena esposa, ella es muy inteligente y bonita, digna de un Uchiha…
. – ¡No quiero! ¡Yo forjó mi futuro, no tú! – dije con ira y eso cambio su actitud.
. – Entonces no me dejas opción – me dijo mientras tomaba el teléfono y marcaba cierto número.
. – ¿Qué haces? – dije con impaciencia. Algo tenía entre manos y lo supe por su mirada. Estaba a punto de advertirme.
. – Llamo a los Hyuga – dijo con frialdad – Retirare mi contribución. Desde que la heredera se accidento, tu madre insistió que pusiéramos a gente para protegerla y así lo hice – mi ceño se frunció – la mitad de esa gente trabaja para mí y si yo lo quiero puedo hacer que se retiren, dejándolos con solo un 20% de ANBU, donde el 15% por ciento de esa gente está cuidando las casas de tus amigos y el resto se protegen así mismo, eso incluye a Hyuga Hinata. ¿Quieres que haga eso?
Era un maldito. Chantajeándome con eso. Él lo sabía, por eso lo hace, el sabe que veo a Hinata con otros ojos, sabe a cierta manera que la amo. Por eso hace esto, mi casamiento y la protección de Hinata dependía ahora de mí. Si no aceptaba casarme con esa muchacha, Hinata perdería a un buen número de soldados para contraatacar a Orochimaru, dejándole el paso libre a ese maldito.
No me dejo opción.
Por eso ahora me encontraba caminado de nuevo hacia la sala donde estaba Itachi y la Haruno. Y sin que se percataran de mi presencia, note como mi hermano hablaba por teléfono muy cerca de donde yo estaba y a lo lejos en el amplio sofá se encontraba la peli rosa sentada con elegancia e impaciencia.
. – Lo siento – murmuro Itachi mientras colgaba y se daba cuenta de mi presencia. – Sasuke tengo que hablar contigo – me tomo del hombro y nos desplazamos a un esquina. – Conozco a Sakura…
. – ¿Qué?
. – Solo por Sasori, él y ella era amigos de la infancia y pues…
. – A Sasori le gusta – termine por él. Y solo su silencio me lo confirmo, solo esto me faltaba. No solo dañaría a Hinata sino también a un amigo. – Itachi tienes que ayudarme – le conté todo lo que me había dicho mi padre y se irrito por la advertencia.
. – Sasuke, sabes que no puedo hacer mucho por ti… la única forma de que esto acabe es que ella desista – dijo viendo de reojo a la Haruno. – Si ella cancela, mi padre no tendrá otra opción más que aceptar y serás libre… por un tiempo. Conociendo a mí padre tal vez no tardara en aparecer otra candidata – comentó y yo le di la razón.
. – Pues vamos. Haremos que cancele. – dije con firmeza mientras caminaba hacia ella pero mi padre se me adelanto.
. – Sakura-san, lamento todo esto. Mi hijo quiere llevarte a comer, ¿quieres? – dijo mi padre mientras tomaba una de sus manos y luego una de las mías, obligándolas a entrelazarse.
. – Claro que sí señor, eso me gustaría más que nada – hablo con voz melosa. Tomo uno de sus mechones y tímidamente se los puso por detrás de la oreja. Como si eso la hicieran ver tierna.
. – Sasuke – llamo mi padre y pude notar su severidad.
. – Vamos – le dije de muy mala gana. – ¿Te importa si Itachi nos acompaña? – cuestione con mi encanto para que no me rechazara y pasara por la negación de mi padre.
. –Eso no sería muy conveniente…
. – No, está bien. – interrumpió Sakura con suavidad a mi padre. – Me encantaría conocerlos a ambos, ahora que seremos más que compañeros – comentó mientras nos sonreía.
¿Compañeros? Si no me lo hubiera dicho Itachi yo nunca me hubiera enterado de que esta mona estudiaba en la misma escuela. Nunca la note. Mi mente solo tiene registro para una sola mujer y esa mujer es Hinata. Aunque si me quede mucho tiempo pensando durante la comida si ese cabello era teñido o natural, era súper raro. Pero no podía decir nada, mi padre se unió al condumio – vigilándome – para no hacer nada indebido. Actuar amable era un problema para mí por eso opte por dejarla hablar y ya no pude callarla hasta que sonó el teléfono de mi padre, donde mi madre le exigía regresar a casa con nosotros, pero la Haruno ni Itachi habían acabado su postre por lo tanto él fue el primero quien se retiro y nos demando que no tardáramos – mi padre quería presentarle a mi madre a mi supuesta prometida – Agradecí que Itachi fuera un glotón y nos dejaran al fin sin el ojo vigilante.
. – Sakura, tengo que decirte algo – le dije en seco.
. – ¿Sí?
. – Ahora que mi padre no está puedo decirte algo – ella solo sintió con entusiasmo y me sentí mal por ella por lo que le iba a decir. – Quiero que canceles nuestro compromiso – articule claro y fuerte para que no me contestara un: "¿Qué?" – Mira, no te amo ni tú me amas…
. – ¿Qué te haces pensar eso? – interrumpió la peli rosa y yo solo vi de reojo a mi hermano. – Sasuke-kun, te amo y de verdad quiero que lo intentemos – dijo tediosa.
. – Pero, tu y Sasori… – farfulle y en cuanto mencione el nombre del pelirrojo su semblante se volvió duro. – Y no lo digo solo por él, yo no quiero esto.
. – Entonces no es por él – dijo mientras bebía un sorbo de su jugo. Parecía inquieta.
. – No…
. – Lo siento… pero no – mi ceja se alzo. – Sasuke, te amo y de verdad quiero casarme contigo. – insistió mientras me tomaba de la mano.
Yo estaba en shock – Ni si quiera me conoces – le dije duro.
. – Claro que sí. Eres Uchiha Sasuke, tienes 17 años, tu cumple años es el 23 de julio, mides 1,68 m, te gustan los tomates y te desagradan las cosas dulces. – ¡Perturbador! Como sabia eso. Debió ser una de esas locas fanáticas.
. – Te falto una cosa, ¿Sabes lo que más me gusta hacer? – cuestione con frialdad mientras me deshacía de su agarre.
. – Te gusta tomar fotos – dijo con seguridad.
. – ¡Ah…no! La cosa que más me gusta hacer es robarle besos a Hyuga Hinata cuando tengo la oportunidad. – hice una mueca triunfal al ver su reacción y como buscaba confirmación con mi hermano, quien solo asintió. – Lo vez. Yo amo a otra persona.
. – Entiendo… – murmuro. Y luego se quedo callada. El celular sonó y mi padre ya nos quería en la casa, durante el trayecto la Haruno no dijo nada y eso era preocupante. Llegamos a la casa pero mi vista solo estaba en la peli rosa, parecía que lo estaba pensando y eso no debería estar pasando. Mi hermano fue el primero en salir y solo nos quedamos ella y yo, y cuando eso paso, ella me devolvió la mirada.
. – Sasuke-kun. Te amo y lo siento pero no quiero dejarte irte así de simple – eso me irrito. Y salí de muy mala gana del auto pero ella me siguió. - ¡Sasuke-kun, tienes mal la corbata! ¡Déjame arreglártela!
¿Mi corbata? Mi corbata estaba bien. – ¡Déjame! - le dije con dureza al ver como ponía sus manos en mi pecho pero entonces note que no estábamos solos. Me quede sin habla al verla, sus ojos brillaban extraño en cuanto me vieron, su rostro decía mucho que decir al igual que mío. Pero ahora tenía aquí enfrente a Hinata y sentí que todo se había echado a perder. Sentí los brazos flácidos de la Haruno quienes se engancharon con fuerza a mi brazo y me acercaba a propósito hacia ella. Me quede impactado al ver cómo le habla a Hinata con tanta familiaridad.
. – Sí, lo recuerdo… – su voz sonó débil y me dolió mucho su rostro. Quería abrazarla y explicarle todo pero alguien se me adelanto. Sentí caliente mis puños por la ira que emergía sin pararlo al ver a ese tipejo de Izana a lado de mi Hinata y en mi territorio.
. – ¿Qué haces tú aquí? – Brame con ira – ¡Contesta!
. – Solo acompaño a Hinata – lo fulmine al ver como se burlaba de mí. – Solo vinimos a visitar a…
. – A Uchiha Hanako – interrumpió de pronto Hinata, trayendo toda nuestra atención. Estaba mintiendo sobre su hermana debido a la presencia de la Haruno y tal vez de Izana. Pero me cabree al ver como la estúpida de Sakura ya se presentaba como mí prometida delante de Hinata, no pude decir nada y lo único que me alegro fue el ver como su hermana se burlaba por el cabello de la invitada. Donde mi pregunta fue contestada, pero después Itachi se ofreció a hablar dentro de la casa y me percate de que Hinata se negaba a entrar.
. – ¿Compromiso? – solo escuche esa palabra y ya quería golpear a ese tipo. Nadie tiene compromisos con Hinata, solo yo.
Hanabi insistió en que se quedara – quería que se quedara – tal vez así lograría hablar con ella. Pero su celular sonó y lo arruinó. Anuncio que su padre la necesitaba y yo más que nadie me tense al saberlo, ver a su padre implicaba también ir al centro ANBU y yo aquí.
. – Estoy segura que se verán de nuevo – hablo la Haruno y no pude evitar verla con cierto recelo. – Toma, es una invitación para este viernes, anunciaremos nuestro compromiso – casi me atraganto con mi propia saliva por lo que estaba haciendo. ¿De dónde mierdas había sacado eso? – Espero que puedas asistir, con eso ya tendrás una buena razón para ver a Hanako-chan ¿Verdad? – chite ante su hipocresía.
. – Hare lo que pueda – Quise gritarle pero me quede congelado ante la sencilla respuesta de la Hyuga, su voz sonaba tan neutral que sin darme cuenta me dolió. Estaba siendo indiferente como al principio. Vi como Izana se acercaba a ella y la tomaba por los hombros alejándola de mí – yo no quiero esto – no lo iba permitir.
. – ¿Eres su novio? – pregunto la peli rosa.
. – ¡No! – gritamos al unisonó Hinata y yo, esa palabra sonaba estúpida. ¡Ja! Izana y ella ¡Jamás!
Sentí la mirada de soslayo que me dio Sakura. – Entendiendo. Lástima, se ven muy bien juntos. Puedes traerlo el viernes si así lo deseas…
. – ¡No! – brame con ira, me acerque y empuje a Sakura de mi camino para llegar hacia Hinata y arrebatarle ese estúpido papel – ¡No habrá necesidad porque no habrá ninguna reunión! – dije con voz fuerte para que todos me oyeran pero principalmente para que le llegara a la Hyuga. No iba a permitir que esta estúpida muchacha arruinara toda la confianza que habíamos tenido por eso tome con rudeza el brazo de la peli rosa y la alejaba de ella.
. – ¡Sasuke-kun! – chillo la Haruno mientras la arrastraba hacia la casa, la quería encerrar en el sótano si era posible pero la suerte me la jugo ya que salió la alta figura de mi padre, imponiendo orden.
. – ¡Sasuke! – ¿Qué es esa manera de tratar a una dama? – me reprendió con severidad mientras aflojaba el brazo de la Haruno. – Señorita Hyuga, ¿sigue aquí? – su pregunta me saco de quicio le hablaba como si Hinata fuera una vendedora y que solo pasaba por aquí vendiendo sus productos – ¡No lo era! – ella era Hyuga Hinata, heredera principal de su familia, familia que cuida nuestros traseros, familia quien sin su ayuda, mi madre posiblemente estaría sufriendo y todo el mundo estaría en desgracia si no fuera por ellos.
. – "Lo siento" – la vi marcharse con el desgraciado de Izana y yo aquí, viéndola partir. Quería ir tras ella, pero si lo hacía, mi padre se pondría obstinado y haría todo lo posible por mantenernos a raya.
. – ¡Fugaku! ¡Otra vez! – Grito mi madre mientras jalaba las orejas de mi padre y lo adentraba a la casa, seguido de mí. – ¡Si vuelves a emplear ese tono de voz en Hinata, mírame, juro que te arrepentirás! ¡Me oíste! – jalo de nuevo.
. – Si, si, si, ya entendí – farfullo mi padre. Quise búrlame pero sabría que me castigaría por eso.
. – Ah, iré a ver como esta Hanabi – me murmuro mi hermano una vez a mi lado. – La pobre debe estar triste… – dijo mientras se dirigía a subir la escaleras. Tenía razón, la niña había salido corriendo cuando vio como se marchaba su hermana, era compresible, nunca sabría si volvería a verla. Iba a ir también pero se me olvidaba que tenía otro problema a mi espalda.
. – ¿Quién es ella? – pregunto mi madre y mi padre volteo a verme con la intención de que yo le respondiera, no lo hice. Solté una mueca al ver cómo me fulminaba con la mirada, pero no era como las demás si no con un toque de nerviosismo. Ambos sabíamos que mi madre se convertiría en mi aliada y eso espero.
. – Ella es…
. – Soy la prometida de Sasuke-kun, Haruno Sakura – se acerco y extendió su mano hacia mi madre donde se estrecharon por cuestión de segundos.
. – ¿Prometida? – Mi madre miro de reojo a mi padre y luego a mí. – ¿Y mi Sasuke está de acuerdo?
. – N…
. – ¡Claro que lo está! – choque los puños con fuerza al verme interrumpido de esa manera. Mi padre me dio una severa mirada. – Él lo sabe y sabe sus responsabilidades – enfatizo en lo último. Toda una advertencia.
. – Y yo también – dijo Sakura – Amo a Sasuke y sé que el también terminara correspondiéndome. Por eso estamos aquí…
. – ¿Corresponderte? – hablo mi madre y rece para que lo haya entendido todo. – ¿Entonces el no te ama? ¿Qué te hace pensar que el terminara correspondiéndote? – ¡Si madre! ¡Continua!
. – Bueno, yo…
. – Mikoto, ¿Qué preguntas son esas? – interrumpió mi padre y se calló al ver la mirada severa de mi madre.
. – Escucha Haruno-san… – mi madre suspiro. – Conozco a mi hijo más que su padre – fulmino al mencionado y luego me vio – Y se cómo es. Aceptare esta unión siempre y cuando ambos me digan que así lo desean. ¿Entendido? – enfatizo lo ultimo hacia mi padre quien solo refunfuño en silencio y yo me reía por mis adentros.
. – B… bien – respondió sin chistar la Haruno. Pero ella volteo a verme y me dirigió una sonrisa que nunca me espere, no parecía superficial sino más bien de tristeza y añoranza. – Hare que eso suceda y complacerla – articulo con seguridad hacia mis padres. – Creo que ya…
. – ¿Por qué no te quedas a cenar? Digo, ya estás aquí – invito mi madre con amabilidad y delicadeza. – Nunca dije que podríamos ser amigas – sonrió mi madre mientras tomaba del brazo de la Haruno y la llevaba hacia la cocina. Dejándome solo con mi padre.
. – Padre – llame para atraer su atención – ¿Puedo saber qué es lo que te incomoda de Hinata? – pregunte sin rodeos.
. – Yo también quiero saber – hablo desde la punta de la escalera mi hermano quien baja a paso lento. – La forma de la que le hablaste hoy no fue muy cortes que digamos – comentó ya a mi lado.
Mi padre nos miro y luego suspiro – Síganme – demando y nos llevo hacia su oficina. Nos ofreció asiento y pude ver su rostro lleno de angustia. – Admito que fui grosero con la joven Hyuga a pesar de todo lo que ha hecho su familia por nosotros, pero hay algo en ella que no me deja tranquilo… temo que ella termine haciéndoles daño – confeso y yo solo me quede con la boca abierta.
. – ¿Cómo puedes pensar algo así? – cuestione dudoso.
. – Ya hable con Hiashi-sama… – evadió mi pregunta. – No quiero que Hinata los entrene.
. – ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! – Itachi y yo prácticamente saltamos del sillón y nos aventuramos a preguntarle. – ¡Padre! ¡¿Qué paso?! – mire a Itachi con la ceja alzada. – Si haces esto es porque te enteraste de algo, ¿No es así? – voltee de nuevo hacia mi padre y vi como se acercaba hacia el televisor que se encontraba esquinado detrás de nosotros.
. – Nos llego esta mañana – dijo mientras se agachaba y conectaba su celular al televisor – Y probablemente la joven Hyuga aun no lo sepa – encendió la tele. Al principio se puso blanco y el sonido era raro, como si dos hielos secos rechinaran al hacer fricción uno contra otro. – Y lo vi junto con los padres de tus amigos – nos dijo casi susurrando.
. – Hola – se escucho una voz distorsionada y la pantalla seguía en blanco – Soy Orochimaru, el creador del virus E. Estoy seguro que se preguntara que este virus y por qué quiero difundirlo en todo el mundo, pues aquí les dejo una breve explicación… – en cuanto dijo eso la pantalla blanco cambio y enseguida aparecía una joven de estatura pequeña, como estaba borrosa, enfoque mis ojos y los abrí de nuevo al ver que era Hinata de unos 11 o 12 años. – Ella es numero 18 o mejor conocida como Hyuga Hinata, la única que logro acoplar el virus E en sus sistema. No solo obedece mis órdenes también incremente su habilidades – pronuncio al mismo tiempo que Hinata ponía los ejemplo que él iba diciendo. – Es capaz de correr con destreza, fuerza sobrehumana, resistir el dolor y continuar y sobre todo matar sin dudar. – voltee hacia otro lado, pero desistí, voltee justamente cuando Hinata le corte la cabeza a un sujeto. – Lamentablemente me la robaron y con ella mi virus E. Pero eso no es todo, yo que ustedes buscaba resguardarme del virus E, tiene un defecto… – mostro otra imagen una chica enloquecida y era la mujer que había entrado en nuestra casa para atacar a Hinata. – Les quita la consciencia absolutas y los convierte en maquinas asesinas. Solo yo tengo la cura, solo yo puedo evitar que esto se extienda hasta sus casas, ríndase ante mí y nadie saldrá herido. Juntos convertiremos la nación más potente del mundo, nadie podrá contra nosotros y someteremos a las demás naciones, una nueva era esta por comenzar.
. – Dime que esto no fue visto nacionalmente – hablo con dificultad Itachi.
. – No, solo a nosotros. Pero estoy seguro que lo hará si no nos rendimos ante él. Por la forma en que lo pone quiere poner el país en guerra. – mi padre apago el televisor mientras se soba la sien. – si el ataca las 10 empresas, incluida la nuestra, no solo tendrá armamento si no el dinero para aliarse con otros países, quiere expandir ese virus para mantenernos controlados…
. – Espera ¿Armamento? – cuestione hacia mi padre. – ¿Nosotros tenemos armamentos? – observe como mi padre tenía cierto brillo en los ojos.
. – Hablamos con el presidente de la nación, Sarutobi Hiruzen. Él fue quien nos ayudo a fundar las empresas a cambio de que nosotros resguardáramos las armas nucleares de la nación. Las 10 empresas se fomentaron para salvaguarda a los ciudadanos de estas armas para gente como Orochimaru, en esos tiempos ni el mismo gobierno era seguro por eso se fue dividido. Para que nadie llegara hasta él.
. – ¿Dividido?
. – Un código. Después de la Segunda Guerra Mundial, Japón quedo bajo protección de Estados Unidos, se dicto que Japón ya nunca fabricaría armas nucleares al menos que la situación lo requiriera y así se mantuvo hasta hoy, sin embargo eso no significa que no tengamos las armas nucleares más bien tenemos la llave que puede ayudar abrir la puerta para fabricarlas y si alguien llegara abrirla…
. – Empezaría la Tercera Guerra Mundial… – articulo Itachi. – ¿Y crees qué es culpa de Hinata?
. – No, que no escuchaste… el virus sigue en su sistema y puede enloquecer un día de estos…
. – Eso no lo sabemos – le dije. Quería ir a la empresa Hyuga, quería ver a Hinata, no puedo dejarla.
. – ¡Alto, Sasuke! – me detuve ante su mandato. – Que no te das cuenta de que trato de protegerte – hablo con suavidad y se acerco a mí para ponerme una mano en uno de mis hombros. – Hinata puede llegar a ser peligrosa y yo quiero que tengas un futuro.
. – ¡Poniéndome una prometida! – le brame mientras alejaba su mano.
. – Lo hice, porque se lo que sientes por ella – me sorprendió con eso. Tanto se notaba. – He visto como te comportas cuando se habla de ella, es por eso que hago esto. Todo esto es por tu bien, lo creas o no. – volvió hacia su actitud severa y abrió la puerta para retirarse. – Hoy no saldrás, te quedo claro – demando.
Quería reclamarle pero cuando voltee a verlo me di cuenta que Hanabi se encontraba delante de él con ojos llorosos. Nos miraba con resentimiento y sus puños estaban fuertemente apretados. – ¿Cómo se atreven? – hablo con dureza. – Después de todo lo que ella hizo por ustedes, ¡Son unos idiotas! – luego de esa acusación se fue corriendo de nuevo hacia su habitación y solo sentí el empujón de Itachi quien corría tras ella.
. – Maldición – murmuro mi padre.
Deje a mi padre en la sala común y me dispuse a ir a ver Hanabi, en cuanto llegue a su habitación pude ver que estaba entre abierta y solo pude ver como Itachi trataba de calmarla, acariciándole sus cabellos.
. – Lo sabemos. Hinata no es peligrosa, ella es la mejor persona que hemos conocido – le decía con firmeza.
Esa noche no pude cerrar los ojos, quería que ya fuera de día para poder verla. Dudaba si se presentaría a la escuela y era la única forma de hablar con ella. Me había saltado la cena y ya no quería ver a la Haruno, no ahora, lo más probable es que también la vea mañana – rechiste – eso no se sonaba bien. Antes ni la notaba y ahora estoy segura que aparecerá en cada esquina.
Amaneció. Y como supuse ella no apareció. Itachi y yo hablamos con los muchachos y ellos de alguna forman ya estaban enterados sobre el video. Fue una pesada plática, nadie sabía qué hacer y muchos se sentían inconformes con todo esto. Buscamos a Kakashi y se negó a hablar y solo nos dijo que seamos pacientes.
. – Pacientes – farfullo Naruto. – Eso no es una buena virtud que tenemos – le di toda la razón. – Escuche que tienes una prometida ¿es cierto? – chismoso como siempre. Lo mire y maldije a Itachi y su gran lengua floja. – Como no lo niegas, lo tomare como un sí. ¿Quién es? – cuestiono curioso y me detuve al ver a través de la ventana a Sasori y a la Haruno hablando seriamente.
. – Nadie que me interese – fue todo lo que le dije. Ya que después lo sabría. Y lo supo en el transcurso del los días, la Haruno hacia todo el esfuerzo en conversar conmigo pero yo siempre le decía que estaba ocupado – pensando en Hinata – pero la chica era persistente tanto que sentía la mirada acusadora e irritante de Sasori, ya ni sabía si eran para mí o para la Haruno. No me importaba. El y todos sabía que solo había una chica para mí y era Hinata.
. – Sasuke-kun – su chillante voz me irrito los oídos. – ¿A dónde vas? – pregunto con cierta alegría.
. – Que te importa – le dije secamente sin detenerme.
. – Bueno, es que te hice algo de comer – su voz aun era alegre. ¿Cómo es posible que mantenga ese entusiasmo?
. – No tengo hambre – articule rápidamente.
. – Que bueno – una nueva voz se unió a nuestras espaldas y la reconocí. Detrás de nosotros estaba Sasori con su sombrío semblante pero había una ligera mueca de diversión en sus labios. – Te lo digo por experiencia, si comes algo hecho por ella terminaras con un dolor de estomago.
Voltee al ver a la Haruno ya enrojecida una vez que le lanzo el almuerzo a la cara de Sasori y después salir corriendo. – ¿Estás bien? – pregunte.
. – No es la primera vez – me dijo mientras se limpiaba el rostro y me relaje al ver que no teníamos espectadores. – Lamento arruinarte el almuerzo – me dijo mientras se iba sin darme la oportunidad de contestarle. Realmente estaba agradecido, alejo la Haruno en cuestión de segundos. Creo que ahora estaría a lado de Sasori en los descansos para que ella no se me acercara.
La semana paso – era domingo – mi padre nos dejo asistir. Y eso era raro. Itachi y yo creímos que nunca más regresaríamos, pero ahí estábamos, los 10 en el ascensor. Todos nos dijeron que sus padres – a pesar de haber visto el video – los dejaron continuar con el entrenamiento. Pero aun así se nos hizo extraño. Sabíamos de antemano que desconfían un poco de Hinata por tener el virus E pero parecía que no les importaba.
Una vez que el ascensor descendió nos recibió Kakashi junto con Shino ambos con el traje ANBU y miradas serias.
. – ¿Dónde está Hinata? – pregunto impacientado Kiba mientras salíamos del ascensor.
. – Salió. Pero no se preocupen regresara – dijo con voz neutral Shino mientras nos indicaba el camino. – Hoy serán entrenados por el capitán Isao y por mí. – nos guio para que nos cambiáramos y empezar el entrenamiento.
Una vez listo, salimos pero para arrasarlos con preguntas. Queríamos la verdad, ya todos estábamos involucrados. Kakashi nos conto todo, lo del video y la reacción de Hinata. Ella mismo dicto que debería estar bajo vigilancia para no ponernos en peligro y a nadie del cuartel. Tsunade estaba con ella, buscando con certinidad si lo que había dicho Orochimaru sobre el virus E era verdad. Ellos también se pusieron en contacto con el presidente Hiruzen y ahora mismo se encontraban en Tokio un poco lejos de la ciudad de Konoha. Al final terminamos entrenando pero cada vez era difícil pero a la vez ya sabíamos defendernos. Conocimos más ANBU y sus experiencias en esta empresa, tal parecía que todos eran leales a la madre de Hinata, ella había apoyado a todas esas personas y ahora le pagaban con su fidelidad. Era realmente admirable lo que había hecho por ellos, a pesar de no haber sido una empresa con buenos comienzos financieros.
. – Terminamos por hoy – Anuncio Kakashi. Todos suspiramos exhaustivamente y nos dirigimos a las duchas y partir de ese lugar.
. – Me duele todo – comento Deidara mientras se estiraba y nos dirigíamos hacia el ascensor. – Que lastima, yo quería ver a Hinata.
. – Yo también – murmuro enojado Kiba mientras apretaba el botón del ascensor. – ¿Por qué siempre hace eso?
. – Pues es Hinata – dijo sin más Sai mientras se tronaba el cuello. – Ella siempre busca lo mejor para nosotros.
. – Si, pero no debería distanciarse de ese modo – hablo Hidan. – Además faltan dos semanas para que me gradué y ya no la vería tan seguido – lagrimeo.
. – ¿Eh? ¿Ya dos semanas? – articulo Naruto. – ¡Significa que los exámenes finales ya se acercan! ¡No! – chillo Naruto mientras se estrangulaba los cabellos y algunos suspiraron frustrados por eso.
Incluso yo, no tenía tiempo para unos estúpidos exámenes, no como está la situación. – ¡Ah! ¡¿Por qué tarda tanto?! – Bramo frustrado Kiba.
. – Debe venir alguien bajando – bostezo al final Shikamaru.
. – Es lo más probable – reafirmo Sasori mientras bebía de su botella de agua y la compartía con Itachi quien parecía agotado, no lo dudaba, Kakashi dijo que teníamos que ser muy flexibles y eso fue lo que hicimos hoy, estirarnos y golpearnos hasta no poder más.
. – ¡Por fin! – dijo Hidan al escuchar el ascensor descender y detenerse. Pudimos escuchar voces detrás de esta y al momento de que se abrían, todos nos quedamos en silencio al ver como estaba Hinata hablando con Tsunade pero había alguien más y lo reconocí en ese instante, sus ojos rojos como la sangre es algo que nunca olvidare.
Era Shiro o era… ¿Kazuma?
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Fin del capitulo
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Hola aquí les dejo este capítulo narrado por Sasuke, lo iba subir con el anterior pero no estaba conforme así lo estuve editando y corrigiendo. Espero que les guste y muchas gracias por el apoyo.
COMENTARIOS
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NN-chan: Hola muchas gracias por comentar y espero que este capítulo te haya agradado mucho :D
26Kaori-San: Hola, lamento lo de tu celular espero que tengas garantía de por vida XD por sigues tirándolo de esa manera, si ya apareció la Sakura y donde esta ella no puede faltar Ino, lamento si de nuevo te mando con el psicólogo de Itachi, pero lo hago a propósito para que lo veas más seguido. Espero que hayas disfrutado este capítulo. Gracias por leer y por comentar.
kaitlynleonant13: Hola, gracias por comentar, lo lamento pero por eso se llama la cruel realidad XD dhe, no es bromi, por eso trato de publicar lo más rápido que pueda. Espero que este capítulo te haya agradado, narrado por la sensual voz de Uchiha Sasuke, tu servidor. Chao.
Hanako-chan95: Hola muchas gracias por comentar, que triste con lo de tu trabajo, yo también ando en la misma pero eso sí, leyendo fanfics, XD espero que este capítulo te guste mucho y que te vaya todo bien allí con tu trabajo. Hay que esforzarnos! ¡Fighting ¡
NelmUnicorn: Hola y bienvenida, me agrado mucho tu comentario tanto que chille de la emoción y es un honor que te haya gustado y que hayas dicho esas hermosas palabras para mis ojos. Espero que este capítulo sea de tu agrado y continúes leyendo. Bye, cuídate.
fran.s: Hola, espero que estés bien. Qué bueno que se te haya pasado los de los paros (suspiro de alivio) muchas gracias por comentar y si pobre de Sasori ¿qué chica crees que es perfecta para él? ¿o chico? Digo todo puede cambiar XD ¡Kyaa, yo y mi mente sucia y perturbadora! Espero que este capítulo te haya gustado mucho y te leo en la próxima.
Guest: Hola, gracias por comentar. Claro que la seguiré hasta el final. (Prometido)
jhossietaisho: ¡No! ¡Por qué me castigas de esa manera! ¡Sin poder tocarlos! Pero… pero… pero… si escribo rápido seré perdonada :3 y podre tocarlos. (Sale baba de mi boca) Espero que sí. Gracias por comentar espero que este capítulo aminore el castigo.
PandoNee-chan: ¡wow! Me llegaron tus dos comentarios, toda la emoción reflejada en cada letra, me dio mucho gusto que te haya gustado y más cuando salió la Sakura, pero es como tú dices en SasuHina siempre tiene que estar Sakura es la espinilla en el dedo. XD si entiendo lo de Fugaku es que está loco DX pero el solo quiere proteger a Sasuke e Itachi por eso actúa de esa forma tan severa. ¡Y por fin vino Kazuma! Siempre quise llegar a esta parte y no te preocupes por lo del triangulo amoroso… ¡Por qué hay otras figuras geométricas! ¡Esta el cuadrado amoroso, el pentágono amoroso y hasta donde tú quieras! XD incluso hasta vectores dispersados por todos lados XD Gracias por siempre comentar y nos leemos en el siguiente capítulo :3
MUCHAS GRACIAS POR LEER
Yeii-chan se despide
