La cruel realidad
Capitulo 17: Una buena mentira
.
.
. – ¿Crees que lo que digas sea verdad? – musite débilmente mientras veía como Tsunade me quitaba la aguja de mi brazo, donde hace poco me estaba sacando sangre.
Después de haber llegado a la empresa, ver a Kazuma en esas condiciones y luego ver ese impactante video. Tsunade no me dejo acercarme a Kazuma, una vez que lograron tranquilizarlo. Su reacción se debió al virus E – según lo dicho Orochimaru – pero eso no era todo, ambas sabíamos que lo había enviado a propósito puesto que habían encontrado en uno de sus bolsillos, una jeringa con la cura para su descontrol. Según Kakashi, lo habían encontrado merodeando por mi casa y fue ahí donde lo capturaron, cuando el virus lo puso como loco.
Me dolió verlo en ese estado y me preocupe más cuando Neji y mi padre me enseñaron el video – un poco después – de que todas las empresas de mis compañeros lo vieron antes que yo.
Una cosa era segura, si los líderes lo vieron, sus hijos también. Eso me mato, literal.
El muy infeliz se atrevió a ponerme en su video y yo ni recuerdo eso. Mi padre me explico ya con más detallismo del por qué solo se lo envió a ellos, al principio de todo yo creí que todo esto lo hacía por dinero y buscar dañarme para que de alguna manera yo me acercarme a él, pero nunca me imagine que las 10 empresas tendrían ese código de seguridad que prácticamente podrían decidir el destino de la nación – esto era serio – y de nuevo le grite a mi padre, pero él me dijo que no lo sabía hasta que recibió una video llamada de todas la empresas y al final dedujeron lo que realmente quería Orochimaru – "Juntos convertiremos la nación más potente del mundo, nadie podrá contra nosotros y someteremos a las demás naciones, una nueva era está por comenzar" – Eso no sonaba bien. Es por eso que les dio una vaga idea de lo que quería, por eso no lo contaron, esto ya no se trataba de mi o de mis amigos sino de ese código, todas esa amenazas no eran más que una demostración de los daños que podían hacer solo unas cuantas personas infectadas por el virus E y ahora yo también era una amenaza.
Ahora quería ponerlos en mi contra – y yo pensé que así seria – pero nos contaron su máximo secreto, con una condición: mantenerme alejada de los chicos hasta probar con certinidad si lo del virus E era cierto, puesto que yo no había presentado los efectos a pesar de los años.
. – No lo sé – susurro Tsunade mientras sentí un ligero ardor cuando me quito la aguja del otro brazo y me palmeaba la vena para que parara de sangrar e hice una mueca de dolor por eso. – Lo siento – suspiro débilmente – La verdad es que necesito más tiempo para analizarlo, es muy complejo y es muy difícil saber qué es lo que lo activa. – me dijo como toda una profesionista en la medicina. – Pero no te preocupes, lo que puede hacer Orochimaru yo puedo contrarrestarlo – me dio una leve sonrisa mientras me entregaba un jugo. – El odiaba eso de mi – alce mi ceja por ese hecho y no dijo nada más. Y tampoco quería preguntarle, sabía muy bien que Orochimaru fue uno de los compañeros de Tsunade pero más que eso se veían en cierta forma como rivales y luego terminaron como enemigos. – Hinata, ¿Puedo preguntarte algo?
. – Claro.
. – ¿Qué es lo que más recuerdas cuando estabas siendo controlada por el virus? – me pregunto mientras tomaba una silla con ruedas y se arrastraba un poco hacia mí. – ¿Qué sentías?
Me quede pensando con detenimiento y se me erizo la piel con solo recordarlo. – Es… como si miles de voces te murmuraran que no vales nada para este mundo – le dije mientras jugaba con el popote de mi jugo – y la única manera de callar todas… todas esa voces, era matando. – Apreté el empaque del jugo – De alguna manera veía la cruel realidad que me rodeaba y el único pensamiento que me surgía era tener que eliminar todo lo que me ocasionaba dolor. Pero había algo extraño…
. – ¿Qué? – pregunto la rubia mientras me quitaba el jugo y me miraba con impaciencia.
. – Cada vez que escuchaba una orden, no importaba de quien fuera, me sentía… me sentía útil, importante y eso apaciguaba el dolor. Si no recibía una orden, era como si mi existencia no valiera nada y eso me hacia enojar – me puse a pensar en lo que dije – tal vez por eso me ponían a dormir – le dije murmurando y luego levante la vista al ver como Tsunade anotaba todo lo que decía.
. – Gracias Hinata – dijo después de dejar de apuntar en su libreta. – Eso me ayudo a sacar unas suposiciones. Lamento haberte hecho recordar todo eso…
. – No, no, está bien. ¿Puedo saber sus suposiciones? – dije un poco cohibida por su posible respuesta.
. – Claro. Por lo que me dices y el comportamiento tuyo de hace dos años y el de Kazuma, me hace pensar que lo que activa al virus son los sentimientos negativos. – puso su vista de nuevo en la libreta y luego volvió a verme. – Dime, ¿estabas consciente de lo que hacías cuando te controlaban?
. – Algo así…podía ver lo que hacía, pero cuando mate a una persona inocente con mis propias manos de alguna manera ya no supe distinguir lo que estaba bien o lo que estaba mal y como no sabía, me sentía confundida, por eso cuando recibía una orden de quien fuera, me sentía útil y ya no había más confusiones.
. – En este tiempo, ¿Te has sentido… fuera de lo normal? Es decir, ¿Pensaste algo que nunca llegarías a sentir o hacer? – me miro fijamente y en eso me puse a reflexionar todo lo que había pasado después de entrar a la preparatoria, los chicos y luego todos estos líos.
. – Creo… – murmure perpleja ante un súbito recuerdo – cuando regrese de nuevo al cuartel, aquella vez que conocí a Shiro y empezaría de nuevo mi entrenamiento…
"¿Qué será esta sensación? Recuerdo haberla sentido después del accidente que tuve, cuando todo se hizo negro. El solo ver a gente que se merece sufrir me llenaba de placer, viendo como la sangre sale de ese cuerpo tieso y como su vida se le escapa por esos ojos que se marchitan, quedándose sin luz, sin nada."
. – De alguna manera, una parte de mi cuerpo recordó lo que yo hacia inconscientemente. Solo que ponía la muerte de mis enemigos de una manera exagerada y eso me daba felicidad. –me estremecí.– Después de despertar de mi coma y que me dieras de alta, cuando estuve en mi casa, al dormir habías partes de mi sueños que se volvían oscuros y luego veía ráfagas de personas muertas pero nunca pude ver sus rostros, solo sus cuerpos sin vida caían ante mí y lo único que sentía era… placer. Pero al despertar me invadía el terror y empezaba a temblar.
El silencio ambiento la habitación y lo único que se escuchaba era las anotaciones de Tsunade, fue ahí donde me quede con mis pensamientos y Tsunade con los suyos. Lo único que rompió la tensión del lugar fue una voz del otro lado de la habitación.
. – Hinata- sama ¿puedo pasar? – escuche la voz de Shino a la vez que tocaba la puerta. Sin esperar respuesta, la puerta se deslizo y la alta figura y encapuchada de mi compañero se acerco hacia nosotras. – Kazuma despertó – dijo con neutralidad pero yo me tense.
. – Vamos Hinata – se levanto Tsunade y me indico que la siguiera.
El camino hacia el cuarto de Kazuma se me hizo eterno, cada paso que daba era una fuerte punzada en mi estomago y de repente sentía mi mano derecha pesada – como si estuviera cargando un arma – después de todo fui yo quien le disparo, era normal sentir todo eso. Me puse a pensar en lo que me había dicho mi hermana, sobre de que el realmente era una posible víctima y si era así, no hice nada para ayudarlo.
. – ¿De verdad quieres verlo? – me cuestiono Shino ya una vez enfrente de su habitación.
. – Sí – fue todo lo que le dije mientras tomaba con firmeza el picaporte.
. – Estaremos observando – me aliento Tsunade mientras posaba su mano derecha en unos de mis hombros y me daba un ligero empujón.
La puerta se deslizo provocando un sonido sordo, la iluminación estaba tenue debido a las condiciones del paciente, pero aun así podía ver con claridad la cama donde él yacía, a lado de él estaba un pequeño mobiliario y sobre él había una jarra con agua y un vaso de plástico. Mire de soslayo la cámara que estaba en una de las esquina superiores del techo, donde seguramente Tsunade y los demás me vigilaban.
. – ¿Quién es? – me detuve con el sonido de su voz, sonaba ronca y grave a la vez. Pero mi corazón sufrió un ligero pasmo al reconocer esa voz que una vez me susurraba cosas hermosas. – ¿Hay alguien? – Salí de mi asombro y retome la caminata, para que el pudiera verme. – Eres… tú…
Me mantuve serena ante su asombro a pesar de que por dentro me moría de los nervios. Ese condenado "tu" no sonó muy bien o más bien no supe identificar el tono con él se expreso, pero aun así me acerque y quede a unos centímetros de su cama. Su mirada dijo más que mil palabras, sus ojos estaban tan abiertos y pude ver como palidecía con solo verme – como si me tuviera miedo – su boca se movía pero no pronunciaba nada. Y eso me recordó aquella vez en el hospital.
. – Hol…
. – ¡¿Hinata?! – Grito con desesperación e intento levantarse pero se encontraba amarrado a la cama. – ¡¿Hinata?! ¡¿Eres tú?! ¡¿Qué haces aquí?!¡¿Esto es un sueño?! – su forcejeo me empezó a asustar ya que se estaba lastimando con los cinturones de fuerza.
. – ¡Kazuma, basta! ¡Te estás lastimando! – intente tranquilizarlo y empecen a bregar para obligarlo a que se acostara. Pero este no se detenía y seguía gritando cosas sin sentido, no pude identificar lo que decía porque habla con demasiada rapidez, al ver como no se calmaba le di una fuerte cachetada y dejo soltar un suave murmuro:
. – No estás muerta…
Una lagrima rodo por su mejilla derecha, donde le propine la cachetada. Su pómulo se enrojecía a la vez que yo trataba de normalizar los latidos de mi corazón.
. – Claro que no. Lamento decepcionarte – le dije secamente mientras daba unos pasos hacia atrás y cruzabas los brazos. Me puse seria – o eso intente – ¿Por qué supones que debo estar muerta? ¿Por aquella vez que me traicionaste? O ¿Por esa vez que me atacaste en la casa de los Uchiha?
. – Yo… ¿te traicione? – murmuro y se dejo caer en el catre pero sin dejarme de verme con incredulidad. Observe como se quedo con sus pensamientos y me dio a entender que intentaba recordar a toda costa.
. – Orochimaru – murmure con lentitud. Tenía toda la intención de hacerlo recordar, él tenía que saber todo lo que ese individuo había hecho – "nos había hecho" – Yo se que conoces ese nombre – me puse de pie y antes de retirarme – Avísame si recuerdas algo… o sino no me sirves para nada – murmure y cerré con fuerza la maldita puerta.
. – Hinata-sama – la suave voz de mi primo sirvió para tranquilizarme y no pude resistirme en abrazarlo.
Sentí como me apretaba con devoción y cariño. – ¿Qué voy hacer? – farfulle mientras trataba de tragarme las lagrimas. Termine dormida junto a él y por un momento olvide todo ya que sabía que al despertarme todos los problemas seguirán ahí, merodeando y tratando de hacerme caer. Pero trataría de levantarme las veces que sean necesarias y ponerle fin a todo esto.
Estuve en cuarentena por cuatro días – petición por los padres de familia – quienes venia a observarme a que completara una serie de pruebas que había otorgado Tsunade, también venia a observar a Kazuma quien poco a poco empezaba a recordar pero había un problema. Su desequilibrio volvió al tercer día, ataco a una de las enfermeras y casi la asfixia a muerte. Otra incógnita aparecía delante de nosotros: ¿La cura no hizo efecto? O ¿no era real?
. – ¿Qué vamos hacer? – dijo Minato quien se encontraba sentado a tres silla de mi lado derecho. Estaba en una junta con todos los padres de mis compañeros, donde por fin me dejaron participar tras haber hecho las pruebas. – El muchacho… ¿Por qué volvió a descontrolarse? Se nota que sufre demasiado. – dijo con angustia y luego voltio a verme. – Tsunade-sama, ¿Qué encontró en el ADN de Hinata? ¿Por qué a ella no le hace efecto?
La rubia volteo a verme y asentí con la cabeza para que dijera los resultados. Tsunade se puso de pie con elegancia y se acerco hacia la pequeña estancia y prendió el proyector mientras que Kakashi apagaba las luces de la habitación. – Señores, lo que les voy a mostrar a continuación quiero que sea de mucha confidencialidad – articulo Tsunade y la diapositiva cambio. Donde se podía ver el resultado de mi sangre, nadie entendía, solo yo y Tsunade. Ni siquiera mi padre ni Neji sabían lo que estaba a punto de decir, le había pedido que lo mantuviera en secreto. Hasta ahora.
. – El virus si le está haciendo efecto… la está matando – en cuanto la rubia pronuncio esas palabras hubo un silencio sepulcral, ni si quiera la mas mínima respiración se dejo de oír hasta la exclamación de mi padre y después farfullo descontrolado de los progenitores.
. – ¡¿Qué la está matando?! ¡¿Lo estás diciendo en serio?!
. – ¡¿Cómo es eso posible?!
. – ¡Dios mío! ¡¿Qué vamos hacer?!
. – ¿Ya lo sabías? – la mama de Hidan me murmuro preocupada y yo solo asentí, sonriéndole como pude.
. – ¿Por qué no dijiste nada? – esa pregunta resonó fuertemente una vez que hubo un breve silencio, esa pregunto venia directamente de los labios de mi primo quien se encontraba a lado mío, voltee a verlo pero no supe que decirle.
Como decirle que ya suponía como iban a reaccionar él y mi padre. Estaba más que claro que me excluirán de la misión y Neji tomaría mi lugar y yo no quería eso. Lo conocía bien, sabía muy bien que él era capaz de entrar a la boca del lobo solo por mi bien, pero no lo iba dejar. Proteger lo que más amo es la razón que me impulsa a continuar y arriesgarme.
. – Porque no solo la está matando… – todos volteamos hacia Tsunade y les mostro una fotos. – Tarde temprano terminara controlándola hasta matarla por completo. Al analizar su sangre, descubrimos que lo que le había inyectado Kazuma, era una estimulante… – mostro la comparación de mi sangre antes del de accidente de los Uchiha y después del accidente. – Eso no le tenía antes, el virus que tenía antes estaba en estado adormecido por eso no había mostrado ningún efecto porque yo le había borrado la memoria a Hinata cuando estaba en coma, lo que hizo ese estimulante fue hacerle recordar su peores pesadilla para que el virus despertara y cada día estará despertando y haciéndose fuerte hasta un punto en que ella misma no pueda controlarlo… hasta que el cuerpo no lo resista y termine por consumir toda su vida.
. – ¿Entonces si se descontrolara algún día de estos? – pregunto el padre de Gaara y al recibir un asentimiento por parte de Tsunade, volvió a preguntar: ¿Cuándo?
. – Estimo que dentro de unas semanas – dijo con incertidumbre y de nuevo empezaron los murmullos de nuevo.
. – Por eso propongo esto… – dije con voz alta para atraer su atención. – Ya lo hable con Tsunade y hay un 50 % de que esto funcione – fui yo entonces la que se puso de pie y me puse a un lado del proyecto. Mostrando otras fotos – El escondite de Orochimaru, sabemos donde esta – les dije con certinidad. – Esta es la misión, una misión donde incluiré a Isao, Mushi y Yami como mis acompañantes – señale los tres ANBU que se mantenía enfrente de la puerta de salida – El virus se alimenta de lo que más odio y en estos momentos mi odio más profundo es hacia Orochimaru, lo matare mientras este controlada por el virus E ya que como pudieron ver en ese video sus efectos superan la fuerza común y Orochimaru no será nada para mí. Si tenemos éxito, lo mataremos por una vez por todas y si es que hay cura la traeremos y Tsunade podrá atendernos.
. – Como aún no tengo mucha información sobre esa medicación hay dos posibilidades: la primera seria que eliminara por completo el virus del sistema humano y la segunda, si solo es para adormecerla tendría que borrarle de nuevo la memoria y eso conlleva a un coma de casi un año – dijo mientras les entregaba un encuadernado con los datos de la presentación.
. – ¿Y qué pasa si no hay cura? – pregunto Lika – madre de Sai – quien miraba con estupefacción todo la información.
. – Si no hay tal cura, Kakashi tendrá que asesinarme – Dije lo más alto que pude. – No solo a mí, a Kazuma y todo que tenga que ver con el virus E tendrá que ser exterminado. Por eso espero su consentimiento en este plan… – dije volteando hacia los padres de familia y calle a Neji con la mirada y mi padre solo se mantuvo al margen de todo, pude notar que se quería oponer pero se resistía, el me conocía.
Nadie me detiene cuando me propongo algo de verdad.
Mis familiares y los tres ANBU salieron de la sala de juntas para que los padres tomaran la decisión definitiva. El primero en salir fue mi primo quien se alejo de mí lo más rápido que pudo. – ¡Neji! – lo llame pero ni caso me hizo y me sentí mal por él, sentía que lo había traicionado al no decirle.
. – Hinata – voltee hacia mi padre – ¿De verdad quieres esto? – me pregunto angustiado. – Siempre hay otras formas de…
. – Lo sé, pero quiero ser útil aun cuando no exista la cura. De esa forma podre pagar mis deudas. – mi padre se quedo con la palabra en la boca y volvió a entrar ante el llamado de Minato. Me dejaron con Kakashi, Shino e Ino. Esta ultima tenia los puños apretados con tanta fuerza, resistiéndose a no gritarme o eso supuse.
. – Ino. Lamento pedirte esto pero eres una de las personas que más confió – le susurre y ella se quito la máscara y pude ver su rostro lleno de angustia. Abrió la boca para replicarme pero parecía que ella misma estaría contestando las posibles respuestas que le daría a sus cuestionamientos.
. – Siempre… estaré a su lado Hinata-sama – titubeo con suavidad y me abrazo con fervor. – Prometo buscarle la cura a toda costa – su comentario me daba tranquilidad. Ino siempre veía el lado positivo.
. – Ya saben que pueden contar conmigo también – comento Shino con su usual voz, neutral pero con un aire de determinación.
. – Hare lo que me ordene – dijo Kakashi quien solo pude percibir una pesada exhalación detrás de esa mascara. Su cuerpo estaba tenso, sus puños lo delataban y cuando se percato de eso, se relajo muy a regañadientes.
Después de unos minutos, mi padre nos indico que pasara y así lo hicimos. Me senté de nuevo y espere la ansiada respuesta mientras mis compañeros cerraban la puerta.
. – Hinata – se puso de pie Minato y me miro fijamente – estuvimos hablando mucho e hicimos todo lo posible por ser razonables y más con tu padre, pero primero teníamos que escucharlo de tus propias palabras – se aclaro la garganta – ¿Estas dispuesta a hacer una misión donde cabe la posibilidad de que mueras? – pregunto serio y angustiado a la vez.
. – Si – dije sin titubeos. – Y no lo hago porque este obligada a hacerlo sino que al igual que ustedes deseo de todo corazón proteger lo que más quiero y sus hijos ya son parte de esto. Ellos son… mis amigos y fueron ellos los que dieron cierta calidez y luz a mi vida estos últimos meses, algo que pensé que nunca más sentiría. Sin ellos, estaría desolada.
Erma me vio con tanto afecto y pude ver como se resistía a soltar una lagrimas ya que ella era una mujer fuerte como su hijo. – Si es lo que tú deseas…te pido que lo hagas – articulo con dificultad – Tu padre ya nos comento que eres muy terca cuando algo así se te mete la cabeza y créeme que no quiero que hagas esto ya que mi hijo te considera una persona muy especial pero…
. – Pero aun que te digamos que no, como quieras lo harás – continuo Lika mientras me miraba con cierta angustia. – Nunca pensé que las cosas llegarían tan lejos, por eso decidimos que hicieras lo que más convenga para ti.
. – Esto no está en nuestras manos, sino en las tuyas. – Hablo Rasa – Ya que hablamos de una vida.
. – Por eso, esto será aprobado si así tu lo deseas – hablo Shikaku con seriedad mientras se apoyaba en el respaldo de la silla.
. – Les agradezco – dije después de unos minutos y me incline en gratitud.
. – No. A ti – dijo Tsume – madre de Kiba – Arriesgas tanto y poco recibes…
. – ¿Qué le diremos a nuestros hijos? – Me pregunto de repente Ao – padre de Deidara – Mi hijo te quiere mucho y estoy seguro que si se llegará a entera se pondría como loco. Y no solo él sino sus amigos también…
. – Es cierto, mi hijo te estima mucho – hablo Yue, padre de Sasori.
Todos se me quedaron vieron y solo me vino a la cabeza la frase de la madre de Kiba "Arriesgas tanto y poco recibes" – De hecho, me gustaría que hicieran algo por mi – me puse de pie y los mire a todos con determinación.
. – ¿Y qué es? – pregunto Fugaku.
. – Quiero que escuchen los sueños de sus hijos – dije con firmeza. – Sus hijos tienen unos esplendidos sueños pero no luchan por ello debido a ustedes. Sé muy bien que todos ustedes tienen empresas respetables y desean que perduren por generaciones, pero… me gustaría que los dejaran recorre el camino que ellos escojan, que sienta la libertad de escoger de lo que yo no pude. Apóyenlos y ayúdenlos a cumplir sus sueños. – me incline de nuevo en señal de suplica – Por favor… les pido que lo piense y hablen con ellos, porque si no lo hacen puede llegar a arrepentirse en un futuro. Sus hijos pueden llegar a ser unas extraordinarias personas si tan solo los dejaran soñar libremente. Esa sería la mejor recompensa que obtendría al hacer esta misión – comente con delicadeza y añoranza con solo recordar a los chicos.
. – Prometo que lo hare – hablo Mikoto con dulzura y lo voltee ver para luego observar el asentimiento de los demás padres. – Eres una persona muy amable Hinata-chan, te preocupas mucho por mi hijo y por los demás pero realmente me gustaría saber que vas a ser tú. ¿Qué le vas a decir a los chicos?
. – Una buena mentira.
La junta termino y me dirigí en busca de Neji, intente marcarle pero no respondía su teléfono. Por eso me puse a vagar por todo el cuartel preguntando por él, pero nadie lo había visto. Me acerque a la habitación de Kazuma y pude ver cómo le aplicaban algunos tranquilizantes, era lo menos que podía hacer Tsunade por él. Entre y le indique a la enfermera que saliera. Me acerque a su cama y me senté en un banquito a lado de él.
. – ¿Cómo te sientes? – le pregunte una vez que me sonrió.
. – B…Bien… drogado… – farfullo y note un tono burlesco mientras sonreía. – ¿Y tú?
. – Pues más o menos – agache la cabeza. – Tsunade me dijo que invadirá mi cuerpo dentro de unas semanas – le musite.
Kazuma ya lo sabía, cuando salieron las pruebas yo estaba con él en ese instante, ambos recibíamos la terapia de Tsunade y sé que había escuchado la conversación. En la terapia casi ni nos hablábamos ya que nunca supimos como empezar una conversación. Pero ahora, al ver su habitación, algo dentro de mí me impulso a entrar y ver como se encontraba.
. – Lo… lo siento… fue… mi culpa – extendió una brazo hacia mí y no pude resistirme a tomarlo de la mano.
. – No digas eso. – estreche su mano.
. – Si… lo es. Pude… recordar – murmuro con pesadez. Y voltee a verlo con estupefacción. – Lo recuerdo todo… el hospital… el apartamento… los besos… – apreté con dureza mis labios. –… el disparo…
Deje caer una pesada lágrima mientras estrechaba su mano con firmeza. – No… llores… – apretó como pudo mi mano y voltee a verlo. Sus ojos estaban cristalinos y me miraban con tanta desolación – No… lo merezco… te hice…algo imperdonable…
. – Kazuma… yo también te hice algo malo… yo mate a tu padre…
. – Lo sé… el me lo dijo – alce mi ceja – Orochimaru… él lo planeo… todo. Mi padre… también… fue una… marioneta… – me silencie por esa acotación.
¿Él había planeado todo? El que mi padre conociera ese hombre, el que yo encontrara a Kazuma, todo fue ideado por Orochimaru – ¡No! – Sentí algo arde en mi pecho y cuando pude ver que Kazuma se había dormido debido a las drogas, salí corriendo hacia cierta habitación. Me sentía extremadamente caliente y solo sentía demasiado enojo en mi interior. Por eso opte por meterme a una celda de observación, temía descontrolarme, tenía que apaciguar estos pensamientos negativos. Pero estos sentimientos, solo los dirigía hacia Orochimaru, tenía que preparar mi mente para que lo asesinara cuando estuviera bajo el efecto del virus. No pienso fallar en eso.
. – ¡Hinata, ¿Estás bien?! – preguntó Tsunade entrando a la habitación.
. – ¡Vete! ¡Solo vete! – le ordene y así como entro, se fue. Me senté en una de las esquinas y abrace fuertemente mis piernas mientras me mordía los labios. Mi conciencia se desmoronaba poco a poco y solo por el comentario que me había dicho Kazuma. – Tranquila, tranquila, aun tienes cosas que hacer, tienes que ver a los chicos, a Hanabi, a Tsubaki, a Ren, a Sasuke…
Y con ese último pensamiento me desperté. Había soñado con el morocho, donde sentía sus acaricias y su tranquila respiración. Sus ojos negros como la noche me miraban con devoción y pude ver su sonrisa socarrona impregnada en sus labios cada vez que se burlaba de mí. – Sasuke…
. – No, soy Neji – me di cuenta que las acaricias si eran reales, alce mi vista y me di cuenta que era arropada por mi primo.
. – Neji… – pronuncie débilmente y solo sentí mis mejillas calientes al ser descubierta de esa manera. Agache de nuevo la cabeza – me sentía una estúpida – No quería que me viera sonrojada por andar diciendo el nombre de otra persona, un nombre que él conoce.
. – Lamento no ser esa persona – su voz sonó un poco molesta. – Pero Tsunade me dijo que se había encerrado en esa celda hasta quedarse dormida, no podía dejarla ahí. No en ese estado. – musito mientras sentía como pasaba un brazo debajo del mío y me acercaba más a él.
. – Lo siento – dije mientras le correspondía el abrazo. – Perdóname por no contártelo. Pero te necesito a lado de Hanabi, la conoces mejor que yo y quiero que sea tu el que este a su lado, como siempre lo has estado.
. – ¡Pero…!
. – ¡Por favor! – Hizo un mohín – Neji, te lo suplico… por favor…
Suspiro y de repente me alzo para que me reincorporara y pude ver su angustiada mirada. Alzo su mano derecha y acaricio suavemente mi mejilla izquierda para después pegar su frente con la mía. – Hinata… ¿Qué puedo hacer para detenerla? – me extraño que no usara el "sama" y me dolió verlo de esa manera. – ¿Por qué no puedo tomar tu lugar? ¿Por qué debe ser la persona que amo la que tiene que sufrir? ¿Por qué yo no?
Solté una ligera sonrisa y lo tome por el rostro para obligarlo a que me mirara. – Porque tú eres una persona pura y no tienes nada que pagar. Te quiero Neji, más que nada y no puedo permitir que tomes mi lugar ya que Hanabi te necesita; yo necesito que te quedes con ella y la protejas por mí, lo harás ¿verdad?
Sin respuesta alguna me abrazo con vehemencia y solo lo escuche chistar de frustración. El saber que le gustaba a Neji solo aumento mi deseo de que se quedara alejado de mi misión – no podía perderlo – aunque no le corresponda de esa forma, yo lo amo a mi manera.
Después de eso, Neji se retiro a la casa. Su misión en ANBU había terminado y otra nueva surgía aunque no quisiera admitirlo. Me fije en el reloj y me di cuenta que era muy temprano – Eran las 7:18 am, domingo – los chico llegarían alrededor de las 8 am, tenía que prepararme mentalmente en como fingir ante ellos.
. – Hinata-sama, Tsunade quiere verte – Shino se asomo por el contorno de la puerta y lo seguí para que me llevara ante la mencionada. Estaba en el cuarto de Kazuma, donde le ayudaban a hacer terapia y espere a que saliera.
. – Vaya… Kazuma se ve… – el aludido se veía bien. Con todo y letras. Había recuperado cierto tono de su piel y ya no mostraba señales de dolor cuando caminaba.
. – Fue la nueva medicina de Tsunade – menciono Shino – Contrarresta el virus E por 8 horas pero no lo quita, quizá usted debería tomarlas – voltee a verlo y quería decirlo algo pero en ese instante la rubia salió y dejo a Kazuma con unos ANBU enfermeros auxiliares.
. – Hinata, necesito que te cambies. Iremos a ver a alguien – comento eufórica.
. – ¿A quién?
. – Al presidente de Japón, Sarutobi Hiruzen. Esta aquí en Konoha y quiere verte – hablo con seriedad y me entrego una pastillas – supuse que era el nuevo medicamento del que hablo Shino – Además otra persona quiere verte… – comento misteriosamente.
Mientras el carro conducía por la grande ciudad de Konoha, mi mirada solo se centraba en las pastillas que me había dado Tsunade, dijo que las tomaras cada vez que sintiera pasmo de descontrol – Suspire – recosté mi cabeza en el respaldo del asiento. Ver al presidente me ponía nerviosa y más al desconocer la otra persona, la rubia se había negado a decirme y ella más que nada sabía que no me gustaban las sorpresas.
Después de una hora y media llegamos a Tokio y recorrimos unos senderos hasta que el carro atranco en una hermosa mansión, al entrar por ese portón admire con entusiasmo el hermoso jardín que rodeaba la inmensa casa, cuando el auto se detuvo pude ver que Tsunade había llegado primero y me esperaba recargada en su Benz, pero no era el único carro estacionado, había otro auto sedan de color gris inerte a lado del coche de Tsunade.
. – Tsunade-sama, ¿Por qué mi padre no nos acompaño? – le pregunte una vez que baje de mi auto y nos adentrábamos a la elegante mansión.
. – Ya lo veras – dijo con simpleza.
Si la fachada de la casa era increíble, por dentro era más que eso. Todo resplandecía para mí, un lugar grande, bien ambientado y bien decorado. No había muchos sirvientes pero si muchos guardias quienes nos registraron en la entrada pero mí vista solo se enfocaban en esos hermosos cuadros que decoraban las blancas paredes y eso inmensos candelabros que colgaban del techo.
. – El presidente no tardara en llegar– anuncio una mujer oficinista mientras nos indicaba el camino. Llegamos a la sala donde nos ofrecieron asiento y un poco de té mientras esperábamos.
. – Esto es… hermoso – musite para Tsunade.
. – Gracias… se nota que tienes un buen gusto – me sobresalte por una voz masculina detrás de nosotras. E identifique al presidente de la nación, un hombre adulto y respetado por todo el mundo, me sentí como una niña en ese instante, para mí, era ver como un estrella de cine. Pero mi vista se concentro en una alta figura acercándose a lado de Sarutobi-sama, tenia cabellos cortos de color azul media noche al igual que sus ojos, su piel era blanca y resaltaba mucho con su traje de color negro. En cuanto me vio, sentí un ligero cosquilleo, fue como una ráfaga donde me dejo un aire muy familiar.
. – Is she? Is Yûhi's daughter? – el hombre era un extranjero y con solo mencionar el nombre de mi madre, hizo que me pusiera de pie instantáneamente.
. – Si, es ella – afirmo el presidente al mismo tiempo que ese hombre se acercaba a mí con tanta añoranza.
. – ¿Hinata? – pronuncio mi nombre con su voz foránea a la vez que yo le asentía. – Vaya… te pareces mucho a mi hermana…
. – ¡¿Eh?! – no podía creérmelo, el era…
. – Soy el hermano menor de Yûhi, Shin Hamilton, en pocas palabras soy tu tío – solté un gemido de estupefacción. Desde que supe que mi madre tenía un hermano en el extranjero soñé algo como esto, pero, era demasiado pronto y nunca espere conocerlo de este modo. Ahora entiendo porque mi padre no vino, mi patriarca aún siente algo de recelo por lo que le hicieron a mi madre cuando era joven – que fue la causa que la motivo en crear ANBU – Pero como soy tan desconfiada y el no saber el apellido original de mi madre, me hizo voltear a Tsunade puesto que ella la había conocido mejor que yo.
. – Hamilton, ese el apellido que llevaba tu madre antes de casarse – ¡Me leyó la mente o qué!
Seguía perpleja e intente pronunciar algunas palabras coherentes pero nada salió de mi cuerdas bucales. – Ah…
. – Lo sé. También me sentí así cuando me dijeron que tenía sobrinas en Japón. Por eso traje esto… – Metió su mano derecha en su fino saco y me enseño una vieja fotografía. La tome y abrí más la boca al verme en esa foto – claro que no era yo – pero mi madre se parecía mucho a mi cuando era pequeña. Se veía tan tierna y linda y junto a él había una señora de su mismo tono de cabello cargando un delicado bebe envuelto en una mantas azules. – Ese soy yo – me comento señalando el bebe. – Y ellos son tus abuelos – mire a los padres de mi madre, mi abuelo tenía un rostro serio mientras que mi abuela sonreía con timidez a la cámara – Lamentable tu abuela falleció de cáncer hace 10 años – lo mire impactada y triste a la vez, la esperanza de conocerla se había desvanecido por completo.
. – Lo… siento…
. – No, no – negó la cabeza pero dudaba en decirme algo y luego vi de reojo al presidente que me sonreía con ternura a pesar de ser la primera vez que nos conocíamos.
. – Tsunade, por qué no dejamos que hablen a solas mientras nosotros tomamos té al aire libre – invito Sarutobi-sama y al recibir un asentimiento por parte de la rubia se fueron dejándonos solos. Y me sentí más confiada en entablar una conversación.
. – Se un poco de ustedes debido a Tsunade-sama, pero… – me mordí los labios y me cohibí ante mi pregunta – ¿Por qué nunca supe nada de ustedes? Ni una llamada, ni una foto de ustedes…
La mirada de Shin se oscureció y entre abrió los labios para dejar soltar un suspiro. – Veras… yo tenía tan solo 8 años cuando obligaron a mi hermana a irse a estudiar en Japón. Pero antes de irse mi padre y ella tuvieron una fuerte discusión – estiraba su dedos y luego los volvía a cerrar – Fue la peor de todas… ambos gritaban por la herencia de la empresa. Yûhi era una mujer destacada pero aun así el congreso no quiso dejarle la compañía…
". – ¡PADRE! ¡PADRE, NO ME DES LA ESPALDA! – Grito mi hermana con histeria mientras zarandeaba el brazo de su progenitor.
". – ¡Basta, Yûhi! ¡La decisión está tomada! – Bramo con impotencia mi padre mientras enfrentaba cara a cara a su hija mayor.
". – ¡No puedes hacerme esto! ¡Lo prometiste! – la voz de Yûhi fue perdiendo volumen y pude notar cómo se esforzaba por no llorarle por lo tanto su rostro se mantenía en pie y decidida. – ¡Dijiste que era apta para esta compañía! ¡Que tenía talento! ¡¿Entonces por qué?! ¡¿Por qué no confías en mí?! ¡¿Por qué le das el apoyo al congreso?! ¡Ellos también sabe que soy buena en esto! ¡¿Por qué les tienes miedo?! ¡Sí, soy una mujer, pero eso no significa que no pueda hacer lo mismo que tú! ¡Soy tu hija!
". – ¡Suficiente! – la detuvo mientras veía como la servidumbre baja con las maletas de mi hermana.
. – Fue ahí donde me aterrorice, no quería que se fuera – me comentó mientras sostenía fuertemente mis manos. – Mi hermana era mi heroína.
". – ¡Eres un maldito cobarde! – le bramo con rabia mi hermana. – Tú y ese… ¡Puto congreso se pueden ir a la mierda! – era la primera vez que la escuchaba decirle maldiciones a mi padre.
. – Mi padre enfureció y le dio una fuerte cachetada donde le partió un poco el labio – me estremecí y él lo noto. – Grite en ese momento y baje llorando… sin saber qué hacer.
". – Yûhi… yo… – el rostro de padre mostraba culpabilidad.
". – Je – mi hermana dejo de mirar el suelo y alzo su rostro lleno de lagrimas hacia mi padre. – Y yo que quería que estuvieras orgullosa de mí… pero ahora… ya se me olvido la razón de por qué me esforzaba tanto en que me vieras de esa forma.
. – Esas fueron las últimas palabras que le dio a mi padre y para mí…
". – Shin, mírame. Se fuerte y no te conviertas en uno de ellos. Shin te quiero mucho y siempre estarás en mi corazón, Shin, lo siento mucho… adiós.
Mi corazón se estrujo al ver a mi tío llorando de esa forma, se notaba que quería demasiado a mi madre tanto como yo la ame. – En esos días mi madre estaba fuera del país y cuando se entero de que mi padre había mandado a Yûhi de esa forma a Japón, se negó a hablarle por casi un año. La habían enviado con una tía y ella quiso ir pero al instante… le diagnosticaron el cáncer crónico por lo tanto mi padre se negó a que viajara y que se quedara para las terapias – se puso a observar la foto y con su dedo gordo la empezó acariciar. – Mi padre se negaba a saber de mi hermana… pero era demasiado orgulloso para admitir que estaba preocupado por ella, así que una vez vi como ordenaba a unos caballeros a vigilarla. Los enviaron a Japón y ellos llamaban cada quincena para infórmanos, supimos de su boda, el día que naciste y el día que falleció dejando solo una parte de ella, su otra bebe. Hanabi, ¿No es así?
Asentí mientras él sacaba un paño para secarse las lágrimas. – Así se llamaba mi madre… – inhalo varias veces y luego se quedo mirando un punto fijo de la habitación mientras yo me estrujaba las manos. – Después de que nos enteráramos de su muerte… mi padre y madre cambiaron… mi padre ya no tenía el mismo carácter fuerte como antes y el cáncer de mi madre empeoro tras enterarse y murió dos años después de mi hermana. Mi padre entro en un transe de aislación y me cedieron el puesto provisional para suplantarlo mientras se recuperaba de su shock – Me comento mientras sacaba su celular y me mostraba una foto de mi abuelo donde miraba con soledad el cielo azulado. Me sentí mal por él, seguía vivo y seguía culpándose por todo sus errores del pasado.
. – ¿Y los hombres que vigilaban a mi madre? ¿Qué paso con ellos? – pregunte lánguidamente.
. – Mi padre los hizo regresar después de estar 5 años fuera de su hogar natal – asentí comprendiendo y me sentí aliviada de que ANBU no les hubiera hecho nada, pero algo me decía que mi madre ya lo sabía y no hizo nada.
. – Yo quise buscarlas pero con la decaída de mi padre, toda la compañía se vino sobre mí – me articulo con suavidad. – No sabes lo mucho que rece por este día… si no fuera por tu padre hubiera tardado más en encontrarlas…
. – ¡¿Eh?! ¡Mi padre!
. – El llamo, ¿No te lo dijo? – Negué lentamente – El me puso al tanto… – Sentí como se me cristalizaban los ojos. – Por eso no vino… – Ahora lo entiendo todo, mi padre le conto todo y no se presento para evitar discusiones de más, él lo sabía y en cierta manera me ponía triste y no sé porque sentí que lo había decepcionado.
. – ¿Lo sabes… todo? – asintió confirmando con una leve sonrisa. – Yo…
. – No digas nada… Estoy aquí para apoyarte. Tu padre hizo muy bien en comunicarse conmigo. Necesitaran de mi apoyo – me abrazo gentilmente y no pude evitar sollozar. – Encontraremos esa cura, cueste lo que cueste.
El saber que mi tío me apoyaba me aliviaba demasiado, era casi como un renacimiento. Había perdido a mi tío Hizashi y era como si hubiera vuelto trayendo un nuevo miembro, uniendo más a esta familia. Mi tío Shin era una persona dulce y razonable, me pregunto muchas cosas sobre Orochimaru, Kazuma y el virus E. Le conté con mas detallismo mis pesadillas hechas realidad, le hable dulcemente sobre mis amigos y como los había dañado pero como poco a poco me otorgaron su perdón a pesar de que no lo merecía. Le hable mucho de Neji y de Hanabi, el cuartel y de mis compañeros ANBU.
Y lo más agradable fue que solté todos esos sentimientos que nunca pude decir, el tener a mi tío era como tener cerca a mi madre, quien me consolaba a pesar de todo lo que había hecho. Insistiéndome en que nada de esto era mi culpa, ni de mi padre ni de nadie. El mundo siempre estará rodeado de males y sufrimiento, pero sin sufrimiento no habría compasión. Y sin ese sentimiento no podríamos ayudar a nadie. Muchas veces la gente asimila que compasión y lastima es lo mismo, pero no lo es. El problema radica en que no saben identificarla. Yo recibí la compasión de mis amigos y fue así como ellos me perdonaron, tal vez, si sintieron lastima pero al final la compasión se quedo con ellos, ya que ellos decidieron quedarse a mi lado.
. – ¿Qué vas hacer? – me pregunto mi tío mientras el auto arrancaba hacia la empresa. – ¿De verdad les vas a mentir? – voltee a verlo una vez de checar mi reloj, para ver si todavía estarían entrenado.
. – Se que no es lo correcto, pero los conozco. Si se enteran son capaz de todo para tenerme – le dije mientras me recostaba en su hombro y dejaba que me brindara su calor. Necesitaba llenarme de valor y determinación. Porque una vez llegando ya no había marcha atrás, mentirles otra vez sería una infamia, pero ahora que tengo el apoyo de mi tío – y en si el de Estados Unidos – y el del presidente de Japón para detener a Orochimaru y evitar una posible guerra, me sentía más "esperanzada" de que todo esto termine de una buena vez y si era posible continuar con una vida normal.
Termine como termine, si me gustaría pasar mis últimos momentos con los chicos y con Hanabi hasta que el virus E me sienta efecto.
. – Aquí te espero – deje a mi tío en una sala de la empresa y me encamine con Tsunade al elevador donde hablaba por celular.
. – ¿Qué ocurre? – pregunte al ver como suspiraba con cansancio.
. – Kazuma se aventuro por el cuartel y ahora está un piso debajo de nostras con unos ANBU – me señalo con el dedo el primer piso subterráneo mientras nos adentrábamos en el ascensor.
. – ¡Maldición! Dime que no lo golpearon – Tsunade negó con la cabeza mientras cruzaba mis brazos y me irrite por la estupidez que había hecho Kazuma por andar vagando en esas condiciones.
Fuimos por el mencionado y andaba con su ropa holgadas viendo con desinterés el piso. – Kazuma – lo llame y cuanto me volteo a ver sus pupilas se cristalizaron. – ¿Qué tienes? – dije suavemente al ver como sollozaba en silencio.
. – Vimos los videos de seguridad, estaba sonámbulo y despertó aquí – me comentó el ANBU mientras me extendía un iPad con esos videos y era cierto.
. – Yo… – articulo débilmente – Te vi morir… te vi morir y no pude hacer nada…
. – Tranquilo, tranquilo. Fue solo una fea pesadilla – Lo ayude a ponerse de pie y lo encamine hacia el ascensor para llevarlo hacia su cuarto para que descansara.
El ascensor bajaba lentamente y vigilaba de reojo a Kazuma quien se mantenía aferrado a mi brazo izquierdo con la cabeza agachada. Me preocupaba de que el virus le estuviera ocasionado eso y creo que a Tsunade también ya que no dejaba de verlo con ansiedad. – ¿Crees que se recupere? – pregunte débilmente.
. – Tal vez, pero también necesito que él sea fuerte – articulo Tsunade con un tono alto para que Kazuma lo escuchara. Y comprendí que si el paciente se niega a mejorar entonces no había mucho por hacer si él no tenía esos mismos deseos de reponerse.
. – Lo será. Kazuma será fuerte – comente de la nada y sentí más el agarre en mi brazo cautivo. – Por cierto Tsunade, no pude agradecerte por comunicarte con el presidente. Recibir su apoyo…
. – ¡Por fin!
No pude continuar ya que el ascensor se detuvo y las puertas de metal se abrieron, escuche voces y me quede impactada al ver a los chicos enfrente de mí – Mierda – ¿por qué siempre era de esta manera? Pero ya no importa, por lo menos no se habían ido.
. – ¡Vaya, aún no se han ido! – Tsunade fue la primera en romper el silencio e hizo reaccionar de nuevos a los chicos que seguían viendo con incredulidad a cierto chico que se mantenía aferrado a mi brazo y aun con la mirada agachada. – Que bueno que los alcanzamos, ¿No es así, Hinata? – Tsunade salió del ascensor y yo la seguí lentamente mientras intentaba mantener la postura.
. – Eh… sí. Qué bueno que llegue a tiempo. Tsunade porque no llevas a los chicos a la sala de juntas mientras yo llevo a Kazuma a su habitación, ¿Sí? Gracias que tierna – me encamine con Kazuma por otro pasillo sin esperar su respuesta.
Maldición. – Vamos Kazuma – apresure al chico mientras lo empujaba con delicadeza. Después de unos minutos lo deje en su habitación para que durmiera. – Listo – termine de cobijarlo y de ver que se sintiera lo más cómodo posible, pero la verdad me estaba haciendo pendeja. Me ponía de nervios al no saber que decirles. Tengo que empezar con una buena introducción – que sea típico de mí – el coraje para no dejarles ver que les estoy mintiendo y sonar coherente en todo lo que diga.
. – Hinata… – murmuro Kazuma mientras alargaba su mano para tocar una de las mías. – No te vayas – podía ver terror en sus ojos y eso me dejo aturdida.
. – No lo hare.
No tardo mucho en dormirse y no me atreví a dejarlo cuando me miro de esa manera, era como si le temiera algo que podría pasarle y por el miedo que me trasmitía, era algo que podría pasar muy pronto sin que nadie se dé cuenta. Entonces, sentí un ligero pasmo – algo tan pequeño – y ya estaba de rodillas. Mi respiración se había tornado acelerado al igual que las palpitaciones de mi corazón, me puse de pie como pude y saque dos pastillas para tomarlas.
La puerta se abrió y apareció una mujer ANBU – Hinata-sama, ¿Se encuentra bien? Vi por la cámara de seguridad…
. – Si, si. Solo fue un pequeño mareo. Ya estoy bien – normalice mi respiración y pude sentir como la medicina me calmaba.
. – Me alegro. Por cierto, el señor Uchiha se encontraba a fuera hace poco…
. – ¿Qué? ¡¿Cuál Uchiha?! – me alarme de inmediato.
. – ¡Ah! Uchiha Sasuke estaba aquí antes de que usted colapsara… – suspire por eso. Me aliviaba el que no me hubiera visto. – Parecía que iba a tocar pero después se arrepintió y regreso a la sala de juntas…
. – Ya veo. Gracias. Vigilen a Kazuma – ordene mientras salía hacia mi otro encuentro con los muchachos.
Mientras caminaba por ese largo pasillo, repasaba mentalmente todo lo que les iba decir. Una vez que estuve enfrente de la habitación y percibir sus voces, toque y me adentre. Los muchachos estaban sentados alrededor de una mesa y en cuanto me vieron me recibieron con calidez y entusiasmo.
. – ¡Hinata! – saludo y grito eufórico Naruto, su cara de sorprendido paso a una de alegría y me sonrió como siempre lo hace. – ¡Te estábamos esperando-datebayo!
. – ¿Dónde estabas? – cuestiono interesado Itachi pero sin dejar de sonreír. – Te tardaste…
. – Si… porque tardaste tanto – comento Sasuke y pude notar cierta molestia acompañado con algo de sarcasmos en su comentario. Pero solo yo me había percatado de eso y pude ver que Shikamaru e Itachi también puesto que estaban a su lado.
. – Lo siento. Estaba con un amigo. – dije mientras me acercaba a la mesa y me acomodaba a lado de Hidan, quien muy amablemente se levanto y me extendió la silla para que me sentara.
. – ¡Ja! Llamas a él "amigo" – ahora sí. Sasuke estaba molesto. – A esa persona quien se atrevió a atacarte en mi casa – bramo con impaciencia.
. – Entonces, si es él. Shiro. – articulo Kiba mientras volteaba a verme. – ¿Por qué esta aquí? – su pregunta parecía más una acusación, pero aun así le respondí.
. – Kakashi tuvo la oportunidad de salvarlo… – musite mientras juntaba mis manos y observaba a todos. – Chico, sean compresibles. Kazuma también fue una víctima como yo y no podía darle la espalda.
. – Kazuma… ¿Ese es su nombre? – me quede pensando ante la incógnita de Deidara. Pues era un nombre que yo le había puesto, aun desconocía del todo su pasado.
. – Si, es un nombre que yo le puse – dije con sinceridad y les conté sobre como había conocido a Kazuma hasta el accidente, omitiendo la relación amorosa que tuvimos. No quería que hicieran un drama si llegara a enterarse.
. – Ya veo. Por eso crees que él también fue una víctima – articulo Deidara – Hinata, sí que eres un ángel – lagrimeo el rubio y rodee los ojos por su acto fingido pero que al final me hacía reír.
. – ¿Entonces? – cuestión Sasori y me le quede viendo confusa – Tsunade nos dijo que tenias nuevas noticias para nosotros.
. – ¡Ah, sí! Qué bueno que me acordaste… – Mierda, como empiezo esto. Me puse de pie e intente verme seria. – Supongo… que vieron ese video, ¿verdad? – apreté mis labios al recibir un asentimiento. – Tranquilos, no es nada. De hecho fue algo bueno.
. – ¿Bueno? ¿Cómo? – articulo Itachi.
Vamos Hinata, tu puedes hacerlo. – Veras… durante esta semana. La razón por la que falte a la escuela fue porque encontramos a Orochimaru.
. – ¡¿Ehhhhhh?!
. – ¡¿Hablas enserio?! – cuestiono incrédulo Sai mientras se ponía de pie y pude notar como sus puños se apretaban con demasiada fuerza. – ¡¿Dónde está?!
. – Y esa es la razón por la que me fui esta mañana – "Lo siento, Sai" – Nos comunicamos con el presidente de Japón, Sarutobi-sama. Para informarle sobre el caso de Orochimaru y qué el tomara la decisión de qué hacer, porque esto también lo perjudica a él…
. – ¡¿Decisión?! ¡¿Por qué simplemente no lo matan?! – "Lo siento Hidan, pero eso haré"
. – Es que las cosas se complicaron, parece ser que también se metió con Estado Unidos y vino un representante para participar sobre la decisión sobre Orochimaru – mentí rápidamente.
. – ¿Estados Unidos? Entonces, ¿Qué van hacer ustedes? – "Perdón Deidara pero nosotros tomaremos esa decisión"
– Pues no nos queda más opción que retirarnos…
. – ¿Retirase? Quieres decir que ANBU dejara de existir – "No por el momento Sasori. Aún tenemos una cosa que hacer"
. – Algo así. ANBU seguirá hasta que la decisión sea tomada. Así que pueden estar tranquilos, ya todo acabo, ya no será necesario que venga a entrenar todos los domingos – intente levantarles el ánimo pero solo los dejo desanimados.
. – ¿Y tú Hinata? ¿Seguirás aquí? – "Lamentablemente sí, Shikamaru. Yo soy la parte esencial"
. – Pues… hable con mi padre y dijo que ya no era necesario que viniera y que podía irme tranquilamente a mi casa junto Hanabi – sonreí lo más que pude y me alegre al ver que pude contagiar algunos con mi falso entusiasmo.
. – ¡De veras-tebayo! ¡¿Significa qué eres libre?! – "No, Naruto. Aún no soy libre, pero algún día lo seré"
. – Sí. Lo sé, me siento… – "mal por todo esto" –… tan relajada…
. – Ya lo creo. – dijo Itachi mientras se ponía de pie y se acercaba a mí para darme una palmada en el hombro. – Supongo que ahora ya no tendrás excusa para no asistir a la escuela – "¡Je! Por el momento no, lo siento Itachi, pero un día me iré y no podre ni decir adiós."
. – No, es una lástima – bromee – No sabes todo lo que hacía para evitar ver tu cara – me reí de Itachi ya que todos empezamos a burlarnos de él.
. – ¿Y ahora que harás? – Gaara me tomo de la mano y me dio una media sonrisa – "Esperar el momento indicado"
. – No lo sé. Se siente raro librarse de todo esto – dije un poco incomoda por mi respuesta.
. – ¡Yo se que vas hacer! – Grito con entusiasmo Kiba mientras se subía a la mesa y llegaba hasta mi lado. – ¡Vamos hacer todas las cosas que siempre quisiste emprender! ¡Te diremos todo lo que una estudiante normal hace durante la semana! – "Gracias Kiba, tu siempre preocupándote por mi bienestar. Lamento que eso no pueda durar tanto"
. – Suena divertido… – musite.
Los chicos empezaron a discutir sobre qué hacer y a donde llevarme, me sentí aliviada de que se lo creyeran, me sentía pésima al mentirles de esa forma pero yo aún tengo la esperanza de triunfar con mi misión. Lo hacía por los chicos y por…
. – Hinata – Me detuve ante el llamado de Sasuke mientras caminábamos hacia el ascensor. Me tomo del brazo y me alejo un poco de los chicos. – Eres una mentirosa – mi corazón casi se me sale por la boca. ¿Me había descubierto?
. – N…no se a que te refieres – intente calmarme y solo sentí más el apretón de Sasuke en mi brazo.
. – No te hagas la inocente, Hyuga. Sé que omitiste algunas cosas sobre Kazuma – ¡Maldición, por eso está molesto! – No me interesa si Kazuma fue una víctima, tu solo tienes que verme a mí – demando con frustración.
. – "Pero si lo hago, aunque dudo que sea para siempre"
Sin darme cuenta termine enamorándome de él, pero no me atrevo a confesárselo. No sería justo, ya le he mentido por lo tanto he perdido mi derecho de su segundo perdón. Solo espero que mi buena mentira no lo haga sufrir demasiado.
. – "Lo lamento mucho Sasuke, pero ya no puedo dar marcha atrás"
.
.
.
Fin de capitulo 17
.
.
.
Hola aquí les dejo este capítulo. Espero de todo corazón que les haya gustado, me tarde un poquitín ya que siempre trato de que sean largos y lo puedan disfrutar más. Muchas gracias por leer y por apoyarme en que le continúen. Tal vez sea mucho dramatismo para muchos pero estamos llegando al clímax final de la historia. Gracias por leer como siempre.
COMENTARIOS
.
Hanako-chan95: Holi! Gracias por tu lindo comentario me da más ánimos para escribir y lamento mucho lo de la empresa se que encontraras otra buen empleo en el cual te permitan leer fanfic. XD espero que este capítulo te haya gustado y que lo hayas disfrutado. Cuídate y te deseo lo mejor.
26Kaori-San: Hola, lamento mucho lo de la garantía. Espero que se cure con mimos y así XD si ya apareció por fin Kazuma, ya quería que apareciera para dar más celos *.* me encanta provocar eso. Y esa Sakura, nunca debe faltar para cagar las relaciones de los demás y Fugaku entiéndelo lo hace por su bebe Sasuke. Espero que este capítulo te haya gustado y lo hayas disfrutado. Gracias por siempre leer. 3
NathalieDBZ: Holi, que bueno que el capitulo anterior sirvió para aclararte cosas y se todo lo posible por escribirlo rápido por su alguien tenía dudas y ahora te traje este. Espero que lo hayas disfrutado y que continúes leyendo los próximos capítulos. 3 Bye.
kaitlynleonant13: Hola, gracias por comentar. Ahora por eso Sasuke ira personalmente a revivirte con un beso cada vez que mueras en capitulo por leerlo ~.* Y me alegra saber que voy por buen camino y créeme que en los siguientes ya tratare de que salgan los demás a veces se me dificulta porque como está narrado en primera persona es difícil describir la de los demás, pero no te preocupes ya se me ocurrirá algo y saldrán más los chicos. Muchas gracias por leer y te espero en la próxima.
fran.s: Holis! Gracias como siempre por comentar ya se la trama creo que en cierta manera me inspire en eso también pero creo que al final de la historia les diré mi otra inspiración (chan chan chan) y si todos necesitamos a una Sakura en una historia así, pues es la mujer más metiche pero que me caí bien en Naruto Shippuden…hasta cierto punto. Y Kazuma! El creo que es uno de mis personajes que mejor he creado :3 por eso lo amo. Y respecto a Sasori, te aclaro que no es la hermana de de Deidara sino la de Sasori. La hermana de Sasori le gusta Deidara XD y creo que ella saldrá en el siguiente capítulo, pero no te preocupes le daré un buen final a nuestro sexy pelirrojo. Espero que este capítulo sea de agrado y me despido con un: ¡chao!
PandoNee-chan: Hola muchas por comentar se nota todo tu entusiasmo en ese review, el emoticón está muy lindo. Espero que este capítulo te haya aclarado tus dudas y quien no ama Sasuke cuando esta celoso, y créeme habrá más celos en los siguiente capítulos. Gracias como siempre por leer y te leo en el siguiente capítulo: Bye!
PD: Agradezco a Hikari-chan Uzumaki por haberme dejado a un lindo comentario en Teach me. No sé si está leyendo esta historia también pero se le agradece. Y a todos los demás por leer mis demás historias, por comentar y darle en favoritos y/o seguidores.
Yeii-chan se despide.
Hasta la próxima.
