N/A

Un nuevo capítulo.

Espero les guste.

Gracias por leer.


Disclaimer:

Princes Of Tennis no me pertenece.


Cap. 16: Libro De Nombres

- Siento el comportamiento de mi hermano - se disculpo el rubio mirandola fijamente mientras se encontraba sentada en la cama abrazada a un oso de peluche de color blanco mirando al medio hermano aunque era más bien el hermano de Bunta que la miraba con una ligera sonrisa, era demasiado tactiturno por decirlo de una manera sútil, negó con la cabeza mientras se mordía ligeramente el labio - N-No hay nada que sentir... los problemas de parejas se solucionan en parejas, no quiero sonar mala... siento si sueno así - comento y este negó con la cabeza mientras parecía inspeccionarla lo que le daba un poco de miedo.

- Bunta de verdad te quiere, dudo que quiera hacerte algún tipo de daño, creo que te grito porque hace mucho tiempo que no nos vemos... quiere recuperar el tiempo - arremetio este mientras tomaba asiento en la cama llevandose una mano al mentón como pensando en algo, a ella le parecía que estaba recordando algo, quiza los momentos que vivio con su hermano el poco tiempo que se vieron o quiza en otra cosa - ¿Quieres mucho a tu hermano? - pregunto mientras dejaba a un lado el oso de peluche, el ojilila sonrió asintiendo con la cabeza mientras ella lo tomaba de la mano.

- Lamento mi comportamiento de niña, supongo que son las hormonas pero quiero que te quede algo en claro... eres el hermano de Bunta así que eres mi familia, no quiero que creas que no te quiero porque te quiero aún sin conocerte, a lo que voy es que... eres de la familia - aseguro y este asintió con la cabeza mientras tomaba su mano para depositar un casto beso en la misma - Seras una buena madre - comento logrando que un sonrojo se instalara en sus mejillas, era demasiado caballeroso que le daba vergüenza como la trataba.

- Gracias - sonrió y este le alboroto un poco el cabello lo que causo una sonrisa infantil en sus labios... Ritsu le caía muy bien solo era cuestión de tiempo de que lo conociera y apostaba a que serían grandes amigos en poco tiempo.


Abrio la puerta de la habitación observando a Sakuno leyendo el libro de nombres de nueva cuenta, ya se había convertido en una manía estar leyendolo una y otra vez, sin embargo, no podía decirle nada y ni siquiera lo iba a intentar - Hable con tu hermano... es lindo - cerro la puerta detrás con seguro para verla con una ceja encarnada, le resultaba un tanto raro que ella dijera algo como aquello cuando hace unas horas estaba celosa de su hermano pero bueno estaba embarazada así que quiza era eso pero no pensaba decirlo abiertamente porque no deseaba un cepillo volando con dirección a su cabeza.

- ¿Lindo? ¿En serio? - pregunto mientras caminaba donde la cama para despojarse de las pantuflas tomando el suéter que estaba de su lado, hacía un poco de frío y ella siempre dejaba uno de ese lado para que se abrigara, un detalle lindo sin duda alguna - Te quiere mucho, es tu hermano así que es de la familia - aseguro la cobriza con una sonrisa, asintió no tan convencido pero lo mejor era llevarle la corriente y por ningún motivo cuestionarla - Me parece bien, ahora cariño deja el libro que es un poco tarde - tan solo eran las nueve de la noche pero deseaba descansar después de la pelea de la mañana.

Sakuno encarno una ceja como no procesando lo que acababa de decirle y eso no estaba bien porque sentía el miedo creciendo en cada parte de su cuerpo, algo le decía que eso iba a terminar de mal en peor, su novia cerro poco a poco el libro, sonrió por dentro al darse cuenta de que ella en verdad iba a dejar el libro - Eres un pervertido Bunta - le señalo ella y él abrio los ojos levemente, lo había malinterpretado y ahora iba a terminar en algo que si deseaba a todo momento pero no precisamente en esos y menos cuando estaba su hermano en la misma casa pero algo le decía que ella no iba a aceptar un no por repuesta.

La vio acomodarse sobre su cuerpo y en ese momento sintio que esa iba a ser una larga noche... demasiado larga.


Se removio en la cama al sentir el despertador sonar, odiaba esas cosas, no le hacían ningun bien por la mañana porque solo lograban sacarla de quicio - Cariño, es hora de levantarte - negó con la cabeza ante el llamado de su novio, no quería ir a la escuela, se sentía cansada y mareada pero había faltado el día anterior aunque tenía como excusa su embarazo además de que se había puesto al corriente pero aún así deseaba quedarse en la cama ese día y los siguientes hasta que el bebé naciera pero sabía que eso ni en sus sueños podía suceder.

- Amor, en serio tienes que levantarte - gruño mientras se removía en la cama, se sento sobre la misma con un puchero en los labios - Dejame dormir un poco más, me duelen las caderas por tu culpa - y no mentía, si hasta sentarse le costaba un mundo y de verdad quería evitar la burla de sus padres en el desayuno o que en la universidad la vieran raro por como caminaba - ¿Mi culpa? Me llamaste pervertido y la ropa comenzo a sobrar, ¿de dónde fue mi culpa?, yo te dije que dejaras el libro porque quería descansar, en ningún momento dije que quería hacerte el amor cariño - arremetio él con toda la calma del mundo logrando que los colores se apoderaran por completo de su rostro.

Se mordio ligeramente el labio mientras se apresuraba a bajar de la cama tambaleandose un poco, sus caderas estaban oficialmente hechas polvo y que él la mirara con un deje de burla no ayudaba demasiado es más no ayudaba en lo absoluto - Me dara risa verte cuando estes en abstinencia - susurro por lo bajo mientras tomaba las cosas necesarias para darse una ducha porque él parecía ya duchado, solo le faltaba vestirse, escucho una suave risa detrás de si y tomo lo primero que vio que en ese caso fue lo que parecía ser una secadora así que la alzo en lo alto y giro con instintos asesinos.

- ¡No me estaba riendo de ti, lo juro! - aseguro este pero allí estaba, esa sonrisa que estaba comenzando a molestarla en todo el sentido de la palabra, suspiro un poco dejando la secadora en su lugar - Te va a costar caro esto - le señalo mientras entraba en la ducha escuchando un gruñido de su parte, era para que aprendiera por las buenas, sintio algunas marcas en sus caderas, no le molestaba en lo absoluto porque eso demostraba que solo era suya pero eso no quitaba que se sintiera un poco apenada por no decir mucho, sin embargo, era una sensación... única.


Su hermano viajaba en los asientos traseros mientras Sakuno usaba el asiento de copiloto aún leyendo el libro de nombres - Cariño aún no tienes tres meses, no sabemos el sexo del bebé, deja de leer el libro... aún tenemos tiempo - aseguro mientras se detenía en un alto viendo por el espejo que su hermano jugaba a algo en su celular o conversaba con alguien, quien sabe cual de las dos opciones aunque parecía estar escuchando a la perfección la conversación que estaba teniendo con la madre de su hijo.

La cobriza lo miro de mala manera - Eso no te importa, el nombre del niño lo decido yo, punto final - y es que ella no parecía darse cuenta que esa también era su decisión porque después de todo ambos eran los padres así que no entendía la necedad de querer elegir ella sola el nombre del bebé - Soy su padre Sakuno, creo que también puedo aportar decisiones - añadio mientras giraba con cuidado de no chocar contra alguien porque existía cada persona que sobrepasaba los límites y las indicaciones que tenía que tener el doble de cuidado ahora que la cobriza estaba embarazada.

- Yo soy su madre... esta creciendo dentro de mi no de ti así que guarda silencio, mi hijo tendra un nombre que elegire por mi misma - y con eso termino de hacerlo enojar, desvio la mirada brevemente mientras pisaba el acelerador, apreto las manos sobre el volante - Perfecto... entonces quiza también debas criarlo por ti misma porque acabas de dejar en claro que es TÚ hijo - siseo mientras estacionaba el auto en el lugar correspondiente, tomo sus cosas y bajo de prisa mientras se acomodaba los lentes negros, la vio bajar apresurada tratando de detenerlo.

- No fue eso lo que quise decir, Bunta... Bunta, escucha... - ella trato de detenerlo por la mano pero la empujo importandole poco en esos momentos si estaba siendo cruel porque ella lo había sido sin siquiera darse cuenta o quiza si se daba cuenta, no le importaba si eran los cambios de humor del embarazo o las hormonas del mismo, tenía que darse cuenta que no podía decidir sola porque él era el padre - ¡¿Escuchar qué?! ¡Decide tú que es tú hijo solamente y me lo has dejado en claro! ¡Al diablo con esto Sakuno, elige tu sola el nombre y críalo sola que parece que es lo único que te importa! ¡En ningún momento pediste mi opinión, ¿se te ocurrio por un momento pensar que también quería elegir el nombre yo?! ¡¿Qué no quisiste decir eso?! ¡Haz lo que quieras Riuzaky! - se acomodo la mochila mientras comenzaba a andar con su camino sin importarle las miradas curiosas de los alumnos.

Apreto el paso al escucharla sollozar, le daba lo mismo si había sido cruel porque ella también lo había sido... no pensaba que el embarazo les iba a dar tantos problemas pero si no los superaban entonces era más que claro que no iban a ser un buen matrimonio, en esa ocasión había sido error de ella así que le tocaba disculparse porque él siempre lo hacía cuando estaba en un error y esa vez no había sido su error.


Limpio las lágrimas que salían de sus ojos mientras lo veía alejarse y se golpeo mentalmente, había sido cruel con él y lo sabía pero no sabía como lo iba a arreglar, no tenía ni la mínima idea, sintio la mano del hermano del pelirrojo sobre su hombro dandole un poco de apoyo - Tranquila, se le pasara - aseguro con una ligera sonrisa el rubio, unos aplausos la interrumpieron, giro el rostro viendo a Yura recargada sobre su casillero con una sonrisa que claramente demostraba que estaba feliz con su desgracia y eso no le gustaba en lo absoluto.

- ¿Se le pasara? Se nota que no lo conocen lo suficiente... eres una completa estúpida, me resulta gracioso que creas que puedes dejarlo de lado cuando es su hijo también pero lo que más me resulta gracioso es que él no te pedira perdón como siempre princesa... deberías saber que Bunta no siempre será quien te pida perdón, no puedo creer que seas la madre de su hijo sin siquiera conocerlo, ¡porque yo si lo conozco! - le grito y pudo ver en sus ojos el dolor que sentía al saber que no era ella quien estaba embarazada de él sino ella, Yura en verdad lo amaba.

Ritsu tiro de su mano para que siguiera caminando y dejara de hablar con la ex novia - Te duele que te digan la verdad es por eso que te vas, eres una cobarde - se solto del agarre del hermano de su novio para ir donde ella y enfrentarla, era algo que tenía que acabar en ese preciso momento - Anda, entonces terminos con esto aquí y ahora - por un momento se olvido de todo, se olvido que estaba embarazada, se olvido que estaba dolida por las palabras de la ex novia de su novio, se olvido que este estaba enojado con ella por ser tan tonta.

Yura alzo la mano para abofetearla pero el impacto no llego, pensó que el rubio había detenido el ataque pero miro a Bunta que respiraba con dificultad mientras miraba a la castaña con aires asesinos - Si la golpeas tendremos un serio problema Yura - sentencio con la voz fría, noto la mueca de dolor de la chica, seguro estaba apretando demasiado su mano - ¿P-Por qué la defiendes? ¡Ni siquiera te deja elegir el nombre de tu bebé porque también es tuyo, si estuvieras conmigo yo te daría ese honor! ¡Te ha lastimado y la estas defendiendo... no puedes ser así! - le grito con los ojos llorosos y ella solo atino a morderse el labio con fuerza cuando escucho el suspiro de los labios de su novio.

- Ven - atrajo a la castaña hacía sus brazos mientras esta lloraba con fuerza en su pecho susurrando cosas que nadie entendía, Bunta la tomo de la cadera para alzarla y esta se abrazo con más fuerza al cuerpo de su novio, una punzada de dolor cruzo su pecho cuando lo vio acariciar su espalda - S-Sueltala - pidio en un susurro mientras bajaba la mirada y apretaba los puños, lo sintio verla fijamente - ¿Has dicho algo? - pregunto este y ella se mordio con más fuerza el labio mientras asentía con la cabeza, alzo la mirada vidriosa viendolo directamente a los ojos.

- Sueltala - repitio con la voz firme viendo como este encarnaba una ceja ante aquella órden - Si tu tomas tus propias decisiones con respecto a TÚ hijo entonces yo hare lo mismo, no la bajare... suerte con el nombre del niño o niña - y después de decir esto comenzo a andar con Yura en sus brazos quien temblaba y lloraba con fuerza, ella solo desvio la mirada de aquella escena... todo por el libro de nombres.


Tomo asiento en la mesa de la cafetería siendo visto por todos, primer receso, había mandado a Yura a casa en uno de sus autos dando órdenes de que la llevaran con cuidado, las primeras clases habían sido lentes muy a su gusto además de que Sakuno tenía los ojos un poco hinchados pero le daba lo mismo en esos momentos, ella lo había lastimado y él no porque ningún momento había utilizado a Yura para darle celos, en lo absoluto, era solo que la castaña lo necesitaba y él no pensaba dejarla sola cuando estaba llorando más si era por la situación del bebé, no era esa clase de persona.

Algo cayo frente a él que estaba bebiendo un poco de leche, miro el libro de nombres que Sakuno cargaba siempre y la vio a ella que lo miraba con calma aunque notaba sus ojos vidriosos, todo mundo los veía y odiaba aquello - E-Elige el nombre - susurro ella y él encarno una ceja, debía ser una broma que llegara con eso porque no estaba para disculpas como aquellas, odiaba realmente que le dijera algo como aquello después de que le había dejado en claro que ella lo iba a elegir sola... sin su ayuda por supuesto.

- ¿Qué quieres con esto Sakuno? ¿Qué te perdone? En ningún momento dije que quería elegirlo solo... dije que quería aportar ideas... no me vengas con que quieres que lo elija yo mismo cuando es más que obvio que eso lo querías hacer sola - sentencio con la voz dura viendo como ella solo apretaba ligeramente los puños, le daba lo mismo si estaba siendo un patán, ella tenía que disculparse como era debido - ¿Y qué quieres qué haga entonces? ¿Qué quieres qué te diga? ¿Q-Qué... esperas de mí? S-Solo dilo... p-por favor - la sintio temblar y ponerse a llorar allí de pie con las manos en los labios tratando de no sollozar pero era inevitable y lo sabía porque la conocía muy bien después de todo.

Se levanto de prisa jalandola para pegarla a su pecho mientras ella se aferraba con fuerza a su pecho llorando aún más fuerte, los alumnos comenzaban a murmurar cosas que no entendía y ni deseaba prestarles atención, la cobriza solo comenzo a hipar, si, claro que se sentía como un auténtico imbécil pero era una lección que ella tenía que aprender - L-Lo s-siento... B-Bunta lo siento tanto... y-yo no quise decir que era solo mi hijo... j-jamás d-diría algo a-así lo juro... l-lo siento - se disculpo entre hipidos y él sonrió un poco... era justo eso lo que quería y no para ser cruel sino para enseñarle que cuando uno estaba en pareja y cometía un error tenía que disculparse, tenía que tragarse el orgullo y disculparse.

- Tranquila, Sakuno, tranquila... estamos bien cariño, estamos bien - acaricio su espalda mientras besaba sus cabellos apretandola más contra su cuerpo la cargo al estilo koala para tomar asiento en una silla notando que poco a poco dejaba de llorar - J-Juro que no quise decir eso... te amo más que a mi vida... nunca quise lastimarte - asintió mientras besaba con suavidad su mejilla, nada estaba mal ahora, todo estaba de maravilla así que era necesario hacerle saber que iban a estar bien - También te amo Sakuno... ya paso, tranquila - la estrecho con más fuerza notando como la cobriza solo asentía ante sus palabras.


Descendio las escaleras con calma, su abrigo cubría el cuerpo de su novia que estaba acariciando su cabello con suavidad, aún la cargaba pero era hora de volver a casa, su hermano le había indicado que se quedaría en la biblioteca, no muy convencido había aceptado, le había dicho que iba a mandar un auto por él, su hermano parecía feliz hablando con un chico así que había desistido, se detuvo sin bajar por completo al ver a Yura delante de él, eso no estaba bien, ni siquiera sabía como iba a terminar todo el asunto.

- La perdonaste después de lo que te hizo... conmigo no sufrirías Bunta... yo te amo más que a mi vida - comento ella mirandolo directamente a los ojos, sus ojos estaban rojos de tanto llorar, se sintio mal por ella pero en el corazón no se mandaba en lo absoluto - Yura lo siento... Sakuno es mi vida, era un problema de pareja que teníamos que superar, en ningún momento quise usarte si es lo que estas pensando, estabas mal y solo quería asegurarme que estuvieras bien en tu casa - aseguro bajando por completo los escalones viendo como ella solo reía irónicamente, sabía que eso no aliviaba su dolor pero era lo que tenía.

- Eres tú quien me tiene así Bunta... eres tú quien me esta matando, pelearon por un estúpido libro de nombres, ¿qué seguirá después?, ella no te conoce y yo si... - sabía como iba a terminar aquella frase por lo que solo atino a negar con la cabeza, a ninguno de los tres les hacía bien aquello, sintio a Sakuno removerse un poco, estaba un poco de acuerdo al parecer con la castaña pero no había manera en que él volviera con Yura cuando no la amaba, cuando lo único que quería era estar con la cobriza, solo con ella y con la familia que formarían.

- Lo siento Yura, de verdad lo siento - se disculpo y esta solo retrocedio comenzando a correr, sabía que estaba llorando, sabía que nuevamente le había hecho daño pero más daño le hacía sino le decía aquello, más daño le hacía si le encubría la realidad - Ella tiene razón - murmuro Sakuno y negó de inmediato con la cabeza porque no importaba si peleaban por el libro de nombres, en lo absoluto, porque lo importante es que se amaban, camino tranquilamente hacía el auto abriendo la puerta para dejarla sentada sobre el asiento con su abrigo aún sobre ella.

La tomo del mentón con suavidad y beso castamente sus labios, la amaba demasiado como para que ella pensara que con Yura sería más feliz - Lamento decirte que no tiene razón, Yura me conoce más... eso es mentira, nosotros nos conocemos desde que teníamos pañales cariño, tu me amaste siempre pero a mí me costo darme cuenta que te amaba porque soy lento... si, peleamos por un libro de nombres, las parejas pelean todo el tiempo princesa, nosotros no nos vamos a salvar de aquello, no somos perfectos Sakuno pero tenemos algo enorme en común... nos amamos y de ese amor nacera una princesa o un príncipe que nos necesitara... podremos con esto porque somos el uno para el otro y sino... que se joda el destino porque no pienso dejarte ir - aseguro mientras la miraba fijamente a los ojos notando que estaban brillando por que estaba reteniendo las lágrimas.

Lo siguiente que sintio fue que ella lo abrazaba fuertemente mientras besaba su cuello - T-Te amo - sonrió ante aquella respuesta apresando con más fuerza su cintura... claro que iban a estar bien porque se amaban y eso era suficiente.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.