La cruel realidad

Capitulo 18: Tic Tac

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. – ¡Oh, enhorabuena! ¡Felicidades por tu graduación, Itachi-san!

. – Muchas Gracias, Minato-sama. ¿Para qué quería verme?

. – Ah, pues como comenzar… Es sobre Hinata…

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Hace dos semanas

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El viento se sentía tan cálido cuando chocaba contra mi rostro al mismo tiempo que yo observaba con añoranza ese hermoso atardecer a través del gran ventanal que poseía la habitación donde me reunían con mis amigos. Desde ayer los muchachos estuvieron más empalagosos de lo normal tras haberles mentido sobre Orochimaru, puesto que para ellos, todo esto ya había terminado. Pero para mí, solo estaba comenzado. No me atreví a decirles que el representante de E.U era en realidad mi tío, tenía que tener mucho cuidado respecto a él ya que se estaba quedando en mi casa junto con Hanabi. Solo ella sabia el verdadero lazo que nos unía y prometió no decir, ni gritarle "tío" ante todo. Pero de igual manera, a ella tampoco le dije sobre mi situación. Sé que me haría un fuerte berrinche y no dudaría en ir a contárselo a "su Itachi-san" – lo cual me hacía sentir irritada– La idea de que a Hanabi le gustara el Uchiha mayor, sería el colmo. Es que a caso todas las futuras Hyuga que haiga caerían ante sus encantos.

Pero no puedo culparla… al final yo también termine cayendo. Y la gran pregunta que aun sigue sin respuesta es: ¿Cómo diablos termine enamorada de él?

¡De Uchiha Sasuke!

Entre los 10, me gusto al que menos imagine. De hecho, aun recuerdo cuando entre a la preparatoria; las chicas siempre hacían bullicio por el atractivo de los chicos y obviamente una nunca deja de saciar su curiosidad, un día, sin intensión alguna, los observe con más detenimiento, no negaba que era físicamente guapos pero una nunca sabe como son por dentro, aun que ellos mismo se delataban, cuando fastidiaban a pobre estudiantes.

Al principio no le di importancia pero después ya no pude quitarles la vista. Y debo confesar – a cierta manera – quien entre todos el que más me agrado fue Shikamaru, el siempre se mantenía sereno pero lo que más me fastidiaba de él era su increíble desinterés hacia todos, pero al verlo me di cuenta que yo hacía lo mismo que él.

Me mantenía en mi propio mundo sin que nadie ni nada me volviera a lastimar, pero al final cuando los percibía y a sus "pequeñas" travesuras, me asquee de mi misma actitud. Dejaba que hicieran sus bromas mientras yo solo participara como espectadora. Pero al final esta espectadora se convirtió en la atención principal. Aún me sigo preguntando qué hubiera pasado si no hubiera ayudado esa vez a Chouji. ¿Nos habríamos conocido de otro modo? ¿Serían tan importantes como lo son ahora? ¿Me hubiera enamorado aun así de Uchiha Sasuke?

. – ¡Nhe, nhe! Hinata, ¿Cómo se hace este ejercicio? – Reaccione ante un rozamiento cerca de mi ante brazo – ¿Hinata? – desperté de mis pensamientos con un ligero pestañar.

. – ¡Ah, lo siento Kiba! – voltee de nuevo ante la mesita que tenía enfrente y me dispuse a explicarle unos ejercicios al Inuzuka. Pero no estábamos solos, todos estábamos a excepción de Sasuke. – Mira este se hace así… ¿lo entiendes?… – el Uchiha menor estaba resentido conmigo porque le volví a mentir… y para acabarla se lo creyó.

. – ¡Oh, sí! – exclamo emocionado el castaño mientras retomaba su batalla con el siguiente problema de algebra.

Me sentí mal por Sasuke y para no pensar más en eso, me concentre en los exámenes finales. Estaban cerca al igual que la ceremonia de graduación de Itachi, Hidan. Y sentí una extrema felicidad cuando me contaron que esta mañana, sus padres les habían preguntado sobre qué era lo que realmente quería para su futuro y su respuesta fue exactamente como la que ellos me expusieron. Itachi se haría cargo de la empresa – y no por obligación – sino por qué el también lo deseaba y porque aspiraba que su hermano recorriera el camino que el quisiese. En cuanto a Hidan, su madre acepto a que eligiera una de las mejores academias deportivas de artes marciales mixtas y convertirse en un profesional, solo que aun no le contaba que le rezaba a Dios, dijo que con eso si que tenía que haber tiempo y de preferencia una vez que ya estuviera dentro de una academia deportiva antes de que su madre se arrepintiera de apoyarlo.

. – ¡Ahhhh! ¡Ya me harte! – Hidan exploto – ¡¿Por qué mierdas tengo que hacer esto?! ¡Si yo voy hacer un maldito deportista, los deportistas no pensamos en esto! – azoto su libreta de matemáticas hacia el suelo.

. – ¡Relájate! ¡Ve el lado positivo, serás un deportista medio inteligente! – se burlo Deidara mientras se ponía de pie y agarraba su propia libreta.

. – ¡De veras!… ¡Maldito, ¿Cómo que miedo inteligente?! – refunfuño el grandulón una vez captado la burla del rubio.

. – Además, tu secreto estará a salvo – murmuro Sai mientras dejaba de apuntar y tomaba cierto libro de su mochila.

. – ¿Cuál secreto? – pregunte con mucha curiosidad mientras le revisaba a Deidara sus problemas de algebra.

. – Si, ¿Cuál secreto? – pregunto Hidan y fue ahí donde todos volteamos hacia Sai.

. – Que tu cerebro esta asíííí de pequeño… – menciono Sai mientras hacia un gesto con los dedos –… como tu pene.

Fui la primera en romper el silencio con carcajadas mientras golpeaba con consistencia la mesa con mi puño. Los demás se empezaron a burlarse mientras Sai evitaba con agilidad los insistentes golpes de Hidan y fue ahí donde pude darme cuenta de los resultados finales del entrenamiento ANBU, ellos no lo notaban, pero cada vez que los veía haciendo deporte su estructura muscular y su agilidad se incremento más de lo que yo esperaba. Si Hidan iba a hacer un luchador sin duda alguna sería uno de los mejores.

. – Sai, no me digas que estas volviendo a tu viejo hábito – cometo Naruto una vez calmado pero que después se torno preocupante al ver el libro que sostenía el pelinegro. Agache un poco mi cabeza para leer el titulo de la caratula, pero solo distinguía unas cuantas letras.

. – ¿Cuál viejo habito? – pregunte rendida al no descubrir la identidad de ese libro.

. – ¡Cierto, Hinata aun no sabe cómo fue nuestra aventura en primaria y secundaria! – Deidara vio una clara oportunidad para dejar de estudiar y empezó a cerrar su libreta junto con la mía para que prestara atención. – ¡Ah, de solo recodarlos me da tanta risa!

. – Mira para no hacerte el cuento largo – hablo Kiba mientras se acomodaba en su asiento – Nos conocimos cuando estábamos en 4° de primaria gracias a Naruto e Itachi, muy bien, ahora hablemos como éramos a esa edad. Comencemos con las damas, Sai… ¡Ouch! – solté una risita al ver cómo el mencionado le arrojaba el libro e impactaba con su cabeza. El libro rodo y cayó a un costado de mí y por fin pude leer el título:

. – Algebra, aprende en cuestión de segundos, ¿Cómo lograr aprender algebra y no morir en el intento? – ¡Eh! ¡Qué titulo tan largo!

. – ¿Verdad que es raro? – cuestión Shikamaru mientras bostezaba por enésima vez. – Me cuesta creer que eso se encuentre en la biblioteca…

. – Pero ese libro está lleno de…

. – ¡Tonterías Sai! – interrumpió Kiba tomando el libro, lanzándoselo al instante. – Tanto trabajo que nos costó alejarte de esos libros.

. – ¿Alejarlo? ¿Por qué?

. – ¡Shhh! ¡Que ya voy a contar la historia! – me silencio Inuzuka con ademan. Pero luego vi como se fijaba en Sasori quien aún se mantenía aun estudiando, el pelirrojo se dio cuenta y cerro la libreta ante la posibilidad de que el Inuzuka lo rompiera. – Muy bien, todo comenzó cuando Sai ingreso en… ¡Oye güey! ¿En qué año entraste? – todos rodeamos los ojos.

. – En tercero de primaria – contesto con su usual tono de voz, pero luego su mirada se sombrío. – En esos tiempos, le insistí a mi padre que me transfiriera a Konoha Junior, porque no quería estar en la misma escuela de mi hermano – quise bajar la mirada pero no pude. – Yo quería hacer amigos por mi propia cuenta…

. – ¡Sai! – Kiba le dio un manotazo. – Se supone que ¡MUA! Está contado la historia, maldita sea, ten un poco de respeto… – no pude evitar sonreír al ver la doble intención del Inuzuka. Nadie quería que esta historia se tornara triste.

. – Lo… siento – los ojos de Sai reflejaron gratitud. – Puedes continuar…

. – Gracias. Como te iba diciendo...

. – ¡Alto! – Grito Deidara

. – ¡GHAAAA! ¡¿Y ahora qué maldita rubia?! – bramo desesperado Kiba mientras se jalaba los cabellos y sus mejillas se tornaba rojas por la ira.

. – ¡Relax! ¡Solo quiero que dejes que Naruto cuenta la primera parte, el fue primero quien conoció a Sai! – se empezó a carcajear el rubio pensando en quién sabe qué.

. – Tiene razón la primera impresión es la que nunca se olvida – comentó Gaara quién hace poco pensábamos que estaba dormido, ya que cinco minutos antes se había recostado sobre la mesa – según esto para despejarse – pero después ya no se movió de ahí.

. – Gaara, ¿No estabas dormido? – cuestiono Itachi mientras tomaba uno de los dangos que se encontraban en el centro de la mesa. – Parecías un muerto cuando te dormiste, ni se notaba tu respiración.

. – ¡A LA MIERDA CON GAARA, QUE ALGUIEN CUENTE LA PUTA HISTORIA! – Grito histérico Kiba mientras azotaba con fuerza la mesa. – Naruto…

RING, RING, RING

Kiba volvió a explotar al escuchar de nuevo una interrupción, pero ese sumido provenía de su celular y de muy mala gana lo saco de sus bolsillos. – ¡¿Qué?! – Grito histéricamente pero después su cara se puso azul y se transformo en una de arrepentimiento. – ¡¿Mamá?! ¡No! ¡Yo no…! – balbuceo desesperado el Inuzuka al momento de que ligeramente escuchábamos los bramidos de su madre.

. – ¡Kiba, ya no fumes! – bromeo Hidan tragándose su carcajada.

. – ¿Fumar? ¡¿Quién demonios esta fumando?! ¡¿Estas fumando Kiba?! – soltamos una risa ahogada al escuchar con más fuerza los alaridos de su madre.

. – ¡Cállate Hidan! ¡Es mentira, es mentira! ¡Ya sabes que no soporto esa cosa! – Kiba empezó a soltar unos golpes a Hidan y este se defendía regresándoselos.

Al final nos quedamos sin relato, debido a la llamada y porque ya casi anochecía. Recogí mis cosas y los chicos se fueron despidiéndose mientras salían del club.

. – ¡Nos vemos mañana Hinata! – se despedía Deidara mientras tomaba su mochila. – Recuerda que mañana hay que salir de compras.

. – No, ella ira a probarse ese vestido – corrigió Sasori mientras me extendía el dibujo donde yacía un hermoso vestido para la graduación. – Necesito ver si hay que ajustarlo… además me gustaría ya vértelo puesto – me sonrió y me sonroje por su insistencia.

Itachi organizara una fiesta de graduación e invito… creo que casi a toda la escuela. Seria en uno de los salones más elegantes – y caros – que tenemos en Konoha. "The Swan White" era uno de los salones más hermosos y aclamados cuando alguien está a punto de casarse. Aun que sonaba más como un capricho, a mi me hubiera gustado casarme ahí.

. – Hasta mañana – me despedí de todos en la entrada de la escuela y me dirigí hacia cierto auto.

. – ¿Lista? – pregunto Gaara a lado de su hermoso Ferrari color rojo con líneas negras en la parte delantera. Cuando lo vi llegar con esa majestuosidad al estacionamiento de la escuela, mi corazón sufrió un colapso. Incluso balbucee incoherencias para pedirle que me dejara verlo de cerca y él me animo a dar un paseo. Dude al principio pero al final no pude contenerme y le dije que:

. – ¡Sí! – me abrió la puerta como todo un caballero y cuando la cerro, dio vuelta. Entro al carro y al encenderlo, rugió como una bestia imparable. Recorrimos unas cuantas avenidas y procure que no saliera de cierto rango, aun era peligroso, pero no podía decírselo.

. – Es increíble – murmure una vez saliendo del carro.

Estábamos sobre una colina donde podíamos observar claramente la ciudad de Konoha, sus luces de noche hacían ver el panorama de una manera increíble, incluso las estrellas parecían estar más cerca desde aquí. Me senté en la parte delantera y sentí como el pelirrojo me imitaba. Estuvimos en silencio y Gaara dejo la radio encendida donde se escuchaba una melodía tranquila. El fresco aire nocturno sacudía nuestros cabellos y no resistí en inhalar, absorbiendo el olor de la naturaleza.

Muy diferente a la de la ciudad.

. – Hinata… – me estremecí por el contacto que hizo Gaara al tomara mi mano derecha. – Tal vez esto te parezca… inapropiado pero… pero no pude evitar escuchar cómo le decías a Sasuke que… aun te gusta Kazuma. – Balbucee – ¿Es verdad? – sentí con mayor fuerza el apretón de manos y pude ver como sus ojos aguamarinas se acercaban y me miraban con cierto fulgor especial.

. – Gaara… yo…

. – Creí que te gustaba Sasuke – afirmo sin querer.

. – Pues yo también creía eso – pronuncie con inseguridad pero trate de cubrirlo con la seriedad. – Pero cuando vi a Kazuma… no niego que mis sentimientos surgieron instantáneamente – "aun que ya no de esa manera" – Kazuma es el primero y creo que será el ultimo. Por eso… – voltee a verlo y no pude evitar verlo triste. No quería que me abandonara, lo aprecio como un amigo, casi un hermano. – Lo siento Gaara. Pero no puedo corresponder tus sentimientos. Te quiero pero solo como un amigo – articule con sinceridad. – Por favor… no te enojes.

Me preocupe ante la sombría mirada de Gaara pero al final dejo soltar una ligera mueca de diversión. – ¿Enojarme? Yo no soy el Uchiha – soltó – Lo siento…

. – No, no. Tienes razón, no eres él. – le sonreí mientras tomaba uno de mis mechones y los ponía detrás de mi oreja.

. – ¿Se enojo mucho? – cuestiono curioso el pelirrojo.

. – Como no te imaginas – le dije al momento de que ambos volvíamos a mirar el paisaje. – Se negó a estudiar con nosotros…

. – Se le pasara – me aseguro y quise creerle. Pero eran pocas las esperanzas, el Uchiha no solo se había enojado, hasta me grito con sus hirientes palabras. Me dijo que era una mujer tonta por seguir amando a Kazuma a pesar de que él había tratado de matarme, sin que ambos supiéramos si lo había hecho intencional o no. Pero lo que más recuerdo fue su mirada desolada, al ver como lo había rechazado y que esperaba que todo lo que hubiera dicho fuera una vil mentira. – Escuche de Itachi que tiene una prometida – me comentó sin afán de sentirme dolida por ese hecho.

. – Sí – musite sin ánimos. Aun estaba ese detalle, aun que me molestara, tenía que aceptar que Sasuke ya estaba comprometido. – Es muy linda – murmure débilmente. Haruno Sakura si se veía que tenia clase, caminaba correctamente, vestía más formal que yo y su piel tenia cierto tono rosadito que hacía que resaltaran sus ojos jade. Pero si, su cabello no era algo que se veía todos los días, natural o no, se le veía bien.

. – ¿Sakura? Creo que así se llama. Tiene el cabello rosa, ¿Puedes creerlo? – ahogue una risita. – Según ella es natural… ¿Mmm? ¿Sera algo genético?

. – ¿Ya la conocían? – Pregunte curiosa – ¿Cómo es?

. – Pues… algo… no sé – se rasco la barbilla – ¿Y por qué demonios estamos hablando de ella? – me carcajee con el pelirrojo al ver como habíamos cambiado de tema.

. – Creo que al final… todos tomaremos caminos separados – no sé por qué se lo dije, solo lo pensé. Y como consecuencia obtuve su atención. – Digo, no ahora… pero creo que todos…

. – No seas tonta. – se interpuso con una ligera mueca de gratitud y luego torno su vista hacia el manto nocturno con sus resplandecientes estrellas. – Separados o no, no significa que no volvamos a vernos. Después de todos somos amigos ¿O no? – volteo de nuevo y extendió su brazo izquierdo hacia mí para pegarme junto a él. Se quedo un momento así y me sonroje al ver como aseguraba el apretón. – "No piense en nada, olvida el pasado, vive el presente y anhela el mañana. De todas formas nosotros estaremos ahí" Eso decía Naruto – voltee a verlo – Aunque no lo aceptemos delante de todos, el es el pilar de nuestra amistad. Esa es la historia que te queríamos contar – aflojo el abrazo – Y la que lo soldó, fuiste tú. No lo niegues, en cada grupo de amigos tiene que haber aunque sea una sola mujer.

. – No me digas, facebook y sus publicaciones– se ahoga una risa. – Ya lo sabía, creas o no. He visto esa imagen… pero normalmente son de tres o cuatro, yo tengo 10 amigos. Creo que rompí el record – logree soltarle una carcajada y nos encaminamos de nuevo hacia el hermoso Ferrari. – ¿Cierto o no?

. – Cierto – afirmo mientras nos poníamos el cinturón. – Pero no niegues que también está el favoritismo y tu "crush"

. – ¿Mi qué?

. – Tu "crush" ya sabes. – Alce mi ceja – Ok, no lo sabes. Tu "crush" es lo mismo que decir tu amor platónico.

. – ¡Ahh~! – arranco el carro y se rio por mi expresión por descubrir una moderna palabra. – ¿Amor platónico? Tal vez el favoritismo, pero el amor platónico. No, no lo creo.

. – ¡Oh, vamos! Estas en confianza – ¡vaya, vaya! Hoy Gaara está muy dialogante. Una nueva faceta, normalmente el siempre estaba callado con su mirada de mapache serio.

. – Bien, mapache…

. – ¿Cómo me dijiste? – ¡Agh, soy una pendeja!, pensé de nuevo en voz alta. Me reí con nerviosismo ante su mirada. – Hinata…

. – ¡Ahhh~!

. – Hinata – pronuncia mi nombre como si fuera mi padre y ahora me regañaba por haber dicho una pequeña maldición.

. – ¡Je,je,je~! Pues es… algo como… sobrenombres – me ríe con nerviosismo.

. – ¿Sobrenombres? ¿Tú también? Estas igual que Sai – hizo una mueca de incredulidad.

. – Es que eran demasiados y se me olvidaban sus nombres – hice ademanes con mis manos – y a ti te puse mapache por… tus ojeras. Lo siento… se me soltó.

Mientras el carro andaba por su sendero, no quite mi vista del pelirrojo por un posible enojo pero fue todo lo contrario vi como se llevaba la mano derecha hacia la boca y se estaba reprimiendo la risa. Poco después la compartió y yo solo sonreía de nerviosismo. – ¿Y cuáles son la de los demás? Adivinare, estoy seguro.

. – Si ya lo creo. Esta Play Boy – se carcajeo mientras decía: "Itachi" – Play Boy Junior, idiota, la rubia, el sombrío, el huevon, Picasso, sádico, pulgoso y mapache – y en cada una se fue carcajeando por adivinar, no fue algo difícil.

Y aun así insistió en saber sobre "el crunch, crush" o lo que sea y el favoritismo, sobre con quien prefería estar más seguido. Quise ser sincera y en parte lo hice, casi se la cae la quijada por decirle que el más me agradaba era Shikamaru y solo por su silenció, puse en último lugar a Itachi, con solo verlo con mi hermana – "con ganas de córtale ese cabello tan largo que tiene" – Como sea, en segundo lugar estaba Sasuke – pero él lo adivino por mi silencio – seguido era Naruto y después él. Ya se lo estaba ganando, y con los demás se mantenía neutral. Ni desagrado ni odio, solo amigos.

. – ¿Shikamaru? ¿Enserio? Pero casi ni hablas con él – comento mientras doblaba en la última esquina de mi cuadra.

. – Su silencio es mi conversación – le articule divertida – Y su presencia es relajante.

. – ¿y qué me dices de Naruto? – realmente me sentía abochornada por toda esta conversación pero a la vez me sentí complacida, era una nueva experiencia. El poder de expresarme con alguien y ser escuchada.

. – ¡Mh! Naruto… creo que al él lo pude denominar mi "crush" – me sonroje por confesárselo.

. – ¡No! – detuvo el carro de golpe ante mi secreto. – ¡No te creo! ¡¿Enserio?!

. – ¡Sí! – afirme con nerviosismo y me percate que habíamos llegado a mi casa.

. – ¡Pero… ¿cómo fue?! – me detuvo antes de saliera huyendo. – Yo creí que era… el Uchiha…

. – ¡Ay~! Estoy tan avergonzada – me cubrí la cara. Y solo sentí la insistente mirada del pelirrojo. – ¡Ya! ¡Es todo lo que te diré, Gaara entrometido! – le di un zape en la cara para que se alejara – Vuelve a tu faceta de niño serio y callado, me gustas más así – salí del carro.

. – ¿Entonces yo te gustaba? – se mofaba de mí.

. – Cállate. ¿Quién eres y qué hiciste con Gaara? – era increíble como engañaban las apariencias.

. – Soy yo, solo que contigo descubrí algo que yo tampoco creí tener.

. – ¿Cómo qué? ¿Una nueva personalidad? – me burle y él lo acepto como si fuera un chiste de más.

. – Esto será secreto, lo mío y lo tuyo – negocio volviendo a su faceta de niño "no me importa nada y soy cool al mismo tiempo" Pero la rareza era que tenía cierta similitud con Sasuke.

. – Sí. Ni una palabra de esto a nadie – le amenacé con mi dedo índice. – Hasta mañana

El carro arranco dejándome con una sonrisa que ni yo misma creí tener. Esto sí que era nuevo pero a la vez agradable. Por fin me sentía como una estudiante normal, conviviendo naturalmente con mis amigos.

Cuando el lujoso Ferrari se perdió de mi vista, mientras el portón se cerraba y mi casa era asegurada. Avance unos pasos y escuche las voces de Ren y Tsubaki, hace mucho que no las escuchaba. Di un paso para subir el primer escalón y fue ahí donde sentí una fuerte corriente electrizante chocar contra mi cabeza, ahogue un grito mientras caí con dureza al suelo. El golpe me dejo paralizada al mismo tiempo que la puerta de mi morada se abría con dureza.

. – ¡Hinata-sama! – escuche la voz de Ren a la vez que sus brazos me rodearon para reincorporarme pero ese acto solo aumento mi dolor.

. – Me… duele… mucho – farfulle mientras apretaba su mano y divisaba como Tsubaki regresaba de nuevo a la casa y luego volvía con un teléfono pegado a su oreja.

. – ¡Hinata-sama! – esta vez en salir fue Neji. Él y Ren me ayudaron a adentrarme a la casa y me llevaron a mí recamara. – Ya casi…

. – ¡Agh! – era doloroso. No podía mover ni un solo dedo. Cuando me recostaron en mi suave cama deje salir una lágrima ya que logro apaciguar ese dolor por un ligero lapso. – H…Han… Hana…bi – ¡No quería! ¡No quería! ¡No quiero que me vea así!

. – ¡Shhh! ¡Tranquila! Shin la llevo a pasear – se dio cuenta de mi sollozo y trato por todos los medios por no dañarme al tocarme la cabeza, pero hice una mueca de dolor cuando solo sentí el ligero roce de sus dedos. – Ella no está aquí… tranquila. No llores.

. – Me… duele – abrí como pude de nuevo los ojos y todo se torno blanco y negro. Todo estaba borroso y muy apenas podía ver a Neji.

. – ¡Tsunade-sama, ya viene para acá! – aviso Tsubaki pero luego hubo un silencio abrumador. Y todos me veían con sorpresa al mismo tiempo que sus ojos se agitaban de la alteración.

. – Tsunade-sama… Hinata tiene… tiene los ojos negros… – musito débilmente mi sirvienta al teléfono y fue lo último que escuche, para después caer en una oscuridad sin salida.

El dolor no se fue aun cuando sabía que estaba inconsciente, solo escuchaba mi propia voz y otras muy lejanas, se supone que debería estar soñando pero realmente era raro, era como estar despierta pero en otra dimensión. Estaba yo sola en una inmensa oscuridad, el malestar no desaparecía y me parecía que ya había pasando varios largos días, horas, minutos y segundos de destrucción total dentro de mí…

…Y luego nada.

. – Mira está despertando.

Sentí pesados mis parpados, las voces regresaron y pude sentir calidez de nuevo. – Hinata – alguien pronuncio mi nombre y fue ahí donde los abrí por completo, al principio mire por todos lados – todo borroso – pero después una alta figura se acercaba y reconocí su cabello dorado.

. – Tsuna…de-sa…ma

. – ¿Cómo te sientes? – se sentó en la orillas de la cama. –Toma, bebe un poco – me extendió un vaso con agua y lo tome con desesperación. Sentía la garganta seca como si no hubiera tomado agua en semanas.

. – ¿Qué paso? – le regrese el vaso al mismo tiempo que me reincorporaba y me di cuenta que tenia suero conectado en mi brazo.

. – Hinata, has estado todo un día inconsciente – me exalte ante ese hecho.

. – Todo un día, pero como… – voltee a varios lados con tal de encontrar mi dichoso celular, hice un mohín al no encontrarlo, entonces la rubia me extendió el suyo. Lo tome y solo confirme lo que decía era cierto. – ¡Ay, no! Esto está pasando muy rápido – le comenté mientras me dejaba caer. – ¡¿Y Kazuma?! ¿Cómo esta él? – si yo estaba así no me imaginaba como estaría él.

. – El está bien. Las pastillas le sientan bien, no ha mostrado señales de descontrol dentro de estos días – me articulo con seriedad. – Pero a ti… muy apenas te hacen efecto. Necesito llevarte al hospital para hacerte de nuevo un historial médico.

. – Bien… si quieres vamos ahorita. – me puse de pie y al instante me toque el estomago al sentir como gruñía con ferocidad.

. – Con calma, niña. Primero vamos a que comas algo – Tsunade fue muy atenta en ayudarme a bañarme primero y vestirme mientras Tsubaki me preparaba algo de comer.

. – ¿Dónde está Hanabi? – pregunte al no escuchar su voz por toda la casa. Eran las cinco de la tarde ya debería estar aquí. – ¿Y mi tío Shin?

. – Shin está con tu padre – voltee a verla con sorpresa.

Ellos dos ¡Juntos! Eso no era buena señal.

. – Dios, dime que Kakashi está con ellos. – No quería mas peleas entre familias, eso no es agradable para nadie.

. – Hinata, déjate de preocuparte. Ya son adultos – hice un mohín de preocupación. – Y Hanabi está con Itachi.

. – ¡¿Qué?! ¡¿Por qué y a dónde se la llevo?! – le pregunte enojada.

. – Los chicos están aquí – fue como si me dieran una cachetada. ¡¿Por qué no lo menciono desde un principio?! – Tranquila, les dije que tuviste una fuerte migraña – suspire – Itachi llevo a Hanabi por un helado para que se tranquilizara. Neji los acompaño – hice una mueca alivio – Estaban muy preocupados por ti. Todos ellos.

Mire hacia el pasillo al escuchar una risa muy reconocible. Era la de Naruto y después más voces callándolo. – ¿Todos están aquí? –pregunte ansiosa.

"¿Sasuke estará aquí?"

. – Sip, salieron de la escuela y se vinieron para acá – me comentó mientras salíamos de la habitación y nos encaminábamos al primer piso.

Estaba nerviosa. Tsunade no es una de las que miente, si todos están aquí. Él también estaba aquí. Las voces se fueron intensificando y fue ahí donde me percate de dos voces diferentes.

. – ¡Hinata! – gritaron todos al verme bajar excepto unos. Inmediatamente mis ojos se fijaron en el azabache quien no venia solo. Su prometida estaba al lado de él y sus manos estaban unidas. – ¡Hinata! ¡Creí que nunca más volvería a verte! – Grite al sentir como Deidara se arrodillaba y me abraza por la cintura, restregando su cara y sus lágrimas fingidas en mi abdomen.

. – ¡Kyaa! ¡Deidara! ¡No hagas eso! – me cabree al ver como quería friccionar con mi pecho.

. – ¡Ya déjalo maldito homosexual! – esa era la otra voz. Voltee al ver como Izana me lo quitaba de encima, dándole golpes de cortesía.

. – ¡La comida esta lista! – grito Tsubaki. – ¡Venga que se enfría! ¡Hinata-sama! – chillo mi nana y se lanzo a abrazarme con cariño para después hacerme un registro total con los ojos para ver si todo estaba bien.

. – Tsubaki, estoy bien. – le dije y ella solo forjo el abrazo como si en ese instante me fuera a desvanecer. – ¡Mmm huele bien! – inhale ese delicioso aroma que provenía de la cocina y solo provoque que mi estomago gruñera con más exigencia.

. – ¿Qué fue eso? – cuestionaron Izana y Deidara, puesto que ellos eran los que estaban más cerca de mí.

Fingí no haber escuchado y me fui platicando con Kiba hacia el comedor, una vez sentados, estuve hablando con Sasori y Shikamaru, quien agradecía que se sentaran a un lado de mí pero lo malo es que enfrente mío estaba Sasuke y compañía – por alguna razón ya no quería mencionar el nombre de prometida– ¡Mierda!

Por eso me concentre en otras conversaciones para no ver de reojo al Uchiha quien solo asentía ante las preguntas de "ella" – ¡Mierda de nuevo estoy viéndolo! – ¡Uf! Por fin llego la comida.

. – Tsubaki – dije al ver mi plato de arroz con verduras mientras que los chicos comían Ramen casero. – ¿Qué es esto? – me sentía confundida y los chicos no pudieron tragarse su risa.

. – Hinata-sama, tiene que comer saludablemente. Acaba de tener una recaída.

. – Ya lo sé, pero me dio migraña no un infarto – me defendí. No es que no apreciara este acto, pero estuve dormida casi por un día entero. Esto no reponía la cena de ayer, ni el desayuna de esta mañana, ni el almuerzo y ni la comida que ahora debería estar comiendo.

. – No sea quisquillosa y coma sus verduras – ¡Agh! ¡¿Por qué lo dijo de esa manera?! Ahora soy el hazme reír de todos.

. – ¡Ja, ja, ja, ja! ¡Regañaron a Hinata! – voltee a ver a Naruto y le lance una de mis peores miradas.

. – Entonces, ¿Por qué hiciste Ramen? – le cuestione. Yo era la enferma y merecía un mejor trato.

. – ¡Ah! Porque Naruto me lo pido – casi se me cae la quijada al ver a mi sirvienta sonrojada.

. – ¡Se gustan! – Grito Hidan. Adivinado mis pensamientos y solo provoco que Tsubaki se pusiera como un tomate mientras se regresaba de nuevo a la cocina.

. – ¡Ya llegamos! – un grito interrumpió mi gran "¡¿Qué?!" que estuve a punto de gritar. Solo voltee de nuevo a la cocina, Tsubaki me debía mucha información. ¿Era verdad o mentira?

. – ¡Hinata-neesan! – solté una mueca feliz al ver a mi hermana corriendo hacia mí. – ¿Ya te sientes mejor? – me cuestiono con dulzura.

. – Si, lo siento mucho. Te preocupe, ¿verdad? – le acerque a mí para verla mejor pero de nuevo sentí como todo se desconectaba y casi me dejo caer encima de mi hermana.

. – ¡Hinata! – murmuraron voces a mi alrededor

¡Hinata! ¡Hinata-sama!

. – ¿Estás bien? – cuestiono la Haruno y solo le asentí débilmente.

. – ¡Estoy bien! ¡Estoy bien! – dije recuperándome rápidamente. – Es porque no he comido nada – fue lo primero que se me vino a la cabeza. Observe a todos quien se había levantado ligeramente de sus sillas, incluso el Uchiha.

. – Entonces que está esperando jovencita. ¡Coma! – me ordeno Naruto con exigencia mientras le sonreía aceptando su oferta de comer.

La comida transcurrió normalmente. Y en todo momento, pude sentir la intensa mirada que a veces me daba Sasuke y que yo fingía no verlas – a la vez – que ignoraba los reojos de la Haruno quien mantenía una suave charla con Sai. Y me daba mucha gracia como ambos se veían con tanta extrañeza. Al final de la cena, me tuve que ir al hospital con Tsunade. Dejando a Hanabi con mi primo y mi nana. Me despedí de los chicos y me adentre al coche donde realmente me llevaría al cuartel ANBU.

. – ¿Te sigue doliendo? – escuche la firme voz de Tsunade al ver como de pronto me apretaba la cabeza con ímpetu– en un intento de calmar la pulsación – pero era imposible. A pesar de haber comido y descansado, el dolor regresaba cada vez más rápido.

. – Si – murmure. – Entonces… dices que se me puso los ojos negros – afirme mientras levantaba de nuevo la cabeza. – ¿Qué me está pasando? – Esto me daba intranquilidad. Me inquietaba mucho al ver como perdía mis esperanzas en el poder controlarme durante la misión. Nunca imagine que el grado de dolor fuera tan elevado al de antes.

Al llegar, inmediatamente fui revisada por Tsunade. Me hizo varias cosas, escáner, pruebas de sangre, presión y todo ese protocolo medico. Pero en todo el momento, el que me acompaño con paciencia fue Kazuma. Se veía mejor que nunca, tal y como lo recordaba.

Permití que me leyera un libro que le había prestado, eso me ayudo a conciliar de nuevo el sueño y era tan suave su voz que provoco que soñara con Sasuke. En el ensueño, era abrazada por él, era tanto su calor que me brindaba y quería que nunca acabara. Por suerte, esta vez sí duro hasta que desperté.

. – ¿Kazuma? – me sorprendí un poco al verlo acostado a un lado de mí. Entonces el calor que sentí en mis sueños era de él.

. – A tu cuerpo casi le da hipotermia cuando dormías. Fue la única manera de brindarte calor – me dijo mientras me miraba con detenimiento. Llevo su cálida mano a mi mejilla fría y me conforte con el contacto.

. – Ni lo sentí – le dije mientras cerraba los ojos y luego de un lapso los volvía abrir, al sentir los labios de Kazuma en los míos. No hubo presión, no hubo pasión ni mucho menos la emoción que uno siente al ser besado. – Kazuma… ¿por qué lloras?

Mi corazón se comprimió al verlo de esa manera.

Sus ojos lo decían todo.

Se estaba culpando.

Deje que llorara todo lo que quisiera mientras le acariciaba sus cabellos. Hasta le puse una almohada para que gritara y nadie lo escuchara. Apretaba con ímpetu las sabanas, en un intento de relajarse pero parecía que cada vez que lo hacía, su llanto aumentaba.

. – No es justo – me dijo débilmente. Deje que me rodeara la cintura y parecía una madre consolando a su hijo. – Yo debería estar sufriendo no tú.

. – Claro que no. Nadie debe sufrir. – le dije mientras jugueteaba con su cabello. – Además ya está hecho.

. – Se que aun puedo hacer algo. Iré contigo.

. – Claro que no. Tu ya no vas a regresar a ese lugar – prácticamente se lo ordene.

. – ¡¿Cómo puedes decir eso?! – se levanto de golpe y me miro con extrañeza. – ¡Yo debí morir! ¡Los ANBU debieron matarme! ¡Kakashi debió matarme! ¡¿Por qué no lo hicieron?!

. – Por mí – lo silencie al instante – Ellos sabían muy bien lo mucho que te amaba. Una parte de mi te quería muerto pero la otra parte gano diciendo que lo mejor era que vivieras con la culpabilidad. Ese sería tu castigo de por vida.

. – Entiendo – su mirada se entumeció. – Tienes razón. Ese es un buen castigo.

. – Kazuma, no es solo eso… – le murmure llamando su atención. –Sin importar el resultado de la misión, tienes que prometerme algo… – me acerque a él y le susurre al oído.

. – Lo hare. Te lo prometo – sonreí con alivies al escuchar esas palabras. – Hinata, ¿puedo preguntarte algo?

. – Dime.

. – ¿Qué pasara con el Uchiha?

Kazuma era muy perspicaz. ¿Acaso ya era tan obvio? Lo mucho que me gusta Sasuke, tanto que ni yo me lo puedo creer.

Pero ya había tomado la decisión y ya no habría marcha atrás. Solo espero que un día me llegue a perdonar.

. – ¿Cómo lo sientes? – me cuestiono Sasori mientras me miraba de abajo hacia arriba, admirando su obra maestra. *Un vestido realmente increíble, era de color negro azulado, corte A, princesa Cabestro hasta el suelo chifón con bordado apertura frontal Plisado. Toda una bella obra y me sentía muy emocionada con solo verme al espejo.

. – ¡Wow! ¡Esta increíble! Digo… lo siento bien – dije mientras hacia diferentes posturas para observar esa preciosidad en diferentes ángulos. – ¡Me encanta! ¡Enserio Sasori, tu triunfaras! – no podía para de alagarlo, realmente se lo merecía. No cualquiera puede hacer vestidos tan magníficos como este.

. – Me alegre que te guste – me dijo suavemente – Te ves hermosa – me sonroje. – Realmente tuve que tantearle en el frente del vestido. No sabía la talla de tu pecho – ¡Dios, parecía caldero! ¿Cómo se atrevía decirlo de esa manera? Se escuchaba humillante. Pero no le dije nada, él era un profesional. – Por cierto, Deidara llegara en cualquier momento con los zapatos.

. – ¿Qué? Creí que iríamos juntos… la semana pasada… ¡Dios, lo había olvidado! – Me di una bofetada mental, ya había pasado una semana. ¿Pero que hice en todo ese tiempo?

. – Tranquila. Los exámenes no nos permitían hacer casi nada. Al final todos terminábamos cansado… mentalmente. – me explico con serenidad mientras me ayudaba a bajar del cajón donde hace poco me estaba ajustando el vestido. – Además… te veías muy cansada.

No supe que decirle, puesto que era la verdad. La nueva medicina que me había dado Tsunade causaba efectos secundarios y uno de esos era el agotamiento. Por eso siempre terminaba bostezando al final del examen.

. – Hinata. ¿Acaso estas enferma?

. – ¡No, no, ¿Cómo crees?! – me apresure – Es que me he estado desvelando… porque… – "¿Qué le digo? ¿Qué le digo?" – Es que… me quieren invitar a Estados Unidos… para ver la sentencia de Orochimaru y será después de la graduación.

. – ¿Te irás? – cuestiono alterado y yo solo le asentí. – ¿Cuánto tiempo?

. – No lo sé. Tal vez una semana…

Sasori quiso replicar pero el timbre de la casa resonó por toda la casa y luego se escucharon los pasos apresurados de la servidumbre. Tocaron la puerta con delicadeza y tras recibir un "pase" por parte del pelirrojo, la sirvienta entro con respeto y anunció.

. – La señorita Haruno, está aquí. – informo esperando respuesta por parte de un aturdido pelirrojo. Ambos supusimos que se trataba de Deidara, no de Sakura.

. – Iré a quitarme el vestido – rompí el silencio para que Sasori reaccionara y me encamine hacia el vestidor.

. – Si… hazla pasar – fue todo lo que dijo Sasori. Se escuchaba tenso y algo ansioso. Puesto que ninguno esperábamos la visita de otro más que el de Deidara. Después de reaccionar, el pelirrojo salió y en cuanto a mí, me quite el vestido rápidamente y con delicadeza. Me puse de nuevo mi uniforme y cheque mi celular y note que tenía unos mensajes de Deidara, anunciando que llegaba en 5 minutos – cheque la hora – Ya habían pasado más de cinco minutos. ¿Por qué tardara tanto?

Salí del vestidor y tome mi mochila con la intención de irme para no entrometerme en las visitas que tenia Sasori, pero como siempre, la suerte no estaba de mi lado.

Sakura me veía con sorpresa al verme salir del cuarto del pelirrojo. . – ¿Hyuga-san? ¿Qué haces aquí?

. – Eso debería preguntar yo – se escucho la voz de Sasori y di una brinquito del susto al verlo salir detrás de mi ¡Todo este tiempo estaba en la habitación! Ni me di cuenta de su presencia. – ¿Se te ofrece algo Sakura? – cuestiono más serio que nunca y eso me puso los pelos de punta. Nunca lo había visto de esa manera.

Y ahora yo estaba entre ellos dos, en un lugar donde residía la tensión y el disgusto total.

La Haruno se aclaro la garganta. – Solo quería… ¿podemos hablar en privado? – Solicito con gentileza. Claramente no me quería ahí.

. – Te espero adentro – le dije a Sasori y entre de nuevo a la habitación suspirando de alivio. La tensión que sentía ya era menos desde el otro lado de la puerta. Pero aun así pude oírlos.

. – ¿Qué quieres?

. – ¡Vaya, que actitud la tuya! – Se quejo la Haruno – Solo quería saber si podrías confeccionar mi vestido de graduación. ¿Recuerdas que prometiste hacer uno para mí? – se escuche un bufido ligero.

. – Claro que lo recuerdo. ¿Cuánto me vas a ofrecer? – cuestiono burlón Sasori.

. – ¡¿Qué?! ¡¿De qué estás hablando?!

. – Recuerdo haberte dicho que te haría los vestidos que quisieras, pero, nunca dije que fuera gratis. Así que, ¿Cuánto me ofreces?

. – ¡Eres un…! – Chillo la Haruno – ¡Bien! ¿Cuánto quieres? Sabes muy bien que tengo mucho dinero – comentó con superioridad.

. – Bien. Quiero… – hubo un lapso de silencio. – Ya sé. Quiero que bajes de peso y regreses cuando se te quite la grasa de los brazos.

Cerré los ojos con solo escuchar una fuerte bofetada y una maldición hacia el pelirrojo. No debió decirle eso. Pero no pude evitar soltar una risa ahogada. Pobre de la Haruno.

. – ¡Ya llegue!... ¿Qué paso?

Con solo escuchar la voz de Deidara, abrí de nuevo la puerta y solo vi como estaba Sasori con su usual rostro – pero con la mejilla izquierda toda inflamada – ¿Estás bien? – pregunte.

. – ¡Hinata! ¡Te traje tus zapatos! – voltee hacia el rubio y lo salude pero detrás de él pude ver como alguien se mantenía oculta, cerré lo ojos para distinguir mejor.

. – Te tardaste mucho – hablo Sasori mientras se masajeaba la mejilla. – Hinata se acaba de quitar el vestido.

. – ¡¿Eh?! – se quejo Deidara y me empezó a gritonear de que me lo pusiera de nuevo pero ahora con los zapatos. Y que posara de nuevo ya que había traído su cámara para lo que sería una tarde de sesión de fotos.

. – ¿Izana? – articulo Sasori. Y voltee sorprendida.

. – ¡Ah, ya se me había olvidado! – grito eufórico Deidara. – ¡Izana, ya sal, te ves bien!

. – ¡N…Noo! – su voz se escuchaba diferente. Algo frenético.

. – ¿Qué paso? – cuestione al ver que no quería salir. No era muy normal en ella sentirse avergonzada por algo. Ella era una valemadrista.

. – Me la encontré en el centro comercial y me lleve una gran sorpresa… ¡jijiji! ¡Aunque con mis habilidades bisexuales, ya lo suponía!

¡Oh, oh, eso quiere decir!

. – ¡Ya sabes que es una mujer! ¡Ella es una mujer! – articulamos al mismo tiempo. Y el rubio se quedo con la boca abierta al igual que Sasori.

. – ¡¿Lo sabías?! – cuestiono Deidara incrédulo. – ¡¿Desde cuanto?!

. – Desde que entro – le dije sin importancia – ¡¿Cómo lo descubriste?!

. – ¡Je! La vi salir del baño de mujer – se burlo. – ¡Me sorprendí mucho! ¡Realmente las tiene muy pequeñas! – y de nuevo se escucho otro golpe que resonó por todo el pasillo.

. – ¡Cállate, maldito joto! – bramo Izana saliendo de su escondite y de nuevo volví abrir la boca junto con el pelirrojo.

. – ¡¿I…Izana?! – me costaba creer que fuera ella. Se veía muy distinta. Ya no tenía esos grandes lentes, ahora sus ojos negros resplandecian como nunca, su cabello tenían un corte desmechado y ya no era completamente negro tenia rayos rojizos. Y lo que más me sorprendió, es que llevara un vestido corto y casual de cuadros negros y rojos con unas sandalias del mismo estilo. Se veía tan linda sonrojada – ¡Izana, te ves hermosa!

. – ¡Verdad! Todo lo que ves, yo lo elegí. ¡Toma esa Sasori! ¡Es toda una explosión de arte! – se alago el rubio con euforia. – ¿Sasori?

Todos volteamos ante el silencio repentino del pelirrojo y después me empecé a mofar con Deidara al ver la cara de bobo que tenia Sasori con solo ver a Izana.

. – ¡Oe! ¡Tierra llamando a Sasori! – Deidara empezó agitar su mano y nos burlamos de nuevo cuando reacciono de nuevo, sonrojándose por haberse quedado inmóvil. Pero la que parecía estallar de vergüenza era Izana. Se había puesto como tomate al ver que el Akasuna no le quitaba la vista de encima y prácticamente se la comía con los ojos.

. – ¡Sasori, eres un picaron! – se burlo Deidara y recibió un codazo por parte de este para quitárselo de encima.

. – ¡Ya déjame!

. – ¿Apoco no sabías que Izana era una mujer? – le pregunte a Sasori. Y él solo negó mientras volteaba hacia otro lado.

. – ¡JA, JA, JA! ¡¿Por qué te sonrojas?! – se reía sin para el rubio y un poco más y el pelirrojo terminaría por estallar por ser el centro de burla.

. – Ya déjalo – le dije al rubio – Por otro lado, Izana te ves fantástica. Te queda muy bien todo ese conjunto.

. – ¡Ahh~! ¿Deberás crees eso? – me dijo con duda en su voz y con sus mejillas ligeramente rosas.

. – Claro, es más, apuesto que te verías más hermosa si te probaras uno de los vestidos de Sasori – comente sin afán de hacerlo pero parecía que el pelirrojo se lo había tomado muy enserio. Se le notaba por la inesperada atención que nos puso.

. – ¡Ah, pues yo…!

. – ¡Vamos! ¡Sera divertido! – animo Deidara mientras le daba un empujón a Sasori para que dijera algo.

Sasori se aclaro la garganta. – ¡¿Em…?! Tengo uno que te quedaría perfecto.

Con esa aprobación. Deidara empujo a Izana a que se probara montones de vestidos hechos a mano por el mismo Sasori, en cuanto Kazzuragi lo supo. Se sorprendió mucho por el increíble talento del pelirrojo lo cual lo hizo sonrojarse de nuevo.

Deidara nos comento que vio a Izana en una tienda departamental viendo a lo lejos una vestido para mujer y se veía muy indecisa por entrar o no. Por eso Deidara la animo a que se probara el vestido que había estado observando.

. – Más bien fue una apuesta – comento Izana mientras tomaba agua. – Y perdí.

. – Le aposte a que podría verse linda con ese vestido – Izana se sonrojo y casi se atraganta con el agua.

Me parecía muy tierno que Deidara hiciera eso por Izana – claro que eso no cambia que deje de ser bisexual – por alguna razón ambos pueden atraer tanto hombres como mujeres. Pero daba igual, mientras ella se sienta feliz, todo estará bien.

Mientras veía como se divertían en que ponerle a Izana, mis pensamientos – como siempre – viajaron en toda la semana pasada. Era tanto mi cansancio que ya ni recuerdo que fue lo que hice. Ni si quiera recuerdo alguna conversación que tuve con mis amigos o con mi misma familia. Solo quería llegar a dormir y no sentir más ese sofocante dolor.

Lo último que si recuerdo y creo que hasta me esmere en no olvidarlo. Fue cuando por fin entable una leve conversación con Sasuke.

"Estábamos a mitad de los exámenes, después de presentar, fui una de las primeras y salí antes por lo tanto me dirigía hacia el club para recostarme – debido a la medicina –sentía mucho sueño y realmente me venció en cuanto toque el sofá y sus suaves almohadas. No recuerdo cuanto tiempo estuve dormida pero aun así sentía la presencia de alguien, así que abrí mis ojos lentamente y divise como Sasuke estaba observándome y en sus manos reposaba una manta que estaba a punto de colocarme.

". – ¿Sasuke? – murmure débilmente al momento que me colocaba la manta.

". – Estabas fría – me comento. – ¿Te duele algo? – Yo negué.

". – ¿Y el examen? – pregunte con el afán de seguir escuchando su voz pero realmente tenía mucho sueño.

". – Lo termine. ¿Segura que no te duele nada?

"Ya ni tuve tiempo de contestarle, escuche una voz femenina y muy reconocida. Su prometida había llegado y en cuanto lo hizo, yo caí en un sueño profundo. Y al final desperté sobre las piernas de Shikamaru quien también se encontraba dormido o al menos eso parecía.

Al final de ese día ya no volví a ver a Sasuke ni a su prometida. Después de que los exámenes terminaran. Ya no iba a la escuela y ya faltaba poco para la ceremonia de graduación, pero en vez de sentirme alegre ese día, sentí como si me hubiera puesto una bomba de tiempo.

Allí estaba yo, en la ceremonia de Itachi y de Hidan, aplaudiendo como nunca junto con los demás. Pero cada aplauso que daba era como un tic tac de un reloj.

. – ¡Apúrate Hinata! – me jaloneo Deidara hacia su auto. – ¡Tu también Izana!

. – ¡¿Qué?! ¡¿Yo también?! – vocifero con sorpresa Izana al ser jaloneada. – ¡Pero yo…!

. – ¡Nada de peros! ¡Sasori ya te hizo un vestido! – le comento. – ¡No puedes rajarte!

. – ¡Pero yo quería ir como hombre!

. – Te veras bien. Admite que te mueres por ponerte el vestido que te confecciono. – Le comente y me reí al ver como se sonrojaba y no reclamaba nada.

En cuanto llegamos a la casa de Sasori, Izana y yo estuvimos rodeadas por estilistas y maquillista. No sé cuánto tiempo estuvimos ahí, pero ya sentía mariposas en mí estomago al ver como decían:

. – ¡Ya están listas!

Me sentí abochornada junto con Izana por las intensas miradas de Deidara y de Sasori al bajar. Y lo único que salió de sus bocas fue un sonoro: "¡WoW!". Salieron de sus pensamientos, nos alagaron y después nos transportaron hacia el salón.

. – ¡Dios me siento… rara! – decía Izana mientras se tocaba sus pechos e intentaba alzarlos con la esperanza de hacerlos crecer o de que se vieran grandes.

. – Deja de hacer eso – dijo Deidara, quien ahora lucia muy galán. Llevaba un traje de pingüino de color negro acompañado con una camisa de color amarillo huevo y su moño color negro. Su cabello estaba recogido como siempre y olía extremadamente varonil. – Te ves bien, tus nenas resaltan mucho. ¿Verdad Sasori?

. – Hmp – Me traje la risa al ver como el pelirrojo ladeaba la cabeza hacia otro lado y por alguna razón llegue a pensar que sufrió un derrame nasal al ver como se llevaba una servilleta hacia su nariz, fingiendo haber tosido. Pero al igual que el rubio. Él también lucia realmente guapo con su traje de noche y con su camisa color vino tinto acompañado con su corbata negra.

El carro se detuvo y sentí el fuerte apretón de Izana al ver que ya habíamos llegado. Los hombres salieron primero y nos tomo mucho tiempo sacar a Kazzuragi del la limo. Al final término enganchada al brazo de Sasori y camino junto con él.

. – Pobre – musite hacia Deidara. – Se me muy nerviosa – le comente al momento de que nos dirigíamos hacia el puente de cristal que atravesaba todo el rio hasta llegar al salón principal.

. – No la culpo. Todo este tiempo, ella creyó que era un patito feo como mujer por eso opto por vestirse como hombre y eso atraía a muchas mujeres, pero siempre es más divertido usar ambos recursos para atrapar la pareja ideal. – se empezó a burlarse de su mismo comentario.

. – ¿No me digas que te gusta vestirte como mujer? – le pregunte curiosa.

. – ¡¿Qué?! ¡Claro que no! ¡Tampoco soy así! ¡Me gusta mi cuerpo y con eso basta para atraer tanto hombres y mujeres! ¡Además deberías ver mí…!

. – ¡Ya entendí! – le di un zape al ver como señalaba "allí abajo" – Solo, cállate.

Entonces al regresar mi atención al frente mi corazón latió muy fuerte al estar enfrente de las grandes puertas del salón. Como era de noche, todo el jardín que se encontraba a su alrededor, deslumbra con intensidad. Era tan hermoso estar debajo de esas grandes columnas con sus balcones. La música ya resonaba dentro de esta y me moría de ganas como seria por dentro.

. – ¿Lista?

Suspire y asentí.

Los guardias nos abrieron la puerta una vez que llegamos y la música entro por mis oídos al igual que los murmullos. Como siempre los estudiantes no tardaron en discutir sobre quienes habían entrado y luego de habernos reconocidos nos empezaron a alagar. Incluso a Izana, quien se sentía tan ruborizada que tuvo que ocultarse en el pecho del pelirrojo, lo cual provoco que el chico se pusiera tenso.

. – ¡Hinata! – avanzamos hacia el segundo piso, donde había una mesa reservada solo para los conocidos de Itachi.

¡Hinata! ¡Hinata!

Me sentí tan avergonzada al llegar hacia los chicos quienes de volada se ponían de pie para recibirme. Pero la única mirada que buscaba, no estaba. En la mesa solo se encontraba Naruto, Sai, Gaara y Kiba. Los demás quien sabe donde estaban.

Al momento de que los chicos avanzaban hacia mí, me di cuenta que ellos también lucían guapísimos, traje de noche pero con distinto color de camisa. Naruto era de un tono naranja, la de Kiba era de un color plateado, Sai tenía una morada oscura y el único diferente, Gaara. Él llevaba un traje blanco con una camisa rojo carmesí.

. – ¡Mírate! – alago Kiba mientras me daba una vuelta. – ¡Te ves hermosa! ¡Eres la reina aquí! – me mordí los labios. Tener a los chicos alagándome más de lo normal hacía que se me estrujara el corazón.

. – Te ves hermosa. Definitivamente eres mi próxima musa – comento Sai.

. – Sasori hiciste un buen trabajo – comento Gaara mientras tocaba mi vestido y arreglaba cierta parte arrugada.

. – Ya lo sé – alardeo el pelirrojo.

. – ¿Quién es ella? – cuestiono Naruto ladeándose para ver quien se escondía detrás del pelirrojo.

. – Ella es Izana, mi mayor obra de arte – Se interpuso Deidara mientras tomaba a Kazzuragi del brazo y la obligaba a salir.

Obviamente no falto el silencio de recapitulación y luego de haberlo procesado, los chicos empezaron a gritar: "¡¿Izana?! ¡¿No era un hombre?! ¡¿Es una mujer?! ¡¿Pero qué está pasando aquí?! ¡¿Esto es una broma?! ¡No te creo!

. – ¡Izana! – una nueva voz se unió. Todos volteamos a ver como subía Shikamaru junto con Ino. Me quede muy sorprendida de verla ahí con un vestido largo de color morado oscuro. – Entonces es una mujer, que problemático – bostezo el Nara.

. – Hyuga-san, luce espectacular – me alago Ino. – Igual usted. Kazzuragi-san

. – No seas tan formal – dicto Izana sonrojada hasta el tope. – Tú… también luces bien. Si me hubiera venido de hombre ya te hubiera robado. – Y allí estaba de nuevo. La actitud de Izana.

. – ¿Robar? ¿Izana te gustan las mujeres? – cuestiono Sai como siempre de curioso.

. – Algún problema.

. – ¡Nhaaa! ¡Eso dice! – se burlo Deidara.

. – ¡Ya cállate!

. – ¡Ya llegue! ¡WoW! ¡Hinata! – Grito Hidan de alegría y me sorprendió tomando por la cintura y alzándome como una niña. – ¡Te ves tan linda! ¡Cásate conmigo!

. – ¡Kyaaa! ¡Hidan! ¡No te atrevas a besarme! – puse mis manos sobre su boca al ver como alzaba su labios para darme un beso robado.

. – ¡Hinata! – y ahora estaba en brazos de Itachi repetidamente. Solo me pareció escuchar como Hidan se retorcía de dolor por un golpe que había recibido por parte de alguien. – ¡Mírate! ¡Mi niña ha crecido tanto!

. – Itachi… me asfixias – le articule mientras trataba de separar este abrazo.

. – Hermano, ya déjala – ambos reaccionamos hacia esa orden. Y voltee hacia la esquina de la escalera, allí estaba él.

"Sasuke"

Tan atractivo como siempre. Incluso reaccione mejor al reconocer su aroma varonil que lo rodeaba. Se veía como siempre – con su cara de pocos amigos – pero había algo diferente.

. – ¡Sasuke-kun! – y claro no faltaba la Haruno. – Buenas noches – saludo Sakura mientras se ponía a un lado de su prometido y lo tomaba del brazo.

. – Hola, hermanito. Solo le estaba robando un beso a Hinata, ¿verdad? – pronuncio el Uchiha mayor con una insinuación fingida mientras forzaba más el abrazo y sin esperármelo me mordía la oreja.

. – ¡Ahhh~! – me aleje de él y me abrace a Ino, quien lucía sonrojada por lo último que vio. Estaba en primera fila y me extraño que los chicos no hicieran nada para detenerlo, solo al único que le incomodo fue a Sasuke quien dio un paso pero fue detenida por su prometida.

. – Creí que esta mesa era solo para los conocidos de Itachi y de Hidan, ¿Qué hace ella aquí? – pregunto de la nada Sasori y de nuevos se sintió esa terrible tensión entre él y la Haruno.

. – Pues yo soy la prometida de Sasuke, te guste o no – se defendió la Haruno mientras extendía su mano derecha mostrando un hermoso anillo con su joya resplandeciente.

Eso sonó como un infernal tic tac. De repente me sentía vacía y sola.

No pude evitar ver al Uchiha menor y este igual se me quedo viendo con una mirada profunda. Se notaba su cuerpo tenso y se notaba que quería decir algo – por la forma en que movió los labios – peor al final se quedo callado.

De alguna manera nos acomodamos en la mesa y yo me quede a lado de Ino y del otro estaba Izana quien discutía con Sasori en la forma de usarse los utensilios de la mesa. En cuanto empezó la entrada de la fiesta, todos los estudiantes que se encontraba debajo de nosotros, se empezaron a reunirse en el centro para empezar a bailar. Los chicos no se quedaron atrás, Sai fue el primero en ponerse de pie e invito a bailar a esta Ino cosa que Shikamaru no le importa puesto que se encontraba con los ojos cerrados. Obviamente le aburría ese tipo de fiestas y el solo iba por la comida.

Por otra parte me negué a que los muchachos me sacaran a bailar, realmente era pésima. Y de tanto decir que no quería bailar por fin me dejaron y los meseros nos trajeron un platillo de entrada. Por lo tanto me la pase comiendo junto con Izana.

Los únicos que se quedaron fueron Shikamaru – quien estaba dormido – Sasori, Deidara, Sasuke y Sakura. Los demás si se fueron a coquetear por ahí. Por lo tanto Sasori y Deidara estaban apostando quien sabe que sobre las parejas que tenia Kiba. Y más tarde entendí, que Kiba siempre terminado pisando a su pareja de baile. Me alegre por no ser la única.

. – Sasuke-kun, ¿No quieres bailar? – Pregunto la Haruno esperanzada. – Solo un ratito.

. – No

. – ¡Ándale, ¿sí?!

No le contesto.

. – Sasuke-kun… Sasuke-kun… ¿Por favor?

. – ¡Dios, Sasuke! ¡Solo dile que sí! – Estallo Izana azotando la mesa – ¡O por lo menos déjala allí abajo y haber quien la invita! ¡Pero ya cállala!

Me mordí los labios por ese atrevimiento de Izana y el único que se rio fue Sasori. – No pudiste decirlo mejor que yo – comento burlón el pelirrojo.

. – ¡Y a ti quien te hablo! – bramo la Haruno con el ceño fruncido. – ¡Estoy hablando con mi prometido, no con ustedes!

. – Preciosa, tu prometido expreso que no quiere bailar ¡contigo! Así que porque no mejor te buscas a alguien más con quien soporte bailar ¡contigo! – Le grito Izana sin remordimientos y causo que a Sasuke se le soltara una mueca divertida, lo cual no paso por desapercibido por parte de todos los presentes.

. – ¡Tsk! ¡Iré al tocador! – se puso de pie Sakura, fulminando a todos con la mirada. Y salió disparada hacia las escaleras.

. – ¡Por mí no regreses! – le grito divertida Izana ganándose una mueca de disgusto por parte de la Haruno, que si no fuera por la música, sus paso de cólera se escucharían por todo el salón.

. – ¡Izana! – la regañe

. – ¿Qué? Solo dije la verdad – comento Izana cruzando los brazos.

Deidara por fin se soltó a carcajadas una vez que se fue la pelirrosa. – Te la bañaste ¡JA, JA, JA! ¡Sasuke creo que ahuyentaron a tu novia! – Se burlo el rubio mientras golpeaba la mesa y solo vi como el azabache levantaba los hombres en señal de que no le importara.

. – Fue muy grosero – le dije mientras volteaba hacia abajo. Realmente temía que se pelearan aquí.

. – ¡Hn! No me importa. Es más ya me dieron ganas de bailar – se puso de pie de repente – De solo pensar de que regresara me pone del asco. ¿Vienen? – invito a Sasori y a Deidara.

. – Yo voy – se animo el rubio – No quiero que me vea con el "mal del ojo" por haberme burlado de ella.

. – Yo también. Mejor dejemos que se desquite con su prometido – se burlo Sasori del azabache ganándose una mirada irritada por parte de este.

. – Ven, Hinata. Apuesto a que Gaara se muero por bailar contigo – comento Izana mientras me levantaba de muy mala gana. No quería bailar, pero aun así me arrastraron hacia el piso de abajo.

Y solo pude ver la intensa mirada de Sasuke al verme bajar por la escalera. Me dolía dejarlo allí solo y por eso me anime a sonreírle mientras extendía una mano como invitación a que nos siguieran.

Realmente me escabullí entra la gente para no tener que bailar enfrente de todos. Sería el hazme reír de todos si me vieran bailar como un pato. Yo no tenía elegancia, la perdí trabajando en ANBU. Si entraba a esa pista solo haría el ridículo, por eso opte por irme hacia el balcón que daba al jardín. La vista del lago y sus fuentes llamaron mucha atención y me quede allí observando con maravilla todo ese paisaje. Deje que el viento azotara mi cabello y mi vestido, dándome un poco de escalofríos que realmente ignore pero que si goce.

. – Te dará un resfriado – me exalte ante esa voz. – ¿Puedo unirme?

Asentí automáticamente con solo ver al Uchiha a unos metros de mí. Avanzo a paso lento y se acomodo a un lado de mí. Quise decir algo, abrir conversación, pero no se me ocurrió nada. Nos quedamos en silencio y solo se escuchaba la música a espaldas nuestras.

. – ¿Cómo…? – Hablo el Uchiha – ¿Cómo has estado?

Me quede en shock ante su pregunta. – Yo… estoy bien. ¿Y tú?

. – Hmp

¡¿Qué respuesta fue esa?!

. – Hinata – voltee ante su llamado – Siento que… siento que debo una disculpa.

. – ¡Eh!

. – No debí gritarte de esa forma. Fue muy egoísta de mi parte…

. – ¡No, no sigas! Me lo merecía – le corte. – Tenías razón. Kazuma y yo… – "no nos amamos" – Solo mejor olvídalo. Seamos amigos, ¿sí? – le incite de repente. – Creo que eso es lo que más deseo… ¿tú no?

El silencio que me dio como respuesta me turbio. Inhalo y hablo:

. – Claro que lo deseo… es solo que… no crea que pueda verte como una amiga…

Esa declaración me entristeció y lo refleje en mi rostro tanto que mis manos temblaron de miedo.

. – No puedo verte como una amiga… porque no puedo de dejar de verte como algo más – lo encare al instante. – Yo… aun… te veo como una mujer que amo.

Sentí mis mejillas calientes con solo escuchar eso último, Sasuke aun me amaba. ¡A mí! – Sasuke… – detente Hinata. ¡No te acerque a él! – Lo siento…

No pude evitar alzarme sobre sus labios, quería probarlos de nuevo. Aunque fuera una sola vez más, quería sentir de nuevo sus brazos en mi espalda, sus belfos correspondiéndome. Gustar de nuevo ese sabor que desbordaba pasión y locura. – Hinata… – Escuchando de nuevo mi nombre en tus labios.

Te amo Sasuke, te amo más que nada.

Pero sabía que esto no podía durar. Me separe de él muy a regañadientes. – Este será el último...

. – ¿Qué?

. – Sasuke-kun

La música había parado y delante de nosotros se encontraba la peli rosa con una mirada ausente. Me separe del Uchiha y de inmediato me gane una mirada de rencor por parte de la Haruno quien después cambio una a tristeza al ver a Sasuke. Después salió corriendo.

. – Deberías ir tras ella – le sugerí apenada. – ¿Qué esperas? Ella merece una explicación – se me hizo un nudo en la garganta y entre de nuevo al salón, tragándome mis lagrimas.

La música se había apaciguado y todos regresaban a su mesa para esperar la cena. Por lo tanto se escuchaba más voces en diferentes tonos y lados. Y solo pude enfocarme en unas.

. – ¡Hinata, sube! – distinguí la de Hidan.

Y otra más que llamo mi atención y voltee hacia mi lado derecho. A unos cuantos metros se encontraba Minato junto con Fugaku charlando con Itachi y donde estaba presente Naruto.

. – ¡Oh, enhorabuena! ¡Felicidades por tu graduación, Itachi-san!

. – Muchas Gracias, Minato-sama.

Sus labios se movían y entonces me enfocaron cuando se dieron cuenta de mi presencia. Minato me observo con tristeza y yo solo negué con la cabeza, implorando que no sea lo que yo pienso.

. – Ah, pues como comenzar… Es sobre Hinata…

Volví a negar frenéticamente, atrayendo la atención de Fugaku. – No… No, por favor…

Los labios se movían sin parar y los ojos de Naruto y de Itachi se abrían cada vez más. – ¿Hinata? ¿Estás bien? – volví negar con la cabeza sin despegar mi vista de Minato quien seguía moviendo sus labios y rara vez intervenía Fugaku.

Después la charla termino. Y como lo espere Itachi y Naruto voltearon hacia mí. Y sentí como la presencia de los chicos se acercaban al verme en ese estado. Estaba temblando, mi ojo derecho derramo una lagrima traicionera, en cuanto vi como se acercaban con sus rostros impregnados de dolor.

. – Hinata – llamo suavemente Itachi, pero eso fue solo un disparo que resonó en mi cabeza y salí corriendo. – ¡HINATA, ESPERA!

Corrí lo más fuerte que podía y me permitía este vestido. Sentía mi corazón comprimido, ¿Por qué Minato se los dijo? ¿Por qué? Ya no tenía el valor de verlos a la cara, por haberles mentido de esa manera.

¡HINATA! ¡HINATA!

¡HINATA!

¡HINATA!

Cruce todo ese maldito puente y llegue hacia el recibidor, donde me detuve a respirar aire. Ya que el corazón me dolía demasiado y los espasmo volvieron de repente. Escuche como se acercaban y voltee hacia atrás, venian todos, incluyendo a Ino e Izana.

Me reincorpore como pude pero de nuevo sentí ese infernal dolor y caí de rodillas. – Maldición… – escuche el taconeo del alguien acercarse y voltee hacia arriba donde Sakura me recibió con una cachetada.

Eso fue la gota que derramo el vaso.

. – ¡Todo esto es culpa tuya! – Me bramo con ira y frustración la Haruno mientras obligaba a pararme y encararla – cosa que dolió – y gemí tragándome el dolor. – ¡Sasuke ya me estaba correspondiendo! ¡¿Por qué tuviste que aparecer de nuevo?! ¡Te odio! – me sacudía sin cesar y lloraba a mares.

. – Aléjate – murmure como pude. Esto ardía demasiado, ya no me sentía consiente. – ¡Vete! – mi cuerpo, mi cuerpo ya no me hacía caso.

¡Maldición!

. – ¡Te odio maldita Hyuga!

¡HINATA!

Reaccione con solo oír como alguien se estrellaba con una mesa de vidrios. Mi consiente volvió por un momento y abrí los ojos al ver como había mandado a volara a Sakura tan solo con mi mano derecha. Abrí los ojos al ver cómo salía sangre del cuerpo de la Haruno.

. – ¡Hinata-sama! ¡Sus ojos! – voltee hacia Ino quien estaba junto con los demás y me miraban con sorpresa. Especialmente Sasuke quien de inmediato fue auxiliar a Sakura junto con Sasori.

Esto era como una pesadilla.

Sentí otro espasmo y caí de rodillas – de nuevo estaba perdiendo la conciencia – tenía que hacer algo no puedo controlarme. Si no me controlo… podría matarlos.

. – ¡Ino! ¡Golpéame! – le grite con desesperación. – ¡Es una orden! – Ino se quedo paralizada. – ¡Yami! ¡Recuerda tu misión! ¡Es una orden!

Ino apretó fuertemente los labios y corrió hacia mí con lágrimas en los ojos. – ¡Lo siento mucho, Hinata-sama!

Y golpe llego.

Fin de capitulo

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Hola, lamento mucha la tardanza. Es que ya entre de nuevo a la escuela y tal vez me tarde en subir los capítulos, muchas gracias por ser pacientes como siempre. Y espero que le haya gustado este capítulo, el más largo que he escribido. Si me tarde mucho n.n pero es que ya va empezar lo bueno.

Aquí esta link del vestido de Hinata por si quiere verlo.

*Link del vestido: es/Corte-A-Princesa-Cabestro-Hasta-El-Suelo-Chifon-Vestido-De-Baile-De-Promocion-Con-Bordado-Apertura-Frontal-Plisado-018070355-g70355

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COMENTARIOS

26Kaori-San: Hola, lamento mucho la tardanza. Jejeje me dio mucha risa lo las nalgas de Sasuke XD pues que te digo sobre Hinata, ella solo quiere lo mejor. Solo espero que te guste este capitulo, para que veas que yo tambien estoy encontra de que Hinata lo oculte pero que más ya se me esta llendo al lado oscuro. T.T reza por que regrese. Espero que nos leamos pronto y ten me paciencia que esta niña ya entro a la universidad. Chao.

NelmUnicorn: Hola muchas gracias por comentar, me alegra saber que te gusto el capitulo anterior. Lo se todos en la vida queremos un Sasuke o sino nos conformanos con un Gaara. En fin, espero que el shokeo no te haya vuelto por este capitulo (sino, lo siento mucho) no lo hago a proposito. Espero que este capitulo sea de tu agrado y continues conmigo. :3 Bye

Sexxykittydarxs: Hola, y muchas gracias por tu hermoso comentario. Me alegra saber que al final te haya gustado la trama (que de seguro ni te lo imaginaba) pero solo me base en el principio y ya lo demás si fue un cambio tremendo. En fin, gracias por unirte y espero que este capitulo sea de tu agrado y eso si ¡Arriba el sasuhina! A mi encanta esta pareja y no se porque (es tan Kawaii). XD Espero que nos leamos de nuevo. Saludos.

NN-chan: Hola, gracias por comentar. Pues tu deseo se hizo realidad. Solo espero que te haya gustado mucho. Esta muy largo. Creo que me pase, pero bueno lo hice por si me tardo en actualizar. Solo tenme paciencia :3

PandoNee-chan: Hola, lamento haberte hecho llorar ( toma un pañuelo) vaya con tu imaginación solo espero que no sea así. ( o tal vez) quien sabe. Todo depende del siguiente capitulo. Ja,ja,ja, lo de Sasuke sabia que algunas pensarian eso pero al final no fue lo que ustedes queria, pero no te preocupes ya todo se supo en este cap. Espero que te haya gustado y nos vemos en el proximo capitulo. PD: Neji, que te puedo decir sobre Neji…. ¡Lo amo!

fran.s: Hola. Muchas gracias por hacer le esfuerzo de comentar, lamento mucho lo de tu cel espero que consigas otro para que ya no te aburras. Y te comprendo sobre la tele, solo veo Bob Esponja. Y no te preocupes yo tambien tengo memoria de pez por dormir tanto XD espero que este capitulo sea de tu agrado y espere con panciencia el otro. (Porque ya entre de nuevo a la escuela T.T) Pero que más da tengo que estudiar para tener una mejor vida. Espero que nos leamos pronto. Bye

Raina KIM: Hola y bienvenida. Muchas gracias por comentra y decir que te gusto mi fic. Espero que este capitulo te haya gustado y continues conmigo hasta el final: XD