N/A
Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Princes Of Tennis no me pertenece.
Cap. 17: Clase De Deportes
Todo mundo los miraba y es que era imposible cuando Bunta estaba sentado en el césped con ella entre sus piernas mientras le leía un libro al bebé, era más que ovbio que había insistido en que le leyera al bebé puesto que su libro nuevo decía que era bueno puesto que le ayudaría mucho al feto así que lo había arrastrado en su primer receso hasta los árboles del campus para que leyera, tomo la mano del pelirrojo para que la posara sobre su vientre y este la miro encarnando una ceja, ella solo lo golpeo para que no dijera nada porque descubrio que él siempre arruinaba los momntos y no lo iba a hacer en ese.
- Listo... nos quedan cinco minutos así que seguiremos en la casa - su novio asintió con la cabeza mientras ella se levantaba con cuidado del césped para que este lo hiciera igual, entrelazo su mano con la de él y sonrió como una niña pequeña, lo amaba demasiado, cada día más que antes - ¿Sucede algo? - pregunto este llamando su atención y ella negó mordiendo un poco su labio, Bunta le sonrió mientras la abrazaba con calma, puede que fuera un experto en arruinar momento especiales pero sin duda sabía como crearlos, justo como ese momento mientras daba caricias en su espalda calmandola.
- N-No, no sucede nada - aseguro viendo que él solo se inclinaba para depositar un casto beso en sus labios - Mientes... dime lo que pasa por tu cabeza, dime todo, soy tu pareja así que debo saberlo - aseguro este mientras la tomaba del rostro con suavidad acariciando sus mejillas con el dorso de sus manos, la conocía demasiado bien así que sabía cuando algo le molestaba, no era que en ese momento algo le molestara sino que más bien estaba insegura por algo... los cambios de humor, los antojos, todo eso rondaba por su cabeza en esos momentos, necesitaba hablarlo pero no sabía como comenzar.
- T-Tengo miedo de que dejes de quererme con el paso del embarazo... tendre antojos, me pondre gorda, no toleraras mis cambios de humor - susurro escuchando el timbre, el tiempo pasaba demasiado rápido, él solto una suave risa que la hizo encarnar una ceja, si se estaba burlando de ella iban a tener serios problemas - Jamás me apartare de tu lado, estas embarazada y es normal así que comprendere o tratare de hacerlo... prometo que cada día me enamorare de ti - y con solo esas palabras la hizo sonreir como tonta mientras asentía con un sonrojo monumental en sus mejillas... lo amaba demasiado.
Este beso castamente sus labios para tomarla de la mano y comenzar a andar con ella de prisa hacía su siguiente clase... clase de deportes para su desgracia.
Sonrió mientras veía que su novia estaba viendo que terminaba de vestirse - Tendras problemas por esto - aseguro él de espaldas a ella aunque una sonrisa surcaba sus labios y es que era así porque a Sakuno se le había ocurrido la idea de ver como se cambiaba en los vestidores de hombres, sabía que nada ganaba con decirle que no porque la conocía demasiado bien así que allí estaban, ella sentada mientras sus compañeros de clase intentaban por todos los medios no reirse de él porque acababa de descubrir que eran exhibicionistas por naturaleza, no sentía celos porque sabía que ella solo lo amaba a él.
- Listo, vamos - el uniforme de deportes por decirlo de esa manera solo consistía en un short para ellos y unas sandalias, en cambio para ellas era un top y un short pequeño del mismo color que el de ellos, azul marino, igualmente unas sandalias, Sakuno solo usaba el short y las sandalias pero el pequeño top había sido sustituido por una blusa blanca de tirantes holgada que se ceñía en su busto, por supuesto que no iba a dejar que nadie más la viera como él lo hacía además de que no iba a hacer ejercicios en la piscina porque si, ese día la clase de deportes se impartiría en la piscina para su desgracia.
No tan desgracia en sí pero le molestaba el hecho de que ella estuviera sola cuando solo quería cuidarla porque después de todo era su responsabilidad, tomo la mano de su novia comenzando con su camino hacía la piscina ante las miradas de sus compañeros, le molestaba un poco que la vieran por lo que la detuvo tomandola del mentón y besandola, no, no era un beso suave sino posesivo mientras la sostenía por la cintura y ella se aferraba a su cuello, así a todos les quedaría en claro que ella era su novia, solo de él para que nadie más la viera como no era debido, se separo y le sonrió para seguir con el camino.
Las alumnas reían mientras el profesor intentaba que le prestaran atención, de inmediato se hizo el silencio cuando los vieron llegar, sonrió un poco mientras se encaminaba hacía las gradas para hacer que Sakuno tomara asiento, ella traía un libro en sus manos así que estaría allí durante las siguientes dos horas - ¡Empezaremos con relevos! - el grito del profesor se escucho en todo el recinto pero él solo quería estar con ella por lo que contra toda su voluntad le dio un suave beso en los labios para después besar su frente - Si necesitas algo dilo - la vio asentir y él dio media vuelta para comenzar con los ejercicios.
- ¡Marui! - lo vio correr con prisas hacía su equipo el cual estaba conformado con algunos de sus compañeros y mujeres que lo miraban como si fuera un trozo de carne, y eso que todo el mundo sabía que estaba esperando a su hijo, decidio tomar el libro entre sus manos, se iba a distraer un poco así quiza las dos horas pasarían rápidamente.
Se concentro en las palabras de los libros aunque por los gritos era imposible - ¡Felicidades Bunta-kun! - las mujeres gritaban a todo pulmón por lo que termino levantando la vista para verlo nadando, era un experto, todo el campus lo conocía por su rápidez aunque él no estaba en el equipo de natación, no le gustaba formar parte de equipos, en parte lo entendía pero no demasiado, sin embargo, si él decía que no entonces era su prioridad ayudarlo, este llego a la meta mientras su compañero lo relevaba, lo vio salir de la piscina y sonrió, tenía un novio demasiado guapo si debía ser sincera.
Una sonrisa surco sus labios pero la misma se perdio cuando las chicas comenzaron a abrazarlo riendo como tontas, algo dentro de ella se removio, sabía que debía apartar la mirada pero le era inevitable no ver como él le sonreía a aquellas chicas, con pasos calmados bajo las gradas no sin antes azotar el libro sobre una de las gradas, bajo con prisas cuidando el no chocar con alguien - ¡Cuidado! - giro la cabeza al tiempo que una pelota pasaba cerca de su cuerpo, por centímetros alcanzo a girar el cuerpo en la linde de la piscina pero no lo suficiente como para caer en esta, el agua la estremecio porque estaba fría.
A ella no le gustaba lo frío ultimamente, salio a la superficie escuchando las risas de las chicas y sus compañeros pero le sorprendio ver que él también reía, eso si que le dolio pero no lo demostro, se inclino para salir de la superficie y comenzo a caminar hacía los vestidores, tenía que darse prisa porque podía enfermarse y no deseaba que nadie malo le sucediera a su bebé - ¡Sakuno, espera! - sintio el tirón en su brazo por parte de su novio pero se zafo con lágrimas en los ojos para verlo, estaba temblando y él en vez de hacer algo solamente reía, ella no estaba para eso en esos momentos de su inseguridad.
- ¡N-No me toques! - le grito en respuesta mientras intentaba caminar, sintio de nueva cuenta que este la detenía por el brazo por lo que intento zafarse, no quería que la tocara, no cuando estaba demasiado molesta - ¡Tranquila... Sakuno basta! - le grito, estaban armando un espectáculo pero le daba lo mismo, no entendía porque siempre que estaban bien terminaban peleando de alguna u otra manera, ella no estaba para eso, de verdad no lo estaba, solo quería por un momento paz, solo quería dejar de sentirse insegura y él no ayudaba porque no la comprendía.
- ¡Te calmas! - le grito este para soltarla, giro con lágrimas en los ojos mientras lo miraba con dolor en su mirada - ¡N-No me grites estúpido! - le grito para dar media vuelta y correr de prisa hacía los vestidores, cerro la puerta para cambiarse rápidamente, no podía enfermarse, maldijo por lo bajo a la clase de deportes que se llevo acabo en la piscina, se cambio de prisa tomando su bolso, debía irse a casa para darse una buena ducha si no quería enfermarse y vaya que no quería hacerlo, medio tropezo con los bolsos de las demás pero le dio lo mismo, solo quería irse a casa cuanto antes.
- ¡Sakuno vuelve aquí ahora! ¡Maldita sea Sakuno! ¡No entiendo porque estas así... solo reía con ellas, no puedes ser tan celosa! - la gente los veía y era más que obvio porque ella caminaba de prisa mientras él caminaba detrás con el torso descubierto además el short mojado - ¡Sakuno con un demonio no puedes comportarte como una niña pequeña, que te esperes con un carajo! - no podía más, estaba llorando, sus inseguridades sobre el embarazo en ese momento se presentaron, giro el cuerpo caminando hasta donde él para comenzar a golpearlo en el pecho con fuerza mientras lloraba más fuerte.
- ¡T-Te amo estúpido necio por eso no entiendes que no me gusta que le sonrías a nadie más, por eso no entiendes que no fue solo porque me caí a la piscina! ¡Pienso en el bebé imbécil... tengo miedo y tú no ayudas gritandome todo el tiempo, siempre dices que no me harás daño y terminas haciendolo... tengo miedo y tú... tú solo gritas! ¡Te amo estúpido, ¿qué tan complicado es ver eso?! - le grito mientras lo empujaba para dar media vuelta y comenzando a correr, era injusto como la trataba y tenía que aprenderlo, esta vez no lo iba a perdonar tan simple.
Dio un profundo suspiro al verse enfrente de sus suegros que lo miraban con sonrisas calmadas, Sakuno se había encerrado en su habitación, no quería bajar ni a comer, no quería verlo y se lo había gritado a la cara con "¡No te quiero ver desconsiderado!", la entendía pero no se le hacía justo que lo tratara así porque aunque no lo quisiera admitir era él siempre quien daba su brazo a torcer pero sabía que si había sido su culpa solo que no tenía ni la más mínima idea de como arreglarlo, el asunto se le estaba complicando pero iba a hacer todo lo posible por solucionarlo cuanto antes porque no quería verla mal.
- Solo debes decirle que es tu culpa - aseguro su suegro con una ligera sonrisa, si, sabía que en parte era su culpa pero no lo era del todo porque ella no le decía que le sucedía, le escondía las cosas y eso no estaba para nada bien - ¿Puedo pedirles algo? - pregunto con calma viendo que estos asentían con la cabeza con una ligera sonrisa, era una buena idea intentar que de otra manera la perdonara - ¡Llegué! - su hermano entro a la sala con una sonrisa mientras mandaba mensajes por su celular, no tenía ni idea con quien pero estaba bien mientras sonriera de esa manera, le sonrió en respuesta.
- ¿Te quedarás en casa? - pregunto con una sonrisa viendo que su hermano encarnaba una ceja no entendiendo su pregunta, de hecho no era necesario que lo entendiera - ¿Por? - contesto con otra pregunta y sonrió aún más, era la oportunidad perfecta de hablar de las inseguridades de Sakuno - Quiero que la casa quede sola... completamente sola - aseguro mirando a sus suegros y a su hermano que lo miraron con un poco de miedo, haría unas cuantas llamadas para que todo quedara perfecto - Me das miedo - susurro su hermano y él solo solto una carcajada, haría feliz a Sakuno así que no importaba.
- ¡Por cierto! Oí lo sucedido en la clase de deportes que se llevo acabo en la piscina... saldra en el periódico escolar mañana - gruño ante eso pero no podía hacer nada por lo que solo simplemente se levanto de su asiento tomando su celular en la mano - Los quiero a todos fuera en dos horas... puede que mañana faltemos a clase así que vuelvan en dos días - los tres lo miraron como si se hubiera vuelto loco pero hablaba en serio, demasiado serio, los vio asentir con la cabeza por lo que respiro con calma, iba a arreglar las cosas con Sakuno a toda costa porque no quería que su relación se fuera por la borda.
- Bien entonces de prisa - su suegra los alejo de prisa mientras él marcaba el número... debía darse prisa con su reconciliación cuanto antes.
Toco la puerta esperando a que ella le gritara, la casa estaba desabitada desde hace más de dos horas y todo estaba listo, después pagaría la cuenta aunque había dado un buen adelanto pero lo importante era que se iba a reconcililar con ella, toco de nueva cuenta la puerta para escuchar algunos pasos, se escucho el clik del seguro pero no se abrio así que suspirando abrio la puerta viendo las luces apagadas mirando a Sakuno acostada en la cama de espaldas a él, estaba cubierta con los edredones y entonces se sintio la peor persona del mundo al ver aquella imágen.
- Cariño - la llamo con suavidad viendo que ella solo se removia al escuchar su voz, eso no estaba en sus planes definitivamente, la amaba demasiado como para verla así - Sakuno - tomo asiento en la cama viendo como ella se removía ante aquello por lo que la descubrio viendo que usaba una pijama, tenía los ojos fuertemente cerrados, hinchados, la nariz igual, las mejillas sonrojadas, habría sido una hermosa imágen sino estuvieran ante aquella situación, llevo sus manos a sus costados sintiendo como comenzaba a removerse, eso no iba a hacer para nada sencillo así que tendría que tener mucha paciencia.
Con un movimiento rápido la jalo para que se sentara sobre la cama y paso sus manos por su cintura y otra por su espalda para cargarla, ella negó con la cabeza - P-Por favor... no, por favor B-Bunta... - súplico a media voz y él oficialmente se sintio la peor persona del mundo por hacerle aquello a la persona que amaba, salio de la habitación girando a la derecha y caminando por el pasillo hasta la siguiente habitación, abrio y cerro la puerta después caminando hasta la sala que formaba parte de la más grande de las habitaciones en la mansión, la de huéspedes que igual a la de sus suegros.
La había tomado prestada para aquella ocasión, porque solo quería verla feliz de nueva cuenta, la deposito sobre el piso y la tomo del rostro con una mano para la otra bajarla hasta su cintura apretandola con firmeza pero con suavidad - Lo siento Sakuno... no se como estar contigo sin hacerte daño pero creo que entiendes que ambos nos hemos hecho daño cariño, te amo demasiado y lo único que quiero es estar contigo, quiero que seas feliz a mi lado... perdón - pidio y ella solo se mordio el labio comenzando a llorar con fuerza, odiaba verla de esa manera, odiaba verla llorar con cada fibra de su ser.
- No llores por favor... Saku no llores - le pidio con suavidad viendo que ella solo negaba con la cabeza, quiza ella lo iba a dejar por lo que la tomo de la mano guiandola hacía la ducha abriendo la misma para dejar ver la bañera llena de pétalos de rosas, velas arómaticas estaban alrededor de la misma, todo estaba perfectamente realizado, la volvio a tomar de la mano para guiarla de vuelta a la habitación donde apreto algunos botones en la pantalla que estaba conectada a un proyector, la tomo de la cintura para dejarla de frente al mismo y lo encendio.
Un jadeo ahogado salio de sus labios cuando este proyecto en las paredes un corazón adornado con fotos de los dos mientras arriba de mismo aparecían sus nombres, sonrió como niño pequeño ante aquello, le había costado buscar fotos de los dos en menos de una hora para que quedara correctamente pero ella solo se giro a verlo con una expresión de no saber que decir, le hizo una seña para que guardara silencio y le indico que mirara de nueva cuenta, el corazón había desaparecido y en su lugar se estaba proyectando una grabación de ellos dos... haciendo el amor claro estaba.
- ¿L-Lo grabaste? - pregunto, no era la primera vez que le había hecho el amor en aquel hotel cuando había terminado con Yura sino más adelante, cuando ella ya se encontraba embarazada, ella no se había dado cuenta de que la estaba filmando pero allí estaba aquella prueba, asintió con suavidad mientras la tomaba del mentón perdiendose en sus ojos - Lo siento tanto cariño - aseguro sobre sus labios y ella se mordio el labio derramando más lágrimas, sin embargo, una sincera sonrisa se formo en sus labios, la amaba más que a nada en el mundo así que estaba seguro de que estaban bien ese momento.
- T-Tengo miedo... verte con esas chicas me dolio mucho, te reías con ellas, no fue una simple caída Bunta, pensé que si enfermaba le haría daño al bebé... comenzaste a gritarme, a decirme cosas feas y explote... tengo miedo de que dejes de quererme, de que estes con alguien que no sea yo, siento ser egoísta... lo siento tanto - se disculpo ella mientras se aferraba a su cuello mientras él aferraba su cintura con cariño, paso sus manos por su espalda dandole caricias suaves al igual que a su cabello, no era todo lo que le sucedía pero como mínimo era un avance bueno.
- Tranquila cariño, estamos bien ahora... estoy aquí, te dije que quería saber todo lo que te sucedía así que dímelo, habla conmigo nena y así ambos podremos con esto juntos, felices, seremos una pareja, no te lo guardes, no nos lastimes mi vida, promete que hablaras conmigo siempre - pidio al borde de la desesperación, ella alzo su mirada asintiendo con la cabeza, eso era lo único que deseaba ver, necesitaba con desesperación que ella confiara en él y allí estaba... confiando finalmente en él aunque aún faltaba que lo dijera en voz alta porque no podía esperar demasiado.
- Dilo en voz alta - pidio mientras besaba su mejilla con suavidad, ella suspiro un poco ante la caricia lo que le gusto demasiado en ese momento - L-Lo prometo - aseguro y entonces pudo soltar el aire que estaba reteniendo para besar sus labios con suavidad, se perdio en ellos más feliz que nunca porque simple y sencillamente la amaba demasiado, todo comenzo con la clase de deportes y estaba bien porque vendrian más situaciones que los iban a probar por eso era que tenían que estar preparados para las siguientes peleas porque él sabría que iban a haber muchas más.
Era como había dicho en algún momento, tendrían peleas, las parejas las tenían así que no se salvaban de aquello y estaba bien porque iban a poder con todo... iban a ser felices realmente.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
