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Un nuevo capítulo.
Espero les guste.
Gracias por leer.
Disclaimer:
The Prince Of Tennis no me pertenece.
Cap. 19: Vestidos De Novia & Despedida De Soltero
La luz del sol entro por la ventana provocando que rodara sobre la cama para sentir la fragancia del perfume de Sakuno en sus fosas nasales, la abrazo por la cintura descansando su mentón en su cabello escuchando un suave ronroneo al sentirlo tan pegado a su cuerpo, tenía sueño además y no deseaba despertar para nada, cerro los ojos hasta que escucho el sonido de varios autos entrando en la mansión, sus suegros y su hermano habían regresado así que el plan de seguir durmiendo hasta tarde podía irse a la basura, gruño en desacuerdo porque estaba calientito y realmente no le apetecía para nada levantarse.
- Bebé - la llamo con suavidad para que se levantara escuchando un quejido de reproche por interrumpir su sueño, últimamente dormía demasiado, es decir, le costaba levantarse y siempre que lo hacía estaba más o menos de mal humor - Saku - la volvio a llamar viendola removerse en la cama como un gatito en busca de espacio, aquella imágen le parecio por demás tierna, era sin duda alguien adorable, beso su mejilla levantandose, lo mejor era dejarla dormir un poco, se coloco las pantuflas dispuesto a bajar a la sala, se coloco un suéter puesto que hacía un poco de frío, al menos para él, salio sin hacer ruido.
Descendio por las escaleras con calma encontrandose con sus suegros que al verlo le sonrieron - ¡Oh... le has pedido matrimonio! - el grito de su suegra llamo la atención de los empleados, fue entonces que se dio cuenta de que aún portaba el anillo de compromiso, era de oro con algunas incrustaciones de zafiros mientras que el de Sakuno era de oro blanco con inscrustaciones de diamantes rosas, asintió ante aquello aunque no era una pregunta, su suegra corrio a abrazarlo, estaba visiblemente emocionada, su suegro le sonrió desde lejos y su hermano reía con suavidad puesto que nunca espero verlo comprometido.
- ¿Y cuándo será la boda? - la pregunta del millón de dólares la formulo su hermano, llevo una de sus manos hacía su nuca, no lo había pensado - B-Bueno, no hablamos de ello pero sera cuando ella quiera así que me gustaría mucho que formaran parte de los preparativos porque supongo que sera antes de que su embarazo se note, mi padre esta dispuesto a ayudar - aclaro con una sonrisa escuchando pasos, no fue necesario girar hasta que sintio las manos cálidas de la cobriza enredandose en su cintura, noto que tenía el cubrecamas colocado como si de un velo se tratara, demasiado linda para su propio bien.
- Sera antes de que se note mi embarazo pero ahora solo quiero comer - le indico a este provocando la risa de todos los presentes que asintieron para caminar al comedor, ella no quería separarse por lo que veía así que no le quedo otra opción más que la de seguir caminando así con ella hasta el comedor, tomo asiento y ella tomo asiento en sus piernas aferrandose a su cuello... estaba demasiado cariñora en esos momentos.
- El embarazo empieza a notarse más o menos a los tres meses y medio por lo que tenemos un mes y varios días para planear la boda, no te preocupes nena, te ayudare - sonrió agradecida ante el comentario de su madre, estaba demasiado nerviosa por aquello, no sabía que hacer si debía ser sincera - El miércoles no iremos de viaje durante tres días - le llamo la atención aquello puesto que Bunta no le había comentado nada, era lunes y suponía que tenía que empacar lo que usaría - ¿A dónde la llevaras? - pregunto su padre con una sonrisa, su prometido le sonrió como indicandole que era una sorpresa.
- Sorpresa - le aseguro este con una sonrisa mientras tomaba su mano, al final había terminado en una silla para sí misma - Entonces te la robare hoy para revisar vestidos de boda - señalo su madre con una sonrisa que claramente le dejaba en claro que visitarían miles de tiendas - Y yo te lo robare porque el novio necesita un traje además de que planearemos su despedida de soltero - bein, aquel comentario de su padre no le gusto en lo absoluto, no quería a ninguna mujer cerca de su pelirrojo, porque era solo suyo y de nadie más, ella no iba a tener una despedida de solteras y por eso él tampoco iba a tener una.
- Bunta - lo llamo con suavidad y su novio giro el rostro, lo suficiente como para embarrar su mejilla con un poco del pastel que estaba comiendo - Si tienes una despedida de soltero juro que no me caso contigo - le espeto levantandose de su asiento para salir del comedor, le daba lo mismo si estaba exagerando pero no podía considerar la sola idea de que él estuviera con alguien más, cerro la puerta de su habitación buscando lo que usaría para salir con su madre cuando escucho la puerta abrirse, si le iba a gritar por ser una desconsiderada estaba preparada para abofetearlo porque no quería escucharlo.
- Lo estas haciendo de nuevo, no me estás diciendo todo... ¿qué te sucede? - y suspiro frustrada porque tenía razón, le estaba escondiendo sus inseguridades, giro el rostro y el pelirrojo de inmediato la abrazo permitiendo que derramara algunas lágrimas - No te quiero cerca de otra mujer - le aseguro con un hilo de voz, escucho una suave risa de parte de su prometido quien comenzo a mecerla con suavidad para que se relajara - Ambos tendremos las despedidas de solteros, aquí, con palomitas y películas, ¿te parece? - asintió entusiasmada ante aquello porque era justo lo que quería por muy egoísta que sonara.
- Lo siento - se disculpo y este negó con la cabeza ante aquello, la separo con suavidad para depositar un casto beso en sus labios - No eres egoísta, quiero estar contigo, te amo mucho - aseguro besandola de nueva cuenta y es que Bunta siempre tenía las palabras necesarias en momentos como aquellos y ella realmente amaba eso... lo amaba mucho.
Sakuno había salido con su madre hace unos minutos y justo él estaba abordando el auto para seguir a la camioneta de su suegro que lo llevaría en busca del traje para su boda, su hermano manejaba su moto por lo que lo seguiría, demasiado complicado pero no quería pelear con alguno de los dos, siguio con cuidado a su suegro para no perderlo y revisando de vez en cuando su espejo retrovisor para verificar que su hermano siguiera vivo, antes de darse cuenta aparcaron en un enorme establecimiento, la fachada del mismo era entre tonos dorados y plateados, daba más un toque de misterio que de seriedad.
- Llegamos... aquí compre el traje de mi boda - le recalco su suegro y él solo asintió con la cabeza cuando el sonido de otro auto llamo su atención, giro la cabeza viendo el auto de su padre quien bajo una vez estaciono y le sonrió, quiza su padre no era tan estricto como pensaba - Ahora que estamos todos, vamos - las puertas de cristal se abrieron automáticamente y lo recibio un salón entre colores carmínes y blancos, daba un toque seductor - ¡Oh, cuanto tiempo sin verlos a los dos! - un señor ya mayor de mirada amable se acerco a su padre y suegro quienes lo recibieron con los brazos abiertos, se conocían.
- Desde los días de nuestras bodas - le indico su padre con una ligera sonrisa y el señor asintió igual con una sonrisa - Bien, ¿y quién es el nuevo novio? - pregunto mirando a su hermano y a él, automáticamente lo señalaron a él que hizo una ligera reverencia - Generación en generación, bien, entonces comencemos con la búsqueda de tu traje - el señor lo tomo del brazo guíandolo a otra habitación, se quedo en blanco al ver infinidad de trajes, anaqueles rodeados de los mismos, simplemente maravilloso, se notaba que era la tela más fina y los modelos para cada ocasión, estaba más que maravillado.
Algunos eran colores formales y otros informales con estilo, el que más se notaba era el de un color turquesa, ese color era de mujeres sin ánimos de ofender - Comencemos con... ¡este! - el señor coloco delante de él un traje blanco con un moño de ligeros toques plateados, lo tomo entre sus manos para ser empujado hacía un vestidor, ahí noto que era sin duda alguna de telas caras, salio después de varios minutos llamando la atención de sus acompañantes que negaron con la cabeza, eso era más de mujeres que de hombres pero no pensaba decir nada, confiaba en ellos para ese día tan importante y esperado.
- Entonces con este - el señor lo volvio a empujar para que caminar directo al vestidor, algo le decía que iba a ser un día algo largo.
Las modistas estaban maravilladas con como cada vestido le quedaba a la perfección aunque eran conscientes de que eso dificultaría más que nada el poder elegir el mismo - ¡Te ves divina! - le señalo su madre con una gran sonrisa viendo el vestido strapless con algunos relieves-ondas en la parte inferior del mismo, su cabello estaba suelto con un velo encima, la parte superior del vestido tenía algunas incrustaciones de diamantes dandole un toque opulento, dio algunas vueltas, no le gustaba del todo, lo opulento no era tan su estilo así que negó con la cabeza, la tienda era enorme y exclusiva, ese día no había nadie.
Su madre le había dicho que la había rentado lo que le parecio un tanto exagerado pero era su madre y siempre sería la más interesada en su boda porque así era en cada familia - Otro, entonces - fue llevada de nueva cuenta perdiendose entre los miles de vestidos que lucían maníquis, sin duda alguna el lugar era espacioso, salio después de diez minutos con un vestido que provoco los brillos en los ojos de las modistas, el elegir vestidos de novia sin duda alguna era lindo pero demasiado cansado, no entendía porque las novias buscaban la perfección, si, era el día más esperado de sus vidas pero... ¿tanto así?.
- ¿Estás bien? - pregunto su madre haciendole una señal a las modistas para que se fueran, negó con la cabeza mientras tomaba asiento en uno de los sillones blancos - No se que vestido elegir, es decir, no quiero perfección como las novias de las bodas a las que asisto, tan solo quiero algo... algo para él, solo para él - le explico a su madre con nerviosismo, era complicado hacerlo de hecho, no sabía como expresarse, solo sabía que para ese día simplemente quería estar hermosa para él, para la persona que amaba, para Bunta y nadie más, así de simple y sencillo era el asunto, su madre rió un poco asintiendo.
- Bien, busquemos algo con lo que te sientas cómoda pero con lo que te veas preciosa - asintió mientras su madre tironeaba de su brazo llamando de nuevo a las modistas que solo la miraban como si fuera un ángel, encontraría el vestido de novia que la hiciera sentir cómoda pero bonita para él, solo para él.
La superficie de la cama los recibio a los dos al mismo tiempo e igualmente dieron un suspiro juntos - ¿Cómo te fue con tu traje de novio? - pregunto ella llamando su atención, se veía cansada aunque se empeñara en decir que no pero habían llegado con una enorme caja blanca adornada con un moño plateado así que suponía que habían encontrado su vestido de novia - Fue divertido, es la primera vez que veo a mi padre riendo y relajado así que simplemente por eso valio la pena - aseguro notando que ella giraba su cuerpo para abrazarse a él, parecía un animalito en busca de calor, le encantaba lo tierna que era.
- Tu padre siempre ríe y esta relajado, es solo que como tu siempre estabas en tu mundo no lo notabas - le señalo ella con un deje de molestia, giro para verla y solo la miro arrepentido - No vamos a pelear Sakuno... ¿cómo te fue con el vestido de novio? - y allí estaba, ese brillo travieso en sus ojos, negó con la mano porque no le iba a decir en absoluto - Bien, no me vas a decir nada así que lo mejor es bajar a cenar - se sento sobre la cama dispuesto a levantarse por completo pero ella lo jalo de la mano para que volviera a recostarse en la cama, se abrazo a ella y él tan solo la atrajo a su pecho besando sus cabellos.
- ¿Por qué no me dijiste lo del viaje? Técnicamente cuenta como un secreto, ¿sabes? - le indico ella y tan solo solto una suave risa para acariciar su espalda con suavidad dibujando de vez en cuando figuras imaginarias en la misma - Era una sorpresa pero si tanto te molesta entonces no lo volvere a hacer - ella asintió con una sonrisa para besar su mejilla con ternura, estaba demasiado hermosa como siempre, le encantaba la sensación de tenerla en sus brazos, era como una ligera brisa que le daba paz, realmente la amaba, demasiado para ser sinceros.
No podía dormir, habían cenado y Bunta se encontraba perdido en la cama pero ella no, sentía una ligera opresión en el pecho, como si en cualquier momento algo fuera a suceder, llevaba más de dos horas moviendose en la cama como buscando dormir pero no lo conseguía, al menos no del todo, había comenzado a llover ligeramente pero no demasiado así que no sentía miedo en lo absoluto del clima, giro el cuerpo viendo a su prometido dormir plácidamente, lo amaba demasiado y el hecho de que estuviera embarazada de él solo lograba arrancarle una enorme sonrisa de los labios, lo amaba mucho.
Había estado tentada a pelear con él por el asunto de la despedida de soltero pero después de escuchar de sus labios que no quería una no había evitado sentirse feliz pero después se sintio culpable, sin embargo, con las palabras correctas de él ahora se sentía tranquila, demasiado tranquila aunque aún estaba esa sensación de sentirse vigilada por alguien, se levanto de la cama jalando consigo un pequeño edredón que la mantenía caliente, se coloco las pantuflas y camino hasta la ventana que se abría dando paso al balcón, prendio la luz de este bajandola lo suficiente como para no irrumpir el sueño del pelirrojo.
Observo el inmeso cielo teñido de azul que brillaba por las gotas de lluvia, más allá observo la calle, había una camioneta estacionada del otro lado de la acera, no recordaba que alguno de sus vecinos portara una camioneta pero quiza era que habían cambiado de auto o algo así, se sobresalto un poco cuando de esta bajo alguien que estaba cubierto de un abrigo de lo que parecía ser color blanco, no distinguía demasiado bien, este se encorvo sujetando una sombrilla y giro el cuerpo, parecía que la estaba viendo pero seguro era tan solo su imaginación, si eso precisamente debía ser, no era posible.
Se sobresalto cuando este señalo en su dirección, bien, aquello no le gustaba en lo absoluto, sintio unas manos en su cintura y no logro evitar que un grito saliera de sus labios - ¿Estás bien cariño? - giro de inmediato el cuerpo para abrazar el cuerpo de su prometido quien se notaba preocupado, enterro su rostro en su pecho aspirando aire - U-Una camioneta esta en la acera de enfrente... m-me s-señalo - el nudo en la garganta estaba allí, presente y causandole unas ganas de vomitar, noto el movimiento en su prometido - No hay nadie cariño - le indico él pero negó de inmediato, no lo había soñado.
- A-Allí estaba - la lluvia seguía cayendo, recibio un suave beso en su mejilla para que se calmara un poco - Tranquila, vamos - la tomo de la mano para conducirla por la habitación hasta salir, bajaron por las escaleras y su novio apreto la alarma de seguridad, en menos de un minuto llegaron los hombres de seguridad - Había una camioneta en frente de la acera, quiero que revisen la zona y las cámaras se seguridad - les indico a los hombres que asintieron para salir de allí de inmediato, tomo aire intentando calmarse, su corazón latía demasiado, tenía la sensación extraña de que conocía a esa persona.
- Bunta - lo llamo y este descendio su mirada lo suficiente como para verla, estaba demasiado asustada - ¿Sucede algo? - se mordio el labio al escuchar aquella pregunta, eran imaginaciones suyas, debían serlo, tenían que serlo - B-Bésame - le pidio al borde de la desesperación, su prometido le sonrió para inclinarse y posar con suavidad sus labios sobre los suyos, su tacto era cálido, sereno, siempre la relajaban y en ese momento era cuando más lo necesitaba, su lengua delineo el labio inferior pidiendo acceso a su interior, entreabrio sus labios lo suficiente como para darle paso y se inicio la lucha.
Los sabores mezclados, las ansias de no separarse sino de juntarse más que nunca, sus suaves manos se posaron en su cintura y las de ella en su cuello atrayendolo más hacía su persona, la mezcla de emociones era demasiada, la necesidad de estar así era más allá de su entendimiento... solo con él podía sentirse segura, solo con él podía sentirse de esa manera... estaba segura de que podía estar siempre feliz, por fin serían felices y esperaba de verdad que nada malo les sucediera, no deseaba que nada los separara.
N/A
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
