N/A

Un nuevo capítulo.

Gracias por leer.

Espero les guste.


Disclaimer:

Prince Of Tennis no me pertenece


No Estás Solo

Cap. 21: En Sueños

Todo el hospital estaba bloqueado por policías, vio desaparecer la camilla donde estaba entre una de las tantas puertas que llevaban al quirófano, una enfermera lo detuvo y él se quedo por completo quieto mientras veía que poco a poco el pasillo pasaba a segundo plano, los había encontrado después de lo que para él era claramente una eternidad, una horrible eternidad - ¡Bunta-kun! - ladeo la cabeza para ver a sus suegros corriendo junto con su padre y hermano, intento colocar una sonrisa sincera pero solo logro una mueca llena de dolor pero al mismo tiempo de alivio, alivio porque por fin estaban juntos y así sería siempre.

Su suegra se quedo quieta al ver a los dos pequeños, seguro se estaba preguntando quien era el rubiecito - ¡Ay mi Dios, tenemos dos nietos! - le grito entusiasmada a los demás que se acercaron para verlos, camino hasta uno de los sófas sosteniendo en una de sus piernas al pequeño Kaien quien tenía casi los dos años cumplidos, este jugaba con un osito blanco que al parecer le gustaba un poco pero no mucho, el rubiecito estaba entre su brazo y su pecho puesto que tan solo parecía un recién nacido, aseguraba que no tenía mucho tiempo de haber nacido, su suegra sostuvo entre sus brazos al pequeño pelirrojo.

- ¿Ya le viste los ojos? - negó con la cabeza, la verdad es que tan solo se había fijado un poco, esta giro al pequeño niño en sus brazos y se quedo sorprendido al ver sus ojitos, los demás se acercaron para ver de que hablaba y quedaron un poco consternados, eran diferentes, la iris era diferente por completo - Es precioso - aseguro su suegro acariciando la cabecita del niño que rió un poco, lo bueno era que no estaba llorando por estar rodeado de gente que para él era desconocida, si hubiera sido así no podría soportarlo - ¿A quién tenemos aquí? - pregunto su padre viendo al bebé que comenzo a moverse con lentitud.

Era simplemente perfecto la verdad, comenzo a abrir poco a poco los ojitos, dos pozos azules que reflejaban pureza, la pureza de Sakuno, beso su naricita viendo como una hermosa sonrisa aparecía en los labios de este que dejaba ver sus hermosas facciones - Es idéntica a ella - aseguro su hermano viendo a su sobrino mientras Kaien se quedaba poco a poco dormido ante los arrullos de su abuela quien estaba fascinada con los dos pequeños - ¿Cómo esta Catalina? - pregunto con calma viendo como su padre tan solo le sonreía diciendole que estaba bien, suponía que estaba aún rodeada de un equipo de médicos.

- ¿Lo encontraron? ¿Hay alguna pista? - él mismo quería encontrar al bastardo después de lo sucedido, sinceramente eso era lo que más deseaba, cuando lo encontrara se iba a asegurar de que jamás volviera a ver la luz del sol - La policía aún sigue revisando la casa - asintió poco convencido mientras miraba aquella puerta por donde hace no mucho había entrado la mujer que amaba, con la que tan solo quería contraer matrimonio, ella estaría bien... Sakuno estaría bien, sabía que saldría de ahí bien, había soñado tanto con encontrarlos y ahora los tenía ahí, estaban a su lado por fin.


El cuerpo le dolía a horrores, abrio poco a poco los ojos acostumbrandose a la luz, un quejido salio de sus labios pero no retumbo en sus oídos, miro a todos lados y reconocio de inmediato la habitación de un hospital, estaba en un hospital, tenía una máscara de oxígeno, busco a alguien con la vista y se detuvo en uno de los sófas al ver a la persona que amaba, Bunta estaba ahí, sin embargo, sabía que era un sueño, seguro Ian la había golpeado demasiado o había perdido demasiada sangre como para estar soñandolo, eso debía ser, era un sueño pero no quería despertar de este, no quería que él la dejara sola.

Condujo sus manos hacía los tubos que sentía pero al moverse sintio como si la estuvieran partiendo en dos, le dolía horrible, de pronto todo llego a su mente, no era un sueño bonito, era una completa pesadilla, quería que sus manos dejaran de vagar por su cuerpo, quería que dejara de besarla, de poseerla, no quería para nada que la tocara, quería que aquel sueño terminara - ¿Sakuno? - entorno la vista para ver al pelirrojo que se levanto de golpe del sófa apretando lo que parecía ser un botón rojo, ella quería que la abrazara, que la besara, que le dijera que la amaba, que todo estaba bien, quería ver a sus dos pequeños.

- Cariño, oh cariño, tienes que calmarte - le pidio este sujetando con cuidado sus manos par que dejara de moverse, sus manos estaban cálidas, se quedo quieta al instante, quería preguntarle algo, quería que no dejara de tocarla, si era un sueño tan solo quería que siguiera siendo eso, este dejo una sútil caricia en su mejilla y entonces la puerta se abrio, Ian estaba entrando, no, no, no de nuevo, no más torturas, no más violaciones, quería que se detuviera, de golpe se levanto ignorando el dolor que sentía en los muslos y en el vientre, sus manos viajaron hacía la máscara empujando a Ian que intentaba tocarla de nuevo.

- ¡N-No, no me toques! ¡A-Alejate I-Ian! ¡B-Basta! - los gritos salían como chillidos pero le dio lo mismo en ese momento, tan solo quería que aquellas imágenes se fueran, que dejaran de torturarla de miles de maneras diferentes... entonces todo volvio a la realidad al ver a enfermeras y doctores intentando calmarla mientras Bunta era sacado de la habitación, solo sintio que alguien le inyectaba algo y poco a poco todo se fue volviendo oscuridad... solo quería ver a Marui en sueños de nueva cuenta porque sabía que solo ahí podía verlo.


La puerta finalmente se abrio, el médico estaba delante de él provocando que todo los que estaban en la sala de espera se levantaran de golpe - ¿Cómo esta? - pregunto visiblemente preocupado viendo como este tan solo señalaba a otro hombre que salía de la habitación de Sakuno - La señorita Riuzaky tiene alucionaciones, solo pide o mejor dicho prácticamente suplica que se detenga y nombra a Ian quien supongo fue su captor, las alucionaciones se irán una vez despierte por si sola, le pido que este a su lado - le indico este colocandose correctamente las gafas que usaba para mirarlo con más que seriedad.

Volvio a mirar al médico que dio un suspiro, aún no le daban un diagnóstico sobre su salud, había salido del quirófano hace dos días pero no había despertado hasta hace poco más de dos horas, el llanto del bebé que no tenía ni idea de como se llamaba rompio el silencio, girando se apresuro a tomarlo de los brazos de su suegra, comenzo a arrullarlo aún mirando al médico que le sonrió ligeramente - Tiene heridas en todo el cuerpo que sanaran con la medicación correcta, lo que más me preocupa es un tema serio sobre su aparato reproductivo - se mordio el labio para no maldecir al infeliz que le había hecho tando daño.

- ¿Q-Quedo estéril? - pregunto su suegro, el médico negó de inmediato lo que les dio un poco de alivio a todos excepto a él, es decir, había sufrido violaciones durante quien sabe cuanto tiempo así que quiza no había herida física pero en sus recuerdos estaba ese hecho - Sufrio violaciones, asumo que durante dos meses o un poco más, las heridas internas seran tratadas por los mejores especialistas, tiene arañazos y golpes en la espalda, no dejaran marca pero creí que deberían saber que en algunas arranco un poco de carne - cerro lo ojos intentando por todos los medios que su mente no creara esas imágenes.

- Gracias - agradecio viendo que este miraba la tablilla que tenía en las manos y suspiraba diciendole algo con la mirada, si eran más malas noticias entonces algo iba a pagar su furia - Tenía dos semanas de embarazo pero supongo que la señorita no lo sabía, perdio al bebé una semana después al tener un desgarro y una leve hemorragia interna, removimos el resto del feto solo que hay un problema... me informan que esos restos desaparecieron hace poco más de dos horas - su suegra jadeo de sorpresa, ese infeliz estaba ahí o había estado, el miedo se apodero de su cuerpo por completo, tenía que encontrarlo.

Tenía que encontrarlo para que ella no tuviera miedo - Papá - este asintió de inmediato para alejarse de prisa, el médido se retiro con una reverencia, camino hasta tomar asiento en uno de los sófas con su niño en brazos, necesitaba calmarse, la alarma sonó en todo el hospital y él intento por todos los medios no entrar en pánico, eso no podía estar sucediendoles de nuevo... ese maldito estaba cerca y él no podía defenderlos, no podía para nada.


Abrio poco a poco los ojos y se encontro con las blancas paredes de una habitación de hospital, el sonido de las máquinas se escuchaba en la misma, ladeo la cabeza soltando un quejido que fue opacado por la máscara de oxígeno, vio a Marui delante en uno de los sófas cargando a Dylan mientras Kaien estaba sentado a su lado jugando con una sonaja - Saku - el pelirrojo se levanto sujetando con cuidado a los dos para acercarse, que alguien le dijera que no era un sueño, los tres caminaron con cuidado hasta su cama y se detuvieron a su lado - Hola cariño - saludo con un beso en la frente, una sonrisa le dedico.

Lo amaba demasiado, era demasiado lo que sentía hacía este, intento estirarse pero un quejido salio de sus labios al moverse, la puerta se abrio y miro al médico que le sonreía, la pesadilla de momento no estaba - Hola, te quitare la máscara así que preparate, pueden dolerte un poco las costillas - le indico este y solo movio la cabeza diciendole que no había problema, el médico con cuidado comenzo a mover algunos botones y sus manos finalmente quitaron la máscara, gimio al sentir exactamente como el aire real llenaba sus pulmones, el médico se alejo para hacer una reverencia y se retiro dejandolos solos.

- B-Bunta - susurro con cuidado y este le dedico una hermosa sonrisa que provoco que su corazón se acelero - Aquí estoy cariño, no nos separaremos jamás lo prometo - murmuro para besar sus labios con suavidad, se quejo algo al sentir esa presión en sus labios agrietados, no le gustaba aquello después de lo que había vivido - ¿E-Es un sueño? - le pregunto sintiendo que en cualquier momento iba a ponerse a llorar, solo quería llorar, llorar hasta que no quedara más, llorar para sacar todo lo que había vivido, quería que quedara en el pasado pero sabía que siempre iba a estar ahí, de alguna u otra manera estaría ahí.

Kaien tomo asiento en la cama mientras Marui con una mano la ayudaba a tomar asiento, al estar sentada se dio cuenta de que no le dolían demasiado las heridas, seguro eran los medicamentos - ¿E-En verdad no eres un sueño? - le pregunto mientras este juntaba sus frentes, Dios Santo lo había extrañado demasiado - No cariño, no soy un sueño - aseguro este mientras la besaba con suavidad, solo un casto beso que era un poco de anestesia para todo lo que había sufrido - Es solo que siempre soñe con volver a verte Bunta así que es difícil comprenderlo - arremetio causando una ligera risa en los labios de este.

- Ay cariño, lo vamos a superar lo prometo, siempre estare a tu lado, no puedo decirte que será fácil pero sabes que siempre estare a tu lado, siempre Sakuno - una verdadera sonrisa se instalo en sus labios después de escuchar aquello, era justo lo que necesitaba en esos momentos, un poco de consuelo, sentir el amor que este siempre le tendría - Te amo tanto Bunta - susurro mientras su prometido porque aún lo era la abrazaba transmitiendole la cálidez que necesitaba en esos momentos... por fin estaba en casa.


La vio dormir de nuevo, como siempre lo hacía cuando estaban en casa, Kaien estaba más allá con su abuela durmiendo y él sostenía al pequeño Dyland, si, ya sabía su nombre finalmente - Ire por café, ¿quieres uno? - pregunto su hermano así que asintió con la cabeza viendo como este salía cerrando con cuidado la puerta, se recosto de nueva cuenta cerrando un poco los ojos, había sido una madrugada demasiado agitada para todos - El médico dijo que la dara de alta en dos o tres días - comento su padre así que sonrió asintiendo, sabía que ese día iba a ser el más esperado para sus suegros y sobretodo para él.

- Si, algo me dijo, deseo que sea pronto, necesito tenerla conmigo - se sincero viendo una sonrisa en su padre, le agradaba haberlo conocido más en esos tiempos, sabía que no eran las mejores condiciones pero lo agradecía - Todos la queremos en casa hijo - arremetio su padre con una ligera sonrisa así que solo rodo los ojos, era nuevo para él ver esas facetas, no estaba acostumbrado del todo - ¿Encontraron algo del sujeto? ¿Cómo va el asunto del robo? - tenía que saber todo, su padre meneo la cabeza dandole una respuesta negativa, eso no le estaba gustando demasiado, tenía que encontrarlo cuanto antes.

- Nada, algunos policías estan cuidando a la mujer que encontramos primero, esta en cuidados intensivos - solto un leve suspiro, Catalina había sufrido incluso un poco más de tortura que Sakuno, al parecer el diagnóstico del médico era que había sido violada por distantas personas, cuando encontrara al infeliz también se las iba a cobrar por ella - Ire a visitarla después, ella es fuerte así que saldra de esto - aseguro sabiendo que la pelirroja podía ser una niña de cinco años en algunas circunstancias pero que era demasiado consciente de lo que sucedía a su alrededor, iba a salir y él la iba a ayudar en lo necesario.

- Están revisando las cámaras de seguridad pero parece que alguien se encargo de las mismas, los detectives estan intentando encontrar al socio que esta dentro de esto - un resoplido salio de sus labios, desde el inicio de su búsqueda llevaban haciendo eso y no encontraban nada de nada, algo le decía que iba a ser complicado encontrarlos pero estaba seguro de que lo harían, tenían que hacerlo por el bien de su familia... tenían que atraparlos para sentir de nueva cuenta una seguridad y todos lo sabían.


- Mamá no llores, estoy bien - le aseguro a su madre que la miraba con los ojos hinchados, Kaien reía con su padre alivianando un poco el ambiente que había en la habitación, mientras ella tenía en sus brazos al pequeño Dylan que burbujeaba un poco de la leche de fórmula que de momento tenían que darle puesto que no estaba en condiciones de amamantarlo - Lo se hija es solo que... debes comprendernos - aseguro su madre con una tierna sonrisa, asintió mordiendo un poco su labio para no sentir que quería llorar en ese momento, no quería hacerlo, no quería preocuparlos más de lo que ya estaban todos.

- Es un niño muy bonito, tiene tus facciones - comento su padre viendo al rubiectio que reía un poco haciendo más burbujas, agradecía que nadie le preguntara sobre Dylan aunque sabía que era demasiado obvio pero aún así estaba agradecido con ellos - Es idéntico a Saku, sera un niño muy hermoso - aseguro Bunta y tan solo pudo sonreir con un sonrojo en sus mejillas, por razones como esas lo amaba demasiado, porque de alguna u otra manera siempre estaba para salvarla, sabía que para él no había sido fácil perderlos de vista pero sabía que ambos habían sido fuertes porque al final volverían a estar juntos.

- Oh, lo que me recuerda cariño, tu madre ha estado haciendo algunos preparativos para la boda pero al final tú diras cuando quieres que sea la boda, sabes que lo que más deseo es que seas mi esposa pero no quiero presionarte - se mordio el labio arrullando poco a poco al ojiazul que tan solo cerraba sus ojitos, se estaba quedando dormido de nuevo - S-Sabes que toda la vida deseé casarme contigo, es lo que más deseo a parte de tener una familia juntos, sin embargo, dame tiempo... necesito un poco más de tiempo - él asintió sin llevarle la contraria, no la estaba presionando, la estaba apoyando como siempre.

- Se hara lo que quieras Sakuno, lo sabes - sonrió satisfecha con esa respuesta mientras su madre acariciaba su mano intentando de alguna manera darle algún tipo de apoyo que estaba renaciendo poco a poco... volvería a ser la Sakuno de siempre con el tiempo, tenía lo que durante poco más de dos años había soñado, estar rodeada de su familia, de las personas que amaba y finalmente estaban ahí, estaban de nuevo juntos, ya no solo en sueños sino en la realidad de siempre... todo volvía a la normalidad poco a poco.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.