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Title: Shutter

Ship: Adrinette. (Porque soy básica :v)

Genre: AU, Slash, Humor, WAFF y poquito Angust.

Word Count: 50,100

Word Count per Chapter: 3,000

Rating: NC–17

Chapters: 8/8

Beta: Unbetated

Disclaimer: No son míos, si lo fueran seria esclavitud y está mal… o bueno, no podría decirlo en voz alta :v

Music: Hoy no hubo jeje

Los comentarios, estrellitas, y las galletitas, me hacen feliz.

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—Entonces lo que tratas de decir es, — la voz de Alya resonó. —...que después de declararse, huyó.

La azabache frunció el ceño ante su nada oculta insinuación mientras se sentaba en el sofá con el celular en su oreja.

—Estaba tratando de ser un caballero, Alya. — Respondió.

—Eso es muy dulce de su parte, pero creo que ha olvidado el hecho de que eres su mejor amiga.

—Eso no significa que no puede actuar así cuando está conmigo.

—Cierto, pero algo como eso es irrelevante cuando estás excitado.

—¡ALYA!

—Solo digo la verdad. ¡Ustedes van tan lento, que esto ya cae en lo ridículo! — sentenció indignada. —Tal vez deba hacer lo que Nino dijo y encerrarlos en una habitación de hotel. O mejor aún, contratar a alguien para que los secuestre y los deje en una isla.

—Cree que estamos yendo muy rápido.

—¿Muy rápido para tener sexo? Considerando que los dos ya actúan como pareja casada, no entiendo por qué deberían actuar como si fueran simples novios. — Alya explicó. —Tú lo conoces bien, y él te conoce bien.

—No lo sé, Alya. — Su voz sonó casi resignada. —Yo...él es muy importante para mí. Tanto que estoy lista para seguir su ritmo, aun si toma semanas...meses, o todo un año. Nunca pensé que tendríamos esto, y es algo difícil de creer, a decir verdad.

—Él te ama, amiga. — Le dijo Alya, tratando de darle su apoyo. —Pero si es tan cobarde como para no hacer algo, entonces lo golpearé.

—¡¡Por dos!! — se oyó una voz que Marinette asumió era de Nino.

—Ves, hasta Nino lo dice. — Alya confirmo su sospecha de que estaba en alta voz —No mereces a alguien así. — Confirmo Nino ya escuchándose mejor. Aun cuando la chica y su novio habían sido amigos de Adrien desde antes de ser amigos de Marinette, no dudaban en ponerse del lado de la menor.

Marinette gruñó, lanzándose contra el sofá con un súbito dolor de cabeza.

—No están siendo de ayuda, chicos. — calló cuando escuchó un familiar tintineo en la puerta haciendo que se irguiera rápidamente.

—¿Qué pasa?

—Los llamaré luego, ¿ok? — no le dio tiempo a su amiga de responder o protestar antes de colgar y dejar el celular en la mesa.

Poniéndose de pie, Marinette cuidadosamente fue hacia la puerta principal y se sorprendió cuando encontró a Adrien recargado contra la superficie.

—Gatito, — dijo la azabache casi sin aliento.

El mayor alzó la mirada y caminó hacia Marinette sin apartar los ojos de la chica.

No dijo nada cuando jaló a Marinette más cerca y la besó con gentileza.

Marinette respondió sujetando la cabeza de Adrien y acariciando su rubio cabello.

Cuando se alejaron, Adrien descansó su frente contra la de la menor.

—Te extrañé — Murmuró, inclinándose más cerca.

Marinette sonrió.

—Tonto, —cerró los ojos y envolvió los brazos alrededor del cuello del mayor, instintivamente moviéndose mientras Adrien le hacía retroceder contra la pared.

Adrien la besó, sonriendo feliz.

—No puedo alejar mis manos de ti. — Descansó su mentón sobre la cabeza de Marinette mientras la menor enterraba el rostro en su cuello y suspiraba.

—¿No es esa la razón por la que te fuiste? — Marinette musitó contra la piel de su cuello. Hubo un silencio que siguió a su pregunta y por un momento, la azabache se preguntó si había dicho algo malo. Pero antes de que las palabras dejaran su boca, sintió un par de brazos rodeándola.

—Lo sient-

—Juro por Dios que si te disculpas una vez más, te patearé las joyas.

Riendo, Adrien se alejó un poco y la miró a los ojos, inclinándose para presionar un lento beso contra sus labios. Marinette gimió y deslizó una pierna entre los muslos de Adrien.

Con una gran cantidad de esfuerzo, Adrien trató de no gruñir audiblemente ante la sensación de la pierna de Marinette restregándose íntimamente contra el creciente bulto en sus pantalones.

—Espero que no estés planeando golpearme ahí. — Adrien sentenció con algo de broma en la voz.

Marinette jugueteó con los dedos por el pecho de Adrien, sonriendo.

—Oh no, amor. Estoy tratando de hacer algo más. — Sentenció con voz no más audible que un susurro.

Adrien rió, pero pronto su risa se convirtió en un gruñido cuando la menor empezó a besar su cuello, lamiendo parte de su clavícula.

—Princesa... — sus dedos sujetaron la nuca de la menor, acariciando las suaves hebras.

Marinette alzó la cabeza y lo miró interrogante, esperando a que siguiera.

—¿Hm?

Con un suspiro, Adrien aflojó su abrazo.

—Yo...no sé cómo...bueno... — por la mirada de Marinette, pudo saber que su propio rostro estaba sonrojado. —No sé cómo complacerte.

Confesó rápidamente. Todo esto era nuevo para él con ella y le asustaba que si hacia algo mal, la alejaría de su lado. Todo estaba cayendo en su sitio tan rápido que no tuvo tiempo para prepararse para las consecuencias de los aparentes cambios en su relación.

—Cielos, — golpeándose la frente, Adrien rió sin ánimos. —Esto es tan vergonzoso, lo he hecho miles de veces, pero quiero que sea especi...

—Shh, —Marinette acarició suavemente la espalda del mayor, —No tienes que hacerlo, gatito.

Moviendo la cabeza, Adrien dio lo mejor de sí para lidiar con sus ansias sin ofender a la menor,

—De verdad quiero complacerte, deseo que todo lo que te haga sea satisfactorio para ti, pero eres tan chiquita y delicada y siento que podría lastimarte más que complacerte... — Murmuró, moviendo suavemente sus labios por la delicada mejilla de Marinette.

—No te preocupes, yo también estoy nerviosa...— la menor tembló bajo el roce del mayor. Su mano descendió y sujetó la mano de Adrien, jalándolo consigo mientras iban a la habitación del fotógrafo.

Siguiendo las acciones de la azabache, Adrien se sentó en la cama mientras Marinette se detenía frente a él, ambas manos sostenían los lados de su cabeza. Las suaves caricias de sus dedos masajeando su cabello le ayudaron a relajarse un poco.

Inclinándose, Marinette tomó sus labios, los cuales se separaron incitadoramente antes de unirse en un acalorado beso.

Adrien presionó más profundo y probó a la menor. Todo de ella. Eventualmente, tuvieron que separarse por la falta de aire, pero al mirarla con los parpados entreabiertos, vio a Marinette arrodillándose y lamiendo sus hinchados labios.

La respiración de Adrien se estancó al ver a Marinette entre sus piernas.

—Quiero probarte. — La chica susurró bajando la mano y tocándolo por encima de los pantalones.

Sus dedos se hundieron en la cama cuando la menor trazó el prominente bulto. Ante el sonido de su zipper siendo bajado, Adrien alzó las caderas por instinto, permitiéndole quitarle los pantalones.

Solo con los bóxers puestos, Adrien se dio cuenta de cuánto ansiaba esto. Le habían practicado sexo oral antes, pero tenía curiosidad por cómo lo haría ella. Claro, ser mejores amigos daba una ventaja al saber cómo pensaba el otro. Solo con pensar en eso hizo que el mayor temblara de placer.

Marinette colocó un beso contra la cubierta erección, sin poder creer cuán duro estaba. El descubrimiento hizo que la menor sintiera que los pantalones se le mojaban.

Alzando la mirada, encontró a Adrien observándola con intensidad y con la respiración pesada.

Adrien gruñó suavemente cuando su ropa interior fue jalada lo suficiente para liberar su endurecido miembro.

Solo con ver a la menor mirarlo con ese brillo en sus ojos, sentía que podía correrse.

—Princesa, — sujetó su cabello, inconscientemente acercándola más a su entrepierna.

Encontrando una posición más cómoda, Marinette envolvió su mano alrededor del palpitante miembro, liberándolo de sus confines.

Una rosada lengua lamió la cima y descendió por la vena antes de volver a subir.

Sentía que el sudor se reunía en su frente, mientras sus ojos se cerraban, deleitándose con cada íntimo roce y la innegable calidez. Sus dedos jalaron los cabellos de la menor, haciendo que Marinette gimiera – al parecer le gustaba eso.

Abriendo la boca, Marinette lentamente tomó la longitud de Adrien solo para retroceder y lamer la cima.

Adrien echó hacia atrás la cabeza, su mano sujetó las sábanas como si su vida dependiera de ello. Se sentía tan bien.

Empezando con ritmo lento, Marinette subió y bajó la cabeza, succionando y acariciando la base con lánguidos movimientos.

Su lengua recorría la hendidura, ayudando a beber el pre-semen que se reunía ahí.

Los rosados labios iban y venían sobre su dureza, y Adrien no pudo evitar gruñir audiblemente. Estaba dividido entre el placer de la boca de la menor y la lengua que seguía acariciando su caliente piel.

Marinette lo soltó en un 'pop' pero siguió acariciando la caliente piel.

Adrien abrió los ojos mirando con intensidad la lasciva expresión en el rostro de Marinette, sus claros ojos, sus labios húmedos y rojos.

Quería besarla si tan solo no estuviera tan excitado y listo para estallar.

El ritmo incrementó con cada momento, y Adrien no pudo evitar empujar las caderas hacia adelante, su mano jaló dolorosamente las hebras obscuras.

Podía sentir que iba a correrse en cualquier momento. Era increíble cómo es que la boca de Marinette lo tomaba casi en toda su totalidad.

Siseó ante la sensación de la garganta de la azabache relajándose y tomándolo más profundo, ronroneando al retroceder.

Con los ojos bien cerrados, Adrien gruñó y alzó las caderas mientras los hilos de semen salían dentro de la boca de Marinette.

Marinette retrocedió con la boca rodeando la cima, su lengua recorría la sensible hendidura mientras bebía ola tras ola de clímax, disfrutándolo hasta el final.

Jadeando, Adrien soltó el cabello de Marinette y se recargó contra la cama. Ese quizá había sido el mejor de los orgasmos que había tenido. Le tomó un momento antes de que su eclipsada mente regresara al presente.

—Gatito...

Fue solo entonces que Adrien notó que Marinette estaba tocándose. Inseguro de lo que la menor estaba tratando de decirle, Adrien se irguió y la miró a los ojos.

—Yo... — Marinette alzó su blusa, revelando su hermoso bralette negro, su mano envolvió su seno izquierdo y con su mano derecha se tocaba por sobre el pantalón, acariciándose con movimientos lentos. —Adrien... — su respiración se hizo irregular, y sus mejillas se sonrojaron. Mientras miraba a Adrien a los ojos, susurró desesperada. —Por favor...

—Ven aquí... — Adrien susurró en voz baja mientras estiraba las manos y jalaba a Marinette sobre su regazo. De alguna forma lograron quitarse la blusa y el brallette y lanzarlos al suelo y pronto, Marinette movió las caderas, restregándose contra el mayor.

Adrien estiró la mano entre ellos y acaricio la parte más intima de Marinette, determinado a hacerla sentir bien.

Marinette jadeó contra el cuello de Adrien, susurrando su nombre entre jadeos y arrancándole deliciosos sonidos.

La joven modelo era como mantequilla en su mano y Adrien podía saber por su expresión que le gustaba lo que estaba haciéndole, sin molestarse en ser más cuidadoso, mordió uno de los pezones ya endurecidos, de la chica.

—Ah, tan cerca... — Marinette jadeó desesperada, antes de morder su labio inferior.

Sin tener otra intención que llevar a Marinette al clímax, Adrien besó a su amante mientras su otra mano se deslizaba hacia atrás y apretaba su trasero.

Marinette fue incapaz de pensar, ni razonar con lógica. Todo lo que pudo hacer fue perderse en la sensación de las fuertes manos acariciando las partes más sensibles de su cuerpo. Los dedos se hundieron en los brazos de Adrien, y Marinette echó hacia atrás la cabeza y gimió en abandono, corriéndose en la mano del mayor.

Acercándola, Adrien le dijo lo mucho que la amaba antes de capturar sus labios en un húmedo beso.

Aunque un poco drenada, Marinette devolvió el beso profundamente, explorando su boca pero sin rastro de querer dominar. No sabían que algo así podía sentirse tan bien.

Cuando se separaron, Adrien descansó su frente contra la de Marinette, ambos respiraban inestablemente, incapaces de abrir del todo sus ojos.

Gentiles dedos acariciaron la mejilla de la azabache mientras Adrien los recostaba en la cama. Acariciando su cabello, Marinette cerró los ojos y se acurrucó contra el cálido cuello, respirando la reconfortante esencia.

Adrien envolvió sus brazos alrededor de ella y pronto, la cómoda calidez les hizo dormir.

—Vamos, no seas pesado. Estaré bien. — Marinette le aseguró mientras jalaba incesantemente el brazo de Adrien, tratando de completar la misión de llevar al terco fotógrafo al estudio.

Había pasado unos meses desde que los dos habían llegado a la conclusión de que seguir como amigos, no era más una opción. Adaptarse no fue tan difícil como pensaron que sería.

Discusiones y malentendidos salían de cuando en cuando, pero ninguno podía estar enojado con el otro por muchos días.

Como se esperaba, sus amigos aceptaron con gusto el tan esperado cambio.

Algunos en el staff estuvieron en shock, otros confundidos – aparentemente, estos últimos ya habían asumido que estaban comprometidos o en algún tipo de relación extraña.

—¿Por qué es que nosotros estamos tomando estas fotos? ¿No podían contratar a otros? — Adrien se quejó, siguiendo a regañadientes a la azabache por el vasto espacio.

—Les gustó lo que hicimos para el cover de su álbum. Creo que Alya acaba de firmar un contrato con su agencia, así que más vale que te comportes.

—¿Qué te hace pensar que no lo haré?

Marinette lo miró con seriedad antes de girar para hablar con los asistentes colocando el set.

Suspirando pesadamente, Adrien pellizcó el puente de su nariz mientras dirigía el set y al francés.

'Mi musa de hoy', pensó sardónicamente.

Luka lucía despampanante con sus prendas oscuras y el maquillaje, mientras Nino supervisaba que no se estropeara nada.

—Parece que alguien despertó con el pie izquierdo~ me pregunto por qué...

La voz pertenecía a Alya, quien le sonrió traviesamente – muy para disgusto de Adrien.

—Esto es tú culpa. — Adrien sentenció.

—No sé de qué hablas. — Respondió, ignorando completamente la mirada enojada del rubio.

—Tengo la sensación de que estás saboteando mi bien planeado photoshoot. — Adrien había tenido sus sospechas desde antes pero nunca había tenido oportunidad de confrontarla.

—¿Oh? ¿Moi?— Alya dijo con tono burlón. —¿Qué te hace pensar que tengo tiempo para sabotearte cuando tengo un negocio llevándose a cabo?

Con incredulidad, el fotógrafo respondió.

—Porque eres rara y te gusta fastidiarme.

Alya asintió solemnemente.

—Cierto, pero tienes que admitir que mi intervención de alguna forma cambió tu vida. — Sonrió ante el sonrojo de Adrien, —Se supone que debes estar feliz porque tienes sexo y trabajo en el mismo rango.

Los verdes ojos se abrieron grandes ante sus palabras, su boca se abrió moviéndose como un pez muriendo, desesperadamente tratando de respirar.

—¿Cuándo te ganaré? — preguntó, de súbito sintiéndose pequeño. —Te odio.

Sonriendo, Alya palmeó su espalda.

—El sentimiento es mutuo, mi amigo. — Después de un momento, compartieron una sonrisa antes de que Alya se excusara y se fuera a buscar a Alix y Kim.

Fue entonces cuando sus ojos regresaron a su modelo y encontró a Marinette hablando con el más alto, sonriendo.

Adrien lució no muy complacido, pero se mantuvo a raya y por fin haciéndole caso al asistente que había estado queriendo su atención desde hacía unos minutos.

Al principio fue algo extraño ya que no habían estado en contacto desde el incidente en la cafetería.

Con la ayuda de Alya y la pequeña charla que habían logrado tener, Marinette por fin se sintió menos sonrojada y capaz de mirar a Luka a los ojos mientras hablaban.

Nino entendió la pista de que ambos necesitaban privacidad, así que salió con la excusa de revisar la ropa para el siguiente concepto.

Con emociones mezcladas, Marinette sonrió un poco y se sintió absolutamente feliz cuando Luka regresó el gesto.

—Te ves feliz. —Mirando al cantante con incertidumbre, Marinette asintió.

—Supongo que lo soy. — Y mucho. Realmente no podía pedir más.

Luka notó cómo es que la chica dirigió inconscientemente sus ojos hacia el otro fotógrafo en la habitación; la persona a quien no le gustaba que otros tocaran sus cosas, en especial su cámara.

Todo el tiempo había tenido razón.

—Ah, qué envidia...— Luka rió, teniendo cuidado de no arruinar el outfit que estaba usando, —Él tiene suerte por tenerte.

Marinette no dijo nada después de esto, dando la impresión de que estaba dibujando la línea de su relación personal con Adrien.

—Cómo es que haces que algo tan natural luzca tan... ¿natural? Como si fuera una segunda esencia. — Frunció el ceño, escéptica. Los brillantes ojos vieron la foto con mucho interés.

—Tomas fotos como si la escena fuera de quien te has enamorado...

Adrien no pudo evitar sonreír con gentileza ante las palabras de la joven modelo, increíble de cuán profundo estaba mirando su trabajo. Definitivamente el que la menor – quien había estado modelando profesionalmente desde adolescente – dijera eso, era algo nuevo.

—Hago mi trabajo para que al mirar atrás después de años, no sienta arrepentimiento de haberlo hecho, y solo sienta amor. El futuro está lleno de incertidumbres después de todo. —

Estiró la mano y presionó el botón para mostrar todas las fotografías de ella que tomó ese día.

—Uno necesita ver el mundo de manera diferente y plasmarlo en imágenes.

—Dices que... — Marinette sentenció sin saber si debería expresar su propia inseguridad o no. —¿Amas a través de tus fotos?

Inclinándose, Adrien ancló sus ojos a los de Marinette, brevemente notando las pequeñas imperfecciones en su blanca piel ahora que el maquillaje se había ido. Aunque de todos modos, seguía siendo hermosa.

—Sí. Tomo fotografías con la misma intensidad en la que amo a alguien. Nunca sabrás si es tu última vez, así que es todo o nada.

Y fue entonces que Marinette deseó ser una fotografía. Para que así, cierto fotógrafo pudiera amarla con todo su corazón.

Adrien estuvo algo asustado cuando una mano se ciñó a su muñeca, alejando su atención de toda la escena. De alguna forma, estuvo aliviado cuando vio a Marinette colocándose a su lado, sonriendo todo el tiempo.

—Gatito... —dijo suavemente.

Alzando las cejas, Adrien colocó su brazo alrededor de la cintura de la menor, acercándola más, depositando un casto beso en sus sensuales labios. Podía saber que tenían muchos ojos mirándolos con intensidad, pero a ninguno de ellos les importaba la súbita atención.

—¿Qué pasa? — no estaba esperando a esta melosa Marinette, pero no se quejaba. Para nada.

Los bonitos ojos azules lo miraron y se anclaron a los del fotógrafo en busca de algún significado escondido.

—Dime que soy la mejor fotografía que has tomado.

Riendo ligeramente mientras besaba brevemente las mejillas de Marinette, Adrien respondió.

—Eres una obra de arte.

Satisfecha con su respuesta, Marinette acarició la mejilla de Adrien, iniciando otro rápido beso,

—De verdad me amas.

—Claro que te amo. — Adrien aseguró, absolutamente encandilado por lo adorable que su novia lucía. —¿Qué hay de ti? — preguntó, alejándose y mirándola con escepticismo.

—También te amo. —Marinette dijo sin duda.

—Dime cuánto me amas. — Pidió.

Con un alce de hombros, Marinette colocó unos mechones de cabello tras la oreja de Adrien.

—Te amo lo suficiente como para soportarte.

—Buena respuesta. — Adrien sonrió y se inclinó para besar los bonitos labios, los cuales ya anticipaban el contacto con tanto fervor.

Adrien levanto su cámara y abrazo a Marinette por la cintura.

—Oye, princesa... — Marinette lo miro curiosa —TE AMO. — Marinette sonrió entre sus brazos y Adrien aprovecho para apretar el obturador...

Si, definitivamente estaban muy, muy enamorados...

THE END.


Gracias a todos por llegar hasta aquí~

Realmente agradezco el apoyo de todas sus formas en las que me la dan, con estrellitas, con comentarios o simplemente leyendo, realmente lo agradezco

Espero lo hayan disfrutado tanto como yo~

Nos leemos pronto con una nueva historia~

Besitos de murciélago para todos~