Sonrisas


Narrador Akaashi

Me aseguré de salir lo más temprano que pude rumbo a la academia. La verdad es que, por lo general, rara vez llegaba tarde pero hoy quería asegurarme de llegar antes que cierta persona.

La razón era bastante simple, considerando que llevábamos poco más de dos días de novios y ya recibía más de veinte llamadas al día y centenares de mensajes de texto, no me extrañaría que al llegar a la escuela haya puesto algún cartel enorme al estilo "Bokuto Kotarou y Akaashi Keiji estarán juntos por siempre" o "Mi amor por Akaashi es eterno", así que prefería evitar futuros problemas llegando más temprano.

Al no ver ningún cartel ni a Bokuto-san haciendo algo propio de él, pude calmarme un poco.

Calma que llegó a su fin al ser recibido con serpentinas y confeti al abrir la puerta del gimnasio.

-¡Felicidades!

-Jajajaja Akaashi hubieras visto tu cara, Komi-yan dime que le sacaste una foto.

-Por supuesto, fue lo primero que hice jajajaja.

Casi todos los del equipo de voleyball de Fukurodani estaban reunidos en el gimnasio. Había comida y globos, y parecían realmente felices celebrando algo.

Habían dicho "felicidades" pero que yo sepa hoy no era mi cumpleaños, ni tampoco había hecho algo que mereciera una celebración. Todos parecían demasiado enfrascados en lo que hacían (Shirofuku arrasaba con toda la comida mientras Suzumeda intentaba frenarla un poco, Washio y Onaga pegaban algunos globos que se habían despegado, en tanto Konoha, Sarukui y Komi se dedicaban a seguir riéndose de las fotos que me habían sacado) aún así tomé el valor de hacer la pregunta que me estaba carcomiendo, aunque tenía un leve presentimiento de la respuesta.

-Esto...¿qué estamos celebrando?

Todos se giraron a mirarme sorprendidos.

-Vamos Akaashi no tienes que hacerte el tonto, ya todos lo sabemos.- Me dijo Konoha mientras pasaba un brazo por mis hombros.

-A decir verdad, ya me estaba impacientando por todo el tiempo que se tomaron pero al final todo salió bien. -Dijo Shirofuku antes de seguir comiendo los pastelitos de búho que había.

(Me hice una nota mental de ir a probarlos tras entender la situación).

-De verdad no entiendo ¿pasó algo?

Al ver que hablaba en serio, Komi me acercó la pantalla de su celular.

-Este mensaje nos llegó a todos ayer.- Todos asintieron con la cabeza en señal de confirmación a lo que dijo.

Tomé el celular y por poco se me cae al suelo tras leer el mensaje.

De: Bokuto berrinches locos

Para: Team Fukurodani

Asunto: ¡La mejor noticia del mundo!

Invito a todos mis queridos búhos del Fukurodani a la celebración más grande de todos los tiempos: ¡La boda del mejor rematador de todo Japón con el setter más hermoso del mundo mundial!

Hablo de mi boda con Akaashi :D

Aún no confirmo el día pero el lugar será definitivamente en un gran parque con muchos búhos volando!

Espero que todos puedan ir •

P.D: No se olviden del regalo de bodas :D

Por supuesto que un pequeño cartel en la entrada de la escuela era poca cosa para Bokuto Kotarou. Él tenía que hacerlo todo en grande.

-A-Akaashi...¿estás bien?- Konoha me hablaba tembloroso.

-Por supuesto ¿por qué lo dices?

-Pues porque tienes un rostro como si fueras a matar a alguien.- Dijo mientras todos se iban alejando paso a paso de mí.

-No, no te preocupes. Sólo lo dejaré tres cuartos muerto.- Dije sonriendo, lo que al parecer los asustó aún más.

El sonido de la puerta al abrirse dirigió nuestra atención ahí.

Bokuto-san había entrado tarareando una canción felizmente mientras sujetaba unos papeles en su mano.

Al vernos su sonrisa se ensanchó aún más.

-¡Oh chicos, conque aquí estaban! Los había estado buscando.

-Bokuto-san ¿qué es eso que está sujetando en su brazo?- Le pregunté, aunque ya me suponía su respuesta.

-¡Oh, Akaashi! ¡Justo a tiempo! Te iba a preguntar cómo lo haríamos con nuestros apellidos tras la boda.- Dijo en tanto se ponía la mano en el mentón en señal pensante, ignorando las señas con la mano que le hacían los del equipo.- Personalmente me gustaría que adoptaras mi apellido, digo "Bokuto Keiji" suena realmente bien, pero por otra parte me sentiré verdaderamente mal al no poder seguir llamándote "Akaashi" y "Akaashi Kotarou" tampoco suena para nada mal. También pensé en crear un nuevo apellido para los dos, algo como "Bokuaka" o algo así, pero ¿qué opinas tú?- Dijo sonriéndome como si nada.

Yo me dediqué a agarrar una de las serpentinas que estaban tiradas y me acerqué a él.

-Que ¿qué opino? ¿Realmente quieres saberlo?- Dije ya sin poder controlar el aura negra que escapaba de mí.

-¡Bokuto huye!- Gritó Konoha mientras los del equipo me sujetaban para evitar que cometiera homicidio tan joven.

-¿Eh?- Bokuto-san aún no se daba por enterado de nada y seguía proponiéndome apellidos, para luego seguir con la lista de nombres para "nuestros pequeños futuros búhos".

Una vez ya más calmado (y tras haber escuchado más de cien nombres) le hablé a mi capitán a modo de hacerlo entender algunas cosas.

-Bokuto-san yo no he considerado casarme contigo, al menos no por ahora.- Claramente el tacto en las palabras nunca fue lo mío, pero al ver el rostro espantado de Bokuto-san pareciera como si le hubiera dicho que el mundo se acababa mañana o algo así.

-¿C-c-cómo que no q-quieres casarte conmigo? ¿Es por lo del apellido? Lo arreglaré, encontraré el apellido ideal.- Dijo mientras se sujetaba de mi uniforme con lágrimas en los ojos.

-No, no es por eso.- Dije tratando de no doblegarme con su rostro de cachorro herido.

-E-e-entonces ¿es por mi cabello? Prometo que lo peinaré de otra forma si quieres.

-No Bokuto-san, su cabello está bien así.

-¿Es mi fama? Siempre supe que me jugaría en contra algún día pero no hice caso.

Mientras Bokuto-san continuaba con su monólogo interno, tanto yo como los del equipo soltamos un suspiro.

-No Bokuto-san, no es por nada de eso. Es sólo que ¿no piensa que aún somos demasiado jóvenes? Tenemos que terminar la escuela y el otro año ya entra a la universidad. T-tal vez por entonces podría conocer a otra persona. - Dije con un tono más triste del que pretendía. A mi tampoco me gustaba esa idea, pero uno de los dos tenía que ser más apegado a la realidad.

De repente Bokuto-san se levantó y me miró seriamente, y para sorpresa mía y de todos, me besó.

Fue un mero roce de labios pero sentía como me transmitía todos sus sentimientos con ese sencillo gesto.

-Akaashi yo ya te lo dije, que te amo a ti y eso no cambiará nunca.

Eran sólo palabras, algo que cualquiera puede decir cuando le dé la gana.

Sin embargo, en mi corazón no era así.

Solo esas palabras, esa sencilla oración, bastaron para hacerme sentir una gran tranquilidad.

-¡Oigan! ¿No han escuchado del dicho "no presumas el pan con los muertos de hambre"?-Konoha recibió un codazo de Shirofuku ante sus palabras.

-¡Oh dios! ¿Esos son pastelitos de búho?- De repente ya había vuelto a ser el Bokuto-san de siempre.

-¡Ah, Bokuto! ¡No te metas de a 3 en la boca!- Casi todos los del equipo habían ido a detener a la aspiradora humana que ya se estaba acabando con casi toda la comida que había.

Una sonrisa nació de la comisura de mis labios.

-Últimamente sonríes mucho, Akaashi. -Dijo Suzumeda mientras me ofrecía uno de los pocos pastelitos que se habían salvado del ataque de Shirofuku y Bokuto-san.

-¿Tú crees?- Dije volteando la vista a Bokuto-san y sonriendo de nuevo- Puede que tengas razón.


Narrador Bokuto

-¿Akaashi?

-¿Sucede algo, Bokuto-san?

-Tú dijiste que a cambio de postergar la boda, hoy tendríamos una cita ¿no es cierto?

-Si, eso dije.- Dijo mientras apoyaba el lápiz a un lado de su cuaderno.

-¡¿Entonces porque estamos en una biblioteca estudiando?!- Dije ya cansado de estar susurrando, mientras me levantaba del asiento ante la mirada de todos los de la biblioteca.

-Bokuto-san, si sigue así lo van a echar del lugar. - Dijo imperturbable como siempre en tanto volvía a centrarse en sus ejercicios de matemáticas.

-¡Pues no me importa que me echen! Mejor, así nos vamos a otro lugar.

-Yo me quedaré aquí.

-¡Akaashiii!- Dije mientras me desparramaba encima de la mesa. Estaba seguro que era verdaderamente capaz de seguir en la biblioteca aún si a mi me expulsaban.

Ya resignado a estar largo rato allí, me dediqué a observarlo.

Sus ojos, su cabello, su boca.

Su forma de sujetar el lápiz, los gestos que hacía cuando le costaba resolver un ejercicio y los que hacía cuando lo resolvía.

Me gusta cada pequeña cosa, cada pequeño gesto.

De repente el lápiz se frenó en su labor y me encontré con sus ojos observándome.

-No era una mentira.- Sus mejillas tomaron una tonalidad rosácea y, en un momento, su cara estaba justo frente a la mía.- Es una cita de estudio.

Dijo finalmente besándome en la mejilla y sonriendo divertido.

Yo me sonrojé completamente y mientras combatía para controlar mis emociones, Akaashi volvió a centrarse en su cuaderno.

"Las bibliotecas no son tan malas, después de todo".

Me dije con una sonrisa de "tonto enamorado" como las llamaría Kuroo.

En ese momento se me ocurrió una idea.

Ya que no puedo hablar alto, idearé otro medio de conversación, además que así haría buen uso de mi cuaderno que no fueran esas asquerosas matemáticas.

Saqué una hoja y la empecé a recortar dándole la forma de un corazón. Akaashi sólo me miraba curioso por el rabillo del ojo.

Una vez escrito el mensaje, le puse mi maravillosa obra sobre su cuaderno desviando la vista y silbando, como si no hubiera sido yo el que lo escribió.

¿Entonces cuál te gustó más: Bokuto Keiji o Akaashi Kotarou? \(^•^)/

Sólo escuché un suspiro por su parte y luego el sonido de una hoja rompiéndose.

Recogí los pedacitos de "mi corazón" de papel con un puchero y las próximas horas me concentré en la labor de juntar los pedazos rotos y armar el mensaje de nuevo ante la mirada cansada de mi novio, el cual, ya después de verme un rato batallando con la cinta adhesiva, terminó por arreglarlo él y, posteriormente, guardarlo en su cuaderno.

Antes que me diera cuenta ya había anochecido y, al final, no hicimos nada propio de una verdadera cita.

Me fui refunfuñando mientras acompañaba a Akaashi a casa. Ni siquiera su mano podía tomar, ya que las llevaba ocupadas con libros y aunque yo me ofrecí a llevárselos, él se negó rotundamente con la excusa de que la última vez que me pasó un libro para que se lo llevara, éste había terminado en una enorme poza completamente ilegible.

¡Que no fue mi culpa! ¡Estaba seguro que el tipo de ese libro me seguía con la mirada!

-Bokuto...no estaría mal...

Mi corazón dio un vuelco al escucharlo sin el sufijo -san. Pero después me di cuenta que no era al cómo llamarme a lo que se refería.

Al mirarlo estaba completamente sonrojado y mirando hacía otro lado.

Se me hizo adorable en un grado inimaginable que no pude aguantar mis ganas de abrazarlo.

-¿B-Bokuto-san?- Él parecía bastante sorprendido ante mi acción pero después se relajó y me dejó seguir abrazándolo.

-Entonces será Bokuto Keiji.- Dije con una gran sonrisa y ya imaginándome mi futuro junto a él.

Podría ser mi imaginación, pero lo sentí reír junto a mi rostro.

-Pero eso será después de que yo termine la universidad.- Dijo con su tono de siempre que me hacía creer que el Akaashi adorable ya se había ido.

-¡Akaaaaashii!- Dije poniendo una cara triste, pero al parecer ya se volvió inmune a ellas porque no cambió de parecer.

Después de despedirlo en la puerta de su casa, me fui silbando a la mía. Cuando entré estaba mi mamá cocinando la cena.

-¡Oh mamá! Llegaste temprano hoy.- Dije corriendo a saludarla.

-Si, por suerte hoy mi turno fue corto.- Dijo sonriéndome. Yo fui directo hasta el calendario de la cocina y taché el día de hoy.- Kotarou ¿qué haces?

-Nada, nada.- Dije sonriendo y subiendo a mi habitación.

"Un día menos para nuestra boda"

Y la idea se me hacía tan increíble que no podía evitar que la sonrisa se quedara por horas en mi rostro.


Hola, hola! El tiempo libre hace sus milagros y heme aquí xD

Espero les haya gustado y sigan leyendo esta historia:D

Saludos ❤