Sensaciones


Narrador Akaashi

Con el pasar de los días, no solo la relación con los de mi clase mejoró significativamente, gracias a que Aoyama se encargó de hablar con todos y pedir disculpas por los problemas causados (aunque también tuvo mucho que ver el que Bokuto-san junto a todos los del equipo se hayan paseado constantemente por mi clase con gafas oscuras y amenazando a todos con "peligrosas" cucharas de plástico), sino que también la herida en mi brazo fue curándose poco a poco hasta que llegó el día en que por fin pude volver a las prácticas del equipo.

Definitivamente había extrañado demasiado la sensación del balón en mis manos de nuevo, el sonido de las zapatillas corriendo por la cancha y, como no, los energéticos gritos de Bokuto-san pidiéndome un pase.

-¡Akaaaaashii, a la izquierda!

Si...definitivamente extrañaba esa sensación.

-¡Bokuto-san!

Claro que, por supuesto, tantas semanas sin poder jugar me pasaron la cuenta y el balón terminó de lleno en la cara de mi capitán, quien terminó cayendo al suelo estrepitosamente.

-Y ahí se fue su última neurona buena.- Dijo Konoha levantando los hombros y moviendo la cabeza.

-Bueno, todos sabíamos que Akaashi terminaría matándolo algún día.- Dijo Komi uniéndose a su gesto.

Yo me dediqué a verlos con regaño y me acerqué a ayudar a mi novio a levantarse.

-Todo me da vueltas, veo muchos Akaashis.- Dijo Bokuto-san sujetándose su mejilla enrojecida.

-Eso no es algo tan alejado de tu realidad, Bokuto.- Dijo Sarukui sonriendo y obteniendo la risa de los demás.

-Lo siento mucho, Bokuto-san. Al parecer necesito practicar más para ponerme al día de nuevo.- Dije avergonzado.

No fui consciente de mis palabras hasta que ya fue muy tarde.

Bokuto-san me miraba con un gran brillo en los ojos y yo sabía perfectamente lo que significaba.

-¡Akaashi, yo te ayudaré a practicar!

Contrario a su expresión de niño emocionado sabía perfectamente que eso significaba "entrenamiento espartano" en todas sus letras.

Di un suspiro resignado a mi destino mientras los demás reían.

Y tal como imaginé, fue casi una semana de entrenamiento extra con Bokuto-san, en donde estoy seguro que vi la luz al final del túnel en reiteradas ocasiones, además de las múltiples inflamaciones en las mejillas de Bokuto-san producto de los miles de intentos de pases fallidos.

-Akaashi ¿estás seguro que no estás liberando tu ira acumulada con la cara de Bokuto ahora que tienes la oportunidad?

-No sé de qué hablas, Konoha-san.- Dije alegremente silbando mientras me cambiaba para el entrenamiento de hoy.

-Akaashi, eres diabólico.

Antes de poder replicarle, mi capitán había llegado enérgicamente a los vestuarios con unos papeles en su mano que, producto de su arrebato de energía, tuve que sujetar para que no terminaran regados por todo el lugar.

-¡Hey, hey, hey! ¡Adivinen quién ya tiene los lugares y los equipos para el campamento de entrenamiento!

-Bokuto-san, no está bien quitarle los papeles al entrenador.

-N-n-no se los quité, fue un...¡préstamo!...si, eso.- Dijo nervioso y mirando hacía los lados.

-¡Ah, Bokuto! ¡Por fin te encontré!- El entrenador llegó transpirando, probablemente, tras haber estado persiguiendo a Bokuto-san.- Bokuto...100 vueltas a la cancha y hoy tendrás prohibido recibir pases de Akaashi.

De nada sirvieron las lamentaciones de Bokuto-san ante el estoico entrenador y, ya resignado, se puso a recorrer su respectivo castigo mientras los demás nos reuníamos a comentar la nueva información.

-Así que en Nekoma ¿eh?. Lo bueno es que no nos queda tan lejos y no tendremos que soportar tanto tiempo los intentos de cantante de Bokuto en el bus.- Dijo Konoha satisfecho.

-Dices eso, pero la última vez yo te escuché claramente tararear las canciones de Dora con él.- Dijo Sarukui sonriendo burlón en tanto Konoha se ponía completamente rojo y lo zamarreaba diciéndole que había prometido no decirlo.

-Pues son casi los mismos equipos del campamento pasado, espera ¿cuál es T-tor-ri-no?- Preguntó Komi esforzándose por entender los kanji mientras los demás se acercaban a leer.

-Creo que es "Karasuno".- Dije, a lo que todos me miraron con cara de entendimiento.

-Kuroooo...meee...dijoooo...queeee... eraaaan...muuuuy...bueeeenooos...yyyy... divertidooooos...- Intentó decir Bokuto-san mientras seguía corriendo por el gimnasio.

Todos nos quedamos callados, probablemente, imaginando la concepción que tiene Kuroo-san de divertido y una serie de imágenes de los desastres provocados por los capitanes de Nekoma y Fukurodani en el campamento del año pasado salieron a la luz nuevamente.

Realmente no me imaginaba las dimensiones de las calamidades de este año si otras personas se les unían.

-Bien, bien, no sacamos nada con conclusiones apresuradas, lo único que tenemos que hacer es ir con todo como todos los años y demostrar por qué somos uno de los mejores equipos de la prefectura de Tokio.- Dijo Yukie juntando las manos y sonriendo.

-¡Heeeey...heeeeey...heeeeey!- La apoyó Bokuto-san, aún corriendo, y todos sonreímos de acuerdo con ellos.

•••••

Tras algunos días de preparación, ya nos estamos dirigiendo al lugar de entrenamiento de este año. Tuve la pequeña esperanza de que fuera un viaje tranquilo pero eso ya excede los límites de la realidad cuando mi compañero de viaje se trata de cierto búho con problemas de hiperactividad.

-No.

-¡Pero Akaashi! ¡Tú lo prometiste! ¡Además así combinaremos!

-Mi respuesta sigue siendo negativa.

Bokuto-san se volteó para darme la espalda en su asiento con un puchero en sus labios.

Suspiré.

-Bokuto-san...

-Lalala no escucho nada.

Otro suspiro.

-Está bien, me pondré las rodilleras largas.- Dije resignado a su petición de la cumplesemana atrasada.

-¡Akaashi, eres el mejor!- Dijo abrazándome efusivamente.

-Pero lo haré cuando lleguemos al campamento.

-¡Eso es trampa! Técnicamente el deseo era por todo el día de hoy.- Dijo enfurruñado.

-¿No crees que es mejor así, Bokuto?- Dijo Konoha asomándose desde los asientos de atrás.- Así tendrás el resto del día para pedirle cualquier deseo que se te ocurra, si sabes a lo que me refiero.- Terminó de decir lo último con un guiño y una sonrisa insinuadora.

Yo me sonrojé levemente y actúe desentendido mientras empezaban a renacer dentro de mí aquellas sensaciones que tuve aquel fin de semana en mi casa.

-Creo que lo entiendo.- Dijo Bokuto-san con una sonrisa dirigiendo su mirada hacía mí.

¿Realmente lo entendía?

Tanto yo como Konoha nos miramos confundidos, sin embargo Bokuto-san ya estaba dirigiendo su atención a otra cosa.

-¡Ah, aquí está!- De repente sacó una pequeña bolsita de género de su bolso y nos la tendió a Konoha y a mí.

-T-tengo miedo de preguntar, pero esto de casualidad es...- Dijo Konoha con, probablemente, la misma sospecha que yo.

-Es chocolate, hasta le di formas de búho.- Dijo con una radiante sonrisa señalando las criaturas en agonía que decían ser búhos de chocolate.- Adelante, tomen uno, no se avergüencen.

No, lo de nosotros no era vergüenza, era terror a la muerte en su estado puro.

-Y-Yukie, mira, Bokuto prepa...digo, Bokuto trajo chocolates.- Dijo Konoha llamando la atención de nuestra manager y la de los demás que se acercaron emocionados, hasta que se dieron cuenta de que habían caído en la trampa de Konoha.

-M-me gustaría probarlos p-pero acabo de terminarme mi caja de pocky, q-que mal.- Dijo Sirofuku tartamudeando.

-S-si, además no quiero dejar a otros sin comer.- Dijo Komi rascándose la nuca nervioso.

-No se preocupen por la cantidad, hice tres bolsas llenas.- Dijo el capitán con una inocente sonrisa que jamás pensarías que sus manos podrían preparar tal arma letal.- En realidad le había preparado las otras dos a mis papás pero hoy se fueron más temprano de lo usual.

"Huyeron"

Fue el probable pensamiento de todos.

-Akaashi deberías probarlos, eres su novio después de todo.- Dijo Konoha sonriendo vilmente.

Todas las miradas se enfocaron en mí, incluyendo la que irradiaba ilusión en el asiento de al lado.

Tragué saliva y empecé a acercar mi mano lentamente a la bolsa.

Una vez en mi mano, me percaté que hasta las piedras eran más blandas que lo que tenía entre mis dedos.

Por poco y había sobrevivido a los intentos de onigiri de la última vez y estaba seguro que no tendría otro golpe de suerte, así que recurrí a un plan b.

-E-eso me recuerda, creo que le escuché decir a Konoha-san que no había alcanzado a desayunar esta mañana.- Y dirigí mi mirada de venganza hacía Konoha, quien ya estaba llevando a cabo una técnica de huída pero fue sujetado por Shirofuku y Komi.

-Akaashi tiene razón, tienes que alimentarte.- Dijo la primera con una sonrisa oscura.

-Bokuto, ven y tráele uno de los chocolates, de seguro le encantarán.- Dijo Komi mientras lo sujetaba por los brazos y Bokuto-san se acercaba chocolate en mano.

-N-n-no por favor, aún tengo mucho que vivir. Quiero graduarme, casarme, tener hijos y una casa en la pradera.- Dijo Konoha tratando de zafarse pero ya nada podía hacer.

Todos cerramos los ojos en honor a su sacrificio y esperamos llegar a Nekoma antes de que haya otro caído.

Por suerte para nuestra integridad física, llegamos antes de lo planeado y pudimos respirar tranquilos.

La mayoría de los equipos ya se encontraban esperándonos en la entrada de la escuela y, por supuesto, el evento principal fue el gran acto de reencuentro entre el dúo de idiotas.

-¡Kuroo!- Dijo Bokuto-san asomándose por bus.

-¡Bokuto!- Dijo Kuroo-san apartando a los demás del camino simulando las películas.

-¡Bro!

-¡Bro!

-¡Súper Kuroo Bros!

-¡Súper Brokuto!

Y ambos se pusieron a dar vueltas abrazados mientras, tanto nosotros como los de Nekoma, los ignorábamos y empezábamos a instalar nuestras cosas.

-¿Siempre hacen eso?- Me preguntó un chico rubio de lentes en la entrada de la escuela. Por la chaqueta de su uniforme supe que pertenecía a Karasuno.

-No, por lo general van variando según la película que hayan visto el día antes.

-Y-ya veo.- Dijo con un gesto como sopesando lo que tendrá que soportar durante el campamento.

-¡Ah, Akaashi! Hace ya mucho que no te veía, veo que ya conociste a megane-kun.- Llegó Kuroo con su característica sonrisa que estaba seguro que liberaba algo que hacía que las ganas de golpearlo aparecieran.

-Es Tsukishima.- Dijo el de Karasuno con rostro apático. Me agrada.

Sentí como alguien pasó a chocar con mi hombro pero lo alcancé a sujetar.

-Ah, lo siento. Oh, Akaashi, eres tú.- Kenma alternaba su mirada entre su consola y yo.

-Ha pasado tiempo.- Dije saludándolo con una leve sonrisa.

-¡Ah! ¿Por qué a él lo saludas así de amable y a mí me miras como si quisieras golpearme?- Me empezó a recriminar Kuroo-san con un dedo acusador.

-Akaashi siempre ha sido muy sincero con sus miradas.- Llegó Bokuto-san apoyando su mano en el hombro del capitán de Nekoma.

-¡¿Insinúas que entonces de verdad quiere golpearme?!

-Kuroo-san, no tiene que preocuparse, yo creo que hay muchas personas en este mundo que quieren golpearlo.- Dijo Tsukishima con una sonrisa inocente que contrastaba con sus oscuras intenciones.

-A veces hay que asumir la realidad Kuro.- Añadió Kenma, enfrascándose de nuevo en su juego.

-M-me siento odiado.- Dijo Kuroo poniendo su mano en su pecho con gesto dramático.- Ah, ahora que lo pienso ¿no les falta gente?- Dijo apuntando tanto al de Karasuno como a mí.

-Si te refieres al dúo raro, ellos llegarán más tarde porque reprobaron sus exámenes.- Dijo el rubio bostezando.

Kenma levantó la mirada unos segundos al escuchar eso y luego prosiguió. En ese instante noté la mirada de Kuroo puesta en él.

Sonreí para mí con una leve idea en la mente.

-En cuanto a nosotros, Konoha se empezó a sentir mal de repente así que sigue en el bus y Yukie se quedó para atenderlo.- Dijo Bokuto-san como quien no se da por enterado del poder de su comida.

Kuroo, probablemente, hizo una conjetura de lo que pasó e intercambiamos miradas de pésame por el alma caída.

-¡Ah! ¡Eso me recuerda!

El repentino grito de Bokuto-san hizo que todos volteáramos a verlo, mientras que él comenzaba a reírse por lo bajo con aires de triunfo.

Entonces levantó la cabeza y me apuntó con su dedo.

-¡Akaashi! ¡Ya sé cuál será el otro deseo!


Hola, hola! Aprovecho que ya es viernes para subir capítulo nuevo ❤️ Espero les haya gustado y sigan leyendo esta historia ❤️

Saluditos y ¡nos vemos en el próximo cap!