Deseos


Narrador Akaashi

-¿Qué?

-Lo que acabo de decir.- Dijo con una sonrisa orgullosa.- Se me ha ocurrido el deseo más espectacular e inigualable de todos.

-Me iré antes del lío.- Dijo Kenma escapando de la escena.

-Te acompaño.- Dijo Tsukishima apoyándolo pero ambos fueron detenidos por Kuroo.

-Vamos, vamos, de seguro será divertido el saber con qué estupidez sale ahora.- Dijo el capitán de Nekoma entre risas.

Él se ríe porque no tiene que convivir con todas y cada una de sus estupideces casi las 24 horas del día.

-¿Y eso sería...?- Dije cauteloso tratando de prever con qué idea saldría.

-Pues verás, Akaashi, estuve pensando...- Bien, empezamos mal.- Y me di cuenta que hay algo que siempre quise que hicieras.

-Kuro no.- Dijo Kenma al ver que el capitán de Nekoma ya se preparaba para decir algo, probablemente, con doble sentido.

-Akaashi.- Y, de repente, Bokuto-san me dirigió una mirada completamente seria y profunda.- Quiero escucharte decir, al menos una vez, "Bokuto-senpai".

Bueno, pudo ser peor.

Pero antes de poder responderle, Kuroo ya había llegado hasta Bokuto-san negando con la cabeza.

-Bro, tienes que aprender que en la vida hay momentos que tienes que aprovecharlos en todo su esplendor.- Dijo Kuroo tomando a Bokuto-san por un hombro y extendiendo su mano al cielo.- Lo que quiero decir, es que si Akaashi te dio la oportunidad de cumplir cualquier deseo que tú quieras, deberías cargarlo en tus brazos, llevártelo a los vestuarios y...

-Kenma.- Fue lo único que dije, a lo que el mencionado asintió.

-Lo sé.- Dijo mientras, aún jugando, agarraba a Kuroo por una de sus orejas y se lo llevaba dentro del gimnasio.

-E-espera, Kenma, q-que mi oreja no es elástica.- Dijo el de Nekoma quejándose pero su armador se mantuvo impasible.

-Tsukishima, eres de primero ¿no es así? Te ayudaré a entender mejor la modalidad del campamento.- Dije tomando mis cosas e invitando al de Karasuno a entrar al gimnasio.

-¿Eh? Claro, pero...- El rubio alternaba su mirada entre Bokuto-san y yo.

-¡Akaashi, pero el deseo!- Bokuto-san se afirmaba de mi chaqueta con su típica cara de cachorro herido.

-No te preocupes, ya se le pasará.- Le respondí a Tsukishima mientras me miraba tratar de avanzar con mi "senpai" pegado a mí.

-D-de acuerdo.- Fue todo lo que dijo antes de empezar a seguirme al comienzo de un campamento que empezaba a competir con el anterior, en términos de nivel de calamidades según el medidor BoKuroo.

•••••

-Creo que de todas las ideas de Bokuto esta es la que más me gusta.- Dijo Kuroo con la mano en su barbilla poniendo especial atención a mis piernas que ahora llevaban las rodilleras largas por pedido de Bokuto-san.

-Konoha-san, has caído bajo como para empezar a contarle los chismes al gato.

-Cuando renaces del infierno ya nada parece tan malo, Akaashi.- Dijo Konoha con un aire de dolor y viendo hacía el horizonte (las galerías en este caso).

-Vamos, Akaashi, no pongas ese rostro amargado.- Dijo Kuroo poniendo sus brazos alrededor de mis hombros.- Estoy seguro que a más del 90% de las personas del gimnasio les gusta como se te ven ese estilo de rodilleras.

-Kuroo-san yo- Pero no me dejó continuar, puesto que ya me estaba arrastrando hacía los otros equipos.

-¡Bien! Y el veredicto de Nekoma es...- Dijo apuntando con los brazos a mis piernas mientras Yaku-san y probablemente el nuevo miembro del que me habló Kuroo (Haiba Lev si no mal recuerdo) nos miraban confundidos.

-Kuroo no puedes andar acosando sexualmente a los miembros de los otros equipos.- Dijo Yaku mirándolo con regaño.

-Pues yo creo que las rodilleras se le ven realmente bien.- Dijo el más alto con una sonrisa inocente que quedó transformada en una de dolor, cortesía de una patada mortal del libero de Nekoma.

-Nos vamos, Lev. Aún tienes que practicar la recepción.- Y se lo llevó arrastrando de la oreja ante los ruegos del otro de que se detuviera. ¿Tal vez sea una costumbre de Nekoma?

-¡Ah! ¡Ahí va otro!- Dijo Kuroo-san arrastrándome hasta sus próximas dos víctimas que resultaron ser del Karasuno.

-Suga, no hagas contacto visual y sigue caminando.- Dijo el capitán de los cuervos tratando de huir junto al platinado mientras el de Nekoma intentaba detenerlo.

Aproveché la oportunidad para liberarme de sus brazos en tanto Kuroo seguía persiguiendo al otro por el gimnasio.

Al parecer, el sonriente vice-capitán del Karasuno también había logrado salvarse de la persecución.

-Hola, no me he presentado formalmente. -Dijo sonriéndome y extendiéndome su mano.- Mi nombre es Sugawara Koushi, un gusto.

-El gusto es mío, yo soy Akaashi Keiji, armador del Fukurodani.- Dije devolviéndole el saludo y sujetando su mano.

De repente sentí una vigorosa mirada proveniente de uno de los miembros de Karasuno que acababan de llegar tras sus exámenes recuperativos.

-No te preocupes, Kageyama es buen chico solo es un tanto...intenso cuando se trata de volleyball.- Me dijo el de cabellos grises con una sonrisa de disculpa.

-Creo que lo entiendo.- Dije al sentir unos rápidos pasos acercándose a mí y, luego, un fuerte abrazo por la espalda.

-¡Akaashi, si te las pusiste!- Me dijo Bokuto-san con una gran sonrisa en tanto saltaba emocionado.- ¡Ahora combinaremos!

El de Karasuno me miraba riendo.

-Pues yo no creo que sólo sea intenso con el volleyball.- Fue lo que dijo.

-¡Kenma atrápalo!- Dijo Kuroo aún intentando atrapar al capitán de Karasuno a lo largo del gimnasio.

-No quiero.- Y el aludido siguió practicando con pereza con el resto del equipo.

-¡Usted puede, Daichi-san!- El pequeño pelirrojo de Karasuno se dedicaba a darle ánimos al de su equipo.

La persecución terminó con Kuroo chocando con una de las redes ante la risa de todos.

Una parte de mí, esa que siempre mantenía oculta desde que comenzó mi segundo año, comenzó a brotar de nuevo.

Esa que recordaba que este sería el último campamento con los de tercero.

El último campamento con las estupideces de Kuroo y Bokuto.

El último junto a Bokuto Kotarou.

-Akaashi ¿qué pasa?- El centro de mis pensamientos me miraba preocupado.

-No es nada, Bokuto-san. Solo pensaba que me gusta venir a los campamentos de entrenamiento.- Dije con una sonrisa melancólica.

Él me quedó mirando unos momentos y sonrió.

-Lo mismo conmigo.


Narrador Bokuto

-¡¿QUÉ?!

-Bokuto-san, no grite.- Me dijo Akaashi haciendo un gesto con los dedos sobre sus labios.

Ambos caminábamos por los pasillos del Nekoma camino al tercer gimnasio para un entrenamiento antes de dormir.

-P-p-pero es que realmente no lo puedo creer.- Dije aún confundido por la revelación de mi novio.

-Es solo una sospecha, tampoco es que sea algo seguro.

-Akaashi, tú tienes razón más del 50% de las veces.- Dije evidenciándole lo obvio.- Entonces ¿a Kuroo le gusta Kenma?

-Es lo más probable.

-Pero yo no veo que se comporten como novios.- Dije tratando de evocar algún momento en que haya sospechado de algo entre los dos.

-Asumo que, probablemente, Kuroo no le ha dicho acerca de sus sentimientos.- Dijo Akaashi poniendo su mano en su barbilla.

-¿Eh? ¿Y por qué?- Dije confundido, después de todo yo, apenas me di cuenta que estaba enamorado de Akaashi, no pude resistir el no decírselo.

No me imagino la cantidad de fuerza de voluntad que debe tener Kuroo para evitar mostrar sus verdaderos sentimientos.

-Yo tampoco lo sé, pero siento que no podemos dejar las cosas así, después de todo, aunque no me guste admitirlo...- Dijo lo último con un susurro.- Él nos ayudó bastante cuando tuvimos problemas, tal vez debamos hacer lo mismo.

-Entiendo.- Dije seriamente de acuerdo con él.

-Pero hay que ser cuidadosos y tratar de no ser muy directos.

-Entiendo.- Asentí de nuevo.

-¿Bokuto-san, realmente lo entiende?

-Por supuesto, Akaashi. ¿Por quién me tomas?- Dije, a lo que él abrió la boca para decir algo pero después se arrepintió.

Antes de darnos cuenta, ya habíamos llegado al gimnasio donde se encontraba Kuroo reteniendo al de lentes de Karasuno para que practique con él.

Yo me acerqué a pasos seguros hasta mi bro y dije lo más cuidadoso e indirecto que se me ocurrió.

-Bro ¿por qué no me dijiste que tú también tenías la enfermedad del armador?

Tanto Akaashi como el rubio me miraban confundidos pero Kuroo sabía perfectamente a qué me refería.

-N-no sé qué quieres decir.- Dijo el de Nekoma evitando mi mirada.

-Me refiero a que te gusta Kenma.

Y escuché la mano de Akaashi golpear su cara en tanto la mandíbula de Kuroo se desencajaba de su posición.

-¿C-cómo?- Y luego volteó su cara dramáticamente hacía Akaashi.- ¡Ah! ¡Búho traidor!

-¡Ah, Kuroo, no lo llames así!- Dije recriminándole sus acciones.

-Entonces ¡maldito búho de piernas sexys!

-¡Eso es traición!- Dije comenzando a perseguirlo por el gimnasio, en tanto Kuroo huía.

Akaashi se quedó viendo la escena junto a Tsukishima que le preguntaba cómo lo hacía para sobrevivir en el día a día.

-¡Kuroo, mientras antes lo admitas menos problemas habrá!- Dije, ya comenzando a recurrir a lanzarle pelotas de volleyball como en las quemadas.

-¡Lo dice el búho que pensaba que se estaba muriendo de una enfermedad terminal!- Me recriminó tomando algunas pelotas para lanzarme también.

-¡Ah! ¡Eso era un secreto!

-¿Siquiera conoces el significado de "secreto"?- Dijo con burla.

-¡Muy bien! ¡Eso es cruzar la línea!- Dije preparándome para lanzar el último balón de mi repertorio.- ¡Toma el súper lanzamiento del búho dragón de acero!

-¡Bien! ¡Pues tú recibirás mi súper tiro del gato volador!- Dijo Kuroo también preparando su último balón.

Y antes que nos diéramos cuenta, los balones ya se dirigían con toda su potencia...hacía los rostros de los dos callados espectadores.

-¡Akaashi!

-¡Tsukki!


¡Nuevo cap! ❤️ Hola, hola :D espero les haya gustado y les agradezco a todos los que se dan el tiempo leer y dejar sus comentarios ❤️ Ellos siempre me motivan a seguir escribiendo ❤️

Saluditos y ¡nos vemos en el próximo cap!