Una vez más
Narrador Kuroo
-¿Hola?- Me frené en medio de la calle haciendo un esfuerzo sobrehumano para poder sostener el teléfono entre mi oído y mi hombro, puesto que llevaba a cierta persona que dormía como tronco, saliva incluida, sobre mi espalda ya que tal como lo había predicho se había dormido en la tienda y no había forma de despertarlo.
-[Ah, Tetsuro, al fin contestas...¿ese ruido son los ronquidos de Bokuto?]- Dijo la voz extrañada de mi novio desde el otro lado de la línea.
-Si, después de todo fue una buena decisión no irme con la ropa puesta- Dije con un suspiro cansino al ver como mi ropa quedaba cubierta de baba.
-[No tendrías en primer lugar, al fin y al cabo, la ceremonia no será hasta mañana]- Me dijo con serenidad.
-Pero yo quería sorprenderte al llegar al apartamento con lo guapo que me veía en el traje que compré- Le repliqué con una mueca enfurruñada que él no podía ver pero que con tanto tiempo juntos nos era posible imaginarnos las caras y gestos del otro al hablar por teléfono.
-[De todas maneras te veré con el en la ceremonia...]
-No es lo mismo- Dije con dramatismo ganándome un suspiro del otro lado.
-[Bien, te llamaba para avisarte que Shoyo me llamó hoy para confirmarme la asistencia de los de Karasuno a la celebración]- Dijo ignorando mi dilema.
-¿De la boda o de la titulación?- Pregunté con una sonrisa ladina tratando de sonar inocente.
-[Tetsurou, ya acordamos que lo veríamos después de que sacaras tu título y yo termine con mis exámenes finales]- Dijo fingiendo exasperación lo que me provocó una pequeña risa que no pude ocultar.
-Si...además que aún nos falta uno de los padrinos de la boda- Dije con una esencia melancólica mientras veía dormir a mi cansado amigo en la espalda.
-[No te preocupes, él es de las personas más responsables que conozco, de seguro estará presente en nuestra boda con un traje impecable típico de él]- Dijo Kenma tras unos segundos de silencio.
-Estás empezando a sonar como Bokuto ¿sabes?- Dije con una sonrisa al escucharlo e imaginarme la cara que tendría al oírlo.
-[Cuando empiece a gritar "Hey, hey, hey" por los pasillos, me comenzaré a preocupar]- Dijo con tranquilidad- [A veces siento lástima por los futuros estudiantes que tendrá cuando se logre titular de pedagogía en educación física]
Me largué a reír solo de imaginarme la situación provocando que trastabillara y por poco me cayera de lleno en el suelo, búho incluido.
-De seguro Akaashi diría algo como: "Bokuto-san lo hará bien, entre niños se entienden" con su típica cara seria- Dije sonriendo.
-[Con las protestas de Bokuto de fondo]- Agregó mi pareja tratando de disimular un tinte divertido en su voz.
-Si...
Ambos nos quedamos en silencio unos momentos como siempre sucedía al volver irremediablemente a los viejos tiempos.
-Dime, Kenma...¿crees en los deseos a las estrellas?- Dije levantando la mirada hacía el cielo y sintiendo como volvía a mi época de preparatoria cuando había ayudado a quien dormía en mi espalda a darse cuenta de sus sentimientos.
-[Las estrellas no pueden cumplir deseos]- Respondió tras unos segundos- [Eres tú el encargado de realizarlos]
Yo me quedé sorprendido asimilando las palabras que acababa de escuchar y después sonreí.
-Ay no, Kenma, creo que me acabo de enamorar de ti de nuevo- Dije fingiendo una exclamación de dolor.
-[Eres un idiota, Tetsurou...s-supongo que si llegas temprano tal vez alcance a verte con tu traje puesto]- Dijo bajando gradualmente el tono de voz.
-¡Es un trato!- Dije con alegría mal disimulada pero ni eso despertó a quién seguía durmiendo plácidamente como si nada.
"...Volleyball ¿quieres que te enseñe?"
"Keiji, yo todo lo hago por tu bien"
"Eres una molestia"
"¡Hey, hey, hey, chico de primero! ¡Dame pases!"
"Definitivamente haré que te conviertas en el armador oficial, es una promesa"
"Si eres tú el que está a mi lado nada de eso importa"
"Te amo y lo seguiré haciendo por siempre"
"¡Nos casaremos en un hermoso parque con muchos búhos volando!"
"Es lo que hace la gente que se quiere, confían uno en el otro y se apoyan entre sí"
"Tendremos una hermosa familia, una donde pasemos muchos momentos divertidos juntos"
"Feliz cumplesemana"
"¡Todo sea por el juguete de búho de Bokuto Junior!"
"Keiji..."
"Quiero terminar contigo"
"Hay cosas de las que es mejor no arrepentirse"
"Keiji, por favor"
"Necesito que me entiendas"
"Te amo"
Yo también.
Y lo haré por siempre...Bokuto-san.
Narrador Bokuto
-¡Akaashi!- Grité sobresaltado y tratando de identificar el lugar en donde estaba siendo demasiado tarde cuando la persona que, al parecer me llevaba en su espalda, tropezó por el susto cayendo ambos en el suelo.
-¿Eh? ¿Eres tú, Kuroo?- Dije reconociendo el cabello de mi amigo que era lo único que no estaba enterrado en la blanca nieve, la cual había aumentado significativamente desde que me había dormido.
-¡Ah, está helado!- Salió rápidamente el pelinegro de la nieve tratando en vano de calentar sus manos- ¿Estás demente, búho idiota? ¡Por poco y me matas!- Dijo dándome un golpe en la cabeza.
-¡Auch! No es mi culpa, solo- Di un grito ahogado al recordar la extraña sensación que me hizo despertar y empecé a buscar mi teléfono por mis bolsillos, sin embargo no obtuve resultados- ¡Ah, maldición! ¡Creo que se me quedó en el hospital!
-¿Hablas de tu celular? Si quieres te paso el mí- Antes de que terminara de hablar, la pantalla de su celular comenzó a brillar como invocada por él mismo.
-K-Kuroo...- Dije con miedo al recordar las tantas películas de terror que habían transcurrido de la misma forma- C-creo que tú deberías contestar- Agregué con una sonrisa inocente.
-¡¿Ah?! ¡No juegues, contesta tú!- Dijo el ex de Nekoma acercándome el celular.
-¡Por supuesto que no! Kuroo compórtate como el adulto que deberías ser y contesta tu celular- Le dije empujando el celular en su dirección.
-¡Si tenemos la misma edad!- Me replicó, a lo que yo puse la boca en una gran "O" dándome cuenta de que tenía razón.
Sin darnos cuenta, terminamos presionando el botón para aceptar el llamado, siendo Kuroo el condenado a contestar.
-¿S-si? Ah, pero si es usted Sra. Bokuto, ¿ah? Si, si, su hijo está conmigo, se lo paso de inmediato- Dijo Kuroo tendiéndome el teléfono.
-¿Mamá?- Pregunté dudoso por si se trataba de un espectro malévolo o algo así.
-Kotarou ¿estás en clases?- Dijo, a lo que pude reconocerla y notar cierto tono de impaciencia en su voz.
-No, hoy no tengo clases hasta la tarde así que acompañé a Kuroo a comprar- Mi gatuno amigo había aprovechado la oportunidad para levantarse y sacudirse la nieve de la ropa.
-¡Tienes que venir de inmediato al hospital!- Dijo de repente haciendo que me sobresalte.
-¿Pasó algo? ¿Akaashi está bien?- Dije sin poder evitar que mi voz sonara desesperada ganándome una mirada preocupada de Kuroo.
-¡Está despierto!- Dijo con alegría.
Yo me quedé en mi posición unos momentos repitiéndome las palabras que me acababa de decir mientras Kuroo que, al parecer, también había escuchado ponía una expresión de gran felicidad e intentaba hacerme reaccionar sacudiéndome por los hombros.
-Está...despierto- Dije saboreando cada palabra en un intento por traerlas a la realidad.
Mi cuerpo reaccionó antes que mi mente y mis piernas empezaron a moverse con gran rapidez hacía aquella habitación que por tanto tiempo fue el recordatorio de que no había podido protegerlo y de que la vida podía arrebatármelo cuando le viniera en gana.
Sus ojos, podría ver de nuevo aquel cálido color pintar mi mundo de nuevo.
Su voz, podría escucharlo pronunciar mi nombre con sus elegantes labios simulando una de las sonrisas con las que tanto había soñado desde que el miedo a perderlo me había atormentado cada noche.
Una vez más...
Dios, Buda, Zeus, quién sea, si me dan la oportunidad de estar a su lado de nuevo, juro que esta vez no me apartaré de él y cumpliré todas las promesas que he hecho alguna vez, así que por favor...
Para cuando llegué al hospital, pasé indiferente a cualquier cosa que no fuera él, simplemente fui directo hasta su habitación para...
-No está- Dije al ver el lugar vacío sintiendo como la pequeña llama de esperanza que había empezado a surgir en mi corazón lo estaba empezando a quemar todo a su alrededor.
-¡Kotarou!- Llegó mi mamá corriendo hasta mí y deteniéndose unos segundos a tomar aire.
-¿P-por qué?- Pude articular con esfuerzo tratando de no exponer todo el dolor que estaba sintiendo en esos momentos.
-No lo sabemos- Dijo mirando a las otras enfermeras que tenían el mismo rostro confundido que ella- Hace poco, cuando despertó, solo lo dejé unos instantes para poder llamarte pero cuando volví ya no se encontraba en la habitación. Preguntamos en las otras secciones, sin embargo, todos están tan atareados de trabajo que nadie vio nada.
Apreté los puños viendo cómo, a pesar de todo, la vida se empeñaba en mantenernos separados.
De repente sentí las manos de mi madre tomar las mías con suavidad mientras me ayudaba a deshacer el puño.
-No te rindas, Kotarou. Tú lo esperaste por cinco años ¿no? Ahora él está despierto y más a tu alcance que lo que pudo estar en todo este tiempo, así que no te detengas aquí y corre tras él...es lo que tu padre también hubiera dicho- Me dijo con ese brillo en los ojos que solo ponía cuando recordaba la muerte de papá hace tres años.
Me quedé mirándola a los ojos unos momentos notando las pequeñas arrugas en su rostro que delataban el paso del tiempo y, por unos segundos, me pareció como otra mano se sujetaba a la mía mientras ponía la misma mirada de ánimo que ella me entregaba.
Yo sujeté fuertemente sus manos de vuelta y, tras soltarlas, me largué a correr en busca de la persona con la que tanto había soñado tener entre mis brazos de nuevo.
En la entrada del hospital choqué con Kuroo que, probablemente, había corrido detrás de mí tras la llamada con la noticia. Bastaron solamente unas cuantas palabras para que entendiera todo lo que estaba pasando y se comprometiera a mandar un correo a todos nuestros conocidos para que ayudaran en la búsqueda.
Por unos segundos antes de que nos marcháramos por caminos separados pensé en el gran amigo que había logrado conseguir y logré formar una de las pocas sonrisas honestas que tanto me había costado hacer durante estos cinco últimos años.
-Gracias Kuroo, por todo- Le dije con toda la sinceridad que tenía mi corazón al ser consciente de todas las cosas que había echo tanto por mí como por Akaashi.
Él me quedó mirando con sorpresa por unos instantes pero después sonrió y me dio una palmada en la espalda que fue mi señal de inicio para emprender la búsqueda de mi búho favorito, al que definitivamente encontraría, aunque la misma vida intente impedírmelo de nuevo.
Hoolaa! ¡Nuevo cap! Espero les haya gustado ❤️.❤️ Creo que había dicho que este sería el último, sin embargo como se me alargó más de lo esperado opté por separar el último cap en dos partes xD así que probablemente la próxima semana suba el último ❤️
Aprovecho de agradecer a Neko_ Chan3490 por darse el tiempo de hacer una hermosa portada para esta historia ❤️
Les envío saludillos buhísticos y ¡nos leemos en el último cap! ❤️
