QUE ONDA A TODOS AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO MAS DE ESTE GRAN FIC. AHORA, CON UNO UN POCO MAS CORTO.
DIGAMOS QUE YA VA A COMENZAR EL SEGUNDO ARCO DE HISTORIA. EN EL QUE AUN CONTEMPLO SU NOMBRE. PERO SI CREO BIEN SERA DE UNOS 5 CAPITULOS PARA PODER ABARCAR BIEN ESTO. Y CREO ESTAR BIEN QUE SERA DESPUES DE ESTE CAPITULO. Y ESTE QUIERO HABLAR AHORA DE LA OTRA FACCION EXISTENTE EN EL NUEVO MUNDO. QUE ES LA ONUHE, COSA QUE AUN NO DETALLARE HASTA EL PROXIMO CAPITULO PERO CON ESTE SE DA UN INICIO. ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO. NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.
-CAPITULO 40: TRADICIONES IRRACIONALES-
-¿Tienes algún plan Samuel?-Todos estaban sentados en un callejón de la biblioteca. En el patio exterior, escuchando todos el caos causado por el miedo y la ignorancia de los estudiantes. Creyentes que Samuel es el villano. Samuel volteo a ver a sus amigas con una consternación; Laina usaba su magia curativa con él, para evitar que recienta los síntomas del Aldebarán del caos, Alina cuidaba de Fluttershy. Usando su magia para reponer su cansancio. Phoenix pulía su espada con un trapo de seda escuchando la risa de Pinkie Pie saliendo de la espada. Sentía cosquillas al tener que sentir como limpiaban "Su cuerpo" Rebeca, Regina, y el resto miraban en silencio a Samuel. Alzo la mirada viendo al cielo anaranjado y gris por el ocaso y el humo de la habitación quemada. Suspiro un poco y tomo las manos de Laina para que dejara de usar su magia en el mirándola a los ojos con una sonrisa, se levantó del suelo limpiándose el polvo del pantalón-Penélope. Digo, Phoenix. ¿Solo la academia sabe de esto?
-Técnicamente si, el presidente hizo este suceso clasificado por lo que solo los más cercanos a la FENU sabrán lo sucedido.
-Ya veo, entonces los estudiantes de esta academia saben únicamente lo sucedido. ¿O me equivoco?
-No, tienes razón. Solo ellos y sus padres están enterados. El resto de la ciudad ignorara el resto. Mientras que el presidente no de una noticia oficial no pasaremos a un estado de anarquía.
-Muy bien-Samuel camino hacia la pared electrificada mirándola con detalle. Paso su mano sintiendo la gran descarga eléctrica en su brazo y eventualmente en su cuerpo.
-¡¿QUE HACES?!-Phoenix se levantó a intentar detener a Samuel pero antes de tocarlo el la detuvo usando su magia. Viendo como se le encrespaba el cabello-¿No…No te duele?
-Algo-Samuel concentro toda su magia en su palma de la mano y destruyo la parte central de la muralla de concreto y acero. Con su ropa quemada por fracciones y labios quemados-Vámonos, que esto debió haber llamado más de la atención. Con cuidado. Que aún sigue electrificada-Samuel cruzo el hoyo con con cautela y cada una de sus amigas cruzaba el agujero de una en una. Evitando tocar el concreto. Laina fue la última en cruzar y justo antes de hacerlo apareció la turba de estudiantes con antorchas y armas tranquilizantes. Todos con un aspecto de furia y desesperación. Con un juicio enceguecido por el miedo. Pero, entre las decenas de estudiantes y escasos maestros. Se apareció una joven, con miedo y tristeza en su mirada. Cargando a una unicornio de color lavanda en sus brazos. Con una mirada perdida, desorientada y carente de conciencia. Laina paso por el agujero y Samuel se pasó pocos minutos mirándola entre la multitud. Era Theresa, Samuel sonrió por pocos segundos inflando el pecho-Chicos, sé que pensaran que fui yo quien robo los elementos de la armonía. Pero no fue así, sí. Los odio a todos y a cada uno de ustedes. SIN EXCEPCION, y si de mí fuera. Ya los hubiera matado, pero. Tengo una promesa que cumplir por lo que hoy no será su día. Si me disculpan tengo que salvarles el culo de la extinción-Samuel dio media vuelta corriendo con ambas manos apuntando a la pared y la dejo caer en escombros electrificados viendo con una sonrisa viendo como le arrojaban basura, dio media vuelta mirando a sus amigas subir la colina hacia el bosque pero mirándolo con esa sonrisa, todas con una preocupación.
-¿A dónde iremos? Ir a la ciudad con tantos estudiantes alocados será un riesgo-Regina lideraba el grupo estando en la parte más alta de la cuesta-Y no quiero ir al bosque. Le hará daño a mi peinado.
-No te preocupes. Por estos rumbos vive una amiga.
-No me digas que ¿Viva por aquí?-Samuel subió la cuesta limpiándose la tierra y arrancándose parte de la piel quemada del brazo. Paso por un lado de todas amigas ignorando su preocupación y más la de Fluttershy-¿Estás seguro que no nos encontraran allí?
-No, ella está muerta para la FENU. Me he encargado de eso, además. Pocos saben que vive.
-¿De quién hablan? Por si se puede saber-Rebecca se emparejo del lado derecho de Phoenix, al igual que Regina del lado izquierdo de Samuel y Abigail igual. Laina, Alina, Clarah y Fluttershy se quedaban detrás mirando a Samuel en silencio y preocupación-¿Es algo que debamos de saber?
-Creo que deben de saber antes de que haga algo torpe-Entraron a la zona boscosa alejándose de la civilización y tecnología mágica. Mirando alrededor del naciente bosque como la tecnología desaparecía y la peste mágica se hacía nula. Y tras su paso su entorno se achicaba más por los arboles hasta el cielo del ocaso desaparecer-Hace unas semanas me hablaron para ir a atender unos asuntos graves, al parecer un chico escapo de Neo Canterlot porque la FENU lo perseguía por tener relaciones sexuales con su espejo. Para no hacer tanto el cuento, me ordenaron que los liquidara.
-¿Quién haría tal cosa? Hacer esas cosas tan horribles con su pony-Regina mostro un gesto de desprecio y aborrecimiento ante tal acto. Abrazándose ella misma tallándose los antebrazos lentamente-Una pony es tu amiga. Y debes de quererla, no dañarla con tales barbaridades mundanas.
-Pues él lo hizo. Me tomaron como su prisionero y vi como cometían esos crueles actos. Me dio asco y me enfermo pero, luego comencé a moverme y me libere. Dialogue con la pony, resulta que ella estaba en contra de eso pero lo hacía porque no quería separarse de su espejo humano y le di la oportunidad de comenzar una vida de nuevo. Sin él, y acepto. Asesine a su espejo y le ayude a formar una nueva vida con otra persona. Claro, sin un espejo ella moriría por lo que tuve que inyectarle una gran cantidad de suero de vinculación de alma para que pueda vivir sin su espejo.
-¿Y cuánto falta?
-Ya llegamos más bien-Samuel se detuvo de golpe al igual que Phoenix, el resto recibió un fuerte golpe en el rostro cayendo al suelo del impacto. Por su golpe ante la nada se crearon ondas de luz en forma de hexágono y lentamente se desapareció la parte frontal del sendero mostrando una puerta de madera de color blanco. Con una fachada de color limón y pocas ventanas y en esas ventanas se veía movimiento-Cierto, se me olvido comentarles que tuve que ocultarla con una conocida para que nadie la encontrara, y por cierto. Es experta en camuflaje óptico-Samuel toco la puerta en varias ocasiones tallándose la nariz mirando la fachada. La casa de dos pisos y varias ventanas. Visible únicamente la parte frontal. El resto se mantenía invisible. Se abrió la puerta mostrando a Lyra. Con un mantel de cocina, en ella escrito "Besa al pony" sonrió abalanzándose hacia Samuel ignorando sus quemaduras.
-Samuel, me da gusto volverte a ver. Ha pasado un gran tiempo desde que nos vimos.
-Hola Lyra, me da gusto verte de nuevo. Parece que te ha ido bien desde la última vez que nos vimos.
-Oh, si supieras todas las cosas que he hecho, aprendí a cocinar, aprendí a tocar otro instrumento aparte de la Lyra y bueno. Hice una nueva amiga. O amigas.
-Lyra, ¿Por qué tardas tanto?-Por la puerta también se asomó otra pony, de pelaje color crema, de ojos color celeste y melena de dos tonalidades rizadas. Una de color rosa y otra de color azul marino. Con una Cutiemark de tres caramelos con envoltura. Sosteniendo un tazón con masa. También tenía un delantal que decía "Besa a ese pony" y su tono de voz era algo grave pero con cierta dulzura-Oh, así que ya paso algo grave. Vamos, pasen. Iré a decirle a Bárbara. Andando Lyra. Que debemos de terminar los dulces.
-Claro Bon Bon-Lyra dio un brinco de Samuel caminando al interior de la casa con una sonrisa-Vamos chicos, pasen. Sera genial que prueben nuestros dulces.
-Andando chicas-Samuel dio el primer paso hacia el interior de la casa, mirando alrededor con familiaridad a excepción de sus amigas. En la parte izquierda estaba la sala de estar con un gran televisor de 60 pulgadas pegado a la pared con un sofá para cuatro personas. Una mesa de madera en el centro con algunos dulces en un refractario. A un lado de esa habitación estaba la cocina. Que abarcaba el ancho de la casa en la parte trasera, en la parte derecha el comedor con una mesa de madera y una decena de sillas y más dulces en el centro. En la parte de frente unas escaleras de caracol de madera conectando a una pasarela del segundo piso dividiéndose en dos partes. Viendo arriba de ellas una puerta y de ella apareció Bárbara. Una chica de unos 28 años de edad. De cabello colorado, de un ojo color verde esmeralda y el otro de color miel. Con un uniforme de dos piezas, falda corta y blusa de mangas largas de rayas blancas, ambos de color azul marino. En su pecho tenía una insignia de dos alas azules con un rayo dorado en medio.
-Samuel, es un placer volverte a ver-Bárbara bajo de las escaleras con algo de prisa y una sonrisa, detrás de ella bajaba Bon Bon con el tazón en sus manos. Se acercó casi corriendo a Samuel tomándolo del rostro con ambas manos y sin dudarlo lo beso en los labios. Todas sus amigas reaccionaron boquiabiertas ante el beso de Bárbara. Samuel lo tomo con calma dejando que ella lo besara a pesar del trato de su lengua en su boca-Parece que las cosas allá abajo se complicaron mucho ¿Verdad?
-Sí y mucho. Robaron los elementos de la armonía y muchos me inculpan de eso y tratan de asesinarnos. Típico de los ignorantes-Samuel volteo a ver a sus amigas boquiabiertas atónitas ante la falta de conocimiento. Samuel chasqueo los dientes sonriendo-Por cierto, ella es Bárbara. Una Aldebarán del Caos. General de la ONUHE.
-Mucho gusto a todas. Me llamo Bárbara, domino la magia luminiscente y tengo 28 años de edad. Soy de Neo Canterlot mucho gusto-Todas no respondieron ante el sorpresivo trato de Bárbara. En especial Laina que tenía un tic en el parpado. Bárbara se sintió rápidamente incomoda ante tal mudo recibimiento-Samuel. ¿Dije algo malo?
-Creo que fue el beso. No saben lo que significa.
-Ya veo-Bárbara golpeo su palma con su puño sonriendo-Antes que nada debo de decirles que no siento ningún tipo de atracción hacia Samuel. En mi familia los besos son señal de buena suerte. Disculpen si lo malinterpretaron mal.
-Ósea, ¿Un beso en los labios? ¿En los labios?-Phoenix se acercó a Bárbara algo nerviosa. E impulsiva. Bárbara se encogió de hombros mirando a Phoenix con ese gesto.
-Sí, es algo que viene por generaciones. Es algo para bendecir a los demás.
-¿Y desde cuando haces eso con Samuel?
-Desde que lo conozco. Cuando lo conocí yo tenía 22 años. Y siempre que podíamos nos besábamos para darnos buena suerte.
-Bárbara, basta-Samuel comenzó a reírse moviendo la cabeza hacia los lados. Mirando a todas sus amigas con esa sorpresa. Tomo del hombro a Penélope y a Bárbara sonriendo-No peleen. Es mejor no crear conflicto con la General de la ONUHE. Quien decide quien vive quien no.
-Cierto, cierto. Cierto, lo olvide. Cierto-Phoenix se sonrojo retrocediendo varios pasos encorvándose y encogiéndose de hombros-Lo siento mucho señor. Señora, no quise faltarle el respeto. Córteme la cabeza si gusta. He ofendido sus tradiciones. Máteme causándome un dolor inimaginable-Bárbara comenzó a reírse viendo la gran y poderosa Phoenix casi hecha un ovillo. Ella miro a Bárbara encorvada esperando su sentencia.
-No te hare nada de eso. Todas esas cosas son mitos que crea la gente para que nadie me venga a molestar. En realidad disfruto la compañía y cuando viene Samuel discutimos mucho sobre lo que hacemos. Bon Bon. ¿Podrías preparar algo de tomar? Que parece que ha pasado algo interesante.
-Claro Bárbara-Bon Bon camino hacia la cocina con calma. Escuchando sus pisadas en el suelo de madera. Bárbara saco un brazalete de su bolsillo y apretó un botón y la puerta se cerró escuchándose el seguro y el sonido agudo de la magia envolviendo nuevamente la casa en ese camuflaje activo-Tomen asiento, que creo que debemos de charlar sobre el fin del mundo.
