QUE ONDA A TODOS, AQUI BRAVETHUNDER REPORTANDOSE CON OTRO CAPITULO DE ESTE GRAN FIC. AHORA CON CIERTA INTERPRETACION DE PENELOPE. NO DIRE MUCHO, PERO SI VEN QUE LAS COSAS VAN RAPIDO. ES POR ALGO QUE TENGO EN MENTE YA QUE ESTE ARCO TENDRA UNA BUENA DURACION Y TENGO PENSADO HACER COSILLAS A LOS PERSONAJES. Y MAS A LOS SECUNDARIOS. ESPERO QUE LES GUSTE ESTE CAPITULO TANTO COMO A MI AL ESCRIBIRLO, NOS VEMOS LA PROXIMA SEMANA.


-CAPITULO 42: LA TEORIA DEL CAOS; EL LADRON DE LOS ELEMENTOS DE LA ARMONIA-

Samuel miraba hacia todas partes del museo. Mirando con curiosidad e intriga, a los guardias del museo. Todos portaban armas de gran calibre, sabia que la noticia del robo de los elementos de la armonía había llegado a todas partes del mundo pero solo a pocas personas. Era normal que aumentaran la seguridad de los lugares importantes. Fluttershy miraba con gran interés los recuadros holográficos y físicos. Con imágenes del pasado, con imágenes de prados llenos de animales y vegetación. Donde antes de la ciudad de Ahcamoth, había un hermoso campo verde lleno de vida. Regina, Rarity, Abigail y Applejack veian imágenes del tipo de vestimenta del pasado. Las primeras dos veian con amor y cautividad mientras que las ultimas dos no comprendían lo que veian y por ende se aburrían. Clarah veía con sorpresa las esculturas de mármol tallada con figuras de personas emblemáticas del pasado, Cherryfeather estaba profundamente dormida sobre su cabeza por el aburrimiento. Laina, Alina, Lotus y Aloe miraban por otro lado con gran sorpresa, mirando también otros recuadros. Pero estos recuadros mostraban combates emblemáticos; La primera guerra mundial, la segunda guerra mundial, la guerra fría, hasta la guerra de los mundos.

Samuel camino entre la sala principal del museo mirando a todas partes, curioso. Interesado, en su mente pasaban recuerdos de su ultima visita hace casi un año; Hay el triple de guardias y todos tienen armas con municion letal. Samuel deseaba fervientemente tener su red de comunicación neuronal, asi podría infiltrarse fácilmente a la red de seguridad del museo y saber el paradero de las replicas de los elementos de la armonía. Pero ahora, debía de pensar en otra cosa ¿Por qué ocultar unas simples replicas? No corren ningun peligro. A no ser, que las hayan robado también. Pero, eso no explicaría el aumento de guardias. No explicaría nada.

-¿Por qué crees que los guardias quitaron los elementos de la armonía?-Penélope apareció por un lado con un paquete de galletas mirando hacia los recuadros, ignorando a las personas en el museo. Samael hizo un puchero mirando los recuadros pensativo-Asi que piensas guardarte toda la información para el ultimo momento ¿No es verdad?

-No es eso, sino que estoy pensando. Quizas no fue buena idea quitarme la red neuronal de mi cabeza.

-¿Acaso te estas arrepintiendo de algo? Nunca crei que lo dirias.

-No me estoy arrepintiendo, solo estoy diciendo lo que estoy pensando. Aunque sigo creyendo que Theresa hara algo. Bueno, hara las cosas mal.

-¿La seguiras juzgando por su forma de ser?-Penélope se puso frente a Samuel bloqueándole la vista parcialmente, el veía como un guardia salía de su ruta caminando hacia un pasillo solitario. El aparto a Penélope tomándola del pecho, ella se ofendio por su silencio caminando detrás de el-Dejame hablar Samuel. No puedes ignorarme, sabes que no te ira nada bien si lo haces-Ambos doblaron en ese pasillo viendo a lo lejos el guardia mirando un recuadro sacando un cigarro de su zapato y comenzó a fumar. Penélope ni se había fijado de ese guardia.

-¿Quieres que no la juzgue? Despues de todo lo que me hizo creer. Ustedes me quisieron mas de lo que me quiso ella. Ser su conejillo de indias-Samuel corrió hacia el guardia sacando una de sus flechas de magia bajo su gabardina y tomo al guardia del cuello tirándole la gorra y el cigarro a medio encender. Sostuvo con su brazo el cuello y con la otra mano se la torció el brazo sobre su hombro encaminándolo hacia un pasillo aledaño desertico. Trato de detener a Samuel pero el con la mirada la detuvo, una mirada llena de odio y maldita. Pasaron por una puerta y Samuel le ordeno con la mirada a Penélope que abriese la puerta y ella lo hizo en silencio temiendo de la mirada de Samuel, el interior era un almacen de productos de limpieza. Samuel sonrio de su buena suerte. Penélope temia por lo que fuese a pasar. Samuel solto al guardia y lo avento al fondo del almacen-Disculpe la presentación algo estrepitosa, déjeme presentarme…

-Eres Samuel Ridley, el monstruo que robo los elementos de la armonía-El guardia escupio al suelo tocándose el cuello jadeando con fuerza. Samuel volteo a ver a Penélope sorprendido, giro la flecha con sus dedos mirando al guardia con lastima.

-¿Ah si? ¿Quién te dijo eso?

-Todos los guardias sabemos que fuiste tu. Usaste tu magia de monstruo para robarlos y condenarnos a la muerte.

-Fijate que ahora que lo dices de esa forma, suena divertido. Deshacerme de toda esa escoria llamada "humanidad" ¿Quiénes se creen que son? No son depredadores, no son presa. Son un virus, sin ustedes humanos, los ponys vivian mejor ¿Cómo se llamaba su reino antes de la explosión? Equestria ¿no? Si, creo que podrían bautizar este lugar como Equestria. Sin esa peste llamada humanos.

-Te crees muy gracioso. Tambien eres un humano, cuando este mundo colapse moriras también con nosotros.

-¿Ah? ¿Ahora soy un humano? Es divertido verte ajustar tus insultos a tu conveniencia. Tu lo has dicho, soy un monstruo. Y por eso, debería dejar que el mundo muera-Samuel guardo la flecha en su gabardina caminando hacia el guardia. Mirándolo con esa sonrisa de menosprecio hacia su inferior-Pero no lo hare, aquí hay seres queridos que me importan mucho. Por eso, me diras donde tienen las replicas de los elementos de la armonía, porque si no las encuentro antes de que termine este dia, la humanidad. Tu humanidad estará a un paso de la extinción.

-Los demás guardias no te dejaran pasar. Te detendrán antes de que hagas algo.

-Por eso mi mandril, tu lo haras. Quiero creer que esta informacion sobre mi circula en muchas partes oficiales de la FENU. Por lo que quiero que me muestres y hagas el trabajo sucio para hacerlo. ¿entendido?-el Guardia trago saliva con dificultad, mirando los ojos purpuras de Samuel, llenas de odio y avaricia. Brillando en un aura violeta con una sonrisa en el rostro.

-Esta bien, pero no creas que esto signifique que apoyo tu causa. No quiero morir.

-Si no sabes lo que hago, es mejor que no digas nada-Samuel dio media vuelta caminando hacia la salida rascándose el pecho, sintiendo el picor de sus pulmones queriendo paralizarse-Digamos, que soy su mesias. Asi que quiero las replicas de los elementos de la armonía, porque aquí hay alguien que me esta inculpando por algo que no he hecho. ¿Qué tienes para ofrecerme?

-Puedo hacer pasar a esa chica como guardia, el dia de hoy esperábamos a una nueva recluta pero debido a este incidente. Escapo de la ciudad.

-Que oportuno. Penélope, vez con el-Samuel saco el espejo de su gabardina dándoselo en la mano. Ella miraba en silencio con diminutas gotas de sudor viéndolo a los ojos-Quiero que saques todo lo necesario, quiero que nadie toque el espejo para nada. Cuidalo con tu vida.

-Entiendo Samuel-Samuel asintió en silencio y salio de la habitación cerrando la puerta escuchando el eco de sus pisadas en la habitación, el guardia se ajusto la cobarta rascándose la barbilla con fuerza.

-Ese chico da miedo. Mucho miedo-El guardia camino hacia la salida abiendola mirándola a los ojos-Andando. Novata.

-Esta bien-Penélope guardo el espejo bajo su falda metiéndoselo bajo sus medias y salio de la habitación con el guardia mirando a todas partes. El guardia suspiro rascándose la nuca y dieron vuelta en una esquina entrando por una puerta de servicio entrando a una sala de concreto, sin mucho color. Una mesa de acero y unos casilleros en la parte lateral. En esa sala había varios guardias comiendo y tomando café, todos voltearon a ver a Penélope con sospecha y algunos con malicia.

-Chicos, ella es Penélope. La nueva guardia.

-¿No había escapado cuando se entero de que los elementos de la armonía habían sido robados?-Un guardia afroamericano miraba con sospecha y algo de intriga a Penélope. Pero no se veía nada de malicia alguna. Parecía un chico de unos 24 años de edad.

-Pues parece que al final volvió. Escuche que ella esta estudiando para ser guardaespaldas y su padre quería que entrara como guardia de seguridad del museo. Yo soy James Desmont. El chico de color es Airah Melendez. El resto, bueno. Con el tiempo los conoceras-El guardia se veía forzado a hablar, Penélope reacciono como una chica común pero en su mentalidad sabia que ese guardia causaría problemas mas adelante.

-Chicos, deberíamos de salir para que Penélope se vista-Airah dejo la taza de café sobre la mesa ajustándose las mangas del uniforme.

-¿Por qué? Todos somos personas normales. No tiene nada de malo ver a una chica cambiarse-Un hombre de mediana edad. Casi calvo y de ojos azules, sostenia su taza de café mirando con morbo a Penélope. Inclinado en su silla de cierta forma buscando ver debajo de su falda.

-Ah si, el es Mitchell. Es un viejo loco. No hagas caso a lo que diga-James dio media vuelta saliendo de la habitación suspirando.

-¿A quien le dices viejo? Solo tengo 36 años-Mitchell se levanto de su silla caminando fuera de la sala, el resto de guardias caminaron mirando a Penélope con interés. Unos por buen interés y otros por otro tipo de deseos. Airah le sonrio a Penélope deteniéndose frente a ella.

-Creo que no te dieron tu carnet. James tiende a olvidar ese tipo de cosas. Toma el mio, te dara acceso a todas las localidades del museo pero ten cuidado porque hay veces en las que no reconoce la tarjeta y te detecta como intruso. Oh, también tu uniforme. Esta en el tercer locker de la izquierda. Nos vemos en un momento-Airah salio de la sala y Penélope se aferro al carnet, mirando la foto y nombre de Airah. Algo no le parecía bien. Cerro la puerta con seguro, miro por todos los rincones de la sala buscando cámaras de seguridad, y por su fortuna, no había nada. Se acerco el locker abriéndolo mirando el uniforme color azul con pantalón negro. Se quito la falda suspirando, había olvidado ponerse la ropa interior de nuevo. Se puso el pantalón y luego la camisa de mangas largas. Se puso los zapatos y se quito las coletas para hacerse solo una que llegaba hasta sus muslos. Mas larga de lo habitual, se preguntaba que hacia Pinkie Pie con las demás. Tomo el espejo y lo guardo en la parte trasera del pantalón y salio de la sala mirando a James recargado en la pared. Mirando hacia el pasillo viendo como los demás guardias se alejaban con calma.

-Espero que lo que haya querido decir tu amigo sea verdad, que van a detener al ladron de los elementos. Porque eso fue lo que quizo decir ¿No?

-Samuel es un buen chico. Solo que cuando ve que las cosas son tensas tiende a perder la nocion de las cosas. Las toma a la ligera.

-¿Vienen por parte de la FENU o independientemente?

-La FENU no esta apoyando en nada a Samuel ni a nadie de nosotras. Venimos por nuestra cuenta.

-Ya veo, si hubieran venido por parte de ellos. Les hubiéramos dejado todo en bandeja de plata. Se nota que tu amigo es muy querido por la compañía.

-Samuel es un buen chico. Ya lo dije, no tiene idea de cuantos crímenes ha tenido que cargar para que todos sigamos vivos.

-Si, lo se. El angel del apocalipsis. Clarah Dreimond, estuve cerca cuando paso ese incidente. Pero ahora lo veo como un enemigo, si la FENU lo tiene marcado como una amenaza. Hay que verlo como tal, andando-James camino sobre sus pasos por el almacen y dando vuelta en el pasillo donde Samuel lo había cargado. Recogio su cigarrillo y lo guardo de nuevo en el zapato. Caminaron sobre ese pasillo ignorando los alrededores y la poca gente en el. Penélope cuidaba mucho su espalda por el espejo. Si se rompia el espejo podría costar todo el procedimienro. Puso su mano sobre su espalda baja protegiéndose mirando hacia todas partes. Viendo mas recuadros de la humanidad, conquistadores, asesinos, reyes y demonios. Religiones plasmadas en imágenes y como fueron suplantadas por las creencias Equestres; La Princesa Celestia y la Princesa Luna. Todo giraba en torno a ellas como religión. Tambien la desaparición de otras religiones humanas quedando solo dos. Unas casi innombrables, mirando altares holográficos de un hombre sobre una cruz. Viendo una ciudad cubierta de agua y una gran balza de madera llena de animales. Consideradas casi un mito. Llegaron a otra gran sala llena de arte físico. Aviones de madera, barcos antiguos y uno que otro globo terráqueo con el antiguo mapa de la Tierra. En medio estaba el pedestal de lo que se encontraban las replicas de los elementos de la armonía. El guardia se detuvo frente al pedestal mirando el grabado en una placa de oro. "Los elementos de la armonía, reliquia tan poderosas capaces de proteger a la humanidad y Equestria, cada elemento de la armonía representa la bondad y la unión de Equestria con el hombre. Risa, amabilidad, lealtad, honestidad, generosidad. Aunque se desconoce la función de la ultima reliquia se considera la mas importante de todas al ser un catalizador que la une con el resto. Sin ella, ningun elemento de la armonía funciona"-Son solo piedras bonitas. Aquí deberían de estar tus replicas, pero como ves, nos las llevamos. Estan por aquí-James rodeo el pedestal y continuo caminando hasta el fondo de la sala. Había una puerta de madera con el mismo diseño que la pared del museo, por un lado había un lector electrónico y uso su carnet y la puerta se abrió por dentro y James entro con Penélope detrás mirando en silencio. El cuarto en el que estaban era de acero y de tamaño mediano, había paneles digitales por los lados y en el centro al fondo pegado a la pared el pedestal de acero con los elementos de la armonía. Alli tienes Penélope, los elementos de la armonía. O su replica.

-¿Puedo saber porque accediste tan rápido a ayudarnos? Es raro, amenazaste a Samuel y luego nos ayudaste. ¿Por qué?-James levanto su pie izquierdo y se quito el zapato tomando el cigarrillo, de su bolsillo derecho saco un encendedor y lo prendio con calma mirando el pedestal de acero.

-Porque aunque crea que tu amigo es un monstruo y desee su muerte. En su mirada, veía tristeza, miedo y agonía. No quería sufrir mas por algo que no hizo. Y cualquiera que tenga esa mirada. Debe de ser tratado como una persona. Ademas, tengo una hija. Tiene 8 años. Se llama Shana, la quiero mucho y no quiero que vea como el mundo a su alrededor desaparece, su madre murió al segundo año de su vida junto con su espejo. Su familia nos dejo solos y ahora estoy en una disputa legal para que su espejo, no. Su amiga pony viva con nosotros, porque ella ama a su gemela pony. La trata como su hermana y por como esta la situación. Es difícil que la vea-James termino el cigarro y lo aplasto contra su suela, lo volvió a guardar en su zapato empujando a Penélope al centro-Anda, haz lo que debas de hacer. Antes de que me arrepienta y te saque a patadas de aquí.

-Gracias-Penélope saco el espejo de la parte trasera de su uniforme y lo sostuvo con ambas manos. Camino con algo de prisa hacia el pedestal mirando las hermosas piedras romboides brillar con intensidad, 6 piedras de diferentes colores; Naranja, amarillo, blanco, rosado, Celeste y Violeta. Penélope se cautivo por el brillo de los elementos de la armonía.

-Antes que te ilusiones, si brillan es porque tienen una cierta conexión con los originales. Pero no saben los altos mandos con el resto.

-No te preocupes, tengo un método-Penélope puso el espejo frente a los elementos de la armonía, sintiendo el flujo de magia ser absorbido por el espejo. Ella se sentía, desesperada. Ignorante por algo. Pero, sabia que esto era parte del espejo. O de eso se convencía ella. "Samuel no dijo nada de esta sensación, da miedo sentirla" Pasaron unos pocos minutos y el espejo dejo de absorber esta imagen, Penélope miro el espejo mirando la imagen de los elementos de la armonía sobre el pedestal de acero. Con gran interés, guardo el espejo de nuevo en su pantalón y camino hacia James-Vamonos, estoy lista.

-Espero sepas lo que haces, porque no creo que con un espejo puedas encontrar los elementos, sino. Tienes un grave problema.

-Como dije, tenemos un método. Aunque gracias por dejarnos hacer esto fácil. Creiamos que iba a ser complicado de resolver-James abrió la puerta riendo pasando al a sala, cerro la puerta con llave y se encaminaron hacia la sala principal. Penélope cuidaba mas que nada el espejo y en el trayecto paso por el locker y se volvió a cambiar de ropa y en la sala principal Samuel esperaba en la entrada con Fluttershy a su lado sentada con unos recuerdos del museo-Tengo lo que querias, vámonos de aquí.

-Muy bien, te tomaste tu tiempo Penélope. Las chicas están esperándonos en la plaza de afuera-Samuel extendió la mano y Penelope le dio el espejo, miro el reflejo con una sonrisa. Le paso un paño y lo guardo en su gabardina. Se rasco la nuca y dio media vuelta ignorando al guardia y a Penelope-¿Quieres que te compre un helado Fluttershy?

-Oh, por supuesto Samuel. Me gustaría uno de vainilla.

-Vaya, asi que tu amigo Samuel es muy agradecido. Hice cosas que no debía y ni las gracias da.

-No te sientas mal, asi es su forma de ser. Pero en el fondo esta agradecido por el apoyo. Tiempos difíciles se acercan y Samuel esta preparándose para ello.

-¿Creen poder encontrar al que robo los elementos de la armonía?

-Tal vez, tenemos cubrir mucho terreno para encontrarlos, por cierto. No devolví esto-Penelope saco el carnet de Airah dándoselo a James pero este lo rechazo-¿Qué sucede?

-Quedatelo, algo me dice que les puede servir. La red de los museos abarca todo el mundo. Si llegan a viajar a otro museo ese carnet les dara la autorización para entrar a cualquier lado.

-Gracias de nuevo-Penelope sonrio y guardo el carnet en el bolsillo de la falda y James tomo del hombro a Penelope con esa misma sonrisa.

-Te encargo el futuro del mundo, quiero que Shana crezca sana y salva. Por favor.

-Te lo prometo James, salvaremos el mundo de la muerte-Penelope dio media vuelta saliendo del museo corriendo, James sonreía apacible, se quedo de pie por unos minutos viendo como la silueta de Penelope desapaceia y dar el media vuelta con esa misma sonrisa, paso por los pasillos del museo ignorando a la gente, entro al comedor de los guardias mirándolos reunidos. Todos riendo.

-¿Y bien? ¿Mordio el ansuelo?

-Claro que mordio el ansuelo, es una chiquilla inocente después de todo. El presidente nos pagara muy bien por lo que hicimos, solo es cuestion de tiempo para que su plan corra marcha.

-Y pensar que trabaja para la FENU-Airah le dio un sorbo al café con esa sonrisa burlona. Mirando a James con soberbia y confianza. Penelope había firmado un pacto con el diablo. Y ella sin saberlo.